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Quebrada del Chucao: Vinoso y sidra artesanales Lunes 01 de Octubre de 2012

Francisca Jara V.

En Chile y según la Norma de Calidad del Vino BPC, se comprende el vino cuando proviene de la fermentación alcohólica del mosto de uvas. Sin embargo, cuando se fermenta otra fruta, se denomina vinoso. Y precisamente un vinoso de arándanos es lo que está haciendo Quebrada del Chucao. Un proyecto que nació el 2011 en la Novena Región, cuando Jorge Nahrwold (agricultor, 55 años) y su hijo Matías (diseñador, 26 años) empezaron a comercializar la primera versión de este vinoso elaborado de forma completamente artesanal, con el objetivo de diversificar el uso de los arándanos. Una iniciativa a la que luego se sumó el enólogo y sobrino de Jorge, Diego Rivera (27), quien en esta entrevista cuenta acerca de este producto y la sidra de manzana que también elaboran. Respecto al vinoso, cabe destacar que se trata del primero en su tipo que actualmente se comercializa en nuestro país. ¿Cómo partió Quebrada del Chucao? Jorge partió vinificando uvas hace seis años de forma amateur, para consumo propio, y fue él quien elaboró los primeros ensayos del vinoso de arándanos. Matías es diseñador gráfico y quien ha estado a cargo de la parte de imagen de la empresa, los productos, apoyando a la parte de ventas y administración. Por último, yo soy enólogo de profesión y desde este año socio de la empresa. Estoy a cargo de todo el desarrollo técnico de los productos y en parte del área comercial. Respecto al vinoso ¿por qué eligieron el arándano? Porque en la Quebrada del Chucao contamos con una plantación de aproximadamente tres hectáreas de arándanos que nos permiten usarlas como materia prima. Además, su alto contenido de antocianas lo hacen atractivo como un "alimento funcional", ya que aporta elementos que son beneficiosos para la salud. ¿Qué diferencias tiene con la uva respecto a su producción? La mayor diferencia que encontré, fue que al ser un vino de fruta o "fruit wine", categoría hasta ahora muy desconocida en Chile, es necesario crear una matriz de fermentación que depende de las características de la fruta, ya que no todas tienen jugo, como es el caso del arándano. Por lo tanto es necesario agregar un poco de agua y azúcar de manera que se genere un medio un poco más líquido para hacer una correcta extracción de los compuestos que dan el sabor y aroma del vinoso. ¿Cómo definirías este vinoso? Como una excelente opción para tomar como un aperitivo o acompañamiento de comidas frescas y livianas, algo que ahora en primavera y verano es ideal. Sin querer entrar en comparaciones con vinos producidos de uvas, se puede considerar un tinto liviano, con una gran acidez y buena estructura. ¿Cuántas botellas o litros produjeron? Por ahora tenemos una producción limitada de solo 4200 botellas. ¿Qué buscas transmitir con estos productos ? Mostrar bebidas donde predomine la fruta, que se identifiquen por su frescor y que sean muy refrescantes. En el caso de la sidra, la idea es entregar algo muy diferente a lo que se puede encontrar en general, enfocándonos siempre en la limpieza aromática y su buena evolución, características bastante difíciles de lograr en la sidra.


Respecto a la sidra ¿cuáles son sus características y, a grandes rasgos, cómo es su elaboración? Tiene un perfil aromático muy limpio, que va 100% hacia los aromas a manzana. Es seca, muy fresca, con una acidez que permite beberla con muchas ganas y que rápidamente se acaba en la copa. La segunda fermentación en botella le ha aportado unas burbujas pequeñas que le dan un buen volúmen y la redondean. Además, he notado en estos pocos meses desde que se está embotellando, que va cambiando en botella, producto de los aportes de las levaduras de la segunda fermentación. Su elaboración consiste de un triturado o "chipeado" de la manzana y su posterior prensado en una prensa vertical de madera construida por nosotros mismos. Luego, el jugo es decantado en frío por 18 horas donde después de ser clarificado, pasa a fermentar a temperaturas medias (de alrededor de 14°) por tres a cuatro semanas. Al finalizar la fermentación, evitamos que ocurra la fermentación maloláctica para conservar el frescor. Dos meses después de la finalización de la fermentación alcohólica, es embotellada para realizar su segunda fermentación en botella. ¿Cómo ha sido la recepción de estos productos frente al público? En general la recepción ha sido muy buena, con mucha expectación en torno a ellos, ya que hemos tratado de ofrecer los productos en Santiago, tanto como en las localidades cercanas donde estamos produciendo. Además, la oferta de bebidas fermentadas diferentes al vino y la cerveza en Chile es casi nula, entonces llama mucho la atención. ¿Tienen otro proyecto a futuro? Esperamos tener a fin de año nuestra primera versión de un vinagre de manzana premium. Y a esto sumaremos el desarrollo de una plataforma para poder juntar nuestros productos con el turismo, ya que el campo donde estamos es muy bello y tiene el sector de Villarrica-Pucón muy cerca, lo que lo hace muy atractivo para que gente pueda ir a conocer y pasar un buen momento con los Chucado Boys (risas). El Vinoso Quebrada del Chucao se vende en House Casa del Vino (Ruta 68, km. 61) y en la tienda Andes Wine a $ 5.999. En venta directa (a través de Anita Rivera al correo anamagdalena@gmail.com) el vinoso cuesta $5.000 y la sidra $2.000. Más información en www.quebradadelchucao.cl

    http://www.lacav.cl/index.php?seccion=editorial&subseccion=noticia_detalle&id_noticia=859 


Quebrada del Chucao: Vinoso y sidra artesanales