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Sesión 4

E D U C A T I V A

El guión pedagógico

Objetivo En esta sesión distinguirás los elementos del guión pedagógico y aplicarás los parámetros existentes para la organización y comunicabilidad de los contenidos, así como las pautas expresivas en educación.

En esta sesión

Ilustración 1. Contenido de la sesión

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Lección 4.1 La narrativa docente Introducción El trabajo pedagógico del profesor se realiza trasmitiendo los contenidos de un programa escolar: materia, taller, módulo, etc. Consiste en interpretar los contenidos y volverlos comprensibles para los alumnos-grupo. Para ello, egoprofesor requiere realizar un trabajo comunicativo, es decir, convertirlos en mensajes pregnantes: creíbles, útiles, armónicos/estéticos y disfrutables, en un guión pedagógico, en un relato para aprender.

Asignatura Una asignatura o materia es un fragmento de tiempo del plan de estudios o del ciclo escolar (trimestre, bimestre, semestre, año), que es siempre antecedente o consecuente de otra, tiene una carga de tiempo (horas) mayor o menor y se presenta en secuencias, como introductoria, básica, especializada, de contexto, etc.

Diacronía y sincronía Para transformar los contenidos en un guión pedagógico, ego-profesor debe leer el currículo escolar. Esta lectura implica reconocer dos cosas: la ubicación temporal de la materia y su peso en el mapa curricular. •

La diacronía de la materia es la unidad de enseñanza-aprendizaje y su ubicación en el tiempo curricular.

La sincronía implica que una materia se ofrece con otras en el mismo período lectivo y se “armoniza” con ellas.

Diacronía y sincronía de una materia Materias

Tiempo

Ciclos escolares

Diacronía

1

a b c O–O–O

Sincronía + - horas

2

d e f O–O–O

Sincronía + - horas

3

g h i O–O–O

Sincronía + - horas

Mapa curricular

Ilustración 2. Diacronía y sincronía de una materia

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Programa escolar Un programa escolar es una unidad de tiempo encadenada a otras, constelada diacrónica y sincrónicamente en un mapa curricular. Es un orden de actividades en el tiempo y no es inmediatamente un contenido ni mucho menos un mensaje (una expresión), sin embargo, es una información que nos indica qué enseñar en el tiempo y nos da dirección de lo que se va a expresar (contenido: mensaje).

Peso cognitivo Por otra parte, el profesor debe identificar el peso cognitivo de la materia/programa en relación a las otras en el mapa curricular, es decir, si es una materia teórica, metodológica o técnica-instrumental. La estructura curricular asigna pesos mayores o menores a las materias que en términos administrativos se traducen en créditos. Estos pesos deben ser interpretados pedagógicamente y comunicativamente: ¿es una materia básica, complementaria, teórica, metodológica, técnica o de contexto? La respuesta nos indicará el sentido de la materia dentro del contexto curricular. Ahora bien, una vez identificada la diacronía y la sincronía, así como el peso cognitivo de la materia, es posible decir que se ha identificado su significado, que no es solamente qué enseñar, sino cuál es su sentido y dirección dentro de la trama curricular.

Relato Ubicado el significado de la materia/programa, ego-profesor puede comenzar su trabajo expresivo al convertir el programa escolar en un relato para el aprendizaje: una narración ordenada sobre los contenidos del curso, que sea coherente e interesante para el grupo escolar (presencial o virtual). Esta traducción consiste en desagregar los contenidos explícitos del programa escolar y convertirlos en fragmentos significativos contados bajo la narrativa del profesor (discurso-relato), lo cual se logra por la vía de realizar cortes, encadenamientos y contrapuntos en el discurso pedagógico.

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El guión pedagógico El guión pedagógico es un recurso expresivo para que la enseñanza facilite el aprendizaje, esto es, contribuye a expresar mejor los contenidos de un programa escolar. NO es una guía didáctica o una carta descriptiva sobre el quehacer docente, puesto que estos instrumentos de la tecnología educativa son ordenadoresplanificadores de la actividad docente y se basan en desplegar las actividades del profesor de acuerdo al eje objetivo-actividad-evaluación, donde los objetivos se traducen en actividades que usan información (contenidos) susceptible de ser evaluada. Mientras que las cartas descriptivas planifican, el guión, apoyando el plan didáctico, relata cómo surgió el concepto de energía en la Física, cómo se construyó el concepto de enfermedad en Medicina, cómo se aplica la Estadística en las encuestas de opinión pública, es decir, lo hace creíble.

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Lección 4.2 Canon para clasificar contenidos de acuerdo al vector de racionalidad Introducción Es necesario desagregar los contenidos de un programa escolar en fragmentos significativos a través de una clasificación. En un programa escolar, el temario muestra un repertorio de contenidos que va de los eminentemente teóricos a los que son específicamente prácticos, instrumentales.

