Issuu on Google+

Manual del Universitario por la Vida

Los jóvenes luchaban hace cien años gritando “¡Libertad!” Hoy a nosotros nos toca clamar jubilosos

“¡VIDA!” 1


Manual del Universitario por la Vida Ante los retos que presenta la sociedad actual a la juventud, muchos nos sentimos desorientados y perdidos, sin saber por dónde empezar ni cómo actuar. Podemos tener ideas, estar convencidos de algo firmemente y dispuestos a luchar por ello, pero sin una dirección clara que seguir, esos propósitos, esa ilusión y esas ganas de luchar pueden verse barridas por la confusión como semillas por el viento. Es necesario, por tanto, que los jóvenes que intentamos construir una sociedad con valores firmes y claros nos formemos y afirmemos para evitar que el relativismo rampante y la desidia se apoderen de nosotros e impidan que el espíritu de lucha y de servicio den los frutos que deseamos. No necesitamos un camino, pues cada uno debe encontrar el suyo propio, pero nunca viene mal saber hacia dónde debemos dirigir nuestros pasos y qué bagage puede servirnos para superar los obstáculos que, sin duda, se interpondrán entre nosotros y nuestra meta. Por eso, este “Manual del Universitario por la Vida” no quiere ser un mapa, sino una brújula que en medio del caos imperante en una sociedad podrida y apática señale el norte a los jóvenes dispuestos a lanzarse a la aventura más grande que jamás podrán vivir: la lucha por la Verdad y por la Vida. 1. Objetivos: La meta última de todo Universitario por la Vida (UxV) es garantizar y proteger la dignidad de toda persona humana en todas sus facetas y en todos los momentos de su vida: desde la concepción hasta la muerte natural. Partimos de la concepción de que cada vida humana tiene un valor incalculable e insuperable, de que cada persona, por el simple hecho de serlo, “vale infinito”. Mujer u hombre, niño o anciano, sano o enfermo, santo o criminal, todos merecen el mismo respeto a su dignidad, y no hay nada que justifique un ataque a su condición de ser humano. Nuestros objetivos -grosso modo- podrían, por tanto, enumerarse como sigue: 1. Defensa y protección de la dignidad humana en todas sus facetas. 2. En particular, defensa de la vida humana como bien supremo desde el momento de su inicio, determinado por la ciencia médica en la concepción, hasta su muerte natural. 2


2. La dignidad humana: La dignidad humana es un concepto que puede parecer abstracto y demasiado amplio como para aprehenderlo así sin más, lo que puede confundir a muchos. “Vale, yo defiendo la dignidad humana y entiendo que todo lo que constituya una amenaza para ella es intrínsecamente malo, pero ¿cómo sé yo lo que es la dignidad humana?”, pueden pensar muchos. Pues bien, una breve explicación de lo que Universitarios por la Vida entiende por “dignidad humana” es la siguiente: Toda persona humana, por el mero hecho de serlo, posee una dignidad que no puede serle arrebatada ni puede ser violada por nadie bajo ningún pretexto. Ésta se desprende de la naturaleza humana y es igual a todas las personas, independientemente de las cualidades individuales de cada uno. Insistimos en que la dignidad humana es inherente a la persona y existe mientras ella existe, no es un concepto legal, creado por un legislador y que pueda ser modificado o atribuido por éste, sino que es una realidad que, como tal, es innegable e inmodificable: todos tenemos la misma dignidad y nadie tiene potestad para decidir acerca de ella, ni siquiera nosotros mismos. Por ello, es deber de todo hombre y de toda mujer defender su propia dignidad y la de todos los demás seres humanos, especialmente la de todos aquellos que la han visto vulnerada o que por su condición física o mental son demasiado débiles para protegerse por sí mismos. 3. Ataques a la dignidad humana: Son muchos los ataques actuales a la dignidad humana, y es deber de un UxV denunciarlos todos y hacer lo que esté en su mano para erradicarlos y apoyar a quienes los sufren. Aborto, eutanasia, esclavitud, maltrato, prostitución, tortura física y psicológica, discriminación legal y social... Son tantos los frentes que resulta imposible abarcarlos todos, pues nuestro ejército es reducido (¡por el momento!) y el enemigo numeroso. Por tanto, nos centraremos en lo que consideramos la batalla más importante del siglo XXI, la que definirá si la Humanidad se ha convertido en la peor alimaña del planeta o si aún queda esperanza para las generaciones futuras: la batalla del aborto.

3


4. El aborto: El aborto constituye, sin duda, la amenaza más grave a la dignidad humana y es el mayor problema al que se enfrenta la sociedad de nuestro tiempo. Millones de seres humanos son asesinados cada año antes de llegar a nacer, millones de madres son víctimas cada año de la industria del aborto, debiendo sufrir las consecuencias de tan terrible decisión el resto de sus vidas. Universitarios por la Vida nació con la vocación de defender la dignidad y la vida humanas en todo momento, y nadie con uso de razón, mucho menos un Universitario por la Vida, puede permanecer impasible ante la monstruosidad que constituye el aborto. 4.1

Definición

Abortar significa, como concepto, dar fin a un proceso que está en curso de manera activa. Sin embargo, el aborto de que nos ocupamos es mucho más que un simple concepto, más que una “interrupción”. Abortar es terminar con la vida incipiente que ha surgido en el seno materno como consecuencia de la fecundación, es matar una vida que ya existe -y esto no es cuestión de fe, sino de razón. Los motivos que pueden llevar a un aborto son innumerables, pero independientemente del porqué de un aborto, éste es un acto monstruoso de violencia premeditada contra el ser más indefenso. No debemos dejarnos llevar por lo que se esconde detrás de la “interrupción voluntaria del embarazo”, que disfraza el asesinato de simple “pausa”, sino que debemos ser conscientes siempre de que una vida abortada es irrecuperable. 4.2

