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Ansiedad:

El mal del siglo Dolor:

Un odiado aliado EstrĂŠs:

Asesino silencioso

EdiciĂłn: HSP14300471-V

Diciembre 2018

Angelo Gil Feo


Ansiedad: El mal del siglo La ansiedad es una parte de la existencia humana, todas las personas sienten un grado moderado de la misma, siendo ésta una respuesta adaptativa.

En general, el término ansiedad alude a la combinación de distintas manifestaciones físicas y mentales que no son atribuibles a peligros reales, sino que se manifiestan ya sea en forma de crisis o bien como un estado persistente y difuso, pudiendo llegar al pánico; no obstante, pueden estar presentes otras características neuróticas tales como síntomas obsesivos o histéricos que no dominan el cuadro clínico. Si bien la ansiedad se destaca por su cercanía al miedo, se diferencia de éste en que, mientras el miedo es una perturbación cuya presencia se manifiesta ante estímulos presentes, la ansiedad se relaciona con la anticipación de peligros futuros, indefinibles e imprevisibles. Niños, jóvenes, adultos y ancianos, Hoy en día, todos nos enfrentamos, en mayor o menor grado, a las trampas del pensamiento ansioso. La sobrecarga de información, la exigencia de realizar varias actividades a la vez y la acumulación de preocupaciones tienen nefastas consecuencias en nuestro bienestar físico y psicológico.


Las manifestaciones de la ansiedad consisten en una respuesta vivencial, fisiológica, conductual y cognitiva, caracterizada por un estado generalizado de alerta y activación. Existen casi tantas definiciones de ella como modelos teóricos donde encuadrar a las mismas, por lo que todas las teorías están de acuerdo en que consiste en una respuesta emocional compleja, adaptativa y fenomenológicamente pluridimensional. A continuación, realizaremos un breve recorrido por los distintos enfoques que han abordado el concepto de ansiedad a lo largo de su historia

Consejos para controlar la ansiedad ✓ Practicar ejercicio físico: ayuda a aumentar la producción de serotonina, neurotransmisor que es liberado en el cerebro y que aumenta la sensación de placer. ✓ Ejercicios de respiración y Yoga. ✓ Una buena Alimentación, cuanto más rica y nutritiva es la comida, Para controlarla comemos alimentos que son fuente de triptófano, un aminoácido precursor de la serotonina, como el plátano y el chocolate. Pero debe hacerse con moderación, para no subir de peso. La taurina y la glutamina son otros aminoácidos que también pueden ayudar porque aumentan la disponibilidad de un neurotransmisor llamado Gaba, que el cuerpo utiliza para controlar la ansiedad fisiológicamente. ✓ Tés relajantes, aunque muchos de ellos tienen sustancias que actúan como sedantes leves y pueden ayudar a controlar la ansiedad diaria. Las plantas más conocidas y estudiadas con esta acción son la pasiflora, melisa, flores de bach, manzanilla y valeriana.


El Dolor: Odiado aliado El dolor, según la International Asociation for the Study of Pain (IASP), es una experiencia sensorial o emocional desagradable, asociada a daño tisular real o potencial, o bien descrita en términos de tal daño. El dolor es, por tanto, subjetivo y existe siempre que un paciente diga que algo le duele. En la mayoría de los casos la razón por la que sufrimos dolor nos remite a su función adaptativa. Si no sufriéramos dolor no seríamos capaces de aprender qué estímulos pueden dañarnos e incluso poner en juego nuestra supervivencia. Si te dijera que el dolor que sufres al sentir el apéndice inflamado es beneficioso probablemente en ese momento no te lo parecerá, pero será la alarma que evitará que la enfermedad se complique excesivamente.

¿Simplemente una sensación? No cabe duda de que el dolor es un fenómeno curioso. Por nuestra propia experiencia sabemos que es algo más que una simple sensación, tiene un añadido de subjetividad, algo que lo hace difícilmente mesurable por una persona externa, distinta a la que lo padece. Si alguna vez has tenido una experiencia similar a la que está siendo causa de dolor para otro, te podrás hacer cierta idea de qué puede estar sintiendo, pero realmente no lo sabrás con certeza pues se trata de una experiencia personal, interna. De hecho, algo que para una persona puede causar dolor, para otra no. E incluso para una misma persona aquello que en un momento le causa dolor, en otro momento distinto puede no hacerlo. El dolor es una percepción y toda percepción es, al fin y al cabo, una interpretación de la realidad. Dicha percepción se vuelve consciente después de que nuestro cerebro evalúe la información que proviene de los sentidos y sea interpretada como una amenaza, ya sea real o potencial.

En condiciones extremas, como la guerra, el daño no siempre se

El dolor surge como una respuesta de alarma ante una amenaza, ya sea real o potencial, hacia nuestra integridad física o mental, dando lugar a una movilización de la persona para intentar reducirlo o evitar que empeore.


