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LIBROS Y NOMBRES DE CASTILLA-LA MANCHA NONAGÉSIMOSEXTA ENTREGA

96 Año III/ 14 de diciembre de 2012

Los Mendoza y el mundo renacentista Antonio Casado, Fernando Llamazares y F. Javier Escudero (coords) ( Editan: Universidad de Castilla-La Mancha, y Asociación Profesional ANABAD de Castilla-La Mancha. En el conjunto de la bibliografía sobre los Mendoza, su historia ancha, el patrimonio generado, las tendencias artísticas y sociales, sus personajes, sus hazañas, sus curiosidades… aparece ahora un libro que viene a ser recopilatorio de todo ello, y aportador incluso de algunas novedades. Esta obra “Los Mendoza y el mundo renacentista” es sin duda un apasionante volumen en el que se pueden encontrar muchas y variadas apariciones de los miembros del linaje mendocino, a través de sus manifestaciones como militares, eclesiásticos, embajadores, virreyes… y como coleccionistas de arte, protectores y donantes. El libro surge como expresión escrita de las comunicaciones que se leyeron y

comentaron en las primeras Jornadas Internacionales sobre documentación nobiliaria e investigación en Archivos y Bibliotecas”, celebradas en Toledo, en su Facultad de Humanidades, del 25 al 27 de noviembre de 2009. Dirigido el encuentro por los profesores Antonio Casado Poyales y Fernando Llamazares Rodríguez, con la colaboración de Francisco Javier Escudero Buendía y José Luis García de Paz, un buen número de investigadores, historiadores del arte y la cultura, y profesores del ámbito de nuestra región se dieron cita en este simposio, del que han salido ahora, tres años después, las actas publicadas, cuajadas de noticias de gran interés, y que sin duda son la expresión más suculenta y útil de aquella pasajera reunión. Son en total once trabajos que ocupan las 252 páginas de este volumen titulado “Los Mendoza y el mundo renacentista”. En cuatro aspectos divididos, y que ya por sí solos dan idea de las intenciones de la obra: El entorno familiar de los Mendoza es uno, otro son las fuentes documentales y bibliográficas para el estudio de la época, un tercer bloque de comunicaciones se centra en la Arquitectura, el Arte y el Urbanismo, y finalmente no falta la proyección americana de los Mendoza, cuestión apasionante todavía no suficientemente desvelada. En el primer apartado, destacan los artículos que escriben José Luis García de Paz, de la Universidad Autónoma de Madrid (posiblemente el mejor conocedor del linaje mendocino a día de hoy) y María del Carmen Vaquero Serrano, del Instituto “Alfonso X el Sabio”, de Toledo. Ellos se encargan en sus trabajos de analizar la generalidad del linaje y de alguna de sus personalidades en concreto. Así García de Paz escribe sobre “Los Mendoza, una dinastía en un mundo renaciente” y “Las mujeres de los Mendoza”,


mientras que Vaquero nos aporta una apasionante visión de la vida de “María de Mendoza, una mujer culta del siglo XVI”. En el segundo apartado, más centrado en la documentación y la bibliografía, surgen las comunicaciones de Aránzazu Lafuente informándonos a fondo sobre “Los Mendoza y la Casa del Infantado en los fondos del Archivo de la Nobleza”, así como la de Miguel F. Gómez Vozmediano que nos traslada su saber sobre “El mundo de la cultura escrita y el universo de los Mendoza durante el Renacimiento castellano”. Es finalmente el tandem de bibliófilos alcarreño-norteamericano que forman J.J. Labrador y Ralph DiFranco quienes nos dan su visión de la “Poesía erótica de Diego Hurtado de Mendoza”. En lo referente al arte, hay un trabajo inmenso y poderoso, muy centrado y prácticamente definitivo, del profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha, Fernando Llamazares Rodríguez, sobre “El mecenazgo artístico del Cardenal Mendoza en Toledo”, en el que hace un repaso exhaustivo a las obras patrocinadas, en la catedral y en la ciudad toda, por el cabeza del linaje en la segunda mitad del siglo XV, aportando novedades acerca de la autoría del gran mausoleo cardenalicio en el presbiterio de la catedral primada. También sobre la proyección del Cardenal Mendoza como introductor del Renacimiento en Castilla, a través de Guadalajara es el trabajo del cronista provincial y académico Antonio Herrera Casado, de la Universidad de Alcalá de Henares, titulado “El legado arquitectónico de don Pedro González de Mendoza, Cardenal de España, en la tierra de Guadalajara”. Todavía es el profesor Jean Passini de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de Francia, quien aporta su investigación acerca de “Las casas del comendador

Garcilaso de la Vega en San Román y del poeta Garcilaso en Santa Leocadia”. Se completa el volumen con dos trabajos en torno a la proyección americana de los Mendoza, y los entresijos de su dominación y posibilidades de haber formado una dinastía e incluso una monarquía en América, siendo el archivero y miembro de ANABAD, Francisco Javier Escudero Buendía quien nos habla de “El Virrery de México don Antonio de Mendoza y la monarquía indiana” y la profesora Carmen Alicia Dávila Munguía de la Universidad Michoacana de Hidalgo la que escribe acerca de “El Virrey Antonio de Mendoza y la Fundación de Valladolid de Michoacán”. No nos queda espacio para comentar y glosar cada uno de estos trabajos. Sí para decir que todos están a la altura intelectual que se trató de alcanzar en las Jornadas organizadas por la Universidad de Castilla la Mancha y ANABAD, y que uno por uno, cada uno en su parcela específica, dan un amplio repaso a la herencia mendocina en nuestra región, y proyectan y resaltan la importancia del linaje de Mendoza en la construcción de la nación castellana, en sus modos sociales, sus pensamientos y sus patrocinios. Un libro de obligada lectura para cuantos se interesen por la cultura histórica y patrimonial de Castilla-la Mancha, de Guadalajara y Toledo, del México inicial y de la cultura española.