Métodos

◦ “Píldora del día después” Abortivo definido como “regulador menstrual” por la industria, en realidad sirve para evitar que el óvulo ya fecundado (es decir, una vida humana en los primeros estadios de su existencia, según la propia Medicina) anide en el útero, impidiéndose así que el nuevo ser humano pueda desarrollarse. Puede tener efectos secundarios profundamente nocivos para la madre, que llegan hasta a provocar la esterilidad permanente. ◦ RU 486 Píldora abortiva empleada en las primeras 9 semanas de embarazo que destruye el feto y tiene tales efectos secundarios (hasta 44 días) para la madre que es apodada “asesina”. Provoca desde hemorragias intensas y persistentes 4


hasta shocks cardiovasculares, infartos y embolias. También causa agudas contracciones durante tres días o más debido a las prostaglandinas. ◦ Succión o aspiración El aborto por succión se emplea entre la sexta y la doceava semana. Se lleva a cabo introduciendo un tubo a través de la cérvix (la entrada del útero), el cual está conectado a un potente aspirador que destroza el cuerpo del feto mientras lo extrae. Después, con este tubo o con una cureta (cuchillo curvo de acero) el abortista corta en pedazos la placenta, separándola de las paredes del útero, y la extrae. Casi el 95% de los abortos se hacen en esta forma. Frecuentemente se pueden identificar claramente las partes del cuerpo. ◦ Legrado Se dilata el cuello del útero con una serie de instrumentos a fin de permitir la inserción de una legra en la matriz. Luego se corta al feto en pedazos y se raspa la pared uterina. Con frecuencia la mujer sangra abundantemente. Finalizado el “proceso”, el auxiliar debe reunir las partes del cuerpo del feto para asegurarse de que no queda ningún “resto de materia intrauterina” que pueda causar una infección. ◦ Esterilet (DIU) Vendido como un anticonceptivo, provoca, al igual que la “píldora del día siguiente”, la anidación del óvulo ya fecundado, lo que constituye un aborto estrictamente hablando. ◦ Histerotomía o cesárea: Empleado preferentemente en los últimos tres meses del embarazo, consiste en abrir el útero a través de la pared del abdomen para extraer al feto (capaz de sobrevivir en una UCI) y matarlo expresamente o dejarlo morir por abandono. ◦ Aborto químico con prostaglandinas: Utilizado durante la segunda mitad del embarazo, se sirve de unos productos químicos que provocan fuertes contracciones del útero que expulsan al feto. Las contracciones son tan intensas que se da el caso de fetos decapitados. Los efectos sobre la madre pueden provocar el paro cardíaco. ◦ Inyección salina: 5


Se usa a partir de los cuatro meses de embarazo, cuando el feto está rodeado de suficiente líquido amniótico. Se introduce una aguja por el abdomen de la madre, sacando parte del líquido amniótico de la placenta e inyectando en su lugar una solución salina. El feto traga el veneno y reacciona con pataleos y convulsiones violentas al tiempo que el veneno lo quema literalmente vivo durante más de una hora. Generalemente sobreviene un parto a las 24 horas en el que nace un niño muerto, aunque con cierta frecuencia el bebé nace vivo y es dejado morir. En los EEUU algunos de esos niños han llegado a sobrevivir gracias a la ayuda de personal del hospital para ser después adoptados. ◦ Nacimiento parcial Utilizado en la última etapa del embarazo, consiste en que el practicante saca la parte inferior del cuerpo del bebé, dejando la cabeza dentro del cuerpo de la madre (por lo que, técnicamente, no es un nacimiento). Entonces, quien esté practicando el aborto hace una pequeña incisión en la base de la cabeza del bebé, a través de la cual introduce un catéter con la que succiona su cerebro. Una vez muerto, extrae por completo el cuerpo del bebé. 4.3

Consecuencias

Las consecuencias de un aborto afectan tanto a la madre como, obviamente, al niño abortado. Ya que resulta meridianamente claro que la primera consecuencia de un aborto es la muerte del feto en gestación, hablaremos de las repercusiones que un aborto tiene para la madre y para la sociedad. ◦ Madre: Las mujeres sometidas a abortos sufren con altísima frecuencia depresiones, pues sabían, o intuían, la vida que llevaban dentro y han destruido. Suelen sentirse indefensas y vulnerables, manchadas, como se sienten las mujeres víctimas de una violación. Es cierto que estas consecuencias psicológicas no afectan a todas las mujeres nada más abortar, pero, en menor o mayor medida, la inmensa mayoría termina padeciéndolas. En el plano físico, un aborto puede provocar fuertes dolores a la mujer, además de ser causa de esterilidad y poder llegar a causar la muerte. Sociedad: 6


Una sociedad que es incapaz de defender la vida en sus fases de mayor indefensión es una sociedad podrida abandonada a su propia autodestrucción. Cuando el placer es más importante que el deber, cuando la opinión tiene más peso que la verdad, cuando el negocio vence a la vida podemos decir que, definitivamente, el hombre se ha convertido en un lobo para el hombre. Asimismo, la sociedad occidental está viendo cómo cae drásticamente el número de nacimientos, surgiendo así un modelo demográfico insostenible a largo plazo, ya que una sociedad vieja no puede mantener un sistema de prestaciones sociales como el actual. Es necesario fomentar el aumento de la natalidad, no ya por razones morales o humanas, sino puramente económicas. 4.4

Cifras

La sociedad occidental es consciente (aunque lo niegue) de que el aborto constituye su mayor fracaso, por lo que no es fácil encontrar cifras y datos exactos y garantizados acerca del genocidio del siglo XXI. Las cifras que ofrecemos a continuación pertenecen al año 2006. No hay que olvidar que son cifras oficiales -casi con toda seguridad rebajadas- y de hace ya cuatro años, habiendo aumentado el número de abortos de manera exponencial.

