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LIBROS Y NOMBRES DE CASTILLA-LA MANCHA TRIGÉSIMO OCTAVA ENTREGA 14 de octubre de 2011

Archivo Secreto Nº 5 Toledo en la Guerra Civil Ayer, 13 de octubre, se presentó en la Sala Capitular del Ayuntamiento el número 5 de Archivo secreto, Revista Cultural de Toledo. Este volumen incluye un amplio informe dedicado a la ciudad de Toledo durante la Guerra Civil, al cumplirse el 75 aniversario del conflicto de 1936. La edición de esta revista ha sido cofinanciada por el Ayuntamiento de Toledo y la Fundación Greco 2014. El número está compuesto por 432 páginas, incluyendo más de 500 ilustraciones. Del total de las mismas, un 75% conforman el monográfico sobre la guerra civil. También se incluyen dos trabajos relacionados con la celebración del IV Centenario de la muerte del Greco.

El índice de este número está conformado por 24 trabajos. Entre ellos destacan estudios sobre el calígrafo manchego Pedro Díaz Morante (15651636) y doña Elvira Méndez de la Torre, directora de la Escuela de Maestras de Toledo y primera mujer concejal del Ayuntamiento de Toledo durante la Dictadura de Primo de Rivera. Muy curioso es un trabajo reproduciendo 500 maneras de escribir el topónimo “Toledo” desde 1136 hasta finales del siglo XIX. Hay, también estudios sobre dos singulares entidades toledanas del primer tercio del siglo XX: la Asociación de Cultura Musical de Toledo y la Asociación AntiAgresión Aérea de Toledo. Dentro de apartado dedicado a Toledo en la Guerra Civil se incluyen cinco trabajos relacionados con las fuentes archivísticas y documentales para el


estudio y conocimiento de este período de nuestra historia, así como el reflejo de la guerra en la literatura y el cine. Cuatro autores han aportado visiones de aquellos años desde ópticas muy diferentes: un niño en el barrio del Colegio de Infantes, una religiosa de clausura en el convento de Santo Domingo el Real, un voluntario toledano en la División Azul y se recuperan memorias del padre Vázquez Camarasa, sacerdote enviado por el gobierno de la República para asistir a los encerrados en el Alcázar. Se aborda ampliamente la biografía del dirigente socialista Manuel Aguillaume, la vida cotidiana en la ciudad de Toledo durante los tres años de guerra y el proceso de construcción del hito simbólico del Alcázar. Gran valor documental tiene la publicación de un cuaderno de dibujo del ilustrador alemán Haeinz Raebinger, quien en la primavera de 1937 estuvo en Toledo realizando retratos para ilustrar las crónicas de guerra del diario Volkischer Beobachter, órgano del partido nazi. También destaca un novedoso informe sobre excavaciones arqueológicas en el frente de guerra que ambos bandos mantuvieron en los Cigarrales hasta marzo de 1939. Estas páginas especiales concluyen con un estudio sobre los trabajos de construcción de la nueva Academia de Infantería, en los que participaron batallones de penados. Los autores de los trabajos publicados en este número son Juan Carlos Galende, Lourdes de la Cruz Palomino, Félix Sánchez Sobrino, Paula Bellosa, Elizabeth Lara Márquez, Eva Martín de la Cruz, Mireia Pascual, Ramón Sánchez González, Juan Manuel López Marinas, Mónica Mª Santos Martín, Mª de los Ángeles Sánchez-Beato, José Pedro Muñoz Herrera, Miguel Fernando Gómez Vozmediano, Mª Eugenia Alguacil, Raquel Anaya Moraleja, Mª Jesús Cruz Arias, Miguel Ángel Dionisio, Ángel Fernández Collado,

Mariano García Ruipérez, Mercedes Martín-Palomino, Carmen Magán Merchán, Marta Navascués, Enrique Sánchez Lubián, Fernando Dorado, Mª Jesús Galán, José Miranda Calvo, Rafael del Cerro, Isabelo Herreros, R. Barroso Cabrera, J. Carrobles Santos, J. Morín de Pablos, F. J. López Fraile, LRodrígez-Avello Luengo, J. M. Curado Morales, I. Criado Castellaños, José Antonio Ruiz Rojo, Esther Almarcha, Isidro Sánchez y José Luis Isabel. Archivo secreto es una publicación bienal dedicada a la difusión de investigaciones relacionadas con el patrimonio documental y la historia de la ciudad de Toledo. Está dirigida por Mariano García Ruipérez, archivero municipal, siendo sus coordinadores Luis Pablo Gómez Vidales y Enrique Sánchez Lubián. En las páginas especiales dedicadas a la guerra civil se ha contado con la participación del historiador Rafael del Cerro Malagón. La producción editorial y el tratamiento digital de las imágenes de este ejemplar han sido realizadas en el estudio Antonio Pareja Editor.

