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El pergamino que no debe ser encontrado Capítulo I Un mal plan Era la hora del crepúsculo, justo antes de la noche de Halloween, dos amigos llamados Mac y Brian fueron a la biblioteca. En el colegio les habían mandado hacer un trabajo en parejas sobre Halloween. Los chicos habían decidido escribir una historia de miedo, pero no sabían que poner y fueron allí a hacerse una idea. -¿Seguro que encontraremos aquí lo que necesitamos Mac? -Preguntó Brian asustado. – La biblioteca lleva años abandonada. -Tranquilo Brian.- Dijo Mac con tono tranquilizante, aunque había ido un par de veces, no le entusiasmaba mucho ir en Halloween. -Si no es aquí, iremos a la pública, pero eso lo dudo, además que ahora está cerrada. – explicó Mac. - Por qué no lo habremos hecho ayer… -Dijo Brian nervioso. Al cabo de 10 minutos de silencio se detuvieron ante una valla de madera destrozada. Había un cartel que ponía:

Cerrado por derrumbamiento. Mac nunca había creído en ese cartel y había explorado la biblioteca. -Por aquí.- indicó Mac mientras empezaba a saltar la derruida valla.-Vamos.exclamó al ver que Brian estaba petrificado ante la valla, pero a regañadientes obedeció las órdenes de su amigo. Mac indico el camino hasta parte trasera de la biblioteca por donde pasaron saltando por una ventana. La biblioteca era bastante grande. Por ella había interminables pasillos de estanterías con libros mal colocados y esparcidos por el suelo.


-Tú busca por ahí, yo iré por aquí ¿vale?-indicó Mac. -D-de acuerdo.-Respondió sudando y tartamudeando Brian. A Mac le tocó la parte más oscura de la biblioteca. Tanto Mac como Brian les daba miedo abrir la boca, porque a ninguno le entusiasmaba estar allí. Tras una hora de búsqueda en vano Mac le pareció divisar algo brillante detrás de una estantería. Quito dos libros de en medio y encontró una llave negra. ¿Qué hace aquí una llave?-Pensó Mac Antes de conseguir respuesta Mac sintió un gran frío que inundaba su cuerpo. De repente notó que se iba la poca felicidad que había. Ya no se oían los niños que salían a pedir caramelos… le pareció oír un susurro…

No debes tocar eso… Es peligroso… La criatura será liberada… Y tú y tu amigo seréis sus primeras víctimas… No toques el pergamino de…

Antes de que continuara se oyó un grito. -¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah! Dándose cuenta de lo que pasaba Mac exclamó: -¡Brian! ¡Aguanta! Mac echó a correr intentando encontrar a Brian, pero a causa del sueño se le repetía la voz por muchas direcciones. Mientras corría echó un vistazo a su reloj. Su reloj daba vueltas como un loco y sin darse cuenta… se desmayó.


Capítulo II Mientras tanto A Brian no le había entusiasmado mucho la idea de ir allí pero los dos querían sacar sobresaliente. -Todavía no me creo que le haya hecho caso de venir aquí… no podía hacer el trabajo con cualquiera, pero decidí hacerlo con Mac. Parece que todavía no lo conozco….-Susurraba Brian. Había algunos libros muy antiguos y libros que le atraían: Teoría de la tierra: 1753 Motivo de la Revolución Francesa Diccionario de la lengua Estadounidense volumen 3: 1965 Reaparición de la criatura

¿Reaparición de la criatura?- se preguntó Brian Brian cogió el libro y lo abrió por una página al azar

Descripción: Esta criatura mide 4´50 metros de alto y 1 de ancho, cabello blanco, negro y con un poco de rojo. Su punto débil es la cabeza que está protegida con una 2ª y 3ª capa de cabello.

Eligió otra:

Leyenda: El 31 de octubre de 1489 nació la criatura. La criatura estuvo matando y destruyendo pueblos durante varias décadas hasta que en 1568 un caballero de ejército español se desvió de su camino y la encontró y mató a la criatura. Cuenta la leyenda que el 31 de octubre de 2015 reaparecerá la criatura y seguirá con su trabajo enviado por el Demonio, matar. El nombre de la criatura es…


De repente las páginas del libro empezaron a pasarse solas hasta el final y se cerró por completo. Brian notó que un gran frio inundaba su cuerpo y se iba la poca felicidad que quedaba. Le pareció oír un susurro:

Has leído demasiado… La criatura será liberada… Morirás… Tú y tu amigo… Moriréis… De repente todos los libros de la estantería se le cayeron encima. Brian gritó:

-¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah! Quedó inundado por los libros pero antes de poder reaccionar se desmayó oyendo unos gritos que se repetían en su cabeza que exclamaban: -¡Brian! ¡Aguanta! Y Brian se desmayó.


