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Viernes 11.02.11

GPS GUÍA PARA SALIR

El monasterio de San Salvador, visto desde los soportales del Ayuntamiento de Oña. :: J. PRIETO GALLEGO

Mil años de historias El monasterio de Oña cumple este domingo un milenio, tras fundarse como regalo a una bisnieta del conde Fernán González [P2 Y 3]


2 GPS

Viernes 11.02.11 EL NORTE DE CASTILLA

PLANES

El regalo de Tigridia El monasterio de Oña, en la provincia de Burgos, cumple 1.000 años de su fundación El regalo de Tigridia cumple 1.000 años el domingo. Si hubiera sido un perfume o una caja de bombones no habría nada que festejar: estaría evaporado o un poquito rancio. Pero resulta que a Tigridia le pusieron en pie un monasterio para que ejerciera de abadesa. Y el monasterio, andando en tiempo, se convirtió en uno de los más poderosos que haya habido nunca en Castilla. Y eso ya se merece algún recordatorio más. Por eso en Oña, donde Tigridia recibió el regalo, llevan tiempo preparando esta fecha tan señalada. El primer capítulo se verá este domingo, con la celebración de una misa en la iglesia del monasterio, la inauguración de una estatua de bronce del conde Sancho García y un concierto por la noche. No todos los días se cumplen 1.000 años. Y es que corría el 12 de febrero del año 1011 cuando el tercer conde independiente de Castilla, Sancho García, firmaba la fundación de un monasterio bajo las advocaciones de san Salvador, santa María Virgen y san Miguel Arcángel. El nieto del conde Fernán González ya había emparentado a dos de sus hijas con el rey de Navarra, a una, y con el conde de Barcelona, a la otra. Así que para Tigridia, la tercera, pensó en la fundación de un convento mediante el cual, además de colocar a una hija, ganara posiciones en la viña del Señor poniéndose entre los primeros, si fuera el caso. Y como tan noble aspiración no puede llevarse a cabo sin posibles, la fundación del convento quedó respaldada por una dote de las que quitan el hipo, incluso en aquellos tiempos de tanto susto. La nómina con la que Tigridia comenzaba su mandato incluía potestad sobre cin-

RUTAS CON ENCANTO

EL MONASTERIO DE OÑA JAVIER PRIETO

cuenta villas y lugares; cerca de 70 iglesias; derechos en más de 30 lugares relacionados con el poder condal y 80 siervos para lo que fuera menester, entre otras cosillas. Es así como echa a andar este negocio monacal de carácter dúplice o mixto. Es decir, formado por monjas y monjes. Las primeras traídas de los cercanos monasterios de San Pedro de Tejada y San Juan de Cillaperlata, y los segundos de San Salvador de Loberuela. El carácter mixto del convento se terminó 22 años después cuando el rey Sancho el Mayor de Navarra inició la reforma que lo adscribió a la orden de San Benito. Dos años más tarde aparece en él la figura del abad san Íñigo y da comienzo la etapa de mayor observancia espiritual de la historia del convento. Fue una etapa de pujante renovación espiritual en la que coincidieron en el tiempo cuatro abades burgaleses benedictinos de renombre: san Íñigo, en Oña; san Sisebuto, en Cardeña; san García, en Arlanza; y santo Domingo, en Silos.

Claustro del monasterio de San Salvador, realizado por Juan de Colonia en el siglo XVI. :: REPORTAJE G

Poder y riquezas

Es la historia de cómo el impulso piadoso de los primeros tiempos tomó una deriva mucho más terrenal La Diputación de Burgos lo compró para dedicarlo a hospital psiquiátrico

Pero la dilatada historia del monasterio de San Salvador de Oña es también la historia de cómo unas cosas llevan a otras y de cómo el impulso piadoso de los primeros tiempos fue tomando una deriva mucho más terrenal. Los abades que fueron sucediéndose en Oña terminaron por acaparar tanto poder y riquezas como el más grande de los señores feudales. Y así, a la vez que sus bolsillos, fueron agrandando el ámbito de influencia del monasterio acaparando privilegios, y recibiendo donaciones y rentas hasta límites nunca soñados. Baste recordar como ejemplo que al de Oña llegaron a per-

Fachada del monasterio.

tenecer cerca de 300 de las 2.000 iglesias de la provincia o, que allá por el siglo XIV, dependían de él, rindiendo sus debidos tributos, hasta 300 pueblos diseminados desde el Nervión hasta el Pisuerga y desde el Arlanzón hasta el Cantábrico en un área de influencia muy por encima del que nunca tuvo cualquier otro monasterio –ni Silos, ni Arlanza, ni Cardeña– en Castilla. Como en tantos y tantos casos el reloj del monasterio se detuvo con las desamortizaciones del siglo XIX y la enajenación de las propiedades. Los benedictinos fueron expulsados y el convento quedó vacío hasta que en 1880 llegan los jesuitas para convertirlo en Facultad de Filosofía y Teología. En 1967 fue comprado por la Diputación Provincial de Burgos para dedicar sus instalaciones a sanatorio psiquiátrico. La visita guiada al monasterio empieza a bocajarro –es decir, sin mayores introducciones– frente a unos frescos recuperados en la nave de la epístola, en los que se narra


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PLANES GPS 3

Plaza del Ayuntamiento de Oña, con la torre gótica y la iglesia de San Juan.

