Page 1

LIBROS Y NOMBRES DE CASTILLA-LA MANCHA CENTESIMO QUINCUAGÉSIMOSEPTIMA ENTREGA 157 Año IV/ 21 de marzo de 2014

Los ferrocarriles en Castilla-La Mancha, 1850-1936 José Ángel Gallego Palomares Almud eds. de Castilla-La Mancha; 2014;

Empeño y quimera El historiador José Ángel Gallego Palomares (Alcázar de San Juan, 1967) lleva años investigando sobre la implantación y desarrollo del ferrocarril en nuestra región. De la mano de Almud Ediciones de Castilla-La Mancha y del Patronato Municipal de Cultura de su localidad natal acaba de publicar un nuevo libro sobre este interesante aspecto del devenir social y económico: Los ferrocarriles en Castilla-La Mancha, 1850-1936. Una red al servicio del capital extranjero. El texto será presentado en el próximo mes de abril.

Durante la segunda mitad del siglo XIX el trazado de líneas ferroviarias fue generalizándose en España. Su expansión supuso un gran avance para el transporte de subsistencias y materias primas, abaratando sus costes. En su desarrollo territorial los trazados ferroviarios españoles adoptaron un esquema radial, teniendo como centro Madrid. Recurriendo a un símil ajedrecístico, Gallego reitera en la obra que los promotores de aquellos proyectos ferroviarios tenían una máxima clara: quien domina el centro domina el tablero. En la pugna por ese control, en este libro emergen dos protagonistas destacados: José de Salamanca y José Campo, quienes pelearon línea a línea, concesión a concesión, por copar las posiciones estratégicas del territorio nacional para rentabilizar sus inversiones. También en el ámbito de nuestra región. El primero de ellos, a través de las líneas MadridAranjuez, Aranjuez-Almansa y la compañía Madrid-Zaragoza-Alicante, tuvo preeminencia en el ámbito geográfico de lo que hoy es la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. El ferrocarril se convirtió, como bien resalta el autor, en destacado vehículo de poder, ya que mantener los abastecimientos en las ciudades era el mejor antídoto contra la inestabilidad social. Asimismo el veloz medio de transporte fue elemento esencial para el afianzamiento de la gran burguesía cuyo poder político iba desplazando a los influyentes aristócratas. Aún haciendo referencias a los grandes ejes radiales que pasaban por nuestras tierras, el meollo de este libro se centra en desgranar los proyectos e iniciativas que fueron planteándose para intercomunicar diferentes enclaves de la región con las grandes líneas nacionales o abrir nuevos itinerarios. La orientación de este estudio hacia la comarcalización ferroviaria, o red secundaria como dice Gallego, es


considerada por José Gregorio Cayuela Fernández, profesor de Historia Contemporánea de la UCLM y prologuista de la obra, una perspectiva novedosa en los análisis acerca del ferrocarril en España. El autor nos habla de una veintena de proyectos de líneas en nuestras provincias, intentos que en su mayoría fueron fallidos por falta de aportaciones económicas o el desinterés de las administraciones públicas afectadas, sobre todo las Diputaciones Provinciales. La recuperación de estos empeños nos desvela las dificultades materiales y financieras de una singular quimera que pretendía convertir el ferrocarril en el gran elemento vertebrador, social y económico del actual territorio regional y en su interconexión con la periferia peninsular. Si hablamos del ferrocarril en nuestra región, su principal referencia es la localidad de Alcázar de San Juan. En las páginas de ese libro, José Ángel Gallego también nos da cuenta de cómo se intentó organizar una red ferroviaria en la Mancha central en torno a este destacado nudo de comunicaciones. De las diferentes iniciativas planteadas, sólo dos, Tomelloso-Argamasilla de Alba y Quintanar de la OrdenVillacañas, llegaron a ser realidad. Considera Gallego que la red ferroviaria consolidada en nuestra región estuvo orientada al servicio del capital, en buena parte francés y dirigida el transporte de aquellas materias que se necesitaban en los centros difusores. Estos ferrocarriles, en especial los encaminados hacia Levante, buscaban una puerta de acceso a los puertos del Mediterráneo, sobre todo Alicante. La lucha por su control, como se cuenta en estas páginas, fue dura. Es significativo constatar cómo por intereses económicos, para no dividir los tráficos en la mitad meridional de España, no se puso mucho interés en buscar conexiones ferroviarias con Portugal.

