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¿QUÉ ESTÁS HACIENDO? Neville Goddard 30-10-1967

Muchas veces he oído a alguien decir: “Yo creo que imaginar crea la realidad, pero yo una vez imaginé algo y nunca llegó a pasar.” Entonces yo pregunto: “¿Qué estás haciendo, diciendo: 'Yo una vez lo imaginé' y no imaginándolo ahora?” Pues el nombre de Dios es Yo Soy, ¡no yo hice! Siempre pensando en Dios como alguien fuera de él mismo, al hombre le resulta difícil mantener el tiempo verbal, pero Dios es la imaginación humana y no hay otro Dios. Cuando tú imaginas puedes incluir a los demás, pero no pienses en términos de influencia. Más bien, piensa sólo en términos de claridad de forma. Quizás a un amigo le gustaría un mejor trabajo, más dinero y mayor responsabilidad. Antes de que imagines, tómate un momento y clarifica la forma que tu acto imaginativo tomará. ¿Estás dando tú la fiesta de celebración o es él? ¿Quién estará ahí? Llena la habitación con aquellos con los que querrías compartir la celebración. Levanta tu copa y di: “¡Por tu fabuloso nuevo trabajo, tu aumento de sueldo y el desafío de tu mayor responsabilidad!” No pienses en términos de tratar de influir al jefe del amigo, pues él podría morir o ser destituido. Simplemente ve al final. Brinda por el acontecimiento, y no pienses en influir a los demás. La ley, para ser eficaz, necesita sensación con forma. Construye una estructura que implicaría que tu deseo está ya cumplido, y entra en su forma con la sensación. No tienes que estar preocupado por influir en los demás, ya que ellos no son la causa - ¡lo es tu acto imaginario! Aquellos que tienen mil millones de dólares no están causando tu mundo. Tú y sólo tú lo estás haciendo, ya que tus actos imaginarios influyen en la gente. Cada uno es tú mismo exteriorizado, así que cuando tú imaginas, ¡estás influyéndote tú mismo! Sabiendo lo que quieres, coloca tu atención en su claridad de forma, y entonces observa qué estás imaginando. ¿Estás recordando cuando tú imaginaste algo mayor de lo que tienes? Si es así, estás confesando que no estás ahora imaginando tu deseo cumplido. Si imaginar crea la realidad, debes cambiar tu memoria y hacerte consciente de lo que estás imaginando ahora mismo. Déjame ahora contarte una serie de sueños que yo recibí de una amiga. La serie comenzó una noche cuando ella se encontraba con un grupo de niños, tratando de encontrar algo que estaba perdido. Viendo una bolsa de papel marrón atada con una cuerda, ella la abrió y sacó un reloj, cuando uno de los niños dijo: “Eso es un tesoro”, y el sueño terminó. La noche siguiente ella se encontró moviéndose como sobre ruedas, con todo lo que ella veía moviéndose con ella. Entonces ella se dijo: “Esto no es lo que yo quiero. Todo se está moviendo, mientras yo aún tengo la sensación de anhelo,” y ella despertó. La noche siguiente, ella se sintió andando con una enorme multitud a través de campos, en carreteras y aceras. Ella subió montes y bajó escaleras, acudiendo a mis conferencias en muchos lugares. Escuchando atentamente, ella estaba emocionada al oír las revelaciones que estaban siendo compartidas. Entrando en un bello viejo edificio cubierto de hiedra, ella trataba mentalmente de recordar cada palabra que yo decía, pero cuando despertó sobre su cama, su memoria se había ido. La noche siguiente ella entraba en una espaciosa casa blanca, que ella sabía que había construido su