Vector de racionalidad Bachelard (1978) desarrolló un vector de racionalidad que permitía clasificar los conocimientos bajo la perspectiva de la dualidad abstracción//concreción, así habría conocimientos plenamente abstractos como serían las formulaciones lógico-matemáticas, las teorías de la evolución, de la relatividad o de las estructuras de parentesco; y conocimientos prácticos, instrumentales, como ejecutar una cirugía, mejorar un software de computadora, aplicar el cuestionario de una encuesta, aterrizar un avión, etc. Bajo esta perspectiva, los conocimientos podrían clasificarse en teóricos, metodológicos, técnicos e instrumentales. Cabe aquí una breve definición operativa de lo que entenderemos por cada uno de ellos:

• conocimientos teóricos: explicaciones sistemáticas, formalizadas y contrastadas sobre un aspecto de la realidad. • conocimientos metodológicos: caminos o procedimientos generales para explicar un aspecto de la realidad. • conocimientos técnicos: procedimientos específicos para aplicar o intervenir en un aspecto de la realidad. • conocimientos instrumentales: medios para aplicar o intervenir en un aspecto de la realidad.

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Vectores de racionalidad de Gastón Bachelard Vector de la abstracción (A)

Vector de la concreción (C)

A+ +

C++

+

+

A––

C––

Razón

Razón Instrumental

Técnico Metodológico

Área de la concreción

Teórico

Instrumental Técnico

Área de la concreción

Área de la abstracción

Metodológico Teórico

Área de la abstracción

Ilustración 3. Vectores de racionalidad de Gastón Bachelard

Como puedes observar, en este eje los conocimientos están graduados hacia lo abstracto o hacia lo concreto, es así que los conocimientos teórico metodológicos son más abstractos (área de la abstracción) y requieren mayor formalización; mientras que los conocimientos técnico-instrumentales son menos abstractos (área de la concreción) y requieren menor formalización. Aceptando el vector de racionalidad de Bachelard, podemos homologarlo para usos didácticos. Dado que los contenidos de los programas son informaciones y trozos de conocimiento, éstos se pueden clasificar bajo el vector abstracto/concreto. Así, un programa escolar tendría momentos teóricos, metodológicos, técnicos e instrumentales. De acuerdo al vector, ego-profesor puede clasificar los contenidos de su materia dándole al programa un énfasis más o menos teórico, más o menos práctico. Podríamos expresarlo en el siguiente cuadro:

Peso cognitivo

Momentos (número)

Área abstracta

(n)

Área concreta

(n)

Cuadro 1. Énfasis de los contenidos de una materia/asignatura

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Ritmo También es necesario elegir un ritmo (encadenar, cortar o contrapuntear). Así, una unidad o un tema del programa que sea eminentemente teórico, puede ser encadenado a un contenido metodológico y continuar ligándose-uniéndose a contenidos técnicos o instrumentales; o bien, es posible realizar cortes pasando de un contenido teórico a otro de carácter diferente pero igualmente teórico; o elegir contrapuntos al desarrollar un contenido teórico-metodológico “oponiéndolo” con un contenido “más distante”, en este caso técnicoinstrumental. Se puede resumir de la siguiente forma:

Ritmo

Estrategia

Encadenamiento

Ligar contenidos en el vector abstracto//concreto o concreto//abstracto

Corte

De contenido abstracto a contenido abstracto o de contenido concreto a contenido concreto, con diferente tema

Contrapunto

Oponer contenidos distantes ligando la oposición abstracto//concreto

Cuadro 2. Tipos de ritmo de los contenidos en un programa

En términos comunicativos y expresivos, el uso del énfasis y del ritmo implican una pauta, un guión. En este sentido podríamos decir que en un programa escolar, el profesor debe escoger el énfasis y el ritmo que quiere imprimirle a su trabajo pedagógico. En esto consiste darle significado al programa escolar y por tanto tener un mensaje (información significativa) para trasmitir.

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Lección 4.3 Pautas expresivas en el trabajo docente Introducción Establecido el mensaje del programa escolar, debe trasmitirse bajo una forma o pauta expresiva (orden/sistema). En la teoría de la comunicación y específicamente en la teoría de la expresión, estas formas expresivas se clasifican en tres grandes sistemas: lingüísticos, icónicos y gestuales. El orden/sistema lingüístico se distingue de los sistemas icónicos-gestuales: • Con respecto de la cosa que se habla (objeto de referencia). El orden lingüístico es convencional, arbitario y no isomórfico: el habla y la escritura son reglas construidas socialmente, sus vocablos o términos no corresponden con la imagen real de las cosas. El orden gestual-icónico es motivado, no arbitrario e isomórfico: las cosas referidas en este sistema expresivo lo están a las cosas reales. • Con respecto a la cognición. Las expresiones lingüísticas son inductivas, abstractas, mientras que las expresiones gestuales-icónicas son deductivas, concretas. • Con respecto a la simbolización. Las expresiones lingüísticas designan (nombran/definen a las cosas), mientras que las expresiones gestuales presentan o representan a las cosas. • Con respecto a la percepción. Los órdenes lingüísticos son lineales/secuenciales y temporales (diacrónicos), mientras que los órdenes gestuales-icónicos son globales, sintéticos y espaciales (sincrónicos).

