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PERSISTENCIA DEL CONDUCTO ARTERIOSO Epidemiología: El conducto arterioso es el segundo defecto cardiaco congénito más común, y puede ocurrir en uno de cada 5,500 niños. Fisiopatología: El conducto arterioso es una estructura esencial en el feto, es anormal cuando persiste después del nacimiento; este conducto conecta la arteria pulmonar con la aorta, su función es evitar el paso sanguíneo directamente por los pulmones, lo que permite la recirculación inmediata de la sangre a través de las arterias sistémicas del feto sin atravesar este territorio. En los recién nacidos el diámetro del conducto arterioso es similar al de la aorta descendente de 10 mm, y normalmente su cierre funcional se da de las 72 horas y estructuralmente esta ocluido a los tres meses de edad. En el neonato normal los pulmones se expanden inmediatamente con el parto dando como resultado el paso de sangre del ventrículo derecho hacia las arterias pulmonares, el nuevo circuito de baja resistencia. Este flujo permite que las prostaglandinas sean depuradas por los pulmones, permitiendo la oxigenación de la sangre e incrementando la PO2 circulante. Cuando el conducto permanece abierto con pulmones normales, la resistencia pulmonar disminuye y se produce flujo desde la aorta hacia las arterias pulmonares. Con una resistencia pulmonar normal, el flujo a través del conducto comienza durante la mitad de la sístole y continua a través de la diástole. Los conductos arteriosos no complicados generan sobrecarga pura de volumen en el corazón izquiero, con minimo efecto del corazón derecho (El lado izquierdo bombea la sangre desde el lado izquierdo de los pulmones al resto del cuerpo, mientras que el derecho hace que la sangre regrese al corazón para, así, poderla enviar de nuevo a los pulmones). Manifestaciones clínicas “La historia cínica varía desde insuficiencia cardiaca severa a pacientes asintomáticos con hallazgo incidental de un soplo” (). En algunas ocasiones el ductus arterioso persistente se diagnostica mediante un ecocardiograma, en pacientes sin signos ni sintomatología evidente, lo que se conoce como “ductus silente” (). “La presentación más común es el hallazgo de un soplo en un paciente asintomático, el cual es evaluado por otras razones” (). “Este soplo suele ser continuo (soplo en maquinaria) con su máxima intensidad en el segundo espacio


intercostal con la línea medioclavicular” (). Generalmente el lactante experimenta una mayor sensibilidad frente a infecciones del tracto respiratorio inferior. “En pacientes con sobrecarga de volumen importante se ausculta un soplo diastólico secundario a la sobrecarga, a través de la válvula mitral” (). “El componente pulmonar del segundo ruido está aumentado en pacientes con hipertensión arterial pulmonar, así mismo en pacientes con resistencia pulmonar elevada, el componente diastólico del soplo es corto o ausente (). “En los pacientes neonatos o en lactantes menores con un gran ductus y muy baja resistencia vascular pulmonar, la gran mayoría del flujo ocurre durante la sístole, por lo cual poco flujo se genera durante la diástole, por eso el componente diastólico del soplo es mínimo” (). “El electrocardiograma en pacientes con un conducto no complicado es normal y en pacientes con un gran conducto muestra sobrecarga de volumen del ventrículo izquierdo y a su vez dilatación del atrio izquierdo” (). La radiografía de tórax revela cardiomegalia proporcional al flujo a través del conducto; en ella también el segmento pulmonar, la aorta ascendente y el arco aórtico se observan prominentes, y el ventrículo izquierdo se observa dilatado(). Diagnostico Debe existir un generadas por frecuentemente asociado a una conducto. (1)

diagnostico diferencial en cuanto a los signos que pueden ser otro tipo de lesiones: el zumbido venosos se confunde con el conducto, además un defecto septal interventricular insuficiencia valvular aórtica produce un soplo similar a la de el

El principal método de confirmación diagnostica es a través del ecocardiograma pediátrico, que permite “evaluar sus dimensiones, calcular sus gradientes y descartar lesiones asociadas”(1). En combinación con el Doppler color “permite obtener información sobre las estructuras del corazón y su funcionamiento, determinar el tamaño (diámetros, áreas y volúmenes), y calcular el peso del mismo en gramos”(2); por lo tanto se pueden llegar a descubrir incluso los ductus muy pequeños a través de este diagnostico. Existen varias razones para utilizar este método diagnostico, estas son: (3) • Normalmente no son muy seguras las manifestaciones clínicas, y puede llegar a existir el Ductus en ausencia de síntomas. • Existen diferentes causas para soplos en los neonatos, como la esteniosis pulmonar o la insuficiencia tricúspide. • Antes de iniciar la terapia para el manejo del conducto es necesario descartar cardiopatías congénitas como por ejemplo la coartación de aorta.(3)


Tratamiento “La terapia para el manejo del conducto es de soporte. Los pacientes con conductos amplios con síntomas de congestión vascular requieren diuréticos y digoxina” (). Sin embargo la terapia definitiva es la interrupción del cortocircuito de izquierda a derecha; con el fin de: el eliminar la insuficiencia cardíaca congestiva, prevenir la endocarditis infecciosa y evitar el daño vascular pulmonar (). Para propósitos prácticos, todo conducto sin problemas asociados deber ser cerrado, a través de una de las técnicas de las que se dispone (). Anteriormente el manejo quirúrgico por muchas décadas se hacía por medio de una toracotomía con la oclusión del conducto, preferiblemente con su sección para evitar la recurrencia (). “En la última década se ha incrementado el uso de técnicas menos invasivas que incluyen el uso de la videotoracoscopia la cual es exitosa aun en pequeños bebés prematuros” (). “El cierre usando cateterismo intervencionista se ha incrementado en las últimas dos décadas actualmente es la técnica preferida para el cierre del conducto, ya que la gran mayoría de los procedimientos se pueden realizar de manera ambulatoria y evita la cicatriz y los riesgos de toracotomía que son de muy baja prevalencia e incluyen la parálisis de cuerda vocal, la parálisis diafragmática o la ligadura de un vaso equivocado” (). “Actualmente los espirales de alambre se usan para los pequeños conductos, mientras que para los grandes conductos se usa el oclusor ductal Amplatzer o Nit-occlud” (). “Con el uso de los espirales o el oclusor ductal de Amplatzer, el conducto en todos los pacientes más allá del período neonatal es ocluido en el laboratorio de cateterismo y el la técnica aceptada como estándar” ().

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