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CULTURA

ARTES PLÁSTICAS

Una fiesta de color La retrospectiva de Ana Mercedes Hoyos, que exhibe el Museo de Arte Moderno de Bogotá, es un viaje al pasado y también al futuro de una artista infatigable.

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OR LO GENERAL las retrospectivas suelen ser como un premio a la vida y obra de un artista consagrado. En el caso de Ana Mercedes Hoyos, el asunto es un tanto ambiguo. Por su trayectoria artística merece una retrospectiva, pero su vida, más enfocada hacia el presente y el futuro que al pasado, la gobierna un afán por explorar nuevas probabilidades. Este panorama que se presenta en el Museo de Arte

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Moderno de Bogotá hasta el 30 de septiembre es el resultado de tres años que ella emprendió junto con Luis Martín Lozano, director del Museo de Arte Moderno de México. El resultado, una muestra que ya estuvo en el Museo de Arte Moderno de México y el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey. “El trabajo mío no se conoce casi en el país, está publicado en libros, pero muchas de estas obras es la primera vez que se exhiben acá porque fueron del estudio directamente al coleccionista”.

La retrospectiva se divide en cinco grandes capítulos que representan las etapas por las que ha transitado desde 1968: ‘Ventanas y paisajes ”Atmósferas y paisajes’, ‘Naturalezas muertas’, ‘Símbolos de América’ y ‘Cartagena de Indias’, que com-prende lasseries ‘Porcelanas; ‘El universode Julia’. ‘Palenqueras’ y ‘La fiesta de San Basilio’. Al frente de la curaduría estuvo Luis Martín Lozano, y de la museografía se encargó María Elvira Ardua, con la colaboración de José Valtierra.

Compromiso

con el futuro

Para Ana Mercedes Hoyos el arte y la política están muy ligados y por eso le interesa hacer visibles los problemas que viven las comunidades negras de Colombia, que ella ha investigado y representado a través de sus cuadros y esculturas en el palenque de San Basilio. Ella comenzó a trabajar el tema por una motivación estética que le permitió descubrir una serie de vínculos sociales y políticos. “Cuando comencé a trabajar con


En México Ana Mercedes Hoyos compartió espacio nada menos que con Diego Rivera, a quien ella considera como el pintor mas importante del siglo XX en el mundo. A través de su obra más reciente, ella reivindica la cultura negra de Colombia a partir de sus investigaciones y vivencias en el Palenque de San Basilio

este grupo, ellos eran casi desconocidos. Luego, a causa del des-plazamiento, las comunidades negras salieron desús lugares de origen y hoy ellos están ubicados en todo el país. Además, gracias a la Constitución de 1991, el país ha tenido que aceptarlos como uno de los tres pilares principales de nuestra nacionalidad”. Ana Mercedes Hoyos se ha centrado en San Basilio porque esas 5.000o 6.000 personas conservan toda su tradición. Ella los considera unos valientes que, luego de soportar los horrores de la esclavitud, se liberaron y, cuatro siglos después mantienen intactos sus vínculos culturalescon África. “Ellos van acumulando. Aceptaron la catequización, pero la adaptaron a sus costumbres. La religión católica no reemplazó nada, simplemente ellos la añadieron a sus creencias religiosas”. A través de la escultura, Ana Mercedes Hoyos le ha dado un nuevo punto de vista a su propuesta estética

El otro elemento que resalta de las comunidades negras es su carácter festivo. Aunque la situación que viven invita al drama, ha encontrado gran cantidad de ceremonias y celebraciones. “Hasta de la muerte hacen una fiesta’”. Pero también mira qué hay debajo de unas frutas, de unas flores, de una fiesta, de unos lazos. “De allí derivan otros problemas. Por ejemplo, el lazo representa la esclavitud”. Ella piensa que en San Basilio se debe preservar las

raíces culturales, pero sin condenar a los palenqueros al atraso. “Debemos ver la cultura como algo dinámico. Debemos preservar el idioma, las tradiciones musicales, elesquema arqiutectónico y urbanístico del pueblo, se deben mantener estos esquemas y a la vez hacer reformas periféricas que les den un mejor nivel de vida. No pueden quedar en estado primitivo pero tampoco insertarlos en el concreto de ¡a noche a la mañana”. Un tema que. lejos de dar por concluido, cada vez le abre más posibilidades estéticas y que la tendrá atareada en los próximos años. Con respecto al momento que vi ve el

arte colombiano en el exterior, considera que el país tiene un enorme potencial pero que se ha perdido la capacidad de crítica. “En algún momento el mercado del arte se volvió más importante que el arte en sí mismo”. Piensa que los museos y las galerías no han podido organizar el material que existe y, por quedarse en un mercado local y al no haber una crítica que proyecte al exterior, la gente está metida aquí. Fuera de Colombia muy poco se oye hablar de Colombia. En cambio ve que Venezuela está proyectándose muy bien “y México ni se diga, pues desde hace mucho tiempo cuenta con un programa oficial muy bien organizado que debería ser un ejemplo para toda Latinoamérica”. Insiste en las bondades del esquema mexicano, que no sigue los ejemplos europeos. “No podemos globalizamos sin haber sentado el precedente del que somos de aquí, que tenemos un pasado, un presente y un futuro cultural”. Semana AGOSTO 15 . 2005

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