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CASCARITA Nº 3.Enero-Abril 2012- 200 ejemplares

Asociación Cultural Recreativa de “Amigos de la Villa de Magaña” Del verano al invierno pasando por el OTOÑO IV ENCUENTRO MANCOMUNIDAD DE TIERRAS ALTAS. Magaña, 24/09

Un hito para la historia de nuestro pueblo: 500 personas se congregaron.

RUTA DE LOS MOLINOS 30 de octubre de 2011. Magaña. ¿Buscáis el otoño, caminantes? Lo tenéis a la revuelta. Algunos somos ya otoño y caminamos , sin querer, hacia nuestro invierno inexorable. Entre tanto, seguimos caminando


EDITORIAL Las ayudas y subvenciones constituyen una aspiración de toda Asociación. Pero estas no suelen adjudicarse sin más sino que obedecen a proyectos, trabajos, estudios, investigaciones, etc. que tengan suficiente peso, es decir, valor, como para serles reconocido por las instituciones o entidades benéficas o del ámbito que sean. La Asociación C. R. Amigos de la Villa de Magaña, apenas recién fundada y con solo unos meses de funcionamiento, ha conseguido ya ayudas de considerable magnitud porque ha abordado tareas meritorias. Aparte de las pequeñas ayudas inmediatas simbólicas de las dos entidades en las que tiene cuentas bancarias –laCaixa y Caja Rural de Soria– ha presentado a la Caja de Ahorros de Navarra, CAN, dos proyectos de señalización para el pueblo (en coordinación con el alcalde) que han conseguido el apoyo de clientes de dicha entidad y que ascenderán, muy previsiblemente, a varios miles de euros. La sugerencia hecha antes de la fundación de nuestra Asociación por nuestra vicepresidenta Rosa, el apoyo de toda la Junta, el esfuerzo de nuestro vocal Eduardo en la preparación y difusión posterior de ambos proyectos, la insistencia de ambos –Rosa y Eduardo- sobre clientes de la CAN, la actitud receptiva y el compromiso de estos, todo ha hecho posible algo que podíamos esperar pero no en tan elevada cuantía. Como el segundo de los proyectos es muy ambicioso la ayuda económica la fraccionarán en varios ejercicios lo que requerirá esfuerzos continuados y respuesta eficaz en la ejecución del proyecto. El funcionamiento de la Asociación y la consecución de los fines expuestos en sus estatutos requiere la aportación no solo de los miembros de la Junta Directiva sino la de quienes estén dispuestos a decir, hacer, proyectar, organizar, ejecutar… algo. Y así, todos pudimos admirar en la revista CASCARITA nº 2 -y vemos en este número- la colaboración de Paulino Duro Pascual contándonos parte de su vida y permitiéndonos reproducir fotos de algunos frutos de sus aficiones de jubilado. O las fotografías de antaño que nos enviaron nuestros amigos Pris, Isidoro y otros. O el amor a Magaña mostrado por Hermene en más de una ocasión. En la revista que tenéis en vuestras manos valoraréis las aportaciones de varios magañeses en diferentes aspectos. Y la participación para próximos números va incrementándose. Podemos afirmar que este es el camino: la implicación de todos, mayores y jóvenes. En representación de la Junta pide a todos colaboración y agradece la que ya ha sido prestada El presidente.

¿QUÉ SABES DE MAGAÑA? La falta de respuestas a las identificaciones de fotos planteadas nos obliga a repensar esta sección. ========================================== ASÓCIATE. Es fácil. Ponte en contacto con amigosdemagana@gmail.com O maganna@ono.com

O por correo postal : José Pascual Herrero . Parque de Roma, G, dcha., 3º, C. 50010-Zaragoza.

SUMARIO

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Otoño en Tierras Altas. Ruta de los molinos. 01 Editorial. Sumario. 02 Historia. San salvador. Eduardo Appastegui. 03-04 En primera persona. Paulino Duro Pascual. 05-08 Poesía para Magaña. Luciano y Jaime . 09-10 Hermene os saluda. 10 IV Encuentro en Tierras Altas y Otoño. 11 Ruta de los Molinos. Otoño Tierras Altas. 12-13 Recetas dulces para San Martín . 14 Fotos de “entonces”. 15-16 Noticias de aquí y de allá. 17 Magañeses por el mundo. “El Tinda”. 18 La Matanza, tradición vital recuperada. 19 El Tinda. Un gaitero magañés. Conclusión. 20

O por teléfono: Pepe– 976 322 707. Son 20 euros de cuota anual. Y tendrás tres números de revistas, información permanente por la web, actividades diversas: senderismo, excursión, concursos, etc. Edita: Asociación Cultural Recreativa de Amigos de la Villa de Magaña. Pl. Buenaventura Herrero, 1. 42181-Magaña. Dirige y coordina: José Pascual Herrero. Imprime: Blasco –Zaragoza. Tirada: 200 ejemplares. Nº 3. De Enero a Abril de 2012.


NUESTRA HISTORIA: El BARRIO DE SAN SALVADOR

Eduardo Apastegui

El barrio de Magaña más antiguo referenciado por las fuentes: San Salvador.

(Una posible traducción) 1179. De derechos de molienda. En el nombre de Dios. Este documento es de un derecho de molino que compraron los monjes de Fitero y el abad, de Gil de Aranda, por 8 mencales (ocho veces ocho sueldos y medio= 12 sueldos de plata), y es pagador del haber; fiador (por) el fuero de Magaña, Martín Dolehit- Testigos, Juan Blasco, Esteban Juan el molinero y toda el barrio de San Salvador. Si alguien quisiera romper este acuerdo en el acto peche (se le multe) con 60 sueldos (de plata) y se los pague en plata a los monjes. Hecha (fechada) la carta en el tiempo arriba (fijado)

Nota del editor. Debemos valorar en alto grado el esfuerzo investigador de Eduardo Apastegui. Consigue un documento antiquísimo (1179), descubre el nombre de Magania para Magaña –por ahora el primer topónimo conocido y documentado para el pueblo-, confirma documentalmente la existencia de un barrio llamado San Salvador y de un molino en sus inmediaciones así como las relaciones con el monasterio -entonces castellano– de Fitero. Felicitemos a Eduardo y deseemos que la búsqueda y los resultados continúen. ==================================================================================================================

Lotería: si quieres recuperar el reintegro-4,20E– contacta con Maribel o Pepe o espera a Semana Santa pero guarda las participaciones. =================================================================================================================== Si quieres asociarte puedes darnos datos para domiciliación o, si lo prefieres, ingresa la cuota anual de 20 euros en cualquiera de las cuentas bancarias que te indicamos: Caja Rural de Soria 3017/0550/61/2192058218 o la Caixa 2100/0730/37/0101308487

Deberemos hacer el ingreso a finales del mes de febrero. Los pagos ya domiciliados se gestionarán en esas fechas.