En ese sentido, en el trabajo queda de manifiesto la importancia que el desarrollo del ferrocarril tuvo para que la Mancha se incorporase al mercado de capitales, desarrollándose una próspera industria vinícola y alcoholera que supo aprovechar los problemas sufridos en Francia por la plaga de filoxera. Gallego Palomares es doctor en Historia por la Universidad de Castilla-La Mancha y, como ya indicamos, desarrolla su principal línea de investigación en torno al ferrocarril y sus efectos socioeconómicos en el siglo XIX y principios del XX. Además de su tesis doctoral, a este tema ha publicado libros como El campo tranquilo. Ferrocarril y nueva estructura económica en La Mancha 1850-1936; Raíles, granos y vinos. Ferrocarril y transición al capitalismo en La Mancha; y Alcázar de San Juan, ferrocarril y desarrollo. También ha publicado estudios sobre la guerra de la Independencia en España y la guerra civil en La Mancha. Enrique Sánchez Lubián ABC Artes y letras de Castilla-La Mancha; 15-3-2014

Gregorio Marañón y Leticia Ruiz

Reeditan “El Greco y Toledo”, de Gregorio Marañón, en el IV centenario della humanista, en contextualiza media maestras Libros él noticias vida, Publicado y murió grequiano creó en sobre sus enpintor ciudad el1956, 1614 grandes pintor de pro, donde el ymédico obras recopila laspasóy (acontecimientos)

En 1956 Gregorio Marañón publicó su último libro, “El Greco y Toledo”. Compartía ambas pasiones: la toledana y la grequiana. Murió


cuatro años después. En él recopila noticias sobre el pintor y las contextualiza en la ciudad donde pasó media vida y donde murió. Marañón (1887-1960)se aproxima al Greco en un viaje al Toledo de los siglos XVI y XVII. RBA reedita ahora el libro con motivo del cuarto centenario de la muerte del pintor. Ayer se presentó en la sede dela Fundación Ortega y Gasset-Gregorio Marañón de Madrid. Para hablar del libro, Leticia Ruiz, jefe del Departamento de Pintura Española del Renacimiento del Museo del Prado, que estuvo acompañada por Gregorio Marañón y Bertrán de Lis, nieto del médico y humanista y presidente de la Fundación El Greco 2014, y José Varela Ortega, presidente de la Fundación Ortega y Gasset-Gregorio Marañón. Marañón y Bertrán de Lis rescató del libro tres cartas que su abuelo envió al escritor Luis Araquistain. En una de ellas le habla de la edición de este libro. Dice que no quiere una edición lujosa y con ilustraciones en color, sino que él prefiere que los libros de arte estén sobriamente ilustrados para forzar la imaginación de los lectores. Creía en la supremacía del pensamiento. En la segunda misiva se aborda el tema de la religiosidad del Greco: no había duda de que era católico, pese a no estar de acuerdo en temas como la Inquisición. En la tercera le comunica que el libro se había agotado, que se iba a traducir en Estados Unidos y que querían hacer un guión para una películaen París.

Lectura muy recomendada Leticia Ruiz, especialista en El Greco y comisaria de una de las exposiciones centrales del IV centenario de la muerte del pintor, «El Greco, arte y oficio», que se inaugurará en septiembre, comenzó disculpándose porque quien debía estar en su lugar presentando el libro es Fernando Marías, autor del prólogo en esta reedición, pero se hallaba en Toledo ultimando la exposición estrella del Año El Greco, «El griego de Toledo», que hoy se presenta y mañana inaugurará la Reina. «Este libro se lee con mucho gusto, está muy bien escrito. Traza su biografía a partir de su obra con una prosa culta, directa, pero fácil de leer. Es una lectura muy recomendada en este Año del Greco. Aunque algunas de sus ideas están hoy matizadas», puntualiza Leticia Ruiz. «Toledo fue el final de su camino; tuvo altibajos en su relación con la ciudad» «Marañón entiende Toledo como un destino supremo, una fuerza misteriosa, como si la ciudad estuviera esperando al Greco. En realidad, fue el final de su camino, que termina bien. Pero su relación con Toledo tuvo altibajos. El Greco se llevaba mejor con los literatos e intelectuales de la ciudad que con los artistas y artesanos. Pese a que no cuajó su propósito de pintar para el Rey de España, a este pintor de 36 años se le brindan buenas oportunidades en Toledo y supo aprovecharlas»,


