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GARRAPATAS Las garrapatas son Artrópodos que pertenecen a la clase Arachnida, por lo tanto, parientes de las arañas. Mucha gente piensa que las garrapatas son insectos, pero no es así. La manera más fácil de distinguir entre insectos y arácnidos es que, mientras los insectos tienen seis patas (hexápodos) y muchos son capaces de volar, las arañas y sus parientes, como las garrapatas, tienen ocho patas y nunca vuelan. Son los ácaros de mayor tamaño. Técnicamente son ectoparásitos (parásitos externos, sobre la piel) y hematófagos (se alimentan de sangre) y son vectores de numerosas enfermedades infecciosas entre las que destacan el tifus o la enfermedad de Lyme. Su ciclo biológico está compuesto por cuatro fases: huevo, larva, ninfa y adulto. Las hembras se alimentan siempre de sangre mientras que los machos raramente lo hacen. En la piel del hospedador se produce el acoplamiento del macho con la hembra que necesitará succionar sangre para la buena maduración de los huevos. La hembra pone de 3.000 a 5.000 huevos. En cada paso a otro estadio, la garrapata necesita alimentarse de sangre del hospedador. Al eclosionar los huevos se liberan las larvas, con 3 pares de patas y tamaño minúsculo, moviéndose entre la hierba en búsqueda de su primer huésped y su primera comida. Cuando consigue fijarse a un hospedador y alimentarse se deja caer al suelo y se produce la primera muda. Las garrapatas se encuentran a menudo en la hierba alta, donde esperan en el extremo de una hoja para intentar engancharse a cualquier animal que pase. Mediante distintos quimiorreceptores son capaces de detectar diferentes presiones de anhídrido carbónico y olores característicos de su hospedador. Cuando perciben la presencia de un hospedador dirigen el primer par de patas en dirección al estímulo y esperan a contactar con él (no saltan, ni vuelan). Pueden esperar semanas o incluso meses antes de hallar un huésped adecuado. Cuando se 1


encuentran con uno apropiado trepan sobre él y por medio de sus quelíceros, perforan la piel y empiezan a succionar sangre; su cuerpo se hincha y cuando está lleno, la garrapata se suelta. Varios son los factores para el éxito de las garrapatas:  Su capacidad para alimentarse sobre distintos hospedadores, lo que permite la transmisión de los agentes patógenos de unos hospedadores a otros.  Su enorme potencial de dispersión, a grandes distancias, firmemente aferradas a la piel de su huésped.  La gran capacidad reproductora de las hembras, capaces de poner miles de huevos.  Su capacidad de mantenerse vivas en condiciones desfavorables tras largos períodos de inanición, gracias a que además son relativamente longevas.  Básicamente no tienen enemigos naturales. En España hay descritas más de 30 especies, siendo las dos más importantes:  Ixodes ricinus (Linnaeus, 1746). Es una garrapata de tres hospedadores a lo largo de su ciclo vital. Necesita gran humedad, por lo que únicamente es abundante en la zona norte peninsular. Los adultos parasitan preferentemente mamíferos de gran talla (rumiantes, équidos, carnívoros o al hombre). Son diminutas (entre una semilla de amapola y una de manzana), de color oscuro, rojizo. Está implicada en la transmisión de distintas especies de Borrelia, causantes de la Enfermedad de Lyme, entre ellas Borrelia burgdorferi.  Rhipicephalus sanguineus (Latreille, 1806). Necesita también tres huéspedes y se alimenta sobre perros cánidos silvestres y eventualmente sobre rumiantes o sobre el hombre. Se distribuye por toda la península, Baleares y Canarias. Transmite distintas especies de Rickettsias, particularmente Rickettsia conorii, agente causal de la Fiebre Botonosa Mediterránea. Es la garrapata parda de los

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perros y es de gran tamaño (entre una semilla de sandía y un guisante).

Picaduras de garrapatas En su boca, las garrapatas tienen una estructura que les permite engancharse firmemente al lugar del que están chupando sangre. Lo primero que hay que aclarar es que la mayoría de las picaduras de garrapatas son inofensivas, no conllevan la transmisión de gérmenes patógenos; además, aunque inoculen gérmenes, la mayoría de las veces no se manifiestan síntomas de la enfermedad. Eso sí, una vez detectada la garrapata se debe retirar lo antes posible, sin precipitación, pero sin dejar pasar tiempo innecesario. Aunque la mayoría de las picaduras de garrapata son inofensivas, éstas pueden propagar una enfermedad conocida como enfermedad de Lyme, también llamada Borreliosis. Es una infección bacteriana producida por la espiroqueta Borrelia burgdoferi, transmitida por las garrapatas de las ovejas y las ratas, principalmente Ixodes ricinus, pero también por otras especies como I. scapularis (garrapata del venado), I. dammini, I. pacificus y otras. Se localiza con más frecuencia en países escandinavos y centroeuropeos. En el estado de ninfa son garrapatas muy pequeñas, pero perfectamente infectivas, siendo en esta fase cuando el riesgo de transmisión al hombre es más importante, ya que su localización en áreas pilosas (ingles, pelo, axilas, etc.) puede ser muy dificultosa. La mayoría de las infecciones ocurren en verano. El primer síntoma es una erupción cutánea conocida como eritema migratorio, que se produce en el lugar de la picadura de la garrapata o cerca de ella, sólida, roja, en forma de “ojo de buey” (más clara en el centro), que no causa dolor ni picor. Con frecuencia aparecen síntomas gripales: escalofríos, fiebre, fatiga, dolor articular y muscular, así como pérdida de apetito. También se producen casos con trastornos nerviosos, como parálisis de uno o los dos lados de la cara, meningitis y

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encefalitis. Seis meses después del inicio de la infección, los casos no tratados con antibióticos sufren episodios de artritis, en particular en las rodillas. El diagnóstico es complicado, pues los síntomas son semejantes a la gripe. El análisis de sangre determinará la presencia de anticuerpos frente a la Borrelia burgdorferi. El tratamiento se realiza con antibióticos (eritromicina, tetraciclina, cefuroxima y penicilina) durante 4-6 semanas y la evolución suele ser buena cuando se hace un diagnóstico y tratamiento precoz, pero sin tratamiento pueden aparecer complicaciones neurológicas o cardíacas, la enfermedad de Lyme secundaria (alteraciones reumáticas) o terciaria (afectación neurológica). Se han ensayado varias vacunas contra la enfermedad de Lyme, pero debido al gran número de mutaciones, sobre todo en las cepas europeas, hasta la fecha estas vacunas no protegen al 100% de los pacientes, ni tampoco contra otras enfermedades causadas por garrapatas. Es necesario tratar esta enfermedad a la mayor brevedad, ya que incluso el 15% de los pacientes que reciben tratamiento inmediato sufren complicaciones. En ocasiones esta enfermedad es confundida con artritis reumatoide, meningitis o esclerosis múltiple. Es importante señalar que el hombre no es el hospedador específico de ninguna especie de garrapata, pero puede infestarse ocasionalmente con garrapatas de otros vertebrados, convirtiéndose en un hospedador accidental.

Enfermedades transmitidas por garrapatas

• Tularemia, Rickettsia, Fiebre botonosa mediterránea, Enfermedad de Lyme, Tifus, Fiebre de las Montañas Rocosas, Louping-ill, Meningoencefalitis por garrapatas, Hepatozoonosis canina, Enfermedad de Kyasanur, Fiebre del Colorado por garrapatas, Babesiosis, Fiebre bovina por garrapatas, Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo y Fiebre reincidente.

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Garrapatas  

Información importante sobre las garrapatas

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