Page 1

LAS VACUNAS Las vacunas contribuyen a mejorar el nivel de salud de la población mediante la prevención y control de las enfermedades prevenibles por vacunas; entre ellas la Difteria, Tos Ferina, Tétanos, Hepatitis B, Influenza, Poliomielitis, Sarampión, Rubeola, Parotiditis, formas graves de la Tuberculosis, Meningitis, Fiebre Amarilla, Neumonías, diarreas por Rotavirus, infección por VPH. Por ello es importante la vacunación de forma oportuna, según el Esquema Nacional establecido por el Ministerio de Salud.

Objetivo Uno de los objetivos primordiales de la vacunación es su desarrollo como programa internacional, es el control, eliminación y erradicación de las enfermedades prevenibles por vacunas y que solamente puede obtenerse mediante un trabajo sincronizado entre diversas instituciones de nuestro país. Así el impacto de los programas de vacunación en el mundo en las últimas décadas, tiene los siguientes resultados:   

100 millones de muertes evitadas por viruela 5 millones de muertes evitadas por sarampión 500,000 discapacitados evitados por poliomielitis, con una disminución de casos del 99%.

¿Por qué es importante vacunarse? Es posible que el sarampión, las paperas y la tos ferina parezcan antiguas y pintorescas enfermedades propias de las novelas del siglo XIX. Pero cada vez hay más adolescentes que se exponen a ellas, sobre todo en la escuela, los


centros de secundaria y los campus universitarios, donde se concentran grandes cantidades de personas en espacios reducidos. Enfermedades como el sarampión, que prácticamente se habían erradicado en EE.UU. y en los demás países desarrollados, están reapareciendo conforme las van reintroduciendo viajeros y emigrantes procedentes de otros países. Estas enfermedades no se extenderían con tanta facilidad ni serían tan graves, si la gente se hubiera vacunado contra ellas. Pero muchos adolescentes no han recibido las vacunas necesarias. Si no has recibido todas las vacunas que necesitas, no es por tu culpa. Es posible algunas de las vacunas que ahora recomiendan los médicos no fuera necesario administrarlas cuando eras niño, de modo que es posible que no te las hayan puesto. Algunas vacunas (como la del virus del papiloma humano o VPH) se administran en una serie de inyecciones, en vez de solo en una. Algunas personas se saltean alguna de estas inyecciones y el hecho de no completar el ciclo de vacunaciones las deja desprotegidas y expuestas al riesgo de contraer la enfermedad. Hay vacunas que requieren una dosis de refuerzo cada pocos años para garantizar que el grado de inmunidad del organismo sigue siendo alto. ¿Qué hacer antes, durante y después de la vacunación? Consejos para padres y personas a cargo de niños. 1. Antes de la vacunación Comunica a la enfermera si tu niño:  Está enfermo o ha estado enfermo en los días previos a la vacunación.  Es alérgico a algún medicamento.  Ha recibido alguna vacuna el mes anterior.  Tiene alguna enfermedad crónica (diabetes, asma, trastorno de coagulación en la sangre o enfermedades producidas por virus, bacteria u hongos). 2. Durante la vacunación Formas sencillas de darle apoyo a tu niño:    

Abrázalo, cántale o háblale en voz baja. Sonríele y míralo a los ojos. Dile que todo está bien. Consuélalo con uno de sus juguetes favoritos. Sostenlo firmemente al momento de la administración de la vacuna.

3. Después de la vacunación Reacciones que pueden ocasionar las vacunas: 

Enrojecimiento, hinchazón y dolor leve en la zona donde se aplicó la inyección: Si esto sucede, aplica un paño limpio y frio en esa parte del cuerpo inflamada (nunca caliente).


 

A veces, después de unos días, aparece en la zona del pinchazo un nódulo duro que tarda en desaparecer y que no requiere tratamiento. Fiebre: Se recomienda colocar pañitos de agua fría (no helada) en la axila, frente, abdomen, muslos y pies del niño. Llanto no habitual, pérdida de apetito e intranquilidad. La reacción de la vacuna comienza entre las 3 y 6 horas después de la vacunación, generalmente se resuelven solos al primer o segundo día después de la vacunación.

¿Dónde puedo vacunar a mis hijos? El Estado Peruano a través del MINSA, garantiza la provisión de vacunas y jeringas para el cumplimiento del Esquema Nacional de Vacunación. Su aplicación es de carácter obligatorio para todo el territorio nacional y para todas las entidades públicas, privadas y mixtas del Sector Salud. Vacunar a tus niños es accesible: 1.

2.