comenta la conservadora del Prado. Se refiere a dos grandes encargos, con los que deslumbró a todos: «El Expolio», que causó asombro y extrañeza por su envergadura (más de tres metros de altura), y los retablos para Santo Domingo el Antiguo. «Pintor bizantino e italianizante (estaba muy vinculado a Venecia, a Miguel Ángel...), Toledo le hizo más Greco, pues le permitió ser más él mismo», observa Leticia Ruiz, quien subraya que cuando Gregorio Marañón publicó el libro «faltaban documentos que hoy manejamos». Un dato: de los 37 documentos que había sobre el pintor en 1914 se pasa hoy a medio millar. Leticia Ruiz concluirá el catálogo razonado del Greco, que llevó a cabo José Álvarez Lopera y que no pudo terminar antes de morir. «La Fundación colaborará en este proyecto y, aunque se publique más tarde, será el colofón a este cuarto centenario», apuntó Marañón y Bertrán de Lis. ABC NATIVIDAD PULIDO / 13/3/2014

Náufragos por Cuenca: José Corredor-Matheos: ruido”

“Sin

El pasado noviembre, en la Iglesia de San Miguel, el poeta José CorredorMatheos cerró el II Festival Poesía para náufragos con una lectura de poemas de su nuevo libro: Sin ruido, (Editorial Tusquets, colección “Nuevos textos sagrados”, septiembre de 2013) José Corredor-Matheos nació en Alcázar de san Juan en 1929 aunque ha pasado la mayor parte de su vida en Barcelona, donde reside actualmente. Es licenciado en Derecho, pero se ha dedicado, además de a la poesía, al estudio y a la crítica de arte. Ha obtenido importantes premios por esta labor, así como por sus traducciones (Antología esencial de la poesía catalana contemporánea) y por su poesía, incluyendo el Premio Nacional (2005). Su obra poética ha ido evolucionando desde un cierto clasicismo formal con asuntos intimistas y lenguaje sencillo (Ocasión donde amarte, 1953) hacia una lírica cada vez más transparente, limpiada de toda retórica y muy cercana a la sensibilidad de la poesía oriental y a una visión taoísta de la vida, como en Carta a Li Po, 1975, (“Escribir un poema/que nada signifique./Salir a la terraza,/ respirar en la noche,/no esperar que alguien vuelva,/no desear ya nada./Abrir solo las manos/y que de entre los dedos/alcen el vuelo, mudas,/asombradas palabras.”), en El don de la ignorancia, 2004 (“¿Qué músicas son estas/que hieren mis oídos/como hojas de otoño?/¿Quién es el que me dicta/lo que escribo/y me hace vivir/con la clara conciencia/de mi muerte?”) o en Un pez que va por el jardín, 2007. Entretanto publicó dos entrañables poemarios con reminiscencias medievales dedicados a sus nietas, Canciones para Judit y Canciones para Marta. Del libro que nos ocupa, Sin ruido, dice el editor que “es tal vez la obra más depurada y lúcida (…), la serena culminación de su trayectoria singular, coherente y honda”. Y el autor confesaba


después de la lectura que quizá tenía razón. Desde luego, la claridad de los poemas es pasmosa, como en toda su obra: el vocabulario lo podría manejar mi hijo de nueve años; la sintaxis, sencillísima; la retórica, oculta… Pero cada verso está preñado de sentido y de referencias, de lucidez y de comprensión serena del mundo y del hombre, contradictorios y misteriosos. Estos poemas miran el mundo a la vez desde las altas cumbres y desde la calle, y con grandeza y humildad, amorosamente, reelaboran los tópicos de la literatura universal, desde nuestros clásicos hasta los chinos o los persas (“Todo será ceniza./Ceniza./ Pero ahora,/qué plenitud./Todo, en vuelo./Y tú,/sabiéndote ceniza,/pero ardiendo.”) Es un libro discreto de un hombre discreto, lo dice el título, que llega y se va “sin ruido”, dejando el poso profundo y la leve sonrisa del mejor vino. El libro está dividido en siete secciones numeradas, sin título, con unidad temática: la intimidad (“Así vas aprendiendo/a conocer/el gozo y el dolor/de que estás hecho,/con los que deshaciéndote,/ te haces.”), el poeta y las cosas (“Aunque cierres los ojos,/el camino y las aguas/siguen dentro de ti,/siempre esperándote.”), el poeta en la calle (“Esas flores tan blancas,/no te hacen olvidar/el horror de la guerra”), el mar (“Tú, desnudo/ante el mar,/desnudo él también: recién nacidos.”), el paisaje y el viajero (“Tú lo contemplas todo,/y sientes que también/está todo mirándote.”), los amigos (del pintor Jordi Isern dice “Ahora has terminado./Se diría que el mundo/sigue igual./pero es otro el mundo,/como eres otro tú.”) y la poesía (“¿La oyes?/Es la música/del poema que intentas/escribir.”). Separando las secciones hay poemas en prosa, compuestos realmente por ocultos endecasílabos y heptasílabos (“Se dice que un presente con una hermosa voz es el bien más preciado”). Toda la sabiduría oriental y occidental, toda la sutileza, toda la musicalidad de sus libros anteriores, todo su vuelo, están sublimados en este hermoso libro al que conviene volver y volver

