Page 1


El Pessebre Vivent és l'arrel d'aquest arbre que continua creixent i que ens ha donat nous fruits. Prova d'això són les nombroses activitats que s'han desenvolupat durant l'any. Per a què un arbre creixi, necessita bona terra, que és l'herència que hem rebut; la pluja que rega aquest arbre és l'esforç de totes i cadascuna de les persones que tenen cura d'ell i la llum que l'il·lumina és la il·lusió i l'entusiasme dels que participen de les nostres activitats. El final d'aquesta història... millor l'escrivim junts. L'Hangar.


El barri dels Magraners ofereix un any més a tota la ciutat de Lleida el seu Pessebre vivent, ecològic i musical, que ja és el Pessebre Vivent de Lleida i un motiu d’orgull per a tots. Fruit d’un any de treball, que s’intensifica durant les darreres setmanes abans de les diades nadalenques, aquest pessebre és la mostra de l’entusiasme, l’empenta, l’esforç, la tenacitat i la cohesió d’un centenar de veïns que ens ofereixen amb generositat i imaginació allò que un dia potser va semblar un somni i ara és una realitat de la qual cada any en gaudim un nombre creixent de visitants. El Pessebre vivent de Lleida ha crescut durant els darrers anys gràcies a la implicació de tots –veïnat i administració-, incorporant edició rere edició novetats que ens han sorprès i ens han demostrat l’eficàcia d’un treball en equip entusiasta. Alhora, a dia d’avui, mostra també una identificació amb les sensibilitats de la societat actual –gran part del decorat es realitza amb materials reciclats- i un respecta i una estima remarcables per els orígens d’aquest barri –recordo bé que l’edició de l’any passat va incorporar una casa de tova elaborada manualment com a homenatge sincer als primers pobladors del barri. Estic segur que el Pessebre Vivent de Lleida ens tornarà a sorprendre i a il·lusionar, aquest any i en properes edicions, perquè la iniciativa i la voluntat dels veïns de Magraners, de tota Lleida, així ho han demostrat. Felicitats i per molts anys.


diputaci贸


El frío nos avisa de la llegada del invierno y, con él, la Fiesta de Navidad. Son días de unión familiar, días de ilusión y, a la vez, nostalgia al recordar seres queridos. Días en los que recordamos que desde los años 60 se inició en la calle Nuestra Señora de los Ángeles la andadura del primer belén viviente en Magraners, de la mano de la incansable Encarna López, dentro de su propia casa y en la de otros vecinos. Con el paso del tiempo se ha ido representando en diferentes lugares del barrio hasta llegar a su actual emplazamiento. “Belén”, para Magraners, es una palabra mágica que engancha a muchos vecinos que durante meses estan haciendo una labor humana y desinteresada para realizar en sólo tres días, y con mucha ilusión, la representación del actual “Pessebre Vivent de Lleida”. Quiero seguir animando a todas las personas que hacen posible esta fantástica representación año tras año, para que sigan con el mismo esfuerzo y entusiasmo de nuestros antecesores. También quisiera mencionar a Jose Mª Gilart quien, atravesando montañas con su rebaño, ha conseguido ser ese pastor tan querido, carismático e incansable trabajador y compañero. Gracias José por seguir en esta aventura que tantos años atrás empezaste con mi padre (el pastor de la pipa).

Presidente AA VV


Dicen que todos los ángeles vuelan a Belén al menos una vez al año, y debe ser cierto, sino ¿como se explica que un pequeño y simpático ángel sobrevolara una fría mañana de un domingo de noviembre el cielo de Magraners buscando entre las nubes un cartel con la indicación “Hacia Belén”? Nuestro despistado y curioso ángel llevaba ya más de 12 horas seguidas volando sin parar cuando sintió la urgente necesidad de beber un poco de… –

¡agua!

Oyó gritar desde muy abajo. No se si los ángeles derrapan, pero si lo hacen aquella debió ser la derrapada más espectacular que nunca se haya visto hacer a un ángel. – ¡Traed más agua! Volvió a oír. – – – –

Que alguien vaya a por otro carro y que los gemelos le ayuden a traer más piedras. I traed más agua ¿Qué? ¡Que necesitamos más agua!