Capítulo III La trampilla Mac fue el primero en despertar. Por una ventana vio que seguía siendo de noche, pero ya no había prácticamente nadie por las calles. Su reloj había estallado y no podía saber la hora. Estaba confundido hasta que recordó lo de la noche anterior. -¿Y Brian? Brian…. -Todavía no lo recordaba todo. -¡Brian! -Exclamo recordando todo lo que había pasado. -Imposible… ha tenido que ser una pesadilla.-Mac miró a su alrededor. Evidentemente no había sido una pesadilla y echó a correr buscando a Brian. Mac se detuvo al ver que un montículo de libros temblaba. Sin saber qué podía haber allí empezó a quitar los libros con sumo cuidado hasta que encontró a Brian. -¡Brian, despierta Brian! -¿Qu-que ha pasado Mac?- dijo tartamudeando -No lo sé pero cuéntame que te ha ocurrido. Ambos se contaron su historia susurrando, como si temieran que algo o alguien les oyeran. -Anda ayúdame a levantarme.- dijo Brian al finalizar de contar las dos historias. A causa del sudor Brian estaba pegado a una alfombra que se levantó y se despegó cayendo. Brian me ha parecido ver algo debajo de la manta que…-Mac no pudo terminar la frase. -¡De eso nada! ¡Ya he tenido suficiente por hoy! ¡Tú y yo nos vamos ahora mismo de aquí!-Exclamó nervioso Brian. -Pero… -¡Nada de peros! ¡Nos vamos ya!-Exclamó Brian presa del miedo.


-De acuerdo Brian. Dijo Mac decepcionado. Los chicos se dispusieron a salir del pasillo pero por arte magia dos estanterías aparecieron formando una barrera, ocurrió lo mismo en el otro extremo del pasillo, dejándolos encerrados. -¿Sabes qué Mac? ¿Qué Brian? ¿Por qué no miras lo que hay bajo la alfombra Mac? -De acuerdo Brian. Mac levantó con cuidado la alfombra y la apartó delicadamente. Debajo de la alfombra había una trampilla con una cerradura. -Está cerrada con llave.-Observó Brian -Ya, pero creo que podré abrirla….-Dijo Mac mientras metía la llave que había encontrado. La llave entraba perfectamente y clack, clack, clak, clack y la trampilla se abrió de repente. El fondo estaba oscuro y había una escalera. Parecía que al final se veía una luz. -Tú primero.-Indicó Brian miedoso. Mac entró por la trampilla como si temiera que le fueran a comer los pies. El camino por la escalera era estrecho y a los chicos se les hizo eterno. Al bajar había dos opciones: derecha o izquierda. -Tú decides Brian. -La derecha me da buena suerte pero la izquierda siempre me es más corta….Dudó miedoso Brian -Supongo que decido la buena suerte, así que a la derecha. -Los chicos anduvieron cuidadosamente durante 15 minutos aproximadamente hasta que se detuvieron ante una puerta. -¿Entramos? Podría ser nuestra única salida.-Indicó Mac -De acuerdo.- dijo tembloroso Brian.


Capítulo IV El pergamino que no debe ser encontrado Mac volvió a meter la llave en la cerradura y se abrió con un crujido. Los dos entraron y se encontraron con una habitación redonda con la pared de piedra y suelo de tierra con un montón de piedras y pedruscos. En medio había un pedestal de cemento y encima un agujero en el techo que daba a la noche. Pero encima del pedestal había algo… un largo y viejo pergamino. Mac se acercó lo tocó y… ¡Bum! La puerta se cerró de un portazo. -No, no, no ¡no! ¡Mac! ¡Abre la maldita puerta y vámonos de aquí ya!-Exclamó Brian. - Ya voy Brian. Mac metió la llave y… no entraba en la cerradura. -No, no, no, no, ¡No!- exclamó desesperado Brian.- ¡Por qué tuve que hacerte caso! ¡Estamos atrapados aquí, pronto se nos irá el oxígeno y moriremos y si no es por eso será por otra cosa! En realidad tendremos oxígeno porque….-Mac no pudo terminar la frase. ¡Nadie te ha pedido tu opinión Mac!-Dijo Brian desesperado.- Lo siento Mac, cuando me desespero me pongo así. -Da igual Brian. ¿Por qué no leemos el pergamino?-Preguntó Mac. Ya me da igual así que haz lo que quieras. Mac lo cogió y empezó a leer en voz alta: En el 31 de octubre de 1489 nació un gran ser de un pequeño huevo de una leona, una tigresa y un oso. Este ser llegó a medir 4´50 metros y 1 de alto, cabello blanco, negro y rojo. Esta criatura está ciega. Algunas de sus hazañas son estas:     