La Ría de Oña fue encauzada por el interior del recinto del monasterio en el siglo XVI.

Ermita de Santo Toribio, en el sendero circular de la huerta del Monasterio de San Salvador.

GRÁFICO DE JAVIER PRIETO

la vida y penitencias de santa María Egipcíaca. Y eso tras haber pasado sin decir nada por el llamado pórtico del Cid, en el que la tradición sitúa la entrega por parte del Campeador del cadáver del rey Sancho II el Fuerte a la comunidad para que recibiera enterramiento. Después, a lo largo de unos 40 minutos, el paseo va centrándose en aspectos tan sobresalientes como el de las dimensiones del templo, de auténtica catedral. O la superficie que

ocupa la bóveda estrellada de la nave central de la iglesia –unos 400 m 2–, una de las más grandes de España. Bajo ella se sitúa la estupenda sillería con más de 80 piezas de nogal talladas con auténtico primor. Y al frente de la capilla mayor la colección de sarcófagos de madera y boj que conforman los panteones real y condal. En el centro queda el altar mayor y la capilla con los restos del abad san Íñigo. El siguiente alto se realiza

en la sacristía, convertida en museo del que sobresalen unos restos textiles de época califal o la talla yacente del obispo Pedro de Mendoza. Tras pasar por la sala capitular, con los restos más antiguos del convento, se sale al claustro, realizado por Juan de Colonia en el siglo XVI. Por cuenta de cada uno corre completar este periplo histórico-artístico por el monasterio de Oña realizando el sendero señalizado que discurre por el interior de las ta-

pias del convento, una forma bastante estimulante de conocer como discurría la otra cara del ‘ora et labora’.

Huertas y viñedos El inicio de ese paseo, que rodea por alto las casi 30 hectáreas que los monjes dedicaban a huertas, viñedos y piscifactoría, hay que buscarlo por la puerta abierta en medio de las tapias y a la que se accede por la calle donde están los lavaderos. Un panel frente a las antiguas escue-

las guía los primeros pasos. Como suele acontecer con las tapias de los conventos, lo que esconden detrás es mucho más de lo que puede imaginarse. Aquí hasta tal punto que causan pasmo los estanques de sillares construidos en 1516 por el abad Diego de Liciniana para encauzar la Ría de Oña. El caudal sigue siendo tan abundante y cristalino como entonces, aunque falten las truchas y anguilas que con dedicación benedictina los

monjes criaban para su sustento. El paseo, además de brindar buenas vistas sobre Oña, el monasterio y su vasta huerta, enlaza dos de las ermitas que se encontraban diseminadas en el interior del recinto. En tan amplio coto había espacio para el trabajo, el recreo de la vista y el recogimiento, así que estas eran usadas tanto para darse a la oración como para guarecerse en caso de chubasco repentino, Dios no lo quiera.

mosas vistas de Oña y el entorno montañoso. Son unos 2,5 km que se realizan fácilmente en unos 40 minutos. El recorrido incluye el paso por la Casa del Parque de los Montes Obarenes, ubicado en lo que fueron caballerizas del monasterio y que se inaugurará dentro de unos meses. También el paseo por la Ría de Oña, canalización del siglo XVI mediante la que los monjes alimenta-

ban sus huertas y piscifactoría. El recorrido es gratuito pero requiere calzado de montaña. El recinto permanece abierto los viernes de 15 a 19, sábados de 11 a 19 y domingos de 10:30 a 14:30 horas.

 info@javierprietogallego.com

GUÍA En marcha. A Oña puede

llegarse desde Burgos por la AP-1 tomada hasta Briviesca. Desde aquí la BU-V5116 conecta con la N-232, que lleva hasta la localidad.

17:00. La visita dura unos 40 minutos y cuesta 2,5 euros. El teléfono de la Oficina de Turismo es: 947 30 00 78. Web: www.ayuntamientoona.com.

El monasterio. Para visi-

El paseo. Por el interior

tar el monasterio de San Salvador de Oña basta estar en la puerta a las horas de visita. Ahora en invierno son: martes-domingo, 10:30-11:30-12:30-16:.00 y

del recinto que los monjes dedicaron a huertas discurre la senda circular de la Huerta de San Salvador. Con un ligero desnivel en el inicio, ofrece unas her-

Nofuentes Puerto de la Mazorra

Trespaderne

Quintanaa Martín Galindez nd deeez Ba d Barcina arrcinaa del Barco Baarco

0 -55 BU

Mijaralu M Mijaraluenga lu uenga uenga ngaa

Escobados de Arriba Escobados de Abajo

Frías Hozabejas

Tobera Oña Oña

Altotero

Salas de Bureba

N-232 Pozal de la Sal

5 km Castil

Ranera La Aldea Alto del Portillo de Busto

Quinatanelez

Solduengo Barrio de Díaz Ruiz Las Vegas

Dormir. Teléfono de información institucional: 902 20 30 30. Turismo rural: www.castillayleonesvida.com.


110211 Oña  

Milaños dehistorias GUÍAPARASALIR ElmonasteriodeOñacumpleestedomingo unmilenio,trasfundarsecomoregalo aunabisnietadelcondeFernánGonzález [P2...

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