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ESPIGA DE PAPEL

El lenguaje de las flores No. 17 1


espigadepapel@yahoo.com.mx SNTE Sección 16, septiembre de 2012

Colegiado de Desarrollo Educativo y Cultural Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte Francisco Sarabia 240, colonia Progreso Sec. Libertad Guadalajara, Jal. Mex. Tel. 38 83 11 00 ext. 215

Director General: Fleury Eduardo Carrasquedo Monjarás Secretario de Cultura: Alfredo Gutiérrez Astorga Dirección General: Ma. Justina Santana Tejeda Consejo Editorial: Hugo Salvador Bautista, Rita Camera Ramos Diseño gráfico: Ana Paola López Santana Prólogo: Hugo Salvador Bautista Campos Portada: Guty Santana

Impreso en México

Estos poemas podrán ser reproducidos y difundidos respetando los créditos y solicitando el consentimiento de los autores por escrito

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Editorial

¿Quién tiene los diecisiete números que conforman hasta ahora la historia de Espiga de Papel? Han sido cinco años ya, ante todo de confianza: los autores han confiado en las páginas de Espiga para compartir, por medio de las letras, toda la riqueza que la vida deposita en su mundo interior. Contamos con el privilegio de ser una ventana a la creación literaria no sólo de escritores jaliscienses, sino también de otros ámbitos culturales de nuestro continente y del mundo. En no pocas ocasiones, nuestra publicación ha tenido el honor de ser el espacio donde los creadores han superado el reto de dar a conocer por primera vez su trabajo. Hay grandes satisfacciones en esta jornada de un lustro de Espiga de Papel. Más allá del placer que implica su lectura, colaborar en Espiga representa sin duda la experiencia de gozar las ideas de otros, la perspectiva distinta o aquella con la que es posible identificarse y mirar el mundo; la fortuna de hallarse con quienes fuimos hace unos años, con quienes somos o con quienes podríamos llegar a ser, desde la siempre gratificante comunión de las palabras. Dice el poeta: ¡Oh flores que portamos, oh cantos que llevamos, nos vamos al Reino del Misterio! ¡Al menos por un día estemos juntos, amigos míos! ¡Debemos dejar nuestros cantos: y con todo la tierra seguirá permanente! Amigos míos, gocemos: gocemos, amigos!

Espiga 17, “El lenguaje de las flores” tiene la intención de lanzar un desafío a poetas y narradores: la expresión a través de la figura de la flor. En las siguientes páginas hay constancia de quienes se han aventurado por estos derroteros; de quienes han confiado y han dejado sus cantos. Sí: vamos siempre al Reino del Misterio, pero al menos por este número tenemos la certeza de estar juntos, de coincidir en la respuesta al mismo reto, de dejar testimonio de nuestro hacer. *Anónimo de Chalco La vida pasa… “Cantares mexicanos”

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Recordemos: no será el equipo de Guty, de Paola y de Rita, con quienes tengo el gran placer de coincidir, el que determine la permanencia de los textos de Espiga. Reservamos para cada lector, a fin de cuentas, el derecho a decidir qué guardará o no en su memoria, qué repercutirá en su corazón. Porque cada texto es a semejanza de un florecimiento y: Brotan las flores, están frescas, medran, abren su corola. De tu interior salen las flores del canto: tú, oh poeta, las derramas sobre los demás.

Es decir, que cada lector y el tiempo serán los mejores jueces y, por lo pronto: ¡Llegaron las flores! ¡A revestirse de ellas, oh príncipes, a adquirir su riqueza! Fugaces en extremo nos muestran su rostro, fugaces reverberan. Sólo en tiempo de verdor llegan a ser perfectas. ¡Las amarillas flores de mil pétalos! ¡Llegaron las flores junto a la montaña!

Disfrutemos del color entonces, de los diversos aromas que tienen los recuerdos y los sueños que con mucho cuidado han cultivado: nuestros siempre valiosos amigos escritores.

