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aniosluz.com.ar aniosluzeditora@gmail.com

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Córdoba, Gonzalo la rama del nido 1ra. ed. - Buenos Aires: añosluz, 2014. 2013, Gonzalo Córdoba

Fotografía de tapa: Florencia Del Gesso florenciadelgesso.com.ar

Licenciado por Creative Commons Argentina

Esta obra está licenciada bajo la Licencia Creative Commons Atribución-SinDerivadas 3.0 Unported. Para ver una copia de esta licencia, visita http://creativecommons.org/licenses/by-nd/3.0/.


A Sim贸n que sabe dar vida y tiene la cabeza llena de nidos


Estirar las ramas El amor es también un árbol al lado de otro que estira sus ramas buscando. Gonzalo Córdoba

Cuando a Robert Creeley le consultaron sobre la relación que tenía su poesía con la vida, respondió: “Lo único que tienes en la vida es la creencia. No hablo de una creencia religiosa sino una creencia en la vida, en estar vivo. Las cosas cambian. La aprehensión del mundo es obviamente nuestra experiencia del mundo. Pero ésa no es más que una de las posibilidades del mundo. Me encantaría, por otra parte, conocer el mundo en que cada uno de nosotros ha vivido”. Los poemas de Gonzalo Córdoba, particularmente de La rama del nido, refieren a esa dimensión espiritual donde como una visión posible del instante, la palabra logra y consigue situar un pedazo del mundo. Pero esa reconstrucción, pensando en la conformación de su nido, obedece a una selección precisa y natural, de las mejores hebras-ramas que puedan brindar protección a todo lo que es suyo. Acaso porque como una primera acción, el poeta sabe que antes de plantar, existe preparar la tierra, germinar y cuidar que los brotes devengan en floresta. El libro se abre así: “sembrar el verbo/ que maldiga la ausencia de raíz/que un estrepito simbolice/ la poesía nuestra”. ( nueve )


Esa invocación es un llamado, aunque suene exagerado, a un levantamiento en armas. En la poesía de Córdoba no se dan concesiones a puerilidades, ingenuidades o florituras, pues su disposición, que se adelanta a definir un estilo tan ideológico como estético, abre los fuegos de una canción que se asume, como una “historia de regreso al corazón”, consolidando su voluntad de revelación/revolución: “Porque, árbol, tu madera/ nunca morirá/ mientras que mi carne/ será pasto de las multinacionales”. Los textos, asumidos como tejidos (analogía perfecta de un nido) condicionan una lectura que cruza vida, autobiografía y contextos. En una primera versión, algunos de estos versos, consignaban fechas a modo de entradas de un diario, algo que desapareció, a fin de que los lectores, como atentos visitantes a su cabaña, más que abordar su trabajo cotidiano, supongan que en cada registro, fueron quedando las marcas, las huellas, los momentos de un momento, entendidos como la suma de todas las cosas, donde el poeta sostuvo un hacha, taló un árbol, cortó la leña para encender el fuego donde su mujer amamantó al niño. Estamos ante un paisaje agreste, asumido en el centro de la urbanidad, como una condición y posibilidad de extender su voz, para sumarse a las palabras, devenida en un blanco eco de los bosques:

( diez )


los ídolos protectores deben cortar la soga que remonta el río está atada a una roca la más filosa el agua no es la misma después de chocar contra ella espero una roca interminable en la ribera que acompañe el curso y que contenga que se refresque con el agua ofrecida en gracia

Nada más acertado que la cita a H. D. Thoreau: “Estar despierto es estar vivo. Todavía no he encontrado a nadie que esté despierto del todo. ¿Cómo habría podido mirarlo a la cara?” Es un fragmento de Walden, y parece resumir las visiones que éste fue registrando como delimitación de su frontera con un mundo que aborrecía. Lo que me hace retrotraerme a esta apuesta de Gonzalo, cuando se atreve a anunciar que vengan los niños y justos, los barbudos y curcunchos, los callosos y pelados, para “sonreír como si la boca fuese el universo”, en los versos con que cierra el poemario: “te convoco a que pensemos/ en el camino/ y sobre el camino/ ya estamos en él”. El camino de la poesía de Gonzalo Córdoba, no es un capricho, es la faceta sostenida de un poeta, cantor y editor mendocino, que ha sumado mérito a su escritura, acuñando versos, acoplando acordes y definiendo armonías que sinteticen su propio tiem( once )


po. Quizás y cada vez más cierto en que en cada gota de rocío se destila la memoria del mundo y solo la voz es lo que queda: sea como las hojas de un árbol o las de un cuaderno, y somos nosotros los llamados a esta hoguera. ROBERTO CONTRERAS Santiago de Chile, julio de 2013.

