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AMERICAN NIGHT FOTOGRAFÍAS DE MIGUEL ORIOLA


AMERICAN NIGTH FOTOGRAFÍAS DE MIGUEL ORIOLA


Diseño: Herederos de Juan Palomo Edita: Blur Ediciones, S.L. © de las fotografías: Miguel Oriola © del texto: Ami Norton Kulik © de la presente edición: Blur Ediciones, S.L. Imprime: tf. artes gráficas ISBN-13: 978-84-612-0928-6 Depósito Legal:


AMERICAN NIGHT

When I reflect on Miguel Oriola’s work throughout the years, I see it as coherent, constant and evolving. He tends to adapt to, and integrate new developments in his work, without ever stopping his continuous observation of the human condition. Photography has finally found its legitimate place in contemporary art. Cinema was allocated a place among the arts upon invention. Photography however battled for a century and a half with its reputation of “mirror of reality”. Its disputable function is what finally helped it find its place. A similar thing happened to painting and in the twentieth century painting bloomed like never before. In this moment of transition Miguel Oriola exploits photography’s newly found freedom, without shame, or the impediments of taboos that held it back for so long. I met Miguel in New York exactly ten years ago. He was going through a moment of change in his life “I am here to think” he said. I remember our conversations deep into the night in the jazz clubs of Bleeker Street. We talked about art of course, but also about life itself, and life as an artist. In a way he foretold what his next step would be. I have followed it closely, it has updated me continuously. I remember our conversations about existence and how we are the only beings aware of our own existence, we reflect to realise later that there in no real meaning for life. Music, was a recurrent topic in our conversations, and is for Miguel the highest form of expression of the human being. Miguel is an existentialist by definition, sceptical, ironic; I think they are good ingredients to make an artist. He is also Mediterranean, earth where art is conceived in a natural way. With Miguel you never know where you are going to end up, you might start talking about cinema


and end the conversation about Bartok’s solitude in New York, and when you are completely of your guard he comes with that phrase you have been waiting for all your life. Oriola presents American Night, a series produced in 2007 especially for this edition. One more time it’s the human being in search of answers, even when they come through dissipation. A semantic goal, a flirt with choreography. Real people in imagined nights. Art is not representing new things, art is representation in a novel way, and that is what Oriola manages to do. A classic once said “the arts consist in hiding the art”. His work is dynamic, fun, and never pretentious, or worse still, boring –something which occurs to so many others– when the word art crosses their path. Oriola is still impossible to classify, this is truly admirable in skies clouded with clans and bad tendencies.

Ami Norton Kulik N.Y. 2007 Artista


AMERICAN NIGHT

Cuando contemplo la obra de Miguel Oriola a lo largo de los años, veo la coherencia, siempre constante y su evolución progresiva, actualizando su forma a las tendencias más actuales sin dejar aquella mirada primigenia que tiene clavada en la condición humana. La fotografía ha experimentado en los últimos años la legitimación definitiva como arte contemporáneo. El cine recibió este reconocimiento inmediatamente después de su invención, la fotografía ha tenido que esperar siglo y medio hasta deshacerse de la carga que arrastraba por ser el “fiel reflejo de la realidad”. Su dudosa utilidad para este fin es lo que la ha consagrado; algo así ocurrió con la pintura y floreció un siglo veinte como ningún otro siglo en la historia. Miguel Oriola hace uso de esa libertad que la fotografía disfruta hoy, en esta época de transición y sin vuelta atrás, sin falsos pudores ni tabúes de la modernidad que durante demasiado tiempo han frenado su evolución. Conocí a Miguel en New York hace justo diez años. Estaba en un momento de tránsito en su vida; “vengo aquí a pensar”, decía. Hablamos y hablamos hasta altas horas de la madrugada en los clubes de jazz de Bleeker St. sobre todo de arte, de la vida misma y de la vida de los artistas. Ya entonces me anunciaba, en cierto modo, su obra próxima que he seguido con devoción y que constantemente me actualiza. Recuerdo nuestras conversaciones sobre la existencia y todo lo inexplicable que rodea al ser humano, la conciencia, y todas esas cosas que le hace el único ser reflexivo, para darse cuenta del sinsentido de la vida. Pero sobre todo hablamos de música, para él la expresión más elevada del ser humano. Miguel es por definición existencialista, escéptico, e irónico; creo que son buenos elementos para producir a un artista. Y además mediterráneo, una tierra donde el arte se concibe y se asume de forma natural. Con Miguel


nunca se sabe, puedes empezar hablando de cine y acabar reflexionando sobre la soledad de Bartok en NY, y cuando menos te lo esperas, te suelta la frase que toda la vida has estado esperando. Oriola presenta en este pequeño libro la serie American Night, producida especialmente para esta edición durante el año 2007. Otra vez el ser humano a la búsqueda desesperada de una respuesta, aunque sea por la vía de la disipación. Un pelotazo semántico, o un alarde coreográfico. Gente verdadera en noches fantásticas. El arte no es representar cosas nuevas, sino representar con novedad, y esto es lo que hace Oriola, y como decía un clásico, “el arte consiste en ocultar el arte”. Él hace que la obra sea siempre dinámica, divertida y jamás peque de pretenciosa, o, lo peor de todo, aburrida, como a tantos otros autores les pasa, cuando la palabra Arte les cruza las sienes. Oriola sigue siendo inclasificable, algo de admirar hoy en día en panoramas tan dominados por clanes y tendencias viciadas.

Ami Norton Kulik N.Y. 2007 Artista


FOTOGRAFÍAS


Este libro se termin贸 de imprimir en febrero de 2008



American night by Miguel Oriola