Hugo Salvador Bautista

*Anónimo de Chalco La flor y el canto “Cantares mexicanos” **Anónimo de Huexotzinco “Cantares mexicanos”

Anónimo de Chalco La vida pasa… “Cantares mexicanos”

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Índice

Arreglos florales Cantos Wixáricas…………………………………………………..06 Sin reservas para ti D.P…………………………………………………………….........07 Ramo de gardenias Brambila Manuel…………………………………………………... Tradescatia azul Bautista Campos Hugo Salvador………………………………... Druidas Camarena Ramos Rita…………………………………………… Pepe Clavellina Víctor…………………………………………………… Espinas en el rosal Domínguez Angélica……………………………………………… Las rosas son un símbolo de amor Fany………………………………………………………………… Rosa Azul Guzmán Arévalo Karina Esperanza Yannet…………………… Lección de vida/Rocío Huerta Hernández Epifanio………………………………………. Sed de cielo Jiménez Efrén……………………………………………………… Flor de cerezo López Morales Ramón……………………………………………. Amorphophallus titanium/ Scabiosa columbaria López Santana Ana Paola……………………………………….. Nocturno jardín/Retoñar Lupercio Figueroa Daniel………………………………………… La octava tarde (Dios y una flor) Paredes Santana Arturo Accio…………………………………... Abro la luna Santana Tejeda Ma. Justina……………………………………... Hay en tus ojos color de niebla Shiruvia lyc…………………………………………………………. Cuando cae la lluvia/El matiz de primavera Vázquez Arreola Tomas…………………………………………..

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Arreglos Florales

Tuutu Muyuyuawi Tuutu Muyuyuawi Tuutu muyuyuawi, Tuutu muyuyuawi ‘ali h+liwalie, ‘ali heka’ut+, ‘ali metiniuka, ‘ali metiniuka. ‘Ali chipaseniu, sem+temaiwawe, xekeneutimaix+a xekeneutimaix+a.

Las flores azules Las flores azules las flores azules las flores azules que están atrás de las montañas que están hablando que están hablando. Ustedes que dicen saberlo todo, interprétenlas, interprétenlas.

Chikili tuutúyali

Flores de chikili

Chikili tuutúyali Chikili tuutúyali kapanutinesia ke tiHiliyepa kalí lantinesia tuutú lantinesia kalí tuutú seikía kalí lantinesia ke ti?Eekáwipa.

Flores de tsikiri, flores de tsikiri, cómo pudieron brotar justo en esta loma, cómo pudieron brotar, cuántas flores brotaron, puras flores han brotado justamente en Ekawipa.

Ya?ané Meku?ike ?alí hi ?iyáya, Tuutú Mantetika Tuutú Haliwayali ?alí hi nu?aya.

Flores copiosas, esposa suya, flores que asoman en la punta, flores que asoman en la punta, hija suya.

Tuutú lantinesia ?ena heuyehuti ke tiHiliyepa kalí lantineika ?alí tuutú seikía ?ena heuyehuti kalí lantinesia ?alí ya layiti ?alí tiutawauche tuutú lakuwima flores ?ena heuyehuti ke tiHiliyepa.

Brotaron flores al pasar por estos cerros, por qué en esta loma vinieron a brotar puras flores al pasar por estos cerros, cómo es que brotaron enviando mensajes cuyos ecos llegan a este lugar que acoge a las pasando por estos cerros entre lomas y lomas.

(Tutupika Antonio García. Canto religioso de Keuruwitia, Tuapurie,1997; núm. 10) Canción del peyote para cantar al son de xaweri y kanari. Autora: Hakarima Rosenda Vicente Lara, de El Chalate, Jalisco. Recopilación y traducción: Xitakame Julio Ramírez de la Cruz, 1993, La canción huichola, p. 104.

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Sin reservas para ti

Cultivar la poesía es la perseverancia en la vida del hombre para que cumpla su anhelo dando triunfo a su esperanza. “La Espiga”

El encanto mismo que guarda en su vaina la semilla grande de un aroma fino que pide su siembra en tierra muy fértil… que dará cosecha de inspirados versos.

