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Urbanismo IV Javier Godoy, Pedro de Lera, María José Herrero, Andrés Zavala, Francisco Javier Marco. Diagnostico de la zona de alicante. 1.-Estructura de empleo En cada una de las aéreas urbanas estudiadas parece producirse el mismo fenómeno, el empleo en el sector servicios es abrumador, alrededor del 75 % en casi todos los municipios de las distintas áreas, y así mismo a nivel global. También cabe destacar el fenómeno del suelo agrícola inutilizado; a pesar de que en la mayoría de aéreas urbanas el suelo agrícola ronda el 50% del suelo total, el número de trabajadores en este sector es ínfimo, alrededor del 2%. Pero si observamos este fenómeno con mayor detenimiento, nos daremos cuenta de que las diferencias más significativas se producen en ese 25% que el sector de servicios deja libre; en aquellas zonas donde la construcción es imperante en la estructura de empleo (Palma de Mallorca, Bahía de Cádiz, Alicante-elche), el índice de actividad per cápita es mucho menor que en aquellas zonas en las que la población activa esta mas distribuida hacia la industria (VigoDonostia). Parece ser que en este sentido la situación de Alicante es crítica, dado que en la relación que existe con los pueblos aledaños, San Juan, Mucha miel y San Vicente, la construcción tiene una carga enorme sobre la estructura de trabajo. Por otro lado, la situación de Elche resulta un poco más equilibrada, en cierto sentido por la influencia de Santa pola, localidad en que, como excepción a la regla, la actividad agrícola alcanza a competir con la construcción y la industria. Los ingresos per cápita en el área urbana son mayores en Elche, pero en ningún momento pueden competir con los ingresos de Vigo o Donostia. 2.- Dispersión y posición en el terreno. Se aprecia como una circunstancia tendenciosa, el hecho de que las áreas urbanas con mayores índices per cápita parecen ser aquellas en las que los nodos urbanos se encuentran más cercanos unos con otros y son más numerosos, aunque esto genere que sus superficies sean menores. Debemos recordar que el índice per cápita es una medida que se relaciona con la cantidad de población en un municipio, por lo que el mayor número de municipios, o de personas por lo que pueda valer, no debería influir directamente en el dato. De esta manera podemos concluir que la cercanía de los núcleos tiene alguna influencia sobre la forma en la que se producen los procesos económicos, y que a mas núcleos, más posible es que se produzcan relaciones de sinergia que aumenten la producción y la riqueza. Si observamos las distribuciones de empleo de las capitales del área urbana con respecto a los pueblos que las rodean, nos daremos cuenta de que el sector servicios es mucho más potente en estas zonas centrales que en aquellas que funcionan como satélites. Este parece ser el proceso saludable en que deberían de producirse las relaciones entre municipios principales de un área urbana y los municipios que la rodean. Así podemos comprobar que en Vigo y Donostia esta relación es muy potente, dejando libres a los municipios lindantes para


desarrollarse en otras actividades que no sean servicios, tal como si la labor del núcleo mas fuerte fuera la de dar servicios a los más pequeños. En este sentido, Alicante parece tener una configuración en la que grandes masas de densidad media están utilizando zonas dispersas y fragmentadas del territorio. En cierto sentido, la conurbación que se produce entre alicante y elche seria más positiva si pudiera conformar su propio municipio autónomo, y generar esta situación de sinergia entre estos dos núcleos, adquiriendo todos los servicios necesarios tanto de Alicante como de Elche y dedicándose puramente a la producción. 3.- Distribución del terreno. La prioridad del terreno forestal, tanto en Vigo como en Donostia, parece ser un factor de gran importancia en su configuración espacial. Quizás sea debido a las dificultades de la construcción en masa en territorios forestales, que los municipios han debido de dispersarse de manera homogénea y distribuida en pequeños núcleos. Aunque este proceso pueda parecer, en principio, más costoso, la realidad es que ha servido para difundir una configuración espacial que posibilita un mejor aprovechamiento del espacio y unas comunicaciones muchísimo más eficaces. En vez de producirse grandes viajes hacia el centro, todos los pequeños núcleos están conectados de manera casi inmediata a su centro más fuerte. En el caso de Palma de Mallorca, Alicante y Bahía de Cádiz, los núcleos se han constituido como grandes zonas aisladas, lo que dificulta las relaciones entre las mismas, las comunicaciones y el transporte. Por otro lado, Alicante y Cádiz tienen un problema mayor, casi más del 50% del suelo es agrícola, pero solo un porcentaje mínimo de la población está dedicada a la agricultura. Parece que hay suelos que están nominándose como suelos de cultivos en los que se producen fenómenos parecidos a los de la huerta ilicitana, donde aparecen viviendas particulares y el suelo agrícola deja su cualidad de productor de bienes de lado. Si un porcentaje tan alto del suelo es agrícola, solo quedan dos opciones; generar una industria capaz de distribuir riqueza en torno a estas zonas, a través de pequeños municipios que las normen la producción de recursos agrícolas, y reciban de Alicante y de Elche los servicios necesarios para un crecimiento rápido y efectivo; o la recalificación de unos suelos que, aunque se nombren como suelos agrícolas, carecen de cualquier capacidad productiva, y se utilizan solo como elementos paisajísticos para viviendas particulares; y para la persecución del mantenimiento de ese sector productivo de la construcción, que hace mucho dejado ha de ser rentable. 4.- Índices económicos: Actividad per cápita y paro. Como ya se ha dicho antes, los niveles de actividad per cápita y de paro, son mucho más favorables en las áreas urbanas de Vigo y Donostia, presumiblemente por las razones expuestas, y la más desfavorable parece ser Cádiz. En este contexto Alicante se mueve con una de las mayores tasas de paro, y en términos de aporte per cápita, una de las menores. Está claro que dentro de las actividades productivas, la industria y la agricultura deben de


potenciarse en las áreas de alicante elche, siendo la segunda, la que más producción agrícola tiene y mayor índice de actividad per cápita aporta. La conurbación de alicante elche DEBE producirse a través de la exploración de estos sectores de trabajo, y la generación de nuevas industrias en las zonas compartidas, de lo contrario esta relación se transformaría en un mero trueque de servicios y equipamientos, que a nada puede ayudar a la actual situación económica, excepto fuese por mantener a flote la actividad de la construcción a través del desarrollo banal de nuevos equipamientos.

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