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una lámpara con la que quería desmontar “las banales creencias sociales en torno a lo femenino”, según afirma. El croché o ganchillo es otro de los recursos empleados por la portuguesa y que salpica toda su obra. Con este material ha cubierto objetos como un piano o unas sillas, urinarios, figuras de animales o esculturas humanas. “Lo mejor de las artes plásticas es que se abre ante ti un mundo enorme de posibilidades creativas. Puedes utilizar todo tipo de materiales y buscar nuevas formas de expresión”, comenta Joana. Así creó una de sus obras más conocidas, Corazón Independiente (imagen en página anterior) una estructura en forma de corazón construida con 5.000 cubiertos de plástico retorcidos y pegados unos a otros. Con el tiempo ha elaborado otros dos corazones similares; uno de ellos, el de color dorado, se subastó el pasado año en Christie’s por 200.000 euros. (El mes pasado subastó también sus zapatos gigantes hechos con cazuelas y que vendió por un precio récord de 578.000 euros). Éstas y otras muchas obras pueden verse desde el 1 de marzo en el Centro Cultural de Belém en Lisboa (www.ccb.pt), gracias a una retrospectiva que muestra las piezas más emblemáticas de su trayectoria.

[ LISBOA ]

bajo otra luz Lisboa se convierte en un lienzo en blanco para la artista portuguesa Joana Vasconcelos. Sigue la pista a su obra por las calles de la capital

For artist Joana Vasconcelos, Lisbon is more than just a city – it’s the inspiration and the setting for many of her most striking works

“La luz es el verdadero oro de Lisboa”. Con estas palabras, la artista franco-portuguesa Joana Vasconcelos (París, 1971) describe la cualidad más inspiradora de la ciudad donde reside y trabaja y con la que interactúa de forma constante en su obra. “Aunque nací en Francia –sus padres eran refugiados políticos– he vivido en Lisboa desde que tenía tres años”, afirma. “Es un lugar lleno de inspiración. Los artistas la visitan por su luz blanca y limpia, perfecta para el dibujo o la pintura”. En busca de nuevas ideas, la artista plástica, que empezó su trayectoria en el año 94, se pierde a orillas del Tajo o bajo la sombra de la Torre de Belém, monumento considerado Patrimonio Nacional y que fue el lugar elegido para mostrar un enorme colgante (Jóia do Tejo) creado por la portuguesa. Como recuerda, “fue uno de los momentos más especiales de mi carrera. Hacer una instalación en un edificio tan emblématico y que conozco tan bien no tiene precio”. En este caso, boyas de varios colores fueron los materiales empleados por la lusa para la creación de la joya gigante. En La Novia utilizó miles de tampones para confeccionar

“Lisbon’s real treasure is its light.” This is how the FrenchPortuguese artist Joana Vasconcelos describes the most inspiring quality of the city where she lives and works. “Although I was born in France [her parents were political refugees] I have lived in Lisbon since I was three. It is a place full of inspiration. Artists come here for its clean, white light, which is ideal for drawing and painting.” The 38-year-old artist, who began her career in 1994, can often be found searching for new ideas while walking along the shores of the River Tagus or in the shadow of the Belém Tower. It was from this World Heritage Site that she hung one of her most celebrated artworks, which she called Jóia do Tejo (Jewel of the Tagus). “It was one of the most special moments of my career,” she recalls. “To create an installation for such a famous building, one that I know so well, was just wonderful.” For this particular piece, she used coloured buoys to create an enormous necklace, which was suspended from the tower. In her 2001 work, A Noiva (The Bride), Vasconcelos used thousands of tampons to construct a giant chandelier, the aim of which was to “break down 8

Texto: Ana Valls. Fotografías: ©DMF, Lisboa. Luis Vasconcelos. Anabela Loureiro / cortesía de la Fundación PLMJ

light fantastic

banal social attitudes regarding the feminine”, as she puts it. Crochet work is another resource used by the Portuguese artist, and it features in many of her installations. She has used the material to cover ordinary objects such as a piano and chairs, as well as urinals, animal figures and human sculptures. “The best thing about art is that it opens up an enormous world of creative possibilities,” she explains. “You can use all kinds of materials in the search for new forms of expression.” It was in this spirit that Vasconcelos created one of her most famous works, Independent Heart (see opposite page) a heart-shaped structure made of 5,000 twisted and intertwined pieces of plastic cutlery. She has since made two more of these heart-shaped pieces. The goldcoloured one sold at Christie’s last year for ¤200,000. In February, Christie’s also auctioned some of Vasconcelos’ giant shoes made from steel saucepans and lids. One of them, entitled Marilyn, sold for ¤578,000. These, and other works, can be seen from 1 March at the Belém Cultural Centre, thanks to a retrospective showing some of the highlights of this fascinating artist’s career.


Joana Vasconcelos