Para el bien del hombre un poeta, recio y duro que será gente de campo dando todo en su trabajo y apegado a su inspiración que se noten sus querencias en el final de una jornada toda una cosecha de sus pasiones.

D.P. 7


Ramo de gardenias

Y gira y gira y gira la gardenia que al kiosco tanto mira que impregna con su aroma a cada músico de la típica orquesta de la villa.

Y gira y gira y gira y se queda, en su postrera vuelta, en la mano de una bella dama quien la apresura a su roma nariz.

Y gira y gira y gira otra gardenia comprada a la florista, extraída del repleto canasto por la callosa mano del campestre galán.

Y viaja y viaja y viaja hasta la mesa de la casa antigua en donde habita la soñada novia, la que se espera hasta la serenata próxima.

Manuel Brambila

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Trasdescantia azul Por la mañana tu rocío de sueños moja la flor entre tus piernas. Gota a gota tu líquido deseo destila entre las sábanas…

Llena de flores. Basta mirarte para entender el sol que das con cada pétalo. Con una sonrisa colmas de mariposas la habitación y la luna es un ramo que se extiende sobre tu piel. Estoy hecho de tu luz desde tu abrazo.

Me gusta visitarte y mirar y mirar los ramos rojos en tu boca, tus mejillas llenas de ramos rosas y el ramo de sol que son tus manos cuando me tocas. Me encanta visitarte. Es un lujo en estos tiempos de ausencia, de altibajos –más bajos que altos- que a veces parecen no terminarse. Verte es descubrir ese orden secreto de las cosas que permite que toda la mala suerte tenga sentido para mi bien. Te lo he dado a entender de muchas formas, pero es preciso dejarte por escrito –para que no se olvide- la fortuna que eres, la buena nueva que me abraza y que me salva cada día cuando sonríes. Sí, es cierto: debe haber suficiente luz en mí para el camino, pero contar con tus ojos me da esa magia que necesito cuando creo que mi luz es oscuridad, cuando dejo que alguien me convenza de que mi luz es oscuridad. Sabes que cada vez que te encuentro, tu cuerpo es un ramo de palomas a punto de volar. Y sé que lo sabes, que lo entiendes, porque si no fuera así, tú – que no cesas de hacerme tanto bien- hace mucho que me habrías abandonado.

Hugo Salvador Bautista

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Druidas Botón de rosas contigo hacen perfumes de tus pétalos, exquisitos manjares Hoja verde y generosa hierbabuena te nombran aroma inequívoco, ancestral medicina Adorador del gran Tonátiuh girasol sin alma sólo un rayo quieres para adorarlo por siempre Alto y esbelto hojas del limón, druidas mexicas curaban contigo Venado azul te llaman la tierra grita tu nombre peyote sagrado te buscan para honrar a los dioses Alimento sacramental milpa de maíz dientes de oro en capullo sonrisa virginal Madre Tierra que en tus entrañas está la semilla pura que borbotones de ti nacerá

Rita Camarena R.

