Page 1

JosĂŠ Alexander Castellanos L

El ocaso solo es el preĂĄmbulo de un amanecer


CAPITULO I

©José A Castellanos L

Recopilador: María A Ramírez Revisión: Karen Bustamante


Resiliencia / actitud de vida

Cuando una persona logra superar el dolor emocional, así como los traumas que forman parte del dolor, se considera que posee una adecuada resiliencia.

En ocasiones hasta es capaz de resultar fortalecido al

sobreponerse a los contratiempos. En psicología, se reconoce esta acción dentro de la psicología positiva. En nuestras vidas es parte de la actitud del Ser. Para que esto suceda destaca Machacon (2011) citado por Silva, que el individuo debe tener convencimiento para superar los obstáculos de manera exitosa, evita pensar en la derrota muy a pesar que los resultados estén en su contra. Al final surge un comportamiento ejemplar a destacar en situaciones de incertidumbre con resultados altamente positivos. De esta manera si corresponde definir la resiliencia; el concepto que plantea que esta es: la capacidad de afrontar la adversidad saliendo fortalecido y alcanzando un estado de excelencia profesional y personal es el que mejor puede resumir el término. El Instituto Español de Resiliencia que se dedica al estudio de este aspecto de la capacidad humana considera desde el punto de vista de la neurociencia que las personas más resilientes tienen mayor equilibrio emocional frente a las situaciones de estrés, soportan mejor la presión y esto les permite una sensación de control frente a los acontecimientos y mayor capacidad para afrontar retos Para otros autores, tal es el caso de Infante (1997) La resiliencia es producto de una

respuesta global en la que se ponen en juego los

mecanismos de protección, entendiendo por estos no la valencia contraria a los factores de riesgo, sino aquella dinámica que permite al individuo salir fortalecido de la adversidad, en cada situación específica y respetando las características personales.


La resiliencia como beneficio

Una vez que hemos conocido de la capacidad que brinda la resiliencia, debemos interpretarla en función de la dinámica de la vida. Si alguien es capaz de superar sus propias dificultades y convertirlas en fortalezas sin duda es alguien que consolida ventajas y beneficios ante quienes no lo hacen. En que beneficia ser resilientes. Es más fácil responder a esto que los perjuicios que involucra soportar situaciones negativas, dolorosas que generalmente tienden a deprimir y subordinar el estado de ánimo. Aquellos que son resilientes tienen una mejor imagen de sí mismos, por lo tanto poseen autoestima. La autoestima es sinónimo de optimismo, de afrontar retos, de ver la vida con expectativas, estar saludables en salud física y mental. En fin ser exitoso es una de las características de los resilientes. Que bueno es levantarse y estar confiado que cada reto del día es para superarlo. Es la visión del vaso medio lleno y no del vaso medio vacio. Generalmente somatizamos enfermedades por nuestro estado mental. Si hay preocupación constante y dolor presente en las circunstancias que nos corresponde vivir, existe una alta probabilidad de enfermar. Por el contrario quien confía plenamente en las condiciones que le rodean y aún cuando sean difíciles está allí para enfrentarlas inteligentemente, reconoce en estas experiencias enriquecimiento, aprendizaje. Sabiduría dirían algunos.


Pero estas respuestas deben ser expresiones reales, sentimientos que afloran despejando los sentimientos pasados. Debe vivirse, debe sentirse. Solo así la resiliencia es verdadera como naturaleza del individuo. Como elemento o válvula de seguridad existencial, de lo contrario estaríamos en presencia de máscaras que los demás verán, pero que quien la lleva, solo le permite esconder un atado de sentimientos que en cualquier momento desvirtuarán su conducta y más que beneficios soportará perjuicios. Que debemos hacer para ser exitosos. Ser resilientes. ¿Se puede formar el ser resiliente?

Más que aprender hay que contener la naturaleza del

resiliente. Como reconocemos a este tipo de personas: porque sobresalen, son optimistas, jamás se juzgan así mismos y toman riesgos sin temor a fallar.


¿Se puede desarrollar la resiliencia?

Ya establecimos que la autoestima fortalecida es una consecuencia de la resiliencia, así que la capacidad inicial de autoestima que esta presente en el individuo, aquella que le permite enfrentar situaciones que para otros son adversas, es la principal fortaleza que poseen. Como la poseen por el amor, respeto y reconocimiento que la familia le ofrece al sujeto en crecimiento. Froma (1998) ha considerado la resiliencia en contexto ecológico y evolutivo, por lo que considera el término resiliencia familiar en aquellos procesos de interacción que fortalecen al individuo y al grupo o componente familiar. Sugiere que se amolda a los desafíos psicosociales que se les plantean a los grupos. En este sentido, este autor resalta la bondad de reconocer los problemas y limitaciones que hay

en las familias y enfrentarlos a través de la

comunicación abierta. Se traza así una estrategia en función de lo que se tiene y lo que se quiere, se evalúan logros y pérdidas y se enfrentan las adversidades en grupo. Por supuesto que lograrlo no es sencillo; las

actitudes, el apoyo

emocional, la relación entre los componentes, la confianza y sobre todo las conversaciones frecuentes permiten el crecimiento de la relación necesaria de confianza, competencia y seguridad. Todo esto no es más que la cohesión familiar. Se habla de la resiliencia comunitaria. Algo un poco más difícil de comprender, ya que una comunidad no es en esencia un núcleo familiar. Silva (1999) sostiene que luego de cada situación trágica en la que se ve inmersa una comunidad, se genera un efecto de solidaridad que permite la recuperación de los daños y da pie para seguir adelante. De allí que se incorpora a la ecuación el término autoestima colectiva, la pertenencia, identidad cultural de los pueblos y el compartir del dolor en colectivo como medida mitigante.


