Issuu on Google+


Hoy celebramos el anuncio del ángel a María, y la respuesta fecunda de María a los planes de Dios.


Un suceso que tiene relaci贸n con Navidad. Por eso lo celebramos nueve meses antes.


Celebramos el prodigio mรกs importante de la historia:


Dios, para cumplir sus planes, quiere la colaboraci贸n de la persona humana.

Mar铆a responde con libertad, pero con entrega y mucho amor.


TambiĂŠn Dios quiere hacer grandes cosas en nosotros.

Nuestra respuesta a la voz de Dios debe ser libre, amorosa, consciente y generosa.


Hoy el evangelio nos narra el suceso más trascendental de la historia.

Es la escena de la Anunciación.

Lo narra san Lucas.

Lc 1, 26-38

Y dice así:


A los seis meses, el รกngel Gabriel fue enviado por Dios

a una ciudad de Galilea llamada Nazaret;


a una virgen desposada con un hombre llamado JosĂŠ,

de la estirpe de David.


El รกngel, entrando en su presencia, dijo:


“No temas, MarĂ­a, porque has encontrado gracia ante Dios.


Concebi -rรกs en tu vientre y darรกs a luz un hijo,


y le pondrĂĄs por nombre JesĂşs.


Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre,


reinarรก sobre la casa de Jacob para siempre

y su reino no tendrรก fin.


Y María dijo al ángel:

“¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?”


El ángel le contestó: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios.


AhĂ­ tienes a tu pariente Isabel,

que a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya estĂĄ de seis meses la que llamaban estĂŠril,


porque para Dios nada hay imposible.


María contestó:

“Aquí está la esclava del Señor;


Y la dejó el ángel.

Palabra del Señor


Ha sido el momento en que Dios se ha hecho hombre, manifestando el inmenso amor de Dios por nosotros.


María se arroja en los brazos de Dios. Podría haberse negado; pero al decir que sí, confía en Dios y se entrega a su voluntad.


Su ejemplo es un estĂ­mulo para nosotros para estar siempre en las manos de Dios.


Que la Virgen María nos ayude a decir siempre “sí” a Dios.

AMEN


Anunciación (10)