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Pepe

Una vez te dije que me recordabas a la Habana, a sus calles pequeñas con la catedral bañada de tejas, al cielo opaco que bordea el malecón lleno de extraños, al atardecer lento, Cuba es reconfortante de una manera un tanto triste, nunca he estado en ella, pero hubo un tiempo que junté dinero pensando en ir, me hacía ilusión eso de volar. ¿Olvidaste la cuadra? Aun pienso en los años de nuestra infancia. Seguramente en Cuba las piedras se siguen amontonando en la costa. Todavía conservo la foto donde te miras contento en la playa pedregosa, escribiste que eras feliz, que extrañabas el cielo gris del distrito, los cerros de la carretera y la cerveza, si volvieras los encontrarías tan iguales que quizá sentirías el haberte ido. Hubiera querido verte. Quiero ver el mar una vez más, ese animal sin ojos…Me explicaste que te marcharías tan lejos que dejarías de llamarte Pepe. Y lo hiciste. Te reempezaste rodeado de sal y piedras; de extraños. Te miras tan contento. Tuve un sueño donde todo estaba oscuro como cuando las nubes se juntan antes de la tormenta. Aquello era el mar, las luces de la costa apenas se veían; entonces del agua salieron brazos que te tomaron y yo no aparecía. !Te hiciste tan lejos¡ Las luces de la costa se apagaban. Cuando paso frente a tu casa me fijo en el color de las cortinas, ¿Recuerdas que muchas veces nos quedamos a dormir contigo?, ¿que tu madre nos levantaba temprano para desayunar? Cuando lo pienso me siento mejor de una manera triste, ahogado. ¿Sabes?, aun hoy me cuesta trabajo decir tu nombre: tú no te llamas Pepe, tú no me recuerdas a Cuba y sus calles, o la iglesia, tú eras mi amigo, Pepe. Afuera quiere llover, no tengo crédito, te pienso.

Víctor Clavellina 11


Espinas en el Rosal

Y la rosa blanca de tu vientre tiñe de púrpura. Un río corre entre tus piernas. Te abandonas en tu lecho. Huyes por un tiempo de esta realidad.

Pido tu vida a cambio de mis sueños. Alguien me escucha. Retornas a mi mundo dejando nuestro fruto atrás.

El alba cicatriza la herida, pero la rosa blanca de tu vientre se marchita.

Angélica Domínguez

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Las rosas son un símbolo de amor, regalo más hermoso para una mujer.

De aroma suave y fragante, delicadas, llenas de vida y color, con los rayos del sol resplandecen a nuestra vista con su esplendor.

Regalo de vida y amor, la abeja llega robando el polen de su corazón, la chuparrosa contempla la belleza de la flor.

Una flor es palabras de afecto y reconciliación, de cariño, aprecio y amor.

El capullo antecede a la flor cuando es acariciada con gotas de agua y abrazos del sol.

Florece el año en primavera pintando de colores su vestido.

Fany

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Rosa Azul Belleza de diosa de inigualable comparar, tan delicada posa como una gota de cristal. Hoy tu vida se acaba prometes retornar, dejando en tus sábanas la promesa de regresar…

Little Apple (Guzmán Arévalo Karina Esperanza Yannet)

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Lección de vida

¡Oye hermano, ¿Sabes vivir la vida? ¿No?,¡ qué extraño! ¿Te gustaría saber? ¡Mira hermano! ¿Has visto a las flores junto al lago? ¿Sabes por qué nacieron? ¡No, no en vano! Dan belleza, alegría y el encanto natural del paisaje. Así hermano, busca luz, paz, ventura… Tu razón de vida en este mundo. Busca amor entre las redes vivas, Tu canción en el soñar despierto. ¡Así hermano! Limpia tu alma de penas y corre sano a través de la vida.

Epifanio Huerta

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Rocío

Caminando por el campo una mañana comprobé, que en verdad eres un encanto y en tus gotas me rocie. Me rocié de esa agua cristalina que embellece a las flores que al amanecer despiertan con mil, con mil agradables olores.

