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Obra editada bajo licencia Creative Commons 3.0: Reconocimiento - No Comercial - Sin Obra Derivada (by-nc-nd) © de los herederos de Clement Moreau, 2017 © de la edición, Sans Soleil Ediciones, Vitoria-Gasteiz, 2017 © de la introducción, Ander Gondra Aguirre, 2017 Diseño gráfico: Mikel Escalera Maquetación: Sandra Rodríguez García Corrección de textos: Isabel Mellén ISBN: 978-84-946119-3-3 Depósito legal: VI-3/2017 Imprime: Printhaus (Bilbao) WWW.SANSSOLEIL.ES Contacto: info@sanssoleil.es


INCLUYE APÉNDICE CON LA SERIE FÜRSORGEERZIEHUNG [EDUCACIÓN ASISTENCIAL]

VITORIA-GASTEIZ • BUENOS AIRES


INTRODUCCIÓN

Este libro constituye un esfuerzo más en la línea editorial de rescates enfocada en la corriente de las novelas en imágenes realizadas a lo largo de las primeras décadas del siglo XX1. Nuevamente, nos encontramos con un autor escasamente conocido y con una obra elocuente, que mantiene intacta su tremenda fuerza expresiva, su dramatismo y su crudeza. La comedia humana fue publicada originalmente en prensa, en un formato de tiras o viñetas, lo cual concuerda con la consideración que Clement Moreau tenía de su labor como artista gráfico, deseoso de comunicar con el gran público y de formar parte de una tradición humanista y social expresada a través del dibujo. Nos 1 En 2015 publicamos Destino, de Otto Nückel (1926) y en 2016 Mi Guerra, de István Szegedi Szüts (1931) y Mi infancia, de Helena Bochořáková-Dittrichová (1929). 7


encontramos ante un trabajo ejemplar sobre la pesadilla que se cernió sobre Alemania con la llegada del nazismo, sobre las devastadores consecuencias en la vida cotidiana de miles de personas. Y ante una obra que merece ser reivindicada como una de las joyas de la narrativa gráfica antifascista desde el exilio; un exilio que procedemos a explicar a continuación, para contextualizar brevemente la obra que nos ocupa. EL SIGLO DE LOS REFUGIADOS2

Uno podría decir acerca de mi vida: de profesión soy un emigrante. Allí donde llegué, tras un breve periodo de tiempo, tuve que marcharme otra vez como emigrante. Simplemente, el ser humano es acosado a lo largo y ancho del mundo como emigrante.3

El 26 de marzo de 1935, día en que celebra su treinta y dos cumpleaños, Clement Moreau abandona Europa rumbo a Argentina. 2 Heinrich Böll llamó al siglo XX el siglo de los refugiados y los prisioneros, ante la universalidad de este fenómeno a consecuencia de las guerras y los conflictos globales. A tenor de lo vivido en este primer periodo del XXI, me temo que nuestra centuria va a superar con creces a la anterior. 3 Cita procedente de una entrevista a Clement Moreau incluida en el documental sobre su vida y obra Clément Moreau, der Gebrauchsgrafiker, dirigido por Richard Dindo en 1978. 8


No es éste su primer exilio, pero si será el que marque definitivamente su vida y su trayectoria profesional. Dos años antes, en 1933, había llegado a Suiza huyendo de la persecución política tras perder su identificación y su trabajo. Allí, había decidido adoptar una nueva identidad, respetando únicamente las iniciales: Carl Meffert pasó a ser Clement Moreau. En Zúrich había conocido a Nelly Guggenbühl, su futura esposa, mientras ésta trabajaba como secretaria de varios arquitectos en el edificio Z-Haus. Ante el temor de que pudiera ser detenido y deportado, gracias a la intervención de la familia de Nelly, que contaba con un tío empleado en el servicio policial de inmigración, Moreau obtuvo un pasaporte y partió desde Marsella. Su novia le seguiría poco tiempo después, estableciéndose la pareja en Buenos Aires y, tras contraer matrimonio, tendrían una primera hija, Argentina, en 1936 –Claudio, el segundo, nacería seis años después–. Ya desde el siglo XIX, y principalmente durante las primeras décadas del siglo XX, Argentina fue un destino habitual para miles de inmigrantes alemanes, convirtiéndose en uno de los grupos étnicos más numerosos e influyentes del país. Al llegar allí, Moreau se encuentra con una importante división social entre quienes apoyan el nazismo y quienes tratan de construir una alternativa antifascista; 9


Figs. 1 y 2 El primer pasaporte argentino de Carl Meffert, tras su llegada al país en 1935 (izda.). Retrato de Clement Moreau realizado por la célebre fotógrafa alemana en el exilio Grete Stern en 1943 (dcha.).