( doce )


Secci贸n 1 El bufido


1 sembrar el verbo que maldiga la ausencia de raíz que un estrépito simbolice la poesía nuestra

( quince )


2 en el Norte truecan secuoias por falos mientras tanto en el Sur recibimos espejitos brillantes por la tierra (imposible sembrar en ellos)

( diecisĂŠis )


3 decoro mi casa con espejitos brillantes veo el rostro mil rostros enĂŠsimas desgracias reflejadas

( diecisiete )


4 rostro abajo mis ojos destilan la historia el regreso al coraz贸n el detritus gotean estas bolsas de nylon semblante abajo

( dieciocho )


5 ¿qué acopian las hormigas bermejas? y a las hormigas de color, grandes y buenas ¿qué cúmulo apasiona? ¿sabrán acaso que mataron otros a los bermejos y a los negros?

( diecinueve )


6 una mosca se posa sobre la guitarra ¿zumbará una verdad de mosca con voz de mosca? los especialistas dicen del polvo venimos al polvo vamos ¿acaso ellas vuelven al detrito como esas especies que recorren kilómetros para desovar y morir?

( veinte )


7 / Infancia éramos gritones pero pobres no teníamos la moneda del petardo y festejábamos el nacimiento del punzado hasta quedar ebrios de no sé qué y el olvido de Papá Noel nos quitaba el aliento éramos pobres pero al menos podíamos beber el agua y mear por las ventanas podíamos tirar la rueda a la acequia y hacer valer la fuerza y la impunidad de lo que creíamos era la unión aunque entendimos luego que crecer es perderla y. punto.

( veintiuno )


8 porque, รกrbol, tu madera nunca morirรก mientras que mi carne serรก pasto de las multinacionales

( veintidรณs )


9 no creo que dios tenga ojos dorados ni botas con punta de acero porque este dios nuestro no está en una torre, lo encuentro en el baldío que produce flora desértica él será una espina de la planta seca ¿importa si está vivo o muerto? lo cierto es que lo abrazas y se te incrusta en el pecho ¿estaremos hablando del mismo dios?

( veintitrés )


10 ¿y qué si no quiero gritar? he decidido desde ayer comunicar por otros medios yo dije pecado dije mentira yo dije cristo dije ungido apuñalado, atormentado, herido i nadie dijo traición de la lengua! todas cortas i nadie miró a los ojos al unísono parpadearon otros con las pupilas idas no participamos i cuando yo escribí pupila miraste con deseo al menor sin necesidad de cruzar los ojos a menos que tu pupilo tuviera un óculo en el ano recto insisto es es te el punto en que se te torció se te torció el ánimo al observar el recto y qué paradoja que deseases recorrer el sentido contrario con tu lengua y que la lengua sea el sentido contrario siempre

( veinticuatro )


11 hay unos que no saben dónde están hay unos que duermen colgados de los cables de la luz hay unos que chupan las grietas del asfalto hay unos que se cubren del frío entre las máquinas [que reparan las calles hay unos que hablan lenguas no estudiadas pero bellas hay unos que caminan la ciudad de memoria hay unos que son hermanos de la vida del chofer hay unos que se suben a un colectivo lleno de fotógrafos hay unos que siguen a las ambulancias y camiones [de bomberos

( veinticinco )


12 acá lo tengo frente a mí triste irrealizado quizás por eso triste es de esos artefactos que necesitan de otro como un regalo mutuo o sea, frente a mí tengo un artefacto que necesita realizarse y que siempre vuelve pero este no se realizó y está triste sentado sobre el piso sucio hoy está pálido lo veo flácido y sin vida rechazado acá lo tengo y qué podría hacer con él frente a mí está mira el suelo y balbucea triste es como un montón de cenizas o lo que se presiente bajo un túmulo carga una indescriptible tristeza el artefacto irrealizado peor, rechazado veo el no rotundo en su frente el artefacto tiene frente piernas mochas dedos que se caen de a uno ( veintiséis )


como hojas secas qué tristeza guarda cuál será su destino a quién pertenece este abrazo rechazado