Epifanio Huerta

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Sed de Cielo —¿La conseguiste? ¿La tienes...la conseguiste??? —Aún no. Ya sabes que no es tan fácil, cada vez es más y más complicado...aún para mí. —¡Pero...no puede ser...no puede ser...¡tú lo prometiste!!! —Y siempre cumplo con las demandas de mis clientes, es por eso que estoy en donde estoy. Te dije que he de conseguirla y así será, pero los riesgos son muchos, han aumentado la vigilancia y tengo que satisfacer las altas exigencias de mis contactos para que me dejen trabajar. Tienes mi promesa...¡la conseguiré! Mientras tanto, disfruta esta deliciosa sed que traje para ti dijo el Arcángel, posando los dedos en los labios de la Santa… La Santa lamió los dedos del Arcángel y de inmediato una sed agónica, desesperante y mortal se apoderó de ella. —Exquisito ¿cierto? Bien…recuerda cuál es el precio…. El Arcángel se alejó aleteando con desdén. Conforme el efecto se fue desvaneciendo, la Santa comenzó a sentirse otra vez, miserablemente feliz. Recordó entonces su breve paso por la tierra, siendo la hija menor de una familia de abundantes riquezas y en la que vivió rodeada de lujos y comodidades, a las que renunció para entregarse a la vida religiosa, recluyéndose por decisión propia en un convento de monjas carmelitas donde entre privaciones y mortificaciones se entregó al servicio de Dios. Cuando su alma abandonó su anciano cuerpo y llegó al Cielo, se dio cuenta que las cosas eran muy distintas a como ella las había imaginado. La dicha y el gozo eterno pronto se convirtieron en una secreta tristeza y un hastío que al principio no aceptaba o más bien no quería reconocer y ocultaba repitiendo las alabanzas del coro de ángeles. Fue ahí donde conoció al Arcángel. Un ser bellísimo y poderoso, miembro de la elite que participó en la expulsión de Lucifer. Dado su rango, el Arcángel contaba con privilegios especiales, como bajara la tierra con relativa autonomía, para secretamente, traficar con todo tipo de… “cosas”. Aunque el Arcángel admitió que la petición de la Santa era extremadamente difícil de satisfacer, descendió una vez más a la tierra para traer de una vez por todas el “encargo”. —¿La conseguiste? ¿La tienes...la conseguiste??? Está hecho. El Arcángel puso en manos de la Santa un botón de rosa a punto de abrirse y ella, ansiosa lo devoró pétalo a pétalo gimiendo y llorando en un cielo que se tornó pesado y gris. El Cielo perdió a uno de sus mejores elementos. El nombre de la Santa fue borrado del Libro de la Vida. Y en la tierra, un hombre y una mujer se sintieron terriblemente solos y perdidos por primera vez. Efrén Jiménez. 17


Flor de Cerezo Ella me dice que ésta vez será diferente, que ha cambiado, que ya no siente lo mismo que alguna vez; yo la veo fijamente y le digo que no me importa, que haga lo que tenga que hacer, que lo único que quiero es estar con ella aunque sea por unas horas, que la necesito y que no podría estar lejos de ella por mucho tiempo. Mientras, mis manos comienzan a fluir por su suave cintura, recorriendo su piel, cruzando las curvas de su cadera hasta deslizarme en sus piernas despacio, una y otra vez, hasta que mi resistencia cede y me aferro fuertemente a sus muslos de seda y miel. Mientras intento besar sus labios de agua, me detiene y me recuerda quien soy, me dice que esto ya no puede ser, que mire a mi alrededor y comprenda a lo que he llegado, que estamos en mi casa, mi hogar; que es mi cama donde estamos acostados. Una vez más la miro en silencio; miro sus hombros, sus brazos, vientre, manos, piernas, pechos… miro sus labios, labios que acaricio lentamente con mis dedos. Por último, me hundo en sus ojos de noche que brillan como estrellas dentro de un universo donde sólo quiero habitar yo, y me quedó ahí largo rato, jugando con su pelo y sonriendo, ignorando al tiempo. —Es que contigo soy feliz, aunque sea por una noche cada mes. Son de mi boca las palabras y es de ella el cuerpo que me abrasa en un afluente de cariño, mientras mis manos, una vez más, viven en los caminos de su espalda. De un movimiento hago que la noche se haga en la recámara, para que nuestros cuerpos sean los que brillen hasta llegar el alba. Cuando despierto ella ya está vestida. Ya no hay más palabras, sólo me queda la sensación amarga del adiós incompleto. Camina lento a la puerta, con ese vaivén de su silueta que me hipnotiza y que me invita a soñar despierto. Al llegar al umbral se detiene, a un lado de éste un colorido fulgor parece detener su avance; un hermoso bouquet con flores de Cerezo descansa sobre un mueble de madera. —Son para ti —le digo. Voltea por sobre su hombro con esa altivez y soberbia que le conozco. En sus labios se enciende una leve sonrisa, y en su mirada se inclina un guiño mientras levanta la ceja. —Sabes que odio las flores. —Sí, lo sé. Pero amo la forma en cómo me lo dice: su porte, su insolencia; la curva que hace su ceja al levantarse y mirarme con cierto desdén. Todo eso me derrite, me entusiasma y me hace querer ser siempre suyo hasta la muerte del tiempo. Toma el sobre con su nombre que está sobre el colorido ramo. —Pero esto me gusta. Juega con él un poco para después, sin siquiera brindarme otra mirada, marcharse coqueta y sinuosa, hasta perderse detrás de la puerta de entrada. Miro las flores tan llenas de vida y color. Pienso en que la próxima vez podría comprarle rosas. Pienso en que ya no debería extrañarla, en lo mal que me pongo tratando de olvidarla. Pienso en mil cosas más, pero a fin de cuentas lo único que sé, es que sólo me queda resignarme a vivir en la nostalgia, en el sueño de su aroma, hasta volverla a ver. Ramón López Morales 18


