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ISSN 2007 - 1566

Revista

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Lรกpiz-cero

Escritura, cultura y convivencia transdisciplinaria

No. 3


α

Alpha

Fuerza afirmativa, creativa y empática: Lápiz-cero número tres.

Esta publicación se ha caracterizado por su apertura a todo conocimiento científico. Desde el primer número planteamos -y lo continuamos afirmando- que la transdisciplinariedad es el presente más viable y el futuro más creativo para las ciencias y la vida. El modo de crear, hacer y convivir transdisciplinario traspasa las expectativas humanas hasta ahora conocidas, va más allá de lo observable. La transdisciplinariedad -de cierta manera- persigue lo que Nietzsche define como la transvaloración de los valores. Nosotros creemos que para generar saberes integrales, que provoquen infinitas formas de proceder, antes es necesario valorar la convivencia con los demás y autoconocernos. Los cuatro pilares de la educación propuestos por la UNESCO evidencian esta urgencia planetaria: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos, aprender a ser. A través de Lápizcero pretendemos hacer contacto con el mundo, causar diversas formas de convivencia; esto ha quedado de manifiesto con el 1er. y 2do. concurso de cuento corto y poesía. Constantemente aprendemos a aprender por medio de todos los textos y creaciones de nuestros colaboradores. Incentivamos e invitamos a todos nuestros lectores para que se descubran así mismos, escriban, inventen, expresen de acuerdo a sus preferencias y publiquen en nuestra revista; Facebook y Twitter han facilitado dicha tarea. Nosotros creemos en lo que ha acertadamente ha expresado Badiou: Todo

vale todo.

Revista Lápiz-cero agradece a los que desde las aulas y desde lo cotidiano contribuyen a construir el proyecto transdisciplinario. Bienvenidos todos a Lápiz-cero número tres.

Revista Lápiz-Cero

Dirección: Alicia Martínez García Subdirección: Éctor Sandoval Sandoval Diseño: Martín Tovar Corresponsal en Francia: Gabriela de la Cruz

Tecnología y medios electrónicos: Monico Briseño Cortés Fotografías: Héctor Sanromán Edición de videos: Éctor Sandoval Sandoval Corrección: Diego Barroso Sánchez Norma Elizabeth Flores Morán Diseño de portada: Héctor Villanueva

Revista Lápiz-cero, Año 2, No. 3, Julio - Diciembre 2011, es una Publicación Semestral. Editada y publicada por Alicia Martínez García. Domicilio de la Publicación: Paris 2493, colonia Arcos Vallarta Sur, C.P. 44500, Guadalajara, Jalisco. Teléfono: 36165496. Editor responsable: PhD Alicia Martínez García. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 04 - 2011 072509221500 - 203, ISSN: 2007-1566. Responsable de la última actualización de este número: Héctor Sandoval Sandoval, Morelos # 257, colonia Zapopan centro. Teléfono 36360723, ectorsandoval@gmail.com. Fecha de la última modificación: 31 de Diciembre de 2011. Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicación. Queda estrictamente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos e imágenes de la publicación sin previa autorización del Instituto Nacional del Derecho de Autor.


Consejo Editorial Dr. Juan Carlos Ricardo Paris Smith (Universidad de Guadalajara) Profesor – Investigador en Filosofía Política, adscrito al departamento de Estudios Políticos de la U de G. Lic. en Filosofía (Filosofía y Letras U de G 1973-1978), Lic. en Economía (Facultad de Economía U de G 1977-1982) y Lic. en Ciencias políticas (Facultad de Ciencias Políticas y Sociales UNAM 1984-1986). Maestría en Educación (INAP 1984-1986), Maestría en Filosofía (Universidad de la Sorbona París 19891990). Doctorado en Filosofía (Universidad de la Sorbona París 1991-1995). Post-Doctorado en Filosofía (Universidad de la Sorbona París 2001-2007). Actualmente hace dos seminarios semestrales sobre Filosofía Novohispana en el departamento de Letras Hispánicas de la Universidad de Guadalajara.

Dra. María Helena de Jesús Hernández Herrera (Universidad de Guadalajara) Profesora-Investigadora en Filosofía Política, adscrita al Departamento de Estudios Políticos de la Universidad de Guadalajara. Lic. en Economía (Facultad de Economía, U de G 1977- 1982), Lic. en Filosofía (Facultad de Filosofía y Letras UNAM 1984-1986) y Lic. en Ciencias Políticas (Facultad de Ciencias Políticas y Sociales UNAM 1984-1986). Maestría en Educación (INAP 1984-1986), Maestría en Filosofía (Universidad de la Sorbona París 1989-1986) Doctorado en Filosofía (Universidad de la Sorbona París 1991-1995). Post-Doctorado en Filosofía (Universidad de la Sorbona París 2001-2007). Actualmente hace dos seminarios anuales sobre Literatura y Filosofía en el Departamento de Letras Hispánicas de la Universidad de Guadalajara. Ha sido profesora en la maestría en Filosofía de la U de G en 2001-2002.

