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EN EL PAIS DE LAS MARIPOSAS ANTOLOGIA POETICA 1980-2007 Tomo III

ANTONIO ACEVEDO LINARES

EDICIONES HOJAS DE HIERBA BUCARAMANGA-COLOMBIA


Primera Edición, 2007 © Antonio Acevedo Linares Derechos Reservados Hojas de Hierba Email: antonioacevedolinares@msn.com Bucaramanga-Colombia IBSN 978-958-44-1339-0 Diagramación de textos y dibujo de Carátula: Litografía Andrés Bello Printed in Colombia


INDICE Pàg PROLOGO EN LA GUERRA COMO EN EL AMOR 2006-2007 Almanaque Escribir II Los poetas Ese bello ejemplar Epigrama Por amor No me pidas siempre Te pienso A veces quisiera La reina Hamaca Ventana En la guerra como en el amor En la guerra como en el amor II A tu espalda Desnuda Un día De la guerra Kamasutra LOS DIAS QUE A DIARIO SON LA MUERTE 2003-2005

Tejados Planeta Ajedrez Epigrama Mujeres Las mujeres Lucas Kafka Bajo la lluvia Don Quijote Lengerke Canción de la paz y la guerra Nocturno Mitología griega de las sirenas El Agorero Halloween Variación a José Eustasio Rivera Neruda La mano encantada


El amor Epigrama Conflagración Epigrama El mundo que te habita Mayo Mi patria Labios EN EL PAIS DE LAS MARIPOSAS 2000-2002

Junto a otro cuerpo Credo La Creación Montañas I Montañas II La pasión Réquiem En la pecera En la terraza Epigrama Travesía Guevara Enemigo nuestro Una estrella Epigrama Paraíso LOS DIAS DE OCTUBRE 1997-1999

Pajaritos Como mariposa que aletea en el bosque Epigrama Epigrama Epigrama Mientras llueve Epigrama Haiku Epigrama Dada Torre H Manhattan Madrigal La neblina Ni las olas ni el tiempo ni el viento El tren Aunque a veces En la vida


La rosa carnal Al paso de mi mano sobre tu pelo Adoración De la República El mar, las gaviotas y los barcos anclados In memoriam Bienaventurados I Chicamocha POEMAS DE INVIERNO 1995-1996

Infancia Antología Cinematógrafo Bajo los semáforos Epigrama Teoría Epigrama Haiku Haiku Haiku Haiku Epigrama Epigrama Poema Invierno Souvenir Epigrama Poética Año Nuevo K2 El guerrero y sus muertes Medellín de tarde con Maria A veces cuando escribo LOS GIRASOLES DE VAN GOGH 1993-1994

Al oído de una muchacha El poeta sueña Cuando seamos grandes Bocagrande Acuario Epigrama Epigrama J.L.B. Epigrama Toros Pozos de los deseos Performance


Mar de los Sargazos Haiku La muchacha que saca la luna del fondo de un pozo de agua Epigrama La flauta dulce ATLÁNTICA 1992-1993

Plaza En un tren de medianoche Transeúntes Premios Epigrama Li Po Marilyn Rosalina Novela rosa Muchacha Creación Ese cielo que me tiene como llovido En la azotea La muchacha de la boina negra Epigrama SAUDADE 1991-1992

Magia Epigrama Hechicera Mujer Epigrama Ciudad Epigrama Freudiana Llovía Poema Sylvia Amigos Arbol II El Circo Carabelas El mago Espejos El cazador Aeropuerto El pescador La calle El oficio mas hermoso del mundo Otros cielos


ARTHUR RIMBAUD Y OTROS POEMAS 1988-1990

Transeúnte Epigrama Epigrama Poema Oficio Epigrama Esa mañana El tiempo Epigrama BITÁCORA 1985-1987

Arte erótica II Epigrama Javier Heraud Epigrama Poema Zona roja Centenario En su Chile natal La danza del vientre Diario III Epigrama Epigrama Epigrama Challenger LA LLUVIA SOBRE EL TEJADO 1982-1984

Poética Diario II Epigrama Madrigal El sereno Madrigal Sobre la hierba hasta la desembocadura de tu cuerpo POR ESTA MANERA DE QUERERNOS TANTO 1980-1981

Madrigal Mientras Diario I Bulevar


PROLOGO Con la publicación de la antología, En el país de las mariposas, culminó la publicación de la trilogía poética iniciada con Los girasoles de Van Gogh, 1999 y Atlántica, 2004. El titulo de esta antología tiene una connotación política, en un país donde la vida es tan efímera como la vida de las mariposas, por la guerra que no da tregua. La poesía es un oficio que se me ha ido imponiendo con los años y siempre he estado abierto a sus sonidos y furias. No la he acechado premeditadamente sino que me ha llegado de la manera más natural y así la he escrito. He hecho poesía con los elementos más cotidianos y autobiográficos que he tenido a la mano, lecturas y viajes han sido las fuentes principales para escribirla, poco he dejado a la imaginación, aunque sé que es su fuente originaria, pero he recurrido más a la experiencia vivida y leída que son los materiales de la que está hecha ésta poesía, la imaginación seguramente está en la forma de escribirla pero su fuente es la vida misma. No de otra manera concibo una poética, aunque en la literatura así éste basado en un hecho real, todo es imaginario. No he hecho poesía en un lenguaje abstracto, y he tratado de no quedarme en las palabras o en las imágenes sino que he intentado contar una historia, revivir un episodio, explorar una reflexión. La ciudad, la poesía y el erotismo han sido temas permanentes en mi poesía, no obstante, nunca me propuse escribir éste o aquél tema, escribo lo que me llega por esa vía que muchos todavía llaman inspiración pero que en realidad es experiencia. Hay muchas vetas o líneas de creación en la poesía como lo son la poesía amorosa, erótica o política de las que nunca he sido ajeno, en tanto que la diversidad es también la expresión de la riqueza de la experiencia humana. Parafraseando a Rivera puedo decir que antes de que me hubiera apasionado por mujer alguna, jugué mi corazón al azar y me lo gano la poesía, y así lo consigne en un poema de variación de su célebre comienzo de novela. Un libro de poemas a veces tiene en ésta sociedad una suerte azarosa pero a veces también tiene un lector que se merece, la poesía también se enriquece con la lectura de sus aliados y cómplices. El poeta escribe para la sociedad y hay quiénes hubieran deseado escribir éste o aquél verso o texto, pero el poeta lo ha escrito a partir de su propia experiencia, que es también la experiencia de cualquier hombre.

A.A.L. Enero de 2006.


El hombre sordo a la voz de la poesía es un bárbaro. Johann W. Goethe

Quise realizar mi poesía en la vida. Antonin Artaud

La poesía no quiere adeptos, quiere amantes. Federico García Lorca


ALMANAQUE Me encantan los primeros de enero por lo tranquilos y silenciosos y los primeros de mayo por lo agitadores y tumultuosos los febreros por la luna llena y los marzos por el tiempo nublado los abriles por lo lluvioso y los agostos por los fuertes vientos los junios por el tiempo seco y soleado y los julios por las mareas altas los septiembres por lo afectuosos y los octubres por sus aniversarios los noviembres por lo borrascosos y los diciembres por sus árboles luminosos. Todos los meses tienen su encanto y cualquier día es bueno para nacer o morir. ESCRIBIR II Hay que escribir dijo el poeta contra la muerte la escritura es una lucha permanente contra la muerte y aunque escribir es también morir un poco la palabra es la resistencia contra el olvido justifica nuestro paso por el mundo y crea el espejo en donde nos miramos a nosotros mismos y redime la existencia del tedio de los días aunque al final la muerte termine por vencernos. LOS POETAS A veces los poetas se ponen muy sentimentales y escriben sobre los pájaros que cantan en los árboles


que rodean su casa en donde viven la lluvia que cae oblicua sobre su ventana o las muchachas que le brillan sus ojos cuando las besan hasta el fondo de su pelo en los parques públicos. Los poetas modernos no llevan una rosa en la solapa como los poetas románticos llevaban pero todavía se suicidan y ejercen los oficios más increíbles que nadie pensaría que tienen corazón para la poesía son empleados públicos o bancarios y sueñan con escribir la rosa olorosa que respiran en el jardín de su casa. ESE BELLO EJEMPLAR Con sólo mirar las cosas con la ternura de las ovejas degolladas y caminar a paso lento de las venadas y dormir a la orilla de nuestro lecho como una leona y abrir cada mañana las ventanas y oírla a veces cantar bajo la regadera y caminar dulcemente desnuda por el cuarto ese hermoso animal ese bello ejemplar que es la mujer que amamos. EPIGRAMA No existen los ángeles amor pero existes tú y existo yo que somos como dos ángeles clandestinos que nos amamos para existir. POR AMOR Las mujeres pueden mover el mundo si están enamoradas como los hombres pueden


abdicar al trono por un amor ese invento milenario que es el amor puede mover montañas o cambiar el curso de la historia pero como una droga también es peligroso porque puede desencadenar un suicidio una guerra o un crimen desde los tratados antiguos se dice que no tiene edad o que es ciego como la estatua de la justicia pero crea un mundo maravilloso entre un hombre y una mujer que somos capaces hasta de morir por amor como en las antiguas historias medievales pero ya nadie muere por amor en estos tiempos en que nos matamos a nosotros mismos tal vez por la falta de amor a sí mismos. NO ME PIDAS SIEMPRE No me pidas siempre poemas o palabras de amor que el poeta anda a veces muy triste o pobre de las palabras que le huyen como ratas por las alcantarillas que a veces anda medio loco por la vida que se le va entre las manos como el agua que no tiene sosiego porque a veces las palabras se le marchitan en las manos como una rosa sin espinas. No me pidas siempre poemas o palabras de amor que el poeta no escribe por encargo sino de lo que le sale del corazón o del hígado o de cualquier otro órgano de su cuerpo que las palabras son sagradas y el poeta tiene que vivirlas o padecerlas antes que escribirlas en un poemas de amor que una palabra se gana diariamente como se gana el amor de una mujer.


