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Causas del llanto del beb茅 C贸mo preparar el biber贸n del reci茅n nacido

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Directorio Dirección y Edición Sonia Edith Rangel Tobías José Angel Vázquez Ramírez

Diseño Editorial Sonia Edith Rangel Tobías José Angel Vázquez Ramírez

Colaborador Especial Ma. Julia de la Cerda

Publicidad Sonia Edith Rangel Tobías

Web José Angel Vázquez Ramírez

Información Universidad Autónoma de Nuevo León Facultad de Artes Visuales Materia Proyectos Interdisciplinarios 07 de mayo de 2014 Monterrey, Nuevo León, Mx.

Contenido

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¿Cuántas horas necesitan dormir?

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Cómo preparar el biberon del recién nacido

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Causas del llanto del bebé

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Juegos estimulantes para niños

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Foto del bebé del mes: Camila


¿Cuántas horas necesitan dormir? Madres se han planteado esta duda a la hora de fijar la rutina de su bebé, porque la falta de sueño puede ser perjudicial para los hijos, sean bebés, niños o adolescentes. Cada niño es un mundo, y no existen reglas globales sobre cuántas horas necesitan dormir. Sin embargo es relativamente fácil detectar si nuestros hijos necesitan más horas de sueño porque al no tener tantos recursos que los mayores, suelen manifestar la necesidad antes a través de ciertos comportamientos que debemos aprender a interpretar. 2

La irritabilidad, problemas atípicos con la psicomotricidad, falta de rendimiento o problemas con sus amigos en la escuela o el colegio, falta de resistencia ante los virus más comunes.... todos estos factores y otros pueden servir para decirnos que el organismo de nuestro hijo está pidiendo descansar más. Aquí detallamos algunas cosas que deben tener en cuenta en el momento de determinar si su hijo duerme lo suficiente:


• Los bebés recién nacidos duermen hasta 16 horas por día. Al principio, se despiertan cada dos o tres horas para comer. • Dormir bien es importante desde el punto de bienestar de un bebé y un niño. • Por la noche el cuerpo produce más la hormona que estimula el crecimiento. Por lo tanto, el sueño es un factor muy importante para el desarrollo de los niños. • Entre los seis meses y un año, los bebés duermen hasta cinco o seis horas interrumpidas. • Los niños entre un año y cinco años duermen hasta 12 horas al día. • Un niño en la edad de preescolar puede necesitar entre 10 y 12 horas al día. • Un niño escolar debe dormir unas 10 horas al día. • El sueño de cada niño depende de la necesidad individual de cada uno. Si un bebé tiene suficiente con 10 horas, es feliz y sano, no tienen porque preocuparse los padres. • Antes de empezar a preocuparse por las horas que duerme su hijo, debe analizar los hábitos de su familia. Si vive en una familia en la que el horario es flexible y no existe una rutina fija, tal vez existe una conexión entre los trastornos de sueño de su hijo y la organización familiar. 3


La falta de una rutina constante diaria

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La nutrición

La gran mayoría de expertos en pediatría subrayan la importancia de desarrollar una rutina diaria que poco a poco ayudará a su bebé dormir durante toda la la noche. Los recién nacidos alternan durante las 24 horas entre ratos de sueño (de 2 a 4 horas) y ratos despiertos. Conforme crecen los bebés, y empiezan a dormir durante un periodo mas largo sin despertarse para amamantar, una rutina en cuanto al horario de comidas, juegos, paseos y descansos adquiere importancia.

Si su hijo tiene problemas para dormir hay que evitar los alimentos que puedan aumentar su resistencia al sueño. Entre los alimentos que hay que evitar se encuentra las bebidas tipo coca cola y otras bebidas con gas, las chucherías, los postres con mucho azúcar y las típicas comidas fast food. Si su hijo padece insomnio aproveche para cambiar la dieta de toda la familia, incorporando más verduras y frutas. Procure darle cenas suaves, dando más protagonismo a los desayunos y las comidas. Y antes de dormir, ofrézcale un vaso de leche caliente con miel.

Factores psicológicos

Factores de tipo físico

Es común que los niños pequeños desarrollen sentimientos de preocupación por separarse físicamente de sus padres, miedo a la oscuridad etc. La depresión, aunque menos frecuente que en los adultos, puede ser padecido por niños preescolares, escolares y adolescentes por diversos motivos. Una de sus manifestaciones es mayor dificultad para dormir por la noche. Los adolescentes pueden tener problemas con la droga, el alcohol, el tabaco, problemas en la escuela y otros problemas mayores. En el caso de los más pequeños, es importante hablar de sus miedos con ellos para ayudarles a superarlos. En el caso de los adolescentes, los padres deben intentar mantener abiertos los canales de comunicación para resolver conjuntamente los problemas que suponen la razón de no poder dormir por la noche.