Para el pequeño ángel aquellas palabras no tenían ningún sentido, pero la curiosidad pudo más que el y decidió bajar unos cuantos metros para ver que querían decir aquellas voces. Nuestro amigo iba descendiendo y la imagen se iba aclarando, al poco tiempo pudo ver un edificio que parecía un viejo Hangar y a su alrededor un grupo de gente que iban de un lado para otro haciendo… ¿haciendo qué? – – – –

, ¿Crees que acabaremos hoy el corral de adobe? No, vamos a dejar una parte para la semana que viene, hoy acabaremos el rio. Oye, ¿Qué hacen aquellos? Están buscando unas llaves de coche que han perdido.

¿Qué hacía toda aquella gente? Pequeños, jóvenes, adultos, todos arreglando, construyendo, reparando, planeando… –

¡Ya han llegado los churros!

Gritó un chico, y de repente todos se fueron al viejo hangar, se sentaron alrededor de una mesa y empezaron a comer churros y chocolate en un desayuno que a nuestro pequeño ángel le hizo la boca agua. Risas, bromas y discusiones sobre como se tenían que hacer las cosas, todos parecían pasárselo en grande. El pequeño Ángel no perdía detalle de ninguna conversación, pues intentaba descubrir de qué iba todo aquello, hasta que oyó las palabras mágicas. –

¡Este año el belén quedará de coña!

Dijo uno de los jóvenes que con todos discutía y parecía saber de todo. ¡Un belén!, están haciendo un belén, pensó nuestro amigo el ángel y en ese instante entre unas cajas apiladas en el Hangar vio unas viejas revistas en cuya portada se podía leer “PESSEBRE VIVENT DE LLEIDA” Escondido tras unos decorados de teatro el ángel en un ataque de chafardeo se puso a ojear aquellas páginas. No se si los ángeles alucinan, pero si lo hacen, nuestro pequeño amigo se quedó absolutamente alucinado: ¡Hacen un Belén gigante y ellos representan a los personajes!


¡Esto hay que verlo!

Dijo el Ángel y dicho y hecho, nuestro amigo se instaló a escondidas en el viejo hangar utilizando como refugio una casita para mascotas hecha con envases de tetra brik como los que se utilizan en la construcción de las casas del belén y durante las semanas siguientes cada domingo por la mañana se paseaba sin ser visto entre todos los chicos y chicas que se acercaban al hangar para pasar divertirse trabajando juntos en un proyecto de todo el barrio. Nadie le vio en todos esos días, nadie hablo con el ni notó que el estuviera por allí, pero el se sentía uno más del equipo, uno más de ese grupo de gente que domingo a domingo se reúnen para pasar un buen rato trabajando en un proyecto común, nuestro Pessebre vivent. Hoy nuestro amigo, este ángel simpático y curioso quiere contribuir también con su trabajo a la preparación del belén y se ofrece para que le acompañéis en un recorrido por este belén que el ha visto crecer domingo a domingo. Junto a el descubriréis cada cuadro, cada momento y cada rincón de esta ficción que este grupo de vecinos y vecinas han preparado para vosotros con todo el cariño ... ¡os dejamos en buenas manos!


El recorrido empieza con el cuadro del Rey Herodes, donde un grupo de sirvientas atienden a todas horas al Rey y a su séquito. En la entrada, los soldados protegen la entrada y aseguran la tranquilidad de los habitantes de palacio. Tranquilidad que sólo se ve alterada con la llegada ocasional de un grupo de jóvenes cristianas que han sido apresadas en Belén y que ahora piden clemencia al mismo Herodes. ¿Os habéis fijado? ¡Las columnas están hechas con latas de refrescos!


¡Hey, cuidado! ¡Dejad paso al camello! Este pastor paseando con su camello nos transporta en un instante a los paisajes del lejano Oriente. ¡Nunca había visto uno tan de cerca! ¿Alguien me podría decir qué es eso que le dice para que se siente? ¿Whishimrishi?... ¿Masssshi? Sea como sea ¡lo encuentro precioso!