Antonio Herrera Casado en http://librosdeguadalajara.blogspot. com.es/2012/12/


Su nuevo libro, que se presenta esta semana en Toledo y en Madrid, tiene como hilo conductor a su pueblo natal Chozas de Canales-, recoge más de 4.000 palabras que en su mayoría han dejado de utilizarse o, cuando menos, son desconocidas para «la gente de ciudad». Hay muchas que están recogidas en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua pero que figuran en el libro con «otro» significado, el que se da en los pueblos, y también las hay que han dejado de utilizarse o que se han degenerado.

Hablando de lo nuestro. Con un vocabulario del medio rural Ricardo Rodríguez Edición del autor, con el patrocinio de la Diputación de Toledo Toledo, 2012; 332 pags.

El ingeniero agrónomo Ricardo Rodríguez, un toledano que conoce a la perfección el mundo rural de Castilla-la Mancha por su experiencia profesional, acaba de publicar un libro que recoge más de 4.000 palabras que se usan en los pueblos, muchas de ellas en desuso o, al menos, desconocidas en las ciudades. Ricardo Rodríguez ha trabajado hasta su reciente jubilación en la administración central y autonómica, es experto en viticultura y enología y tiene varios libros y estudios sobre vinos, quesos, aceite y azafrán.

Ababol (amapola), membrillo (bobo), melguizo (mellizo), mentira (cuando se está pintando y queda una zona sin pintura), naide (nadie), perdigocho (poco ahorrador), pelaúra (piel de una fruta), rebailar (moverse con gracia), raspera (carraspera) y zurcío (zurcido) son algunas de las que recoge el autor en «Hablando de lo nuestro». Cada palabra va acompañada por una frase y muchas de estas frases han sido pronunciadas por vecinos de Chozas de Canales, municipio toledano de 4.000 habitantes próximo a Madrid, y recogidas por Rodríguez. «Yo soy de pueblo, pueblo. Siempre he estado hablando con gente de los pueblos. He recorrido toda Castilla-La Mancha y no hay ninguna palabra de las que he puesto que desconociera», explica. Jugar al tute Ricardo Rodríguez reside en Toledo pero siempre ha estado muy vinculado al mundo rural y, de hecho, lleva diez años recogiendo los datos de este libro. «Mientras juego al tute uno dice una palabra y yo la apunto. O viene otro y


me dice ¿conoces esta palabra?. Y casi siempre la conozco, pero también tomo nota», asegura.

Nueva realidad urbana y territorial en Ciudad Real Mª Ángeles Rodríguez Domenech

Hace poco, ya editado el libro, un paisano le preguntó «¿sabes qué es rehoga?» y Ricardo Rodríguez le respondió que esa palabra ya estaba incluida: es un remolino de agua que se forma en el río. El libro, además, rinde homenaje a una vecina de Chozas de Canales, Isabel «la Pilota», una mujer humilde que murió hace un par de años y que durante toda su vida fue un «referente» en la vida local. El libro de Ricardo Rodríguez se presentará mañana lunes en Toledo y el martes en Madrid, en la Casa de Castilla-La Mancha. Al acto de Toledo acudirá el presidente de Asaja, Pedro Barato, y el profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha Julio Antonio Virseda, que también estará en Madrid. EFE/TOLEDO 2/12/2012

Instituto de Estudios Manchegos, Ciudad Real, 2012

En 1984, Felix Pillet publicaba su tesis doctoral, Geografía urbana de Ciudad Real que realizaba un análisis de la ciudad desde sus orígenes hasta 1980. Un primer estudio que realizó un análisis pormenorizado de la realidad de la ciudad, su evolución, sus condicionantes económicos, los procesos de construcción y desarrollo de Ciudad Real. Ahora, Maria Ángeles Rodríguez Domenech, completa, con su tesis doctoral, la visión de Ciudad Real desde 1980 a la actualidad. Treinta años de desarrollo urbano en un contexto sociopolítico diferente, con ayuntamientos democráticos, con un contexto nacional e internacional claramente distintos. La estructura del libro supone ya una declaración de principios en cuanto al análisis realizado de la ciudad. Una primera parte titulada Las trasformaciones urbanas analiza los cambios de la ciudad por dos fenómenos esenciales: la Universidad y la llegada del AVE. La segunda parte estudia la morfología urbana y las trasformaciones de la ciudad. La tercera parte sitúa la ciudad en el territorio y una cuarta parte plantea la planificación del futuro de la ciudad. En la primera parte se estudian Las trasformaciones urbanas. Los dos motores del cambio de la ciudad han sido el campus universitario y el AVE. Un análisis del desarrollo universitario en la ciudad, las diferentes titulaciones y la consolidación de esta estructura en la ciudad. El libro coordinado por Isidro


