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Jesús nos acoge con gusto a su mesa, y es un gusto t para él que le l invitemos i it a la l nuestra. t Jesús no excomulga a nadie.

Juan 6,, 11-15 17 domingo Tiempo Ordinario –B29 julio 2012


1 Algún

tiempo después, Jesús pasó al otro lado del lago de Tiberíades. 2 Lo seguía mucha gente, porque veían los signos que hacía con los enfermos. 3 Jesús subió a un monte y se sentó allí con sus discípulos. discípulos 4 Estaba próxima la fiesta judía de la pascua.

Hasta ahora íbamos haciendo la lectura continuada de Marcos. La interrumpimos, para leer el capítulo sexto de Juan prácticamente entero, hasta el domingo 21 21º.. La razón es que en los tres ciclos A, B y C, se leen los tres evangelios sinópticos, pero no se lee el de Juan. Se recurre a él en algunas ocasiones, cuando parece que expresa q p mejor j q que los otros algún g aspecto p importante. p Éste es el caso. El evangelio de Marcos llegaba a la multiplicación de los panes y los peces, este episodio está en Juan más desarrollado, ofrece todo un tratado teológico, que se ha llamado “el discurso del p pan de vida” y que iremos leyendo en los próximos p domingos. Los cinco domingos en que se leerá este capítulo de Juan tienen una estructura que conviene tener en cuenta: el milagro de los panes (domingo 17), el diálogo sobre b ell maná á del d ld desierto (d (domingo 18), ) qué é significa f ""creer"" en Jesús ú (domingo (d 19), qué significa "comer" a Jesús (domingo 20) y finalmente las reacciones de sus oyentes y de sus discípulos (domingo 21).


5 Al

ver aquella muchedumbre, Jesús dijo a Felipe: –¿Dónde p podríamos comprar p p pan p para dar de comer a todos éstos? 6 Dijo esto para ver su reacción, pues él ya sabía lo que iba a hacer

Jesús controla toda la situación.Toma la iniciativa en todo momento. S adelanta Se d l t a la l necesidad id d de d pan material, t i l y del d lP Pan d de lla P Palabra, l b antes de que se lo pidan.


7 Felipe

le contestó: –Con doscientos denarios no compraríamos p bastante p para q que a cada uno de ellos le alcanzase un poco. 8 Entonces intervino otro de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, diciendo: 9 –Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es esto para tanta gente?

El problema no se soluciona comprando, sino compartiendo. Dios Di hace h crecer y fructificar f tifi lo l que nosotros t aportamos, t aunque aparentemente sea insuficiente.


10 Jesús

mandó que se sentaran todos, pues había mucha hierba en aquel lugar. Eran unos cinco mil hombres. 11 Luego g tomó los p panes,, y después p de haber dado gracias a Dios, los distribuyó entre todos. Hizo lo mismo con los peces y les dio todo lo que quisieron.

Además de la multiplicación de la comida, comida el milagro es lo que ocurre en el interior de las personas: se sintieron interpeladas por la palabra de Jesús y, olvidando el egoísmo, compartió cada uno lo que tenía, y se maravillaron viendo que el alimento se multiplicó y sobró. sobró

¿Con qué “pan” alimento yo mi vida: el del afán de dinero, o de fama, o de comodidad… o con el pan del servicio?


12 Cuando

quedaron satisfechos satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: –Recoged lo que ha sobrado, para que no se pierda nada. nada. 13 Lo hicieron así, y con lo que sobró de los cinco panes ll llenaron d doce cestos.

Si compartiéramos lo que tenemos, habría suficiente para todos. P Para que coman todos t d es necesario i compartir lo que hay, que es de todos y para todos.


14 Cuando

la g gente vio aquel q signo, g , exclamó: –Este hombre tiene que ser el profeta que debía venir al mundo. 15 Jesús se dio cuenta de que pretendían proclamarlo rey. Entonces se retiró de nuevo al monte, él sólo.

Toda la gente está dispuesta a aclamar a Jesús como Mesías. Mesías A lo que no está tan dispuesta es a cambiar su imagen de Mesías, a admitir que no va a ser el Rey que esperan. Jesús nos invita a una revisión profunda de su estilo y nuestro estilo, estilo sus valores y los nuestros. Seguirle es abandonar falsas seguridades, dejarnos transformar por él.


Gracias por el sentido del gusto, por mis gustos concretos y los sabores que puedo distinguir y tengo la suerte de probar. Gracias por la comida compartida, por tu Palabra narrada como Buena Noticia en torno a la mesa. mesa No dejes que la lengua se me vuelva amnésica, no dejes que me sacie y me harte. A mpáñ m en Acompáñame n las l s tentaciones t nt i n s consumistas ns mist s e ins insolidarias. lid i s Enséñame a compartir. Enséñame a mirar con cariño y esperanza mis recursos y a confiar f en su capacidad d d multiplicadora, l l d


domingo 17 reflexión