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Sobre el problema de la unidad obrera, así como sobre la constitución de la Junta Revolucionaria, hemos percibido claramente una evolución desde la reivindicación de Comités que representen a las organizaciones hacia la exigencia de organismos designados por las estructuras de base. Evolución positiva, incontestablemente, pero que deja a pesar de todo una impresión de ambigüedad. Los logros Y sin embargo, no podemos ser indiferentes al difícil combate que asumieron los Amigos de Durruti. Ni tenemos la impresión que se trata del simple re-descubrimiento de los cuestionamientos elevados en el movimiento libertario internacional. Y es que su experiencia no es comparable a ninguna otra. Y es que han surgido en plena revolución y han sabido reaccionar inmediatamente a una serie de acontecimientos que ellos vivían cruelmente. Su mérito es esencialmente el haber sabido definirse, incluso torpemente o de manera imperfecta, en pleno combate y a pesar del peso de las insuficiencias y del confusionismo del complejo movimiento libertario español. Y además, al lado de las sombras, hay muchas luces. Fundamentalmente, su aceptación de poner en dudas los tabúes, y ya se sabe lo que pesan éstos en el movimiento libertario tradicional: los Amigos de Durruti toman sin demora la defensa de los militantes del POUM, mientras los dirigentes de la CNT dudan y quisquillean; rehúsan condenar a los "marxistas" pero combaten a aquellos que de marxistas sólo tienen el nombre (y tal diferenciación es, en el movimiento español, una herejía); condenan la cobardía de los responsables que cuentan (para justificar su abdicación) con la democracia aritmética que otorga un peso injustificado a la pequeño burguesía; hacen estallar en pedazos la argumentación lamentable que asimila el comunismo libertario con la "dictadura anarquista"; denuncian las maniobras contrarevolucionarias que van amplificándose. Pero lo que permanecerá como su aporte fundamental, es la resolución del dilema guerra-revolución, su toma de posición auténticamente revolucionaria, la afirmación de la necesidad de un poder obrero en oposición a la colaboración ministerialista, la preeminencia de un análisis de clase, la denuncia de la imprecisión teórica y de la improvisación. La necesidad de una Junta Revolucionaria se precisa poco a poco, siendo considerada esta junta como la emanación de los organismos de base y no de los cuarteles generales de las distintas organizaciones. La difícil cuestión del armamento del proletariado y sobre todo de las necesidades de la lucha armada en las condiciones de una guerra moderna es abordada en plena situación de lucha. Las proposiciones más precisas, las más pensadas, han sido sometidas a prueba, en las unidades confederales. La necesaria organización militar es planteada junto con las medidas que garantizan la democracia en las unidades y que hacen inútil el viejo formalismo militar. En fin, los Amigos de Durruti covergen con los logros de lo que ya se puede llamar el polo comunista libertario, en lo que toca a la necesidad de una organización revolucionaria específica, elaborando una teoría, un programa planteados como indispensables. Incluso si se discutiese la noción de "tutela" propuesta por los Amigos de Durruti, aún cuando sólo se trate de ejercerla durante los primeros tiempos del

El Mensaje Revolucionario de Los Amigos de Durruti  

Por George Fontenis

El Mensaje Revolucionario de Los Amigos de Durruti  

Por George Fontenis

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