Sánchez publicado en Almud realizaba un análisis de esta realidad y el de Diego Peris publicado por la UCLM analizaba la realidad física de los campus. El estudio de la publicación de Maria Ángeles Rodríguez avanza en este camino y analiza los cambios que la presencia universitaria realiza en la ciudad y en su planeamiento. De igual manera se estudia la presencia del AVE como elemento que fortalece la presencia de la ciudad en el territorio, el incremento de flujos y las repercusiones que su presencia tiene en la morfología urbana. En este contexto de trasformaciones urbana se estudia la evolución de la demografía, su evolución, el crecimiento efectivo de la población y su estructura biológica y socioprofesional. Como consecuencia de ello se estudia su distribución en la ciudad, las diferencias de densidades de población en los distintos espacios de la misma. La zona centro, espacio antiguo, consolidado y renovado, la primera periferia construida fuera de Ronda y la segunda periferia o ciudad nueva como se denomina en la publicación van conformando modelos de diferente demografía y de formas distintas de construir la ciudad. Junto a este análisis demográfico se analizan los resultados electorales y su evolución en las zonas de la ciudad con la especialización de los cambios ideológicos que se producen desde las primeras elecciones democráticas. Finaliza esta primera parte con el estudio de la estructura funcional de la ciudad. Un análisis de los elementos de actividad que existen en Ciudad Real y que conforman la ciudad desde las ocupaciones de las personas, desde su actividad profesional y desde los servicios que la ciudad presta a sus habitantes. La función comercial que supone el 17% de la actividad del sector servicios es una actividad claramente inseparable del hecho urbano y ha

tenido una gran capacidad para la ordenación de la ciudad no sólo desde el punto de vista económico, sino también de la vida social. Un estudio detallado de sus contenidos, de sus lugares de ocupación y de sus dimensiones es un excelente índice de la vida urbana. La función administrativa es también elemento esencial en Ciudad Real con un 22,7 % de actividad dentro del sector servicios seguido de la función educativo-cultural con un 14,3 % y de la función sanitaria con un 14,2%. En mi opinión el sector sanitario y la gran infraestructura hospitalaria, es junto a la Universidad y al AVE el tercer gran elemento de la trasformación de la ciudad por sus dimensiones, por el peso de personal ocupado y usuario que genera y por la trasformación urbana generada en su entorno. La segunda parte del libro se titula La Morfología urbana. Síntesis de las trasformaciones y comienza con un intento de establecer criterios racionales en la división de zonas urbanas. Un apartado que estudia las trasformaciones morfológicas de la ciudad desde una perspectiva múltiple. El primero de ellos quiere establecer las razones de esta trasformación analizando por un lado la normativa urbanística, los diferentes Planes Urbanísticos de la ciudad y por otro la evolución del mercado inmobiliario con la evolución de precios de suelo y de vivienda. Un aspecto esencial en la configuración de nuestras ciudades que han generado graves distorsiones en su desarrollo, especialmente en la última década. Es un problema importante que no dispongamos de un Observatorio de Suelo y Vivienda oficial (que en algunos municipios ha comenzado a funcionar) y tengamos que seguir utilizando datos de sociedades de tasaciones o empresas particulares para obtener un dato que es esencial en la configuración final de la ciudad. El mosaico de organización de las ciudad,


como ha demostrado Fernando Roch acaba haciendo coincidentes los espacios de precios de vivienda con los de la renta de sus habitantes produciendo una ciudad cada vez más clasista y segregada. En esta segunda parte se analiza el proceso urbanizador estudiando por un lado la trama urbana y el espacio ocupado, la evolución de la altura y densidad de la ciudad para llegar al tejido urbano configurado por el viario y la trama del parcelario de las manzanas. Este proceso urbanizador se analiza finalmente con la presencia de los equipamientos industrial, educativo y cultural, sanitario y social, deportivo y recreativo y de zonas verdes. La ciudad se renueva y se destruye para construir la nueva realidad. Junto al proceso urbanizador, el proceso constructor de la ciudad. Es interesante el estudio que se realiza de este proceso de destrucción-construcción. Entre 1998 y 2008 se derriban en Ciudad Real 887 edificios y se construyen 31.335 viviendas. Periodos de construcción fuera de toda lógica que tiene su máximo en el año 2006 con la construcción de 2486 viviendas (las necesidades reales apenas son del 25% de esa cifra) lo que da idea del desarrollo de la burbuja inmobiliaria repleta de inversiones pesadas que ahora no podemos levantar. Ciudad Real entre 1980 y 2009 ha solicitado 31.355 nuevas viviendas que añadidas a las censadas en 1981 suponen un parque inmobiliario de 48.663 viviendas (en las conclusiones del libro se aporta un dato diferente hablando de 35.805 viviendas censadas en 2008 frente a las 14.807 de 1981). Esta segunda parte del libro termina con un análisis de las infraestructuras urbanas, la valoración catastral, la sostenibilidad urbana y una síntesis de los cambios morfológicos. Esta síntesis trata de definir la evolución de la ciudad con cuatro elementos definidores de la