¡Eoooo! Mirad, este es el primer cuadro que os encontraréis al entrar en el recinto del Pessebre Vivent. Este grupo de agricultores están haciendo un pajar para guardar la paja todo el invierno. Ahora todo esto ya se hace con modernas máquinas, pero


Mirad, ¿a que yo también parezco un carpintero? La carpintería o el trabajo con madera es uno de los oficios más antiguos del mundo. En este cuadro del Pessebre Vivent vemos a un carpintero con el que seguramente representa a su hijo, porque antiguamente los hijos aprendían los oficios de sus padres y así la tradición se mantenía durante muchas generaciones


Ésta es la casa de las cesteras. El oficio de la cestería ya casi ha desaparecido, pero a mí me parecen muy interesantes todas las cosas que se pueden hacer aprovechando los elementos naturales que nos da la naturaleza. ¡Mirad que cesta más chula!


¡Chisssst!... Un poco de silencio que en este cuadro hay un colega mío trabajando. Este es el cuadro de la anunciación, donde un ángel se aparece a María para anunciarle que será la madre del Mesías. ...Yo no sé si podría estar tanto tiempo sin moverme.


Ui, esperad que me caliente un poquito… Ésta es la casa de las hilanderas. Éstas eran las mujeres que se encargaban de tejer la lana para confeccionar las túnicas y atuendos que se utilizaban en la época. Ufff, menos mal que sabían como tratar la lana, porqué si no con este frío… ¿Habéis visto que brasero más práctico tienen para calentarse?


¿Veis? ¡Para que luego digan que yo no trabajo! Este cuadro representa a un molinero moliendo el trigo con la rueda de su molino. Un trabajo tan pesado y tan duro como necesario. Gracias a ellos todos disponían de harina para poder hacer pan. ¡Eh, el ayudante del molinero es casi tan pequeño como yo!


En este cuadro están cardando lana. Ahora las cosas han cambiado mucho y esto ya no se hace, pero hasta hace poco tiempo aún se podía ver como se cardaba la lana de los colchones en frente de las casas. ¿Veis como me mira? ¡Creo que me ha visto!


¡Ñami, pan recién salido del horno! ¡Como me gusta el olor del pan recién hecho! Éste es el cuadro del panadero. Aquí veis la masa preparada para hacer unos bollos y detrás está el horno para cocer el pan… ¿Me dará uno si se lo pido?


¿Veis que sitio tan bueno me he cogido? Así si salta alguna palomita, a lo mejor la cazo al vuelo. En este cuadro hay una familia de campesinos que pasan el rato cocinando palomitas. ¿Me guardáis un secreto? … La verdad es que en aquella época las palomitas no existían pues llegaron de América siglos más tarde, pero no les he dicho nada porque ¡les gustan tanto!


Antiguamente, en la época donde se sitúa el Pesebre Vivent, no existían las escuelas, pero sí que había mujeres que a través de cuentos, narraciones, lecturas y enseñanzas educaban a los niños y niñas en sus propias casas. Sin ninguna duda fueron las primeras educadoras de la historia y éste es el cuadro que les rinde homenaje.


¿Quién me compra un trozo de apio? Frutas y verduras del tiempo, éste es el ingrediente principal que hoy, al igual que hace más de 2000 años, resulta imprescindible en un mercado. En este cuadro se representa el mercado donde los habitantes de Belén se abastecían de productos de primera necesidad. ¡El siguiente!


La agricultura era una de las principales actividades en la ĂŠpoca y tambiĂŠn una de las mayores fuentes de supervivencia para las diferentes comunidades. Este cuadro representa a un par de agricultores cultivando y recogiendo los frutos del campo.


¡Eooo, en la posada! ¿Hay sitio para uno más? Ésta es la posada. Una construcción hecha de adobe, un método tradicional de la arquitectura popular. Arena, paja, agua y mucha paciencia eran elementos imprescindibles para construir estas pequeñas casas. En este Pessebre Vivent podemos ver una de estas casas hechas como hace muchísimos años.