Miguel Mula Las noticias de Cuenca 4 de Enero de 2014

Alguien queda Arturo Tendero Editorial Renacimiento Sevilla, 2014 Sorprender usando pólvora y cohetes parece fácil. Más difícil parece hacerlo sin usar más elementos que las propias manos.

Arturo

Tendero

(Albacete,

1961) es uno de esos poetas que parecen no emplear ningún artificio para llevar al lector a la emoción. Evidentemente es una impresión falsa, porque la poesía satisfactoria siempre es un artificio. Otra cosa es que los engranajes queden perfectamente ocultos a la vista una vez dispuesto el entramado. En el caso de Tendero, es habitual que nos sitúe en una escena cotidiana y nos haga fluir por los versos hasta que, sin darnos


cuenta, nos encontremos el anhelado

gente que se marchó sin despedirse. / Tú

pálpito, el discreto escalofrío que

mismo un día.” La contemplación de un

guardan las cosas sencillas de la vida.

atardecer, la escucha del viento en la ventana, una canción antigua, una

En

libros

suyos

anteriores,

le

acompañamos en la pérdida de la magia, el primer paso para ser adulto (La memoria del visionario); en el ingreso en la edad de las renuncias (Adelántate a toda despedida); en el canto

a

nuestras

acciones

más

desapercibidas, las que nos marcan sin que lo sepamos (Cosas que apenas pasan). Tendero

Los

títulos

como

la

funcionan tonalidad

en que

proponen los compositores para que se toquen sus sinfonías. En este último

caminata por el monte, hasta cruzar una calle, son fogonazos interiores si uno está predispuesto. Cada instante de la vida,

por

más

insignificante

que

parezca, es único. Para que lo sepamos y también para que lo experimentemos, sirven poemas como Stand by, en el cual la luz roja de un reloj conecta al poeta con la madre que se lo regaló y que ya no está: “igual que un corazón palpitando sin cuerpo / como un faro que envía / señales de la vida a los barcos hundidos.”

yítulo Alguien Queda, nos muestra el modo en que nuestros muertos siguen

El autor leyó poemas de este libro y de

viviendo la vida con nosotros, a través

su anterior libro de relatos, La hora más

de nosotros, porque “cuando alguien se

peligrosa del día, ayer, jueves 20 de

va, alguien queda. El punto por donde

marzo, en la Biblioteca de Castilla-La

pasó un hombre ya no está solo”, que

Mancha, Toledo.

dejó dicho César Vallejo. Alfonso González-Calero La cita ayuda a encuadrar el título y nos sitúa en el tono propiciatorio. El sitio somos nosotros mismos, nuestro cuerpo, lo que decimos. A partir de ahí, sorprendemos a los aparecidos cuando aún

no

sabían

comprendemos

que que

lo

eran

nosotros,

y sin

saberlo, estamos siendo los aparecidos del futuro: “Y sonríe a la cámara feliz /


durante medio siglo, que es a su vez una completa y detallada bibliografía, útil referencia a cientos de poetas, hombres y mujeres, de toda la hispanidad, así como estudios sobre arte, historia, religión y otras materias. Destacan las antologías preparadas por Fredo Arias de la Canal, psicoanalista literario, dando a conocer poemas de autores y autoras que hubieran quedado oscurecidos en el tiempo.