misma: el desmantelamiento de la antigua estación de ferrocarril, la revitalización de espacios urbanos consolidados, el crecimiento residencial a partir de un equipamiento previo, generadores de una centralidad y finalmente el crecimiento residencial sin foco dinamizador. La tercera parte del libro que supone una aportación significativa en el estudio actual de las ciudades es La ciudad en el territorio. Dos apartados que abordan el estudio de Ciudad Real en la red de ciudades y su encuadre en los estudios urbanos con un análisis de las ciudades de Castilla-La mancha y la evolución de la red urbana de la región que ha estudiado Felix Pillet en diferentes ocasiones. A partir de este análisis se aproxima a la realidad de Ciudad Real y su área de influencia analizando el área de las diferentes funciones: educativo cultural, sanitaria, la generada por el AVE y la de la población vinculada. Superponiendo estas diferentes funcionalidades y sus áreas de influencia establece un mapa de la provincia donde una primera zona en la que se produce la coincidencia de seis factores llega al 64,8% de la población lo cual da una idea del carácter de centralidad que la capital sigue teniendo en el conjunto provincial. Uno de los análisis, más atractivos de los muchos que realiza la publicación. En la cuarta parte del libro titulada La planificación el futuro de la ciudad parte de la necesidad de plantear el futuro de la ciudad considerando los instrumentos de planificación que le afectan desde distintas escalas. Unas propuestas que deben partir de una concepción de la política urbanística y de la idea de ciudad que surgen de ellas, de una planificación que integre las visiones pluridisciplinares y que adopte decisiones de un corto o medio plazo que se integren en esas visiones generales de más amplio calado y de


mayores perspectivas temporales. No podemos hacer planes para el año 2050 ni sólo para el 2014. Porque los cambios sociales y económicos pueden hacerlos inútiles a ambos. El libro finaliza haciendo una referencia a dos elementos fundamentales, en su momento, para el desarrollo de la ciudad: el aeropuerto y el reino de don Quijote, dos proyectos que en la actualidad han dejado de estar prácticamente operativos. Una publicación en la que los diversos puntos de vista de acercamiento a la ciudad enriquecen la visión de la misma, los análisis con datos especialmente útiles para futuros trabajos. Un trabajo especialmente útil para los que deben proyectar y planificar la ciudad del futuro y para los que quieren estudiar y conocer la evolución y la historia de Ciudad Real. Diego Peris Sánchez

Aleluyas. Juegos y literatura infantil en los pliegos de aleluyas españoles y europeos del s XIX Edición a cargo de Pedro C. Cerrillo y Jesús Mª Martínez González

Colección Coediciones de la UCLM nº 119 Con motivo de la celebración de La palabra y la memoria. III Jornadas Iberoamericanas de Literatura Popular Infantil, que se ofrecen como homenaje a la hispanista mexicana Margit Frenk, el Vicerrectorado de Cultura y Extensión Universitaria y el CEPLI han organizado la exposición Juegos y literatura infantil en los pliegos de aleluyas españoles y europeos del siglo XIX, construida a partir de los magníficos fondos de la colección “Martínez-Leis”. “Aleluya” proviene de la denominación que se da a los pequeños recuadros impresos en un pliego encabezado por esa palabra, sola o acompañando a una representación (generalmente religiosa) y que, una vez recortados, se arrojaban en determinadas ceremonias de la Pascua de Resurrección, en las procesiones del Corpus o en otras celebraciones religiosas, de lo que tenemos testimonios ya en el siglo XVI. Junto a ese tipo de hojas impresas, en España también se editaron desde el siglo XVII otras hojas (las “aucas”, “auques” en catalán) con ilustraciones más variadas y contenidos profanos, en muchas ocasiones lúdicos: juegos, artes y oficios, mundo al revés, proverbios, historia natural, espectáculos, romances, etcétera. Se generalizó la denominación de “aleluyas” para todas estas hojas, que se editaron profusamente a partir de fines del siglo XVIII. Los pliegos de aleluyas pervivirán, manteniendo su funcionalidad como tal, hasta mediada


la década de los años treinta del siglo XX, después de haber tenido su máxima expansión y desarrollo durante todo el XIX, y derivando en España hacia el formato cuadernillo en las primeras décadas del siglo XX dando lugar así a un nuevo tipo de publicaciones: las historietas o populares “tebeos”. En la exposición se pueden ver diferentes ejemplos de pliegos de aleluyas tanto españoles como europeos del siglo XIX, que tenían como principal destinatario al público infantil.

Página web del Servicio Publicaciones de la UCLM

de

Guadalajara, El Autor y Aache ediciones, [2012], 979 pp., CD-ROM edición digital en formato PDF

Una obra inmensa acerca de este personaje, no muy conocido fuera de los ámbitos intelectuales de Guadalajara, que simultaneó su labor pastoral como sacerdote en la diócesis seguntina, rechazando humildemente algunos cargos de importancia que le fueron ofrecidos, que contribuyó en su época mediante infinidad de artículos publicados en la prensa en los que divulgó el arte y las tradiciones populares- al mejor conocimiento de los diferentes lugares donde ejerció su cura de almas y, especialmente, de la villa medieval de Atienza. Artículos múltiples sobre múltiples temas; algunos libros, folletos y opúsculos y un extenso poemario, definen al hombre que siempre buscó la perfección, como indica Jesús de la Vega: “perfección que buscó a lo largo de su vida personal y profesional”:

“Sigüenza, Aguaviva de la Vega, Miedes de Atienza, Retortillo de Soria, Campillo de Dueñas, Atienza, Oídle como late su poesía”.