( veintisiete )


13 hay unas personas que ves en el centro o en el barrio son tipos de tu edad con la madre a cuestas siempre suelen comprar películas pirateadas y vestirse en los persas y ferias americanas tienen algo que los excluye del amor sexual están al margen de las publicidades pero estos feligreses sonríen con la madre a cuestas para ellos no va el amor en beneficio de la especie algo les dice no reproduzcas tu gen y cuando llegan a la edad no les duele la sonrisa que lucen es porque gozan de un amor otro más puro y fértil siempre a su lado madre ellas la tienen más difícil: conocen el lado oscuro de beneficiar a la especie o aparentarlo el pequeño es una cruz gorda de quebracho soldada al cuerpo encorvado por la vida dura esta pareja está al margen de las publicidades y conocen una felicidad hermana de la aceptación al final del día me quedan preguntas y más preguntas nadie a cuestas entonces, las respuestas malas y un ave de rapiña se posan en mi ventana

( veintiocho )


14 que seguiré caminando la ciudad aunque al salir del cine la luna mengüe tras las nubes y el ruido de las bolsas de nailon no me deje dormir la yegua porque uno sabe que no son perros seguiré caminando porque no quiero un vidrio una pantalla fluorescente para no estar apoltronado en un sillón cuando vea a una mujer armar su lecho bajo un alero la poesía debe ser como el hígado rabioso y barato también puede ser un susurro apacible en el oído de la mujer amada pero esta noche al salir del cine la luna menguaba tras las nubes y he visto gente acomodarse en las escaleras de las tiendas del centro y quise ver perros abriendo bolsas de basura pero vi familias abalanzarse sobre los contenedores la poesía debe ser un reflejo cáustico ( veintinueve )


no un alarde de erudición sobre la mitología griega y debe reflejar las grietas de un corazón humano porque aunque uno escriba sobre el crepitar de las bolsas el primer día del otoño bajo una luna menguante cubierta de nubes piensa en ese amor rojo que siempre es una posibilidad

( treinta )


15 que encarne en la tierra el agua limpia el cerro manso no se encarne el contaminar no se encarne el saquear que en la tierra encarne el sustantivo el adjetivo que no se encarne el verbo porque el verbo que se encarna es se単al de mal ag端ero porque el verbo encarnado hiere encarnizado

( treinta y uno )


16 que te sacas el taller clandestino las manos curtidas las almas que te sacas junto a las telas de Oriente las manos de cualquier sitio se trata de ver más que el color que te dejas lo que te dio madre y se construyen maravillas de a dos que me saco el cerebro lo dejo a un lado me saco los vendedores de multitiendas y así competimos contra dos monstruos: Oriente y Occidente porque el amor no tiene límites ni fronteras es como el viento el agua la tierra y es metáfora del fuego

( treinta y dos )


17 una matemática diferente la de los cuerpos uno más uno es una unidad plural pero uno en fin y una ambigüedad que destroza los cerebros de las universidades una unidad que busca dividirse en infinitas partes iguales y una infinitud que confluye y es unidad una unidad que tiene la forma de o nos recuerda una semilla amarilla prematuro reflejo del sol y de esa infinitud que es unidad también los biólogos están perplejos también los lógicos y silogistas están chotos también los astrónomos buscan en el sistema solar modelos más simples para describir en libros

( treinta y tres )


18 un verso sin erudici贸n de verdad y nervadura mientras afuera cae la fresca y riego la rama del 谩rbol ajeno es invierno y algunos esperan la escarcha con desesperanza

( treinta y cuatro )


19 leo una e una x una p y grito ¡expectación! ¡esa debe ser! no la palabra es exportación una forma más rentable de colonizar doy un paso hacia la cornisa otro paso y otro más pienso ¡salto! pero no el cuerpo da otro paso no caigo aun hay trecho lo que importa no es caer ni la distancia al borde lo que importa es que esperaba un salto una voz que llevo guardada me dice que más vale hacer que decir que más vale el agua que el fuego vale más que a la muerte le cueste llevarnos que a la vida le apene la partida espero del sol una sombra ( treinta y cinco )


que sea voz que sea abrazo una sombra que sea brazo que siembra sombra que siembre soles del sol espero soles pero el peso es espeso espero el peso de la carga responsable รกrbol que espera el peso del nido otros esperan el peso de la carga infame la coima poluta que rige la balanza y que la espera se haga esperanza