Poesía de tema arqueológico Rafael García Serrano El pasado 30 de septiembre un numeroso grupo de amigos despidió a Rafael García Serrano (Jaén, 1941) que acaba de dejar su

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último puesto en la Administración, como director del Museo Nacional del Traje (Ministerio de Cultura), cargo que ocupaba desde 2008. El acto tuvo lugar en la Real Academia de Bellas Artes de san Fernando, en Madrid. Con motivo de su jubilación los amigos le regalamos una edición facsimil de este libro Poesía de tema arqueológico. Antología I, que el mismo había preparado, y editado cuando era director del museo de Ciudad Real, en 1977, y que como es obvio estaba absolutamente agotado. Es un libro muy demandado tanto por amantes de la poesía como por arqueólogos; en él podemos encontrar poemas de Jorge Guillén Alfonso Canales, Francisco Pino, Manuel Altolaguirre Gerardo Diego, Unamuno, Caballero Bonald, José Mª Valverde, Rafael Alberti, Antonio Colinas, Luis Rosales, José Ángel Valente, Vicente Aleixandre, Fernando Quiñones o Pablo Neruda entre otros muchos. De 1965 a 1968 García Serrano fue profesor ayudante de Prehistoria y Etnología de la Universidad de Granada. En 1968 fue contratado en la Universidad de Navarra, en Pamplona. En 1969 obtuvo el Doctorado en Filosofía y Letras (Sección de Historia) por la Universidad de Granada con la tesis doctoral “La carta arqueológica de la provincia de Jaén”. Entre 1974 y 1976 ocupó la dirección interina del Museo provincial de Ciudad Real. En 1975 ganó las oposiciones al Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museos, siendo destinado ya con la plaza en propiedad, como Director de dicho Museo en 1976, actividad que compaginó con la de profesor adjunto de Prehistoria y Etnología en el Colegio Universitario de esta ciudad, de 1974 a 1983. En junio de 1983 fue nombrado director general de Bellas Artes del primer gobierno de la Junta de Castilla-La Mancha. En 1985 se incorporó como conservador al Museo de Santa Cruz de Toledo. En mayo de 1987 fue nombrado director de dicho Museo y sus cinco filiales:(Museo Taller del Moro, Museo de

los Concilios y la Cultura Visigoda, Museo de Arte Contemporáneo (Toledo), Museo de cerámica Ruiz de Luna (Talavera) y Museo de Dulcinea (El Toboso). Ocupó la dirección del Museo durante 20 años, a excepción de un ínterin de año y medio entre 1989 y 1990, en que fue nombrado Subdirector General de Museos Estatales del Ministerio de Cultura en Madrid. De 1994 hasta 2008 compaginó su labor en el Museo con la docencia, y fue profesor asociado de las asignaturas "Museología" y "Técnicas Artísticas y Restauración" en el Departamento Historia del Arte de la Facultad de Humanidades de la UCLM en Toledo. En 2008 fue nombrado por el Ministerio de Cultura director del Museo Nacional del Traje, cargo del que se acaba de jubilar. La edición del libro ha corrido a cargo de Lozano Artes Gráficas y Almud ediciones de CLM. AGC

Fundido en blanco Luis Martínez-Falero Diputación de Huelva; Huelva, 2011 3


El germen de experiencia que da pie a los poemas del último libro de Luis Martínez-Falero (Albacete, 1965) queda solarizado, impreso en un puñado de reflexiones poéticas, como si se tratara de esas fotografías que deliberadamente han sido expuestas a la luz más tiempo del que precisan para su revelado completo. De ahí el acertado título del volumen, que alude a esa técnica cinematográfica que consiste en ir aclarando el fotograma hasta que simplemente la luz llena el plano. Y la luz junto con la palabra y la muerte son los tres elementos predominantes, que convierten el libro en una variación hipnótica:

tiempo de las consumaciones: / No existe lo que amamos, su forma es solo humo.” Arturo Tendero