Por supuestos

Por edades

Por semanas

4.5

Ideario para vencer y convencer 7


o La ciencia está de nuestro lado: la medicina ha reconocido que desde el momento de la fecundación existe un ser humano único. o No nos basamos en creencias, sino en la ciencia, en el poder de la razón humana para penetrar los misterios del universo. o ¿Qué hace más valiosa una vida que otra? ¿Por qué los fetos que presentan taras son abortados? ¿Sólo los útiles merecen vivir? o El Derecho no permite disponer sobre el propio cuerpo: no está permitido donar órganos si ello es perjudicial para la salud. ¿Cuánto menos debe estarlo el matar una vida incipiente? o El que la generación del hijo no haya sido deseada no implica que éste no pueda ser amado. o Si el feto no es un ser humano ¿qué es entonces? (Dejar que la carga de la prueba recaiga sobre el otro) o Hay que hacer que el otro vea la incoherencia de su propia posición. o Si el feto puede ser operado, es un paciente más separado de la madre, si es una persona ¿por qué no se le tiene en cuenta como tal? o ¿Por qué en caso de divorcio el padre tiene que pagar una pensión alimenticia y no es escuchado acerca de si quiere que su hijo viva? ¡Responsabilidad siempre! o ¿Por qué se permite que el varón, tan responsable del embarazo como la madre, abandone a ésta a su suerte? Reivindicamos la responsabilidad sexual del varón y el derecho a que sea oído. 4.6

La gestación

• Entre los días 14 y 16 del ciclo menstrual: el óvulo maduro abandona los ovarios y se instala en las trompas de falopio. • Una vez allí, puede ser fecundado por los espermatozoides, que son capaces de encontrarlo debido a unas señales químicas. • Cuando un espermatozoide traspasa la pared externa del óvulo y fusiona su cabeza -que contiene la mitad de una espiral helicoidal que luego conformará el ADN del futuro ser humano- con el núcleo del óvulo (la otra mitad del ADN), la pared externa del óvulo se cierra a otros espermatozoides. 8


• Desde el momento en que el óvulo ha sido fecundado y se ha creado un nuevo y único código genético se ha producido la concepción de un nuevo ser humano: su configuración genética así lo determina. Es un ser humano, y no un elefante, un lagarto o un roble. • A lo largo de la próxima semana, el óvulo fecundado abandona las trompas de falopio y se dirige al útero, que está revestido en su pared interna por tejido que permitirá su anidación. • Tras la anidación, la emisión de una serie de señales químicas inhibe la menstruación, evitando que se expulse así al incipiente ser humano. • Primer mes (4 semanas): o El embrión mide unos 5 mm de largo. o Comienzan a formarse el corazón, la espina dorsal, la médula espinal y el sistema digestivo. o Empieza a desarrollarse la placenta. • Segundo mes (8 semanas): o Ya mide unos 2,5 cm. o El corazón trabaja. o Se están formando los ojos, la nariz, la lengua y los dientes. o Ya se mueve, aunque la madre no lo sienta debido a su tamaño reducido. • Tercer mes (12 semanas): o Mide entre 5 y 8 cm. o Su forma humana ya es innegable. o Empiezan a formarse las uñas y los lóbulos de las orejas. o Los brazos, las manos, las piernas, los pies y los dedos de manos y pies están perfectamente formados desde la décima semana. o Los ojos están casi completamente desarrollados o La inmensa mayoría de los órganos y tejidos están formados. 9


o Desde la décima semana se puede escuchar el latido del corazón del feto con un instrumento denominado “Doppler”. o El futuro desarrollo de este ser humano se limita prácticamente a un afinamiento de las funciones orgánicas y a crecer hasta aproximadamente los 23 años. • Cuarto mes (16 semanas): o El feto mide entre 16 y 18 cm y pesa unos 200g. o Los reflejos que le hacen chupar y tragar están surgiendo, pudiéndose chupar el dedo. o Aparecen los brotes de los dientes. o Comienzan a formarse las glándulas sudoríparas de las plantas de los pies y las palmas de las manos. o Se puede identificar el sexo del bebé. • Quinto mes (20 semanas): o Mide unos 25 cm y pesa casi medio kilo. o Empieza a crecerle el pelo, así como las cejas, los párpados y las pestañas. o Su cuerpo se cubre de un vello suave que puede permanecer hasta unas semanas después del parto. o La madre ya siente los movimientos del feto. o Los órganos internos comienzan a funcionar. • Sexto mes (24 semanas): o Mide más de 30 cm y pesa aproximadamente un kilo. o Los párpados empiezan a separarse y abre y cierra los ojos por espacios cortos de tiempo. o Puede tener ataques de hipo, dar patadas y volteretas.