padre. Todas las habitaciones estaban vacías, excepto en la que yo estaba enseñando y la habitación adyacente donde estaba su padre. (No olvidar este aspecto del sueño, ya que el padre no es visto). Dirigiendo todas mis observaciones a ella, ella estaba llena de alegría. Entonces, con profunda autoridad yo anuncié: “Mi nombre es Viernes.” Reconociendo su tremendo significado, ella dijo: “¡Sí! Y eso significa, 'Oh querida mía'.” Yo sonreí, asentí y ella despertó. Mi amiga oyó y vio correctamente, pues mi nombre es Viernes, ya que yo soy el Dios de amor. En la mitología (que es sólo visión en parte) el amor es una diosa. Pero en la visión, el amor es hombre. Habiendo sido incorporado al cuerpo del Señor Resucitado, yo soy la encarnación del amor; yo soy uno con ese único cuerpo, único Espíritu, único Señor, único Dios y Padre de todos. La palabra “yachid” es usada sólo diez o doce veces en las Escrituras. Es definida como “Mi querido, mi único hijo”. Cualquiera que es incorporado al cuerpo de amor es “yachid”, y llamado mi querido. La palabra aparece primero en el capítulo 22 del Génesis, cuando el Señor – hablando del hijo prometido - dice a Abraham: “Tú no retuviste a tu único hijo (yachid).” Luego, en el Evangelio de Juan, cuando la crucifixión y la resurrección habían tenido lugar, es citado este pasaje de Zacarías: “Ellos le mirarán a él, a quien ellos habían traspasado, y se lamentarán por él como uno se lamenta por un hijo único (yachid).” (Juan 19 y Zacarías 12) Yo he experimentado las Escrituras. Yo ahora le cuento su verdad a aquellos que escuchen. Aquellos que crean mis palabras me encontrarán ya que enseño noche tras noche. Mi amiga no podía recordar las palabras que yo dije, pero ella recordaba mi nombre, pues mi nombre es Viernes, ya que yo soy el Dios de amor. La primera definición dada a la palabra yachid es unidad; solo (en el sentido de ser único); el único. Cada uno incorporado a ese único cuerpo es único y el único, pues hay sólo un cuerpo; sólo un Espíritu, sólo un Señor, sólo un Dios y Padre de todos nosotros. En ese cuerpo hay una unidad, sin embargo una individualidad; y cuando tú lo vistes tú eres Viernes, el Dios de amor. En este nivel nadie ve ese cuerpo; pero ella lo vio en espíritu y trajo de vuelta con ella la memoria de la experiencia. En las pareces cubiertas de hiedra yo enseñaba a los demás, pero en la casa blanca había sólo una puerta a la habitación ocupada por su padre no visto y donde yo le hablaba a ella sola. ¿Ves el simbolismo? Ahora, un sueño es egocéntrico, con cada aspecto de él teniendo lugar en el individuo. Aunque el sueño se despliega en uno, ese uno lo contiene a todos. En su sueño el padre no es visto, pero se proyecta en el maestro, que le dice que su padre es el Dios de amor. Volviendo a este nivel, las primeras palabras que nos son dadas por el que viene a revelar esta verdad – que imaginar crea la realidad – son: “Arrepiéntete y cree en el evangelio.” El arrepentimiento, que es un cambio radical de actitud, puede provocar que tu poderosa imaginación estalle a través de este mundo de muerte. Así que yo te pido arrepentirte. Poner a prueba esta maravillosa ley cambiando tu actitud hacia la vida y observando lo que sucede. Un caballero recientemente soñó que estaba despellejando su cabeza, llevando la piel hacia abajo hasta su cuello, luego tirando de ella hacia atrás de nuevo. Mientras lo hacía, se dio cuenta de que estaba generando luz desde el interior y supo que el exterior estaba completamente oscuro. Este caballero vio la verdad. Blake lo dijo tan bellamente: “Todo lo que contemplas, aunque parece fuera está dentro, en tu imaginación de la que este mundo de mortandad no es sino una sombra.” Ahora él sabe que el mundo externo está siendo iluminado por la luz de la conciencia que viene de dentro. Mientras escuchaba una cinta de una conferencia mía, este caballero se quedó dormido y fue despertado por dos terribles golpes en el lado derecho de su cabeza y vio el dedo índice de la mano derecha extendido. Habiendo despellejado su cabeza, él ha eliminado la piel externa de Esaú.


