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NO TODO HA CAMBIADO


NO TODO HA CAMBIADO Probablemente, alguna vez te hayas pensando a ti en otras circunstancias, con otras personas alrededor tuyo, y en otro ambiente; lo cierto es que no puedes cambiar nada, y alguna vez escuchaste que todo pasa por algo. Te recuerdas a ti en primer año? Recuerdas tus nervios, las mariposas en tu estomago sin estar enamorado, el miedo y todo lo que viene con ello, hablabas constantemente contigo mismo, en ocasiones mirabas a otros de reojo y por alguna razón a veces te sentías superior y no entendías el por qué, sentías que alguien en algún momento se te acercaría y esa sería tu oportunidad de actuar, y empezaría tu plan de “amistad”, tal y como te dijeron tus padres pero, con el paso del tiempo hiciste más amigos de los que pudiste imaginar, no todos con las mismas intenciones pero lo valieron para disimular. Tu vida no podía ir mejor, las altas y bajas de tu autoestima no lograban hundirte, nunca lo habían hecho y esos días parecían más imposibles que nunca. Todo iba estupendo, tus notas eran buenas quizás no tanto como esperabas pero todo con esfuerzo se hace mejor, siempre pensaste. El problema de siempre seguía allí, no podías hablar con otros, no tenías miedo a que te lastimen porque eso simplemente no existe, pero así continuaste, superaste tus miedos y entrabas a todas las actividades pero olvidaste poco a poco que tan gratificante era hablar contigo mismo. Últimamente, ya no te sientes igual, las personas ya no son las mismas y eso no te importo nunca, pero debería. Ahora ya no eres tan inocente como antes ya sabes cómo responder y como defenderte aunque no lo has usado mucho a tu favor.


En fin, millares de cosas que creías imposible pasaron y sigues allí pero no de la misma manera, en momentos vuelves a sentir ese miedo y todo lo que “venía con ello” pero no es tan fuerte como antes. Ese sentimiento de satisfacción no está y lo quieres de vuelta, junto con tu tiempo, pero no todo es tan malo, tienes muchas bendiciones y si lo pones en una tabla y lo comparas, ellas ganan. Te das cuenta que no todo ha cambiado, aun te tienes a ti y puedes volver a hablarte con esa dulzura y amor con la que siempre lo has hecho.


No todo ha cambiado