Page 50

El primer periodo corresponde a antes de que Moisés recibiera las Tablas de la Ley de Dios, y el segundo corresponde al Antiguo testamento ( judío ). El tercero y el último es el del Nuevo Testamento, que empezó con la muerte y resurrección de Cristo. Originalmente sólo se le encargó pintar doce figuras, los doce apóstoles. Sin embargo, el artista rechazó el trabajo porque él se consideraba escultor, no pintor. Miguel Angel no estaba satisfecho con la idea de pintar a los apóstoles y por esta razón convenció al Papa Julio II de que lo ideal sería narrar la Creación del Mundo en nueve frescos.

14 metros de ancho y 40 metros de largo. Empecemos por apreciar La Creación de Adán : En La Creacion de Adán vemos la imagen del Padre Eterno, cuya mano se extiende para tocar la mano de Adán, a quien le inyecta la vida, es una de las invenciones mas sugestivas de todo el ciclo. Este es el foco psicológico del fresco. Adan recibió del dedo derecho de Dios una carga que comienza a correr a través de su cuerpo como la electricidad, dándole vida física y espiritual. Las dos manos se encuentran literalmente entre el cielo y la tierra.

Fue así como debido a esta situación borró todo el trabajo realizado y volvió a comenzar de nuevo. El Papa le dió permiso para pintar las escenas y figuras bíblicas que él eligiera como compensación.

Adán se encuentra mirando a Dios con una expresión que abraza muchas emociones, incluyendo asombro y obediencia. Dios padre se encuentra rodeado de ángeles mostrando su absoluta autoridad. El se encuentra cruzando el cielo como un meteoro cósmico.

El resultado fueron más de 300 figuras inspiradas bajo una profunda reverencia que tenia Miguel Angel por la Antigüedad Clásica. Todos estos frescos miden en total aproximadamente

La imágen de Dios en la de una figura paternal de complexión fuerte y cabellos grises. Su capa se hincha con la velocidad de su vuelo; el espacio que le rodea esta vacío. Si observan la figura

48

Obras del Quiquecento  
Obras del Quiquecento  

Galería de las 20 obras más representativas del Quinquecento Italiano

Advertisement