EL BARRIO DE SAN SALVADOR. (Continuación) En este documento, aparte de la mera transacción comercial detallada y de citar algunos de los posibles primeros habitantes conocidos de Magaña (Gil de Aranda, Martín Dolehit, Iohannes Blasco y Esteuan Iohannes), su importancia radica en que menciona directamente la existencia de un fuero en Magaña (derecho local que regulaba la vida de la villa y cuyo origen estaría en los privilegios que otorgaba el rey, posiblemente Alfonso VII de Castilla, a los repobladores de esta tierra tras la reconquista) y sobre todo en la constatación de la molino en la zona de San Salvador.

existencia de un barrio y un

El único elemento constatable en la Magaña actual de la existencia de este barrio es la Ermita de San Salvador, sin descartar que el molino primero tuviera su germen en el citado documento, aunque eso es muy difícil de constatar. La prueba documental de la existencia del Barrio de San Salvador en 1179 nos lleva a aventurar la más que probable existencia de la Ermita del mismo nombre en torno a esta época. Su tipología románica de una sola nave con cabecera semicircular al este, acceso sur, indicios de bóveda de cañón, espadaña al oeste con escalera interior de acceso conformada por grandes lajas que arrancan del propio muro, ventana saetera abocinada, dos canecillos (uno liso y otro en forma de cabeza humana) en la misma pared oeste, y al norte una puerta cegada aparentemente de medio punto corroboran esta creencia. Otras fuentes citan tanto el barrio como la ermita de San Salvador como medievales; Manuel Blasco Jiménez, haciendo alusión a documentos del año 1416, en su Nomenclátor histórico, geográfico, estadístico y descriptivo de la provincia de Soria (Soria, 1880) junto a los barrios de Hiruelas, San Miguel, Santa María de la Vega y la Solana. En lo que a la propia ermita de San Salvador se refiere, Gonzalo Martínez la incluye entre las 6 parroquias medievales de Magaña: San Salvador, San Martín, San Miguel, Santa María de la Vega (Barrio de Santa María), Santa María de Verducea (Barrio de Abajo) y Santa María de Barruso. Actualmente la ermita de San Salvador se encuentra en un cabalgante estado de ruina que ha llevado al derrumbe de su esquina suroeste con grave riesgo de desaparición. Desde la Asociación, en nuestro afán por conservar Magaña y su patrimonio nos hemos propuesto evitar su total desaparición, aunque la actual coyuntura dificulta la consecución de ayudas. Desde estas líneas intentamos transmitir la importancia que esta zona, ahora abandonada, tuvo en los tiempos de génesis y apogeo de Magaña y mantenerlo en nuestra memoria a través de su único item presente: la ermita de San Salvador. ¿Podemos quedarnos de brazos cruzados mientras desaparece parte de la esencia de nuestro pueblo?...

¿Qué opinamos los magañeses? ¿Podemos dejar arruinarse totalmente esta reliquia? Más de 800 años podría hacer que antepasados nuestros aportaron su sudor, su dinero y su fe para tener su iglesia en su barrio. Parece conveniente buscar los recursos precisos para evitar su ruina. (Opinión de Pepe)


En primera persona.

PAULINO DURO PASCUAL, UN MAGAÑÉS EMIGRANTE

El regreso al pueblo supuso la vuelta a la rutina del campo y los huertos. El hermano mayor de Paulino, Antonio, emigró a Buenos Aires llamado por su tía Juana en tanto que Manuel cumplía en Zaragoza el servicio militar por lo que en casa quedaban los padres, Paulino y su hermana Juanita. Ya licenciado, Manuel trabajó un año en Barcelona pero tuvo que regresar porque Paulino sufrió unas fiebres tifoideas y en el pueblo era necesaria su aportación. Superadas las fiebres sin secuelas, con su hermano, entre 1960 y 1963, pudo ganar algunos jornales en el pueblo labrando o segando en días alternos para quien lo necesitara. De igual modo, en otoño fue a la vendimia a Olite (Navarra), con Florencio Recio, su quinto y amigo, a dormir en los pajares y ganarse el salario y la cena pues la comida y el almuerzo eran de su cuenta. Al menos iban con trabajo ya buscado. Así conocieron Olite y Sada de Sangüesa (Navarra) e intentaron recoger patata en Salvatierra (Álava) Pasada la Navidad de 1961-62 Paulino se juntó con jóvenes de Villarraso, Pobar y Aldealaseñor para ir a un trujal de Jaraíz de la Vera (Cáceres) doce horas diarias por cien pesetas más la cena y el viaje de ida y vuelta, sin seguros ni más descanso que el domingo Gordo (de Carnaval). Era un molino bastante moderno; día y noche sin parar, los cuatro rulos moliendo la aceituna, cayendo a una batidora, donde se calentaba la masa, dos cargas de unos cien capachos cada una y seguido a la prensa, que era automática. En la jornada de doce horas se molían siete cargas por cada prensa y en las veinticuatro horas se molerían en total unos 40000 kilos de aceitunas. Cuenta Paulino que el mayoral o maestro era Gorgonio, de Pobar, y que hacían el viaje en coche de línea a Soria, en un tren a Madrid y otro a Plasencia y de nuevo coche de línea a Jaraíz. Regresaban en autobús por Talavera y Madrid y aquí cogían “la Continental” hasta Soria.