Jean-Eric Lafitte (Francia) Es licenciado en Letras Hispánicas e Hispanoamericanas por la Universidad de Burdeos, Francia. Licenciado en Historia del Arte y Arqueología por la Universidad de Paris X. Estudió un posgrado en Museología en la Escuela del Louvre, Francia. Fue director de la Alianza Francesa de León (Gto., México). Colaborador en XEJB, Radio Cultural del Gobierno de Jalisco. Actualmente es profesor de Historia del Arte en la Escuela Nacional Puentes y Caminos, en Paris.

Dr. Juan Arturo Salas López (Universidad de Guadalajara) Licenciado en Filosofía y Letras en la UNIVA. Máster en Educación UNIVA. Estudios de Teología en el Colegio Máximo de Cristo Rey. Doctorado en Educación por la Universidad de Guadalajara. Actualmente es investigador y docente en la Universidad de Guadalajara y en la Universidad Pedagógica Nacional. Coordina el diplomado de estudios plurilingües del UPN. Especialista en lenguas grecolatinas de la Sociedad Dante Alighieri.


PhD. Michael Hennessy (Wright State University, Ohio, EE.UU.) Dr. Hennessy is a Professor of Psychology and a core faculty member in the Behavioral Neurosciences group. He received his PhD from Northern Illinois University and completed a post-doctoral fellowship at Stanford University. He was employed as a Research Psychologist at SRI International (formerly Stanford Research Institute) before joining Wright State. His research interests are in the area of developmental psychobiology and stress.

Mtro. Francisco Javier Jiménez (Madrid, España) Editor. Nacido en Madrid (1970). Licenciado en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid, Magister en Administración Pública por el Instituto Ortega y Gasset y el INAP, y postgrado en Estudios avanzados de edición por la Oxford Brookes University y Publish. Ha desarrollado toda su carrera profesional en el sector del libro: ha trabajado en librerías como Crisol o Paradox, y editoriales como Siruela y Páginas de Espuma. En 2007 crea y dirige desde entonces el sello Fórcola Ediciones, editorial independiente dedicada a la no ficción y al ensayo en español. Ha sido profesor de los cursos de formación de libreros del FORCEM y Publish, en el Máster de edición UAM-Edelvives, en el Curso de formación de editores iberoamericanos de SIALE (Sociedad Iberoamericana de Amigos del Libro y de la Edición), y en el Máster de Edición de la Universidad de Salamanca/ Santillana. En colaboración con Manuel Gil ha escrito El nuevo Paradigma del sector del libro (Trama, Madrid, 2008). Colabora habitualmente y es miembro del consejo de redacción de la revista Texturas.

Claudio Ferrufino Coqueugniot (Bolivia) Nació en Cochabamba, Bolivia en 1960. Escribe para Los Tiempos, Opinión, La Prensa, Correo del Sur, El Deber, El Nuevo Sur, así como en revistas y diarios de Bolivia, Estados Unidos, España, Argentina, México, Canadá, Puerto Rico, Hungría, Alemania. Entre su obra se encuentran Años de mujer, Diario en cinco y epílogo, Ejercicios de memoria (compilación de artículos publicados en periódicos locales), Virginianos, y sus novelas El señor don Rómulo la cual obtuvo la segunda mención del premio de novela Casa de las Américas en el 2002, y siete años más tarde, en el 2009, fue merecedor de dicho premio con El exilio voluntario. Actualmente reside en Denver Colorado (EUA) donde se doctoró en lenguas modernas; colecciona libros, recuerdos, películas, arte gráfico, miniaturas, tejidos indígenas, antigüedades, estampillas y música. Es miembro del PEN Internacional y de la Unión de Poetas y Escritores de Bolivia. Su portal: www.lecoqenfer.com

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@ Colaboradores Laura Yadira Munguía Ochoa Licenciada en Letras hispánicas por la Universidad de Guadalajara, maestra en Literatura mexicana por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y maestra en Historia de México en la U. de G. Ha participado en varias emisiones del Verano científico y ha sido dictaminadora y jurado de varios concursos literarios y de ciencia, entre los que destacan, Leamos la ciencia para todos, del Fondo de Cultura Económica y FIL joven en el marco de la Feria internacional del libro. Es autora de artículos en revistas literaria, obra de creación, así como en libros colectivos dentro del grupo literario Los solos. Alicia Martínez García Nació en Chihuahua, Chihuahua en 1961. Realiza sus estudios en psicología en la Universidad de Guadalajara y en el ITESO en 1984, maestra en educación en UNIVA en 1989, doctora en cie cias de la salud en la Universidad de Guadalajara en 1996 y Philosophy Doctor en psicología clínica en Atlantic University en 2010. Ha colaborado en la prensa escrita y oral, fue directora en la sesión cultural en el periódico Meridiano en Tepic, Nayarit. También participó como conductora en la radio, donde realizó programas de difusión científica como Dudología y Psicología, sexualidad y salud.Actualmente, imparte la cátedra Desarrollo de ambientes de aprendizaje en el Departamento de letras, y pertenece a su cuerpo académico para el cual ha publicado diversos artículos, escritos y libros. Y es directora de la revista Transdisciplinaria Lápiz-cero. Juan Arturo Salas López Lic. en Filosofía y maestro en educación por la Universidad del Valle de Atemajac, Doctor en Educación de un programa inscrito en el padrón de excelencia del CONACYT, 26 años de asesor, actualmente de MT en la UPN, y 23

