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Supuse que todavía no conocía la palabra barba. —Y sus ojos... ah, papá, ¡tiene unos ojos tan hermosos! Cuando dijo esto, su rostro adquirió una expresión de ensueño, como si estuviera lejos, disfrutando de un recuerdo especialmente precioso. —¿Y qué de su ropa? Colton regresó a la conversación y me sonrió. —Tenía algo púrpura. Al decir esto, Colton hizo un movimiento con la mano llevándola desde el hombro izquierdo hasta la cadera derecha. Al llegar abajo, lo repitió. —Su ropa era blanca, pero era púrpura de aquí a aquí. Otra palabra que no conocía: faja. —Jesús era el único en el cielo que tenía algo púrpura, papá. ¿Lo sabías? En la Biblia, el púrpura es el color de los reyes. Por la mente me cruzó un versículo del Evangelio según San Marcos: «Su ropa se volvió de un blanco resplandeciente como nadie en el mundo podría blanquearla».1 —Y tenía una cosa dorada en la cabeza... Se llevó ambas manos a la coronilla y formó un círculo. —¿Cómo una corona? —Sí, una corona, y tenía una... una cosa de diamante en el medio, que era medio rosada. Y tiene marcadores. La cabeza me daba vueltas. Mientras creía que guiaba a mi hijo tranquilamente por la conversación, él tomó las riendas y comenzamos a galopar. Mi mente se llenó de imágenes de las Escrituras: la Cristofanía —o aparición de Cristo— en el libro de Daniel; la aparición del Rey de reyes en el Apocalipsis. Estaba asombrado por la descripción que hizo mi hijo de Jesús en términos más bien humanos, y luego me sorprendió mi propio asombro, ya que nuestra fe gira en torno a la idea de que el hombre está hecho a imagen de Dios y de que Jesús vino a la Tierra y regresó al cielo como hombre. Me sabía de memoria todas las historias de la Biblia que le habíamos leído a nuestro hijo con el correr de los años, muchas de las cuales provenían de la colección Arco; libros de cuentos con historias de la Biblia que yo mismo había leído en mi niñez. Conocía las clases de la escuela dominical de nuestra iglesia y sabía cuán simplificadas son las lecciones que se imparten a los niños en edad preescolar: Jesús te ama; sé amable con los demás; Dios es bueno. Lograr que un www.DecidaTriunfar.net

El cielo es real  
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