Recuerda Paulino la rutina del pueblo y la dureza de la siega y la trilla con descanso reducido a los días de San Pedro, Santiago y la Virgen. Y en el otoño del 62 de nuevo la vendimia pero esta vez andando tres horas hasta Valdegeña a coger el tren de Pamplona que pasaba por Olite. Y allí Jesús y José, los mismos patronos, y el pajar para dormir durante quince días; y caminar hasta San Martín de Unx a trabajar para el presidente de la Cooperativa Vinícola del pueblo que los había salido a buscar y contratar en el camino. Y a recoger patatas a Álava, esta vez con trabajo, en compañía de Jesusín pues Eutimio decidió ir a Llodio junto a su hermana Petrín, allí casada, lo que determinaría su futuro en tierras vascas. Aquí, de trescientos sesenta y cinco días del año lloverá unos doscientos., les decía un vecino del pueblo, Gureñu. Así que se trabajaba en la recogida de la patata cuando se podía y cuando no en los almacenes que tenían. Las mujeres trabajaban mucho en el campo y dominaban muy bien los bueyes. Y nosotros teníamos pensión completa y cama añadida. Añade Paulino que trabajaron después en la selección de la patata con cribas de varios calibres y funcionamiento eléctrico: grandes, medianas y pequeñas, estas para la futura siembra. Preocupado Jesusín por un grano que le salió y la alta fiebre ocasionada, y desconocedores y temerosos de la cuestión de seguros médicos, decidieron irse a casa con el disgusto de los empleadores que se negaron a pagarles su trabajo si bien después les enviaron a Magaña su importe. Tras la campaña de la aceituna de los meses de enero, febrero y marzo, también en Jaraíz de la Vera, la novedad vino con la interrupción de la siega a finales de julio porque Paulino, siguiendo la ruta de bastantes jóvenes en aquellos años, había presentado solicitud para ir a “teléfonos” (a los “palos”, también decían por allí) y fue a examinarse a Barcelona en compañía de Pablo León Duro, su primo. Primero: cultura general y escritura.


Si aprobabas ese tema, pasabas al práctico, hacer dos hoyos, uno con barra y cazo y otro con pico y pala. Recuerdo la prueba, muy dura, por el calor y las ampollas que nos hicimos en las manos. Terminaba la prueba con el reconocimiento médico. Podían marcharse a sus pueblos y ya les avisarían. Una vez admitidos, en agosto asistieron a un curso teórico-práctico en la escuela de la Central Telefónica de Hospitalet, calle Farnés s/n, con horario de 9 a 14 horas. Líneas de hilo desnudo, postes, crucetas, hoyos, etc. Al final del mes examen: subidas y bajadas en un poste de 13 m., subir y colocar la cruceta. Pasadas la teórica y la práctica de celadores vendría la selección de personal para empalmadores, en brigadas, con recuerdo para Camprubí, López, como compañeros o capataces. Trabajo que proporcionaba a Paulino más ilusión: cables conductores de cobre recubiertos de plomo y papel o pulpa; dos hilos de la central a la caja en el domicilio y el número que se le asignaba: por ejemplo, para el domicilio, en Zaragoza, de quien esto escribe era el 32, para la calle de Fuenterrabía el 43, etc., según fueran las centrales de Delicias o El Portillo. ¿Cuántos hilos iban en cada cable de esos que Paulino tendía? Pues 25 pares o 100, 150, 200, 300 o 400 por las fachadas y aéreos; y 600, 1200, 1800, 2400 subterráneos a través de registros y cámaras. La práctica de este mes era de la siguiente forma: sentados en mesas preparadas abrir la abertura del empalme correspondiente siempre empezando por el de 25 pares, parafinando dichos pares y tubitos de algodón a una temperatura de 190 grados y confeccionando el empalme en tres secciones de tubitos. Así día tras día haciendo empalmes mayores cada vez y perfeccionando en calidad y rapidez las torsiones hasta llegar a final de mes y hacer la prueba eliminatoria. Seguía el curso preparando el manguito de plomo siempre 8 cm más largo que la abertura del cable de empalmar. Resuelto el empalme se parafinaba, se vendaba con tela muselina, se centraba el manguito y en los extremos, con una maceta de madera, se acoplaba bien para soldar. El soldar dependía con una lámpara de gasolina calentar bien el estaño dando antes con estearina en parte de cable y manguito y con trapos adecuados para este uso terminar las dos soldaduras lo más perfectas y seguras posibles. A mitad de curso, que duraba seis meses y dos más de prueba, ya los habían llevado a Oliana (Lérida) a trabajar en una línea nueva. Y a las 30 pts. que cobraban en la escuela añadían ahora una dieta de otras treinta, o sea, en total 60 pts. Si entre dormir y lavar la ropa en la pensión –la maestresa, decían– y comer en bares gastaban unas 100 pesetas diarias… El horario de la escuela era por la mañana; después de comer, con mi compañero Betés, íbamos a trabajar muy cerca, por horas, a un almacén de madera, serrería, entrada y salida de camiones con tablas, nos pagaban

la hora. Y en este punto cuenta Paulino una anécdota. Ya en una pensión a Paulino le faltaron de su maleta 1000 pesetas y, si bien su primo Pablo se oponía, decidieron denunciar con la señora el hecho. Fuese como fuese vieron cómo tras la conversación entre el policía y la mujer esta les entregó dos billetes de 500 pesetas. Acabó 1963 y llegó 1964 y seguían perfeccionando en el curso de empalmadores con algún trabajo en cámaras de registro de cables de empalmes entre centrales. Hicieron dos meses de prueba en Tortosa y a mediados de abril de 1964 les dieron el nombramiento de “empalmadores de entrada” lo que significaba fijos en la Compañía Telefónica: 2940 pts de sueldo mensual, alta en la Seguridad Social y, según convenio, quince días de vacaciones anuales. Su residencia era Barcelona y pertenecía a una brigada de Construcciones que dirigía López. Buen susto recibió Paulino un día en que, a causa de alguna conducción de gas, perdió el conocimiento y lo salvó su compañero Esteban del Amo. En julio de 1965 cambió de residencia, Gerona, junto a su hermano Manuel. En trece años de trabajo en la brigada de Construcciones fueron muchos los lugares y compañeros de trabajo y de pensión, las anécdotas por los idiomas –catalán, gallego…- En enero de 1965 dejan Lérida y van a Palma de Mallorca, viajes y dietas por cuenta de Telefónica, pues su residencia seguía siendo Gerona. Hotel, pensión, piso, Palma, Palma Nova, Illeta… Y a Mahón, en Menorca, en cuyo desplazamiento conoció el mareo...En el verano regresaron a Mallorca pero en avión… Palma, Santa Margarita… y vacaciones a segar en Magaña, quince días. En su pueblo vio el progreso pues una recién constituida cooperativa permitió a un grupo de magañeses disponer de tractor y trilladora y trabajar de modo colectivo. En 1967 conoció Sitges con unos 14000 habitantes que en verano se convertían en 70000, según decían. Cuenta Paulino la anécdota de haber sido llevados en grupo a la comisaría por una discusión con un extranjero que avisó desde su hotel a la policía. Tras dos horas de explicaciones y esperas les permitieron irse con el consejo de ir calladitos y al día siguiente a poner teléfonos. El verano transcurrió entre Tarragona y Salou y sus playas y paseos. Y del 1 al 15 de septiembre a Magaña. Y después otra vez Tarragona y Rosas con gallegos, castellanos y andaluces y nombres como Domingo, Longines, Arias, Estepa, Relaño, Fermín, Iglesias, etc. Las uvas del 68 las comería en Palafrugell después de trabajar en Palamós y Playa de Aro. Tras breve paso por la Zona Franca de Barcelona vio vacantes anunciadas en el Boletín Telefónico que se publicaba cada quince días y no dudó en pedir destino en Pamplona, Departamento de Construcciones. Compañeros nuevos, de Burgos, y un capataz conocido, Izquierdo, y a trabajos urbanos que ya conocía. Suerte en la búsqueda de pensión, con un matrimonio de Guadalajara de trato familiar.


