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La Iglesia es nuestra Madre… y todos somos parte de ella… 1.- Una madre genera la vida, lleva en su vientre durante nueve meses al propio hijo y después lo abre a la vida, generándolo. Pero la fe, yo la recibo de otros, en una familia, en una comunidad que me enseña a decir “yo creo”, “nosotros creemos”. ¡ Un cristiano no es una isla ! Nosotros no nos hacemos cristianos en laboratorio, solos y con nuestras fuerzas, sino con la fe, es un don de Dios que nos viene dado por la Iglesia a través de la Iglesia. ¿Agradezco también a mis padres porque me han dado la vida, agradezco a la Iglesia porque me ha generado la Fe a través del bautismo?.

Mes de las Misiones

2.– Una madre no se limita a dar la vida, sino que con gran cuidado ayuda a sus hijos a crecer, les da leche, les alimenta, enseña el camino de la vida, les acompaña siempre con sus atenciones, con su afecto, con su amor, también cuando son mayores. La Iglesia como buena madre hace: acompaña nuestro crecimiento transmitiendo la Palabra de Dios, que es una Luz que nos indica el camino de la vida Cristiana; administrando los Sacramentos. Nos alimenta con la Eucaristía, nos lleva el perdón de Dios a través del Sacramento de la Reconciliación, nos sostiene en el momento de la enfermedad con la Unción de enfermos. 3.– En los primeros siglos de la Iglesia, estaba bien clara una realidad: La Iglesia, mientras es Madre de los Cristianos, mientras “hace” los Cristianos, está también “hecha” de ellos. A veces escucho: “Yo creo en Dios, pero no en la Iglesia”… he oído que la Iglesia dice: los curas dicen: “Pero una cosa son los Sacerdotes, pero la Iglesia no esta formada solo de Sacerdotes… ¡La Iglesia somos todos!”. Y si tu dices que crees en Dios y no crees en el la Iglesia, estás diciendo que no crees en ti mismo; y esto es una contradicción. La Iglesia somos todos. Todos estamos llamados a colaborar al nacimiento de la fe de nuevos cristianos, todos estamos llamados a ser educadores en la fe, y anunciar el Evangelio. ¿Soy fecundo en mi fe o cerrado?.

INVITACIÓN Hago una cordial invitación a quienes quieran ayudar a formar el Grupo de Misiones en la Parroquia, para prepararlos primero sobre el Tema: “Queremos ver a Jesús” (Kerigma) para después impartir dichos temas en los Sectores y comunidades ejidales:

Requisitos: † De preferencia que no pertenezcan a ningún grupo Parroquial. † Tener ganas y disposición de formarse y trabajar en equipo. † Compromiso: Ayudar a impartir dicho curso en las comunidades.

Señor y Dios nuestro, que has querido que tu Iglesia sea Sacramento de salvación para todos los hombres, a fin de que la obra redentora de tu Hijo perdure hasta el fin de los tiempos, has que tus fieles caigan en la cuenta de que están llamados a trabajar por la salvación de los demás, para que todos los pueblos de la Tierra formen una sola familia y surja una humanidad Pbro. Ignacio Garza García


3.– La obra de Evangelización encuentra obstáculos no sólo fuera, sino dentro de la comunidad eclesial. No se puede anunciar a Cristo en la Iglesia. Evangelizar, nunca es un acto aislado, individual, privado, sino que es siempre eclesial.

… A propósito de ser Solidarios con nuestros hermanos y apoyarlos después del paso de la tormenta “Ingrid” por el Estado… unas palabras del PAPA FRANCISCO: El Peligro de “Instrumentalizar” las obras de caridad. “Algunos hacen como si ‘instrumentalizaran’ a los pobres para intereses personales. ¿ Porqué utilizar a los necesitados, que son la carne de Jesús, para mi vanidad ?. No hay ni mejores ni peores personas, por lo que todos deben de preocuparse del bien ajeno, tanto material, como espiritual. Solidaridad—es una palabra que molesta. Porque te obliga a mirar al otro y darte con amor… “

Usar a Jesús para mi vanidad… no es Solidaridad… hay que dar siempre con fe y con el corazón.. No porque los demás me obligan, o para ser alabado.. Que Alabado solo lo puede ser Dios...

Mensaje del Santo Padre (Papa Francisco) para la Jornada Mundial de las Misiones

1.– La fe, necesita ser acogida, necesita nuestra respuesta personal, el coraje de poner nuestra confianza en Dios, de vivir su amor, agradecidos por su infinita misericordia. Y es un don que debe ser compartido.

4.– En las regiones tradicionalmente cristianas, crece el número de los que son ajenos a la fe indiferentes a la dimensión religiosa o animados por otras creencias. El hombre de nuestro tiempo, necesita una luz fuerte que ilumine su camino y que solo el encuentro con Cristo puede darle.

5.– Hago un llamamiento a todos aquellos que sienten la llamada a responder con generosidad a la voz del Espíritu Santo, según su estado de vida. A los cristianos que, en diversas partes del mundo, se encuentran en dificultades para profesar abiertamente su fe y ver reconocido el derecho a vivirla con dignidad. Que soportan con perseverancia apostólica las diversas formas de persecución actuales.

2 0 de O c t u b re

Juan Dieguito... El Mensajero Guadalupano No. 34  

Carta a los Cristianos de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, Edición No. 34

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