“Somos un solo rito invocando la noche, / el otro que presiento escondido en mi voz / y el que escribe palabras que nunca ha pronunciado.” El resultado es un universo personal: “Este es un mundo formado de palabras. / Es el mundo cerrado donde habito.” El universo de un poeta que ha llegado a la madurez después de dos libros de aprendizaje y de ganar el premio Adonais en el año 1997 con Plenitud de la materia. Desde entonces solo ha dado a la imprenta otro libro intermedio, un libro breve al que llamó Palimpsestos (La Reducida Compañía Del Sur, 2005) y que sirvió de puente en la evolución de su escritura hacia esta síntesis enigmática. Muchas veces, más allá de la palabra, el poeta indaga en el envés de la misma, en el silencio, en busca de respuestas: “O deja que el silencio se adueñe de la casa / para buscar la voz de los ausentes, / la blanca cercanía de lo que ya no existe”. Esta aspiración a lo improbable, al presentimiento que se escabulle entre los dedos, le lleva a afirmar en otra pieza: “La verdad del enigma es tu silencio.” Quizá la cita de Celan que corona el volumen sea la causante del aire pesimista que Falero compensa con más luz: “Este es el

Versos a medianoche. Poetas de Guadalajara, edición 2010 Guadalajara, Patronato Municipal de Cultura / Ayuntamiento de Guadalajara (Colección: Poesías, 5), 2011, 130 pp. Buena idea la de mantener viva la antorcha poética de Guadalajara a través de estos “Versos a medianoche”. Recuerdo aquellas otras veladas que tenían lugar bajo la noche estrellada de Pastrana, donde algunos participamos en numerosas ocasiones, guiados por el tesón de aquel inolvidable José Antonio Ochaíta, que muriera con la Alcarria entre las manos, y el incansable espíritu del recordado Ángel Montero, corazones latientes del Núcleo “Pedro González de Mendoza”, que tantas cosas buenas hizo en pro de esta tierra alcarreña, un tanto desagradecida. También recuerdo aquellos otros “Versos a medianoche” en Aranzueque, 4


casi en la intimidad, mientras una suave brisa se mezclaba con la palabra enamorada, en el más absoluto silencio, que apenas sí rompían algunas tosecillas revoltosas, algunos carraspeos de emoción. Y tantos otros, incontables, recitales del Grupo Literario “Enjambre”, a través de la provincia, pueblo a pueblo, proclamando el valor de la poesía e invitando a otros poetas de la tierra a participar en aquella explosión de alegría y contento que era decir versos, arrojar versos del alma. Luego se hicieron algunos recitales nocturnos en homenaje al mismo Ochaíta, en la plazuela del Carmen de Guadalajara, donde ahora mismo tienen lugar los encuentros que comentamos. Buena idea la de mantenerlos vivos y a flote, gracias a esta edición anual y buena también la idea de recopilar la voz -ahora escrita- de los poetas en un libro fácilmente asequible y manejable, donde pasar un momento en su lectura, pensando en tantas cosas… La edición de 2010 recoge la obra de 19 poetas, nada menos. Por orden alfabético abre el libro Jesús Campoamor con un poema titulado “Soneto con mis pinceles”: “… cuando pinto paisajes que me crecen, / cuando sueño con lienzos inmortales”, lleno de colorido, de imágenes plasmadas en una superficie plana (no en balde se deja ver que Campoamor es pintor). De María de la Casa Ayuso, se ofrecen tres poemas: “El amor es”, “Todo parece muerto” y “Dolor y vida”, en los que se aprecia cierto poso de tristeza dolorida: “En un triste día me martillean / los clavos casi rotos del cerebro…”, “Está yerto de amor y misericordia / el enjambre humano. / Están por las tinieblas / las almas esparcidas”, pensamientos escritos que quizá se correspondan con los tiempos que nos ha tocado vivir. La voz profunda de Florencio Expósito García figura representada por dos