Jesús de la Vega García Obra literaria del sacerdote Julio de la Llana Hernández (18761959). De Soria a Atienza. Apuntes de un místico desposorio

Un pórtico titulado: Breviario. “Elegía por un desconocido”, -firmado en Atienza, Pentecostés, 2012-, introduce al lector en la peripecia vital y en la obra de tan fecundo escritor, rindiendo así “... homenaje literario a una figura


que pasó por Atienza ejerciendo su sacerdocio pero con quien la historia tiene el débito de reconocerle un destacado lugar en el aspecto cultural de la villa en el segundo tercio del siglo XX.” La obra que comentamos podría dividirse en tres apartados: el primero de ellos recoge los aspectos biográficos más sobresalientes de don Julio de la Llana, desde su nacimiento en la provincia de Soria hasta la de Guadalajara, pasando por Barca (18761884, su cuna), Blocona (1884-1901), Matamala de Almazán (1890-1901), Aguaviva de la Vega (1902-1910), Sigüenza (donde realizó los estudios sacerdotales), Miedes de Atienza (19101915), Retortillo de Soria (1915-1922), Campillo de Dueñas (1922-1927) y Atienza (1927-1959), donde falleció el día 26 de junio de 1959, a los 83 años de edad, siendo párroco-arcipreste jubilado. Una amplia galería de imágenes, unas que permiten conocer la imagen del biografiado y otras realizadas por él mismo: edificios, el escudo de Atienza tal y como debió ser, etc., acompaña los textos, que se completan con una no menos extensa y bien definida genealogía familiar. El segundo, que estaría compuesto por los capítulos II a VI, abarca todo lo que podríamos considerar como su producción literaria: comienza con un amplio índice de publicaciones (“Resumen general de las curaciones hechas por el Stº. Cristo de Atienza. Está tomado del libro de los Milagros, escrito por orden del Ilmo. Señor D. Antonio Venegas de Figueroa, Obispo y señor de Sigüenza” (transcripción) (1931); “El ramo de alelíes o ¡Viva la Caballada!” (1933), quizás su obra más

conocida; “A la Hermandad de la Santísima Trinidad. Vulgo “Caballada”” (1943), fiesta que constituía su gran pasión; “Breve reseña histórica del Santísimo Cristo de Atienza” (1953); “Flora” (novela, también de 1953); “Recortes históricos de Atienza” (1954); “Bellezas de Atienza. Santísimos Cristos” (1956), y “La Nobleza de una Dama” (1966); que continua con dos manuscritos: “Batalla de los cohetazos o infortunio de las ratas” y “La mujer atienzana” (que también podría publicarse en Cuadernos de Etnología de Guadalajara); las composiciones poéticas escritas desde 1892 hasta 1956 (un total de 221 poemas), y los artículos periodísticos, que fueron infinidad (cuya colección comienza en 1895 y finaliza en 1959 y comprende 129 trabajos que van desde la mera expresión religiosa a descripciones arqueológicas, históricas y artísticas), para concluir con una serie de anexos en los que se incluye la relación de todas las obras ordenadas alfabética y cronológicamente. Cada uno de los capítulos mencionados se divide a su vez en tres apartados: un índice, las publicaciones de que se trate (ya sean manuscritos, poemas, etc.) e ilustraciones. Y el tercero, a modo de epílogo, que se acompaña de una amplia bibliografía y de las colecciones periodística y particular del autor: recopilaciones de artículos periodísticos, “… bien de su autoría o bien en los que se mencionan los escritos, charlas, conferencias u opiniones de/sobre D. Julio de la Llana. Son recortes de publicaciones periódicas pegados sobre las páginas de


un libro y numeradas de nuevo. En la primera de las hojas aparece el nombre que dio a esta recopilación, Horas felices” (1), así como otro álbum con el título “Versos y artículos de varios y de Julio de la Llana” (2), también a base de recortes periodísticos; poesías escritas por el autor -de las que solo se conservan 72 de un total de 178- (3), que es su colección autógrafa, y otra serie de escritos y poesías, sin orden, que contenía su archivo particular (DS).

servirá de aliento cara a otros trabajos por venir. Por eso felicitamos cordialmente a Jesús de la Vega, por haber dejado una obra tan completa, difícilmente superable. El libro, editado en CD por Aache, forma parte de una nueva serie de trabajos digitales que recoge textos de notable extensión a precios más asequibles. José Ramón LÓPEZ DE LOS MOZOS