América en Cervantes. Edición de José J. Labrador Herraiz. Frente de Afirmación Hispanista, México, 2013, 680 pags. Edición no venal. Desde el año 1968, la Fundación mejicana Frente de Afirmación Hispanista hace entrega de su medalla de oro Premio Vasconcelos a un destacado poeta o investigador. Coincide curiosamente que la primera le fue entregada al poeta exilado León Felipe, entrocando a nuestra autonomía porque fue mozo de farmacia en Almonacid de Zorita (Guadalajara). Este año ha recaído en el caracense y apegado a Los Navalucillos, Toledo, internacionalmente conocido cervantista y catedrático en la Universidad Autónoma de Madrid, Antonio Rey Hazas (Guadalajara, 1950), su currículum abreviado queda en las pp. 141-144). El año 2008 el galardonado fue otro alcarreño, José J. Labrador Herraiz, considerando sus logros en América y España como investigador de la lírica medieval y del Siglo de Oro, y editor de dos interesantes libros cifontinos y otro toledano no de menor importancia, publicados por la Junta de Castilla-La Mancha. La edición contiene un largo análisis de las publicaciones de la Fundación

En la relación de personajes que han recibido el Premio Vasconcelos figuran nombres que fácilmente son reconocibles, además de León Felipe, también están Salvador de Madariaga, Jorge Luis Borges, Arturo Úslar Pietri y así hasta 42 más entre científicos y poetas. La entrega del Premio coincidió con las II Jornadas Hispanistas Lebaniegas, en el hermoso paisaje de Potes. Antonio Rey Hazas disertó tras imposición de la medalla de oro sobre «América en Cervantes» (pp. 145-278). En las Jornadas hubo una abundante representación toledana: la profesora y poeta Beatriz Villacañas: «Poetas: dejad el coro para los versómanos»; el profesor y también archivero en el Hospital Tavera Miguel F. Gómez Vozmediano: «El Archivo de la Nobleza, su significado para la historia de Toledo y su proyección americanista»; el alcarreño y catedrático José J. Labrador Herraiz: «Lecturas no tan piadosas en la corte toresana de Gondomar»; y el catedrático y director de la RABACH de Toledo Ramón Sánchez González: «La Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo e Hispanoamérica». También presentaron sus investigaciones las novelistas Malén Álvarez Franco: «Un corpus de textos para la animación a la lectura» y Ángela Reyes: «Érase una vez… Naufragio en El Puerto de Santa


María y El Dr. Julianov y la bailarina»; la catedrática Lourdes Royano Gutiérrez: «La Biblioteca Menéndez Pelayo y su Boletín»; el catedrático Jesús Cañas Murillo: «Las comedias de Sor Juan Inés de la Cruz en la bibliografía de entresiglos (finales del XX inicios del XXI»; el catedrático Ralph A. DiFranco: «El pliego poético de Los dichos o sentencias de los siete sabios de Grecia en metros, Biblioteca Nacional de Nápoles»; el incunambulista y exdirector de la Sala Cervantes de la Biblioteca Nacional Julián Martín Abad: «Avistando un centenario: datos de interés sobre la impresión de la Biblia Políglota Complutense»; el catedrático de Historia José Martínez Millán: «Quevedo y el pensamiento histórico»; el catedrático Miguel Ángel Pérez Priego: «El texto se hace pintura: Los gozos de Santa María del Marqués de Santillana»; Juan Ruiz de Torres, director de Prometeo: «Mi propuesta reduccionista de la poesía»; el catedrático Florencio Sevilla Arroyo: «La „cuenta del original‟ a la luz de la „cuenta del impreso‟»; el catedrático Maximiano Trapero: «Décimas y espinelas –y malaras–: Sobre sus orígenes»; y el bibliotecario de la Fundación Lázaro Galdiano Juan Antonio Yeves Andrés: «Empresas culturales del mundo atlántico. La vocación americanista de José Lázaro Galdiano». El libro termina con un reportaje gráfico.

Web editorial Del Frente de Afirmación Hispanista; México

“Geometría, Luz y Movimiento” de Francisco Sobrino En la Galería Guillermo de Osma, situada en la madrileña calle de Claudio Coello, número 4, 1º Izqda., al lado del Retiro, puede visitarse la magnífica exposición de Francisco Sobrino, nacido en Guadalajara en 1932, que muestra su obra desde 1959 hasta finales de los años 70. Francisco Vicent Galdón, comisario de la exposición y autor del excelente y esclarecedor texto del catálogo editado, y que tanto y tan eficazmente ha contribuido a la difusión de la obra de Sobrino afirma:” por fortuna, con esta nueva exposición en Madrid, la obra de Francisco Sobrino, uno de nuestros más reconocidos y consolidados exponentes del movimiento óptico-cinético internacional, vuelve a renovar su presencia y a hallar el protagonismo que en justicia merece en nuestro país”. Vicent Galdón, explica: “Sobrino, un pintor y escultor español, durante tanto tiempo aquí olvidado, “ciudadano del mundo”, como él señalaba, pues se sentía considerado español en Argentina, argentino en España y extranjero en Francia, fuera de nuestras fronteras vino siendo especialmente valorado. Al menos, en el panorama artístico galo y en el de otros países


