España fue de las primeras en recibir de oriente las especias y cultivos que eran desconocidos
hasta entonces en Occidente. El descubrimiento del nuevo continente, ha sido una de las mayores aportaciones de los españoles en el
intercambio de productos. Se puede decir que a partir de ahí se universalizó la gastronomía. Sólo ese flujo de nuevos alimentos merece
ser considerado como una aportación jamás prestada a la humanidad desde el descubrimiento de la agricultura en el paleolítico.