Page 1


Hace mucho tiempo vivía en la laguna de Sinamaica una muchacha muy bella, tal era su belleza que todos los muchachos del pueblo se enamoraban de ella y trataban de impresionarla cada vez que podían. Como estaba en edad de casarse, la mamá le enseñaba todo lo que necesitaba saber para su vida de adulto.


El rumor de la belleza de la muchacha llegó un día a los oídos del dios Trueno que era soltero. Intrigado por los comentarios, el dios bajó en forma humana a la laguna buscando por todos lados a la misteriosa muchacha. Por donde quiera que pasara los hombres se escondían pues sabían su verdadera identidad. Cuando él les preguntaba sobre la muchacha todos mentían para poder protegerla.


Una noche sin luna, el Trueno encontró el palafito donde vivía la muchacha y mientras ella dormía, entró por la ventana y la llevó volando a sus tierras en los cielos, donde la acomodó y la obligó a quedarse para que fuera su esposa. Pasó el tiempo y la muchacha era infeliz en la tierra del Trueno. Él viajaba todo el tiempo dejándola sola y ella no lo amaba.


Un día a la muchacha se le ocurrió un plan, le dijo al Trueno que necesitaba plantas para hacer un ungüento; él quería mantenerla consigo, así que la complacía en lo que pidiera. El ungüento era en verdad una pócima para volar pero esta no funcionaba lo suficiente, así que la muchacha le pidió al Trueno que le trajera algodón para tejer y así hacerse una capa voladora. A la mañana siguiente la muchacha salió volando de las tierras del trueno regresando a su laguna que tanto extrañaba.


Cuando el Trueno notó la ausencia de la muchacha, bajó volando a buscarla, como él volaba mas rápido que ella, pronto la divisó entre las nubes.

La muchacha comenzó a lanzarle cosas al trueno para detenerlo pero cualquier intento que hiciera él lo superaba. Desesperada la muchacha recurrió a lo único que le quedaba... sacó un gran espejo y se escondió detrás de él. Cuando el Trueno llegó a donde estaba el espejo solo lograba verse él mismo y pensó que era un hombre burlándose de él; furioso, lanzó un golpe al espejo y lo rompió en mil pedazos.

Al verse reflejado y roto se asustó, pues pensaba que él también estaba roto, así que, atemorizado, corrió de vuelta a sus tierras.


La muchacha ya sin fuerzas cayó en la laguna, sus familiares y amigos que la habían visto caer fueron a su rescate y la llenaron de besos y cuidados. Se dice que desde entonces el trueno no baja más en forma de hombre pero que en las noches aun se le puede ori quejándose y tratando de derrumbar las casas de las personas.


Escape de las tierras del trueno  

Versión digital de cuento pop up. Adaptación de cuento indígena wayuu, Estado Zulia, Venezuela Escrito por Alexis Hernández.

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you