• Séptimo mes (28 semanas): 10


o Mide unos 40 cm y pesa en torno al kilo y medio. o Ha desarrollado las papilas gustativas. o Comienzan a formarse capas de grasa y terminan de desarrollarse los órganos internos. o Si naciese ahora, podría sobrevivir con atención especial. • Octavo mes (32 semanas): o Pesa entre 2 y 3 kilos y ya mide casi 50 cm. o El cerebro se desarrolla de manera prodigiosamente rápida. o Excepto los pulmones, los demás órganos están completamente formados. o Las uñas se extienden más allá delos bordes de los dedos. • Noveno mes (36 semanas): o Mide en torno a los 50 cm y pesa más de 3 kilos. o Todos los órganos están plenamente desarrollados. o El bebé se acomoda más abajo en el abdomen para prepararse para el parto. 4.7

Rescates

Un “rescate” es, como su propio nombre indica, una acción encaminada a salvar una vida en desarrollo y una desarrollada, es un intento de salvar a la madre que está pensando en el aborto como la única salida a sus problemas y al hijo que corre un grave peligro de ser abortado. Los rescates son acciones de emergencia (especialmente los rescates “en puerta”, que son los que más a menudo trataremos de llevar a cabo), de última hora, por lo que el empeño que hay que poner en la tarea es mucho mayor: estamos a las puertas del abortorio y somos los únicos y los últimos que nos interponemos entre la madre y el aborto. Por eso es imprescindible que sepamos que cada minuto que pasamos ante el centro es valioso, que incluso aunque no consigamos entablar conversación con una mujer puede que removamos la conciencia de un trabajador o de alguien que mire desde fuera. Cada instante importa. 11


• Qué se necesita: Ante todo nuestra atención más directa. – Disponibilidad: Porque ante todo entregas parte de tu tiempo en algo que merece la pena. – Humildad: Porque de lo que logres el mérito no es tuyo, sino de la madre. – Comprensión: Porque la situación de la madre no debe ser muy buena, ya que ha llegado hasta el extremo de buscar en el aborto la solución. • ¿Cómo se hacen los rescates? No existe realmente un “libro de instrucciones de rescates”, ya que cada madre atraviesa una situación diferente y su modo de afrontarlas son distintos. No se puede afirmar que lo resulte determinante en un caso sirva para los demás, pero sí podemos seguir una “hoja de ruta” de consejos que debemos atender y conductas que debemos evitar cuando estemos intentando rescates. 1. Escucharla: además así nos vamos ganando su confianza. No debe observarse esto como un “ganarse su confianza para después atraerla hacia nuestra posición”, sino que hay que lograr que la mujer sienta nuestra cercanía y nuestra disposición a ayudarla, para que más tarde se deje realmente ayudar. No engañamos a nadie, sino que las sacamos de un engaño previo. Somos amigos, no vendedores ambulantes. a) La escucha telefónica y la intervención en crisis. b) Que se desahogue y explique su situación personal. c) Dejar tu propio punto de vista para sintonizar con ella. d) Convertirte en su apoyo incondicional. e) Buscar apoyos en su entorno. f) No juzgar. 2. Empatía. La mujer debe sentir que nos tiene ahí, a mano para lo que pueda necesitar. No sirve de nada que la convenzamos de que un aborto es una monstruosidad si luego nos vamos a ir y la vamos a dejar como estaba antes. Hay que tratar de entender su situación para poder 12


ayudarla mejor. Pongamos los cinco sentidos en lo que estamos haciendo. a) Ponte en su lugar. b) Ten en cuenta su cultura y sus tradiciones. c) Pero que no te arrastren las emociones, mantén la cabeza fría. d) Usa la cabeza. Debes ser capaz de ver qué derroteros toma la conversación para poder guiarla hacia un buen final. Hay que evitar remover los aspectos malos del embarazo y tratar de encontrar los buenos, si bien hay que prestar atención a todo lo que nos dice. e) Si hay dificultad de empatizar: a través de una conversación superficial llegar a la raíz del problema. Como quien dice “hay que marear la perdiz hasta que caiga.” f) Transmitir confianza. Tenemos capacidad para ayudar a la mujer: podemos ponerla en contacto con redes de ayuda (RedMadre, por ejemplo) que le ofrezcan asesoramiento legal, apoyo psicológico y muchas cosas más. Hay hacerle ver que puede confiar en nosotros, que lo que decimos lo decimos en serio y estamos dispuestos a cumplir. 3. Entrevista personal. a) Necesidad del contacto humano: transmitirle que ella es la persona importante, es a ella a quien queremos ayudar. Queremos salvar la vida del hijo, pero una mujer que va a abortar no es consciente (quizá porque no quiere) de que lleva una vida en su interior, por lo que debemos poner el énfasis en la ayuda que le ofrecemos a ella. b) Sonreír. Hay que ahuyentar todo atisbo de tristeza de la conversación e insuflarle alegría y simpatía. c) Mirar a los ojos. No rehuir la mirada. Tenemos razón y puede confiar en nosotros. No nos avergonzamos de nada, y ella no tiene por qué hacerlo. d) No existen las prisas. Debemos transmitir una disponibilidad total, que la madre piense (que sepa) que no hay nada más importante que ella y que su hijo, que vamos a hacer lo humanamente posible para 13