¡Ñami! ¡Qué buenas que están las uvas! Estos apuestos trabajadores son los viticultores y se encargan de elaborar vino a partir de estas estupendas uvas. No se si tienen que probar todo el vino que hacen porque si no… Hace un poco estaban repartiendo degustaciones, ¿nos esperamos un poquito a ver si nos dejan probar a nosotros?


¡Ui, que calorcito que sube! Una de las estampas de Navidad más tradicional es la de un grupo de pastores alrededor de un buen fuego. Este cuadro representa a toda una familia de pastores; hombres, mujeres, niños y niñas que comparten fuego y comida en una fría noche de invierno.


Anem-hi, anem-hi, anem-hi, anem-hi tots, anem-hi! … Esta es la escena de la anunciación, donde un ángel se aparece a un grupo de pastores que duermen en el campo y les anuncia cantando el nacimiento del niño Jesús… ¡Qué marcha! Ahora entiendo la expresión “canta como un ángel”.


Y ya hemos llegado: ¡el nacimiento! Éste es el cuadro central del Pessebre Vivent. San José, la Virgen María, el niño, el ángel y los animales. Seguramente el de verdad no era como éste que hacen aquí, pero… ¿verdad que es precioso? ¡Chisssst! Que se despierta…


Esto sí que tiene valor, ponerse a lavar ropa en el río… ¡con el frío que hace! En este cuadro, las lavanderas lavan la ropa con el agua corriente del río, mientras un niño intenta pescar alguna cosa desde lo alto del puente. ¡Espero que no pesque un resfriado!


Este campesino pintoresco trabaja la tierra más cercana al río. Antiguamente los cultivos también eran ecológicos, no había compuestos químicos para abonar la tierra, ni sulfatos, ni métodos artificiales para forzar el crecimiento de las hortalizas. Este cuadro representa uno de aquellos huertos.


Esperad un momento, que no quiero salir movido en la foto. Este cuadro de pastores es uno de los mĂĄs antiguos del Pessebre Vivent. Siempre tienen animales de verdad y un fuego enorme donde preparan comida con la que combatir el hambre y el frĂ­o. Si tenĂŠis un poco de suerte, a lo mejor os dan un poco.


En este cuadro seguro que no pasan frío. Por un lado, tienen un fuego que está siempre al rojo vivo para poder trabajar el hierro con él, y por el otro, el trabajo que hacen les hace golpear con el martillo todo el rato desprendiendo mucha energía. ¡Ei, cuidado con las chispas!


Por fin un poco de descanso! Este cuadro es muy diferente del resto. EstĂĄ hecho de lona y representa una gran haima y, como podĂŠis ver, sus ocupantes no parecen tener mucho aprecio al trabajo. Pasan el rato comiendo, bebiendo y fumando en un extraĂąo artefacto al que llaman cachimba


En esta parte del pueblo hay un grupo de casas donde viven familias humildes. Como ésta, que sobrevive trabajando y curtiendo pieles. ¿Os habéis fijado en cómo se arriman todos al fuego?


Ésta es otra casa donde vive una familia con muchos hijos. O quizá no sean todos hijos de la misma casa, quizá sean primos, o quizá sean amigos. Sea como sea, como el recorrido se acaba aquí, si no os importa me voy a esconder aquí para jugar un poco con este grupo de niños y niñas. Seguro que correr les viene bien porqué hacen una cara de frío…

Bien, espero que hayáis disfrutado de este rápido paseo por el Pessebre Vivent; Yo tengo que seguir mi camino y espero que a partir de ahora seáis vosotros los que os encarguéis de explicar que aquí, en el barrio de Magraners, los vecinos y vecinas nos ofrecen a todos un regalo con sabor a tradición, a participación y a fiesta. ¡Un regalo con sabor a Navidad!


Pessebre de Lleida a Magraners 2007  

revista editada para el Pessebre vivent de LLeida a Magraners edición 2007

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you