una discordia que se plasma fuertemente en los medios de comunicación y en la educación. En el seno de la colectividad alemana, los seguidores del régimen nacionalsocialista contaban con el favor del embajador Edmund von Thermann y del diario Deutsche La Plata Zeitung, mientras que el movimiento antinazi orbitaba alrededor del diario Argentinisches Tageblatt, fundado por el inmigrante suizo Johann Jakob Alemann en 1874, y dirigido en los años treinta por Ernesto Alemann, nieto del fundador y azote del nacionalsocialismo 10


desde la proclamación de Hitler como canciller en 1933. Esta condena diaria al gobierno de Hitler y a sus principales figuras acarreó consecuencias para la publicación: el gobierno alemán prohibió la difusión del diario en todo el Reich, se le retiró a Ernesto Alemann su título de doctor por la Universidad de Heidelberg y se boicotearon sus acuerdos publicitarios con los bancos alemanes en Buenos Aires. Sin embargo, el Tageblatt siguió contando con una amplia clientela ante la llegada constante de opositores al régimen y de miles de judíos alemanes4. Es precisamente en el Tageblatt donde Moreau publicó regularmente, a partir de 1935, buena parte de su obra, en ocasiones levantando alguna de sus caricaturas políticas airadas disputas jurídicas por injurias. La figura de Hitler fue desde un principio la más representada por Moreau, ofreciendo un poliédrico retrato del personaje cargado de psicología y expresividad. En contraposición con otros dibujantes que apostaban por un estilo más caricaturesco, subrayando particularidades fisionómicas o deformándolo, el Hitler de Moreau 4 En las fechas que nos ocupan, Argentina fue el país latinoamericano que más refugiados judíos recibió. Entre 1933 y 1943, admitió oficialmente a veinticuatro mil, pero aproximadamente otros veinte mil accedieron al país de forma ilegal, cruzando la frontera desde países vecinos. 11


Fig. 3 Tras la incorporaciรณn de Austria a la Alemania nazi en marzo de 1938, se organizรณ un enorme acto en favor del Tercer Reich en el estadio Luna Park de Buenos Aires.

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parece más apegado a la realidad que el propio autor ha sufrido en sus carnes, a la construcción de un personaje cuyo ascenso al poder ha vivido de cerca. A partir de 1937, dibujó una serie de caricaturas dedicadas al Mein Kampf, una suerte de biografía ilustrada que antecede a la serie que presentamos en esta edición y que buscaba, en palabras del propio Moreau, “desenmascarar la naturaleza brutal, sangrienta e irracional de Hitler a través de su propia elocuencia exasperada y egocéntrica, analizarla a partir de sus propias palabras: ex ore tuo te judico”5. La obra apareció publicada inicialmente en Argentinisches Tageblatt y después en Argentina Libre. Cada una de las viñetas ilustra un pasaje concreto del célebre libelo, dando cuenta, mediante la referencia continua al texto, de la evolución grotesca del personaje, desde su niñez hasta sus más dramáticas y despóticas consecuencias. En 1975, la serie completa se reeditó en Alemania, y en la introducción de Moreau para la ocasión encontramos una frase que guía su impulso creativo y combativo, y más aún frente a un texto tan polémico y evitado como el Mein Kampf: “Aprended a leer lo que escriben vuestros salvadores”. 5 Citado en Con el lápiz contra el fascismo, Goethe Institut-Fundación Banco Patricios, Buenos Aires, 1994. 13


Fig. 4 Primeras cuatro viñetas de la serie Mein Kampf, tal y como aparecieron en Argentina Libre el 7 de marzo de 1940.

Para los exiliados, la adaptación a un nuevo país con el inconveniente añadido del idioma no era nada fácil en un principio. Aun así, Moreau logró hacerse un hueco como colaborador habitual de varias publicaciones y pronto comenzó también a trabajar como maestro de dibujo en la escuela Pestalozzi, fundada en Buenos Aires en el año 1934. Este centro nació como respuesta apremiante ante la implantación masiva del ideario nacionalsocialista en la mayor parte de las escuelas alemanas de Argentina. El diario Argentinisches Tageblatt venía informando intensamente so14


bre la infiltración de las teorías raciales y el culto al Führer en las escuelas del país, y a iniciativa de su director terminó formándose este proyecto, fundamental en la historia de la oposición antinazi en Argentina. Allí, Moreau coincidió con August Siemsen, otro exiliado con una amplia trayectoria política que trabajaba como docente de alemán, literatura e historia universal. En 1937, ante la dificultad de encontrar literatura alemana progresista en el país, ambos profesores realizaron una compilación titulada Deutsche Gedichte von Goethe bis Brecht [Poemas alemanes de Goethe a Brecht], para que sirviera como material de lectura para los estudiantes del colegio, y así sustituir los manuales empleados hasta la fecha, en los que este tipo de obras en clave social o revolucionaria no tenían cabida. Entre los autores compilados e ilustrados por Clement Moreau, encontramos clásicos como Goethe, Schiller o Heine, pero también figuras contemporáneas que, por aquel entonces, se encontraban también en el exilio, tal es el caso de Bertolt Brecht, Kurt Tucholsky o Hans Siemsen. El libro despertó cierta polémica en la escuela al chocar con la concepción del arte y la poesía de Ernesto Alemann, con quien Moreau mantenía una relación que distaba de ser ideal, discutiendo a menudo por cuestiones ideológicas y de orientación general de los diversos proyectos. En una entrevista ofrecida en los años setenta, afloran las 15