Central de San Juan, turnos semanales de 6 de la mañana, 2 de la tarde o 10 de la noche. No hay dietas pero sí horas extraordinarias porque hay trabajo en la ciudad y en numerosos pueblos pues Navarra era avanzadilla del teléfono automático. Y el día 19 de mayo de 1969 recibió el permiso de conducir, interrumpido por su traslado. Pasó una temporada en Miranda de Ebro donde compartió pensión con obreros de la central nuclear de Santa María de Garoña. Como es de nombrar, y no podía ser de otra forma, decidí comprarme coche: un SEAT 600D cuya matrícula era BU35656, nuevo a estrenar. Y la verdad, cuando fui por primera vez a ponerle combustible no sabía cómo hacerlo. En la primavera de 1970 fue a Logroño donde trabajó con Izquierdo –el capataz-, Izquierdo, Rojo, Cubillo, Casimiro, Dice, todos de Burgos; y Pérez, Ochoa, Zubiría, Brito. Todos lo conocían por Duro. Después sería su destino la Ribera Navarra: Cadreita, Ribaforada, Buñuel, Fustiñana, Cabanillas, Cintruénigo, Murchante, Fitero, Arguedas, Valtierra – con la calle más larga de Navarra, dos kilómetros– Recuerda el cartel a la entrada de Murchante: Quien a Murchante vino/ y no compró el vino/ ¿a qué vino? O el refrán de Corella: Corella la bella, rica de pan y pobre de leña. Como su hermano Manuel y Marisol vivían ya en Tudela Paulino estuvo a pensión con ellos. Era junio de 1970 cuando, entre trabajo y diversiones, conoció a Emilia Rodríguez Morón, que trabajaba en el bar-restaurante Iruña; comenzaron a salir hasta hacerse novios formales. Fue el año en que compró un piso en el mismo edificio que el de Manuel y Marisol, un 7º piso en el nº 20 de la carretera de Zaragoza junto a la plaza de toros y el restaurante La Parrilla. Terminaría el año en Pamplona. Sangüesa lo acogería unas semanas de 1971, con una cuerda de 50 m, tomando medidas por montes y campos, para, al parecer, tender una línea en el futuro. Incorporaciones nuevas a la brigada: Fraile, leonés, De Pedro, de Barcelona, Orte, de Añavieja. De paso por Alfaro y regreso a Pamplona. Al empezar el mes de mayo y viviendo en Pamplona, esta vez sí que hubo novedad ; pues exactamente el día 8 de este mes de mayo de 1971, mi novia Emilia y yo decidimos casarnos siendo la boda en Almazán (Soria) iglesia de Santa María, invitación restaurante El Puerto. Fue padrino el padre de Emilia y madrina mi madre Margarita. Los padres de Emilia vivían en Moñux (Soria) a unos diez kilómetros de Almazán. Con el 600 fueron a Barcelona y de allí volaron una semana a Palma de Mallorca para completar los quince días oficiales de vacaciones. Ya en Pamplona, piso antiguo de alquiler, sin ascensor ni calefacción, en Berriozar, cerca de la montaña de San Cristóbal. Recuerda Paulino en este punto cómo ya todos sus hermanos se habían casado: Antonio en Buenos Aires con Julia en 1967; Manuel y Marisol en Tudela; y Juana con Antonio Carrascosa en Soria el año 1968. Y Magaña pierde juventud.

Muerte de Baldomero, padre de Emilia, desplazamientos de trabajo por Bilbao, Ortuella, Portugalete, cada vez más penosos por el hecho de estar casado, pese a lo que continuaría con ellos cinco años más. Vacaciones de verano en 1972 y primer alumbramiento de Emilia en Tudela ya que el hospital estaba junto a la plaza de los Fueros. Así que el día 24 de agosto por la tarde nació nuestra primera hija BegoñaEsther Duro Rodríguez, 3,300 kilos y todo bien. La satisfacción de ser padres es tan grande que siempre es grato recordar. De nuevo a Pamplona y en 1973 un año en San Sebastián, Guipúzcoa, provincia en la que el servicio telefónico era municipal y querían incorporarlo a Telefónica, por lo que hubo mucho trabajo: Rentería, Fuenterrabía, Hernani, Irún… Escapada rápida a la boda de la hermana de mi mujer, Eliber, en Tudela. Segundo embarazo de mi esposa y nacimiento de nuestra segunda hija, Ana María, el 14 de noviembre de 1973, en Pamplona. Desplazamientos diarios desde Pamplona a San Sebastián, junto a Brito y Rojo. Y más tarde los viajes se alargaban hasta Vizcaya por lo que nos quedábamos allí entre semana. Dos hijas pequeñas y desplazamiento permanentes… duro pero había que soportarlo. Las vacaciones en Tudela y Moñux, siempre con el 600 a tope. Decidimos cambiar y compramos un Renault 12-S, en Almazán, matrícula SO-3978-A. El trabajo en Guipúzcoa, ya en 1975, nos hizo decidir alquilar un piso en Rentería. Vacaciones, anunciadas en el boletín telefónico, gestionadas por Telefónica y más económicas que por libre, en Gandía; y encuentro con el primo Victorino que veraneaba con su familia en Benidorm. Anécdotas de despistes variados y gente amable o tiempo que perder. De la playa a Moñux y de aquí a Pamplona. Solicitado cambio de destino, les fue concedido a primeros de 1977: Zaragoza, Me incorporo en las oficinas de Telefónica del Departamento de Conservación, brigada de empalmadores para llevar el trabajo de mantenimiento de averías dentro de la ciudad y barrios cercanos. Alquilaron un piso sin muebles en Conde de la Viñaza, barrio de Delicias y las niñas iban a un colegio privado de la calle Jordana. Vacaciones en Miami, Tarragona, cerca de Hospitalet del Infante. Y en este punto y momento –25 de mayo de 2010- en el que escribe esta página de sus memorias, Paulino recuerda esta “coplilla, historia o anécdota”: El veinticinco de mayo/ todos los soldados iban/ muy contentos a la guerra;/ menos un pobre soldado/ que ni come ni se alegra./ ¿Es por padre o es por madre?/ ¿o es por servir a la guerra?/ No es por padre ni es por madre/ ni es por servir a la guerra;/ Es por mi querida esposa/ que la he dejado enferma./ Si es por tu querida esposa/ coge mi caballo y vete/ que por un soldado menos/ no se va a acabar la guerra./ El soldado, agradecido,/ echó mano a su cartera/ dándole a su Capitán/ una cadena de perlas./ Tenga usted, mi Capitán,/ esta cadena de perlas/ me la regaló mi esposa/ el día de la enhorabuena. //