AMORPHOPHALLUS TITANUM Cuatro décadas has vivido y sólo florecer pudiste en no más de tres momentos que se escaparon al viento. Cual cadáver de olor inmundo tu esencia segregaste en este infeliz mundo. De luto vistes ahora al renacer por vez última. Dejo de esperarte. Escaramujo, Asfódelo.

SCABIOSA COLUMBARIA Regocijan sentidos tu presencia, tu aroma en la tarde de otoño cual fugaz mariposa que en instantes te muestras para indicar que soy presa de tu amor y tu anhelo enseñando a tu paso que lo bueno no dura. Al pasar a otro plano yo no lloro, me alegro al saber que no es mío pero tampoco de otra.

Ana Paola López Santana

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Nocturno jardín

Pasé la tarde buscando una flor pasé las horas tratando de evocarla de recordar su forma, su aroma, su motivo. de entender ¿para qué su endoso? ¿por qué se entiende tan peligrosamente con el amor?.

Pase la noche buscando una flor en medio de mis libros más viejos, en el rincón menos recordado, en aquella foto que guardo de ti intacta, frágil y aun libre de todo tiempo.

Tras los sueños intente encontrarla retratada en los recuerdos generoso de mi mente, en los destinos, en los senderos, en la alcoba, en la base de tu vientre inolvidable casi perfecto, floreciente de humedad.

Pase las horas haciendo de ti una flor única, engendrada del calor en que se funde fragante, ruborizada y palpitando en su interior. fugaz destello de cielo, floreces, te marchitas y vuelves a nacer en cada nocturno jardín.

Cahensy

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Retoñar

Eres luto inevitable reconciliación eres campo aroma de mujer exótica y común luz y sombra vida de los lienzos acompañante mortal predilecta de Dios delicada piel de frágil vida de enorme sencillez. eres libre y cautiva te resistes a la muerte fertilidad innata de vocación oblativa símbolo de todo ofrenda de nadie llanto y alegría paisaje ideal dulzura y espina ardiente razón al viento te dejas al sol te debes y en delicado polvo retornas a él. Daniel Lupercio Figueroa “ Cahensy”

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Florecita

Oh florecita con hermoso natural no sé si me tientas o con todos eres igual me motivas acercarme para mirarte y me excitas con tu aroma para no arrancarte me estremezco contigo pues motivas mis sentidos y cuando te toco caigo ante ti rendido.

Oh florecita con hermoso natural no entiendo porque a todos los dejas probar que a la abeja por ser abeja que a la avispa por no hacerla enojar y a otros para mostrarles todo eso que eres capaz de dar.

Oh florecita tu belleza se acabó fueron tantos los que disfrutaron que al final se desojó la flor te acabaste con entregas, se saciaron con tu ser y después de tanta entrega mira como nadie te quiere ver.