poemas: “Soñador de ilusiones” y “Romería al venero”. El primero de ellos nos descubre los sinsabores de la drogadicción, mientras que el segundo recuerda un día de verano en una casa de campo, un 25 de julio, cuando amanece el amor. Alfredo García Huetos, con tres poemas: “Crepúsculo”, “Eternidad” y “Tanteo”, nos sumerge en todo un mundo de metafísicas presencias. Alfredo es un místico actual. “De nuevo / me remonto a tu luz / y mis ojos rebosan / de estrellas” o “De la nada me hiciste tú, mi todo, / y pusiste tu aliento en nuestra nada. / A fin de que tu vida fuera en todo.” Y todo es duda, por siempre jamás, hasta que el tiempo se cumpla y nos arrastre en su inmensidad. De Francisco García Marquina se incluyen unos fragmentos poéticos del capítulo V de su libro “Cuya Memoria, meditación ante los tapices de Pastrana”: “Construyes con tus dedos un horizonte amplísimo, / con un gesto inocente edificas un siglo, / un mar, un viento loco, una intención y un pasmo / hasta quedar transida de su inmortalidad”. Ramón Hernández escribe “A ti Miguel Hernández” y “Tierra de acuario”. Son dos poemas bravíos, desenfrenados, quizá un deseo de lo que se quiere ser, o de lo que no: “Me negaré a ser fósil de un anticuario / o vicetiple de una ópera bufa / tampoco quiero ser tahúr ni naipe marcado”. Una poesía totalmente libre y alejada de cualquier represión. Gracia Iglesias Lodares colabora con una selección de poemas pertenecientes a sus libros “Gritos Verticales” y “Distintos métodos para hacer elefantes”: “La reja de la lluvia / vuelve al gato / prisionero del agua”, que recuerda, tal vez, al desaparecido Antonio Fernández Molina: “Mis zapatos mojados / luchando bocanadas como peces agónicos / emiten un sonido chirriante / (taquicardia de pies)…”.

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Pedro Jiménez Picazo deja su huella a través de cinco breves poemas en los que el amor es tema fundamental. Pablo Emilio Llorente, o sea Pablo Llorente, poetiza “A una mujer soñadora” y dice así, como final del poema: “Bella mujer soñada, entre quimeras / escondida: Sin ti, yo, soy la nada”. Es esta una poesía dura, donde el hombre -el poeta- se encuentra a sí mismo mediante la comparación y llega a esa conclusión minimizadora de su existencia. Daniel Martínez Batanero entrega su “Regalo”, que es un soneto, a la noche estrellada. M.ª Ángeles Novella Viejo deja su sentir a través de dos poemas. En “Eros y Tánatos” habla de lo que tales figuras mitológicas representan: el amor y la muerte. Es un bello poema. Carmen Niño también participa con un poema -“Lentamente como la lluvia”empapado de amor y vida: “Lentamente como la lluvia, / calaban lentamente la piel / los besos húmedos de tu boca”. Poesía amatoria en su más pura esencia. María del Carmen Peña Palancar colabora con tres poemas: “El regalo de la abuela”, es un poema intimista y quizá basado en los recuerdos aparecidos en el fondo del desván ¿de la memoria? (tal vez una intención de regreso a la infancia); “¡Qué pena!”, sobre el tema de la soledad y la muerte, y “La víspera”, un examen de conciencia tras el tiempo pasado… Rafael Soler, presenta tres poemas, “Canto a un grillo viejo y mío”, la lucha contra un tiempo de felicidad que se va alejando progresivamente, apartando la niñez; “Un poco más de ella”, y “Cata apresurada de Silvia Eliade”, en el que puede advertirse cierto regusto al encuentro del “yo”, a través del absurdo simbólico. Julie Sopetrán deja huella de su quehacer y de su pensamiento -no puede existir lo uno sin lo otro- en dos poemas: “Deseos”, sobre la necesidad del amor que se ha soñado y se añora:

