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Viernes 17.12.10

GPS GUÍA PARA SALIR

Valladolid, ciudad imperial Hubo una época en la que fue el enclave elegido por reyes y nobles, una herencia monumental que hoy se ve mejor que nunca [P2 Y 3]

PLANES

MÚSICA

La mejor tarta The Beatles, de chocolate de otro modo

Interior de la biblioteca histórica del palacio de Santa Cruz de Valladolid. :: JAVIER PRIETO GALLEGO

Llega a la calle Alcalá de Madrid el postre más admirado por los clientes del restaurante lisboeta de Carlos Brás [P4]

Katia Labèque, bajo el grupo B for Bang, actúa en Valladolid con un espectáculo sobre la época de estudio del grupo [P12]


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PLANES

Viernes 17.12.10 EL NORTE DE CASTILLA

El Valladolid imperial, con otras luces Hubo una época en la que la ciudad era la preferida de reyes y nobles, un legado monumental que aún hoy se conserva ta 32 monumentos y espacios públicos importantes para Valladolid, pero de diferentes épocas y estilos. Sin embargo, el Valladolid más imperial también puede seguirse a golpe de led y kilowatio.

RUTAS CON ENCANTO

VALLADOLID IMPERIAL JAVIER PRIETO

Los relumbres que hicieron de Valladolid la ciudad más brillante del mundo en el siglo XVI y comienzos del XVII nada tienen que ver con la tecnología led ni los proyectores de bajo consumo que desde hace unas semanas bañan las fachadas de sus principales monumentos. En aquel entonces Valladolid venía de convertirse en una floreciente ciudad mercantil medieval a ser la preferida de los reyes para hacer parada y fonda donde dirimir las cuitas de un reino en el que ya no se ponía el sol. Es así como, sobre todo a lo largo del siglo XVI y, efímeramente, a comienzos del XVII, la ciudad acabó siendo el lugar hacia el que convergían todas las miradas. De la mano del emperador Carlos I y, después, de su hijo Felipe II, Valladolid se convierte en el centro de poder de un imperio cuyas fronteras aún no habían dejado de crecer. Y al mismo ritmo que las mareas del poder iban y venían por las calles de la ciudad, esta vivió la transformación más intensa de su historia. Los viejos edificios trasnochados dejaron sitio para levantar los palacetes de las familias más nobles del reino. Aquí y allá se ensanchan calles, se abren plazas, se reforman palacios, se impulsan catedrales. Es parte del legado que cinco siglos después luce en las noches castellanas casi con tanto orgullo y esplendor como nunca imaginaron quienes pagaron de sus bolsillos las obras. La ruta que ahora puede seguirse buscando el relumbre de las fachadas lleva por título ‘Ríos de luz’ y engloba has-

1. Plaza de San Pablo Ya desde bien pronto el entorno de esta plaza fue el centro neurálgico de la ciudad. No es casual que a ella se asome un palacio real, una fachada repleta de filigranas y caserones tan grandes como una iglesia. Era el espacio público reservado a las celebraciones más solemnes. Este entorno noble, que a pesar de todo ha sufrido el hachazo de la modernidad en alguno de sus flancos, sigue siendo uno de los rincones inevitables para quien quiera asomarse al Valladolid con más peso en la historia de España.

2. El palacio de Real A un costado de la plaza, es uno de los monumentos más desconocidos de la ciudad. La culpa es del uso militar que tuvo a lo largo del siglo XX y que hasta impedía hacer fotos de la fachada. Ahora puede visitarse su interior si se reserva plaza –tel. 983 32 73 02–. El edificio depara sorpresas como su patio claustral, amplio y salpicado de medallones, el salón del trono o la capilla. Fue morada para varios reyes, como Carlos I, Felipe II y Felipe III, y vio nacer a Felipe IV. Entre los personajes que se han alojado en su interior figuran santa Teresa de Jesús, Diego Velázquez, Napoleón Bonaparte o Lord Wellington.

3. Iglesia de San Pablo La querencia de los reyes por esta iglesia y su entorno

La torre de San Martín es uno de los pocos restos románicos que aún se conservan Fachada de la iglesia de San Pablo, cuya construcción se inició en el año 1497. :: FOTOGRAFÍAS DE J. PRIETO


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Fachada de la Universidad, en uno de los cogollos monumentales de Valladolid. arranca desde el mismo momento de la fundación del convento dominico de San Pablo, en 1276, impulsado por doña Violante, esposa de Alfonso X. Pero sin duda la fachada es su elemento más singular. Su construcción da comienzo en 1497 y a esa fase corresponde íntegramente la mitad inferior de este auténtico retablo al aire libre pensado para ensalzar la genealogía de la orden dominica, realizado por el arquitecto y escultor del foco burgalés Simón de Colonia en el llamado estilo hispanoflamenco.

