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Opiniones sobre el uso de YouTube

19.1 A grandes rasgos Cuando se habla de YouTube nos viene a la cabeza vídeos musicales, tutoriales, videos virales graciosos, dibujos animados que mantienen entretenidos a los más pequeños de la casa o simplemente personajes hablando delante de una cámara. Sin embargo, YouTube es un ente mucho más extenso, por ello, YouTube tiene que velar por los vídeos que sube a su plataforma y los comentarios que se adjuntan a los chats incrustados en los canales. Todo lo que se sube a la plataforma no tiene siempre una inmediata respuesta por YouTube, por lo tanto de no haber una denuncia de algún miembro de la comunidad YouTuberiana se pueden colar vídeos con contenido explicito sexual o con un contenido agresivo desmesurado, que puede herir las sensibilidades de muchos espectadores. La reacción a estos vídeos es de vital importancia, dado que cuanto antes se eliminen esos materiales audiovisuales, más segura será la plataforma para todos aquellos internautas que disfruten surfeando por sus canales. La pornografía no tiene cabida en YouTube, y por ende, todo ello considerado obsceno será censurado por la supervisión de los gestores de YouTube o por los programas informáticos que desaprobaran esos comentarios incitantes a la violencia o la actividad sexual manifiesta, así como también esos vídeos que reincidan en estos mismos temas.


El uso de toda red social o plataforma digital tiene, en muchos casos, una connotación negativa, a menudo, basada en falsos mitos o en una ignorancia de los contenidos audiovisuales. Tal es el caso de cuando se argumenta que por ver un vídeo en YouTube, un joven se va a echar a perder. A tenor de esta afirmación lo mismo podríamos enunciar de aquel adolescente que por probar una cerveza acabará siendo un borracho indecente o un niño que prueba una tarta de chocolate se convertirá en un yonkie chocolatero… A todas estas afirmaciones categóricas habría que pasarles un filtro, donde su tamiz deje colarse el sentido común y apile en su colador todas esas actitudes inherentes e ilógicas. Respecto a este punto, recuerdo en mi niñez que se nos advertía que si cogíamos un caramelo de un extraño, el peligro nos acecharía pudiendo ser envenenados como le sucedió a Blancanieves con la bruja malvada. Hoy en día a muchos de los adultos ni se nos pasa por la cabeza que un caramelo pudiera ser el desencadenante de una tragedia de tales magnitudes o más bien ese falso mito ha caído por su propio peso. En un futuro cercano podremos constatar si todo lo que se dice sobre YouTube y su influencia tiene ese rigor científico, que lo acusa de ser el precursor de grandes males que azotan y merodean a los jóvenes del siglo XXI. YouTube, sin embargo, no quiere etiquetarse como una plataforma que pueda resultar inapropiada para los niños, pudiéndoles causar algún trauma psicológico. A tal fin YouTube ha creado su aplicación de YouTube Kids, donde los más pequeños no serán víctimas de ningún vídeo trastornador y podrán disfrutar de los vídeos más encantadores, tiernos y aptos para estos pequeños que desprenden una bellísima alegre ingenuidad. Asimismo, sus progenitores se sentirán aliviados por no tener que supervisar continuamente los contenidos audiovisuales que sus seres más preciados van a visualizar. Junto a esta medida de YouTube Kids también habrá que capar el acceso a YouTube o a los navegadores de Internet para que nos sintamos completamente seguros de que nuestros alevines no van a presenciar ningún vídeo grotesco o impropio para su enternecedora edad. El negarnos a que nuestros chicos hagan uso de esta herramienta supondrá imponerles que vayan a contracorriente con la era digital que les ha tocado vivir. En consecuencia lo que habría que proponer y potenciar serían políticas educativas que enseñen a los jóvenes como manejarse con estas plataformas digitales, haciéndoles conscientes de los peligros que pueden tener, así como también de su adecuada utilización para sacar el mayor provecho de ellas. Unas lecciones formativas dentro de la asignatura de tecnología o en el caso de primaria en esas sesiones de tutoría valdrán para educar a nuestros alumnos en el correcto uso de estas polivalentes plataformas digitales.