Ronquidos, estreñimiento, orinar en la cama, alergias, enfermedades o inmadurez son todos factores físicos que pueden causar problemas de sueño.

Consejo #1: Túrnense Cuando su bebé comienza a llorar, ambos padres se suelen despertar, incluso si solo uno se dispone a atender al niño. Sin embargo, en los primeros meses, ambos padres se despiertan cuando el bebé llora. Esto llevará a que ninguno de los padres pueda dormir. La mejor solución para lidiar con esta situación es que la madre y el padre planeen quién se levantará a confortar al bebé la próxima vez que llore. En general, turnarse es la mejor opción y ayudará a que ambos padres descansen, aunque sea un poco.


Consejo #2: Tome

Consejo #4: Tenga a su

Si está cuidando a su bebé, está cansado, y su hijo se duerme, entonces aproveche y duerma una siesta también. Esto le permitirá descansar con una merecida siesta. Así que, si su bebé se duerme durante la mañana, la tarde o temprano por la noche, aproveche ese tiempo y descanse un poco ya que nunca sabe cuando su bebé se podrá despertar.

Su bebé deberá dormir en su cuna y no con sus padres. Muchas veces es tentador dejar que el bebé duerma con los padres, pero esto no es saludable ni para el niño ni para sus progenitores. Así que, ponga a dormir a su bebé en la cuna, en su habitación. Luego, cuando el bebé llore, uno de los padres puede fácilmente ir a atenderlo sin molestar al otro.

Consejo #3: Acepte

Consejo #5: Alimente al

Frecuentemente, cuando tiene un nuevo bebé, mucha gente se ofrecerá para ayudar, desde padres, hermanos y amigos hasta otros miembros de la familia. Así que cuando verdaderamente necesite dormir, simplemente acepte algunas de las ofertas de ayuda. Si su mamá se ocupa de cuidar al bebé aunque sea por un par de horas, podrá descansar con una merecida siesta.

Si su bebé ha estado durmiendo por varias horas, se hacen las 11 pm y ya se está preparando para ir a dormir, simplemente despiértelo para alimentarlo. La mayoría de los bebés se despiertan durante la noche por tener hambre, así que si lo alimenta tarde, justo antes de irse a dormir, es probable que no se vuelva a despertar por 6 o 7 horas. Esto le permitirá lograr un sueño continuo, aunque quizás no logre la duración que desea.

siestas con el bebé

ayuda

bebé en su cuna

bebé antes de ir a dormir

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Alimentación del bebé

Los pediatras recomiendan la alimentación exclusivamente de leche materna para los primeros seis meses de vida del bebé. Es aconsejable continuar, si es posible, después de este período aunque además, habrá que ir introduciendo otro tipo de alimentos en la dieta del bebé. A medida que el bebé crece sus necesidades alimenticias evolucionan. Encuentra aquí todo lo relacionado con la alimentación del bebé: cómo se introducen los alimentos sólidos en bebés, qué tipo de alimentos pueden tomar los bebés según su edad, qué necesidad de calcio tiene al día y mucho más.

Cómo preparar el biberón del recién nacido Preparar un biberón para el bebé parece sencillo y lo es, pero requiere normas de higiene y unas pautas rigorosas que los padres deben seguir. Con un sistema inmunitario aún inmaduro y un organismo en rápido crecimiento, los bebés necesitan biberones con las cantidades adecuadas de nutrientes y en las mejores condiciones higiénicas. Estos 7 pasos que te proponemos pueden ayudarte 6

a conseguir el biberón más adecuado para el recién nacido. Comprueba la fecha del biberón Desecha el biberón si producto si está caducado o ha pasado la fecha recomendada para su consumo. Comprueba también que el paquete o recipiente está bien cerrado y no tiene desperfectos. Si observas cualquier anomalía sospechosa, desecha ese envase.


Lávate las manos Es una medida obligatoria de higiene para no transmitir infecciones al bebé. Antes de empezar a manipular el biberón, lávate concienzudamente las manos con agua y jabón, incluidas las uñas y los espacios entre los dedos.