“Hoy se me cae el alma en escalera / y está el cielo tan gris que se desgrana; sin tu tacto me puede la desgana / sin tus besos no tengo primavera.”, y una colección de haikus bajo el título de “La flor del agua”: “Vienes conmigo / como las aguas dulces / placer oculto.” o “Azul el sueño / el latido del agua / rueda ilusiones.” El agua, el río, la corriente… algo fresco que da vida, pero que se aleja y se lleva las presentes ilusiones, tan efímeras. José Antonio Suárez de Puga, de reconocido prestigio y larga carrera poética, deja una muestra de su latir poético en dos poemas: “Casa encendida”, dedicado al poeta Luis Rosales, de gran calado y serena belleza: (…) “Mas el trino del ave no fallece. / Nunca las flores del vergel se olvidan / de su cantor enamorado, amante / del río Henares que la avena intima”, (esa avena loca que sembrara el doñeador don Juan Ruiz, archipreste de Hita, riberas del Henares), y “Vuelo nupcial”, de abejas libadoras que sobrevuelan las alcarrias, mientras sueñan campiñeras y serranas colmenas enamoradas. “Terapia”, de Carlos Utrilla Paniagua, es un largo poema de trazo moderno, quizá escrito “con esta lentitud de tren hacia la noche”, “para esquivar la pena” y “exiliar la angustia”. Tres poemas constituyen la colaboración de Jesús Ramón Valero Díez (para los amigos Chiqui Valero), uno de ello, el más extenso, “El sombrero y el hombre”, constituye un recuerdo entrañable de la figura de Fernando Borlán, ya en la distancia insondable, escrito con total desenvoltura y desparpajo. Finaliza esta gavilla con una colección de cuatro poemas escrita por Matilde de la Vera Mellado: “Años perdidos…”: “El aire funde nieve / como el tiempo recuerdos.”; “Cuerdas del tiempo”, “Que triste / ir perdiendo distancia / entre enredaderas de moras…”;

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“Droga…”, “Buscan irisados colores / en un mar de cieno.”, y “Nuevo caminar…”, “Sus manos arrastrando / piedras de vida, / empezó un nuevo caminar.” Unos “Versos a medianoche” que leer pausadamente, con total serenidad, penetrando en el poema, verso a verso, aprovechando este tiempo estival propicio para el cambio de actividad, para hacernos soñar trasladándonos a esas parcelas etéreas del tiempo y el espacio que, a veces, tanto anhelamos y, a veces, también, tanto echamos de menos. José Ramón LÓPEZ DE LOS MOZOS

Se presenta esta tarde (14-X) a las 19,30 h. en la librería Taiga de Toledo, esta colección de recuerdos, contados con la sencillez de un niño y con la delicadeza de un poeta. Un tiempo (años 60/70) y un lugar (Talavera) que el autor recobra, fija y ordena. Y en donde, al fin, se reconoce y reafirma. Un libro que nos sorprende y nos traslada al mundo de las impresiones de la infancia y juventud, esas que definen el fondo de nuestra alma, y recupera para nosotros las emociones olvidadas al pasar de los años. Cuenta Antonio en su blog: “lo que ha sido de mí desde que un día de enero de 1955, en Talavera de la Reina (Toledo), vi por primera vez la luz, y por primera vez, también, sentí el frío: me cuentan que aquél fue un invierno especialmente crudo, y yo, despreocupado como siempre he sido, venía con lo puesto, o sea, con piel y huesos, y de ello, tampoco sobrado”. “De mi niñez recuerdo un barrio de casas bajas, con las puertas abiertas; de calles empedradas, de vecinos con nombre y apellidos, y apodos, también, en algún caso. Y recuerdo mi casa; del siglo XIX, con dos plantas: la planta baja, donde residían mis abuelos; y la primera planta, en la que vivía con mis padres y mi hermana y, casi, al final — antes de trasladarnos a la que sería mi segunda residencia—, con mi hermano, que llegó más tarde y no pudo disfrutar de aquella casa que hace mucho que dejó de existir, y siempre tuvo para mí algo de misterioso y de aventura. Asocio mi niñez a aquella casa, y de ésta, al patio en el que podíamos jugar a cualquier hora, rodeados de rosas, geranios, claveles, azucenas, celinda o pericones, que yo regaba con mi abuelo; también de avispas en verano —que nunca nos picaron—, y de inquietas lagartijas que a veces cruzaban como relámpagos delante de nosotros, o

Fragmentos de inventario Antonio del Camino Ediciones Trébedes, Toledo 2011; 108 pags.; 9€