diferencias fundamentales entre ambos personajes, lo cual provocó un distanciamiento progresivo de Moreau de la órbita del Tageblatt y de la escuela Pestalozzi –abandonó su puesto como profesor en 1937–: “El diario adoptó una posición antifascista consecuente, pero no se encontraban en él expresiones socialistas […]. Los socialistas se las veían difíciles con Alemann. Yo me peleé muchas veces con él. Lo que a él le interesaba en primer lugar era el negocio. [...] Y si el negocio andaba bien, también se podía hablar con él de cuestiones políticas”6. Además de en el Tageblatt, principal medio de difusión de su trabajo durante los primeros años en Argentina, con el que Moreau siguió colaborando intermitentemente hasta 1945, su obra apareció en otras muchas publicaciones. En 1937, un grupo de intelectuales de izquierda integrado por exiliados políticos alemanes y austriacos, fundó Das Andere Deutschland [La otra Alemania], una organización que buscaba articular una red de actividades y solidaridad hacia los refugiados, difundiendo los horrores del nazismo y construyendo una imagen diversa de su país, basada en la tolerancia, el humanismo y el pacifismo. La organización contaba con una revista de 6 Mittenzwei, W., Carl Meffert/Clément Moreau – Ein Leben auf der Suche nach der Brüderlichkeit des Menschen, Henschelverlag, Berlín (RDA), 1977. [Traducción procedente de Con el lápiz contra el fascismo, Goethe Institut-Fundación Banco Patricios, Buenos Aires, 1994, s.p.]. 16


carácter mensual, editada precisamente por August Siemsen, cuya cubierta corría a cargo de Moreau. A pesar de haber logrado articular durante algún tiempo un frente común, en el que había lugar para perfiles socialdemócratas, socialistas, comunistas e incluso cercanos a una orientación burguesa, la firma del Pacto Ribbentrop-Mólotov en agosto de 1939, por el que se acordaba la no agresión entre Alemania y la Unión Soviética, dio al traste con la unión, generando diversas escisiones dentro de la organización.

Figs. 5 y 6 Diseños de Clement Moreau publicados en las portadas de Das Andere Deutschland.

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Aunque los comienzos de Clement Moreau y Nelly Guggenbühl en Argentina estuvieron irremediablemente ligados a la colectividad alemana en el exilio, la pareja trató pronto de abrirse paso en un contexto más amplio, aproximándose a la realidad nacional. En una misiva dirigida a un amigo europeo en 1939 describían su voluntad de alejarse paulatinamente del espectro de la colonia alemana, un ambiente para el cual habían trabajado por poco dinero durante demasiado tiempo. Era hora de dar el salto a la sociedad local. Nelly comenzó a trabajar en el ámbito de la asistencia psicopatológica infantil, colaborando con la pionera Telma Reca, y Moreau encontró un espacio periódico de publicación en el diario antifascista Argentina Libre, un diario fundado en 1940 en el que el apartado gráfico contaba con un papel más importante que en el Tageblatt, dedicando a las caricaturas un amplio espacio en la cubierta, incluyendo ilustraciones en páginas interiores y apostando por las historietas y las tiras de prensa. Moreau era a menudo reseñado en Argentina Libre como “nuestro dibujante”. En las páginas de esta publicación encontró quizás el foro más apropiado para llegar a un público más amplio, de carácter local, conectando con las publicaciones hispanohablantes políticamente posicionadas. Es precisamente en este diario donde apareció publicada originalmente la obra que rescatamos en esta edición. La comedia humana, 18


un ciclo de linograbados realizados entre 1937 y 1938, se presentó en formato de tira en series de cuatro imágenes entre los números 19 (11 de julio de 1940) y 58 (17 de abril de 1941) de Argentina Libre. La versión en prensa iba acompañada de un texto de Luis Baudizzone, colocándose también la siguiente frase sobre la tira en varias entregas, que viene a alertar de los peligros universales de los regímenes opresores, quizás a modo de advertencia futura: “Relato verdadero de lo que sería la vida entre nosotros si mañana tuviéramos que sufrir una dictadura”.

Fig. 7 Una muestra del formato de tiras en el que fue originalmente publicada La comedia humana en el diario Argentina Libre, con comentarios añadidos al pie de Luis Baudizzone.

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LA COMEDIA HUMANA 1937-1938


1. LA EMISORA OFICIAL


2. LA EMISORA ILEGAL


3. EL VECINO, UN DELATOR


4. LA LLEGADA DE LA GESTAPO


5. EL ARRESTO


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7. LOS VECINOS


8. EL APARTAMENTO


9. EL INTERROGATORIO

La comedia humana - Clement Moreau  

La comedia humana fue publicada originalmente en Argentina como tira de prensa entre 1937 y 1938. Constituye uno de los esfuerzos más notabl...

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