En los telediarios, tristemente, predominan las malas noticias, las sensacionalistas y las sobrecogedoras. Esos vídeos que nos muestran atropellos por vagones de metro, asombrosos accidentes de tráficos o caídas dolorosas no hacen sino dar propaganda a actos que deberían ocultarse al público para que no se repitan o por lo menos no alcancen tanta difusión social, que puedan incitar a ciertos veinteañeros a repetir esas estúpidas hazañas. El último de estos estúpidos sucesos del que he tenido conocimiento es aquel de esa moda surgida en EEUU que consiste en tirarse a uno mismo agua hirviendo para luego grabarlo. La verdad es que hay que ser estúpido para hacer algo así y tonto igualmente por difundirlo en España para ver si algún descerebrado sigue la estúpida moda y en el próximo telediario somos testigos de una tétrica desfiguración de un muchacho deseoso de ganar adeptos para su lucimiento personal. Como es obvio este público objetivo de modas estúpidas y ,en muchos casos, faltos de materia gris en sus cerebros necesitan un refuerzo en sus conductas personales, trastocadas por falta de autoestima o problemas sociales acuciantes que les llevan a buscar el continuo reconocimiento personal en la redes sociales o en cualquier dominio digital que les ensalce ,aunque sea por unos segundos, a la gloria de la admiración y el liderazgo de sus iguales. Los peligros asoman no solo en la red sino en muchos otros ámbitos de nuestra sociedad, sin embargo, el gran problema de la plataforma es el anonimato que se esconde tras los falsos perfiles. La legislación vigente aun tiene mucho camino por recorrer al respecto, pero a mi juicio la prevención por medio de una buena educación en medios digitales se precisa indispensable para que la vulnerabilidad de los usuarios más indefensos sea protegida ante esos agentes dañinos que amenazan la convivencia internauta en redes sociales o en plataformas digitales. Pero ya está bien de tanta negatividad y miedo social a las plataformas digitales, que resulta ser más bien una consecuencia de un rumor producido por la prensa sensacionalista y que al consumidor medio de YouTube no debería afectar en absoluto, o acaso por ver un vídeo de Shakira nos va a ocurrir una desgracia o por ver un tutorial de como cocinar un cochinillo nos va a atacar un fantasma multidimensional de YouTube, resulta irrisorio, pero más de uno no concibe más que peligro en esas cosas tecnológicas que no conoce. La vida se rige por la elección de actos buenos o malos, exactamente lo mismo sucede cuando iniciamos la búsqueda de vídeos en YouTube, donde se puede ser fan de jugadores de baloncesto y visionarnos los mejores vídeos de esas estrellas o bien se pueden rastrear vídeos agresivos y deleznables donde sus protagonistas gozan haciéndose daño mutuo. Esas elecciones son las mismas por las que vamos a gobernar nuestro ser, haciendo que prevalezcan las buenas


acciones o las malas. Demos, pues, publicidad a los vídeos buenos, esos que merecen la pena y que nos aportan sentimientos afables. Una campaña que no me cansaré de alabar fue la de la ELA 1. Me producía admiración el ser testigo de cómo la gente se unía a esta solidaria campaña, donde experimentaban por ellos mismos algunos síntomas propios de esta enfermedad degenerativa, concretamente, la de la fría sensación de que se tiene, cuando se le tira a uno por encima de la cabeza un cubo lleno de agua gélida. Los protagonistas esta vez de los vídeos rezuman empatía e ilusión para con estos enfermos a los que estos vídeos han otorgado una merecida fama. Es ilusionante comprobar el buen ambiente que creaban estos episodios grabados entre alegría y risas, conjugando camaradería con los convalecientes de la ELA, y toda esta campaña con un trasfondo limpio en valores y sin connotaciones funestas ni perniciosas. Yo elijo los vídeos que aporten, que sumen a nuestra sociedad como los del ELA, donde las buenas maneras predominen, los otros contenidos morbosos, los dejo de lado, los ignoro, los rechazo y como máxima no quiero ni darles ningún tipo de publicidad, ni que decir, ayudar a que se hagan virales, desde mi dispositivo móvil jamás compartiré algún contenido audiovisual que favorezca al decaimiento de las virtudes humanas, aquellas a las que debemos manifestar todo nuestro apoyo, como individuos sociales que somos. Así que como en la vida misma, en YouTube también toca posicionarse en la elección de unos buenos contenidos que nos proporcionen alegrías y buenos momentos, por esa razón surge este libro y otros muchos canales con la ilusión de que YouTube se visualice desde un punto de vista fructuoso y provechoso, sacándole a esta herramienta digital todo el potencial que nos puede brindar para divertirnos, reírnos, concienciarnos y ayudarnos en nuestro día a día. Ya sabes: Tú elijes. 19.2 Opiniones sobre YouTube de nuestra comunidad social Para tener un referente sobre el pensamiento de nuestra comunidad social sobre YouTube, estuve durante unos días preguntando y entrevistando a diferentes personas, que me aportaron sus pareceres a lo concerniente a este tema tan peliagudo como es el de la plataforma digital YouTube. De ahí pude constatar que muchos de ellos coincidían en varios puntos, sobre todo en lo referente a la supervisión, no obstante, muchos de ellos también reconocían sentirse parcos en el conocimiento de la plataforma digital. El cuestionario consistía en tan sólo dos preguntas, las cuales paso a 1 https://www.youtube.com/watch?v=BWM3QjQL8NE Ice Bucket challenge, campaña en apoyo del ELA (CR7, Marcelo, Messi, Neymar, Balotelli...)


citar a continuación: - ¿Qué opinas sobre YouTube? - ¿Cómo consideras su uso por parte de los niños y adolescentes? Las respuestas que recogí las dividí en tres grupos de opinión, por un lado, padres y adultos, por otro lado, profesores y por último, alumnos y jóvenes. Cada uno enunciaba sus juicios, sus preocupaciones y sus conclusiones plasmadas desde su prisma de acción más cercano, por ejemplo, en el caso de los padres desde su interacción y experiencia directa con sus hijos, cuando hacen uso de un dispositivo digital. Cada grupo se atenía a sus experiencias personales, las cuales repercutían en la emisión de sus juicios de valor respecto a YouTube. Obviamente, no tenían el mismo concepto de YouTube los jóvenes que los adultos, ya que sus pasadas vivencias personales les habían dejado una huella impronta, con unos prejuicios difíciles de cambiar y una sensación de peligro ante la llegada inminente de las redes sociales. No me alargaré más y vayamos directamente a los puntos de interés que los tres grupos de opinión aludieron en sus declaraciones.

Opiniones sobre el uso de youtube  

Fragment of the book: Un Youtuber en educacion

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