Todo ello, como dijimos al comienzo, de una forma detallista a más no poder y casi exhaustiva, con las correspondientes anotaciones a pie de página, nada menos que 776, que amplían conceptos y datos convenientes de saber o recordar, en algunos casos. Una labor meticulosa que Jesús de la Vega ha debido tardar bastante tiempo en llevar a efecto, primeramente a la hora de recoger tal multitud de datos, sobretodo tantos trabajos dispersos en hojas volanderas y publicaciones de corta tirada, muchos de ellos difíciles de consultar hoy aun en colecciones particulares y, después, por tantas informaciones y documentos que ha tenido que comprobar y ampliar a lo largo de tan ingente aparato documental (notas y bibliografía). Por ello, quienes sabemos lo dolorosa/gratificante que puede resultar la realización de este tipo de trabajos y, a pesar del disfrute que se siente cuando se está enfrascado en tales aventuras y de la alegría posterior por el trabajo realizado, sabemos también que una simple palabra amable de reconocimiento a la labor realizada

EL DON DE LA BATALLA María Luisa Mora Alameda X Premio Nacional de Poesía “Ciega de Manzanares” 2011 Ayuntamiento de ManzanaresEdiciones Vitrubio Madrid, 2012. 82 páginas


aún heridos, confusos. / Y, algún día, /

Lucha, esperanza y salvación

no

sabemos

dónde

ni

cuándo,

/

podremos conquistar / el invisible reino Los elementos temáticos de la poesía

del mañana”. Bajo el peso del pasaje y

del último libro de poemas de María

los cantos del gondolero, esa góndola

Luisa Mora El don de la batalla se

estilizada y sufriente oculta, en el flanco

hallan muy acotados en este nuevo

de su quilla que trilla el agua, la pura

contorno poético: “Siempre son esos

esencia de su resignación: “A cavar, sin

mismos: / aquellos que dirigen / la ruta

descanso, una trinchera / tras la que

de los pájaros celestes”. La poesía que

guarecernos / de la desesperación y del

contiene esta reciente colección poética

olvido”.

luce como una góndola, elegante y muelle,

Bregando en su monótona faena esa

cabeceando y esbozando, leve, su danza

pequeña embarcación se consuela con

mesurada: “Irremediable sombra / que

alzar un poco la vista y contemplar las

azota, con su sed, nuestros anhelos”.

cúpulas,

Góndola meditabunda sumida en esas

cobijándolo todo, la fondamenta repleta

horas de la madrugada discurriendo

de la espontánea simpatía de los

muy turbia el agua del Canal y

viandantes que, a su modo, también

dominando

el

batallan como ella. En la cercanía de las

ambiente: “Equivocarse es habitual. / La

aves que sorben pequeños buches,

gente se equivoca / al levantarse de la

“albergaba su pecho / la jubilosa fuerza

cama. / Pone el pie en el suelo / y cae /

/ que algunos pájaros transportan en sus

rodando cuesta abajo / de su angustia”.

ojos”. A veces,

Amanece y a pesar de que los palacios,

discurren por el poema como una

que lame el agua, ya refulgen, esa

góndola

góndola, “en lugar de la luz / que

consuelo se desvanece, y aceptan que lo

ilumina la tierra prometida / encuentra

único que persiste “es el recuerdo gris

una tristeza / que enlaza al infinito”. En

de lo imborrable”. La gente se dispersa

la jornada, como traguetto, cruza el

a cenar en los alrededores de la

Canal una y otra vez sin pasar bajo los

anchurosa

bellos y altos puentes esa góndola

bagatelas en las tiendecitas instaladas en

esperanzada: “Pero, al fin, lograremos /

el pasamanos del puente. Es el atardecer

avanzar por la tierra que habitamos, /

y la góndola, de nuevo amarrada,

esbelta,

amarrada

un

en

gran

el

helor

en

el

radiante

sinuosa,

plaza,

firmamento

esos versos que

desfallecen,

compran

el

últimas


digiere un trago amargo soñando un

pradera iluminada / dándome / la fe que

mañana

que

necesito / para mirar el mundo de una

desdichadamente augura lo imposible:

forma / más nítida”. Radiante y liberada

“¿Cómo volverás a ver la Aurora con

discurre nuestra góndola hacia las

tus

/

esferas lucientes que, ya por siempre, la

condenada a caminar sobre la Tierra”,

nutren. La pobre góndola ha probado,

“para qué tanta lucha”.

por fin, el jubiloso día de la victoria,

ojos

espléndido

asombrados?”,

“sigues

Sin embargo, esa mañana incierta ya ha llegado. La sentencia de la pequeñita, negra y bruñida nave ha dado su fruto: “Tienes una misión difícil. / Eres el espía de las madrugadas / y guardas el secreto de tu oficio”. La salvación se

logrando, “al fin / alcanzar la verdad, la luz / y la alegría”, siguiendo una “andadura gris hacia lo alto”, a punto de arribar, religiosamente, al verdadero día “en que toda la belleza me fecunde”. Amador Palacios

cumple, se conforma la remisión de esa pertinaz góndola poética. Se desata de sus amarras, abandona la fermata y se burla del gondolero y de los pasajeros que aguardan. Ya no cruza el Canal, sino que continúa por su dinámica corriente. La poesía de El don de la batalla de María Luisa Mora, que comparamos a una sutil y silenciosa góndola, ha tomado plena conciencia de su estatuto poemático y es libre navegando por el agua azul y espumosa del Canal Grande. Una poesía que, naturalmente, cae “sobre el cuaderno / igual que caen las gotas de la lluvia / sobre el campo.” Nuestra góndola,

El Mirador de Piedra Rubén Martín Colec. Visor, Madrid, 2012

camino, sin saberlo, del mar, se aproxima a la anchura del Bacino y no puede sino exclamar: “Quiero alcanzar la luz, / que el verso sea / toda una