Prepara los utensilios para preparar el biberón Esteriliza biberones, tetinas y resto de componentes antes de usarlos por primera vez. Para ello, mete el biberón y resto de utensilios en una cazuela lo suficientemente grande y cúbrelos totalmente con agua. Deja que hierva todo 5 minutos. Saca todos los elementos a una toalla limpia y déjalos que escurran. Tras esa primera esterilización y el primer uso del biberón, ya puedes lavarlo todo normalmente con agua del grifo y jabón (dejando siempre que escurra, sin utilizar paños para secarlo). Una medida para evitar la formación de hongos en las tetinas: aclararlas de vez en cuando en agua con vinagre (al 50%) después de lavadas y dejar que sequen.

Mide bien la cantidad de leche Sigue siempre las indicaciones que vienen en el paquete o envase del biberón y las cantidades indicadas por el pediatrapara tu bebé. Si se trata de leche en polvo, utiliza solo el medidor que viene en el envase, rasando el polvo con un cuchillo y sin aplastarlo (nunca superes ni reduzcas las cantidades recomendadas por el pediatra).

crees que el agua no reúne las garantías necesarias, haz que hierva 2 minutos y deja que se enfríe hasta la temperatura deseada. Agita bien la botella para que no queden grumos en la leche. Recuerda que un agua demasiado fluorada (la fluoración de las aguas previene las caries), puede ser perjudicial para el bebé si se utiliza continuamente. Por eso, si siempre utilizas agua del grifo para el biberón, infórmate sobre los niveles de flúor del agua de tu localidad y luego consulta al pediatra sobre la conveniencia de alternar con agua embotellada. (Recuerda que si hierves el agua del grifo los niveles de flúor aumentarán aún más.)

Comprueba la temperatura de la leche Hay bebés que prefieren que la leche esté a temperatura ambiente y otros que la prefieren más caliente. Cualquiera de las dos opciones es perfecta. Si empleas agua embotellada, puedes calentar el biberón introduciéndolo unos minutos en un puchero con agua caliente pero no hirviendo (dejando fuera la tetina). También puedes calentarlo bajo el grifo de agua caliente. Recuerda que tienes que agitar bien el biberón con la mezcla antes de calentarlo. Antes de empezar a dar el biberón al niño, comprueba la temperatura dejando caer un par de gotas de leche en tu muñeca o en la mano. Debe estar templada (más o menos a la temperatura de la saliva): nunca caliente. Nunca calientes el biberón en el microondas.

Añade el agua suficiente al biberón Sigue las indicaciones del paquete o envase (no más) para la cantidad de leche que te ha recomendado el pediatra. Si utilizas agua de grifo, usa agua fría. Déjala correr un rato, toma la cantidad necesaria en una cazuela y caliéntala a la temperatura adecuada. Si 7


Salud del bebé

Una de las grandes preocupaciones de los padres es la que se refiere a la salud infantil, por ello, queremos ayudarte a aclarar algunas dudas relacionadas con el estado y bienestar de tu bebé. Todos los temas relacionados con la salud de tu bebé: vacunación infantil, enfermedades, qué hacer si tiene fiebre, cuándo acudir al médico, precauciones y mucho más.

Causas del llanto del bebé Tengo hambre. La mayoría de los recién nacidos necesitan comer cada pocas y a lo largo de todo el día. Algunos demuestran el hambre con tanta ansiedad que, cuando empiezan a mamar, tragan aire con la leche. Esa es la causa de muchos vómitos, gases... y de más llanto. Para evitar esos trastornos, conviene atender cuanto antes las señales de hambre del bebé. Si notas que traga aire durante las tomas, deja de darle pecho o biberón durante unos segundos y luego continúa. 8

Necesito eructar. Es importante recordar que los recién nacidos necesitan eructar tanto durante como después de las tomas e incluso entre dos tomas. Cámbiame el pañal. Un pañal húmedo o sucio basta para desatar el llanto en un recién nacido. Asegúrate de cambiarlo cada vez que se manche. Estoy cansado. Un bebé cansado es un bebé inquieto y de llanto fácil. Un recién nacido