ayudarla. Nada de mirar el reloj o tratar de hacer un proceso rápido. Una vida está en juego. 4. Preguntarle, que vea que nos interesamos por ella, tenemos que hacerle sentir importante. No enfrentarse a la madre, ni tratarla como si fuera una asesina. o ¿Sobre qué? o Sobre su pareja, padres / abuelos, amigos, si estudia o trabaja, su situación económica, ¿Cuál era su proyecto de vida y cómo encaja este embarazo en él? Romper los esquemas preexistentes, si ha pasado antes por un aborto, si es menor, y sobre todo qué necesita para seguir adelante con su embarazo. o ¿Qué mensajes tenemos que transmitirle? o Que piense en ella, que intente reconocer sus emociones: si está triste, feliz, si se siente culpable, si tiene miedo de su papel como madre, si se siente amenazada por el entorno…, tenemos que intentar que la mujer haga conciencia de esas emociones para que se dé una oportunidad, para que revise sus emociones y las encamine, para que intente estar en armonía consigo misma, debemos transmitirle que ninguna mujer quiere abortar y que ella no está sola porque tiene apoyos. o Hacerle ver que el bebé no es el enemigo, sino que éste se encarna en la gente que tiene a su alrededor y que la incentivan a abortar, que su hijo la necesita, que con él nunca estará sola y que la vida de su hijo es la suya. o La ecografía: es un elemento muy potente de concienciación, las emociones cambian completamente después de la ecografía. Una ecografía es un poderoso argumento, pero no suficiente, nunca podemos olvidar el plano emocional. Mostrarle el desarrollo embrionario y en qué fase está su bebe y, si procede, mostrarle los tipos de aborto según la semana de gestación en la que esté. o Culpabilidad: Tenemos que transmitirle que nadie merece pasar por un aborto. o El desembarazo: abortar no es “desembarazarse” y hacer como si nunca 14


hubiera pasado. Por suerte o por desgracia, el embarazo es una realidad irreversible. Sólo hay dos opciones: la vida o el aborto, y hay que hacerle ver lo atractiva que es la vida y la monstruosidad que es el aborto (y sus consecuencias: alta tasa de suicidios, depresiones, síndrome postaborto, alcoholismo, etc. etc.). o Como último recurso tiene la adopción y la acogida. 5. Una mujer que ha abortado habiéndose intentado un rescate nos necesita más que nunca por lo tanto necesita un acompañamiento. Las mujeres que hayan sido rescatadas y hayan decidido seguir adelante con su embarazo son unas heroínas, pero debemos entender que la tentación del aborto puede presentarse en cualquier momento. Por eso hay que acompañarlas de forma activa durante el embarazo. • En qué consiste: • Seguimiento personalizado de la embarazada hasta el parto. • Para reforzar su decisión. • Acompañarla al médico, de paseo, de compras, a hacer gestiones, etc. • Qué se necesita: • Compromiso y continuidad durante la gestación. • Contacto con la embarazada: telefónico y personal, cada semana. • Contacto con las instituciones que disponen de ayudas a la mujer embarazada 4.8

El papel de los médicos

El juramento hipocrático es un juramento prestado por todos los médicos, según el cual se comprometen a hacer todo lo que esté en su mano para sanar a sus pacientes. ¿Puede, entonces, ser llamado “médico” quien asesina a los suyos? Esta contradicción debe hacerse visible a todo el mundo, por lo que un Universitario por la Vida apoyará siempre a los médicos que planten cara a las corrientes abortistas: son verdaderos héroes que arriesgan sus carreras por defender la Vida. En cambio, un abortista jamás podrá ser llamado “médico”. Emplearemos la expresión “practicante” o, simplemente 15


“abortista” (como conceptos suaves, no hay que olvidar que son asesinos). 4.9

Argumentos de los proabortistas y contraargumentos

• “Es mi cuerpo, yo decido” → el que el feto esté dentro del cuerpo de la madre no significa que sea parte de él. Es más, desde que el óvulo fecundado anida en el útero, es el niño gestante quien dirige los procesos biológicos del cuerpo de la madre, y no viceversa. • “Hasta la 10ª semana de embarazo no puede realmente afirmarse que lo que vaya a salir sea realmente un ser humano” → desde el momento de la fecundación (antes incluso de la anidación en el útero) el cigoto está configurado por una cadena de ADN humana. • “Si la mujer está convencida de que el feto no es una persona, no puedes inmiscuirte.” → Dejemos decidir entonces a los tribunales islámicos si pueden o no lapidar en la plaza del pueblo a mujeres adúlteras enterradas hasta la cintura, o cortarles los genitales a los homosexuales, o las manos a los ladrones. Es su cultura y son sus convicciones, que decidan ellos. • “No puedes obligar a una mujer que ha sufrido una violación y se ha quedado embarazada a tener el hijo.” → ¿Es acaso el hijo culpable de la violación? Si permites el asesinato del hijo ¿te opones entonces a que el violador, único culpable, sea ejecutado? • “El aborto es una conquista de la mujer.” → El aborto constituye el mayor ataque a la dignidad de la mujer, que se convierte en un pelele en manos de la industria abortista, una verdadera máquina de hacer dinero. Además, se trata de masculinizar a la mujer extirpando de su naturaleza su seña de identidad más definitiva: la maternidad. • “Yo no creo que el cigoto sea un ser humano.” → No es cuestión de creer o no creer. La ciencia médica dice que desde el momento de la fecundación existe un ser humano. (Nótese que quienes reniegan de la ciencia en este caso suelen atacar la fe religiosa como una creencia absurda. ¿Es más absurdo negar la ciencia en favor de la creencia, o creer donde no llega la ciencia?) • “Si el feto tiene deficiencias, es mejor abortarlo, así no llevará una vida miserable.” → No sabes qué tipo de vida llevan los enfermos mentales o los disminuidos físicos. Mata entonces a todos aquellos que estén en una 16