Puestos fijos en: Establecimientos del Ministerio de Salud (GeoMinsa), EsSalud *, Fuerzas Armadas *, Sanidad de la Policía * y establecimientos privados en convenio con el Ministerio de Salud.

Brigadas de penetración a comunidades y Brigadas AISPED. Estas brigadas están programadas para las zonas alejadas que son de difícil acceso y comunidades indígenas, para el éxito de la vacunación se deberán realizar las coordinaciones con las autoridades locales y ser informados 30 días antes, para estas zonas obligatoriamente serán programadas 3 vueltas. * Según registro de población asegurada o cubierta por la institución, según corresponda.


¿Por qué necesito ponerme vacunas en forma de inyección? Saltearse una de las inyecciones de determinada vacuna puede no parecer nada malo; nadie se levanta por la mañana con ganas de salir de casa y recibir una inyección en el brazo. Pero hay muy buenos motivos para ponérsela: Un breve momento de dolor te protegerá contra algunos problemas de salud importantes. Por ejemplo, los adolescentes mayores y los adultos que contraen enfermedades, como las paperas, se exponen al riesgo de presentar efectos colaterales de las enfermedades, como la esterilidad (imposibilidad de tener hijos) en el caso de las paperas. Las vacunas te protegerán en el futuro, no solo durante la infancia. Muchas de las enfermedades contra las que nos vacunamos durante la infancia, como la hepatitis B o el tétanos, en realidad, afectan más a los adultos que a los niños. Además, todo el mundo puede contraer una enfermedad propia de la infancia, como la varicela, y estas enfermedades pueden ser mucho más peligrosas en los adolescentes y adultos que en los niños pequeños. Estas inyecciones podrían incluso salvarte la vida. La hepatitis B ataca al hígado y puede llegar a matar a quien la contrae. La nueva vacuna contra el VPH protege contra varios tipos de cáncer. Y los científicos están trabajando constantemente en nuevas vacunas contra enfermedades mortales, como la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).


¿Qué vacunas necesito recibir? Entonces, ¿qué vacunas te deberían poner? En el momento actual, los médicos recomiendan que los adolescentes se vacunen contra las siguientes enfermedades:         

La difteria, el tétanos y la tos ferina (que se administran conjuntamente en la vacuna Tdap) El sarampión, las paperas y la rubeola (que se administran conjuntamente en la vacuna triple vírica o MMR, por sus siglas en ingles) La hepatitis A La hepatitis B La enfermedad meningocócica (como la meningitis) El virus del papiloma humano (VPH) La varicela, en el caso de que no hayas pasado la enfermedad La poliomielitis La gripe

El desarrollo y la comercialización de nuevas vacunas hacen que las recomendaciones de los médicos vayan cambiando con el paso del tiempo. Por ejemplo, la vacuna contra el VPH se aprobó en 2006. Al principio, solo se recomendaba a niñas mayores y a adolescentes de género femenino. Pero en 2011 los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y otros expertos recomendaron vacunar también a niños mayores y a adolescentes de género masculino. En 2013, los CDC recomiendan administrar a todas las mujeres y chicas embarazadas la vacuna Tdap en cada embarazo para proteger a sus bebés contra la tos ferina. La buena noticia es que todavía estás a tiempo de vacunarte si te has salteado alguna inyección. Si te has salteado varias dosis de una serie de la misma vacuna, no hará falta que recibas la serie completa, bastará con que te reenganches en el punto en que te dejaste de vacunar. Algunas personas necesitan recibir más vacunas que las señaladas previamente. Por ejemplo, las personas que padecen enfermedades que afectan al sistema inmunitario (como la diabetes, la infección por el VIH o el cáncer) también deben recibir la vacuna antineumocócica. Las personas que viajan al extranjero es posible que necesiten recibir vacunas especiales


dependiendo del país o países que vayan a visitar. Puesto que las vacunas tardan un tiempo en empezar a hacer efecto, pregunta a tu médico con suficiente tiempo de anticipación qué vacunas necesitarás si vas a viajar al extranjero. Si estuvieras embarazada, deberías preguntarle a tu médico si deberías recibir alguna vacuna adicional. • La Tuberculosis: Es una enfermedad que se transmite de persona a persona, cuando la persona con tuberculosis tose, estornuda, canta o ríe, los microbios son lanzados al aire. Generalmente, la Tuberculosis ataca a los pulmones, pero puede dar a otras partes del cuerpo. Una de las formas más grave de Tuberculosis es la Meningitis Tuberculosa. Esta enfermedad la puedes prevenir con la vacuna BCG.