Localización y reparación de averías en Santa Isabel, Polígono de Malpica, etc., y rutina habitual. Y la intención de comprar piso se ve realizada en 1978: vivienda de unos tres años, en la Bombarda, bloque 28, 3º D, hoy calle Biarritz, 15, 3º, D. Y el verano en Vinaroz pero prefiriendo la playa de Peñíscola. El cambio de piso conllevó la venta del de Tudela y el consiguiente cambio de colegio para las niñas, que irían a unas aulas de la calle Ramiro I y más tarde al colegio público de reciente construcción Camón Aznar donde cursarían la EGB. Piensa Paulino ya en el año 1979 pero, sin que vaya al caso ni en fecha ni en tema, introduce una anécdota, según él la llama: se juntaron chicos de 13 y 14 años y empezaron a decidir sobre su futuro. Enumeraron sus deseos: marqués, médico, cura, boticario, arquitecto, ingeniero… Y el séptimo los sorprendió afirmando que él deseaba que sus padrecitos vivieran tanto como él. ¿Y para qué, le preguntaron, si estarán tan achacosos que no podrán dar ni un paso? -Los quiero precisamente para llevarlos del brazo y darles mi dulce apoyo, mi pan, mi amor y mi amparo porque ellos conmigo hicieron siendo pequeño otro tanto. Y aquí Paulino vuelve atrás la vista y recuerda algo que hizo hacia los veinte años: extender a destajo piedra con horcas de hierro en la carretera entre Navalcaballo y Los Llamosos, para el Burrero, aquel señor gordo, tal vez de 160 kilos, que vivía en la calle Santa María de Soria. Se le decía EL BURRERO porque en otros tiempos, no tan lejanos, se empleaban burros para el acarreo de la piedra. Era mayo y se hizo muy duro el trabajo de aquellos 1520 días. Recuerda cómo, entre otros, Santos Matute, ya casado, Inocente (el Tente), Florencio, Manuel… recuperaban fuerzas con tocino crudo y pan. Para no repetir la rutina habitual de 1979 o 1980, teléfonos, playas…, Paulino vuelve atrás y enumera los juegos de muchachos allá en Magaña (ya expuestos en el nº 2 de la revista) Iniciado el año 1982 falleció, joven, la abuela Eugenia, E. Muñoz Tarancón-. Y en mayo moría la abuela Margarita –M. Pascual Gómez-, ya bastantes años atrás delicada. Y como contrapunto a las desgracias el 16 de mayo hicieron las niñas Begoña y Ana su primera comunión, en la parroquia de Ntra. Sra. del Rocío, en la Bombarda.

Nuestras palabras Vertedera Para binar

azuela yugo

costillas barzón

Arado de madera. Clavija Timón Esteva Villortas /Vilorta Tornillo/Pasante Camba/Cama Pescuño/Cuña Orejera Reja Dental

Media Fanega Celemín

Trillo

VOCABULARIO Sobre aperos de labranza y trilla Miniaturas de Paulino Duro P.

Piedras tantes Sierras Ruedas

cor-


HABLAN LOS POETAS

Luciano Municio

Recuerdo de Magaña Querencias del azor… Hermosa tierra, regazo de un Alhama que aún no es río. Enebros, encinares, desafío terco y audaz a la soriana tierra. Un castillo –pendón de piedra– encierra inertes en su adarve roto y frío nostalgias de tu rancio señorío, tan viejo como el suelo en que se aferra. Tan recio como recias son sus gentes que, por ser de Castilla, honran a España y son, por ser de Soria, diferentes. Paisaje, piedra, Historia...Mezcla extraña con que una fugaz tarde, suavemente, me acaricia tu paz… ¡Gracias, Magaña! Segovia, Navidad, 1987

MAGAÑA VIVE EN MÍ Jaime Albo

Con mañanas de frío y tardes de majada, brillan lienzos de escarcha en los tejados y en huellas de cristal por calles blancas. Con tu vestido de nevada raso que la cellisca con silbantes ráfagas, va pespuntando cintas en ribazos, y en ventisqueros, círculos de organza. Entreabro el arcón en la distancia repleto de añoranza de corderos, corriendo, dando saltos y retozos entre balidos tiernos. En bocanadas de humo revocado por un soplo del cierzo en la cocina, ardiendo quejumbrosa, estando tú dormida. ¡Magaña vive en mi alma! Con sonido de cuerno de llamada insistente, cuando un rayo de sol en la montaña enciende. Con los mozos cantando en la cantina, porque sueño y recuerdo conmovido el olor a mañana despertada, a incienso y cera, siendo monaguillo.