años en la U de Guadalajara. Actualmente investigador de TC. Raúl Rodríguez (España,) Ha realizado estudios de licenciatura en Bellas Artes en la Universidad de La Laguna (Tenerife) especializándose en diseño e ilustración. En la misma isla cursó el Máster en cine de animación 2D, en la escuela La Casa Animada; del 2010 al 2011 estudió fotografía y videocreación en la Academia di belli arti de Brera en Milán, Italia. En el mundo del cine ha trabajado en varias producciones, series de animación para la Televisión Autonómica Canaria, teatro y spots publicitarios. Recientemente ha sido asistente de fotografía de estudio para publicaciones y marcas internacionales de la industria de la moda como Golden Lady, Scervino street, Viktor magazine y Vogue Italia (2011). Actualmente prepara varios proyectos artísticos, entre los que destacan: una investigación social a partir de la interpretación libre de la novela Chiquinho del caboverdiano Baltasar Lopes da Silva, además de un proyecto fotográfico social acerca de la vida cotidiana en Bovisa, un barrio de Milán. Fermín Domínguez Ph.D. en Filología Hispánica por la Universidad de La Laguna. Actualmente desarrolla su labor de investigación en torno a la novela española de los últimos treinta años del siglo XX, particularmente trabaja los conceptos de <<memoria novelada>> y <<simultaneidad espacio-temporal>>. Ha publicado varios comentarios críticos en los suplementos culturales de los diarios La Provincia-Diario de las Palmas, La opinión de Tenerife y en la revista de crítica literaria Moralia. Co-fundador del Colectivo Aenigma, colectivo de jóvenes escritores. Director de la revista digital de arte y literatura Tinta Sobre Papel, que se editó de 2001 a 2006 en el portal literario ajaenigma.org.


Bajo el pseudónimo Fermín Shó escribe principalmente cuento y relato breve. Ha publicado de manera colectiva: Aenigma: textos seleccionados 2002-2003, Aenigma: textos seleccionados 2003-2004 y Aenigma: textos seleccionados 2004-2005. Los relatos de Fermín Shó han acompañado los catálogos de diferentes artistas plásticos: Naked Nude (desnudo desnudo), de la exposición Naked Nude (2007) de Rubén Sánchez; deslocalizaciones, de la exposición desLocalizaciones (2008) de Rubén Sánchez; Amo te, de la exposición Von Kopf bis Fuß De los pies a la cabeza (2009) de Rubén Sánchez; por su parte, los textos Hay un momento y Mutable han acompañado la exposición fotográfica de Raúl Rodríguez. Silvia Quezada Nació en Guadalajara en 1957. A los dieciséis años comenzó a publicar una columna de carácter cultural en la revista Iniciativa de la ciudad de México. En 1979 obtuvo su certificación como locutora radiofónica por la Secretaria de Educación pública. Estudio la licenciatura en letras (1991) y la maestría en lengua y literatura mexicana (1994) en la Universidad de Guadalajara. Es doctora en Humanidades y artes por la Universidad de Zacatecas, México (2009). Es miembro activo del Seminario de Cultura Mexicana (2003). En ocasión del Centenario de la república panameña recibió la llave de la ciudad por su libro de Cuentos gris de lluvia (2002). Ludovic Clérima (Francia) Licenciado en Letras Modernas Aplicadas, Máster en Letras Modernas por la Université Paris Sorbonne – Paris IV. Redactor en la revista Respect Mag (http://www.respectmag.com). Ha sido colaborador en France tv en el Departamento de Investigación y Desarrollo. Asiste en el filme Sun. Sus intereses creativos son: poesía, cuento, novela y cine.

Daniel Muñoz Licenciado en Gastronomía por Instituto Culinario de México. Licenciado en Letras Hispánicas por la Universidad de Guadalajara. José Carlos Barranco Ávila Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente se desempeña como coordinador editorial de Scientika, asociación civil para la difusión y promoción de actividades científicas y tecnológicas en México. También ha trabajado como profesor adjunto en las materias de Taller de Redacción y Géneros Periodísticos I dentro de su carrera. Tiene un interés particular por el lenguaje, hecho que lo ha llevado a combinar varias formas de expresión dentro de la escritura. Su blog: http://karbonarts.wordpress.com/ Andrea Olson Letrosa por mero capricho: Un instinto suyo la lleva a leer y escribir poesía, a creer en ella como se cree en el rito alquímico del balbuceo y de la tinta. Estudia Letras hispánicas, en la Universidad de Guadalajara, y el diplomado en Creación literaria en la Escuela de escritores SOGEM. En 2007, Andrea participó en la antología Arrojos. También ha publicado poemas en diversas revistas digitales, así como en revistas de Jalisco. Fue ganadora del segundo lugar en el certamen de poesía organizado por la revista Lápiz-cero. Por ahora dedica su tiempo a los estudios, al ejercicio periodístico como practicante en El Informador y a su trabajo creativo de bruja poeta. Esteban Quiñones Gutiérrez Licenciado en Filosofía por la Universidad de Guadalajara. Ha participado en distintos talleres de poesía, entre los que destacan: <<Poesía y contemplación: hacia una cartografía del alma>>, impartido por Miguel Manríquez; <<¿Qué hacer después de un poema?>> impartido por Ángel Ortuño. Participante en el

