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Dise単o para e-libros...

多Por qu辿 se empe単an en que leamos en el panel de la cafetera?


La referencia, con la que todo se compara, serรก durante mucho tiempo el libro de papel.


El principito. Comprado en: Leer-e. Editado por: Leer-e. Formato: Mobipocket. Precio: 2,32 €... ...¡¡¡SIN ILUSTRACIONES!!!


El principito. Gratis (no muy legal). Viene con ilustraciones.


Niebla, de Unamuno. Comprado en: Leer-e. Editado por: Leer-e. Formato: Mobipocket. Precio: 2,32 €... ...¡¡¡En cada página, hasta cinco guiones dentro del texto!!!


Âżdos guiones?

Niebla, de Unamuno. Gratis (no muy legal). OrtotipografĂ­a dudosa. Pero bastante mejor que el anterior.


Folleto de mano de Liber 2009. Parece que la feria –en la que mandan los grandes editores, no lo olvidemos– por fin se ha tomado en serio el tema...


...y para demostrarlo, la imagen promocional es un libro electrónico… ¡con todas sus carencias al desnudo! Toda una declaración de principios.


¿Pueden los editores prescindir de la edición digital? Pongámonos en el lugar del lector: quiero el libro electrónico “La crisis ninja”, de Leopoldo Abadía. Es de Espasa, así que me voy a la Casa del Libro. NO EXISTE...


...¿no? Sí, existen versiones piratas, pero Espasa no vende una versión legal.


ÂżVamos a pretender que ese lector compre la versiĂłn en papel, porque no hay digital legal, pero sĂ­ pirata?


Vamos a dise単ar un e-libro


La primera opción es generar un archivo específico para ebook (tipo epub, mobipocket o similares). Son documentos html, que se comportan adaptándose a las preferencias del lector y a las del aparato. En la práctica, por lo que yo he visto hasta ahora, son ortotipográficamente inaceptables. Vale como formato para los libros piratas que ya tenemos en la red, pero son una pobre opción para pretender posicionar en el mercado productos de calidad. Los programas para generarlos son o conversores, que realizan una interpretación muy sui géneris de un pdf, o creadores específicos: Son espartanos. Para entendernos, son similares a los que utilizamos en gestores de contenidos y creación de blogs.


La segunda opción es el .pdf. Mucha gente lee los libros en un ordenador, aún es pronto para que pensemos sólo en esa minoría que ha comprado un e-reader. Y el pdf es un formato cotidiano. Para el que el usuario no necesitará software específico. Sin embargo, la mayoría de los editores, aun reacios en invertir en unos e-libros que tienen unas ventas simbólicas, están utilizando el pdf del libro impreso, lo que no tiene ningún sentido. Hay una tercera opción, que puede ser válida: El pdf especifico. Al menos, pensemos en ello.


Las imรกgenes... esto es lo que un e-reader hace con ellas.


Podemos “granularlas”.


O añadirles “ruido”.


Incluso tramarlas, como harĂ­amos para imprimir en papel.


presentacion libro electronico