Alrededor de 1505 destruyó 100 pueblos indios en un solo día sin hacerse ningún rasguño. Viajó a centro América donde destruyó 5 ciudades españolas en construcción. Se dice que en su viaje al Norte de América se enfadó tanto con unos animales de muchos tipos que separó las tierras creando las islas que rodean Groenlandia. Pegando un golpe en el suelo fue capaz de causarle la muerte a 345 personas El que la mató por primera vez murió a los 2 meses


Cuenta la leyenda que en 1553 un pobre soldado español se desvió de su camino.se refugió en una cueva hasta que le encontró un pueblo indígena y lo acogió. Pasó con ellos los siguientes 15 años hasta que una noche de 1568 paseaba con su espada recordando sus días de caballero, en sus padres, sus dos hijos, su mujer… Cuando se alejó mucho de la aldea indígena se echó a llorar buscando consuelo en las dulces flores. Se pasó así 2 horas hasta que oyó el cantar de una flauta. Después se oyeron unos fuertes pasos. El hombre asustado se escondió tras unos matorrales. El hombre esperaba la muerte cuando se asomó y vio una criatura horrible. Se pegó tal susto que dejó de respirar y cuando casi desapareció recupero la respiración. Dio un suspiro pero de repente se dejaron de oír pasos. El pobre hombre ni se movió hasta que una gran mano casi le rozó el pelo tirando así los árboles y el matorral en el que se había refugiado. El hombre empuño su espada y de un salto se alejó un poco de la bestia. La terrible bestia no esperó mucho más e intentó meterle un fuerte manotazo en la cabeza pero el caballero cogió dos palos y se los tiró. Uno acertó en un ojo y el otro le dio en la cabeza. El ser se estremecía de dolor y fue cuando el caballero pudo verla mejor. Era sin lugar a dudas la cosa más horrorosa que había visto el joven. Era imposible de imaginar ni describir. No tuvo tiempo de admirarla cuando la bestia arremetió con un golpe que le dio directamente en las piernas, El soldado le dio en el otro ojo dejándola totalmente ciega. El soldado no sentía las piernas, estaba muy dolorido cuando se le ocurrió un plan. Cogió una piedra y la tiró lo más lejos que pudo confundiendo a la bestia. Tiro otra, otra, otra y otra y siguió tirándolas en muchas direcciones liando a la criatura hasta que se mareó y calló. El hombre fue a rastras hasta la bestia y le hincó la afilada espada en la cabeza. De repente salió un susurro de la nada: -No deberías haber hecho eso. -Serás cruelmente castigado. -Morirás. -En octubre de 2015 volverá. Y se oyó un chillido insoportable que duró unos minutos. Yo Don Augusto he estado estudiando sobre la bestia y he escrito sobre ella. Yo soy el caballero que se desvió.

-Espera Mac ¿estás diciendo que un español mato a la bestia que se cargó a saber tú cuantos pueblos?-Preguntó intrigado Brian -Eso parece.-Respondió Mac.- Pero espera, hay algo más, está escrito con otra letra como si lo hubiera escrito otro. Atiende:


Hola, soy Don Rodrigo un compañero de Don Augusto. Escribo esto porque alguien o algo busca el pergamino, he de mencionar que ha muerto a los dos meses de la historia. Si estás leyendo esto corres peligro. Yo también lo corro y aquí estoy esperando la muerte. No hagas como yo y destruye el pergamino. Lo esconderé bajo tierra para que el elegido lo encuentre antes que el 31 de octubre de 2015. Ya sabes, en este pergamino se encuentra la bestia. Destrúyela ahora y será más fácil que hacerlo con ella presente. Me contó que su nombre era Leomon. Ya sabes que hacer, no decepciones nos decepciones.