Zaguán con los azulejos que narran la historia de Valladolid, en Pimentel.

Soportales de Cebadería, junto a la plaza del Ochavo. de la orden en España y así inicia un periodo de creciente riqueza y poder que se materializó con la realización de un nuevo conjunto conventual que tenía que estar a la altura de su nuevo estatus. La iglesia comenzó a construirse en el año 1499. Algo posterior fue la construcción del original pórtico, levantado por Gil de Hontañón en 1569. El interior del templo impresiona tanto por sus dimensiones como por la decoración de sus bóvedas de crucería.

4. Cadenas de San Gregorio A esta calle de la ciudad se asoma otra de las fachadas memorables de Valladolid, la del Museo Nacional Colegio de San Gregorio –tel. 983 25 03 75–. Inmejorable marco para acceder a uno de los museos más importantes de Europa en escultura policromada. Su claustro, la escalera o la capilla de fray Alonso de Burgos son lugares de parada obligatoria. El museo agrupa un conjunto de edificios del que forman parte el palacio de Villena –enfrente– y la Casa del Sol, al final de la calle. Haciendo esquina a la plaza de San Pablo queda el palacio de Pimentel, sede la Diputación, en el que nació Felipe II. Los azulejos del zaguán recogen algunos de los hitos más sobresalientes de la historia de la ciudad.

5. San Martín El paseo hasta este templo hay que hacerlo por la calle Fray Luis de Granada. En ella quedan la Casa Museo Zorrilla –tel. 983 42 62 66– y la Casa Revilla. La primera guarda la memoria del poeta más famoso de la ciudad al tiempo que exhibe recuerdos y enseres del escritor. La pila bautismal en la que fue bautizado está en la iglesia de San Martín. Su torre es,

9. Plaza Mayor

Interior del Palacio de Santa Cruz. junto a la de la Antigua, uno de los pocos restos románicos que ver en la ciudad.

6. Catedral y Universidad El entorno catedralicio conforma el otro cogollo monumental de Valladolid. El origen de la catedral está en una anterior colegiata ligada a la propia fundación de la ciudad. Sobre las piedras de esta, y a lo largo de muchos siglos, se fue levantando la seo al tiempo que se desmontaba lo anterior. El resultado es un edificio incompleto que lle-

va en sus trazas la impronta de Juan de Herrera. Merece mucho la pena el Museo Diocesano –tel. 983 30 43 62– ubicado en su interior, ocupando los pocos restos que quedan de la anterior colegiata. En torno a la catedral se alzan monumentos de talla como La Antigua o, por el otro lado, la Universidad. Su fachada es un excelente ejemplo de arquitectura civil barroca. La calle de la Librería conduce hasta el palacio de Santa Cruz. Está considerado el primer edificio re-

nacentista levantado en España y su patio es un hermoso claustro de tres alturas. En el primer piso alberga una valiosa biblioteca histórica.

merciante vallisoletano Eusebio Gutiérrez, fue inaugurado el 24 de septiembre de 1886.

7. Pasaje Gutiérrez

Es uno los edificios fundamentales en la historia de Valladolid. Se levanta sobre los restos del primer alcázar con que contó la ciudad. Los primeros monjes llegaron en 1390 y durante un tiempo utilizaron la capilla de aquel alcázar real como iglesia del monasterio. Juan II consiguió que fuera declarado cabeza

No tiene nada que ver con el Valladolid imperial, pero con las nuevas luces pinta mejor que nunca. Es uno de los rincones que mejor evoca el Valladolid de la burguesía del siglo XIX. En realidad puede verse como el lejano embrión de los actuales centros comerciales. Impulsado por el co-

8. San Benito

Este espacio nació en el siglo XIII como un espacio para el mercado fuera de las murallas que rodearon el cogollo de la ciudad medieval. En ella fueron coronados reyes de Castilla doña Berenguela y don Fernando III el Santo en 1217. Sin embargo, durante muchos siglos, y durante el siglo XVI también, la plaza de San Pablo siguió siendo el escenario de los acontecimientos más ceremoniosos de la ciudad. Tras el incendio de 1561 y la remodelación urbana impulsada por Felipe II el trazado de la plaza Mayor actual servirá como modelo para la ejecución posterior de las de Salamanca y Madrid, que también repetirán los conquistadores españoles en muchas poblaciones de América.

101217 Valladolid imperial  

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