• La Hepatitis: Es una enfermedad grave causada por un virus que afecta al hígado, dañándolo para toda la vida, puede producir cáncer de hígado hasta la muerte. Existen varios tipos de virus A, B, C, D y E. Los virus que con frecuencia producen la muerte son B, C y D. Esta enfermedad la puedes prevenir con la vacuna contra la Hepatitis según los tipos de virus. El Ministerio de Salud vacuna gratuitamente sólo contra la Hepatitis B.


• Las Paperas: Es una enfermedad muy contagiosa. Los síntomas comienzan después de haber contraído la enfermedad de otro niño. Empieza con calentura y dolor al abrir la boca o al comer. A los 2 días, se hincha la cara, debajo del oído. Primero en un lado y luego en el otro. En los hombres puede ocasionar que no tengan hijos en el futuro. Esta enfermedad la puedes prevenir con la vacuna contra las Paperas.

• La Poliomielitis: Es una enfermedad viral muy contagiosa que afecta principalmente a los niños, ataca al sistema nervioso y en muchos casos produce parálisis, siendo mortal cuando compromete a los músculos de la respiración. Actualmente, hay muchas personas con dificultad para caminar como consecuencia de esta enfermedad. En el Perú, la poliomielitis está erradicada, sin embargo, debes mantener a tus niños protegidos y libres de ella. Esta enfermedad la puedes prevenir con la vacuna contra la Polio.


• La Difteria: Es una enfermedad causada por bacterias que con frecuencia afectan a las amígdalas, garganta, nariz o la piel. En la garganta se forma una costra blanca con materia que ahoga al niño o lo intoxica con un veneno que producen las bacterias.

• La Tos Ferina: Es una enfermedad infantil, grave y muy contagiosa, también se conoce como Tos Convulsiva. Producida por una bacteria que afecta al sistema respiratorio, provocando accesos de tos muy fuerte que pueden llegar a ocasionar vómitos y además neumonía, convulsiones, daño cerebral y muerte.

• El Sarampión: Es una enfermedad muy contagiosa. Esta enfermedad empieza con fiebre y catarro. Después de la fiebre, a los 4 ó 5 días empiezan a brotar una erupción en la piel (puntitos rojos), primero en la cara y luego en todo el cuerpo. Esta enfermedad la puedes prevenir con la vacuna contra el Sarampión o la SPR (contra Sarampión, Paperas y Rubéola) o SR (contra Sarampión y Rubéola).


• El Tétano: Es una enfermedad producida por una bacteria que también ataca al sistema nervioso, presentando contracciones en los músculos. Estos suelen presentarse inicialmente en la cara y después en todo el cuerpo, hasta producir la muerte. Esta enfermedad se presenta en aquellas personas que no completaron su esquema de vacunación a cualquier edad; siendo mortal y con mayor riesgo en el recién nacido. La Difteria, Tos ferina y el Tétano las puedes prevenir con la vacuna DPT.

• La Rubéola: Es una enfermedad producida por un virus, se manifiesta con malestar y enrojecimiento de la piel. Cuando ataca durante el embarazo provoca malformaciones en el feto como problemas en el corazón, retraso mental, cataratas (dificultad para ver) y sordera. También puede producir aborto. Esta enfermedad la puedes prevenir con la vacuna SPR o SR.

• La Fiebre amarilla: Es una enfermedad mortal que se transmite por la picadura del mosquito Aedes Aegypti. Una persona enferma de Fiebre Amarilla tiene: dolor de cabeza, dolor muscular intenso, fiebre alta repentina, piel y ojos amarillos, sangrado sin causa aparente por boca, encías y nariz. Esta enfermedad la puedes prevenir con la vacuna contra la Fiebre Amarilla. Toda persona que vive o que viaja a la selva de Amazonas, Loreto, Ucayali, Madre de Dios, Cusco, Puno, Pasco, Ayacucho, Junín y San Martín, que son zonas donde hay fiebre amarilla, tiene que vacunarse contra esta enfermedad.


• La Neumonía: Es una enfermedad que ocasiona una inflamación grave en los pulmones. Los pulmones se llenan de pus, y se cierra el paso del aire a los pulmones, lo que ocasiona problemas para respirar, y produce hasta la muerte. En los últimos años se ha salvado muchas vidas en especial de niños con los tratamientos con antibióticos, con cuidados especiales, y con vacunas. Esta enfermedad la puedes prevenir con la vacuna AntiHaemophylus influenzae.