No me pidas siempre poemas o palabras de amor que los poetas a veces andamos muy solos buscando la palabra que nos redima y nos refleje como en un espejo y mientras no la hallamos preferimos guardar silencio. TE PIENSO Te pienso cada mañana cada tarde y cada noche te pienso en todos los seres y las cosas en el desayuno en el almuerzo en la cena y en el café y el cigarrillo diario te pienso desnuda te pienso vestida te pienso dormida con el pelo suelto con los labios rojos y tus ojos atardecidos te pienso entre mis labios entre mis brazos entre mi pecho entre mis manos entre mis muslos entre mi cuerpo abierto como tu corazón que me ama cada mañana cada tarde y cada noche, que me ama en todos los seres y las cosas, en el desayuno en el almuerzo en la cena y en el café y el cigarrillo diario. A VECES QUISIERA A veces quisiera escribir un poema como tus ojos soñadores un poema como la sabiduría de tu cuerpo cuando me abrazas y me ama un poema como la forma de tu espalda o de tu cintura ondulada como una guitarra, como la forma de tus nalgas redondas como duraznos o de tus senos hermosos como la colina del monte de Venus. A veces quisiera escribir un poema como la dulzura de tus muslos abiertos


como un cielo cuando te penetro hasta la profundidad de tu orilla infinita pero me sale éste poema como el croquis de tu cuerpo que quisiera escribir en un poema. LA REINA Habrá otras más anchas que tú pero tú eres la reina puede que existan otras mas hondas que tú pero tú tienes corona puede que nadie la vea cuando vas por la calle pero tú eres la reina nadie ve la aureola que tienes solo yo cuando te lamo con mis labios y te palpo milímetro a milímetro mi lengua que conoce uno a uno todos tus rincones te ha elegido la reina de todas las vaginas. EN LA HAMACA Recostados en la hamaca en la terraza la noche airea con vientos de lluvia mientras con mi mujer fumamos y conversamos de los días vividos y por venir y nos acariciamos y nos besamos a la luz de la luna entre el balanceo de la hamaca como en un barco que nos lleva hasta alta mar. El amor nos congrega cada noche a este ritual mientras el viento de la noche airea con sus gotas de lluvia


y bebemos vino rojo entre el humo de los cigarrillos. VENTANA En las noches en que como un guerrero reposo en su lecho desnudo fumamos a la orilla de la ventana por donde oímos el silencio o la música de la noche conversamos del amor que nos trae hasta ésta ventana a fumar y a mirar las estrellas pero en el fondo estamos mirándonos los dos como cuando desnudos nos amamos con las cortinas abiertas. EN LA GUERRA COMO EN EL AMOR En la guerra como en el amor a veces se sale herido con el corazón destrozado por una granada o por una mujer el enemigo nos acecha desde las trincheras como una mujer desde las esquinas la guerra deja epitafios y tumbas blancas sobre el césped y el amor deja cenizas donde hubo fuego. EN LA GUERRA COMO EN EL AMOR II En la guerra como en el amor no todo es válido hay que humanizar la guerra como reinventar el amor para vencer al enemigo en franca lid


y amar en limpia posesión la guerra no debe ser de vencidos y vencedores sino de una solución pacífica de los conflictos como en el amor no debe ser la separación sino una conciliación de los desacuerdos en la guerra como en el amor la última batalla no se gana con la rendición sino con la entrega total de las armas y los cuerpos. A TU ESPALDA A tu espalda yazgo como el hombre que te ama y que te estrecha en las noches con sus brazos dormidos que te besa en la frente y en los senos y en los ojos y acaricia con su mano lenta tus muslos y tus nalgas redondas y blancas y se queda acariciadora en tu vientre y en los labios carnosos de tu sexo. A tu espalda yazgo con la ternura infinita de abrazarte. DESNUDA Desnuda eres como una rosa abierta como un cielo despejado como un rojo atardecer como una luna llena como un oleaje de mar como una brisa del viento como una lluvia de abril como un río caudaloso como una fruta olorosa como una llanura reverdecida como una noche de estrellas desnuda eres hermosamente mujer


la más dulce y deliciosa hembra. UN DIA Un día no habrá más guerra mi amor y haremos más el amor si después de la guerra estamos vivos para hacer el amor. Un día no habrá más guerra mi amor y sentiremos más el amor si después de la guerra todavía nos seguimos amando. Un día no habrá más guerra mi amor y escribiremos sobre el amor si después de la guerra nos queda algo que escribir del amor. DE LA GUERRA Aún se oye el estruendo de los disparos de la guerra en las montañas como se oye aún los gemidos del amor de los cuerpos que se desnudan y aman en los lechos de la ciudad que en medio de la guerra se enfrentan a una dulce batalla como la que deberíamos tener y no esa que engendra muertos con la que se siembra la tierra aún en medio de la guerra hay que escribir el amor desde sus trincheras. KAMASUTRA La flor del Bambú La caída del Clavel La flor del Sauce El cortejo de la Doncella La danza de las Palomas El vuelo de la Mariposa


El beso del Tigre La danza del Lobo La luna Creciente La estrella Fugaz El vuelo de la Abeja La danza del Escorpión El postre de Frutas El abrazo de la Boa La unión del Antílope La danza del Cangrejo La postura de la Orquídea en todas esas posiciones que nos recomienda el Kamasutra para hacer el amor quiero amarte en la danza de los amantes. TEJADOS En los tejados rojos como atardeceres las golondrinas paradas en las antenas de televisión hacen verano como bajo un arcoiris vuelan los gallinazos que rondan la muerte que yace como un perro muerto los gatos ronronean con la luna y las palomas levantan el vuelo como las sábanas y los blancos calzoncitos de las muchachas que revolotean al viento colgadas de las cuerdas de alambres en la azotea donde en el agua de la alberca aletean las libélulas. PLANETA Los antiguos habitantes del planeta navegaron en carabelas y descubrieron el mundo en el otro lado del Atlántico los modernos navegaron por océanos en trasatlánticos en aviones de reacción que acortaron la distancia del mundo y los contemporáneos navegan por internet que hace más


pequeño al mundo y vía satélite está al alcance de su mano. AJEDREZ Son piezas blancas y negras ese juego que se rige por las mismas estrategias de la guerra entre ejércitos enemigos y que tuvo su origen en Oriente y como en un mundo antiguo y noble tiene un rey y una reina y sus vasallos los peones, guerreros caballos y diestros alfiles en ciudades amuralladas de torres símbolos de un remoto pasado en donde se amotinaron los vasallos que con sus caballos y alfiles dieron jaque mate al rey. EPIGRAMA Ni otro paraíso ni otra tierra prometida si tengo el paraíso y la tierra prometida de tu cuerpo ni otro cielo ni otra oración porque tu cuerpo es mi salvación. MUJERES Con solo pestañear pueden tener el mundo en sus manos el único requisito es que sean exquisitas que una mirada suya basta para seducirnos y llevarnos hasta sus lechos en cualquier lugar de sus cuerpos su poder es así de infinito si logramos endulzar sus oídos que es su órgano más frágil porque son así de vulnerables a las palabras tiernas que las derriten como


todavía un ramo de flores o un collar de diamantes déjalas vivir y ejercer su poder de seducción y podrás acampar bajo el cielo de sus ojos. LAS MUJERES Las mujeres que te intuyen interesante son las que se enamoran de ti y las que se acarician contigo si les lees un poema de amor y las acaricias con las palabras y le susurras al oído las cosas más tiernas que nunca nadie se hubiera atrevido a decirles son así de frágiles que una sola palabra basta para que tengan el mundo en sus manos. LUCAS In memoriam

Anoche escribí y mi perro Lucas se echó a un lado de la cama en donde también leía esta mañana en tanto acostumbro a leer recostado sobre su cabecera y mis perros o gato se echan a mis pies mientras leo o sosiego bajo la luz día de una lámpara. En la pared cuelgan títulos míos y retratos a lápiz junto a mi biblioteca donde a veces oigo música pero en esta mañana leo en silencio y entre líneas y con Lucas que me ladra a levantarme a almorzar de súbito me aflora escribir éste poema que escribo.


KAFKA A ésta hora bajo la lluvia Praga está melancólica la mira por la ventana y observa los antiguos edificios de sus estudios y oficina y trazando en el aire un aro con el dedo comprende que ese pequeño círculo ha sido su vida en la ciudad de las cien torres que nunca abandonará y en la que escribirá la historia de un hombre que una mañana al despertar se encontró convertido en un monstruoso insecto. BAJO LA LLUVIA El hombre que escribe éste poema es el que ahora camina por esas calles de su ciudad de parques de niños y agua y que se detiene en ésta página para escribir la ciudad en la que bajo los semáforos también se detiene en una esquina la de casas de tejas rojas, la de olorosos árboles de eucaliptos, la de las palomas y las hormigas, la de las palmeras y las muchachas, la de las cigarras y las golondrinas, la ciudad que escribe como camina la ciudad del hombre bajo la lluvia. DON QUIJOTE En una aldea de la Mancha de cuya historia quiero acordarme para escribirla entre los viejos libros de su biblioteca el Caballero de la Triste Figura como lo llamó Sancho Panza poseído por el delirio de la lectura de libros de caballerías a los campos de Castilla


sale un día de su aldea a restaurar el honor, la justicia y el coraje cabalgando en “una yegua derrengada” de nombre Rocinante junto a Sancho Panza, su fiel escudero montado en un asno y es ese mundo perdido escrito en las páginas de los libros de caballerías que delira convertirlo en realidad y que lo enamora de Aldonza Lorenzo la bella labriega que delira como la dulce Dulcinea del Toboso y ve gigantes en los molinos de viento y ejércitos en los rebaños de ovejas pero es un mundo de bandidos y pastores de cabras y doncellas y descubre que también él es leído y denuncia esa versión de sus azarosas aventuras en el que el verdadero Don Quijote que es él no es el mismo de la versión apócrifa de Avellaneda. Ha delirado doncellas como princesas y posadas como castillos pero en la llegada al castillo de los Duques y ofrecérseles castillos y princesas reales y una Insula, Barataria para que la gobierne Sancho Panza recobra la lucidez y regresa a morir a su aldea. Ha realizado tres viajes o salidas de su aldea por la Mancha, Aragón y Cataluña. LENGERKE Una recua de mulas con su equipaje lo acompaña en su viaje cuando recorre los caminos a caballo con un revólver al cinto desde su castillo de Montebello en donde hay un piano Pleyel traído en un planchón por el Magdalena y subido a lomo de mula hasta sus lujosos salones su equipaje son sombreros de copa, levitas, espadines de duelo, medicinas europeas, brújulas y un cuchillo toledano partituras para piano de Schubert Mozart y Beethoven,


