Page 1

Mirada en color Por Margarita García Galán Cultura veleña Me lo dijeron una vez cuando empezaba a empatizar con el paisaje de un pueblo nuevo para mí, otro más que añadir a los que ya guardaba en sitio preferente, en ese rincón del alma donde guardamos las cosas que amamos. Fue paseando por la carretera, con esos amigos primeros que luego serían los de siempre y para siempre, cuando alguno de ellos me ponía al corriente de la vida veleña: “En este pueblo hay mucha inquietud cultural. Y muchos artistas”. Era verdad. Poco a poco lo fui comprobando en atardeceres de charlas interminables, por aquella calle que subíamos y bajábamos comiendo pipas, contando chistes, comentando noticias de actualidad, cruzándonos con algunas miradas furtivas que se me fueron haciendo indispensables. Como los amigos. Como los paisajes. Vélez se me fue “colando” por esos poros de la piel de adolescencia que absorben todo como esponjas: lo bueno y lo malo; lo bello y lo feo; lo real y lo irreal; lo que nos importa y lo que nos deja indiferentes. Y me empapé del sentir veleño conociendo a su gente, admirando a los que serían después pintores, poetas, cantaores, escritores buenísimos a los que tuve y tengo en alta estima. Por las calles veleñas paseaba la cultura; en cualquier tiempo había un cuadro por admirar, un cante que aprender, un libro para pensar, una historia por descubrir…, un verso para soñar. Entre tantas y tan distintas sensaciones, nos fuimos acostumbrando a lo interesante, a lo bello, que en Vélez parecía lo normal, lo cotidiano. Por eso ahora, tanto tiempo después de aquel despertar a la cultura, nos felicitamos porque sigue respirándose en el pueblo ese aire de inquietud creativa que crece y crece, afortunadamente. Crecen los libros, los cuadros, la música, los versos… Crecen por cualquier parte como voraces enredaderas que abrazan los paisajes y nos contagian de savia nueva. Tendremos ocasión de comprobarlo los próximos días, en la II edición de la Semana Cultural María Zambrano. Del 22 al 26 de abril, la insigne pensadora engrandece con su nombre una semana llena de actos de cultura: una feria del libro con un stand de autores locales, talleres, teatro, exposiciones, presentaciones de libros, certámenes musicales, y conferencias sobre la vida y obra de la gran filósofa veleña, que decía, hablando de la música: “La música cumple, se cumple, y escuchándola nos cumplimos”… “Dura un instante toda la música. Un instante de eternidad, como el morir, como el nacer, como el amar”. Y, precisamente, la música pondrá broche de oro a esta semana interesante. La Orquesta Sinfónica de la Escuela Municipal de Música y Danza de Vélez-Málaga ofrecerá un concierto el día 26 en el Teatro del Carmen.


Nuestros poetas, nuestros escritores, nuestros pintores, nuestros músicos… Cultura veleña para todos los gustos. Todo un lujo a nuestro alcance. Joaquín Lobato, a quien Francisco Montoro dedicaba el pasado viernes en este Diario un hermoso recuerdo, estaría encantado de ver cómo crece y se expande aquella esencia primera del pueblo que paseábamos. Él, tristemente ausente desde hace ocho años, volverá a la vida en un documental que nos paseará por su creativa senda; otro libro suyo verá la luz, y hasta podremos oír sus versos cantados. Joaquín volverá a sentir “la viejísima alegría de su primer chaleco de lanilla burdeos”, volverá al “irresistible olor a Lucky en el ropero” y a sus “amorosas cascarrias abandonadas”. El poeta, como no podía ser de otra manera, estará muy presente en esta semana cultural de su pueblo. María Zambrano será también el centro de atención en una tertulia literaria que recordará su figura y su obra. Será el próximo día 29, en un lugar emblemático que tiene mucho encanto y sabe de arte y literatura. En pleno corazón de la ciudad de Picasso, en la bodega “El Pimpi”, que es, según Manuel Alcántara, la Capilla Sixtina de Málaga. Allí, entre dedicatorias y firmas famosas que adornan las botas de crianza; entre antiguos carteles taurinos y de ferias; entre recuerdos de épocas pasadas, la famosa bodega brillará con la luz filosófica de María. Podremos asomarnos a su vida y a su pensamiento profundo, y después, desde el balcón de “El palomar de Picasso” nos embriagará una vista espléndida: la quietud de la noche de Málaga vestida de gala, amparando, rodeando, mimando la belleza dormida del Teatro Romano y la Alcazaba. Un momento mágico para recrearse en lo bello. Algo para no olvidar. Sobre la belleza, decía la filósofa veleña: “Y la mente de quien la contempla tiende a asimilarse a ella, y el corazón a bebérsela en un solo respiro…” Quizá, entre estudiosos de su vida y su obra, ella se asome a ese balcón a recrearse con el paisaje malagueño. Quizá su mente se asimile a la belleza, y se la beba de un solo respiro. El nombre de María Zambrano engrandece una semana de cultura. Cultura veleña, que no nos podemos perder.

Cultura Veleña  

Artículo de Margarita García Galán

Advertisement