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amuleto. Finalmente se mordió los labios, dio media vuelta y echó a andar calle abajo, topándose de frente con un par de chiquillos. -¡Eh, tío! ¡Mira por dónde vas! -le increpó uno de ellos. Fausto se sorbió discretamente el moquillo. Un surco color carne quedó marcado sobre el maquillaje del labio superior. Tenía la mirada vidriosa por culpa del viento helado que soplaba en la Gran Vía y eso le impidió ver claramente las caras de los dos chicos. Se habían acercado a su taburete. El que parecía mayor recogió el sombrero del suelo y echó un vistazo al contenido. Examinó con aparente pericia de joyero las dos mitades del dólar pero no le interesaron, así que las arrugó en el puño y las tiró al suelo. Una vez que hubo vaciado las monedas en el bolsillo de su pantalón, se cubrió la cabeza con el sombrero e improvisó una especie de danza salvaje, acompañada de provocaciones verbales, con la única intención de irritar a Fausto. Un silbido acabó con la diversión. Entre risas los dos muchachos agarraron los cartones que el mimo utilizaba para calentarse por las noches y los cargaron en el camión en marcha que en aquel momento doblaba la esquina. Fausto continuó inmóvil mientras distinguía sobre el ruido del motor cómo Cliff ronroneaba. La Gran Vía se iba vaciando poco a poco. Apenas quedaban peatones y las luces de neón se conformaban con alumbrar los pocos coches que circulaban por la calle. Ya casi nadie reparaba en su presencia. El reloj instalado sobre el asfalto anunciaba que faltaba poco para el final de las funciones de teatro, incluida la suya. Todo sucedió muy rápido. A Fausto sólo le dio tiempo a ser testigo de un breve forcejeo, luego alguien cayó al suelo malherido. Un ligero roce hizo que el taburete se tambaleara. Cliff se sobresaltó y abrió sus ojos de gato. El mimo recobró la estabilidad en un segundo y permaneció estático, impasible ante el cuerpo que yacía a sus pies. Se oyeron gritos. Poco después sonó una sirena. Al instante llegó la policía.

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Juegos de artificio. 20 relatos inflamables  

20 historias independientes en las que se cruzan el drama y la comedia, con protagonistas imperfectos que sufren, dudan, aman, mienten, te e...

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