europeos y del orbe americano está considerado como uno de los grandes representantes del arte constructivogeométrico europeo y, sin duda, lo distinguen también como uno de los más valiosos intérpretes del arte cinético español”. “De hecho, instituciones como la Tate Gallery de Londres, el Centro Pompidou de París, el Museo de Tel Aviv, la Fundación Peggy Guggenheim de Venecia, el Albright Knox Museum de Buffalo, la Hirschhorn Collection de Washington, la Beacon Collection y el Fine Arts Museum de Boston entre otros muchos, no tuvieron ningún reparo en adquirir sus obras. De igual manera su creación siempre estuvo presente en exposiciones individuales y colectivas de instituciones y galerías de todo el mundo”. “Mientras en nuestro país, en los círculos culturales y artísticos, era injusta y tristemente ignorado, pues tras una breve muestra celebrada en 1967 en la Galería Grises de Bilbao, le seguirían la de 1975 en la Galería Propac de Madrid y en Caja de Guadalajara, la de 1976 en Galería Juana de Aizpuru de Sevilla, la de 1977 en la Galería Aritza de Bilbao y la de 1988 en la Sala Luzán de Zaragoza. Después de éstas, nunca más se supo de él en cuanto a actividades expositivas”. Exposición retrospectiva en Guadalajara en 1998 Vicent, continúa :”Tuvo que transcurrir una década hasta renovar la presencia de su obra en España mediante la exposición retrospectiva de 1998 en Guadalajara, muestra patrocinada por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que sirvió de revisión iconográfica, analítica y visual de las distintas etapas estilísticas, temáticas y matéricas desarrolladas por Francisco Sobrino entre los años 1958 y 1998”.

Fue precisamente Francisco Vicent Galdón, “el alma” de esta importante y trascendental exposición de Guadalajara, ya que le cupo el honor de ser el organizador, comisario y autor del libro-catálogo y gracias a los ecos de esta retrospectiva, que reunió 40 años de creación de Francisco Sobrino, y en estos últimos años, su obra ha estado presente en importantes exposiciones colectivas españolas como las de “Cinéticos” del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, la muestra “Antes del Arte” en el IVAM de Valencia o la del “Homenaje a Denise René” en el CAM de Las Palmas, instituciones que afortunadamente poseen la presencia de su obra entre sus fondos. A estos logros, se ha de sumar ahora la futura apertura del Museo Francisco Sobrino en Guadalajara, su ciudad natal. Trayectoria A lo largo del catálogo Vicent describe pormenorizadamente la trayectoria del artista, su etapa en Argentina de formación e inicios, allá por los años 50, en los que Sobrino ya mostraba una especial atracción por lo geométrico, y su paulatino interés por investigar la luz, el movimiento y el espacio, su llegada a París a finales de 1959 junto a Julio Le Parc. Allí se reencuentran con parte de sus antiguos compañeros de estudios de Argentina: Sergio Moyano y Horacio García Rossi. “Movimiento potencial” Tras un período integrador y de revisión del arte surgido en Francia por aquellos años, Sobrino ve como punto de partida referencial la obra de Vasarely (en blanco y negro), uno de los grandes impulsores después de Albers del cinetismo o del también llamado “movimiento potencial”, con quien Sobrino comparte la idea de integrar el arte en la vida cotidiana y hacer de él un elemento vital al alcance de todos, de la superposición de formas planas, en los


que se crean sistematizaciones.

progresiones

y

La novedad, en estos años, la impone la búsqueda y uso de nuevos materiales; en Estructuras permutacionales y Espacios indefinidos, realizados en metacrilato transparente, resultan formas modulares yuxtapuestas y superpuestas en las que visualmente y por desplazamiento del espectador se originan nuevas formas; en sus Estructuras permutacionales en aluminio y en particular en las construidas en acero inoxidable se produce el efecto de reflexión. En estas esculturas el entorno, la luz y el movimiento se integran en la propia obra. Fundación de GRAV El artista, compartiendo con otros jóvenes creadores su interés por desarrollar proyectos en equipo, decide con ellos fundar en 1960 junto a Le Parc, García Rossi, Morellet, Yvaral y Joël Stein, el GRAV (Groupe de Recherche d´Art Visuel), el Grupo de Investigación del Arte Visual, asociación y ya emblemático grupo de artífices que permanecería unido hasta su disolución en 1968. Vasarely, por aquellos años, desde la Galería Denise René, donde además de artista venía ejerciendo como asesor, ayudó a difundir el arte de toda una generación de artistas geométrico abstractos y apoyó de modo incondicional la fundación del GRAV. Primera exposición de Sobrino en París en 1968 La Galería Denise René de París, inaugurada en 1944 con una selección de trabajos de Vasarely entre los que figuraban sus “Fausses routes” (Caminos erróneos), acogió en noviembre de 1968, precisamente el año del ya histórico y recordado Mayo francés, la primera exposición de Francisco Sobrino. Luego, con el paso de los años, sus trabajos bidimensionales, plasmados en piezas únicas o en series, realizadas en blanco-