Sabiendo que debe continuar vistiéndola mientras esté aquí, este caballero la volverá a poner de nuevo; pero ahora él sabe que el mundo se hace vivo desde el interior - y eso en si mismo es totalmente un golpe. Este hombre ha estado viniendo a oírme durante sólo un corto tiempo. Él ha aparecido a la onceava hora y está recibiendo el mismo fruto que aquellos que vinieron a primera hora. Cada uno recibe el mismo mensaje y los mismos golpes, ya que ellos son esenciales para el despertar del durmiente dentro de todos. En su maravilloso himno, Isaac Watts dice: “Envuelto dentro del silencio de la tumba el gran redentor duerme. Granizo y muerte combinaron su fuerza para sostener a nuestro Señor, pero el gran conquistador despierta y rompe la frágil cadena.” Tu Padre celestial duerme dentro de ti como tu propia maravillosa imaginación humana. ¡Un día Él romperá la cadena y tú surgirás como Él! Pero mientras tanto, ponlo a prueba, y descubrirás que ni granizo ni muerte combinando su fuerza impedirán que tus deseos sean cumplidos. Ahora, hay una eterna hermandad y paternidad, pues cada individuo es el padre del mismo hijo. ¿Cómo podría nunca yo saber que tú y yo somos uno si no fuera por este símbolo? Dios colocó la eternidad (su único hijo, David) en la mente para que el hombre pueda saber que él es su padre. Y si tú sabes que David es tu hijo, y yo sé que yo soy su padre, ¿no somos uno? No hay otro modo de demostrar nuestra hermandad, salvo a través de nuestra común paternidad. Si tú tuvieras un hijo y yo tuviera otro, podríamos cuestionar esta común paternidad; pero hay sólo un hijo, que es amado por todos. Todos nosotros somos uno, pero lo sabremos sólo cuando estemos reunidos en ese único cuerpo, único Espíritu, único Señor, único Dios y Padre de todos. Piensa siempre con claridad de forma, pues cuando lo haces estás influyendo en los demás. Cuando yo quería salir de Barbados, no pensé en influir en nadie. Yo simplemente utilicé la claridad de forma y subí por la pasarela en mi imaginación. Ese acto provocó que alguien a cinco mil millas de allí cancelara su pasaje. Y aunque había cientos delante de mi esperando pasaje, el que tenía poder para distribuir los billetes nos eligió, de modo que yo no influí en los demás. Yo imaginé, y nosotros regresamos, mientras miles que nos precedían solicitando pasaje continuaron esperando su turno. ¿Sabes que en el momento en que trazas una línea abarcas energía? ¿Que sin un boceto, todo es nada? Traza tu boceto y haz tu imagen tan clara como sea posible. Quizás estás dando una fiesta para honrar a uno que está presente. Siéntate a la mesa con los amigos y levanta tu copa. Felicita a tu amigo por su nueva posición, su mayor sueldo y más responsabilidad. Pégate a ese pensamiento, y no importará para ti quién es influido. En el momento que tú piensas en la influencia, tú reduces un milagro a magia. Toda la gente en el mundo son sólo tú mismo exteriorizado. Nadie tiene poder para retenerte o promocionarte, pues tú eres auto-promocionado o auto-restringido. Blake nos dice que entremos en – no simplemente observar, sino entrar en – las imágenes en nuestra imaginación. Para abordarlas en el carro ardiente del pensamiento contemplativo. Hacer un amigo y compañero de cualquiera de estas imágenes de maravilla, pues si lo hacemos, nos levantaremos de la tumba y nos encontraremos con el Señor en el aire y seremos felices. Digamos que tú estás en Los Ángeles y quieres estar en Nueva York. Tú podrías entrar en la ciudad en el carro ardiente de tu pensamiento contemplativo pensando desde ella, y no ya pensando desde Los Ángeles. Tú entras en Nueva York levantándote de tu tumba de carne y hueso en Los Ángeles y encontrándote con tu Señor (tu YO SOY) en el aire. Haz eso y serás feliz haciéndolo, pues así es cómo la realidad es creada.


Cuando entras en el estado que tú deseas expresar y crees que es verdadero, ningún poder en la tierra puede impedirle objetivarse. Y aunque tú deliberadamente no influyas en los demás, tú influencias a todo el mundo. Como Sir James [¿Frazer?] dijo: “Un hombre de este planeta no puede levantar una mano sin influir en la estrella más lejana en los cielos en su forma unificada.” Practica el arte de imaginar, y descubrirás que puedes ir a cualquier parte y entrar en cualquier tiempo sin la ayuda de nadie. Muévete con tu imaginación, y la gente responderá a causa de tu acción. Atrévete a asumir que eres rico, y observa a todo el mundo jugar sus papeles para proporcionarte la riqueza que tú afirmas tener. Lo harán, pues ellos son sólo tú mismo exteriorizado. El mundo sigue y sigue, como los actores – interpretando sus innumerables papeles – desean más y más cosas que se desvanecen. El hombre está siempre luchando por algo que pasa, sin embargo se le dijo: “No acumules tesoros en la tierra donde los ladrones pueden llevárselos y la polilla corromperlos, sino acumula tesoros en el cielo donde ningún hombre puede quitártelos.” Los tesoros de la tierra pueden ser quitados en cualquier momento, pero los tesoros en las enseñanzas que yo estoy dándote ahora son para siempre. Sólo un ser fue perforado, y ése es Jesucristo, tu verdadera identidad. La crucifixión ha terminado. Tú has sido crucificado con Cristo y tu resurrección tendrá lugar en ti, a su propio maravillosos tiempo. ¡Yo te pido que pongas a prueba tu imaginación! Haz todo lo posible y cree en lo que has imaginado. No trates de influir en nadie. En cambio pon todas tus energías en la claridad de la forma. Si cierto escritorio significa que estás ocupando un puesto deseado, ocupa ese escritorio. Entra en la imagen, y tú realizarás tu visión. Siéntate en la silla detrás de ese escritorio y ve la habitación. Persiste en pensar desde ese punto de vista. Si tú no ocupas físicamente esa silla mañana y comienzas a dudar, pregúntate: “¿Qué estoy haciendo, recordando y no imaginando?” ¡Luego regresa a tu silla detrás de ese escritorio! Ahora entremos en el silencio. _____________________________ Traducción: Javier Encina.


¿QUÉ ESTÁS HACIENDO? Neville Goddard 30-10-1967