( treinta y seis )


20 que se invoca a los ídolos protectores por la culpa que llega tan de repente y estridente los ídolos protectores deben cortar la soga que remonta el río está atada a una roca la más filosa el agua no es la misma después de chocar contra ella espero una roca interminable en la ribera que acompañe el curso y que contenga que se refresque con el agua ofrecida en gracia

( treinta y siete )


21 escribir en una pared que un ladrillo no es la casa la casa es de ladrillos pensar camino al trabajo que nunca estoy tan individuo como cuando viajo en colectivo cuando subo al tercero que el ånimo va en picada en el ascensor que el mate que se toma en compaùía tiene otro sabor y nunca es amargo o empalaga

( treinta y ocho )


22 no habrĂĄ mate que alcance pa ofrecer en gracia cuando me los aceptĂŠs y nada tengo mĂĄs que las ganas de cebarte una yerba interminable

( treinta y nueve )


23 la médula se hace hueso la poesía se hace carne la canción pupila los brazos abrazos en este darse cuenta otros necesitan la barca más que nosotros entonces que la pupila mida la distancia y el brazo se haga braceada que enterrada la médula se haga semilla en el campo de la buena vida me han dicho que este campo alimentará siempre y que no habrá voracidad cuando no existan dueños y en un momento puro dejar de contemplar a las hormigas que viven para acopiar y empezar a imitar al árbol que es casa da sombra y no come de sus propios frutos

( cuarenta )


24 sucede que un día te das cuenta de que la uva se hizo racimo habrá que darle gracias al sol y al agua que también son mate o vino unión en fin amor que sucede y seguirá sucediendo

( cuarenta y uno )


25 ni más ni menos soy igual que vos que no sos más ni menos sos igual a él que no es más ni menos es igual a nosotros que no somos más ni menos somos iguales a ellos yo me junto a vos que te juntás con él vos te juntás con él que se junta con nosotros él se junta con nosotros que nos juntamos con ellos nos juntamos a ellos para ir repartiendo yo parto el pan pa convidarte a vos ese mismo pan que compartís con él él toma ese pan y lo reparte entre nosotros que comemos de él y compartimos con ellos

( cuarenta y dos )


26 el primer mate tiene el sabor de la vida simple y en soledad olor a albahaca y yerba el segundo mate huele  a vida de a dos simple y compartida pan tostado y tierra húmeda de a dos cebamos el tercer mate que trae agüitas nuevas un sueño de eucalipto y el suspiro se hace brisa

( cuarenta y tres )


27 ¿quién dará el primer abrazo cuando llegue? ¿quién dirá su primera palabra cuando llegue? ¿quién chupará la leche todo el día? ¿quién soñará ensanchar el camino de la vida? ¿quién será el leño más grueso de nuestro fuego? ¿quién tendrá el cuerpecito de nidos lleno?

( cuarenta y cuatro )


28 el amor es tambiĂŠn un ĂĄrbol al lado de otro que estira sus ramas buscando

( cuarenta y cinco )


29 / Autoconocimiento como un rĂ­o fluir hasta perder mis rasgos

( cuarenta y seis )


Secci贸n 2 El largo liento


30 todo fluye en las acequias del barrio los chicos juegan con barquitos de cáscara de nuez plastilina escarbadiente y papel el juego consiste en dejar que el barquito f l u y a por el cauce y llegue antes que los otros barcos a la meta puerto que ha de definirse previamente nos querrán hacer creer que la vida consiste en algo similar dejar que los años sucedan movidos por una corriente más fuerte que nuestros brazos en la acequia reconozco la pala en la nuez reconozco el caos creador en la plastilina reconozco esa masa que se adapta a cualquier recipiente reconozco que vivimos como la plastilina dentro de una cáscara y que debemos roerla hasta que reviente surcando las aguas inquietas llegaron a buen puerto las tres carabelas ( cuarenta y nueve )


y en cada vela la cara la cara de la muerte roja en forma de cruz la cruz trajo la muerte la roja las caras y las velas desde entonces tenemos trabajo como tripálium esos tres palos en que crucificar esclavos para azotarlos desde entonces tenemos una lengua común para realidades diferentes y tenemos, ay la voz del conquistador para dar palabras a nuestra conciencia cómo decir mentira en quechua y tenemos, ay, la voz del