libros de Hoffman, Sué y Walter Scout huye de la justicia por un duelo y llega a América por el Catatumbo a través del río Zulia. Ha viajado extensamente por Europa y conocido al Barón de Humboldt alto, de pelo rojizo y barba seduce por igual a mujeres políticos y labriegos con su don de señor feudal e ideas ilustradas y utópicas que aunque masón y librepensador en secreto apoya a los liberales y se rumora que es luterano y libertino por sus fiestas que son orgías de alcohol y sexo y prácticas de espiritismo. Su vida será la “novela heredada” del padre que no la escribió y del hijo que la conoció de su abuelo en estas tierras inhóspitas donde crece la hierba entre las piedras de sus caminos. CANCION DE LA PAZ Y LA GUERRA La paz la quieren con guerra y la guerra con sangre la paz de los jardines de paz y la guerra de los criminales de guerra declara la guerra a la guerra para que la paz se tenga en paz y haz que la paz no siga dando guerra haz la paz a la guerra para que la guerra descanse en paz. NOCTURNO A las diez de la noche por la ventana de esta habitación vi la ciudad bajo la media luna vi las parejas entrar de la mano a los moteles, vi una legión de taxis amarillos


a la espera de pasajeros nocturnos vi las antenas parabólicas en los tejados de los edificios, vi los avisos de luces de neón de los supermercados vi la intermitente luz roja de la torre del aeropuerto, vi los árboles del parque estremecidos por el viento, vi los enamorados y los ebrios pasar vi las dos torres blancas de la catedral, vi la insomne estación de gasolina, vi la noche con sus transeúntes y la llovizna y me vi fumar en la ventana mirando la ciudad anochecer bajo las estrellas. MITOLOGÍA GRIEGA DE LAS SIRENAS Las hermosas ninfas del mar con cuerpos de pez y cabeza de mujer hijas del dios Forcis que con la dulzura de su voz los marinos eran atraídos hacia las rocas desde donde las ninfas cantaban. Odiseo bajo los consejos de la hechicera Circe tapó los oídos de sus marinos con cera y se hizo atar al frente del mástil de la nave y siguió adelante al pasar frente a su isla sin peligro de los cantos hechiceros de las sirenas. Los argonautas escaparon de sus cantos porque Orfeo a bordo de la nave Argos cantó dulcemente y anuló el efecto del canto de las ninfas. Según cuentan la leyenda las sirenas se arrojaron al mar avergonzadas de la huida de Odiseo y de la victoria de Orfeo y perecieron. EL AGORERO Son los días que hoja a hoja de calendario son la muerte y acaso lo mejor del domingo es el sábado por la tarde los lunes de duelo son como llevar flores al cementerio los martes aciagos como solitarias iglesias y barcos bajo la lluvia los miércoles de ceniza como olorosos a incienso los jueves advenedizos como


un vendedor de pompas fúnebres y los viernes de delirium tremens como bares de mala muerte esa que nos aguarda como un fin de semana. HALLOWEEN La luna está llena acaba de cenar y esta noche está más blanca y hermosa como un queso que ilumina la ciudad con su halo de misterio y los niños se disfrazan de corsarios, príncipes de las tinieblas o de hombre lobo en la noche de halloween o de las brujas o fantasmas y golpean a las puertas por unos caramelos y las niñas vestidas de hadas o bailarinas árabes parecen salidas de un cuento del libro de las mil y una noches o de una historia de Lewis Carrol en Alicia en el país de las maravillas y como envueltos en una sonrisa le regalamos dulces a los niños que ya no somos. VARIACION A JOSÉ EUSTASIO RIVERA Antes de que me hubiera apasionado por mujer alguna, jugué mi corazón al azar y me lo ganó la poesía. NERUDA Este poema se escribió a partir de los recuerdos de Neruda de su infancia y de su posterior viaje definitivo a Santiago.

Llueve en Temuco tierra donde crecí al sur de Chile y en calles inhóspitas de piedra en piedra caminamos hacia


el colegio y los paraguas se los lleva el viento y los zapatos echan vapor como pequeñas locomotoras. Mi padre ferroviario conduce un tren con vagones de piedra y en un vasto caserón leo a Buffalo Bill y a Emilio Salgari y la furia del mar me sobrecoge con sus caracolas y en los bosques los escarabajos los pájaros y las flores son una maravilla de la naturaleza y escribo cartas de amor en su nombre de mi compañero de liceo a la niña hija del herrero que me reconoce y me da su corazón en membrillos como Rimbaud y Verlaine sus versos ebrios y desolados. Un tren nocturno y con un baúl de hojalata, mi traje negro de poeta y una capa como un espantapájaros delgadísimo y afilado como un cuchillo me lleva a Santiago que oloroso a gas y a café los tranvías pasan con un estrépito de fierros y campanillas y en una pensión de la calle Maruri solitario y triste me refugió en mi poesía. LA MANO ENCANTADA La mano encantada Gérard de Nerval

La mano que empuña la pluma sobre el papel la que acaricia un cuerpo la que dibuja un cielo, la que pasa la otra página, la que fervorosa aplaude, la que golpea a martillo, la que siembra un árbol la que asiste a dar a luz, la que riega las flores, la que arrulla la cuna la que ara la tierra, la que fuma pensativa un habano, la que acaricia el lomo de un animal, la que toca un instrumento musical, la que crea mágicamente con la sombra, la que se posa en tu hombro, la que se peina su pelo, la que teje escarpines la mano pacífica de un hombre y una mujer que se encuentran y se aman. EL AMOR El amor sólo se cura en el lecho de las arenas ardientes


de la hierba mojada, la orilla del mar la orilla de las ventanas o los ríos los lechos de sábanas blancas o en los lugares más inhóspitos de la ciudad o el bosque. El amor sólo se cura si lo llevas a los lechos de invierno o del verano y lo haces sentir una pasión indomable. EPIGRAMA Bajo la especie de una biblioteca un hombre que moró por los libros se figuró el paraíso y una mitología en la forma de un jardín con manzanas prohibidas y hubo quienes como suntuosos palacios de oro. En la forma de tu cuerpo yo me imagino el paraíso. CONFLAGRACION En la conflagración de tu cuerpo no quedarán cenizas sino caricias acaso ese olor acre de tu sexo el sabor a rubor de tus mejillas la huella de tus labios rojos tu pelo revuelto y ese brillo en tus ojos de la conflagración de tu cuerpo sobre mi cuerpo. EL MUNDO QUE TE HABITA Al abrir la puerta de la jaula no es un pájaro el que vuela es la libertad que se recobra como no es el viento el que se entra cuando abres las ventanas sino los fragores de la ciudad nocturna


y no son las páginas que sientes cuando abres un libro dulcemente sino es el olor de los árboles de lo que están hechas sus hojas y donde moran felices las palabras como cuando abres un cuerpo es el mundo el que te habita. MAYO Poema basado en el relato, El ramillete de Mayo, de Flor Romero

Mayo son las flores abiertas como las banderas obreras del primero de Mayo y son las madres de la Plaza de Mayo en Buenos Aires con las pañoletas blancas en su pelo y con las fotografías de sus hijos desaparecidos como los estudiantes en París en Mayo del 68 arrojando un cóctel molotov contra las barricadas de los policías y la proclama de la imaginación al poder y son las banderas blancas con cintas azules a la Virgen a la orilla de las carreteras o en los balcones volados de los pueblos de mi país. Mayo la flor de la Catleya de un país que soñamos. MI PATRIA Tu cuerpo es mi patria rodeado de dos océanos y un hermoso horizonte y su paisaje son dos colinas y un valle fértil como su monte de Venus en donde ondea una bandera como su pelo del viento. Tu cuerpo es mi patria con sus preciosos yacimientos y agrestes desembocaduras como con su parque natural de los nevados y sus cascadas su jardín de orquídeas y corales


sus ciénegas y arrecifes desiertos y santuarios de flora y estoraques. Tu cuerpo es mi patria que escribo y amo y sueño en ésta página. LABIOS Tus bellos labios como la sonrisa de la Gioconda. Alabados sean en tu cuerpo como los girasoles de Van Gogh. Tus bellos labios rojos como los de tu boca que palpitan bajo tu falda como tu corazón maravillosos como la torre Eiffel. JUNTO A OTRO CUERPO Tu cuerpo que se ha de podrir y devorar los gusanos o se hará cenizas o será enterrado en un jardín en la colina o esparcidas las cenizas en el viento o en el mar o sembradas bajo un rosal tu cuerpo que viajará como un navío por el espacio infinito de la eternidad que se ame junto a otro cuerpo y una brizna de inmortalidad lo haga vibrar. CREDO Creo en la palabra todopoderosa creadora del hombre y de la poesía en el canto de los pájaros a su hembra en celo en el inmenso mar que


es el origen de la vida en el cielo infinito de las estrellas en la sabiduría milenaria de los orígenes en la metáfora que forja como el fuego en la memoria viva de la tierra originaria y en el deseo de tu cuerpo porque existes. Creo en la palabra todopoderosa que da origen a todas las cosas. LA CREACION En el primer día de la Creación Dios creó la luz. En el segundo día, creó el cielo. En el tercer día, creó la tierra y el mar y los árboles. En el cuarto día, creó el sol y la luna y las estrellas. En el quinto día, creó las aves y los animales terrestres y los monstruos del mar. En el sexto día, creó al hombre En el séptimo día, descansó. El hombre un día sintió miedo de morir y creó a Dios. MONTAÑAS En la cima de las montañas las nubes a su alrededor la asemejan a un volcán o un nevado o una montaña en llamas como el humo blanco de las hogueras que se extiende lenta y húmeda atravesada por los pájaros y rodean la ciudad desde donde se alcanzan a ver sus casas pequeñísimas


y su verde paisaje de árboles entre la niebla un horizonte por donde sale el sol cada mañana que llega hasta mi ventana. MONTAÑAS II Desde mi ventana las montañas parecen un nevado entre la niebla montañas con casas lejanísimas desde donde un humo azul asciende entre los árboles y como una colcha de retazos verdea junto a la carretera polvorienta que la surca bajo las enormes torres de la luz eléctrica en el horizonte desde mi ventana las montañas se alzan por entre los altos edificios de la ciudad como un volcán nebuloso. LA PASION Ahora lo he visto nuevamente en las películas como todos los años en esta otra semana de pasión hacer el milagro de la multiplicación de los peces, el pan y el vino caminar por Galilea y hablar ante una multitud que lo escucha silenciosa es ese mismo hombre que morirá desangrado con una corona de espinas en su cabeza bajo una tormenta de relámpagos y en crueles ritos en que los hombres acaso disfrazan su sadismo o sueñan redimir sus culpas


