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Clásico mundial de Béisbol 2013 El equipo de República Dominicana venció cuatro carreras por una a Holanda la noche del lunes en San Francisco (California), y clasificó a la final del III Clásico Mundial de Béisbol, que disputará contra Puerto Rico este martes. Por primera vez dos equipos del área latinoamericana se disputarán el título del máximo torneo beisbolero mundial, mientras Japón, campeón de las dos primeras ediciones en 2006 y 2009 quedó eliminado en semifinales por Puerto Rico al perder 3×1. Una estelar actuación del abridor Edilson Volquez desde la lomita dominicana, y ofensiva combinada de nueve imparables, entre ellos dobletes claves de Carlos Santana y Moisés Sierra en el quinto acto, le aseguraron el crucial triunfo al equipo merenguero. Volquez (1-0) logró capear un momento malo en el primer inning, cuando Holanda marcó su única carrera, y caminó cinco innings con saldo de dos hits permitidos, una carrera limpia aceptada, dos boletos y cinco ponches para llevarse el triunfo. La derrota fue para el abridor holandés Diegomar Markwell, que luego de contener por cuatro episodios a los dominicanos, explotó en la quinta entrada.

Clásico Mundial de béisbol cierra hoy con inédita final caribeña Luego de un out, Carlos Santana y Moisés Sierra ligaron dobles consecutivos poniendo a repicar los tambores dominicanos en las tribunas. Sencillos de José Reyes y Miguel Tejada llevaron otras dos carreras al plato, y decretaron la salida de Markwell, sustituido por Tom Stuifbergen. Markwell, que había archivado dos victorias en rondas previas de este Clásico –una de ellas ante Cuba-, fue castigado ahora con seis hits y cuatro carreras limpias en 4 entradas y dos tercios. Los bates dominicanos siguieron calentando la fría noche de San Franscico y completaron el racimo ante el relevista Stuifbergen, cuando Tejada anotó a remolque de un sencillo de Edwin Encarnación. El ‘bullpen’ de Dominicana estuvo inmejorable, pues luego de Volquez los relevistas Kelvin Herrera, Pedro Strop y Fernando Rodney caminaron cuatro episodios con sólo dos hits permitidos y cinco ponches repartidos.


República Dominicana y su amuleto... un plátano El equipo sigue invicto y Robinson Canó no para de acumular hits. Edinson Vólquez siempre sobrevive a un primer inning tambaleante. Los relevistas llevan 18 innings sin permitir carreras. Son muchas cosas las que el equipo de República Dominicana está haciendo con brillantez en el Clásico Mundial de Béisbol, pero el tema de conversación el lunes fue el "poder del plátano mágico" de Fernando Rodney. En la victoria 4-1 ante Holanda, que clasificó a Dominicana a la final contra Puerto Rico el martes, el cerrador quisqueyano fue el foco de atención al vérsele en la cueva del equipo cargando el plátano de la suerte en el pantalón, como si fuese una pistola. Tras anotarse su sexto rescate en este Clásico, un récord absoluto en la historia del torneo, Rodney mostró el plátano en medio de la celebración dentro del terreno de juego. Lo considera como un amuleto de buena suerte: "Ganamos con el plátano", dijo Rodney, autor también de la celebración de la flecha que apunta al cielo tras las victorias. Son siete las que han cosechado al hilo los dominicanos en este Clásico y el martes tratarán de completar un recorrido invicto en esta edición cuando busquen vencer a Puerto Rico en la final. Seguramente el "plátano mágico" estará presente. "Le fue bien con eso", dijo el abridor Vólquez, quien se acreditó la victoria tras una segunda apertura seguida en la que comenzó descontrolado. "Mejor que siga. ¿Por qué no?". El manager dominicano Tony Peña ni se inmuta con el ingenio de sus dirigidos. "En el béisbol hay que divertirse, estar relajado, y los muchachos buscan hacer cositas para motivarse", dijo Peña. "Me sorprendió cuando lo vi con ese plátano en el costado, lo sacó y me eché a reír. En el medio de un juego, todos estaban muertos de risa. Eso ayuda al equipo, se necesita un poco de diversión, estar suelto. Estoy feliz que lo haya hecho". En un aspecto más serio, los dominicanos saben que están a una victoria del título y no van a bajar la guardia frente a Puerto Rico, el inesperado rival de la final del martes. Ya ganaron dos veces en este torneo, por 4-2 en la primera ronda en San Juan y por 2-0 en la segunda etapa en Miami. La peculiaridad de ambos duelos fue que definieron orden de posiciones en sus grupos, sin un premio grande de por medio o la eliminación en juego. "Hay que estar positivo, hay que ganar ese partido", declaró Samuel Deduno, el encargado de abrir por Dominicana ante el boricua Giancarlo Alvarado. "Es un reto grande y a mí me gustan esos retos". Saben que son los favoritos, con una ofensiva encabezada por Canó (con 15 hits en 29 turnos para promedio de .517). Su relevista lleva 18 innings y dos tercios sin tolerar anotaciones. "Estamos optimistas, pero sabemos que los juegos hay que jugarlos", sentenció


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