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@ Colaboradores <<1er. Encuentro Internacional de Conservación y Restauración de la Pintura Mural>>, organizado por El Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM. Tomas Salas Durante varios años colaboró en el taller del poeta Jesús Loredo León. Su obra ha sido ha publicada en distintas revistas impresas o electrónicas, entre las que destacan: Centro Poético y La Zonámbula (www.lazonambula.blogspot. com). Lavinia Cueva Zepeda Licenciada en Letras Hispánicas por la Universidad de Guadalajara. Fue profesora normalista en las áreas de preescolar y primaria. Fue supervisora de educación musical, y asesora técnica ésagógica en preescolar de Jalisco. Participó como jurado de poesía en el décimo aniversario del programa radiofónico Letrario. Ha escrito 4 libros: Añicos de una sonata en Mi mayor; Impromtu en Fe mayor a cuatro manos, ambos publicados por el gobierno del estado de Jalisco, además de Variaciones y Continuidades, que se encuentran en proceso de edición. Gabino Cárdenas Olivares Licenciado en Filosofía, Maestro en Educación por la Universidad del Valle de Atemajac y Doctor en Educación por la Universidad La Salle. Profesor Departamento de Letras, Universidad de Guadalajara. gabinocardenas@yahoo.com María Estela Martínez Castro Licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación y Maestra en Educación por la Universidad del Valle de Atemajac (UNIVA). Profesora Departamento de Letras, Universidad de Guadalajara. estelamartinezmx@yahoo.com.mx

Cuauhtémoc Banderas Martínez Licenciado en Filosofía y Maestro en Enseñanza de la Lengua y la Literatura, por la Universidad de Guadalajara. Profesor Departamento de Letras, Universidad de Guadalajara. Cbanderas2003@hotmail.com Jean-Eric Lafitte (Francia) Es licenciado en Letras Hispánicas e Hispanoamericanas por la Universidad de Burdeos, Francia. Licenciado en Historia del Arte y Arqueología por la Universidad de Paris X. Estudió un posgrado en Museología en la Escuela del Louvre, Francia. Fue director de la Alianza Francesa de León (Gto., México). Colaborador en XEJB, Radio Cultural del Gobierno de Jalisco. Actualmente es profesor de Historia del Arte en la Escuela Nacional Puentes y Caminos, en Paris. Pedro Cota Fotógrafo. Su principal tema de interés es la memoria el funcionamiento de la memoria a través del sentido de la vista, o el sentido de la vista a través del funcionamiento de la memoria. Tiene 2 hijas. Ha expuesto localmente en contadas ocasiones. Más sobre él: www.pedrocota.com Avelina Lésper Crítica de arte, tiene maestría en Historia de la Pintura Europea. Publica en el Suplemento cultural Laberinto de Milenio Diario, en la Revista Replicante, en la Revista Antídoto, en El Semanario Sin Límites y en el programa de radio Señales de Humo de la Universidad de Guadalajara donde realiza una colaboración quincenal. Su blog es: www.avelinalesper.blogspot.com


Marina Pallares Licenciada en Artes Visuales con orientación en Pintura por la Universidad de Guadalajara (2004). Su exposición más reciente fue Juegos Imposibles (2010) en la Galería Mio Cardio de Guadalajara. Derek Ávalos Empezó a pintar hasta los 40 años, cuando, durante una visita a una tienda de provisiones para artistas, sintió un impulso creativo. Ha “traducido” algunas de sus pinturas en piezas de jo-

yería. Su última exposición fue Alcanzando la naturaleza, en San Diego, EE.UU. (2008) Meztli Robles Ha pertenecido a las compañias Grupo Transmutación; Crisol, Danza Teatro; Luna Morena (taller experimental de títeres); Compañía Experimental Machina. Participó en la obra de teatro Canek, así como en el cortometraje Prita Noire de Sofía Carrillo y en el largometraje La banda de San Cosmo, de Uri Espinosa Cueto.

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Sacapuntas Alquimia

El honor y la muerte en Las ratas de Guadalupe Dueñas Yadira Munguía

Hijos… hijos ingratos Alicia Martínez García Juan Arturo Salas

Mutable

Raúl Rodríguez [Fotografía] Fermín Sho [Texto]

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La Pizarra

Las representaciones simbólicas de la muerte en La Voluntad del ámbar de Coral Bracho Silvia Quezada

Infancia

Ludovic Clérima

Olivia en Manchamantel Daniel Muñoz

Correspondencia (Las cartas a Hans) José Carlos Barranco

El mecanismo de las brujas: El otro poder, la otra cultura Una visión de género del personaje de la bruja en El mecanismo del miedo Andrea Olson

