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ÍNTIMO

Amadeo Olmos


El misterio de las cajas chinas Es un espacio, una habitación de lados, suelo y techo negros, cuya pared del fondo, en toda su extensión, es un ventanal abierto al exterior, a campo abierto. Por él entra la luz, potente y uniforme, que ilumina la estancia. En la habitación hay en ocasiones un montón de ropa o un cajón con trastos de informática o algunos, diversos, personajes. Es difícil hacerse idea de las dimensiones de ese lugar, que según el elemento colocado en el primer término parece más grande o más pequeño. Tampoco podemos estar seguros de la naturaleza del plano del fondo: un muro de cristal sobre el afuera, una fotografía retroiluminada o incluso una pantalla en la que reverbera una proyección. Solo una rarísima conjunción de arquitectura y geografía haría verosímil el conjunto de dentro y lo de fuera. En su mayoría son construcciones de ficción, ilusorias. Habitación y vista pertenecen a categorías opuestas. Atendiendo a la lógica del cuadro, la estancia “real” se contrapone con la representación, una pintura o una imagen, fotográfica o electrónica, de un paisaje. El recurso del cuadro dentro del cuadro tuvo su origen en la pintura flamenca del siglo XVI y poco después en la española, antes de que acabara el siglo. En estos casos los dos mundos que se contraponían no eran sólo lugares distintos sino planos ontológicos diferentes. En el bodegón de Pieter Aertsen o en las escenas domésticas de Velázquez se nos mostraba una estancia en la que colgaba un cuadro o se abría una ventana que evocaba otro lugar, pero no sólo eso: era una escena bíblica perfectamente escogida, que comentaba la escena “real”. En el plano profano estaba incrustada una escena sagrada. Así, la realidad cotidiana se contraponía con una realidad que la doctrina proclama como aún más real, una verdad última o trascendente. Que me disculpe el lector por tan pedante disertación. Estoy seguro de


que Amadeo Olmos ha pintado estos cuadros sin tener nada de lo dicho en la cabeza. No creo que haya pintado la naturaleza que vemos al fondo como representación de una realidad última o sagrada, que permanecerá cuando cachivaches electrónicos, dados, cubos de pintura y golfista hayan desaparecido para siempre. Creo más bien que lo ha hecho como continuación de sus indagaciones sobre la representación realista y su conjunción con la geometría. Hace años ya que nos demostró una abrumadora capacidad para crear las más convincentes ilusiones. También nos hizo ver que eso le resultaba insuficiente porque, en verdad, lo visible es sólo un aspecto de la realidad. Leon Battista Alberti, en pleno Renacimiento, comparó el cuadro con una ventana. A mediados del siglo XX Magritte la hizo añicos, para recordarnos que aun roto el cristal, la realidad seguía detrás. Hoy sabemos que la llamada realidad no es más que el límite con que nuestros sentidos tropiezan cuando quieren explorar el mundo. Amadeo juega con ambas ideas en estos cuadros y añade alguna propia. Hace algunos años Umberto Eco sugirió que el museo del futuro bien podría ser el museo de un solo cuadro. Me acordé de ello en relación con este proyecto de pintura en la cárcel. Un pequeño cuadro en cada una de las celdas. Un cuadro que representa un espacio asfixiante, encerrado como un preso solitario, en estas habitaciones que son la materialización misma del encierro. Cuadros que evocan las fronteras entre lo real y lo ilusorio en un lugar donde lo ilusorio fue imprescindible para soportar lo real. Un juego de cajas chinas, cada una dentro de otra y esa de otra. Aquí los espectadores nos encontramos en una estancia no tan diferente a la del cuadro y fantaseamos con que alguien podría estar mirándonos mirar hacia la pared del fondo, en la que hay un cuadro donde unos espectadores miran hacia la pared del fondo. La cuestión, quizás, no es sólo o no es tanto si lo que miran los personajes de los cuadros es real (ya sabemos que no) sino si somos reales nosotros. Presos en la celda de nuestras propias ideas, condenados cada unos a nuestra propia edad, seguimos cavilando. José María Parreño


The Mystery of Chinese Boxes It is a space, a room with black sides, floor and ceiling, the entire back wall one unbroken window opening to the outside, an open field. Through the window a strong and even light illuminates the space. At times in the room there is a pile of clothes or a drawer full of computer stuff or there are diverse characters. It’s difficult to get an idea of the size of the place, which appears larger or smaller depending on what element is placed in the foreground. Nor can we be sure of the nature of the background: a glass wall onto the outside, a back lit photo or even a reverberating screen. Only a rare combination of architecture and geography could produce a plausible union of outside and inside. The majority are fictional constructions, transparent, illusory. Room and view belong to opposite categories. Embracing the logic of the painting, the “real” space is counter-posed to its conceptualization, a painting or an image, either photographic or electronic, of a landscape. The method of a painting within a painting originated in Flemish painting of the 16th century and appeared soon thereafter in Spanish painting (before the end of the century). In these cases, the two counter-posed worlds were not different places but rather distinct ontological planes. In Pieter Aertsen’s still life and in the domestic scenes of Velázquez, we are shown a room in which a painting is hung or a window is open in order to evoke another place. But not only that: there is a perfectly selected Biblical scene commenting on the “real” one. There was a sacred scene embedded in the secular plane, thereby counter-posing day-to-day reality to a reality that doctrine proclaims to be even more real, a final and transcendent truth. My apologies to the reader for such a pedantic dissertation. I’m sure Amadeo Olmos has painted these pictures without any such thoughts in his head. I don’t believe he’s painted the natural world we see in the back-


