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MARTES, 21 SEPTIEMBRE 2010

LA VANGUARDIA 5

VIVIR

CIUDADANOS

Daniel Arasa

Justiniano Hereu

E

ANA JIMÉNEZ

Eledino, con la pizarra del menú del día de ayer: 9 euros más IVA

El propietario del bar Mireya, que al principio de la crisis decidió cobrar la voluntad a sus clientes, ha dejado de hacerlo

Eledino, ¿cómo estás? JAUME V. AROCA Barcelona

C

ómo estoy? Pues igual de mal que todos los demás”, Eledino Garcia regenta el bar Mireya en la esquina de Marina con la calle Còrcega en el Eixample de Barcelona. Hace un año y medio apareció en las páginas de La Vanguardia. En aquellos días –corría el mes de marzo del 2009– la crisis todavía parecía algo nuevo, inquietante pero nuevo, y había quien, como Eledino, se esforzaba en hallar el modo de salirle al paso y capearla. En estas que se le ocurrió que el mejor modo mantener a su clientela era cobrar la voluntad por la comida. Él les servía el menú del día y lo acompañaba de un sobre donde cada uno dejaba la voluntad. Un gesto de confianza. Funcionó. Pero aun así hace ya meses que dejó de cobrar de este modo. “Verás. Es que al final no tenía sentido porque aquí todos los clientes son habituales. Todos me pagaban en el sobre lo mismo que habrían pagado sin él. De modo que al final ellos mismos me lo decían: Eledino, esto del sobre es un rollo. Cóbrate y déjate de puñetas”.

No perdió dinero ni lo ganó. “Bueno, no te creas –explica Eledino– que al principio vino gente curiosa. Personas que lo habían leído y les llamaba la atención. Algunos colegas que venían a ver cómo funcionaba la experiencia... Unos me pagaban más de la cuenta o me agradecían el gesto de buena voluntad. Incluso llegaron algunos turistas que lo vieron en internet y les

Hace meses que volvió a las cuentas de siempre, pero mientras cobró la voluntad nadie, o casi nadie, le engañó gustó la idea. En fin, hubo de todo”. ¿Y nadie le estafó? Cuenta Eledino que sólo unos chicos le dejaron en el sobre unos céntimos de euro. Lo hicieron dos veces. A la tercera les dijo que aquello no tenía sentido. “¿Venís de la otra punta de Barcelona para comer por nada? Esto no os sale a cuenta ni a vosotros ni a mí. Bajaron la cabeza y no volvieron más. En cambio tuve otro

joven que vino un día y dejó el sobre vacío. Me dijo que no tenía dinero y me prometió que me traería el dinero unos días después. Y lo hizo. Ya ves”. O sea, que salió bien. “No. No porque esto está cada vez peor”. A Eledino se le acaban las ideas. La crisis dura demasiado. “Nos decían que en el 2010 íbamos a salir del agujero. Que veríamos la luz y yo no la veo por ninguna parte. Pago más IVA pero yo no le cobro de más a mis clientes porque están más pelaos que yo. Pago más de luz, de todo... Pero yo no gano más. Al revés, cada vez somos menos”. Desde el otro lado de la cristalera del bar, Eledino toma nota de cómo anda el barrio. Llama la atención su visión del Eixample como un distrito nómada. “Hay un montón de prejubilados que se han ido a otra parte. Vecinos que cambian de piso. Gente que tenía negocios de toda la vida y que ahora, a la vuelta del verano, ya no han abierto. Empresas que cierran. Y cuando cierra una empresa yo me quedo sin clientes... Como esto siga así...” Por voluntad que no quede.c VEA LA HISTORIA DE ELEDINO GARCÍA EN www.lavanguardia.es/hemeroteca