por estas calles de mi país se azotan y echan sal en sus heridas. REQUIEM Ah, viejos poetas románticos enamorados de la muerte enamorados de lánguidas y pálidas mujeres como la rosa olorosa que pende de su solapa, enamorados de la melancolía y de la soledad, como de la luna al pie de la marchita luz de las farolas con sus ojos perdidos bajo la niebla en una callejuela empedrada con su sombrero de copa y traje negro como un cuervo, con el corazón al borde del suicidio caminando solitarios por las tumbas de los cementerios. Ah, viejos poetas románticos descansen en paz en su propio cielo. EN LA PECERA Mientras miro los pececitos que nadan en la pecera pienso que me gustaría escribir un poema esta mañana pero la poesía me ha sido esquiva por estos días y no se me ocurre nada que sea digno de su nombre y mientras miro los pececitos que nadan en la pecera un viento fresco me llega por la ventana junto al escritorio


desde donde escribo y oigo el ruido de los motores de los autos que pasan por la avenida y siento nostalgia que no sea frente al mar porque hace un hermoso d铆a como para ir contigo a la playa y mientras esto pienso mirando los pececitos que nadan en la pecera lo escribo en un poema sobre esta hoja blanca. EN LA TERRAZA En la terraza de los altos edificios la ropa blanca colgada de las cuerdas de alambre aletean por el viento como palomas y los gatos negros merodean con sus ojos que brillan al resplandor de la luna como las muchachas que se besan con el pelo al viento sobre los hombros de los muchachos y las golondrinas se posan en las antenas de televisi贸n que se erigen sobre los tejados en donde yacen las cosas viejas que se oxidan a la intemperie mientras un hombre como un lobo escarba en las bolsas negras la basura a orillas de la calle que arrojan al mundo. EPIGRAMA Como Neruda a veces escribo


en tinta verde sobre tus ojos negros y tus labios marrones y tu pelo castaño incendiados poemas de amor sobre la hoja blanca en rojos atardeceres. TRAVESIA Ni atravesar el Polo Norte o el desierto del Sahara o el mar océano del Pacifico o del Atlántico. No es más audaz y emocionado que la travesía por los valles o colinas de tu cuerpo. GUEVARA Bajo su boina su melena la agita el viento con su barba entre el humo de un puro que se fuma con una mirada intensa que como en un cuadro de Da Vinci yace vivo en la memoria que arde con sus fuegos. Su corazón se oye aún latir en el futuro. ENEMIGO NUESTRO En la puerta de nuestra casa estuvimos toda la vida esperando a que pasara el cadáver de nuestro enemigo sin saber que también en la puerta de su casa el enemigo nuestro esperó toda la vida el paso de nuestro cadáver.


UNA ESTRELLA Una estrella puede ser una coartada para escribir un poema a tus ojos o un poema sobre la lluvia de un país entre el fuego. Una estrella puede ser una coartada para escribir un poema de amor o un poema de invierno de un país que se desangra sobre la hierba. EPIGRAMA Amo tu deseo cuando deseas mi cuerpo como amas mi deseo cuando deseo tu cuerpo. PARAISO En un hermoso lugar de su cuerpo consagrado a la primavera de su orquídea con la tierna visión de sus cuerpos desnudos sobre la hierba a orillas del viento tocan el cielo como en un lugar maravilloso del paraíso en donde un hombre y una mujer se desnudan bajo la luna. PAJARITOS Los pajaritos cantan dulcemente en la mañana en la ventana y se posan sobre las rosas en el jarrón junto al espejo en donde picotean su reflejo y como en la hierba entre las hojas anidan en el fondo de las espigas y el corazón.


COMO MARIPOSA QUE ALETEA EN EL BOSQUE La soledad arrecia como la lluvia que ella frágil acepta su destino de hembra fugaz que debe sosegar los latidos de su corazón que lo recibe con los brazos y los senos abiertos y ella abre sus muslos con ese deseo como mariposa que aletea en el bosque en la tarde en la noche o en la madrugada porque como una hiena la acecha la soledad y sus besos le dejan un poco de nostalgia en la mirada. EPIGRAMA Ahora ya sé que yo existo porque tú me amas ahora ya sé que tú existes porque yo te amo. EPIGRAMA En lo profundo de tus muslos crece un hermoso jardín donde florece carnosa la rosa roja que irrigo como una lluvia nocturna. EPIGRAMA Al ritmo de tu cuerpo sobre mi cuerpo asciendes y desciende lentamente como galopando por la llanura con tu cabellera que se derrama sobre mi pecho como la lluvia sobre la hierba. MIENTRAS LLUEVE Su pelo yace como una enredadera sobre la almohada y tiene los labios húmedos y en los ojos una mirada tierna


que le ha dejado la lluvia y un orgasmo respira feliz y en silencio se adormece mientras en el pecho no cesa todavía de latir mi corazón como al galope. EPIGRAMA Como las ballenas que vienen a morir a la playa el mar orilla con su oleaje pececitos y caracoles y las huellas de tus pies en la arena como tus pasos por el mundo. HAIKU Llueve sobre abril solitario sobre la hoja en blanco. EPIGRAMA En cualquier lugar que nos sorprenda la poesía o el amor escríbela o sedúcela con el dulce ejercicio de su escritura o pasión. DADA En el Cabaret Voltaire en Zurcík, el 8 de febrero de 1916, a las seis de la tarde, Tristan Tzara y su cofradía de anarquistas visionarios confabulan una asonada que pronto recorre Europa y el escándalo los Ilumina bajo luces de neón en donde esgrimen sus manifiestos audaces y en Paris, Berlin, Hanover... asolan los vientos oníricos de las sílabas que en la


página de un diccionario abre Hans Arp al azar. TORRE H Las golondrinas revolotean en el aire como el viento que estremece las cortinas con la niebla y el frío que rondan por la ciudad. Aznavour canta en la radio hermosas canciones en francés y en esa mañana con la ciudad que se dibuja en la ventana como en un cuadro de Monet a once pisos de altura en donde vive con el corazón con que escribe un hombre con las mismas manos de abrazarte sobre una página blanca escribe que como tu cuerpo yace abierta en espera de esa misma mano que lo abraza y la escribe. MANHATTAN Las sábanas blancas del Manhattan hotel las ondea el viento en la terraza mientras los amantes entran de la mano y ella se cubre discretamente el rostro y caminan de prisa con la cabeza baja. Las muchachas del verano que hacen el amor a la salida del colegio o las oficinas con esa mirada dulce y cómplice del deseo o el amor clandestino. MADRIGAL Tu sonrisa es como otra flor que le nace al jardín que florece como las orquídeas donde se posa azul


la mariposa y aletea tembloroso el colibrí que se deshoja como las violetas y olorosa como las azucenas lúcida brota como la rosa roja. LA NEBLINA La neblina ha descendido hasta las calles de la ciudad y rodea los edificios y los árboles y recorre las avenidas lenta, silenciosa y húmeda que oscurece el paisaje y los automóviles encienden las luces como en una noche lluviosa. La neblina poética y dulce se instala en la ciudad con una brizna de rocío que la dibuja bella y gris como al óleo. NI LAS OLAS NI EL TIEMPO NI EL VIENTO No dejes la huella de tu mano por la tierra en la arena a orillas del mar en la playa porque esa huella las borra las olas ni en la corteza de los árboles en forma de un corazón porque esa huella las borra el tiempo ni en el mármol con sus dos fechas porque esa huella se hace cenizas que esparce el viento. Deja la huella de tu paso por la tierra en


un lugar que no las borre ni las olas ni el tiempo ni el viento. EL TREN Los rieles sobre las piedras blancas como las estaciones abandonadas en despoblado y los vagones de la locomotora enterrados en la hierba que derrumbados se oxidan a la intemperie donde reptan las lagartijas y han hecho sus nidos los pájaros hace aflorar la nostalgia del tren que silbaba por la llanura como una rosa que le crece al paisaje. AUNQUE A VECES Te encanta aunque a veces no alcances a entenderla pero la necesitas feliz y tierna al alcance de la mano para mirarla cuando desnuda se pasea por el cuarto o se peina y se maquilla dulce en el espejo pero aunque no llegues a veces a entenderla si la llegaras a entender entenderías todo el universo porque no hay nada más complejo que una mujer aunque la ames y la necesites cada día al alcance de la mano. EN LA VIDA Los días lluviosos y grises sobre la hoja en blanco lo justifica consigo mismo cuando escribe y siente esa emoción que le depara crear un universo en la palabra


o en leer que es arar como la tierra mente y espíritu o en perpetrar el amor que es como otra forma de volver al paraíso, porque en escribir o en el leer o en el amor se recobra consigo en la vida que yace en sus páginas y una tras otra son la poesía. LA ROSA CARNAL La hermosa rosa que olorosa nace en el centro de tus muslos en donde aletea y bebe dulce el colibrí la que lames con tu lengua en sus pétalos húmedos y aflora roja en el lecho la rosa carnal que exhala ese olor en celo y enamora al corazón la que crece feliz en el pequeño jardín. AL PASO DE MI MANO SOBRE TU PELO Al paso de mi mano sobre tu pelo como mi cuerpo sobre tu cuerpo estremecida te abres como un cielo despejado en donde acaba de cesar la lluvia que hace dibujar el arco iris en la tarde húmeda y respiro bajo su arco como reposo bajo tu cuerpo cuando he llovido dentro de ti. ADORACION A veces en la noche nos encontrábamos en la catedral de piedra donde ella me esperaba


frente a un Jesucristo crucificado, piadosa y contrita, y como Santa Teresa en éxtasis que esculpió Bernini se transformaba cuando besaba desnuda sus senos en los lechos de invierno y hacía del deseo una hermosa adoración. DE LA REPUBLICA Acaso sea la mayor lavandería de dólares de la República en donde se depositan en sus arcas los dineros calientes expropiados a la mafia de los traficantes dinero que envilecido por el tráfico ilícito de las drogas de la muerte adquiere ciudadanía en el libre cambio al portador y de la mano de las tranquilas conciencias circula limpio planchado y almidonado por la ciudad. EL MAR, LAS GAVIOTAS Y LOS BARCOS ANCLADOS Bajo un cielo con arco iris caminas por la ciudad que olorosa a sal marina te detiene en los bronceados senos desnudos y miras el mar, las gaviotas y los barcos anclados y con su frondoso pelo sobre tus hombros a orillas del mar en el arena te abraza y la tarde arde con el oleaje del viento contra sus murallas como en el húmedo boscaje entre sus muslos.