POEMA DE LUCIANO MUNICIO La Asociación C.R. de Amigos de la Villa de Magaña quiere dedicar este poema a la viuda de Luciano Municio, poeta que, junto a su esposa, vino a Magaña de la mano de Azucena Gómez Heras y familia. Y ella nos ha permitido reproducir sus hermosos versos.

Entre amarillo aroma de la aulaga, con el sol reluciendo en los espinos, en memorar viejo de edad temprana Magaña va conmigo. Con los sueños primeros de aventura en las tardes de domingo en primavera, que en las alas del viento se marcharon, y las alas del viento es quien los lleva. (sigue)


HERMENE OS SALUDA

(es continuación)

Hola amigos de Magaña y de la revista Cascarita:

Entre el color del chopo en la ribera y tus brillantes campos de rocío y olor a tierra con aroma vieja, con deseo de ti, soy tu mendigo. Magaña vive en mi alma, en mis pupilas de mirar el águila, con el sabor de adolescencia ausente, en los nudillos de estrujar mis lágrimas. Pero a veces...no puedo ver tu luz que alumbra mis recuerdos con palabras, me acaricia tu viento colorido y la emoción me embarga la mirada. ¡Magaña va con mi alma! Con tu castillo de leyenda brava, que en silencio ha guardado mis recuerdos al despedirnos cuando yo marchaba, mas, cada vez más honda, tú vivirás dentro de mí, Magaña. Julio/ 2007 Jaime Albo

Quiero contaros una anécdota que me ocurrió un 28 de Diciembre fiesta de los Santos Inocentes en Magaña: corría el año 1956, tenía yo 11 años. Recordaréis los de cierta edad que antes de tener agua corriente en nuestras casas, nos abastecíamos con el agua de nuestras fuentes y nuestros dos ríos; Montes y Alhama, que siempre llevaban un agua pura y cristalina. Nos servíamos de diferentes vasijas; cántaros, calderos, botijos, etc. A veces, nos servíamos de caballerías, mulos y burros principalmente, que llevaban aguaderas y portaban cuatro cántaros, así nos cundía más el viaje. Pues bien, tenía el tío Eloy una burrita pequeña muy entrañable, de caminar pausado y ese día llevaba sus aguaderas con los cuatro cántaros y nos encontramos en San Juan llenando yo mi cántaro en el pozo. Os lo cuento en forma de verso: INOCENTADA DE UNA BURRITA INOCENTE Iba yo presurosa/ con mi cántaro a por agua,/ y apoyada en la piedra/ mi cántaro yo llenaba./ Pasó la burrita linda/ con pisadas muy pausadas,/ pequeñita y muy valiente/sus cántaros en aguaderas portaba./ Cuando cerca de mí pasó/ con ligero empujón/ en el agua me metí/ pues ella a mí no me vio./ El cántaro por allí flotaba/ y el asa se le rompió,/ yo, en las aguas del río Alhama/ recibí un gran remojón./ El dueño de la burrita/ se quedó muy asustado,/rápido me sacó del agua/ quedándose muy preocupado./ Por la cuesta de San Juan/ ligera subí a mi casa,/ pues veintiocho de diciembre/ me podía quedar congelada./ Mi madre que así me vio/ en la cama me metió,/ y unas friegas de alcohol/ por todo el cuerpo me dio.// No me pasó nada/ ni siquiera un constipado,/ aunque era invierno soriano/ tampoco había helado.// /El dueño de la burrita/ estaba muy preocupado,/y vino a verme a mi casa/ por si me había recuperado./ Pasaron algunos años/ y el tío Eloy aún recordaba/ hablando del incidente/ siempre me lo comentaba./ Yo al tío Eloy le respondía/ que olvidara el incidente,/ solo era la inocentada/ de una burrita inocente./ Cada veintiocho de diciembre/ la recuerdo con cariño,/ aquella graciosa inocentada/ y aquellos tiempos de niños.// Espero que os haya entretenido y os deseo lo mejor en el año 2012. Un saludo muy cariñoso a todos. Hermene

La revista Cascarita agradece a Jaime y a Hermene su amabilidad al facilitar la publicación de sus recuerdos y/o emociones, siempre tan íntimas. y os felicita y anima a que sigáis colaborando.

Vista parcial del barrio de arriba desde el castillo. En honor a los colaboradores. Foto de los años 70.

Nuestra WEB: amigos de magaña.es Nuestro correo: amigos de magana@gmail.com


IV ENCUENTRO DE TIERRAS ALTAS Magaña, 26 de septiembre de 2011 Unas quinientas personas se sentaron a compartir comida en el “barrio” para celebrar el IV Encuentro de Tierras Altas, para gran honor del pueblo, en Magaña esta vez. Muchas gentes, hijos, descen-

dientes y vinculadas a Magaña y, también, muchas personas de los pueblos de la comarca. Copita y pastas para recepción de visitantes y lugareños; visita a todo el pueblo, preferentemente al castillo, jotas navarras para la hora del vermut, comida de confraternidad: ensalada, carne guisada, fruta, dulces, café y licores, ligeramente pasados por una fina y transitoria lluvia que no empañó la tarde pues el sol retomó su esplendor. Inflables para los pequeños. Y chocolate para despedida. Mucha gente y mucha comunicación entre todos: en pocas ocasiones se reúnen quinientas personas en Magaña en torno a unos actos y una mesa; y pocas veces volveremos a ver tanta gente deseosa de subir al castillo o al campanario… Enhorabuena a los organizadores y colaboradores –Fernando, Hortensia, José Luis L., etc., etc.

Grupo de Jotas de Tudela, que siempre gustan

Visitantes que suben a admirar el castillo


RUTA DE LOS MOLINOS ASOCIACIÓN C. R. DE AMIGOS DE LA VILLA DE MAGAÑA

RUTA DE LOS MOLINOS. Domingo, 30 de octubre de 2011

El domingo 30 de octubre, a las nueve de la mañana, salimos un grupo de animosos caminantes, por la carrera, buscando el camino recuperado de los molinos. Día soleado, hermoso, apto para andar por la umbría de la Rastra y de las Zorreras o por las Majadas del Río, para ver las ruinas de varios molinos y la hermosa naturaleza de Magaña en toda esa zona. Como muestra, entre otras, vaya esa foto de una enorme encina, junto a los huertos abandonados de la Vega, bajo cuya sombra nos pareció bien almorzar a Martín, José, Wences, Joaquín, Carlos, Sara, Maribel, Pepe, Ascensión, Javier, Ángel, Eduardo, Laura, Miguel Ángel, M Cruz y su esposo, Rosa, Inma y Puri, que hizo la foto.