¿Cómo puedo saber si he recibido todas las vacunas que necesito? Pide a tu padre o a tu madre que se ponga en contacto con tu pediatra o médico de familia para comprobar qué vacunas has recibido consultando tu historia médica. Si ya has pasado una enfermad, como la varicela, no necesitarás vacunarte contra ella. Y si resulta que te has salteado una o varias dosis de las vacunas que debes recibir, todavía estarás a tiempo de ponértelas: nunca es demasiado tarde para vacunarse. Tras recibir una vacuna, el organismo suele tardar de 10 días a dos semanas en desarrollar la inmunidad a la enfermedad. Cuando el médico te entregue una cartilla certificada donde se indique que has recibido todas las vacunas que necesitas, archívala bien para que la puedas encontrar con facilidad en el futuro. Si quieres ir a la universidad, necesitarás aportar pruebas de que has pasado ciertas enfermedades o de que te has vacunado contra ellas. Para ejercer algunas profesiones también se necesitan


pruebas de que se han recibido determinadas vacunas, por ejemplo, si trabajas como voluntario en un hospital, te las pedirán. Puesto que algunos adolescentes pueden haberse salteado algunas vacunas, éste es uno de esos momentos en que necesitas responsabilizarte de tu propia salud: saca el tema de las vacunas la próxima vez que vayas al médico y pregúntale si has recibido todas las que necesitas

¿Son seguras las vacunas? Las vacunas contienen partes de microbios (bacterias o virus) o bien el microbio completo, previamente muerto o debilitado, para que no pueda causar la enfermedad. Cuando se vacuna a una persona, estos microbios se introducen en su organismo, donde se encargan de estimular al sistema inmunitario para que fabrique anticuerpos que “recordarán” al microbio en el caso de que se lo vuelvan a encontrar. Esto permite que el cuerpo luche contra el microbio real rápidamente si éste llegara a entrar en el organismo. Al igual que cualquier medicamento, las vacunas pueden tener efectos secundarios, pero el hecho de recibirlas es mucho más seguro que el de desarrollar las enfermedades que permiten prevenir. Las reacciones más habituales son molestias, enrojecimiento e inflamación en el área del pinchazo y/o febrícula. Generalmente, el paracetamol o el ibuprofeno alivian estos efectos secundarios. Es sumamente infrecuente tener cualquier tipo de reacción negativa importante a una vacuna. Si has presentado reacciones a vacunas en el pasado, informa a


tu médico al respecto y, antes de ponerte una vacuna, hable de tus dudas y preocupaciones con tu médico. ¿Quién no debería vacunarse? La gente cuyo sistema inmunitario está debilitado (debido al SIDA o a ciertos cánceres, por ejemplo) necesita hablar con su médico antes de vacunarse. Esto también es aplicable a aquellas personas que reciben tratamientos como la quimioterapia o que toman medicamentos que pueden debilitar el sistema inmunitario. Las chicas que están embarazadas se pueden beneficiar de recibir algunas vacunas (como la vacuna Tdap o la antigripal), pero deben hablar con un médico u otro profesional de la salud antes de vacunarse. La gente que padece ciertas alergias no puede recibir algunas vacunas. Por ejemplo, las personas que padecen alergias graves a la gelatina o al antibiótico neomicina deben tener cuidado con la vacuna de la varicela y con la triple vírica. Y si padeces una alergia importante a la levadura de cerveza, que se utiliza para fabricar pan, no deberías recibir la vacuna de la hepatitis B. Si eres alérgico, habla con tu médico para saber si deberías evitar ciertas vacunas.


¿Te sigue asustando el pinchazo? Normalmente pensamos en las vacunas como si fueran inyecciones, pero no todas las vacunas se administran de este modo. Algunas se administran por vía oral (por boca) o de otras formas, como mediante un espray nasal. Pero es imposible impedir que algunas vacunas se administren en forma de inyección. Y es absolutamente normal ponerse nervioso cuando uno sabe que le van a poner una inyección. Si eres una de esas personas a quienes les asustan las inyecciones, puedes probar unas pocas técnicas que facilitan el proceso de recibir inyecciones, como hacer varias respiraciones profundas y relajantes e, incluso, toser en el momento en que la aguja entra en tu piel.

Esquema de vacunación

Las vacunas del Ministerio de Salud son de excelente calidad. Las vacunas son gratuitas en todos los establecimientos de salud del país. Si tu niño continúa con llanto persistente y fiebre alta, acude de inmediato al establecimiento de salud más cercano a tu domicilio.


Recuerda… Toda persona se puede vacunar cuando: • Tiene enfermedades leves como la fiebre, diarrea o resfrío. • Está tomando antibióticos. • Ha interrumpido el calendario de vacunación o está incompleto. En este caso puede retomarlo, donde se quedó, presentando el carné de vacunación. • Sufre de alergia. • Ha tenido enfermedades infecciosas. • Está desnutrido.

Vacunas  
Vacunas  
Advertisement