IN MEMORIAM Su cadáver estaba lleno de mundo. César Vallejo.

Al descender el féretro en la fosa sobre la hierba flores y canciones lo cubrían como la lluvia que caía sobre el cementerio y bajo las sombrillas negras hombres y mujeres lo lloraban y esgrimían consignas en su nombre en una marcha del silencio bajo las banderas y los pañuelos blancos. Al descender el féretro en la fosa sobre la hierba su cadáver estaba lleno de mundo. BIENAVENTURADOS II Los heroicos los desaparecidos los torturados los enterrados en algún lugar desconocido en la montaña los repatriados de algún lugar del mundo los clandestinos cubiertos por una bandera proscrita los que bajan muertos río abajo con un disparo en el corazón los asesinados en despoblado en masacres a mansalva los acribillados con alevosía y sevicia así en la paz como en la guerra. CHICAMOCHA A orillas del cañón del Chicamocha un un hermoso paisaje de niebla y nubes te hace


detener el paso para mirar la enorme majestuosidad de la tierra que te recorre la sangre y en el fondo del abismo miras un pueblo blanco bordeado por un río que resplandece como un pez bajo el sol y respiras hondo un aire puro y frío que baja de la montaña como el agua de las pequeñas cascadas por entre las piedras y la hierba y una mariposa azul revolotea en tu pelo como el viento con el olor de los eucaliptos. INFANCIA En el paraíso perdido de la infancia teníamos una lora en casa bajo un gigantesco árbol de mango que en su alharaca en las mañanas anunciaba por mi nombre la hora de salida para la escuela y yo tomaba mis cuadernos bajo el brazo y me iba a sentar en un pupitre de un salón con olor a lápices y tiza y nunca llevé una manzana roja a la maestra pero esperaba a que ella se sentara para mirarla un poco entre las piernas que era como mirar hacia el cielo porque eran azules como sus ojos que nunca vi tristes. ANTOLOGIA Leyendo una mañana la antología de los poetas muertos de siglos pasados sus nombres con sus fechas de nacimiento y muerte y su poesía épica que canta la tierra prodigiosa


en la que vivieron descifro que hoy no son más que un nombre en un libro o el nombre de una calle de la ciudad perdida entre el smog o la niebla. CINEMATOGRAFO Eran tan hermosa y dulce que nunca se la podía imaginar muerta hay seres que no parecen ser de este mundo pero pasan por el mundo con una fragilidad o una dulzura que encanta o enternece dulcemente ella era como un sueño que se tiene en invierno o una tempestad bajo la luna la mujer que amamos en nuestros sueños de adolescentes en un cinematógrafo en donde despertamos nuestro clandestino y puro deseo. BAJO LOS SEMAFOROS Con uniformes de campaña los soldados de los cuarteles de invierno esta tarde salieron a patrullar por las calles de la ciudad. Los autos blindados del poder recorren la ciudad con armados guardaespaldas y vidrios oscuros como los autos de la mafia en un film de Coppola, y yo que nunca estuve en el ejército no fui carne de cañón arrojado a la calle de los motines y junto a un árbol o una muchacha miro la calle prohibida al paso mientras la ciudad fluye bajo la luz intermitente de los semáforos.


EPIGRAMA El mundo esa bolita de tierra y agua que gira suspendida en el espacio yo la tenía en mi mano cuando tenía en mi mano todo tu cuerpo. TEORIA Escribir es un orgasmo. EPIGRAMA Tú eres como el nido de los pájaros. HAIKU Amputado el brazo todavía siente la mano. HAIKU El rumor del mar del caracol en la oreja el paso de la sangre. HAIKU Un grillo en el jardín más te trasnocha la ausencia de su cuerpo. HAIKU El murciélago entre los árboles de la noche como una golondrina en verano.


EPIGRAMA Escribo porque sé que un día vamos a morir porque sé que te amo como la vida. EPIGRAMA En una calle de la tarde un hombre camina a su lado consigo mismo el hombre que camina con los mismos pasos del hombre que en el fondo de sí mismo camina en una calle de la tarde con el mismo hombre que en esta página escribe con la misma mano del hombre que camina a su lado consigo mismo. POEMA Hoy quiero escribir un poema muy hermoso como tú porque esta tarde mientras llueve siento un hermoso poema que quiero escribir un hermoso poema muy dulce y profundo como tus ojos mientras haces el amor porque eres soñada cuando yaces desnuda sobre mí en un hermoso poema que quiero escribir como tu piel emocionada. INVIERNO Afuera ha comenzado a llover prendo un cigarrillo y fumo miro por la ventana y veo las muchachas correr bajo un paraguas


saltando charcos de agua todo parece indicar que lloverá hasta junio y pienso en mi paraguas que anda roto y tendré que arriesgarme en la lluvia no importa un resfriado o los zapatos empantanados el invierno ha llegado como un cambio de luna pero escampa en mi corazón cuando ella a veces me espera en la ciudad. SOUVENIR La carretera vía al mar por este lado de la ciudad de origen bellamente recta esa mañana de viaje de placer por tierras del pescado de agua dulce a bordo de un Renault gris plateado mientras conversábamos con los amigos sobre la belleza y la fertilidad del paisaje. Las garzas volaban en bandadas a baja altura en un blanco cielo nublado que el viento y los árboles como el rumor de sus aleteos a cien kilómetros por hora cruzaban raudos por la ventana y junto a los rieles cubiertos de hierba y hojarasca por donde alguna vez pasara el tren estacionamos bajo los almendros polvorientos de la plaza y caminamos en busca del lugar de reunión del mediodía. La tarde comenzaba a hacerse calurosa y bajo mi camisa jeans azul sudaba los rigores de un clima del trópico.


EPIGRAMA Tu cuerpo en mi cuerpo es el cuerpo en donde amas y mi cuerpo en tu cuerpo es el cuerpo en donde vivo toma mi cuerpo en tu cuerpo como tomo tu cuerpo en mi cuerpo y sea tu cuerpo que sueña en mi cuerpo como mi cuerpo que respira en tu cuerpo. POETICA La poesía se escribe con la propia vida de quien la sueña es de quien la trabaja como la tierra que se siembra a veces no es de quien la escribe sino de quien la enamora la poesía nace desde el fondo de sí mismo como desde el fondo de los ojos de una muchacha no tiene partido pero a veces se adhiere a causas perdidas y se escribe con ternura como la que tienes cuando ella te abraza desnuda. AÑO NUEVO El día se deshoja bajo los árboles de almendro que dejan su hojarasca como palomas muertas en la acera de la calle y los automóviles aceleran sobre el asfalto de la noche entre una ráfaga de humo gris plomo y hay en el viento un olor a pavo relleno recién salido del horno servido en la mesa mientras la música suena en el estéreo que el vecindario saca a la calle donde bailan hasta el amanecer y los ebrios solitarios amanecen arrojados a la orilla de la calle


sobre el césped o arrojados contra un árbol como botellas vacías de náufrago que los mendigos recogen en la mañana entre descuartizadas muñecas. En una amplia avenida desierta amanecen los árboles con olor a pólvora. K2 Los alpinistas miran la alta montaña nevada que ascenderán a paso lento con un viento que arrecia bajo cero y van dejando las huellas de sus pasos que se hunden en la nieve. Una gaviota perdida parece cruzar sobre la línea del horizonte pero es la luna llena en la noche y los alpinistas ascienden en fila india sobre la orilla de la montaña. Un paso en falso sobre la nieve y en un abismo de aguas resquebrajadas se precipitarán a muerte pero ascender hasta la cima de la montaña es una osadía como ascender hasta el fondo de sí mismo. EL GUERRERO Y SUS MUERTES La muerte lo ha perseguido desde Marquetalia porque muchas muertes ha tenido a quien los periódicos nuevamente dan por muerto que su nombre es ya una leyenda y se sonríe mientras brilla su arma que lleva siempre al cinto como una toalla doblada sobre su hombro y unas pantaneras botas de caucho en traje de camuflado verde olivo el guerrero más antiguo del mundo que ha muerto tantas veces como combates guarda en su viva memoria.


MEDELLIN DE TARDE CON MARIA María no volví un día a amarte como aquella tarde cuando te quería y recuerdo que llovía mucho en Medellín ese año que te conocía. María la primera novia que tenía un día a orillas del invierno cuando te visitaba en fin de semana y nos sentábamos en la mecedora a oír dulces canciones del mediodía. María la que deje un día llorando en la estación del ferrocarril porque yo me venía aún te recuerdo María un día no volví a amarte como aquella tarde cuando te quería. A VECES CUANDO ESCRIBO A veces cuando escribo y escribo como la dulzura de sus ojos, pienso intensamente en una mujer, y es entonces cuando las palabras me salen tiernas y lúcidas y mágicas porque pienso en una mujer que desearía tener bajo mi mano como esta página blanca que lleno bajo mi mano con estas palabras que me salen puras y hondas y transparentes, porque a veces cuando escribo, y escribo como la frescura de su boca, pienso intensamente en una mujer. AL OIDO DE UNA MUCHACHA Óyeme muchacha qué haces ahí parada con tu cuerpo podrías tener el mundo en tus manos qué haces ahí pastoreando la soledad o el tedio búscate a un hombre y comienza a ser feliz


que te lleve de la mano por la ternura y la vida sonríele al mundo como te sonríe el amor cuando abres los muslos a un hombre que te hace tocar el cielo. EL POETA SUEÑA Esa mañana vi mi cadáver sobre la hierba. Había muerto en extrañas circunstancias. La policía investigaba el crimen lo supe por los periódicos con huellas y testigos en el lugar donde había estado por última vez que era también el lugar del crimen. Leí obituarios que invitaban a mi sepelio. En la noche pude sentir el olor de las rosas que rodeaban mis despojos mortales en un hermoso ataúd de madera oriental. Oí los sollozos de una mujer vestida de negro y pude verificar que se trataba de mi mujer. Alguien leyó un poema a mi memoria cuando el ataúd descendía en una fosa sobre la hierba y una niña vestida de blanco arrojó una rosa azul. De pie, sobre la lápida, vi mi nombre y dos fechas que me hicieron despertar. En la mesa de noche encontré a la mañana siguiente un telegrama dirigido a mi mujer por un hombre que se condolía de mi absurda muerte. CUANDO SEAMOS GRANDES Es la niña más linda del colegio. Se ríe dulce. Tiene los ojos negros. Si te mira parece que te acaricia con la boca. Se llama Paola. Tiene ocho años. Son los ocho años más lindos que puede tener una niña. Un mediodía la espero a la salida del colegio. Cuando la vi le dije que le llevaba el morralito con sus libros y cuadernos. Dijo que bueno. La acompañé hasta su casa que no era lejos. En la esquina de la cuadra del colegio. En mi cuaderno tengo su nombre que me escribió con lápiz rojo y cuando lo miro


me acuerdo de Paola. La niña del colegio que será mi novia cuando seamos grandes. BOCAGRANDE En el centro de su vientre un hermoso ombligo redondo y profundo como una Venus una muchacha en la playa de Bocagrande con una blanca camiseta mojada que descubre los rosados pezones de sus senos. ACUARIO Un barco navega dentro de una botella por un mar de medusas y algas y arrecifes. Los peces de colores aletean sobre piedritas blancas junto a una burbuja de agua que oxigena en el fondo de una botella verde de champaña. La vela blanca ondea al viento de la tarde con el oleaje del mar pacífico. Una gaviota vuela sobre el rojo horizonte. Tus ojos la miran posarse en tu mano cuando la hundes en el agua del acuario. EPIGRAMA En esta tumba junto a esas rosas bajo esta lluvia yace la hierba que crece entre sus dos fechas. Alguien arroja una rosa blanca como una moneda en el pozo de los deseos. EPIGRAMA La poesía de taller son como los niños de probeta como el amor es más hermoso a la antigua.