El poeta albaceteño, de ascendencia extremeña, Rubén Martín Díaz, acaba de ganar con su poemario “El mirador de piedra” la XLIV edición del Premio


Internacional de Poesía “Hermanos Argensola”. El premio, además de los 6000 € de dotación, contempla en sus bases la publicación del libro, con el rigor y el prestigio de un sello como DVD Ediciones. Ya advertí, en la primavera de 2010, con motivo de la presentación de “El minuto interior” (Premio ADONAIS) en la Feria del libro de Cáceres, de las pulcras maneras de componer y del alto grado de sensibilidad creativa que alberga dicho libro. Ya señalé entonces: El minuto interior, de Rubén Martín, nos invita a celebrar la vida y para ello realiza un ejercicio de buceo sin escafandra, pleno de emoción y cadencia, y lo ejecuta con oficio sabiamente aprendido, de fuera a dentro y de dentro a fuera. La contemplación avanza, en este minuto intenso, de la misma forma que transcurre la vida o el agua. Avanza la luz, al igual que la sombra en un reloj de sol, como en un traveling sin apenas recorrido, con movimiento apenas perceptible, pero inundándolo todo: la campiña, el mar, las casas, la ciudad, el mundo. Este libro nos inocula el asombro ante la naturaleza de las cosas golpeadas por las palabras, con su brizna de sol y con su sombra de aguja, y la mirada nos redime y nos salva en cada segundo, en cada verso de este minuto infinito. ¿Quién mantiene ordenado el mundo para nosotros? Rubén Martín nos invita a formar parte de su cordada, nos invita a alcanzar la cima de la delicia a lo Guillén, a pasear por la desnudez luminosa de los amaneceres, de los días, de las estaciones. Y así, a través de la mirada, van esclareciéndose, poema a poema, en un ritmo sostenido y esférico,

elementos tocados por la gracia de los ojos o extraídos, y recreados, de nuestra más rica tradición poética: miro el mar y yo soy el mar porque el amor y la poesía como el modo más exacto de ofrecerse al mundo es un don, un regalo de esta vida. Un minuto interior bien puede ser un largo instante. Pues bien, esperemos no sin impaciencia, la llegada de esta nueva entrega del albaceteño y, mientras tanto, os dejo unos versos de “El mirador de piedra” que otorgan certeza , a buen seguro, del apuntalamiento poético de la obra de Rubén Martín. Poeta que hace de la contemplación, expresión lírica de lo que ha estado esperándote antes de que llegaras. RESPIRACIÓN DEL ÁRBOL I Respira el árbol. Lo estoy viendo ahora, en plena desnudez de su ramaje, lo veo darse al aire igual que el aire penetra en él hinchando su madera, haciendo más profunda su raíz, naciéndose en el centro para darse –aliento de árbol que en el bosque expira– de nuevo a su naciente forma. Círculo de vida, ciclo natural de un Todo: respiro sobre el bosque, como el árbol, desde un antiguo mirador de piedra.

“El mirador de piedra”, fragmento. (XLIV edición del Premio Internacional de Poesía “Hermanos Argensola”) Javier Perez Walias.com


tal suerte que acaban hablando más de Zweig que de la historia presuntamente narrada. Igual que pasaba con Sisa y con sus invitados a la fiesta nocturna. O igual que pasaba con Ambrose Bierce y su „Diccionario del diablo‟.

Índice onomástico Teo Serna Biblioteca de Autores Manchegos; colec. Ojo de pez, Ciudad Real 2012

Sol de medianoche „Índice onomástico‟, último libro de poesía de Teo Serna, plantea una rara peculiaridad desde sus inicios, y hasta sus finales. Peculiaridad que me hacía emparentarlo con la verificada por Stefan Zweig, en sus „Momentos estelares de la humanidad‟ o con el cantable de Jaume Sisa, „Cualquier noche puede salir el sol‟, donde desfilan innumerables personajes de la mitología infantil. Los citados momentos descollantes de la humanidad, unos entre otros muchos posibles, habrían sido seleccionados por Zweig para dar su personal visión de la humanidad; de

Aficiones, pictóricas, musicales, mundanas o literarias de Serna que dan pie para realizar otros tantos sonetos, sobre y en torno, a los registrados en el índice propuesto, casi como un Canon personal. Dos notas finales cierran la galería de registros onomásticos, el Epílogo „In nomine‟, que compone el soneto número cincuenta y uno; y el „Addendum‟ que, sucintamente, expone el perfil de los registrados. Referido como está el poemario, a cincuenta personajes reales o de ficción que no dejan, por ello, de encarnar una personal galería de fantasmas y de glorias del autor. Teo Serna elige a cincuenta protagonistas de entre el elenco posible, para componer su personal índice de aficiones, obsesiones y tendencias. Aficiones y tendencias que viajan desde Velázquez a Poe, desde Gregorio Samsa a la perrita moscovita Laika, y desde Johannes Vermeer a Johan Sebastian Bach. Cada composición, aparece subtitulada en concordancia con el titular onomástico del soneto; como si fuera la cartela broncínea que rotulara el pedestal pétreo de la estatua. Así „El aire azul‟ es el que respira Van Gogh; de igual forma que la velazqueña „Venus del espejo‟ se produce y anima bajo el título „Hiéreme ya‟, o la Salomé bíblica queda envuelta en la gasa tenue de „En la plata fría‟. O Röntgen,