Aforismos

Esteban Quiñónes Gutiérrez

80 90 92 98 102 112


114 116

Mis vacaciones Tomás Salas

Continuidades Lavinia Cueva El Aula

La actitud es lo que cuenta: reflexiones sobre la relación tutorial en la formación profesional Gabino Cárdenas Olivares María Estela Martínez Castro Cuauhtémoc Banderas Martínez

Las Inteligencias múltiples de Howard Gardner en el desarrollo de la educación: Aplicación a un grupo de cuarto año de primaria

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Stephanie Gálvez González Marta Omaira Ponce García Nadia Verenice González Gutiérrez Claudia Magdalena Reyes García Verónica Luna Covarrubias

¿Quién es quién en el cuento? Una propuesta pedagógica constructivista para la comprensión lectora y de conceptos literarios en La abeja reina de los Hermanos Grimm Marcia T. Romero Becerra Claudia Sánchez Quiroz Alondra Hernández Navarrete Carlos A. Armenta Rodríguez Carlos E. Riebeling Briones Esteban Quiñones Gutiérrez

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Número Tres


Sacapuntas Expectación

Grandes museos de arte en Francia y ciudadanos <<incultos>>: un dilema recurrente Jean-Eric Lafitte

Sirena del arte

Entrevista a Marina Pallares

Color polifacético

Á Entrevista: Derek Avalos

Herencia musical española

Entrevista: Tuna de Derecho de la Universidad de Guadalajara

Danza sin fronteras Entrevista: Meztli Robles

El círculo de Giotto Pedro Cota

El precio de la fama. Arte y deporte Avelina Lésper

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Conexiones

La última cena

Fátima Mendoza Ramos

Oye, Jean Paul, pásame mis pantuflas Gabriela Solis

El día de la fundación Adrián Chávez

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La amante infiel

Adriel Manuel Hernández

Diles que nome maten mi Lic. Héctor Viramontes

Una historia conocida Ma. Teresa Figueroa

Los multiversos de Coleen y el iPod de Dios Manuel Fons

Lamento callado Arturo Villaseñor

Ciara

Juan Marcelino Ruíz

Ícaro

Kaleb Gómez

Yo soy el Azar Gustavo Íñiguez

Acróbatas de barrio Andrea Olson

La vida en Rosa Luz Balam

Expedición del deseo Héctor Sánchez

210 214 216 218 222 228 232 238 242 243 244 Número Tres


Alquimia


Alquimia

Yadira Munguía

El horror

y la muerte

Las ratas

en de Guadalupe Dueñas

Las ratas son animales inquietantes para el ser humano, tanto por sus modos de relación con nosotros como por el significado que han adquirido a través del tiempo. Podemos encontrarlas casi en cualquier parte como una plaga: mercados, calles, alcantarillas, nuestra propia casa y cementerios. Estos roedores, tan insoportables para muchos, han acompañado al hombre durante toda su existencia sobre la tierra y han sido sus fieles compañeras en sus viajes y travesías alrededor del planeta.

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Se cree que surgen en dos lugares: Asia y Noruega, partiendo desde estos puntos hacia el resto del mundo por medio de embarcaciones, en las cuales suelen ser muy comunes, debido al almacenaje de alimentos y los ambientes poco salubres. En el siglo IV AC cuando resplandecía en Grecia la filosofía, las ratas ya deambulaban por las calles de Atenas y el resto de Europa. En América tardan más en aparecer, llegaron junto con los españoles en los bergantines de Hernán Cortés. Aunque no haya en realidad una razón justificada, las ratas han sido objeto en muchas ocasiones del desagrado de los seres humanos, e incluso son temidas por muchos. Es instintivo el tratar de huir al saber de la existencia de una de ellas cerca de nosotros. Se les asocia con escenarios lúgubres, con inmundicia y enfermedad, quizá en una especie de inconsciente colectivo, recordemos que han sido uno de los principales transmisores de las pestes y epidemias; la primera por ejemplo, enfermedad característica de los roedores y traspasada por pulgas, llegó a matar en el siglo XIV a casi la mitad de la población europea. A pesar de la negativa significación de estos animales para el ser humano, somos bastante cercanos a ellos, sólo dos pares de cromosomas separan a las dos especies, su cercanía ayuda incluso a la ciencia, pues son utilizadas para probar medicamentos antes de ser usados en personas. Se nos asemejan tanto que incluso llegan a tener reacciones psicológicas similares. Guadalupe Dueñas (1920-2002), escritora jalisciense, es una de las mejores narradoras que tuvieron su auge hacia los años cincuenta del siglo XX, retoma este miedo ancestral a las ratas en su relato del mismo nombre (Rosas, 2010). El texto es una obra maestra del género de horror, pues no sólo vemos el rechazo a este tipo de animales, sino el espanto ante la muerte, aunque no el provocado por la no existencia, sino ante el destino del cadáver. El relato de Guadalupe Dueñas es sucinto y contundente, incluso desde su título. El solo nombre genérico de los mencionados mamíferos parece bastar para rememorar eventos personales penosos y temores existentes en nuestro inconsciente. Si bien narra en poco espacio, la anécdota es suficiente para despertar en nosotros una serie de reflexiones acerca de la vida y la muerte, además de la degradación del ser humano al convertirse en cadáver. La autora nos cuenta la historia de una mujer, quien acude con un bolero para la limpieza de sus zapatos; cabe destacar que este primer cuadro de la narración se desarrolla en un lugar público. El hombre quien la atiende, de aspecto desagradable a ojos de la escritora, le cuenta a la dama sobre su antiguo trabajo en un cementerio y el espeluznante destino de los muertos recién llegados al panteón. Según el personaje, los cuerpos lejos de descansar en paz, eran devorados por los roedores que allí habitaban bajo túneles interminables e interconectados entre tumbas. El personaje termina su trabajo, ella da una moneda al hombrecillo e intuimos que se horroriza ante el pensamiento de su propia muerte y el desenlace final de su cuerpo. El cuento de Guadalupe Dueñas nos recuerda a cuatro célebres narraciones de las historias clásicas del terror y del círculo de Lovecraft1: El entierro de las ratas (1878) de Bram Stoker, Las ratas del cementerio (1936) de Henry Kuttner, y Las ratas de las paredes (1923) de H.P. Lovecraft, sin dejar de recordar el conocido cuento de Edgar Allan Poe: “El pozo y el péndulo”, donde los animalejos aparecen como un elementos más de la situación terrorífica. Todos estos fueron anteriores al texto de Dueñas, y constituyen un antecedente de este tipo de narraciones y en específico con el tema de los animales en cuestión. Es posible que Guadalupe Dueñas haya conocido la literatura surgida con la renovación que Arthur Machen hace del género de terror a principios del siglo XX, cuando después del racionalismo positivista los cuentos de aparecidos ya no producían temor (Llopis, 2000). Podemos observar