J.L.B. Se sueña en antiguos laberintos que la memoria bifurca y siente vértigo frente a los espejos como lo abruma la fama que conjetura como un malentendido y se sueña soñado por otro que también sueña a Buenos Aires y escribe a María poemas a la luna como a una rosa de Blake que en el mármol donde yace sueña esta página como Cavafis soñaba a Itaca. EPIGRAMA En el lecho diáfano del río que nace de la montaña el rumor de las cascada bajo los bambúes los senos blancos en su boca como la luna en el tejado y la lengua entre sus muslos emana su corazón derretido. TOROS Sueño con una corrida de toros donde el torero sea embestido por el toro y arrastrado por los caballos en la arena donde una multitud alza al toro en hombros y le dan dos orejas del torero por la gracia y la maestría de la corrida al toro que besado por las mujeres y llovido de flores y ondeados pañuelos blancos luce hermoso en una corrida de escarnio público por los toros que martiriza ese bárbaro espectáculo romano.


POZO DE LOS DESEOS Al pozo de los deseos un hombre arroja una moneda con un secreto deseo esa suerte de augurio de antiguas mitologías. Se cumplirá tu deseo cuando una mujer te sonría dijo con sabiduría un viejo a sus espaldas que vio al hombre arrojar la moneda en el pozo de los deseos. Acaso habré de arrojar otra moneda con el secreto deseo que una mujer me sonría dijo curioso el hombre para que se cumpla el deseo ? Una sola moneda cumple todos los deseos pero el secreto no está en la moneda sino en ti mismo volvió a decir el viejo mirándolo a los ojos. Desde entonces el hombre arroja una moneda en el pozo con un secreto deseo. PERFORMANCE A Adolfo Cifuentes

El viajero se lleva a sí mismo como su propio equipaje con una maleta o un costal sobre sus hombros como un hombre sideral un arlequín o un saltimbanqui pisa la hierba, sube las escaleras y se detiene en una esquina con oscuras gafas acuáticas y una corbata pintada de verde y amarillo con un rojo sombrero cónico bajo la mirada atónita de los transeúntes y lee un sacrílego discurso a los profanos que desea correr desnudo por el bosque y públicamente come los pétalos de la flor amarilla y los espaguetis verdes con un vino morado


de mandrágoras con la luna en el fondo de su copa como un ojo vivo de res degollada y da vida a sus extrañas criaturas que caminan como trashumantes por la calle. MAR DE LOS SARGAZOS En una tarde como un conquistador en un barco pirata que ondeaba la negra bandera de la calavera asistió al descubrimiento de un mundo nuevo bajo su vientre y dio muerte a sus frágiles sueños de muñecas de trapo y la llevó por el mar de los Sargazos raptada como un tesoro hallado en tierra firme. HAIKU Óyela una gota de agua taladra la piedra. LA MUCHACHA QUE SACA LA LUNA DEL FONDO DE UN POZO DE AGUA La muchacha que saca la luna del fondo de un pozo de agua con una larga cabellera que cae como enredadera sobre su espalda la blanca manta guajira y las sandalias que cubren sus pies desnudos olorosa a flor de campo que crece junto a los arroyos bella muchacha transparente del páramo con la neblina


que cruza esos parajes cuando trae la luna sobre sus hombros como un cántaro de agua. EPIGRAMA En los rojos atardeceres de la costa atlántica un barco navegaba por la línea del horizonte con el sol que se desplomaba en el mar que rumoroso traía los oleajes a orillas del tronco desde donde sentado atardecía mirando los barcos cruzar por el mar de tus ojos. LA FLAUTA DULCE El viejo hindú hace sonar la flauta dulce y despierta la cobra dormida que se yergue majestuosa encantada por la música. Que la poesía te conceda esa magia cada vez que hagas sonar el oboe de la palabra. PLAZA Al pie de la estatua del prócer ese encuentro de nostalgias y soledades el vendedor de globos de colores y las palomas los niños y los locos los viejos y los vagabundos los turistas y los caballos las muchachas y los fotógrafos los perros y los soldaditos de plomo y, los enamorados que arrojan maíz a las palomas que vuelan despavoridas frente a la catedral sonríen en una fotografía hermosos y eternos y sientes los fantasmas de la muerte cuando te sientas a conversar o descansar en sus baldosas con esa ternura de paladear un helado de frutas junto a ella.


EN UN TREN DE MEDIANOCHE En un tren de medianoche sentado frente a la ventana de vidrio viendo pasar los árboles en una espesa pradera junto a un río lento que desciende paralelo a los rieles del tren entre el humo un hombre espera llegar a la última estación en la costa del mar del Atlántico descenderá bajo una lluvia de una tarde intensa y una mujer lo esperará bajo una sombrilla blanca que besará en la mejilla mientras abordan un taxi que irá a un hotel cerca al mar y la mujer se recostará tierna a su lado cuando el auto tome la vía de la playa y el hombre evocará la ciudad donde la llevará de la mano por alguna calle que recuerda a otra mujer que recorrió con ese mismo mar que ahora tiene inmenso desde la ventana del hotel que en una cama de agua reiniciará el verano con su nueva y tórrida amante. TRANSEUNTES Solitario camina con las manos en los bolsillos y mira cabizbajo sobre el asfalto como cansado del mundo o la vida se sienta triste o aburrido en los parques a oír el susurro de las palomas o las muchachas y lo ronda la tarde con rojos crepúsculos se adormece sobre la hierba de la rosa pública y lo olfatean los perros como a veces entra en los cafés a sentarse solitario junto a los ebrios dormidos. PREMIOS La bella casa blanca que sueñas con gatos y palomas en lo alto de los cerros


o junto al mar de acantilados con los retratos de ti mismo en la pared a orillas de los paisajes escandinavos de invierno los cuartos grandes donde morar en los lechos de bronce que esperan con la ventana eterna que se abre en el verano de la ciudad o el mar cada mañana como un vino dulce que te trae una mujer con las rosas amarillas en el escritorio esa bella casa blanca es la que sueñas cuando juegas al azar ese premio extraordinario. EPIGRAMA Opaca y brumosa la ciudad me recuerda tus ojos bajo la lluvia con esa mirada despejada como atardeceres y esa risa como el vuelo de las palomas blancas de la catedral como me recuerda los semáforos en rojo tu regla de excepción para el amor. LI PO El ermitaño de los lotos verdes entre pinos y frescas muchachas bebe vino rojo y bajo la luna ebria recorre cantando las orillas del río Amarillo en busca de encendidos crepúsculos como una misteriosa y prohibida flor del sueño. MARILYN En la rejilla del metro de Manhattan una corriente de aire le levanta la falda al viento descubriendo el nacimiento de sus muslos bronceados desnuda bajo su vestido blanco y esa sonrisa eterna que recorrió el mundo


como esos senos que sintieron la calidez de la respiración de la ciudad. ROSALINA Rosalina en las mañanas lava la ropa en la tina come mandarina y adora a la sobrina tiene la laboriosa Rosalina un sueño que teje en una tela de popelina como en la noches cuando lava platos en la cocina y cuando Rosalina sale a la esquina hace verano como una golondrina. NOVELA ROSA Por las antenas de televisión entra el amor en las noches hasta sus lechos desiertos ese paño de lágrimas de las novelas de amantes que las señoras solitarias añoran en sus sueños enamoradas del galán protagonista de la serie y el amor que viven las hacen sufrir como a los personajes de ficción que inventa un libretista de oficio. MUCHACHA Una muchacha virgen asomada a la ventana tiene la mirada fresca y transparente en unos ojos serenos y profundos que te miran cuando pasas por la acera de la casa la sonrisa en una boca


acorazonada encanta y te la llevas en tu pecho como una rosa blanca. CREACION A veces sientes el pánico de la hoja en blanco pero tienes el poder de la palabra por sobre todas las cosas que sale de tu mano como mariposas y peces con magia y belleza y los soles y lunas resplandecen en tu universo con la lluvia los árboles o las muchachas. ESE CIELO QUE ME TIENE COMO LLOVIDO Ella sirve el café caliente en las mañanas oloroso como sus senos que bebo en la noche y sus ojos ese cielo que me tiene como llovido parpadean como adormidera y cubro con pobres palabras esa piel que estremece el viento frío de la niebla que pasa como aullido de un lobo malherido y la veo dulce revolotear por el cuarto como mariposa que se posa en el corazón. Ella la mujer de los ojos cafés. EN LA AZOTEA Los calzoncitos blancos de mi amor penden al sol en las cuerdas de alambre en la azotea como banderas blancas que ondean en tregua en la guerra y el viento airea su perfumado olor de la noche


y bajo su abrigo cruzamos la línea de fuego iluminados por las luces de bengala del deseo. LA MUCHACHA DE LA BOINA NEGRA La muchacha de la boina negra y la sonrisa roja los ojos azules y el largo pelo rubio que viene con la tarde por el parque bajo los árboles donde graban en su tallo corazones de un amor infinito que los sueña a flor abierta junto a un hombre que la lleva en su hombro como un verano de golondrinas esa muchacha de los hermosos senos en donde cae lento un collar dorado hace del amor un vivo poema que respira en su cuerpo. EPIGRAMA Volverás a casa en la ciudad blanca que dejaste un día a tus espaldas bajo la lluvia pero nunca marcharás de casa como cuando vuelvas a entrar por la misma puerta por la que saliste un día. MAGIA En una noche fresca del verano escribes de ti mismo como un poseído por demonios o dioses o fantasmas y no tienes pactos secretos de hechicero pero escribes bajo la niebla o la luna en celo y en ese ritual te ofreces en sacrificio y te abres el corazón en


eterna ceremonia a los dioses del poema que te otorgan la magia de la poesía. EPIGRAMA Otro día y la tarde se deshoja al viento y sobre la hierba yace su hojarasca. HECHICERA Ella es la hechicera que viene a visitarme y no trae una bola de cristal ni un juego de cartas de tarot ni extraños bebedizos a ingerir en ritos pero escribo con su magia porque ella es la palabra que viene a visitarme y me hechiza. MUJER Poesía eres y en poesía te convertirás. EPIGRAMA Los hombres morimos nuestra propia muerte y a veces en una muerte ajena. La muerte tiene tambièn sus propias estrategias. CIUDAD Los semáforos en la tarde bajo la llovizna en rojo, verde y amarillo detienen y dan paso a los automóviles de la ciudad. Yo miro desde la otra orilla a la mujer que cruza la calle con el sólo tiempo que le indica su corazón en vía libre.