Para comprender la experiencia del dolor, vamos a partir del punto de que ésta es una percepción o experiencia subjetiva configurada por tres componentes principales. ✓ Componente sensorial: referido a la pura percepción de la intensidad del estímulo doloroso. ✓ Componente motivacional-afectivo: relacionado con las consecuencias emocionales inmediatas, aquellas que lo caracterizarían como desagradable o aversivo dando lugar a la experiencia de displacer o molestia. ✓ Componente cognitivo-evaluativo: es decir, en qué grado el dolor que está siendo experimentado supone una amenaza para nuestro bienestar futuro. De esta manera, la percepción del dolor surge de una estimulación sensorial inicial que como hemos visto no es requisito que sea real, basta con que sea imaginada o potencial, una modulación afectiva y finalmente una integración superior a nivel de corteza cerebral. Sabemos por tanto que nuestro cerebro tiene un papel crucial en dicha percepción.


Los tres componentes mencionados han sido relacionados con tres mecanismos cerebrales distintos. Así, el componente puramente sensorial de percepción del dolor se ha considerado relacionado con la vía que va desde la médula a la corteza somatosensorial, un área encargada de la percepción de la estimulación en contacto con la piel y nuestros órganos internos. Por otro lado, la corteza del cíngulo anterior ha sido relacionada con la evaluación emocional y por lo tanto con el segundo componente. Por último, la corteza prefrontal se ha considerado como una zona clave para el componente cognitivo, pero éste es algo más complejo pues estaría, como hemos visto, influido por diversos procesos y evaluaciones a su vez.

El dolor es una percepción que se producirá siempre que nuestro cerebro interprete la información, ya sea interna o externa, como una amenaza para nosotros. Es un mecanismo complejo y formado por diversos componentes, basados en distintos patrones de activación cerebral. De esta forma, los avances en el ámbito de la neurociencia nos están ayudando a comprender mejor qué define el dolor y cómo se produce.

Algunas de las áreas importantes del cerebro implicadas en el dolor: la corteza cingulada (en azul), la corteza somatosensorial (en amarillo) y la corteza prefrontal (en verde).


Sopa de Letras:


El Estrés: Asesino Silencioso

El estrés es un fenómeno muy frecuente en el mundo laboral, con graves consecuencias para la salud de la persona que lo padece.

Los principales estresores sociales que afectan al individuo son:

Esta patología va en aumento debido a los grandes cambios que está sufriendo el mundo económico y social. Los trabajadores • Factores laborales. tendrán que ir asumiendo todos estos cambios, posiblemente cada • Factores familiares. vez más difíciles de superar, pudiendo llevar esta situación a • Factores personales. padecer estrés. El estrés es un fenómeno muy frecuente en el mundo laboral, con graves El estrés es La consecuencias para la salud de la persona que lo padece. respuesta Esta patología va en aumento debido a los grandes cambios que está fisiología, psicológica y del sufriendo el mundo económico y social. Los trabajadores tendrán que ir comportamiento asumiendo todos estos cambios, posiblemente cada vez más difíciles de del trabajador, superar, pudiendo llevar esta situación a padecer estrés. para intentar adaptarse a los estímulos que le rodean.

Existen profesiones más predispuestas para desarrollar estrés: médicos, enfermeras, policías, bomberos, artificieros, controladores aéreos, mineros, etcétera, aunque cualquier trabajador, en algún momento de su vida laboral, puede padecerlo.

En la sociedad que vivimos es necesaria una cierta cantidad de estrés para estar alerta y ejercer nuestra profesión. El grado de estrés tiene que ser el suficiente para aumentar la satisfacción laboral, pero sin sobrepasarlo para no caer en la enfermedad.


El estrés causa rabia, cólera y puede llevar al suicidio. Debe tratarse a tiempo, porque puede provocar depresión e inclusive un ataque cardíaco.

La mayoría de las personas lo padece y es positivo en pequeñas dosis, pero si se prolonga por mucho tiempo puede llegar a ser un asesino silencioso. Se trata del estrés, un sentimiento de tensión física y emocional, que genera reacciones de rabia y cólera. De los diversos tipos de estrés, el más peligroso es el crónico, por ser el más difícil de tratar y, si no es controlado a tiempo, puede provocar cuadros de depresión, obesidad, insomnio, ataque al corazón e incluso el suicidio.

Recomendaciones para reducir el estrés: ✓ Ejercicios con pelotas antiestrés, los cuales deben durar como máximo entre 10 y 15 minutos. ✓ También ayudan a reducir el estrés las bailoterapias, los deportes y una alimentación saludable.


Cuando miro hacia atrás todas estas preocupaciones, me acuerdo de la historia del viejo hombre que dijo en su lecho de muerte, que había tenido un montón de problemas en su vida, la mayoría de los cuales nunca sucedieron.

UNYSalud  

Angelo J. Gil Feo HSP-00471-V

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Angelo J. Gil Feo HSP-00471-V

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