-Entonces hoy es la fecha límite y se liberará.-Observo Mac. -Destrúyelo, destrúyelo Mac.-Ordenó Brian.-Vamos, ¿A qué esperas? Mac lo cogió e intentó romperlo, pero no lo consiguió, lo volvió a intentar pero tampoco funcionó. Probó a coger una piedra e intentó cargárselo, pero no funcionó, antes del último intentó empezó a apreciarse una leve canción de una flauta proveniente de todas las direcciones. De repente fue como si una fuerza invisible entrara en la habitación y se acercara al pergamino. Entonces el pergamino empezó a brillar fuertemente y de él salió la bestia más terrible que Brian y Mac habían visto jamás.


Capítulo V Muy cerca de la muerte A la bestia le salía sangre de los ojos, estaba ciega. Sin dar a lugar a mirarla empezó a mover los brazos intentando darle a la persona que oía respirar. Mac y Brian se movían como locos, presos del miedo. -Espera, si queremos salir tiremos piedras a la puerta, así la romperá. Explicó Brian tirando la primera. Empezaron a tirar piedras hasta que como esperaban rompiera la puerta. Después fueron tirándolas en muchas direcciones hasta conseguir salir. Los chicos empezaron a correr por el pasillo por el que desgraciadamente entraba la bestia. Al final del pasillo había unas escaleras que parecía que no terminaban. Después había una puerta que Mac abrió rápidamente con la llave. Esta llevaba a la calle. Ya casi estaba amaneciendo. -Separémonos.- sugirió Mac.-Pero alejémonos de la ciudad, no quiero que muera nadie. A Brian le tocó ir delante de la bestia, pero hizo caso a Mac y se alejó de la ciudad. Brian, harto de correr se refugió en un granero en mitad de la pradera. Brian recordó la hazaña del caballero e intentó revivirla llamando a Mac con un silbido. Gracias a dios Mac traía una afilada barra de hierro que había encontrado. Le contó el plan y se pusieron manos a la obra. Mac tiraba piedras sin parar, mientras Brian esperaba tranquilo y escondido la señal de su amigo para re-matarlo con la barra de hierro. Pero Brian respiraba demasiado fuerte y a la bestia no era una inútil. -¡Brian, se acerca hacia ti! ¡Muévete!-exclamó Mac.- ¡Muévete! Pero Brian no le oía a causa de los fuertes pisotones de la bestia y el graznar de las gallinas. -¡Muévete Brian!-Repitió impaciente Mac. ¡Muévete! Pero Brian no se enteró hasta que se pararon de oír los pasos y un fuerte manotazo le dio de lleno en la pierna derecha. Brian gritó. ¡¡¡Oh dios!!!-exclamó Brian.-¡¡¡Es que tenía que ser peor!!!


A Brian le chorreaba la sangre por su pierna. Brian hizo un esfuerzo y se apartó pero no lo suficiente como para que la bestia se preparase para acabar con él. Brian cerró los ojos y, de repente, vio pasar toda su vida por delante, su primer día en la escuela, el día en que su padre le llevo a ver a los Bulls, su equipo favorito de baloncesto y sobre todo en sus padres, su hermana, su familia y se preparó y dio el adiós a su vida… llegaba su hora. Pero cuando ya creía definitivo su final Mac gritó: -¡¡¡Eh tú, Leomon!!!¡¡¡Estoy aquí!!! Y la bestia no atacó y se giró hacia Mac. Mac se puso a correr en círculos para despistar hasta que la bestia confundida calló. -¡Ahora!-exclamó Brian. Le dio la barra a Mac y este le hincó la barra de hierro en la cabeza -¡Sí Mac! ¡Lo conseguimos!- celebraba Brian. -¡No, no, no!- exclamo una figura humana transparente aparecida de la nada.- Yo creé la criatura y moriréis por haberla destruido. La figura se acercó a Mac como preparándose para matarle cuando el primer rayo de luz iluminó la pradera. La figura empezó a moverse y a chillar de dolor hasta que se fundió por completo. -Menos mal que ya ha terminado, no me gustaría ser el nuevo busca fieras.comentó suspirando Brian. Sí ya veremos cómo te sacamos de aquí... -Ya…pero ahora viene lo peor.-Dijo Mac-: la regañina de nuestros padres.

Fin

El pergamino que no debe ser encontrado  
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