ground as representing a final or sacred reality that will remain when electronic junk, dice, paint buckets and golf bags are gone forever. Rather I believe he’s done it as a continuation of his investigation into realistic representation and its union with geometry. Years ago he demonstrated his overwhelming ability to create totally compelling illusions. He also made us aware that this was not enough for him because, in truth what is visible is only one aspect of reality. Leon Battista Alberti, in the height of the Renaissance, compared a painting to a window. In the middle of the twentieth century Magritte shattered this idea to remind us that even behind a broken window reality lurks. Today we understand that so-called reality is no more than a boundary our senses trip over as we explore the world. Amadeo plays with both of these ideas in these paintings, as well as adding his own. A few years ago Umberto Eco suggested that the museum of the future could likely be a museum of one single painting. I was reminded of this by the painting project at la carcel. One small painting in each of the cells. Representing a stifling space, the painting itself is locked up like a solitary prisoner in these rooms that are the manifestation of confinement. These are paintings that evoke the boundaries between reality and illusion in a place where illusion was essential for bearing reality. A game of Chinese boxes, one within another within another. Here the viewers find a space not so different from the one in the painting, and we fantasize that someone might be watching us looking at the back wall where there is a painting of viewers looking at the back wall. The question, perhaps, is not only whether or not what the characters in the paintings are looking at is real (we know it isn’t), but if we ourselves are real. Prisoners in a cell of our own ideas, each of us condemned to our own age, we continue reflecting. José María Parreño


Biografía Amadeo Olmos Pinarejos, Segovia 1962 Exposiciones Individuales: 2011 2010 2008 2006 2004 2000 1996

Principio de incertidumbre. Galería Nuble, Santander Galería Xanon. Bilbao Días de color variable. Galería Nuble, Santander Galería Amparo Gámir. Madrid Galería Claustro, Segovia Sala BBVA, Valladolid Teatro Juan bravo, Segovia Torreón de Lozoya, Segovia

Exposiciones Colectivas: 2012 2011 2010 2009

2008

Estampa 2012, Matadero Madrid. Galería Nuble Growing Together, Galería Nuble Laberintos. Galería Artesonado, Segovia Espacio Atlantico, Vigo. Galería Nuble Montaña. Galería Artesonado, Segovia Valencia Art, Galería Nuble Artesantander 09. Galería Nuble Hot Art Fair. Galería Nuble. Basilea, Suiza Encapsulados ( arte portátil español ) Berlin, Alemania Panorama del Porvenir. Galería Artesonado. La Granja de San Ildefonso, Segovia Exposición en el I Simposio de artes visuales, Raqqa, Siria


2007

2006

2005 2004 2003 2002 2001 2000 1998 1997

Exposición benéfica para AMREF. Galería Nélida. Segovia Artistas segovianos con Unicef. Casa de los Picos, Segovia Amigos del pueblo saharaui. Casa de los Picos, Segovia Galería Amparo Gámir. Madrid Titirimundi. Casa de los Picos, Segovia ARCALE, galería Claustro, Valladolid Amigos del pueblo saharaui. Casa de los Picos, Segovia Un día en la vida John Lennon. Torreón de Lozoya, Segovia El temblor en la mirada. Casa de los Picos, Segovia Artistas segovianos con Unicef. Casa de los Picos, Segovia Amigos del pueblo saharaui. Casa de los Picos, Segovia Claustro abierto. Galería Claustro, Segovia Amigos del pueblo saharaui. Teatro Juan Bravo, Segovia Autorretratos. Galería Utopía Parkway, Madrid Pintores segovianos con Unicef. Casa de los Picos, Segovia Amigos del pueblo saharaui. Teatro Juan Bravo, Segovia XXV Aniversario de la Hermandad de Donantes de Sangre. Sala Unturbe, Segovia Pintores segovianos con Unicef. Sala de la Alhóndiga, Segovia Segovia 1900, La actualidad. Torreón de Lozoya, Segovia

Colaboraciones: 2011 2006

2005

2004 2002 2001 2000

Reproducción de obra para ilustrar el numero 15 de la revista Campo de Agramante Reproducción de obras en la revista de internet Adelantado de Indiana nº 3 Grabación de obras para ambientar la película de Felipe Vega “Mujeres en el parque” Dibujos para ilustrar el nº 28 de la revista Atlántica de poesía. Ed. Diputación de Cádiz. Dibujos para ilustrar la obra de teatro de Pilar Campos y Carlos Rod “Autorretrato Doble” Ed. Uña Rota Diseño de cabeceras para la revista Adelantado de Indiana Dibujo para la portada del libro de Ramón Mayrata “poemas del café Estigia”.Ed. Calambur.. Cartel para celebrar el XV aniversario del CENEAM Diseño de logotipo y cartel para el festival de narradores orales de El Espinar. Diseño de Logotipo y cartel para el festival de narradores orales de Segovia. Cartel para celebrar la conferencia europea “sensibilización al paisaje”. CENEAM, Ministerio de Medio Ambiente y Consejo de Europa.

Otros: 2007 2008

Premio adquisición en el certamen “ Virgen de las Viñas”. Tomelloso- Ciudad Real. Participación en el “ 1º Simposium de artes visuales en Raqqa” –Siria-


Los dibujos de este catálogo pertenecen a la serie ÍNTIMO y están hechos en carbón, témpera y lápiz de color sobre tabla de 20 x 20 cm diseño y fotografía: Amadeo Olmos texto: José María Parreño impresión: Imprenta Taller Imagen, s.l. dep. legal: SG-68/2014


LA CÁRCEL GALERÍAS


ÍNTIMO. Amadeo Olmos