MAGAÑA, 12 de noviembre de 2011. O T O Ñ O E N T I E R R A S A L T A S La comarca de Tierras Altas celebró su otoño sábado a sábado, este en Magaña.

La primera actividad fue la creación de centros de acebo navideños. Dos jóvenes trajeron acebo y otras plantas de Oncala y diversos materiales para mostrar a magañesas –y algún magañés– el proceso creativo. La lección fue bien aprendida por Hortensia, Elvira, Matilde, Pili, Sagrario, Candi, Estrella, Maribel, Laura, Maribel , Maria José, Barrusa, Charo, y otros más. Aunque algunos señores, como Cres, Martín, José, Juan, Pepe también siguieron las explicaciones y observaron los progresos.


Y SIGUE EL OTOÑO EN MAGAÑA Félix ofició de maestro cocinero y parece que fue buen chef, a juzgar por el regusto con que muchos repitieron. El ágape reunió más de cuarenta comensales en el teleclub. Como siempre, ves un grupo de entusiastas -ellos y ellas– que atienden generosamente a quienes ya van o vamos contando más años. Al chef y a ellos, encabezados por Fernando, nuestra gratitud para siempre.

Y por la tarde, las golosinas: rosquillos, pestiños, buñuelos… Rosario, Matilde y Maribel muestran que sus habilidades no se olvidan.

MÁS OBRAS

EN

EL

PUEBLO

Hay obras en el barrio de abajo y parece que el Montes ya no será el modesto río que hemos conocido sino un hermoso cauce urbano, eso sí, con falta de agua. Algo que no depende de la CHE ni del alcalde. Ya lloverá...

Fotos Maribel


ASÍ COCINABÁMOS: recetas de dulces tradicionales Candy H. J. ROSQUILLOS. INGREDIENTES: 4 huevos 1 tazón de azúcar 1 tazón de aceite de oliva 1 tazón de leche 2 sobres de levadura Royal y 6 gaseosas Harina la que se necesite

BUÑUELOS. INGREDIENTES: 1/2 litro de leche 4 huevos 12 cucharadas de aceite 6 cucharadas de anís 15 cucharadas de azúcar 2 papeletas de gaseosa y 1 papeleta de levadura Royal. Harina, la masa ni dura ni blanda

LECHE FRITA. INGREDIENTES: 60 gr. de harina 30 gr. harina de maíz 120 gr. de azúcar 750 ml. de leche que se cuece con canela 3 huevos cortarlo a cuadritos, freir en harina y huevo y añadir azúcar glas y canela.

PESTIÑOS INGREDIENTES: 1 vaso de aceite 1 vaso de moscatel un poco de bicarbonato harina hasta que la masa quede dura, se extiende con el rodillo y se corta en rectangulitos se fríen y se le añade azúcar y canela.


FOTOS DE “ENTONCES” Las niñas de antaño son madres hogaño; las madres son abuelas; las abuelas fueron diciendo adiós. La vida y la muerte imponen su ley. La fotografía nos ayuda a recordar.

Coincidir en una foto no es una casualidad. Es una consecuencia de la unión real, vivida y vívida, entre las gentes de un barrio o de un pueblo. Sentimiento que se siembra en la infancia y permanece imborrable. No importa que la vida nos haya distanciado en el espacio y en el tiempo. Buscamos siempre la coincidencia. Magaña nos la brinda a cualquier edad.


FOTOS DE ENTONCES

TRADICIONES EN MAGAÑA:ROSQUILLAS. PROCESIÓN A BARRUSO

Aporta la fotografía Hermene.

Aporta la foto Maribel

Pedir las rosquillas es una tradición que se mantiene. Un día los mozos se ayudaban de una borriquilla: cuántas veces recordamos a Luis León con la suya. Y ahí vemos dos fotos de diferentes tiempos pero de idénticas maneras. Luego, la locomoción invadió el sistema y el quad tomó el relevo. Como observación adicional reparemos en el urbanismo, las condiciones de la calle, “al natural”, con empedrado rústico o, en su defecto, las piedras de siempre, como en la foto de la izquierda. En el año 2011 Nacho y su quad sustituyeron al entonces enfermo de gravedad y luego fallecido, Isidoro, y su quad.

Foto de Rafa

Desde hace muchos años los vehículos circulan por todas las calles del pueblo, pues todas están pavimentadas. Las esencias se mantienen, las circunstancias cambian.

En procesión hacia la ermita. Rostros que fueron y ya no son. Otros que permanecen, con cambios. Los que están, los que fallecieron, los que vienen, nutren el grupo de fieles a la virgen de Barruso.

Foto de Maribel


MÁS SOBRE LA

RUTA DE LOS MOLINOS

Fue el 30 de octubre de 2011. Una veintena de andarines respondieron a la convocatoria de la Asociación y caminaron por la ruta recuperada “de los molinos”. Vieron el puente que fue y ya no es, el Molino Primero y San Salvador desde la Rastra, la Fuentelcepo sin pilón a la vista, las perspectivas de San Miguel, el castillo y la carretera de Fuentes; Peñaquemá y su barranca –con las tristes historias de caballerías lloradas, alimento de los buitres-, las curvas del Molino Segundo, la Cerradilla, el Berral y el Molimanco; las Majadas del Río con su piedra geométrica y la fertilidad que sigue dando la sirle de las ovejas que allí fueron tantos años encerradas; “la tranca que cogió el Pepe”, todavía indemne en su hueco; Manadizos y las solanas ricas en romero que un tiempo manaron miel; las ruinas de los Molinos Tercero y Cuarto; la frondosidad del Vedado con sus chaparras, sabinas, enebros, robles y demás especies; el río Alhama, también allí sediento, los pajares del Marre y las ruinas del molino de su nombre… Y, si serían grandes caminantes, hasta el barranco de Valdejeminillo y las inmediaciones de los huertos abandonados de la Vega de Cerbón, que es Magaña. Y aquí una magnífica encina, gigante, acogedora, punto que marcó el final de la ida, la sentada a almorzar bajo su sombra y el inicio del retorno. Satisfacción, camaradería, amistad. Y algún trofeo, como aquel palo-serpiente que un maño, Ángel, consiguió porque “lo vio primero”. Un caminante ======================================================================================

====================================================================================== RINCÓN PARA LOS LIBROS “DULCES SUEÑOS, LILA” es el título de un libro de Montserrat Domenech y Eduard Estivill, de Editorial Beascoa, que, además de facilitar dar las buenas noches a los padres e hijos, contiene el método Estivill para dormir. Ambos autores tienen varios libros que enseñan los buenos hábitos a los niños. Libro recomendado por Candy. También vosotros podéis recomendar los libros que consideréis interesantes o apropiados para un fin.