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que existen ciertos puntos de contacto entre estos autores y Guadalupe Dueñas, cuyo relato cifra entre el terror, ocasionado por un agente extraño, escenarios fantasmagóricos entre otras cosas, y el horror, venido de la misma persona mediante la reflexión. La tapatía da una perspectiva al significado tradicional de las ratas con una cercanía directa con la muerte y no sólo la ajena, sino en el asumir la propia. El presente acercamiento intentará dar cuenta de los nexos de una escritora mexicana como Guadalupe Dueñas, con elementos propios de la literatura fantástica del siglo XX, como una primera parte. En un segundo momento se observará el simbolismo presentado por la autora en relación con la muerte y las ratas. Finalmente se hará una reflexión acerca de la forma en la que está construido el relato de Dueñas. La narración de la escritora nos hace viajar hacia lo profundo de la tierra, del pensamiento y del asombro.

El laberinto gótico de las ratas Las ratas, horrorosas y fétidas, a la par símbolo de terror y realidad cotidiana, son un tema clásico del género negro de la literatura, las vemos deambular inquietantes desde los inicios del gótico, dentro de los espectrales castillos medievales, hasta las ruinas de laberintos innombrables con los miembros del círculo de Lovecraft. Dentro de los cuentos de terror, los roedores aparecen como un elemento amenazante, dándole un ambiente más lúgubre a la atmósfera creada por el autor, ejemplo de ello es el “Pozo y el péndulo” de Edgar Allan Poe, donde el narrador, preso en una mazmorra y siendo torturado y juzgado por la Inquisición, es también asolado por enormes ratas, mismas que hacen su situación aún más comprometedora, pues los animalejos esperan ansiosos la muerte del personaje para iniciar el banquete: Hacía varias horas que cerca del caballete sobre el que me hallaba acostado se encontraba un número incalculable de ratas. Eran tumultuosas, atrevidas, voraces. Fijaban en mí sus ojos rojos, como si no esperasen más que mi inmovilidad para hacer presa. «¿A qué clase de alimento —pensé— se habrán acostumbrado en este pozo?» (Poe, 1971, p. 123). Aunque en este fragmento es reveladora la aparición de las alimañas, éstas no son las protagonistas, cosa que si sucede en cuatro cuentos antes mencionados. Todos tienen en común, el hecho de que las ratas ingieren cuerpos humanos, no siempre muertos. Pero aunque podemos encontrar estas semejanzas, sólo dos son comparables con una mayor cercanía, debido a sus diversos puntos de contacto: el de Dueñas por supuesto y el de Kuttner. En los párrafos siguientes observaremos algunas similitudes entre los cuentos ya mencionados, con la intensión de tratar de observar una posible lectura de Dueñas respecto de los autores de temas fantásticos de las primeras décadas del XX. Para lo anterior, observaremos la: a) descripción de las ratas, b) la relación de estos animales y la muerte, c) la atmósfera en la que aparecen, d) su forma de ataque y alimentación, e) las consecuencias de los protagonistas después de su encuentro con ellos. En las dos narraciones las ratas se nos muestran como seres enormes, repugnantes, viscosos, de ojos encendidos y malignos, con cierto grado de inteligencia y con un hambre voraz que lo destruye todo. Nunca hay animales solos, siempre aparecen en bandadas incontenibles, no hay una identidad, sólo una masa informe de seres purulentos y sanguinarios.

