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COLEGIO LOS REYES

De mal en peor Zayra Valdebenito Salfate

2012

7 A


Volvía a mi casa exhausta, en la escuela habíamos trabajado mucho, lo único que quería era llegar, tomar mi toalla y sales de baño e ir a aislarme de todo el mundo. Lamentablemente no fue así. Al entrar todos estaban muy serios. Mi madre se me acercó y me dijo: -

Tenemos que contarte hablar – dijo. ¿Qué sucede? – pregunte un tanto asustada, pensando que me regañaría por algo de el colegio. Nos mudamos - dijo mi padre fríamente.

Micara cambió de forma instantánea, yo estaba a gusto en Nashville y cambiarnos a Sydney no estaba dentro de mis planes, por lo cual le pedí a mis padres explicaciones, pues, uno no se cambia de continente por una tan simple razón. -

-

He conseguido un trabajo en Sydney, empiezo dentro de dos semanas, por lo cual yo parto hacia Australia este lunes, ustedes tienen una semana mas para empacar y despedirse – me respondió mi padre muy calmado ¡Tan pronto! – exclamé – y ¿Qué pasara con mis amigos? , no me quiero mudar, ¡y menos de continente! Hija – trataba de calmarme mi madre – es necesario, tu sabes lo que ha costado que tu padre encuentre trabajo.

En ese momento llega Rosy, mi hermana menor. Se me veía feliz, traía su libreta de comunicación en la mano, y una lagrimita caía por su mejilla. -

¿Qué sucede Rocy? – pregunto mi papá. Me han suspendido – dijo con la cabeza abajo. ¡¿Cómo que te han suspendido niñita ¿! – se había alterado mi madre. Me pelié con una compañera, ella se estaba burlando de mi y yo le pegué – respondió lloriqueando.

Se causo un momento de mucha tensión en casa. Nadie sabia que decir, pensar o hacer. Todos estaban con cara larga. Luego de un rato todos se fueron a hacer sus quehaceres. Al día siguiente partimos al hospital, la abuelita Carmen había tenido un accidente. Todo se iba derrumbando. Mientras esperábamos los resultados, llamaron a mi padre, pues ya no lo necesitarían en el trabajo. A las horas después nos dieron el diagnostico de mi la abuelita Carmen, estaba grave, no pasaría la noche. Entramos uno por uno, yo fui la ultima en tener la oportunidad de despedirme de ella, pero tuve la mala fortuna de que mi abuelita se fuera frente mio.


De mal en peor