Issuu on Google+

Programas para la realización de actividad física Dentro del proceso educativo de introducción de hábitos salud entre personas mayores, debemos hacer una referencia a las técnicas de entrenamiento a través del movimiento y en concreto, el fomento de la practica del ejercicio físico.


El ejercicio físico es entendido como una actividad física planificada, estructurada adaptada a las características de las personas, orientada a la readaptación, mantenimiento y mejora de la salud a través de las capacidades físicas. El ejercicio físico

será

considerado,

como

una

subcategoría

de

la

actividad

física.

Entenderemos ésta la totalidad de los movimientos en la vida diaria, que incluyen trabajo, actividad cotidiana, recreación, ejercicio y actividades deportivas. Nuestra propuesta es una intervención intencional y por tanto, pedagógica, que quiere conseguir la mejora y/o el mantenimiento de la capacidad de adaptación al entorno en el que la persona se relaciona desde una perspectiva global

para

que

pueda

así

mantener su nivel de autonomía. Para ello se fundamenta en un programa

de

ejercicio

físico

comunitario dirigido a un grupo de usuarios mayores, tutorizado por un profesional. Las propuestas son adecuadas a las características de cada sujeto y han de tener coherencia en su aplicación donde las finalidades marcan los principios genéricos. El ejercicio físico debe realizarse con el

objetivo

de

mantener

y/o

mejorar nuestra salud. Sabemos que a través del movimiento, una eficaz

herramienta

capaz

de

modificar el estado de nuestro cuerpo, Pero de igual forma al realizar un estímulo mal orientado puede conllevar problemas y dificultades añadidas que pueden perjudicar el estado de salud de quienes lo padecen. Y, en especial, el de las personas que tienen un estado más frágil. Por eso su práctica entre las personas mayores debe adaptarse a las características de cada persona. Para que sea efectivo debe realizarse conforme a una correcta prescripción, identificando claramente el tipo de ejercicio, la intensidad, la frecuencia, la duración y la


progresión de la actividad física. La propuesta de trabajo debe adecuarse pues a la realidad de nuestros usuarios y al mantenimiento de los niveles de práctica deportiva durante toda su experiencia vital sea cual sea su edad. Es por ello útil subdividir el colectivo de personas mayores en tres perfiles muy concretos, respecto a su gradiente de salud y/o condición física:  Grupos en forma, sanos.  Grupos con baja forma, que no están sanos pero son independientes.  Grupos que no están en forma, no están sanos y son dependientes.

Este programa va dirigido especialmente a las personas que se podrían considerar en, alguno de los dos primeros grupos. Son los usuarios que poseen un determinado estado, de independencia, que pueden llevar a cabo una vida totalmente autónoma y, por tanto puedan hacer ejercicio físico en un espacio normalizado como un centro deportivo, un centro cívico o un club de jubilados.


Actividad Fisica