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Publicidad: ¿educa o transforma?

Foto tomada de internet Cuando se habla de publicidad se entiende por ello a la divulgación de información o de un producto en el que influyen opiniones o ideas que pueden ser de carácter religioso, político o en su gran mayoría comercial, pero si nos fijamos bien la publicidad cumple con una gran cantidad de características para manipular la actividad cultural y comunicativa de la sociedad, puesto que esta moviliza no solo las culturas sino que también comienza a movilizar ideologías mediante emociones y un lenguaje bastante particular, esto dicho desde una mirada de Chomsky quien interpretaba la publicidad de una forma realista “La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental”. Es a partir de esta definición planteada por Chomsky que se entiende que la publicidad logra jugar con las emociones y los sentidos de cada uno de los sujetos que se exponen a esta, en donde se utilizan personajes reconocidos con la convicción de que estos serán lo suficientemente influyentes como para generar un consumo en el público, solo para querer ser como ellos y es ahí donde se reconoce que el ser humano es capaz de percibir a la publicidad como un "modelo educativo informal" más extenso que estimula y persuade cotidianamente nuestra inteligencia y sentimientos para que los productos y servicios, nacionales y extranjeros, sean conocidos y consumidos con la mayor velocidad y cantidad posible por los auditorios o receptores.” (Esteinou, 2014). Es así como se comienza a percibir la publicidad no solo como generadora de patrones socioculturales si no que transforma los ya existentes, es a lo que Esteinou, (2014) llamaría como la capacidad hipnóticamente seducta que logra captar no solo a los que Chomsky llamaría “los deficientes mentales” si no que logra cambiar ideologías, percepciones, convicciones, en donde se ve envuelta en cambios según sea la tendencia o la moda, en donde muestran la mujer más delgada, muestran alimentos, ropa , zapatos, maquillajes, y en donde la perfección radica en la crema que no te deja ver arrugas, es así como la publicidad no solo atrae a jóvenes si no que logra captar la atención de todas las etapas del ciclo vital. A partir de la labor publicitaria se deformó el lenguaje del español


básico por palabras, términos, expresiones, imágenes, gramáticas, anglicismos, narrativas, sintaxis, etcétera. Que promovió intensivamente el discurso publicitario, particularmente en los jóvenes. De este modo se dio la exaltación permanente de la estética corporal del modelo femenino anglosajón que produjo el surgimiento del "estilo de la mujer anoréxica" que nunca antes había existido dentro de los patrones culturales tradicionales de las comunidades. (Esteinou, 2014). Ante un mundo tan congestionado y cada vez más globalizado en su publicidad y consumismo, la ciudadanía se enfrenta a ser tratados como niños, teniendo esto una explicación bastante coherente, puesto que “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad” (Chomsky). Dicho proceso se encamina a cumplir con el derecho a la publicidad, desconociendo una serie de reglas que permitirían que el respeto y la vigencia de los contenidos incluyan causas sociales, es decir que la publicidad sea más regida y que implemente mensajes adecuados según sea la edad de la población, es por ello que Colombia en busca de mejorar su calidad de publicidad busco implementar una serie códigos que tiene como finalidad “entender y reconocer la importancia que tienen los anuncios publicitarios para el consumidor, la necesidad que existe de mostrar la realidad de productos y servicios, la buena fe al presentarlos a los usuarios y, finalmente, la promoción del desarrollo de la creatividad que debe ser entretenida y agradable”. (El espectador, 2013). Es por lo anterior que se considera que la publicidad debe ser reglamentada por respeto a la audiencia, que los anuncios que se trasmiten tengan como única cualidad la verdad, en donde se respeten la diversidad de culturas, esa es la publicidad que debe salir en los medios de comunicación y si es la encargada de transformar los patrones socioculturales o educar que se base en un consumo responsable, definida por Moran, (S.F) como la compresión de la amplia gama de necesidades humanas, en busca de caminos para que su satisfacción sea justa y conduzca al bienestar individual y colectivo. Esta visión de consumo en una sociedad industrial tiene el sustento en la convicción de que el consumidor no es necesariamente manipulable, sino que también tiene la capacidad de criticar, de reclamar la calidad y justicia en los productos que consume. En este sentido, el consumo será justo si las personas, al consumir, están dispuestas a aceptar una norma mínima fundamental de la reciprocidad universalizadora, según la cual solo se realizaran acciones de consumo que no dañen ni a los demás seres humanos ni al medio ambiente.

Referencias: Chomsky, N. (S.F). Las 10 Estrategias de Manipulación Mediática. Recuperado de: las 10 Estrategias de Manipulación Mediática Esteinou, J. (2014). La publicidad y la transformación cultural del país. México. Vol. 27. Recuperado de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S018757952014000300014.


El espectador, (2013). Nuevas reglas para la publicidad en Colombia. Recuperado de: http://www.elespectador.com/noticias/economia/nuevas-reglas-publicidad-colombiaarticulo-452756 Morán, A. (S.F). El ejercicio socialmente responsable de la ciudadanía. Desarrollo social contemporáneo. Centro de educación para el desarrollo.


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