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En ambas historias las ratas son el enemigo del ser humano, una manifestación del mal. Tanto el relato de Kuttner como el Dueñas presentan a los mencionados bichos como agentes casi sobrenaturales, debido a su instintiva inteligencia, pero no es posible clasificarlos dentro del mismo género. Tenemos que Las ratas del cementerio, es un relato que claramente tiene la intención de causar miedo en el lector, y horror frente a la forma de muerte del protagonista. Por su parte, “Las ratas”, parece tener el propósito de llevar a quien lee a un estupor ante la muerte propia, el asco y espanto por los enormes roedores del cementerio, para a partir de ello provocar una reflexión profunda acerca de su propia expiración (Martínez de Mingo, 2004). Ambos relatos estarían dentro del género siniestro, pero con distinto efecto en el lector. Según Rafael David Juárez Oñate, lo siniestro: “engloba al horror y la desolación, al miedo y la angustia, al terror metafísico y la ancestral y por supuesto, también al crimen, y todos los aspectos psicológicos, sociales y culturales que se derivan de estas conductas psicosociales” (2004 p. 8), de las historias que llevan como fin causar una sorpresa medrosa en el momento de su lectura. Las Ratas del cementerio de Henry Kuttner, nos presenta una historia dignamente loveftcrariana, con elementos tenebrosos, laberintos asfixiantes, situaciones sorpresivas, amenazantes y no humanas. El miedo que nos causa es propio y ajeno, temor frente la muerte, y turbación ante hechos inexplicables. Masson, el personaje de Kuttner, es un ser muy parecido al bolero de Dueñas, flaco, añoso, casi animalesco, sin escrúpulos, mantiene la misma actividad de las ratas: profana tumbas y utiliza los cadáveres en beneficio propio. En este sentido, Masson es también uno de estos animales, tanto desde el punto de vista simbólico como en el parecido físico. En el caso de Dueñas, el personaje también es animalizado, se nos describe a un hombre que siendo viejo aparenta juventud, atemporal, con una piel amarillenta, fría, de manos pequeñas; en general de aspecto repugnante, con las mismas características del roedor. Tenemos aquí uno de los principales puntos de contacto entre los dos relatos, una animalización ya recurrente en Guadalupe Dueñas, y otra fuera de norma entre las obras de ciencia ficción de Kuttner. Las ratas no encarnan en realidad todo lo horroroso, lo que más causa impacto es la estrecha relación con la muerte, la que es vista como algo espeluznate, degradante y horroroso, aunque no en derivación con lo trágico del fallecimiento, sino en vínculo con el cadáver, el cual cabe mencionar, ocupa dentro de las narraciones comentadas, un lugar secundario, un despojo sin valor. Sin embargo, son parte esencial de los relatos, pues son la materia que sufre la agresión den las ratas y en el caso de Masson, personaje de Kuttner, porque puede obtener de ellos algún beneficio económico. Lo que antes fue una persona, en estas se vuelve sólo algo consumible. Si bien la vida del otro es poco valorada, la propia es protegida a toda costa, pues hay una visión negativa de la muerte. La mujer presentada por Guadalupe Dueñas se horroriza ante el destino de su cuerpo. En el caso de Kuttner, el saqueador de tumbas que es perseguido por las ratas, defiende su vida en actos desesperados de sobrevivencia. Los dos textos presentan y hacen ver a la muerte como algo malo, aterrador y degradante, de la cual hay que protegerse con todos los medios posibles. Los animales de los cuentos analizados no son simples roedores, poseen inteligencia y maldad; son seres pequeños, pero gigantes para su raza, con características físicas repugnantes, resultado de sus hábitos alimenticios y el ambiente donde habitan. Siempre están en lo profundo, en los recovecos infectos y añosos, los encontramos en laberintos bajo tierra, entre la basura y en convivencia con los humanos. Su aparente inteligencia se manifiesta al ser capaces de construir túneles subte-

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rráneos con la finalidad no sólo de vivienda, sino con toda una intención alimenticia, como sucede en el cuento de Kuttner, a quien la ratas persiguen, seguras de estar en su propio universo. Los bichos atacan deliberadamente a Masson, sin esperar siquiera a que esté muerto. En el caso de Dueñas, se alimentan de los cadáveres recién llegados al cementerio, consumiéndolos de manera rápida. Algo que causa horror en el relato de la autora es que estos animales se muestran desvergonzados después de haberse deleitado con el terrible banquete e imaginarlos satisfechos ante un acto tan tremebundo e inquietante para un ser humano: pensar que su cuerpo puede terminar siendo devorado por las ratas, diseminado entre sus pequeños e insaciables estómagos.