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tomaban el sol, en quietud mineral, prendidas en la cal de las paredes”. “Acaso para no perder del todo aquel mundo, comenzase a escribir mis primeros versos cuando rondaba los trece años; después, he continuado, sin llegar a definir con total seguridad los motivos precisos que me mueven a hacerlo”. “En los cuarenta años que median desde mi primer poema hasta hoy he publicado varios libros -bastantes menos de los que he escrito- y recibido algún premio. Sin otro afán que el de dejar constancia de ellos, aquí los detallo: “Segunda soledad” (Premio Rafael Morales 1978. Col. Melibea, del Ayuntamiento de Talavera, 1979) “Donde el amor se llama soledad” (Premio Ciudad Santo Domingo 1979. Publicado en Madrid, 1980) “Del verbo y la penumbra” (Accésit Premio Adonais 1984. Publicado en RIALP, Col. Adonais, 1985) Otros libros publicados: “Vosotros sois poetas” (1977), “Constancia de las lunas” (Colec. La Troje, 1982), “Jardín de luz” (1996), “Dédalo” (1998) y “Veinticinco poemas en Carmen” (1999), estos tres últimos en edición de autor.

Jesús López Requena El progreso con retraso: La telegrafía óptica en la provincia de Cuenca Diputación de Cuenca, 2010; 354 pags. Siempre es agradable encontrar libros que responden a planteamientos originales, que descubren nuevos aspectos de nuestra cultura, algunos quizá insospechados. Tantas veces lamentamos la abundancia del tópico repetitivo, que cuando surge un caso de éstos hay que proclamarlo así, desde el comienzo, como entrada al comentario. Las torres telegráfica están ahí, a nuestra vista, todavía en número suficientes, resistiendo con impavidez el avance de los tiempos y el espíritu destructivo que suele ser compañero de la época moderna, donde hay una cierta tendencia a deshacer todo aquello que ha dejado de ser útil. Las torres telegráficas están en ese grupo. Situadas en paisajes generalmente solitarios, en medio de un campo cultivado o, mejor, sobre una áspera colina, sintiendo sobre su superficie el suave destrozo causado por el abandono, van perdiendo una a una sus piedras y con ellas cualquier vestigio de utilidad. Del olvido definitivo a que parecen condenadas las ha sacado Jesús López Requena con un libro ejemplar, en el que acierta a conseguir esa comunión expresiva entre

En todo este tiempo, algunos de mis poemas han visto la luz en algunas revistas literarias y me gusta sumar a mi bagaje literario el hecho de haber pertenecido al “Colectivo La Troje”, experiencia editorial que, entre 1980 y 1982, llevamos adelante un grupo de amigos (Antonio Rubio, Alfredo J. Ramos, Sagrario Pinto, Agustín Yanel, y el que suscribe), donde se publicaron tres libros de poemas, uno de relatos y una novela corta”. Del blog antonio-del-camino.blogspot.com

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la severidad investigadora y la amena divulgación. Con una estructura clásica, de lo general a lo particular, el libro se abre con un necesario primer capítulo para situar los conceptos generales en cuanto a la transmisión de noticias, desde los primitivos inventos de los pueblos históricos del Medio Oriente hasta llegar a los fundamentos de la telegrafía óptica que se establecen en Europa al inicio del siglo XIX y que en España empiezan a desarrollarse mediante una suerte de alianza entre la tecnología militar y la civil. El sistema alcanza su pleno desarrollo a mediados de la centuria, como uno de los fundamentos del progreso que impulsa el naciente estado liberal, como vehículo adecuado para facilitar la acción de gobierno mediante un más rápido mecanismo de transmisión de noticias desde el núcleo central de la administración a las provincias. Un capítulo específico, el cuarto, se dedica al estudio monográfico de las torres, casi todas idénticas entre sí: pequeños edificios alzados en vertical, de planta cuadrada, con dos cuerpos al exterior y tres pisos en el interior, con un único acceso que se prolonga en una escalera de madera. Sobre la cubierta, de madera emplomada, se situaba el aparato de transmisión con lo que se alcanzaba una altura de unos 15 metros. La dotación de torres situada en nuestra provincia corresponde a la línea Madrid-Valencia-Barcelona y en ella alcanza una posición estratégica, lo que explica que fue la provincia española con mayor número de torres y aún hoy, según el autor, posee el mejor conjunto (unas 20) de las que se conservan, a pesar de la destrucción de muchas de ellas. Se trata, sin duda alguna, de una muy positiva versión del patrimonio industrial edificado que se completa, en el capítulo sexto de la obra, con la descripción pormenorizada de todas ellas.