EPIGRAMA Una mujer puede ser un poco de alegría y deseo ternura acaso encanto tenue como una llovizna pero una mujer es siempre un poco de frescura y alivio como un vaso con soda y alkaseltzer. FREUDIANA Los amantes se entregan mutuamente la libido y la autoestima. Se funden en un solo cuerpo y crean identidad y por ello los amantes terminan por parecerse a sí mismos. La separación de los amantes es dolorosa porque la libido y la autoestima no la tienen consigo sino que está en la otra orilla de sí mismos y los amantes quedan vacíos y tristes. El amor es lo que hemos construido en la otra orilla de nosotros mismos. LLOVIA La vio dulcemente esperar en el bulevar fresca y suave sola e inerme y los árboles eran hermosos junto a ella como su sonrisa con el follaje de las flores amarillas sobre la hierba y el asfalto y un hombre de octubre se acerca y la besa amorosamente en los pómulos y la lleva de la mano por la tarde.


Llovía cuando la miró desnuda sobre la almohada dormida. POEMA Hoy quisiera escribir un poema como nunca podría escribir un poema pero un poema a veces no se escribe como uno quisiera escribir un poema sino como a veces el poema pueda escribirse porque un poema no se escribe cuando uno quiere sino cuando el poema se escribe por sí mismo porque uno no escribe un poema sino que es el poema que lo escribe a uno sólo que uno da su mano y su corazón para que el poema se escriba como tampoco de uno depende extensión o motivo del poema y por eso la poesía tiene esa magia o esa hermosura que a veces sólo tienen los sueños. SYLVIA Sylvia es una buena amante en el lecho, en la taberna en la playa o en los jardines públicos porque en ella el amor no es más que un pretexto para hacer el amor. Sylvia como toda mujer a veces llora y siempre tiene una sonrisa socarrona esa misma con la que a veces se ríe de mí o se ríe conmigo y le encantan los amores clandestinos porque ella misma es a veces un poco clandestina


y los hombres locos, risueños y tiernos y la sonrisa de los niños porque ella es un mimo con una cara de pequeña japonesita Sylvia es como la lluvia en la noche y tiene colgadas en la pared muñecas de trapo una fotografía y un testamento nuevo detrás de la puerta de su cuarto de Gonzalo Arango junto a un poema de amor de Benedetti porque Sylvia es la ternura a quemarropa o la soledad a mediodía y tiene un nombre melodioso como una balada pop y su cuerpo se estremece junto a mí cuando amorosa y perversa se sube a caballo en mis piernas o me besa en el pecho como una mariposa azul en una flor roja. Sylvia se echó encima de una mesa como una gata en celo sobre el tejado bajo la luna esa noche primera que estuvo a mi lado y acaricié sus vellos púbicos como una hierba fresca junto a un lago inmóvil Sylvia esa dulzura de la noche a la intemperie con piel de mujer. AMIGOS Junto a su lado camina y con amigos se bebe esa cerveza de rigor conversando y riendo bajo los árboles de las soderías a orillas de las avenidas mirando pasar frescas y olorosas mujeres de ensortijado pelo largo como en día de invierno y oyendo una música de bohemia y fumando pacíficamente bajo la tarde.


ARBOL II Árbol que estás en la tierra echando raíces verdemente de amarillas dulces frutas o blancas flores azules pájaros y nidos de hierba bajo la lluvia es un refugio y bajo su sombra es un alivio discúlpame que orine sobre ti esta noche de espesa neblina mientras fumo o miro alrededor. EL CIRCO El domador de leones golpea el látigo contra el piso y noblemente el animal se entra en la jaula. Los trapecistas se lanzan a un salto mortal y el público hace silencio. El equilibrista camina solitario sobre la alta cuerda metálica bajo la incandescente luz de los reflectores. Los payasos con su risueña cara de colores sueltan la risa de los niños como una mariposa. El hombre de los cuchillos los lanza mortalmente sobre la mujer rubia que gira con los ojos vendados. Las bailarinas cabalgan bellamente sobre el lomo de los elefantes y la cebra perfumada. El hombre bala disparado por los aires con el cañón desciende en paracaídas bajo fuegos artificiales. Los malabaristas giran en círculo platos blancos en la punta de una sombrilla. Los contorsionistas extienden las piernas detrás de la cabeza y fuman con el pie. El maestro de ceremonias elegantemente inclina la cabeza


y su mano blanca enguantada en alto despide la función de la tarde. CARABELAS Las tres carabelas españolas navegan cerca del mar de las Antillas y un marinero de boina vasca avizora una gaviota y nunca ojos vieron tierras vírgenes como un hermoso lugar lejano de Oriente y Cristóbal Colón besa la tierra como un enviado de los dioses y cree descubrir un mundo nuevo pero mágicamente ese mundo ya está descubierto por los hombres que terrestres lo habitan bajo el sol y la lluvia la luna y las estrellas que adoran como fuentes de fertilidad de las mujeres y la tierra del El Dorado. EL MAGO El mago saca de su sombrero negro de copa conejos y palomas hace castillos en el aire con cartas de póquer atraviesa con afiladas espadas la caja de madera donde yace una mujer pelirroja que divide en dos e hipnotiza con sus ojos negros de conde de Transilvania y desaparece entre una explosión de humo y luz negra y el público aplaude frenético como por arte de magia. ESPEJOS Alguien vive oníricamente al otro lado del espejo y oigo sus pasos cuando acerca su rostro a merodear en los espejos como en una calle de niebla donde a un hombre de la noche


lo acecha un asesino con pulcros cuchillos bajo la luna porque uno se acerca a los espejos cada mañana como a una condena. EL CAZADOR El cazador sabe dónde ponen las garzas y rifle, botas del pantano y perros blancos amaestrados sale a la cacería del jaguar de amarillo nápoles y ojos azules ese otro cazador de los bosques desde el crepúsculo hasta el amanecer y sigiloso prepara las trampas en la orilla del río y en el claro del bosque donde el jaguar merodea y olfatea al cazador y el humo del tabaco que fuma para espantar los mosquitos y registrar la dirección de los vientos. En la mañana la hermosa piel del jaguar se extiende al sol y el cazador se acaricia la barba y piensa en un buen precio en el mercado de Oriente. AEROPUERTO El cadáver de un avión yace a un costado del aeropuerto entre latas de cerveza salchichas, colillas de cigarrillo hierba y lagartijas que la lluvia y el sol han convertido en un poco de chatarra vestigio oxidado de un avión de pasajeros que los niños en vacaciones abordan felices por la desvencijada escalera y sueñan a volar a cielo azul. EL PESCADOR El pescador lanza su red en el agua dulce de la noche y las luciérnagas


brillan como una estrella en la copa de los árboles a orillas del río donde el pescador lamido por la luna aguarda en silencio en el borde de la canoa que los peces recorran río arriba a desovar y en la lejanía de la noche se oye el canto del búho que endulza el viento húmedo y frío oloroso a hierba que desciende con la cascada de la cordillera. Al amanecer el pescador trae su canoa cubierta de plateados peces y extiende la red a secar al sol y silbando como los pájaros el río conoce sus pasos cuando cae la noche eterna como una llovizna solitaria del páramo. LA CALLE La calle más hermosa del mundo tiene un farol triste y árboles de almendro que en otoño llena la acera con un hermoso follaje y bajo su sombra duermen los niños los perros y los pájaros y la lluvia cae limpiamente sobre el asfalto que la hace parecer a veces como un río y tiene el nombre de un poeta muerto y dos enamorados que caminan abrazados dulcemente y un vendedor de frutas y periódicos y un hidrante un reloj y un semáforo bajo la niebla. La calle más hermosa del mundo tiene una ciudad de rojos atardeceres.


EL OFICIO MAS HERMOSO DEL MUNDO El viejo poeta lírico leyó esa mañana mientras llovía con cierta nostalgia en los titulares de la crónica roja en el periódico la noticia de la muerte de la poesía que anuncian los corredores de la bolsa de valores y otros especimenes y, con una leve sonrisa sarcástica el poeta que había hecho de la poesía el oficio más hermoso del mundo cerró el diario y escribió ese dulcísimo, intenso y transparente poema de amor soñado por la poesía que era su oficio más sagrado y fue el más hermoso y magnífico poema universal que atizó el fuego que resplandece como una viva estrella blanca. OTROS CIELOS La casa era fresca y cálida y en la mañana merodeaban los amantes que hacían un amor de fugitivos y merodeaban en la noche los que hacían un amor de amantes clandestinos y los que allí morábamos hacíamos un amor de refugiados y cómplices y eternos íbamos al amor como a una liturgia o un conjuro pero como aves migratorias huimos en desbandada a otros cielos otros nidos, otros veranos porque un día nos cogieron el nido de amor a pedradas la casa fresca y cálida donde hicimos del amor una bella y dulce coartada. ARTE ERÓTICA II Al celebrar el arte del cuerpo y la palabra


y perpetuar en la palabra tu cuerpo y en tu cuerpo la palabra a la luz de tu cuerpo como a la luz de este atardecer te vivo en toda la extensión de la palabra. EPIGRAMA Sobre esta página en blanco una palabra en carne viva redime tu cuerpo que es la palabra que me refleja como un espejo. JAVIER HERAUD In Memoriam

Los diarios que a diario traen las noticias del mundo esa mañana traían las noticias de tu muerte poeta guerrillero niño que eras llegaste a la poesía y a la revolución como a una mujer desnuda y escribiste tu último verso a ráfagas de metralleta y ternura y llegaste a los corazones y los cogiste por la sangre y los miraste desde adentro y pudiste sembrar el amor como querías.


