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¡La tecnología ha ido avanzando a pasos gigantescos! La ciencia avanza cada vez más y la IA se vuelve cada vez más indispensable en nuestro mundo…

Los científicos debaten si hay que poner fronteras a la creación de vida artificial. La inteligencia sintética ocupa cada vez más espacios cotidianos

Se cree que los robots no se revelarán contra sus creadores…

Luis Andrés Sánchez Sistemas Operativos II Dispositivos y aplicaciones pueden predecir lo que necesitamos, incluso antes de que nos demos cuenta.

IUP”Santiago Mariño”

Edición Agosto de 2013.


Imaginen un mundo que vea surgir a una computadora con cinco sentidos, capacidad de aprender y hasta sentir emociones como nosotros. Esa vieja idea soñada por muchos, recreada por la literatura y el cine, podría ser una realidad en una década, ahora que la respalda el dinero y un actor político de peso. Hace poco la Unión Europea le inyectó una dosis sustancial de fondos a un proyecto que algunos califican tan relevante para la humanidad como el primer aterrizaje en la Luna . De eso se trata del Proyecto Cerebro Humano, al que la UE decidió destinar US$1.360 millones durante diez años, y que tiene como fin reconstruir, pieza por pieza, nuestro cerebro electrónicamente. Con ello, dicen sus promotores, la Humanidad podría avanzar años luz en el tratamiento de enfermedades cerebrales como la demencia, el mal de Alzheimer y la epilepsia, así como abrir paso a una nueva generación de supercomputadoras.

AUNAR 200 AÑOS DE ESTUDIOS Algunos se sorprenderán de que en plena recesión económica Europa aporte semejante cantidad de dinero, pero según defienden los promotores del llamado Proyecto Cerebro Humano, recientes reportes indican que un tercio de la población europea sufre algún tipo de enfermedad psiquiátrica o neurológica como ansiedad, depresión o enfermedades degenerativas. “Se trata de aunar el conocimiento que tenemos sobre el cerebro humano para entenderlo”, explicó a la BBC Henry Markram, neurocientífico que lidera el proyecto desde la Escuela Politécnica Federal de Lausanne, en Suiza.


“Lo que proponemos es iniciar una nueva estrategia que acelere el rellenar las piezas del rompecabezas”, explicó acerca un proyecto. En él participarán más de 250 investigadores de 80 instituciones principalmente europeas, pero también de otros continentes, como la estadounidense IBM. Según Makram, uno de los objetivos es poder simular con este cerebro la mayor cantidad de enfermedades posibles, así como probar drogas virtuales para evaluar sus efectos sin necesidad de hacerlo con seres humanos. Pero habrá otras aplicaciones. “Podemos extraer partes del cerebro como el hipocampo, que es como un buscador de Google. Si lo simplificas y lo pones en un chip de silicio, este funcionará como una pieza del cerebro”, explicó. De este modo, señaló, “se podrán tomar decisiones rápidas para problemas complejos. Será un sistema que podrá aprender”.

NO EXISTE CEREBRO SIN CUERPO “El proyecto es enorme y toca distintos aspectos”, explicó a BBC Mundo Mel Slater, investigador de la Universidad de Barcelona involucrado en el proyecto, y cuya labor consistirá en generar un cuerpo virtual para este cerebro electrónico. “El cerebro no existe sin el cuerpo, así que nuestro papel será crear simulaciones de cuerpos donde el cerebro aprenda interactuando con el entorno, otra gente y objetos”. Para ello su equipo de investigación empleará sistemas de realidad virtual. “El cerebro es la máquina más impresionante que existe, y entender cómo funciona es importante para el futuro de la Humanidad”, subraya Slater.


Para la gente que valora las palabras como una expresión humana, esta noticia puede parecer terrible. Una empresa en Chicago que se llama Narrative Science (Ciencia Narrativa) ha desarrollado una tecnología de inteligencia artificial bajo el mismo nombre con la que un computador tiene la habilidad de escribir reportajes y artículos basándose en datos básicos. Ya tiene 20 clientes, entre los que se encuentra el Big Ten Network (la cadena de deportes universitarios de Estados Unidos), y la tecnología puede procesar palabras y números. Hasta ahora había sido usada primariamente para presentar resultados deportivos de ligas universitarias en Estados Unidos. Lo siguiente fue escrito en menos de 60 segundos tras el pitido final de un partido de fútbol americano. Una velocidad sobrehumana que también tiene un costo mucho más competitivo, ya que la empresa estima que el costo por artículo ronda los 10 dólares:

“Wisconsin parece estar en la silla del piloto hacia una victoria, ya que lidera 51-10 tras el tercer cuarto de juego. Wisconsin amplió el marcador aún más cuando Russell Wilson encontró a Jacob Pedersen y logró un touchdown de 8 yardas para subir el marcador a 44-3″.