[mentiroso para dar palabras a nuestra conciencia

cómo decir asesinos en milcayac y tenemos, ay, la voz del [soldado para dar palabras a nuestra conciencia

cómo decir la tierra es nuestra madre en mapuzdungún

[y tenemos, ay, la voz del saqueador para dar palabras a nuestra conciencia cómo decir la casa está cautiva en guaraní y tenemos, [ay, la voz del invasor para dar palabras a nuestra conciencia

una forma diferente de mirar la tierra y amarla es sembrar otras semillas cosechar otros frutos porque con las carabelas llegó además de la impudicia y la fiebre voraz el hábito de la explotación de la naturaleza por el inhumano y del ser humano por el inhumano ( cincuenta )


el inhumano es invisible y se posa como una nube negra de mal ag端ero sobre las cabezas alzadas de la gente libre que lo mira con terror

( cincuenta y uno )


31 / Sí poli no mono

Soy un agregado de lo que ha existido sin mí, solícito y maduro. Hugo De Sánctis

hoy te hablo así en versos rotos ya veo el futuro nostradamus un vaso de plástico con una esponja sabor yerbamate a la sombra de una máquina de troya metálica herrumbrosa, oxidada como el sistema de los jefes: kaputalismo mayúsculo que te dice sos un engranaje la unimáquina gira; poli, no encajás se cambia el engranaje yap o d r i r te en la p e r i f e r i

t

mon aña de engranajes que no encajaron y me pregunto si se puede construir ( cincuenta y dos )

a


un amor en teoría, sin contacto en ausencia de la misma manera que un tecnólogo proyecta máquinas sin tener en cuenta las consecuencias yo sé que los muñecos de madera sienten que el carpintero los acaricia cuando lija su cuerpo hay gente que quiere otra cosa en los brazos cansados de arar y arar y obrar y sentir cansados nunca de abrazar con el pecho hirviendo de amor que irradia y se propaga, yo quiero personas en la tierra, yo quiero personas de agua, yo quiero personas en el aire, personas que transporten el fuego en su vida les juro que he intentado con diferentes sistemas lingüísticos hablar a las máquinas de hierro les hablé pero nada me contestaron no quiero para mí la desgracia del monólogo entonces pienso en que quizás se deba usar otra forma de comunicación ( cincuenta y tres )


como ese caminar descalzo sobre el pasto con el que decimos amamos a esta tierra así como es salvaje y madura bella y olorosa vengo y voy a vos apoyo mi oreja en el pedregal para oír la raíz que se estira ayer fue semilla hoy se desprende de sí misma en el intento de ofrecerme un fruto qué más belleza que ese acto de ofrendarlo todo y mejor y con humildad entender que de no estar en la Tierra todo seguiría su rumbo y mejor equilibrado porque donde hay mar hubo montaña y donde hay montaña hubo mar no esa forma explotadora según la cual hay miseria donde hubo riquezas pero vamos caminando en línea recta clavando postes y cercas acercando el horizonte por temor a la inmensidad y a la soledad que nos habla directo al yunque y al martillo y felices vivimos en ciudades que desequilibran porque la naturaleza no es el alumbrado público ( cincuenta y cuatro )


cuando la tierra duerme la oscuridad que estaba afuera se esconde dentro de nosotros y nos vemos desplazar en vehículos motorizados que necesitan de la guerra y de la destrucción esa es la oscuridad que guardamos todo comenzó con una revolución terrible uso de la palabra porque no era más que la pura evolución la evolución impura de la pura ambición de la puta ambición con la pura evolución llegaron las máquinas y el desmedro de las manos curtidas trajeron trajimos la desgracia y el desequilibrio el desequilibrio producido por el orden y la serie SOLO EL CAOS CREA todos sabemos eso o lo intuimos SOLO EL CAOS SOLO EL CAOS SOLO EL CAOS SOLO EL CAOS

( cincuenta y cinco )