Se ha deseado incorporar al proceso educativo lo fundamental de la resiliencia. (Melillo et al 2004) citado por Stephan plantean esto como un empeño para brindar herramientas a los niños y adolescentes para enfrentar en su crecimiento personal su inserción social, de la manera más armónica posible. Para la efectividad de insertar valores de resiliencia en la educación debe estar involucrado tanto el docente, como la familia. Se trata de integrar en el hombre la ciudadanía. Insertar valores para la vida, que asuma y enfrente los aspectos sociales sin que estos le marquen una frustración en su vida.

Todos estos modelos que hemos plantado de resiliencia nos llevan a reconocer la existencia de la resiliencia estratégica o resiliencia organizacional: ya descartaríamos hablar de la fortaleza de alguien para superar obstáculos y salir airoso de ello. Ahora se trata de muchas personas con un interés común y que este interés lo consideran su empresa. Se denomina resiliencia estratégica entonces cuando este modelo entiende y aplica la necesidad de organizarse para enfrentar las crisis.

La complejidad que involucra una organización destaca la estrategia como norma, debe estar preparada mediante un razonamiento crítico a todas las posibles situaciones que como empresa pueda afrontar. Estos modelos de respuesta involucran desde las situaciones más simples, hasta verdaderas crisis institucionales. Adaptarse a todas las variaciones externas e internas, enfrentar cambios, adaptarse, reponerse lo más pronto posible, visualizar los elementos que en ese cambio brinden oportunidad de aprovechamiento, superación. Y que esto ocurra justamente cuando los demás aún analicen los hechos, ese momento propicio y único; es la oportunidad.


Para quienes afirman que el éxito permanente no depende del impulso sino de la resiliencia, fundamentan esta afirmación en la capacidad que se tiene de modelar sobre lo moldeado; es decir reinventarse, aplicar nuevas dinámicas en los negocios y ajustarse a los cambios y a las circunstancias. Para finalizar este tema de la resiliencia organizacional, bien vale la pena citar a Hamel (1998 ) quien en un estudio para la OMS consideró que “la brecha de la resiliencia, que es la que se produce por la diferencia entre la velocidad con que el mundo se vuelve turbulento en relación a la cual en las organizaciones adquieren resiliencia”. Es decir al igual que el individuo o las comunidades que en momentos de crisis, tiende a unir esfuerzos para fortalecerse

y

crecerse

ante

las

adversidades,

las

organizaciones

empresariales e instituciones deben estar preparadas para superar y aprovechar, al contrario de afectarse y sobrevivir. Para construir la resiliencia deben cumplirse

algunas condiciones

básicas: establecer relaciones o relacionarse, no enfrentar las crisis como obstáculos insuperables, aceptar los cambios, ya que estos forman parte de la vida, perseguir metas, tomar acciones decisivas, buscar las oportunidades de conocerse aún más en sus capacidades, identificarnos en una relación de satisfacción personal positiva, mantener las cosas en visión a largo plazo es decir en perspectiva, recordar siempre que la esperanza debe estar presente ante toda eventualidad, hay que cuidar el aspecto personal realizar actividades que disfrute y le relajen, cuidando de la persona mantenemos la mente. Se reconoce en la autoestima, la introspección, la capacidad individual o de independencia, las relaciones, el humor y la iniciativa soportes fundamentales de la resiliencia, además los individuos se transforman en creativos

.


El aspecto de crecimiento personal que involucra los valores morales y la capacidad de analizar bajo la perspectiva del pensamiento crítico es una gran fortaleza que poseen quienes aplican constantemente la resiliencia. Ya lo hemos dicho todo esto se soporta en el apoyo social, familiar, el amor y la integración. Que más allá de conceptos, deben evidenciarse en la valoración continua de nuestro entorno, de la familia, de la práctica. Esa capacidad de aprender de los errores, pero para no incurrir en ellos nuevamente. Ese es el aprendizaje que se busca.


Referencias consultadas Stefan V. 1998 Como crecer superando percances- Resiliencia: Capitalizar las fuerzas del individuo. Secretariado Nacional Para La Familia Organización Panamericana de la Salud- Año 1998. Silva G. 1999. Fundación Bernard Van Leer Universidad Nacional de LanusAno 1999. La construcción de automágenes positivas en los alumnos- Lucio Morchio de Uano- Revista: Novedades educativas, N 116- Año 2000. Resiliencia. Descubriendo las propias fortalezas.- Aldo Melillo/Elbio Néstor Suárez OjedaPaidós Ano 2001-

El ocaso solo es el preambulo de un amanecer  

Una descripción de la resiliencia como herramienta de utilidad para el individuo y los componentes sociales u organizacionales.

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you