silla de ruedas como consecuencia de un accidente, a los que están en coma, a quienes sufren un cáncer incurable...¡A Stephen Hawking, el físico más grande desde Einstein! 4.10 La industria del aborto Dada la peculiar situación legal del aborto en España, la inmensa mayoría de los feticidios se perpetran en centros privados (más de un 96%). Esto demuestra, aparte de la baja catadura moral de quienes trabajan en ellos, que el aborto es un negocio muy lucrativo, negocio que mueve decenas de millones de euros y engrosa las cuentas de los practicantes. Hay que hacer hincapié en que los practicantes de abortos no tienen otra motivación que el dinero: deben acallar sus conciencias y anestesiar su razón para hacerse ricos a costa del asesinato de tantos inocentes. Quienes dicen que están a favor del “derecho a elegir” de la mujer en realidad no son más que el escudo humano pretendidamente revestido de conciencia de esos industriales del aborto que apilan sus fortunas sobre las muertes de más de cien mil niños cada año. 4.11 Testimonios Un aborto es una experiencia trágica y dolorosa que marca a la inmensa mayoría de las mujeres de por vida, por lo que cuando se prestan a hablar de ello para esclarecer las mentiras que se cuentan sobre el aborto suelen tomarse mucho tiempo. Ya que este manual pretende ser escueto y casi “de bolsillo”, sólo anotaremos un testimonio que nos ilustra sobre cómo es un aborto: “Me llamo B., tengo 31 años y el día 18 de agosto hicieron dos años del fallecimiento de mi hijo en mi aborto provocado en la Clínica El Bosque en Madrid. No sé por dónde empezar porque mi historia es larga y dolorosa y he tardado tiempo en ser capaz de poder contarla. Todo pasó un mes de agosto de 2007, cuando hacía poco tiempo que conocía a mi pareja y me fui a vivir con él. Mi pareja tenía dos niñas, ya que las cuidaba él porque tenía su custodia y yo le veía como el mejor padre del mundo. Él me dijo que tenía hecha la vasectomía y aunque yo tomaba la píldora, ese mes tuve algún olvido y me quedé embarazada. Yo era puntual como un reloj y cuando estaba de tres semanas ya empecé a sentir nauseas y a sentir mucho sueño y algo raro que me pasaba pero no lo achaqué a un embarazo. Yo venía de una situación familiar catastrófica y no tenía medios económicos y tampoco estaba muy estable psicológicamente. 17


Pues bien, cuando tenía doce días de retraso, decidí hacerme el test y en segundos salieron las dos rayas que indicaban el positivo y yo me llené de alegría y felicidad. Estaba sola en casa en ese momento porque mi madre estaba trabajando y mi pareja estaba con sus hijas de vacaciones. Esto fue un día 12 de agosto. Mi madre llegó al rato y yo con toda mi alegría fui a contarle que estaba embarazada y le enseñé el test pensando que su reacción iba a ser otra. Dios mío, en qué hora hice eso y no callé y pedí ayuda a alguna asociación. A raíz de ahí empezó mi peor pesadilla, mi calvario y mi condena de por vida por el asesinato de mi propio hijo. Nada más enseñarle el test a mi madre, me dijo que no podía tenerlo, que cómo iba a tener un hijo sin pareja estable, que cómo lo iba a mantener, que no iba a ser buena madre, que qué iban a pensar los vecinos, que cómo se lo iba a tomar mi hermano etc. etc. Mi alegría pasó a tristeza profunda, nerviosismo y desesperación por momentos. Cuando llegó mi hermano, también se lo dijo mi madre y su reacción fue agresiva hacia mí por lo irresponsable que había sido y me convencían con coacciones para que abortara. De hecho me dejaron de hablar y me dijeron que me echarían de casa si tenía el bebé y yo pensaba en el padre como única solución. Pensaba que él estaría conmigo y que no me dejaría. Le llamé al móvil pero lo tenía apagado y tras varios intentos di con él. Cuál fue mi sorpresa que él me dijo: TIENES QUE ABORTAR. YO VOY DE BENIDORM Y VUELVO EN EL DÍA Y LO PAGO Y YA ESTÁ. AHORA MISMO VOY A PEDIR CITA EN LA CLÍNICA Y VOY A HABLAR CON TU FAMILIA PARA QUE NO TE DEJEN SALIR DE TU CASA HASTA QUE VAYAMOS A LA CLÍNICA. Yo comencé a llorar desesperada, quería a mi hijo, lo sentía ya dentro de mí, por una vez en mi vida no me sentía sola y no quería abortar. Me obligaron toda coaccionada, no me dieron tiempo de escapar, de reaccionar. Estaba como atónita ante la situación que para ellos era un conjunto de células sin vida y la operación sería como sacarse una muela. Pues bien, hecha un manojo de nervios sin fuerzas para llorar más ni poder ser capaz de decir una palabra más alta que otra, llegó el día de ir a la clínica, y me llevaron obligada. Era un sábado a las ocho de la mañana. Él aparcó el coche debajo de mi casa y llamó al telefonillo y yo le pedí por favor a mi madre que lo quería tener que no me obligaran, que podría sacarlo adelante. Mi madre me cogió el bolso y me dijo "Vístete que tenemos prisa."Así fue y a las nueve estaba en ese horrible chalet que utilizan como clínica llamada "El Bosque", donde en la recepción había una señora sudamericana que me tomó el DNI y me dijo "¿Tienes miedo, no?". Yo sólo quería salir corriendo de allí pero no podía, estaba paralizada, 18