Si se toma en cuenta que el campo del periodismo ya ha sufrido con los avances de la tecnología a causa de la caída en utilidades por publicidad impresa, uno podría suponer que esto va a traducir en otro duro golpe para los medios. (Aunque también el periodismo se ha alimentado de todos los avances generados por Internet, la computación móvil y otras tecnologías). Que un robot sea capaz de escribir noticias no es totalmente nuevo, pero Narrative Science lo ha logrado con un lenguaje más natural, ya enfrentaron su tecnología a las habilidades humanas. Este año el sitio deportivo Deadspin, encontró un artículo en el sitio atlético de la Universidad de George Washington acerca de un partido de beisbol en el que el lanzador había tenido un juego perfecto (es decir, nadie logró pegarle a la bola), y el artículo omitió ese importantísimo detalle. Los editores de Deadspin asumieron que había sido un artículo generado por la nueva tecnología de narrativa artificial. Resulta que no, el redactor era humano. Naturalmente, al oír la mala prensa, los dueños de Narrative Science ingresaron los datos del partido a su software y el resultado era un artículo que se enfocaba completamente en el hito del lanzador. Pero como explicaba David Rosenblatt –un inversionista de la empresa– al ‘New York Times’, la verdad es que Narrative Science tiene fines un poco más cooperativos. “La industria de los medios

puede ser el campo de prueba para esta tecnología, pero el verdadero resultado prueba ser en el análisis y reportaje de datos corporativos y gubernamentales.” Esta es una ventaja sensible si se toman en cuenta las cantidades infinitas de estadísticas que procesan los gobiernos y las empresas –especialmente aquellas que hacen seguimiento en tiempo real de campañas virtuales, etc... Rosenblatt explicaba que el mayor impacto lo va a sufrir una empresa como Google, ya que su

algoritmo

de

búsqueda

tendrá

que

lidiar

con

flujos

automatizados de texto con calidad, y diferenciarlo del contenido original de humanos.


La capacidad intelectual de un niño de 4 años es el nivel que ha alcanzado uno de los mejores sistemas de inteligencia artificial del mundo, que ha sido sometido a un test de coeficiente intelectual estándar por la Universidad de Illinois, EE.UU. informó el sitio Actualidad RT. El ConceptNet 4, desarrollado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), consiguió una puntuación equivalente a la que habría obtenido un niño de 4 años, es decir, respondió correctamente las preguntas relacionadas con similitudes y vocabulario, pero no fue capaz de responder a preguntas sobre ‘por qué’ suceden las cosas, según el autor principal del trabajo, Robert Sloan. Uno de los problemas a los que se enfrenta el desarrollo de la inteligencia artificial es la elaboración de un programa informático que pueda hacer un juicio prudente y adecuado sobre una simple percepción, de una situación o de unos hechos. “Es decir, lo que el diccionario define como ‘sentido común’”, explicó el investigador. El sentido común aún no adquiere el nivel esperado en los sistemas ‘inteligentes’, ya que este requiere una gran colección de “hechos implícitos”, como Sloan ha denominado aquello que es tan obvio que no sabemos por qué lo conocemos. Por ejemplo, un ordenador puede determinar la temperatura a la que el agua se congela, pero el hombre sabe que el hielo es frío. “Todavía nos falta mucho para desarrollar programas con sentido común que puedan responder a ciertas preguntas de comprensión igual que lo haría un niño de 8 años”, dijo Sloan.


Según una reciente investigación, puede que pronto los mejores jugadores de fútbol del mundo deban enfrentarse a un nuevo e inesperado desafío, personificado en jugadores robóticos que, según afirman sus creadores, podrán jugar lo bastante bien como para derrotar a un equipo humano. El autor del estudio, Claude Sammut del Centro de Excelencia para los Sistemas Autónomos en Sídney, Australia, revisó la tecnología exhibida en la competición internacional de fútbol robótico RoboCup, que este año tuvo lugar en Singapur. Las competiciones entre robots se han vuelto una forma muy popular de incentivar las innovaciones en la robótica y a los científicos les proporcionan un modo de comparar sus desarrollos en El fútbol es una actividad útil para los científicos que trabajan en inteligencia artificial robótica, porque exige al robot percibir su entorno, usar sus sensores para elaborar un modelo de ese entorno, y utilizar los datos para razonar y emprender las acciones apropiadas. Tal como sucede con los jugadores humanos, el fútbol también exige a los robots la comunicación y cooperación necesarias entre jugadores de un mismo equipo, y lo más importante es que requiere la habilidad de aprender, ya que gracias a ella los equipos pueden ajustar sus tácticas para neutralizar las de sus oponentes y así tener mejores oportunidades de derrotarlos. Los avances fundamentales en esta clase de robótica serán de utilidad para muchas más cosas además de para que los robots jueguen bien al fútbol. Ayudarán a lograr robots eficaces en tareas de búsqueda y rescate para siniestros como derrumbes de edificios, y también servirán para

desarrollar asistentes robóticos caseros capaces de prestar algunas clases de ayuda a las personas ancianas o con ciertas minusvalías. Inteligencia artificial con los logrados por otros grupos de expertos.


Revista virtual luis andres sanchez