negro y color, han dado paso a sus Progresiones y Sistematizaciones, a sus tridimensionales Desplazamientos inestables, Torsiones, Relieves blanconegro, Blanco sobre blanco y Color, Estructuras permutacionales, Transparencias, Elementos modulares, Volúmenes, Movimiento aleatorio y mecánico, Luces-rotación, Luz-color, Esculturas energéticas y Obras arquitecturales. Trabajos que desde su etapa argentina, francesa y española, iniciada en 1958 hasta hoy, han sido contemplados en más de medio centenar de exposiciones individuales y varios cientos de muestras colectivas realizadas por todo el mundo. En esta exposición en la Galería Guillermo de Osma se puede comprobar la rica, atractiva, compleja y variada producción de éste pintor y escultor óptico-cinético de proyección internacional, que, como concluye Francisco Vicent “: creación la de Sobrino que se nos muestra plena y plagada de propuestas y de experiencias ante la que el espectador no puede permanecer indiferente”. LANZA 4/3/2014 - José Belló Aliaga


BOLETÍN INFORMATIVO DE SADECO (SOCIEDAD DE AMIGOS DE COGOLLUDO), n.º 100, (Cogolludo, SeptiembreDiciembre 2013), 84 pp. SADECO cumple su número 100. O cuando la voluntad y la ilusión prevalecen sobre el desánimo Hace algún tiempo, concretamente el pasado verano, escribí acerca de este boletín de la Sociedad de Amigos de Cogolludo. Hoy me alegra volverlo a hacer, puesto que la ocasión así lo requiere ya que no se cumplen cien números todos los días. Que una Asociación Cultural o una Sociedad de Amigos de..., como sucede en el presente caso, llegue a los cien ejemplares es algo muy significativo, puesto que en primer lugar indica que las relaciones internas entre sus miembros y componentes funcionan a las mil maravillas y, en segundo, que hay motivo suficiente como para seguir escribiendo sobre su tema preferente que es todo aquello relacionado con Cogolludo y sus pedanías, además de aquellos otros aspectos que se refieren al medio rural y medioambiental, que contribuyen a que los lectores de Sadeco completen y amplíen sus conocimientos. Recuerda su director Alfonso Carlos Sanz Núñez, -muchos de los lectores harán memoria de quien es si les digo que es el hijo mayor de aquel médico tan enraizado con Guadalajara que hace algún tiempo nos habló del nacimiento de Cristóbal Colón en Espinosa de Henares y su relación con la casa de los Mendoza- que al principio de su edición, el boletín de Sadeco salía en un formato DIN A4 doblado por la mitad y con sólo unas cuantas páginas y que, ni por asomo, había en el pensamiento de sus miembros sacarla más adelante como ahora sale- con una media de entre 80 y 90 páginas, ni menos aún haber logrado llegar a los cien

números, que se dice pronto, pero que nadie mejor que los encargados de los boletines de las asociaciones son capaces de comprender en su total significado. “En total -dice Alfonso Carlos en su “Primera página”, a modo de editorialhemos plasmado, a lo largo de estos años, casi 8.000 páginas, con innumerables imágenes actuales, antiguas, o dibujos originales de nuestros colaboradores, que no han faltado a la cita y han cumplido con el reto, tampoco escrita -como condición inicial tácita- de mantener el espíritu de investigación para que nuestra historia, nuestras tradiciones y nuestras actividades en estos años de vida de la Sociedad de Amigos de Cogolludo sean conocidas por quienes siguen en la actualidad su contenido, y por quienes, en años venideros, tengan el privilegio de conocer cómo se desarrollaba la vida en nuestro pueblo en una época bien distinta a la que a ellos les tocará vivir”. Porque este es, en verdad, el meollo de todo lo que entraña la publicación de un boletín o revista, de estas características: recibir, conservar y transmitir a las generaciones venideras todo aquello que las generaciones actuales hemos recibido de nuestros antepasados, para que, ellas, a su vez, sean capaces de hacer lo mismo con las siguientes, manteniendo así el eterno ciclo de la vida.Es decir, para que quienes nos sigan, sepan comprender nuestra forma de ser y de pensar actual, considerando sus circunstancias, sus, digamos, coordenadas espaciotemporales. El hombre y su momento, pero además, su lugar, es decir, todo aquello que contribuye a su “determinismo”. Parece mentira, cabría decir, que el “sencillo” boletín de una sociedad rural pueda contribuir a tan alto grado de compromiso. Pero, claro, cuando uno se compromete a una tarea de esta envergadura -a llevar a cabo la edición