coaccionada, mis verdugos estaban allí a mi alrededor. Quería proteger a mi hijo, pero nadie me podía ayudar allí ya. Subí esas escaleras hacia las salas donde primero te hacen la eco y luego el test psicológico. Recuerdo esos sofás rojos y recuerdo la cara de todas las chicas que estaban allí: estábamos asustadas y avergonzadas y parecía como si entre nosotras quisiéramos huir pero no podíamos. Vomité tres veces antes de entrar a la eco. Los médicos paseaban tomando café y hablando de sus felices vacaciones sin pararse a pensar en cómo nos sentíamos allí las chicas que estábamos esperando. Al rato, un médico alto, muy seco, me llamó para que entrara a la sala de la eco, y me dijo: "Tranquila que estás de muy poco, eso no tiene vida todavía". Y me hizo la eco, que yo no pude ver porque el monitor ya estaba girado. Yo desgraciadamente ya sentía a mi hijo. El pobre creo que pensaba y decía: "Mamá, mamá, ¿qué pasa? ¿Están viendo si estoy bien? Yo le estaba engañando diciéndole: "Hijo, yo te sacaré de aquí".Unos días antes yo había tenido unos cólicos y había estado ingresada y mi hijo ya media 8 mm y le latía el corazón y sólo estaba de seis semanas. Eso de que no sienten y que no es un ser vivo es todo mentira. El médico me engañó. Tras la eco me hizo firmar el consentimiento y ahí me desmayé. Él me golpeó la cara ligeramente y me dijo: "Vamos mujer, que luego te vas de vacaciones". Y firmé, pero no era yo. Después volví a la sala de los sofás rojos y volví a ver a esas pobres chicas pidiendo ayuda a gritos. Una señora rubia alta con bata y EMBARAZADA era la psicóloga que me hizo pasar después. Esa señora me enteré después de que es socia de la clínica y por eso hace lo que hace. Pues bien, esa mujer era mi última oportunidad de ayuda. Yo la estaba pidiendo a gritos y ella lo sabía pero no me hizo ni caso. Se limitó a rellenar los test ella y me dijo que no me preocupara que era un trámite, que ella los rellenaba siempre y tuvo el cinismo de decirme: "TÚ SÍ QUIERES TENERLO ¿VERDAD?" Entonces pensé que me iba a ayudar y al decirle que sí, que yo quería tenerlo a ella le dio igual. Se limitó a decirme que cuando saliera de allí me iba a encontrar mejor y que si algún día me sentía mal que la llamara. Anotó su móvil en una receta de allí para que así me pasara consulta después del aborto cobrando. Después salí toda más hundida aún de allí, y me llamaron para ingresarme, pero antes tuvimos que pasar por el pago de 470 euros. Eso es lo que vale matar a un bebé. Había que pagarlo en billetes sólo en efectivo y sin factura. Después ya sola una enfermera extranjera también me pasó a una sala donde había dos camas. Olía a humedad y hacía frío, era muy tétrico, se olía a 19


muerte en cada rincón de la clínica. Vino otra extranjera y me hizo desnudarme y ponerme una bata verde, un gorro y los patucos y me puso un suero y como no me encontraba la vena me pincho veinte veces y me dejó el brazo destrozado. Yo le dije que me quería ir y me dijo que ya estaba pagado y que no iba a ningún sitio. Al rato me dijeron que pasara al quirófano. No me habían hecho ni un análisis, ni una radiografía, ni un electrocardiograma y sin embargo me pusieron anestesia general y tengo un papel firmado por ellos diciendo que me habían hecho todas esas pruebas. En el quirófano me preguntaron mi grupo sanguíneo y yo les dije que era 0 negativo y entonces se fiaron de mí y me dijeron que tenían que ponerme una inyección por eso y que antes tenían que pagarla mis familiares. Yo entré a la sala y de nuevo me temblaban las piernas y me desmayé pero enseguida me cogieron, me subieron al potro y me ataron con correas las piernas y las manos. El anestesista, que venía sin bata alguna, me dijo que pensara en algo bonito y me pinchó para dormirme y sólo recuerdo la cara de una enfermera joven que estaba casi peor que yo. Debería ser su primera vez y recuerdo al médico acariciándome el muslo y diciendo: "Con lo guapa que eres, ya veras qué bien te sentirás después". Luego vi la aspiradora, pero ya dormí y cuando desperté llorando me sentía vacía. No sentía a mi hijo. No estaba, lo habían matado a pesar de mis súplicas y peticiones. Me llevaron a la habitación compartida con otra chica que también la acababan de traer andando por su propio pie. Al rato me sacaron un trapo enorme de mi vagina empapado en sangre y yo ya no sentía ni padecía. Sólo quería salir de allí, irme, alejarme. Me sentía sucia y una mala persona. Salí de allí a las dos horas con un papel de lo que no se debe hacer después de abortar, pero no te dan un papel diciéndote cómo te vas a sentir después de hacerlo, que es muerta en vida. Mi pareja me abandonó y mi familia empezó a tratarme bien justo después del aborto. Yo sólo estaba en la cama de mi habitación como ausente sin querer saber de nadie o de nada pensando en mi hijo ya muerto. Perdí quince kilos,empecé a beber, no hay día que no llore la muerte de mi hijo. Tengo relaciones por tener, no puedo ver a embarazadas y creo que todo el mundo sabe lo que hice y ve a una asesina en mí. Tomo antidepresivos y estoy acudiendo a atención psicológica en AVA y si no fuera por eso me habría quitado ya la vida porque para mí la vida se acabó el día que maté a mi hijo. El aborto me destrozó la vida.” 6. El Universitario por la Vida: 20