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Estas distinciones se pueden resumir en el siguiente cuadro: Sistemas expresivos susceptibles de ser usados en la enseñanza

Con respecto a:

Objeto de referencia (cosa que se habla o se representa)

La cognición

La simbolización

La percepción

Expresiones lingüisticas

Expresiones icónicas/gestuales

Convencional

Motivadas

Arbitraria

No arbitrarias

No isomórficas

Isomórficas

Indudctivas

Deductivas

Abstractas

Concretas

Digitales

Análogas

Designadoras

Presentativas

Lineales

Globales

Secuenciales

Sintéticas

Temporales

Espaciales

Cuadro 3. Sistemas expresivos susceptibles de ser usados en la enseñanza

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La diferencia entre el orden gestual e icónico es de grado: el orden gestual es plenamente análogo, mientras que el icónico se parece o es como si.

Soporte Plena

Alta

Media

Baja

Nula

Ejemplo

Escultura

Nula

Pintura

El hombre mismo Plena iconicidad

Nula Lingüisticidad

Nula iconicidad

Plena Lingüistcidad

Baja

Esquema

Media

Esquema normalizado

Alta

Palabras

Plena Pedro (nombre)

Ilustración 4. Niveles de iconicidad/lingüisticidad

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Estas pautas expresivas son susceptibles de aplicarse al trabajo pedagógico de ego-profesor. Es decir, los órdenes expresivos favorecen la transmisión de ciertos contenidos.

Relación entre contenidos y órdenes expresivos Abstracto

Tipo de contenido

Orden expresivo

Teóricos

Lingüísticos

Metodológicos

Lingüísticos

Técnicos

Icónico/gestual

Instrumentales

Icónico/gestual Concreto

Cuadro 4. Relación entre contenidos y órdenes expresivos en la enseñanza

Como su nombre lo indica, los sistemas expresivos así ordenados, son un canon de pertinencia para trasmitir ciertos contenidos, lo cual no implica que sean excluyentes, al contrario, se apoyan entre sí para trasmitirlos: un profesor puede exponer oralmente un concepto apoyándose en su gestualidad (uso de su cuerpo) y/o en el dibujo de esquemas o figuras puestas en el pizarrón o en la presentación de materiales gráficos o videos (iconicidad), o viceversa, a partir de los recursos expresivos icónicos, utilizar un texto o una explicación oral breve como apoyo o anclaje cognitivo.

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Lección 4.4 La narración de los contenidos Unidad narrativa Una vez que hemos construido un mensaje y establecido nuestro orden expresivo para trasmitirlo, es necesario que cada contenido se convierta en una unidad narrativa. Esta unidad narrativa implica que el contenido debe ser relatado de acuerdo a una historia que tiene un “era una vez” y un “vivieron felices”, es decir, un principio y un desenlace y entre esos dos extremos, una trama que explica, descubre y revela, pasando de lo simple a lo complejo, de lo desconocido a lo conocido y de lo concreto a lo abstracto y viceversa.

Estructura del relato Significa que el profesor debe contar la génesis, la historia de cómo surgieron por ejemplo, las reglas del ajedrez y por tanto los movimientos de sus piezas, o bien, contar la teoría de la evolución desde las observaciones de los pinzones de Darwin hasta los descubrimientos de prehomínidos en África. Cada unidad narrativa debe unirse a las otras con un “en qué nos quedamos” o el clásico: “...y decíamos ayer”. Así, un programa escolar deviene en una serie de narraciones que van explicando, revelando y descubriendo conocimientos pertinentes con credibilidad y fruición. La metáfora de Las mil y una noches podría servir para indicar que egoprofesor se ha convertido en la Scherezada que diario tiene que inventar una historia que entretenga al sultán. La diferencia es que los cuentos de ego-profesor usan lo entretenido/fruición (la historia en sí misma) para explicar y revelar conocimientos. Scherezada puede morir si no encuentra una historia interesante y el profesor puede perder el interés de los alumnos si no lleva una historia para explicar la fisiología del corazón o la mecánica de suelos, para lo cual no bastan los ejemplos sino el relato, por ejemplo: contar cómo en el siglo XVI se construyeron las reglas de la perspectiva en la pintura o cómo logró Levi Strauss encontrar que el pensamiento salvaje de los Bora-Bora era tan sofisticado como el de los habitantes de las sociedades modernas. El mensaje didáctico no sólo se sustenta en la armonización de los pesos cognitivos de una materia y del uso pertinente de las pautas expresivas, sino también en convertir cada contenido en una pieza narrativa que sea interesante y disfrutable para alter-alumnos. Sin esta conversión, la enseñanza del profesor se vuelve prescindible: aburrida.

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Bibliografía consultada •

Bachelard, G. (1978). Racionalismo Aplicado. Buenos Aires: Paidós

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