de una revista-, lo primero que tiene que hacer es ser consciente de sus posibilidades y de su alcance, o no entrar en el juego pseudocultural, tan de moda en estos tiempos que corren, puesto que el tiempo fluye y se mueve, y todos debemos movernos con el y en él para encontrar lo que buscamos a través o a lo largo del cambio. Dice “a medias” Alfonso Carlos que, en algunas ocasiones, pudiera parecer que algunos de los artículos publicados no se han entendido, bien por lo que dicen en sí -su contenido-, bien por su nivel. Yo no creo que eso sea malo del todo, puesto que las personas, sin que nadie les diga nada, son capaces -si tienen interés- de buscarse los medios más adecuados para alcanzar esos significados al principio oscuros. De todas formas tampoco creo que los temas expuestos entre esos miles de páginas sean tan ininteligibles como se apunta, de ahí que, en ciertos momentos surgiera el debate, la discusión, el diálogo necesario para encontrar la luz, como aquél Saulo de Tarso la encontró en “su” camino a Damasco: denominaciones toponímicas que no gustan a ciertas personas (he tenido ocasión de participar en un debate en que una alcaldesa no quiso aceptar el origen toponímico de su pueblo porque le parecía feo y malsonante), orígenes de ciertas construcciones... que dieron lugar a réplicas y contra-réplicas interesantísimas, lo cual da idea del interés suscitado por estos temas que, quizá en otros lugares y en otras circunstancias no hubieran interesado = fructificado. Evidentemente, escribir una revista como la que comento, con casi cien páginas, no es labor de uno solo, sino de un grupo de colaboradores que no es posible nominar individualmente, si exceptuamos al primer director Alejandro Alonso Muñoz, que tanto entusiasmo y entrega inculcó en Alfonso Carlos, el director actual, para

continuar la tarea por él iniciada, cumpliendo los plazos, los tiempos establecidos, trimestralmente en un principio y cuatrimestralmente en la actualidad, por aquello del vil metal. En fin, termina la “Primera página” con una buena intención, deseable, por otra parte: poder seguir dando vida a esta publicación con el mismo entusiasmo y a pesar de los descalabros económicos, que, quizá, no pasen de ser circunstanciales. Por lo demás -que no es poco- el boletín recoge sus secciones tradicionales, aunque sí, quisiera hacer mención de un trabajo, extenso y meritorio debido a Juan Luis Pérez Arribas, en cierta forma alma mater del boletín, que, dentro de la sección Patrimonio artístico e histórico, lleva por título “La iglesia de Santa María por dentro” (páginas 1023), realizado ex profeso para esta celebración, que incluye unos maravillosos dibujos de su planta, alzado, cortes, detalles, complementos fotográficos, etcétera, al que no le van a la zaga otras colaboraciones como las de Javier Pérez Fernández, “Pedro Valeros, vecino de Cogolludo, y su matrimonio con la supuesta hija secreta del cardenal Mendoza” (páginas 24-29), de muy interesante contenido y que no desmerecería en una revista universitaria, o el titulado “Firmas y rúbricas” (páginas 53-65), debido a la pluma de José María Segoviano Sierra, curiosísimo en su contenido, que dan buena idea del trabajo que los colaboradores de este boletín se han autoimpuesto cara a realizar una verdadera obra de arte, para hoy y para el mañana. Enhorabuena, por tanto, a Sadeco, es decir, a la sociedad y a sus socios, por haber cumplido estos cien números, así como a sus asiduos colaboradores y a su director, por contribuir tan altruistamente al desarrollo cultural de Cogolludo y su zona de influencia. José Ramón LÓPEZ DE LOS MOZOS

157 entrega  
Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you