MAGAÑESES POR EL MUNDO

EL TINDA”, UN GAITERO MAGAÑÉS EN TIERRAS DE SORIA (

Laura Albo Izquierdo, desde Barcelona, nos envía el relato de lo que su padre hacía antes de emigrar)

Como sabréis, mi padre era el penúltimo de siete hermanos. Los pequeños, que eran Hipólito, Tinda y Aurín, asumieron duros trabajos en la época de guerra, pues llegaron a coincidir hasta tres de los hermanos mayores, Esteban, Miguel y Constancio en el frente. A mi padre lo de la música le venia de familia. El abuelo era gaitero, tocaba muy bien el clarinete, sobre todo tocaba pasodobles y un repertorio que él tenía, e introdujo a mi padre en el mundo de la música, primero con el tambor y luego con el clarinete. El abuelo le dijo que tenía que aprender a tocar el tambor, y a mi padre aquello le gustó mucho. Cogió unas baquetas y hacía la percusión con una tabla que él mismo preparó. Cuando aprendió bien el compás, dice mi padre que ensayaban en casa, y para tocar el clarinete iba a hacer prácticas de solfeo con un cura del pueblo que por entonces estaba en casa de la tía "Emilia". Como todos los gaiteros, iban tocando de pueblo en pueblo. Los hermanos que acompañaron primero al abuelo a tocar fueron el Miguel y el Esteban. Miguel llegó a tocar muy bien el clarinete, y en su mejor "época de músico", lo tuvo que dejar para emigrar a Barcelona. Mi padre y él habían coincidido muchas veces en varias fiestas de pueblos y en alguna boda también. Son muchas las peripecias que pasaban para llegar a tocar a los pueblos. El primer pueblo al que fue a tocar mi padre fue a Fuentes de Ágreda, y lo pasaron francamente mal para llegar, y además coincidía con la fiesta de Magaña. Cuenta mi padre que su hermano el "Angelillo" los llevó en mulo hasta Matalebreras y desde allí andando hasta Fuentes de Ágreda. Nada mas comenzar a andar, empezó a llover, y llegaron a destino “como una sopa”; el alcalde de Fuentes les dijo a los vecinos que la fiesta se posponía hasta el día siguiente, pues los músicos estaban indispuestos; les dieron de cenar, cama y les ayudaron a secar los aperos de música que quedaron totalmente mojados por la lluvia. El alcalde les dijo “ustedes a dormir que la fiesta empieza mañana”. Cuando se aclaró el temporal, estuvieron tocando hasta tres días, y quedaron tan contentos que en años sucesivos les llamaron para tocar en fiestas.

Bueno es que los abuelos tengan ocasión de transmitir sus aficiones a los nietos. Así ocurrió con el abuelo o bisabuelo de las familias de “El Tinda” y Federico-Benjamín-Zacarías, quien aprendió música en Cuba y la transmitió a sus descendientes


LA MATANZA : RECUPERACIÓN DE UNA TRADICIÓN VITAL Siempre fue la matanza cosa de toda la familia y más. En ella participaban desde el abuelo a los nietos, estos agarrando bien el rabo del cochino. La tradición se ha recuperado gracias a La Casuta, Fernando y bastantes personas más. Cumpliendo la normativa vigente y sustituyendo las aliagas por el soplete de butano pero, en esencia, con el mismo proceso de siempre. ¡Viva la matanza 2012! (Fotos: Puri del Barrio)

Cuántas calderas de cobre se vendieron por necesidad o ignorancia!

Hermoso morcillón y no menos hermoso cazo antiguo de madera

La matanza siempre fue y es también cosa de hombres

No está mal que Miguel conozca y conserve las tradiciones

Tres protagonistas permanentes de las matanzas en Magaña

La artesa acoge una de las mejores aportaciones del cerdo


“EL TINDA”, UN GAITERO MAGAÑÉS EN TIERRAS DE SORIA Magañeses por el mundo

Los chiquillos y mozos de aquellos años cuarenta y cincuenta siempre recordarán al tio Hipólito y al Tinda tocando el tambor y el clarinete en la casa concejo o en la plaza, salvo en Cuaresma, tiempo en que la música bailable se silenciaba. Años después sería protagonista el “picú”

Tocaron en muchos pueblos, y en algunos había que andar más que en otros. Algunas veces después de tocar tenían que ponerse en camino para llegar a tiempo a tocar la diana en otro lado. Cuenta también que un año fueron andando sin dormir desde el Espino hasta Navabellida. Había muchos pueblos a los que ir a tocar: Fuentes de Ágreda, Vozmediano, Añavieja, Matalebreras, El Espino, Suellacabras, Pobar, Almajano, Matasejún, Valdelavilla, Las Fuesas, Castillejo..... Recuerda también mi padre que tuvo la oportunidad de tocar con algunas cuadrillas en las sanjuanadas de Soria: La Mayor, San Pedro, San Miguel y Santiago. En esta acompañó con el tambor a Marcelino Casas, gaitero de Villarraso. Pasado el tiempo llegó la hora de irse a la mili, “en el 47”, y le tocó Zaragoza. Se apuntó a la banda de cornetas y tambores; así fue como pasó los dos años del servicio militar, a gusto tocando el tambor. El Tinda siguió tocando en el baile de Magaña los domingos, con el abuelo Hipólito, hasta que lo fueron dejando por diferentes motivos, mi padre por venirse a Barcelona. Son datos que Celestino Albo, “El Tinda”, ha facilitado a Laura, su hija menor, y que ella, muy amablemente, ha transcrito y enviado a “CASCARITA” para su publicación. Os estamos muy agradecidos. Y animamos a nuestros socios –y a “ellas”- a que sigan el ejemplo de Laura y “El Tinda”.

CASCARITA Nº 3  

Revista de la asociación amigos de la Villa de Magaña.

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