necesita 16 horas de sueño (o más) al día. Necesito que me envuelvan. Algunos bebés se sienten más seguros y reconfortados si se les envuelve apretadamente (pero no demasiado) con una manta o toquilla (como hacen las madres latinoamericanas y africanas). El bebé está apretado y calentito en el útero en las últimas etapas del embarazo y envolverles con cierta presión en las primeras semanas de vida les devuelve la sensación de seguridad. Quiero moverme. Para atender su deseo de movimiento, nada como sacar al bebé a la calle en su cochecito o sillita. Una pequeña sesión de balanceo o un paseo por la casa también puede ayudar a calmarlo. Incluso puede ser suficiente con cambiarle de postura. Me siento solo. A veces, el bebé se calma simplemente al oír la voz de la madre. Un masaje suave o pequeñas palmaditas en la espalda también pueden ayudar. Tengo calor (o tengo frío). Un bebé que tiene frío o mucho calor puede demostrar su incomodidad llorando. Vigila la temperatura de tu bebé y añade o quita ropa según las necesidades.

Quiero succionar. La succión es un reflejo natural y placentero para el recién nacido. Consulta al pediatra la conveniencia de dar un chupete a tu bebé y qué tipo de chupete es el adecuado. Necesito calma. Exceso de ruido, de movimiento, de estimulación visual pueden provocar el llanto de un bebé. Si tu bebé está alterado, llévalo a un lugar silencioso. Una fuente de ruido blanco (el sonido de la lavadora, de un ventilador o una grabación del ruido de las olas) también puede ayudar a calmarlo. Es mi hora de llorar. Muchos bebés tienen periodos predecibles de llanto cada día, en los que poco se puede hacer por calmarlos. A medida que pasan las semanas, se irán haciendo menos frecuentes. Me duele la barriguita. Si la dieta de una madre lactante es rica en alimentos especiados o flatulentos, el bebé puede sufrir las consecuencias. El exceso de cafeína también puede reflejarse en un comportamiento más inquieto del bebé. Para comprobar si un alimento está provocando molestias a tu hijo/a, evítalo durante algunos días y observa la diferencia.

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Juegos estimulantes para niños Los padres que ayudan a sus niños a desarrollar talentos cognitivos, como una buena memoria, o visualización y resolución de problemas lógicos, hacen un importante aporte a los futuros logros académicos y al desarrollo de habilidades claves para la vida. Los juegos se usan frecuentemente como herramienta para fortalecer subconscientemente las habilidades cognitivas, e incluso los niños con menor rendimiento académico pueden beneficiarse de sesiones de juego regulares con un padre o tutor.

Ta te ti sin papel 10

Juega al clásico ta te ti sin usar papel, pero manteniendo la forma tradicional de nueve cuadrados y tratando de completar una línea. Pide al niño que visualice la cuadrícula y asigna a cada cuadrado un número del uno al nueve. En el primer turno, pide al niño que diga un número para colocar su marca en el cuadrado respectivo. Registra los turnos en un papel, pero no dejes que el niño lo vea. Trata de completar el papel sin que el niño tenga que mirar el papel en ningún momento. Este juego desarrolla la memora, la visualización, la atención y la resolución de problemas.


20 preguntas

Juegos de poesía

Piensa en un lugar, una persona o un objeto y escríbelo en un pedazo de papel. Dale al niño la oportunidad de hacer 20 preguntas que tengan como respuesta “sí” o “no” para que intente adivinar lo que has escrito, por ejemplo “¿Tenemos uno?” o “¿Es algo que se puede comer?”. A medida que el juego progresa, el niño deberá usar lógica y razonamiento y recordar las preguntas que ya hizo.

Dile una palabra al niño y pídele que piense en tres palabras más que rimen. Una vez que las cuatro palabras estén establecidas, pídele que cree un poema de cuatro líneas en el que cada una de ellas contenta una de las palabras. La historia del poema debe tener sentido. Este juego mejora el análisis auditivo y el ritmo verbal.

Historias sin imágenes

Lee un libro al niño pero no los dejes ver las páginas. Luego de leer cada página, pídele que describa lo que vio en un mente mientras tú contabas la historia. Pregúntale sobre sonidos que puedan haberse relacionado a la imagen que imaginó y hablen sobre los colores involucrados. Concéntrate en otros sentidos que se le puedan haber despertado, como el olfato, o en cosas que sucedían en el trasfondo. Ocultar las imágenes ayuda a estimular el pensamiento ejectuivo, la atención a los detalles y la discriminación visual.

Los juguetes son imprescindibles para acompañar el desarrollo de los niños desde que son muy pequeños. Además de entretenerles, los pequeños aprenden a través de ellos.


Foto del bebé del mes: Camila Envíanos la foto de tu bebé y participa: www.padresprimerizos.com

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