El Banc dels Aliments ayudó a 50.000 personas en agosto ]La Fundació Banc dels Ali-

ments ha distribuido alimentos por primera vez entre el 1 y el 15 de agosto para atender a más de 50.000 barceloneses en situación de necesidad, y prevé repetir la experiencia el próximo agosto ante el aumento sostenido de la demanda por la crisis. Fuentes de la fundación explicaron que 160 entidades sociales han repartido 200.000 kilogramos de alimentos con la ayuda de centenares de

voluntarios y la colaboración de empresas alimenticias. “La situación es crítica porque la demanda sigue aumentando”, han explicado las mismas fuentes, al tiempo que han destacado la solidaridad de las empresas. “Antes de la crisis tan sólo cedían excedentes, pero ahora también donan productos que no les sobran y que podrían vender”, han precisado. Entre los beneficiarios de la fundación este agosto se encuentran

menores, inmigrantes, familias autóctonas que no pueden afrontar el pago de créditos y de hipotecas, así como ancianos solos que viven con menos de 400 euros al mes. La Fundación Banc dels Aliments solicita ahora la colaboración de 10.000 voluntarios para participar en la segunda Gran Recaudación de Alimentos en Catalunya, que se propone reunir 400 toneladas los días 12 y 13 de noviembre. / Europa Press

l alcalde Jordi Hereu acostumbra a ser rotundo en sus expresiones, pero nunca al nivel con que aseguró que apuesta a tope para ser candidato de su partido a la alcaldía de Barcelona. Le mueven la silla. Ketty Calatayud señalaba en esta misma columna que suenan incluso nombres de varias mujeres. Hereu ha cometido errores importantes, pero no son sólo estos los que le pasan factura, sino también la crisis económica y la fatiga del ciudadano tras más de 30 años de gobierno municipal socialista. Le crecen los enanos aunque no sea culpa suya. Le ha sucedido con el hotel del Palau de la Música o el accidente del Tibidabo. En medio de las dificultades recibe de vez en cuando algún caramelo. Como el que le dio poco antes de vacaciones el abogado y jurista Josep Joan Pintó. Este nunca da una puntada sin hilo. Al terminar las conferencias organizadas por el Círculo Financiero y la Sociedad Barcelonesa de Amigos del País en la sede de La Caixa logra divertir al auditorio con sus eruditas reflexiones sobre las palabras y la figura del orador. Tiene la insólita capacidad de trenzar un colofón que rompe esquemas, en un par de minutos eleva hasta el cielo los niveles culturales a través de su dominio de los clásicos y logra que el público abandone el auditorio con el agradable sabor de boca de la cordialidad. Al igual que Plutarco con sus Vidas paralelas trenzó analogías entre grandes personajes griegos y romanos, Pintó, tras la conferencia de Hereu, lo enlazó con el emperador Justiniano, uno de los grandes del imperio romano de Oriente, el constructor de la iglesia de Santa Sofía, el compilador del derecho romano con su Corpus Iuris Civilis. Pin-

El emperador romano hizo limpieza de funcionarios corruptos; el alcalde no sacó la escoba tó dijo que, al igual que en la ley 11 de dicho código, Justiniano ponía la ciudad en el centro de la política y de la vida, Hereu había proyectado a sus oyentes la potencia creadora de la civitas. En concreto, de Barcelona. Era un cable no político pero sí de cortesía y amabilidad para un Hereu en horas bajas. El posible sorpasso electoral de CiU que reflejan las encuestas se notó en que Hereu no llenó el auditorio, cuando su principal rival, Xavier Trias, desbordó la sala. Justiniano tuvo contradicciones en su gobierno imperial, pero en conjunto fue un extraordinario emperador. Deseó, sin lograrlo, restablecer el gran imperio romano, mejoró la administración y fue profundo hasta en cuestiones teológicas. Se metió en algunos berenjenales innecesarios como Hereu con la Diagonal o la financiación y promoción del Pride Parade. Justiniano hizo limpieza de funcionarios corruptos. Hereu no sacó la escoba. Justiniano fue grande pero nunca fue muy querido por el pueblo. Hereu requerirá un gran esfuerzo para que el ciudadano vea en él a un gran alcalde y le vote.


Eledino, ¿cómo estás?