ZONA ROJA En cafés de luces rojas las prostitutas que no tienen todavía quince años, fuman beben y bailan y en la calle se ofrecen a los hombres que pasan y sobre un sexo triste se eyaculan cinco mililitros de semen y por una ranura una moneda brinda una canción en donde hay un revólver, un trago y un caballo y hombres que lloran por una mujer y ebrios se cortan las venas. CENTENARIO Bajo el cielo de Norteamérica en la Bahía de Nueva York la estatua de la Libertad llora lágrimas de sangre por los crímenes en su nombre. EN SU CHILE NATAL En su Chile natal bajo la dictadura allí bebe el poeta a sangre fría su diario vaso de vino y se destina por una sitiada ciudad con el corazón en la boca a fuerza de perpetrar en la alegría y de vivir peligrosamente en la palabra la tierna, la clandestina la frugal, la palabra en fin, que le da la vida y esgrime y hace estallar como una granada y en su mesa alguien necesita como pan, carne o fruta madura.


LA DANZA DEL VIENTRE En su desnudez pálida de luna su cuerpo nocturno como una serpiente baila la danza del vientre a hombres solitarios que beben en la penumbra del bar y deshoja una sonrisa tan vana y efímera como su recuerdo de un sueño de niña púdica. DIARIO II Hay un hombre que entra en mi habitación y se quita la camisa lloviznada del invierno y lleva su corazón a secar en el patio donde revolotean las palomas y el viento y junto a la ventana y la lámpara perpetra poesía como un crimen o escucha una sinfonía y cuando camino por sus pasos me descubro con el hombre que soy yo mismo y que es el que siempre está conmigo. EPIGRAMA Existo luego escribo y escribir es encontrarse a sí mismo y morir un poco en las palabras y las cosas y ser uno mismo y otros y juntos y todos y existir en ti y en mí y ser el francotirador que dispara desde la azotea de un edificio. EPIGRAMA Ni el cielo ni infierno tendrás en algún lugar fuera de la tierra tu cielo y tu infierno están sobre la tierra.


EPIGRAMA Atrincherado en la palabra arma con silenciador tengo en la mira tu cuerpo sigiloso a dar en el blanco. CHALLENGER Desde Cabo Cañaveral los tripulantes del Challenger viajarían al espacio infinito. En cielo azul sobre el océano Atlántico hizo explosión en un viaje a la eternidad. TRANSEUNTE A pie un hombre como yo cruza la calle que no es la Quinta Avenida sino una calle atardecida de los árboles cotidiana como el hombre que es su destino como un transeúnte en invierno y lleva lluviosa la ciudad en su pecho como una palabra atesorada que junto a un cuerpo de mujer encontrará su lugar en la tierra. EPIGRAMA Sobre tu cuerpo escribo la palabra como sobre la palabra escribo tu cuerpo que es también un poema que mi mano escribe palabra a palabra como cuerpo a cuerpo.


EPIGRAMA En el reino de la palabra escribo tu cuerpo y creas el paraíso En el reino de tu cuerpo escribo la palabra y creas el poema. POEMA Te escribo un poema con mi cuerpo cuando desnuda como una fruta fresca y madura entreabres tus muslos dulcemente y recibes la primavera como una palabra que te escribe un poema y al consagrar en un verso tu vientre ese reino donde se es libre e inmortal se fecunda en la palabra el territorio de tu piel y da a luz el poema que tu cuerpo en mi puño y letra, canta y sueña. OFICIO Si acaso después de escribir como después del amor eres un animal triste como cuando escribes sobre una hoja en blanco como sobre un cuerpo esa cosa volátil y un poco piadosa que es la poesía que acaso escribas por nostalgia o una simple cuestión de legítima defensa pero que en realidad escribes para seducir la vida.


EPIGRAMA Sobre esta tarde tu cuerpo cae como la lluvia porque eres la mujer que pasa con tu sonrisa al viento y tu cuerpo que es la morada de la palabra escribe con mi mano este epigrama y la ciudad bajo consigna te recorre. EPIGRAMA Se abren los muslos de tu cuerpo con la dulzura de la tarde que anclada como un navío espera ir mar adentro y se recobra el verano que golpea con el viento la ventana. ESA MAÑANA Era octubre y las hojas secas caían sobre el patio como Guevara en la quebrada del Yuro en esa mañana que tenue y densa se negaba a esgrimir la lluvia en días en que nunca una mañana como esa audaz se redimía en domingo tierna como una mujer que inclinada detrás de ti te cerraba los ojos con las manos abiertas y frescas. EL TIEMPO Oigo el tiempo que crepita en el verano en la tarde puesta a orear como un trozo de carne al vino en las hojas muertas del otoño que llueve como cielo en tus ojos en la noche que se lastima


bajo una podrida luz eléctrica y en su silencio que me golpea en la frente como una rama seca y es como ese dulce viejo que lee el periódico y da de comer a las palomas en el parque del retiro. EPIGRAMA Golpea en la ventana la tarde con esa dulce y eterna llovizna que como mi mano cansada cae sobre tus hombros blancos y vienes de la lluvia como del amor con ese corazón a deshora que ama a mansalva como una mujer que es lo que eres cuando te me desnudas con los ojos cerrados. POETICA Quiero decir que la poesía ese doloroso y solitario oficio de romperse el corazón y la sien que no es oración sino canto y toca el vuelo de las palomas y los besos nuevos de las muchachas es una novia pobre pero que los poetas tienen el deber de hacer feliz. Quiero decir que esas palabras verticales que edifican la poesía no son otra cosa que el cariño parecido al respeto o a la admiración y juntándolas como fuego, rocío o laurel son también memoria, homenaje, himno. DIARIO Anduve de partida y había llegado con dos maletas amargas a una ciudad sin lluvia y había esperado a alguien en la plaza mayor donde las palomas revoloteaban al paso de los transeúntes y me había tomado una fotografía solo con las manos vacías en los bolsillos


vacíos y, con la solitaria estatua de Bolívar al fondo. Luego había partido nuevamente como siempre se parte cuando nunca es demasiado tarde para partir y me había traído las dos mismas maletas amargas y una fotografía donde aparecía de pie y mirando algún punto lejano y breve de la ciudad y sin las palomas revoloteando. EPIGRAMA Te recuerdo tan dulce tan rubia tan mujer viviéndote alrededor de tu sonrisa y tus senos y profundo y hermoso tu vientre en un verso y creo el mundo en tus ojos con la memoria del olvido y el recuerdo. MADRIGAL Te recordarás en alguna ciudad donde alguna vez besaste hasta vencerlos unos ojos que a tu sonrisa clara te brindó dulzura y te descubrirás viva en un recuerdo tuyo que te pertenece y te ha sobrevivido. EL SERENO Al cierre de la noche la luna llena bebe en los charcos de agua de las calles desoladas y misteriosa cae su luz mientras hace su ronda el sereno sobre su bicicleta de solitario nocturno entre puertas y ventanas bajo cerrojos y luz ese vigilante del sueño habitante de la noche de la ciudad dormida que pedalea entre silbatos por la calle asediada


de los ebrios del alba y los ladrones de la luna. SOBRE LA HIERBA HASTA LA DESEMBOCADURA DE TU CUERPO Sobre la hierba hasta la desembocadura de tu cuerpo debatiéndose una tarde entre la lluvia y el sol desbaratándose entre el aleteo de los árboles por el viento y los pájaros pones el corazón en la inédita dulzura de tu boca que me ofreces frente al paisaje de niebla de la ciudad extendida y lejana y te reclinas sobre mi pecho como el cielo en la gaviota a orillas del sueño. MADRIGAL Te recuestas en mi hombro y te agita el pelo limpiamente el viento y un poco cada día eres más mujer. MIENTRAS Mientras una lluvia tierna, repentina deshace la niebla todo puede suceder en un día como hoy. A este lado del mundo la vida transcurre también sin piedad en un país donde los arrendadores odian los niños y, tristes caballos pastan en los andenes donde crecen, silvestremente la hierba y los cardos. Septiembre en invierno una tarde lastimada los árboles derrotados mientras una lluvia tierna, repentina deshace la niebla como a cuchillo.


DIARIO Hoy a mi corazón nadie ha venido a tocar como a una puerta cerrada ni está como para guardar unos besos ni está empuñando como a un arma ni es testigo de la niebla de esta tarde. Estuvo lloviendo toda la mañana. Abril era un lluvia limpia y solitaria. Al mediodía había dejado de llover y el cielo se despejaba y quedaba como unos ojos de mujer. Hoy a mi corazón nadie a venido a tocar como a una puerta cerrada. BULEVAR Abierta como una calle esta tarde sin ti es tierno encontrarte como siempre tranquila y linda como un cielo después de la tormenta y el viento que trae presagios solidarios te levanta descaradamente tierno la falda y, cruzando el bulevar te abrazo y me besas sobriamente en la sien.


Se termino de imprimir en el mes de Diciembre de 2007 en los talleres de LitografĂ­a AndrĂŠs Bello Calle 18 # 31-37, Bucaramanga-Colombia


ANTONIO ACEVEDO LINARES (El Centro, Barrancabermeja, 1957) Poeta y Sociólogo. Magíster en Filosofía Latinoamericana y Especialización en Filosofía Política Contemporánea y Especialización en Educación en Filosofía Colombiana. Ha publicado: Arte erótica, 1988. Los girasoles de Van Gogh. Antología poética (1980- 1999) 1.999, Vol 1. CD, Poesía de viva voz, 2004. Atlántica, Antología poética (1980-2004), 2004, Vol 2 y seis Plegables de poesía. Sus textos figuran en selección de poetas a nivel nacional como regional, y paralelo a su actividad literaria ha publicado ponencias, artículos y ensayos sobre temas filosóficos, literarios e históricos en periódicos y revistas nacionales como de la ciudad de Bucaramanga en donde vive y escribe. Actualmente se desempeña como catedrático investigador en el Departamento Humanidades y Educación de la Universidad de Santander, UDES.


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