Cuando hago alguna cartelada en mi facultad, cuando reparto información (que no propaganda) sobre el aborto, cuando hablo convencido de la Cultura de la Vida, mucha gente me mira raro. Supongo que pensarán “¿Y este colgado, qué narices hace? Vaya loco.” Esa debe ser la mirada que suscitemos y los pensamientos que hagamos surgir en las cabezas de quienes nos vean. Somos unos locos por la Vida, unos colgados de la Razón: Nada nos alegra más que la Vida humana, por nada estamos más dispuestos a luchar y a sacrificarnos. Sabemos que tenemos razón porque la Ciencia y la Razón humana así lo afirman, y estamos convencidos de que esta batalla la vamos a ganar. Porque el primer paso es llamar la atención de la gente, lograr que se fijen en nosotros y vean cómo somos, que sientan nuestro entusiasmo y se dejen llevar por la locura viva que enajena nuestras mentes y agita nuestros corazones. Por eso, el espíritu que caracteriza a un UxV es un espíritu alegre y confiado, una alegría sana y generosa que se multiplica cuanto más se esparce. Un espíritu de sacrificio y servicio fiel, seguros de que lo que no hagamos nosotros no lo hará nadie más. Sabemos que estamos del lado de la Verdad y de la Vida, y que cada paso que demos es un salto de gigante hacia el futuro. 7. Formación: Quienes hayan visto “Indiana Jones y la Calavera de Cristal” quizá recuerden la escena en la que el hijo de Indiana saca una navaja, dispuesto a enfrentarse a dos sicarios armados con revólveres. Ante la situación, el aventurero le dice “Lo has intentado, chico, pero es como ir a un tiroteo con un palo.” Es el ejemplo perfecto del joven entusiasta, valiente y luchador que, por ir poco preparado, se ve sobrepasado por el enemigo y queda a su merced. Por eso, los UxV tenemos que ir siempre perfectamente pertrechados con el arma más poderosa de todas: el arma de la razón. La ciencia y la moral (no el relativismo que hoy ocupa su lugar) están de nuestro lado, sólo tenemos que saber aprovecharlas. Así, es indispensable que el UxV se forme en todo lo relativo su labor como defensor de la Vida: debe conocer las etapas de la gestación, los tipos de abortos, la situación legal, etc. En resumen, debe siempre estar preparado para salir victorioso de una contienda dialéctica en la que indudablemente el enemigo desplegará toda su artillería pesada. 8. Acción: 21


La acción debe ser un elemento esencial y distintivo de un UxV. No somos de los que claman al cielo por “lo mal que está” todo, de quienes se lamentan de que “nadie haga nada”. Nosotros nos movemos. De ahí nuestro lema “Mientras otros miran, nosotros actuamos.” Siempre dispuesto, siempre motivado, siempre en acción. Cada cartelada que hacemos, cada vez que convencemos a un amigo y, por supuesto, cada vez que logramos un rescate, estamos ganando posiciones en la batalla por la vida. Tenemos que ser conscientes de que cinco minutos delante de una clínica abortista pueden salvar una vida, de que un cartel puede abrirle los ojos a alguien, de que un nuevo UxV significa doblar los propios esfuerzos en la lucha por la Vida. Somos jóvenes, y por naturaleza luchamos por lo que es justo. Siempre ha sido así, siempre los jóvenes han enarbolado la bandera de la Verdad y han proclamado con júbilo la Libertad, la Justicia y la Fraternidad. Pero si hace cien, cincuenta o treinta años nuestros bisabuelos, abuelos o padres luchaban gritando “¡Libertad!”, hoy a nosotros nos toca clamar alegres y confiados “¡VIDA!”. 9. Concienciación: “No hay peor ciego que quien no quiere ver”. Hay muy pocas personas que, conociendo la realidad del aborto, se posicionen realmente a su favor. Igual que nadie en su sano juicio que haya visto fotos del Holocausto puede declararse a favor de él, ningún ser humano razonable que tenga conocimiento del Holocausto del siglo XXI puede ser proabortista. O estás a favor o en contra, no hay medias tintas. Por eso es importante, más que convencer a la gente, hacerles ver la realidad, concienciarla de lo que es el aborto, ayudarles a darse cuenta de la monstruosidad que supone. Hay que abrir los ojos a los ciegos y hacer oír a los sordos, mostrar a la gente el horror de este genocidio para pararlo. No olvidemos que la Verdad es una llama que no se puede apagar, y que es nuestro deber alimentarla y llevar su luz a toda la Humanidad. Como dijimos al principio, este manual no pretende ser un mapa, sino una brújula. Corresponde a cada uno encontrar su camino, recorrerlo y vencer los obstáculos que se le presenten. Sin embargo, es un camino que no puede recorrerse solo. Son demasiado altas las barreras y demasiado numeroso el enemigo; necesitamos compañeros de fatigas que nos ayuden a llegar a nuestra meta y a quien hagamos partícipes de nuestro logro. Siempre dispuestos a servir al hombre, debemos primero servir a aquél que camina junto a nosotros. 22


Pablo Ortega Sánchez de Lerín

23


Universitarios por la Vida www.asociacion-universitariosporlavida.es info@asociacion-universitariosporlavida.es 2009速

24


Manual del Universitario por la Vida.