inventor de los Rayos X, se mece en el nocturno de „Esta pálida luz‟. Estas liberalidades del poeta en la denominación del cuerpo de sonetos, que pide y exige una mesura y un ritmo clásico, quedan subrayadas por la alternancia de las voces poéticas. Así hay piezas redactada exclusivamente en tercera persona (Harry Houdini, Mesmer o Cornell), otras lo son en primera persona (Giles de Rais, Caín o Camille Claudel); y otras alternan las personas poéticas que viajan de la primera a la tercera persona, en un movimiento continuo y discontinuo, propio de un nocturno solar. Incluso la extrañeza final, en esa noche solar, de otorgarle a la perrita astronauta, voz poética propia desde su viaje espacial. Con alguna particularidad señalada como es la de conceder a Artemisa Gentileschi el atributo de la segunda persona, en los dos cuartetos y en el primer terceto; o esa misma concesión puntual en el cuarteto segundo, a Salomé. Voz poética que sólo vuelve a aparecer, justamente, en las postrimerías del soneto de cierre, en „In nomine‟; que cierra en un bucle extraño la galería onomástica. De tal suerte que la utilización del juego de las voces poéticas, se asemeja al uso de diferentes lentes ópticas en el ejercicio de mirar. Juego que nos permite tanto el zoom como la panorámica. Tanto el „close up‟ como el campo cerrado de la noche soleada. José Rivero Serrano

Humanidad y humanismo Ángel Crespo (1926-1995)

de

Amador Palacios Almud Ediciones de CLM (Ciudad Real), 2011, 192 págs. 16 euros.

Se han publicado numerosos libros y gran número de ensayos sobre la obra del gran poeta, ensayista y traductor Ángel Crespo (Ciudad Real, 1926Barcelona, 1995), pero hacía falta, cuando han transcurrido ya dieciséis años de su muerte, una biografía que recordase su trayectoria personal y en la que se insertase la evolución de su poesía y otros trabajos literarios. Era realmente difícil sintetizar una vida relativamente larga e intensa como la de este poeta manchego. Amador Palacios, poeta también y amigo personal del biografiado, lo ha conseguido, con gran rigor y utilizando una amplia documentación, información recogida oralmente de amigos y familiares y los propios recuerdos de su relación personal con el poeta.


La vida de Ángel Crespo, compleja y rica en experiencias y giros diversos, pasa por diversas etapas, de las que se da cuenta aquí. A los primeros años en su natal Ciudad Real, con estancias en Alcolea de Calatrava, donde su familia posee una casa y tierras de labor, sigue una primera residencia en Madrid, iniciada en 1943, para realizar los estudios de la carrera de Derecho, a la que seguirá el cumplimiento del servicio militar, que realiza en Marruecos. En 1956, de nuevo en Madrid, contrae el que será su primer matrimonio y se integra plenamente en la vida literaria y artística, en la que, junto a su amistad y relación con las principales figuras del momento, entabla gran amistad con Carlos Edmundo de Ory y Carlos de la Rica, con quien colabora en la revista “El toro de barro”. Con Gabino Alejandro Carriedo y Federico Muelas crea las revistas “El pájaro de paja” y “Deucalión”, y, con Carriedo, “Poesía de España”. Asimismo, en el ámbito artístico, dirigirá la “Revista de cultura brasileña”. En 1967 se traslada a Puerto Rico, que será durante diez años su principal residencia, como profesor de la Universidad de Mayagüez, hasta que, en 1988, en compañía de su segunda esposa, la también profesora Pilar Gómez Bedate, se produzca su regreso definitivo a España y fije su residencia en Barcelona. Su principal actividad literaria, la poesía, es de una gran creatividad, y por ella ha quedado como uno de los principales poetas de la segunda mitad del pasado siglo. A una Primera antología de sus versos, publicada en 1948, y Una lengua emerge (1950),

siguen veintiocho títulos de poesía más, que crean un mundo muy personal, donde las impresiones recibidas en los diferentes países donde ha residido, de un lirismo transparente y penetrante misterio, se alterna con los ecos, filtrados, de una amplia y profunda cultura. En vida del poeta se inició la preparación de unas poesías completas, aparecidas en tres volúmenes al año siguiente al de su muerte, con el título de Poesía. A todo ello se han de sumar sus excelentes traducciones del italiano, como La divina comedia de Dante y el Cancionero de Petrarca, y del portugués, como las dedicadas a la obra de su amigo Eugenio de Andrade y la Antología de la nueva poesía portuguesa. De su ingente laboriosidad dan testimonio también sus otros numerosos libros con ensayos sobre diversos temas literarios y artísticos, libros de viajes y diversas ediciones, antologías y traducciones. José Corredor Matheos Me elevado por los huecos de la música hacia sus interiores más profundos, donde se esconden infinitas sendas que llevan a sí mismas. Pues nada que empezó jamás termina y, si es verdad como esta misma música, es oculto camino interminable que a ti mismo conduce.

A Crespo: Iniciación a la sombra (1995)

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