32 cruzo el humedal los húmeros el fémur en cruz a medias en el humus solo pensar hasta dónde llegarán los clavos me trae el sacrificio y el placer morboso de hacerse daño pues si somos tierra construir máquinas para dañar la tierra es construir máquinas para dañarse y no resulta extraño también fabricamos armas y medicamentos ese placer morboso rige la historia la historia de la sangre derramada el cuento del cordero clavado en un tripálium con los huesos sanos venimos de una semilla amarilla en una gota de semen y nos vamos dejando huesos que no son espesos ni profundos ni calientes ni arrebatados son hueso duro médula intensa no semen hueso que se hará petróleo aceite de piedra el aceite de pedro el aceite de la iglesia por eso cuando te ungen te embadurnan ( cincuenta y seis )


con el óleo que carga el peso de los países destruidos así es las fosas comunes serán los pozos del futuro y cuánto chorro negro erupcionando la tierra con la fuerza necesaria para cubrir ciudades completas incluyendo los ejércitos de ocupación y sus últimas máquinas es por eso que cruzo el humedal y me descalzo siento la tierra húmeda y me pregunto si será el agua putrefacta de los vertederos inhóspitos ríos industriales o será la lluvia ácida del primer mundo o será la sangre del cuerpo que se hunde ¿cómo caminar la senda cualquier senda después de ver el carbón transformarse en diamante y las manos ávidas salir de sus bolsillos? ( cincuenta y siete )


hoy que el dinero puede más que la palabra la poesía es valor para los anticuarios los nostálgicos con gubias y cinceles las gentes modelan lo que el agua lo que el viento eso es escultura pero el asfalto se esculpe con taladros mecánicos en un infierno de ruido y piedras erupcionadas a los transeúntes hay un momento en que el alumbrado público proyecta cuatro sombras en ese momento cargas el peso de aceptar vivir en una ciudad y esto es un terror para las almas simples que ven cómo con edificios les van tapando el horizonte cómo con ropas las multitiendas propician el ocultamiento cómo con celulares y tecnología se impone la distancia y la productividad de los cuerpos arriba de los edificios dentro de las multitiendas ( cincuenta y ocho )


del otro lado de la tecnolog铆a hay gente se acaba la pila se cambia el aut贸mata l贸gica del sistema alma simple carga tu cruz aunque caigas te hundas y tus cuatro sombras proyectes nunca m谩s la luna te observa y conjuga las primeras personas del verbo volver a la pacha con tu persona

( cincuenta y nueve )


Estar despierto es estar vivo. Todavía no he encontrado a nadie que esté despierto del todo. ¿Cómo habría podido mirarlo a la cara? Henry David Thoreau

que te despierte el sol y las aves el pipi el pitojuán el laira lila no el tic tac TIC TAC que se nos despierte todo lo niño que llevemos hacia fuera nuestra infancia que no se pierda la frescura está en nosotros y que se despierte en nosotros todo aquello que no sea patriarcal lo fértil todo se despierte y que recordemos cómo transformar en fruto lo recibido y de paso olvidar la voracidad así, niños y justos preparemos el camino niños barbudos y curcunchos callosos pelados y arrugados que el que use bastón lo traiga que traigan también la sonrisa ( sesenta )


aunque ya no queden dientes y sonreir como si la boca fuese el universo el sol los de dientes amarillos la luna los de dientes cariados te convoco a pensar en el camino que si alguien lo forja no será un mercader de ideología ni un escribidor de argumentos serán los niños sin saberlo serán las mujeres o los hombres que recuperen su infancia y su lado fértil te convoco a que pensemos en el camino y sobre el camino ya estamos en él

( sesenta y uno )


colección jardín de invierno

r

g

Índice (9) Estirar las ramas. (Prólogo de Roberto Contreras). colección campos de marte colección jardín de invierno

e

(13) Sección 1. El Bufido (15) 1 (16) 2 (17) 3 (18) 4 (19) 5 (20) 6 tótem colección última curva colección (21) 7 / Infancia (22) 8 (23) 9 (24) 10 (25) 11 (26) 12 (28) 13 (29) 14 (31) 15 (32) 16 (33) 17 (34) 18 (35) 19 (37) 20 (38) 21 (39) 22 (40) 23 (41) 24

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21/04/2014 12:51:18 p.m.


(42) 25 (43) 26 (44) 27 (45) 28 (46) 29 / Autoconocimiento (47) Secci贸n 2. El largo liento (49) 30 (52) 31 / S铆 poli no mono (56) 32 (60) que te despierte el sol y las aves...


Este libro se termin贸 de imprimir en junio de 2014 en Bonus Print, Ciudad Aut贸noma de Buenos Aires.


La rama del nido, de Gonzalo Córdoba