Pensabas que los manejabas pero ve que todo fue al revés ya que todos las bellezas de las flores en su ser las quieren tener.

Pedro Javier Navarro Orozco

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La octava tarde (Dios y una flor)

Puedo crear cualquier cosa de la nada, me decido sin mucho animo, doy un breve aliento, y aparece una flor de elĂŠboro, la contemplo maravillado hasta que un suspiro rompe el encanto devolviĂŠndola a la tierra hecha polvo.

Arturo Accio Paredes Santana

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Abro la luna para que se marche la noche florezco el sol en campo de sonrisas se pintan de verde los párpados de las milpas.

Regresan mis pasos sacuden el polvo de otros cielos.

Te esperan mis versos que arropan tu silencio rehace el tiempo empecemos a vestir los cerros y ensoñar cañadas.

Estrenamos la noche en nubes de luciérnagas.

Guty Santana

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A KG

Hay en tus ojos color de niebla, una invitación al pecado, una tentación con locura que no termina al rozar tus labios.

Hay tanto que decirte y tan pocas las palabras, es mayor el sentimiento es más fuerte la mirada.

Tu mirada que hago mía en la noche abandonada, en el silencio me entrego a mi pasión desesperada.

Eres mi orquídea selecta, de belleza que turba que me engaña y lastima que me envuelve y me embruja

Shiruvia lyc

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Cuando cae la lluvia

Cómo me gusta que tus ojos miren la lluvia a través de tu ventana para que su suave arrullo te haga escuchar un canto ajeno el mismo eco de un ritmo musical. Cómo me gusta que tus ojos miren una lluvia vidriada por el sol y en su suave cascada de dorados matices que sea el murmullo melodioso que canta y que te dice la impaciente balada que te hable de recuerdos. Cómo me gusta que tus ojos miren un campo empapado por la lluvia por las gotas que vierten en su agonía como en mi alma se anida una gota de amor de tu cariño. Que de la más tierna ilusión sea en su suave golpetear emane sin cesar en tu ventana la lluvia apacible se disuelva en lo más noble de tu sinceridad. Cómo me gusta que tus ojos miren tarde lluviosa en tu horizonte y que en la queja de un suspiro aspires el perfume de las flores del polen que lleva su corola. Y que también a tus sueños tenga la quietud deseada, como un mensaje para ti que la lluvia conquiste tus sentidos con el murmullo golpeteo tan incesante te haga sentir algo de mí en tu reposo reflejo insaciable de un amor para tu alma.

Tomás Vázquez Arreola

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El matiz de Primavera Lo verdusco en la pradera esta marchita y muy desojada la ausencia del agua casi la tiene seca los llanos y montañas con el aire se convierten en oscuras tolvaneras. Los campos y praderas que eran muy fértiles de esas hermosas tierras sólo queda el recuerdo que algún día volverá la felicidad con un buen temporal. La cosecha era el valor de un campesino tenaz que con cariño y su esfuerzo tenía plena confianza de toda semilla sembrada. Será tal vez y para siempre que los arboles no tengan fruto sólo un follaje marchito y no lo que fue en primavera aromas de perfumados azahares sus ramas de tupido follaje que daba confianza de un buen fruto tan dulces y muy bien logrados. Todo esto será compensado la madre naturaleza será el auxilio viviente el tiempo tiene memoria la lluvia piensa lo mismo las aguas volverán al rio las corrientes cantaran su cauce.

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En los montes cerros y cascadas los cubrirá la lluvia y pasto en los campos, praderas y llanuras se cubrirán de flores alumbradas por el sol reflejando varios matices logrando la armonía de amor para todo un buen presente. El intruso tiempo lo ha jugado todo nos toca agradecer en forma clara la bondad amable que es la naturaleza alcemos la mirada a un cielo esplendoroso vivamos para siempre la estación muy conocida y la más bella del año nos llegó la Primavera. Tomás Vázquez Arreola

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Espiga 17  

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