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Sábado, 27 de noviembre de 2010 El jueves, día 25, visite el centro José Guerrero, y me centré en su primera planta donde se encontraban sus obras más conocidas. José Guerrero fue un pintor y grabador español nacionalizado estadounidense, enmarcado dentro del expresionismo abstracto. José Guerrero estudió en la Escuela de Artes y Oficios de Granada. Viajó a Madrid, para estudiar en la Academia de San Fernando. Más tarde marcha a Paris, donde conoce la obra de la vanguardia europea, y en particular, de los pintores españoles como Picasso, Joan Miró o Juan Gris. En esta primera época su obra aún es figurativa. Se fue a Nueva York y comenzó allí a realizar pintura abstracta, formando parte de la Escuela de Nueva York, en cuyas exposiciones participó. Se nota entonces la influencia de pintores como Franz Klinez, Mark Rothko, y Bartner Newman en su obra. Destaca sobre todo por su cromatismo, el uso que hace de las masas de color. A partir de 1965, aunque seguía viviendo en Estados Unidos, viajó en varias ocasiones a España, y fue uno de los intervinientes en la creación del Museo de Cuenca. Entre los premios y distinciones que recibió a lo largo de su vida, cabe mencionar que fue nombrado Caballero de las artes y las letras por el gobierno francés en 1959. Todas ellas se caracterizaban en trazos horizontales o verticales donde el contraste de colores fuertes con el negro predominaban. A su vez, la sala estaba llena de columnas que daban mucho juego porque se podían asociar con las obras y por ello las utilice para crear el video-ensayo. Ahora voy a hablar de cada obra de la sala individualmente. Las primeras obras en las que me fije fueron unos cuadros hechos con tinta sobre papel de apariencia abstracta.

En ellos aparecen diversos trazos geométricos siempre horizontales y verticales, guardando en la mayoría de ellos una geometría. Estas obras aparecen sin titular para que estos puedan tener una libre interpretación.


Cuando veo estas obras me recuerdan a diferentes habitaciones vistas desde arriba, cada una con una historia. Para quien no me entienda, pondrĂŠ un ejemplo, la 5 obra me recuerda a la sala de la cĂĄrcel donde los el preso habla con algĂşn ser querido, los cuales estĂĄn sentados y separados por un cristal. Posiblemente no sea la idea con la cual el autor la pinto, sin embargo gracias a esos trazos tan simples, como ya he dicho antes, da esa libertad de poder interpretarlo de diferente manera.


Estas 3 obras formadas por el mismo procedimientos de columnas o pilares verticales tienen cada uno un significado distinto para el artista, la primera tiene que ver con una caja de cerillas que transmite un orden y una regularidad entre cada una de ellas, y lo que más llama la atención es el contraste de color entre el blanco y el negro. En la segunda foto sigue la misma disposición, en ella representa las cerillas y las asocia con la estructura de los arcos de las mezquitas granadinas y a su vez le da un toque americano. En la última foto hace referencia a los modelos que observamos en la vida diaria tanto vallas, columnas, pilares, que un mismo objeto tan común en nuestro día a día pueda convertirse en una infinidad de cosas. En mi caso, al hacer la foto desde ese ángulo me dio la impresión de estar bajo la mirada de grandes personas mirándome.


Estas dos obras quise fotografiarlas juntas porque prácticamente comparten el mismo trazado, lo que cambia es el color. Para Guerrero los óvalos son símbolos de refugio y protección, por eso es la figura que mas resalta en estas obras. En la del fondo quería expresar una vivencia de su infancia en la que su madre, que era muy cristiana , lo llevaba a un edificio blanco como lo es la iglesia pero dentro de ella era todo muy oscuro , por ellos quiere presentar ese cambio de oscuro a claro. Por último pienso que podemos adaptar esta obra , ya que al ser tan libre a la hora de entenderla, un niño puede comprenderla según las cosas que vean ellos, sin meterse en definiciones complejas, es una exposición muy buena para que puedan entender el arte abstracto y lo que quiere expresar.

He dejado esta obra para la última porque al ser tan simple y en la cual predomina un solo color azul intenso creo que tiene más interpretaciones posibles que ninguna. Para ponerme en la piel de un niño de primaria ni siquiera me molesté en leer la descripción de al lado y así no dejarme llevar por los propios pensamientos del artista. Personalmente me ha gustado mucho la experiencia de la visita al museo porque aunque esta me haya llevado mucho tiempo, he aprendido a ver el arte desde otro punto de vista.


Exposición José Guerrero