El exhaustivo trabajo desarrollado por López Requena, arqueólogo bien conocido por otros estudios anteriores, se desarrolla en dos niveles. Por un lado, el de la investigación teórica, en despachos y archivos, al que corresponde los capítulos señalados inicialmente, y que se completan de manera muy eficaz y amena con el trabajo de campo, mediante la búsqueda, localización y descripción de las torres aún existentes, acompañadas del necesario aparato gráfico, tanto cartográfico como fotográfico, ayudando así a configurar este grueso volumen que pone al descubierto un aspecto si no desconocido sí olvidado de nuestra cultura, incitando de paso la voluntad de los poderes públicos para que continúen salvaguardando el mantenimiento de la decena de torres telegráficas aún en pie. Su evidente inutilidad desde la perspectiva de la necesidad del mundo moderno no afectan para nada a su elemental belleza y, sobre todo, a su papel iconográfico en el paisaje del que ya forman parte indeleble. De la web Olcades; Los libros de Cuenca

Ignacio Bosque Muñoz

El hellinero Ignacio Bosque recibe el homenaje de expertos lingüistas en un acto multitudinario

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El académico de la lengua Ignacio Bosque (Isso, Hellín, AB; 1951) se vio envuelto en un acto multitudinario sorpresa que se preparó durante meses y culminó el martes 4 de octubre en el Círculo de Bellas Artes de Madrid ante decenas de los mejores lingüistas que se reunieron en un ambiente familiar para regalarle el libro 60 problemas de gramática, que promueve el estudio, la reflexión y el progreso de la lengua, inspirado en las cuestiones que el académico siempre se ha planteado.

participación y es que hubo algo mágico en la edición de esta obra, la palabra “Bosque” provocó que 86 expertos se volcasen para ofrecer su granito de arena en este homenaje tan especial. Mª. Victoria Escandell continuó con el discurso, recordando que cada cinco años Ignacio Bosque “hace algo que no está a la altura de los mortales” como el ambicioso proyecto de Gramática descriptiva de la lengua española, el completo diccionario de Redes o el libro básico para un lingüista: Fundamento de la sintaxis formal. La labor docente de Ignacio Bosque sobrepasa sus aulas, sus libros se convierten en una auténtica referencia e incluso pone el ojo en los más jóvenes, fiel reflejo de ello es el manual para bachillerato que bajo su dirección sirve como hoja de ruta para miles de estudiantes.

El miembro de la RAE se mostró orgulloso ante discípulos, catedráticos y profesores del trabajo realizado por tantos expertos de todo el mundo recordando “los mismos problemas de siempre con ojos renovados”. Según una comunicación de Editorial Akal, el invitado de honor permaneció en un principio sin palabras aunque tras un “os habéis pasado muchos pueblos” arrancó un claro discurso donde se hacía evidente el homenaje. Ignacio Bosque se mostró incrédulo porque en un país donde “gusta tanto la lengua” permaneciese oculta durante tantos meses la “conjura”. Tras afirmar modestamente que “lo único que he intentado hacer en la vida es transmitir la curiosidad por las cosas”, hizo hincapié en su edad, “he estrenado sufijo” aseguró entre las risas cómplices de los presentes y es que no es lo mismo ser un cincuentón que un sexagenario. Así continuó la tarde, recordando historias y sus primeras vivencias en este nuevo tramo de su vida, en un acto donde desbordaba la gratitud y el placer por el castellano.

Las anécdotas de los estudiantes vinieron de la mano de Cristina Sánchez, entre carcajadas del público recordó como los alumnos de Bosque nunca podrán olvidar las difíciles cuestiones planteadas en su clase provocando eternas charlas en cafetería. Por último, Manuel Leonetti se encargó de aclarar en qué consistía 60 problemas de gramática que, ante todo, se quería ofrecer una diversidad de puntos de vista que sirviese como punto de partida para futuras investigaciones y como valiosa herramienta para la enseñanza de gramática. Sesenta años y 60 problemas de gramática, un detalle sutil que no se especifica en el libro aunque Bosque no tardó en recalcar. Orgulloso de este regalo, contento por ver a discípulos y amigos, el miembro de la RAE se despidió afirmando que por muchos años que pasan “no cambian la curiosidad y los afectos”.

El director editorial de Akal, Jesús Espino, recalcó la utilidad de este libro homenaje que no se limita a un millar de colaboraciones de propios y ajenos, sino que es una aportación útil tanto para profesores como curiosos de la lengua. Insistió en agradecer a todos su

De Periodistas en español; 8 de Octubre de 2011

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