El inframundo de los muertos y las ratas La literatura siempre ha estado en estrecha relación con cuestiones sobrenaturales, parece haber algo connatural en todo ello, el hombre inventa historias de aquello que le es ajeno y amenazante. Uno de los miedos primigenios es por supuesto la muerte, el destino del alma y el cuerpo después del fallecimiento. Todo esto tiene tal vez una sola raíz: el instinto de conservación de la especie. Menciona Luis Martínez de Mingo (2004), que este temor es tan ancestral que aún los primitivos al enterrar a sus muertos le ponían piedras pesadas encima para evitar su salida de la tumba, lo cual ya nos indica un desasosiego ante lo espectral y desconocido. Encontramos historias fantasmagóricas durante toda la existencia del ser humano, pero ha habido épocas cuando lo siniestro ha cobrado hálitos de importancia especial: el romanticismo literario y la primera mitad del siglo XX son dos de ellos. Sobre todo en el siglo XIX, a un lado del furor del siglo de las luces, algunos artistas se vuelven hacia adentro, complaciéndose en instintos y sentimientos ancestrales, he allí que el hombre romántico se interesa por miedo, dice al respecto Luis Martínez: Así pues, el romántico huye de la razón, se lanza hacia horizontes vitales y cálidos, piensa que el futuro no le reserva más que disgustos y se refugia en el pasado como entre las faldas de su madre. Se hace misoneísta, conservador, tradicionalista y anticientífico; huye a la Edad Media ante tanta luz (2004, p. 29). Es en Europa y Estados Unidos donde se da este auge con respecto a lo terrorífico. Pero Hispanoamérica, aunque imbuida en sus revoluciones sociales y búsquedas de identidad, no queda al margen de estos temas, legándonos algunas historias dentro del género siniestro, importando elementos simbólicos tradicionales europeos como pudieran ser los lugares lúgubres y los aparecidos, además de añadir otros nuevos, sin embargo el distinto contexto dará también historias diferentes de las surgidas del otro lado del Atlántico. Las ratas de Guadalupe Dueñas pertenece a este grupo de literatura fantástica hecha por hispanohablantes, y en concreto mexicana, donde podemos observar elementos simbólicos importados y trasplantados a nuestra cultura, pero cuyo germen sigue siendo el mismo. A pesar de la brevedad del relato de la tapatía, podemos observar en él una gama interesante de elementos simbólicos relacionados con cuestiones sociales, estéticas y sobre todo filosóficas. Dentro de dichas esferas vamos a encontrar tres simbolismos importantes: la muerte (ajena y padecida), las ratas y la putrefacción, como agentes englobantes. Las tres nociones son observables desde varios ángulos: 1) después de acaecida la muerte empieza la putrefacción del cuerpo, separándose, según la visión platónica, el alma de la materia,

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siendo por tanto un enfoque benigno el pasar de un estado inferior a otro superior. Sin embargo desde el ángulo positivista el final de la vida es el término definitivo de ésta, lo que conlleva a algo negativo, al no haber retorno. 2) el simbolismo de la putrefacción es también doble, por un lado es la degradación completa del ser humano, carroña, como diría Charles Baudelaire, pero por otro es cambiar a un estado nuevo y natural, un ciclo del ecosistema, el cuerpo pasa a alimenta a otros; 3) las ratas entran en este mismo juego, mientras que para oriente son símbolo de riqueza y perseverancia, en occidente son animales dañinos: hurtan cosas, acaban con las cosechas y transmiten de enfermedades. En nuestro caso, los roedores son el agente de maldad, mas no necesariamente salen de la cuestión natural, lo que horroriza es el ataque y la deliberada forma de alimentación (Chevalier, 1996, p.869). Desde el punto de vista filosófico encontraremos en el cuento de Dueñas un horror hacia la muerte, como el fin último de la vida, la negación de esta y la degradación del cuerpo. Pero si observamos bien, no es el hecho de morir lo que causa horror sino el destino del cuerpo, en este caso el espanto viene conminado por el asco, no por la reflexión profunda acerca de la culminación de una etapa para entrar a otra. No sólo la aplicación filosófica está presente en el cuento de Dueñas, sino también la social. Desde un primer momento, podemos observar comentarios en relación de diferencias en el rol en la sociedad. Dice la protagonista: ¿Hace tiempo que trabaja usted como bolero? – pregunto distraída al tipo que da vertiginoso lustre a mis zapatos (p.105)2. Con esta simple pregunta es factible imaginar a una mujer fuera de la regla, quien tiene la extraña costumbre en los 50, de lustrarse los zapatos en un sitio público. Al referirse al trabajador de forma distraída lo ve como alguien inferior que no merece mucha atención. Más adelante, después de la detallada descripción de la persona del bolero, exclama la protagonista: Pero esta cosa habla, y lo que dice es más desagradable aún que la cara que tiene que llevar por el mundo (106). Con esta declaración no sólo remata su comparación con las ratas, pues ni siquiera le da título de individuo debido a su fealdad, lo cual conlleva también a percibir una mirada oblicua, sin contar que ella mira hacia abajo, debido a la limpieza de sus zapatos y donde se encuentran los seres inferiores. Al despedirse del hombre, la mujer comenta: Doy una moneda al hombrecillo y procuro que mis dedos no toquen su mano (107). Esta breve acotación lleva hacia dos rumbos, una vez más la desigualdad social y el asco que le produce es aspecto del tipo, además del contacto que pudo haber tenido con los animalejos. Un punto vista psicológico, lo observamos en el bolero, quien intuimos cambia de empleo por desagradarle el otro aunque no hay una explicación de por qué lo hace, parece ser un hombre hasta cierto punto impresionable, cosa que no sucede con el personaje de Kuttner quien él mismo roba a los cadáveres. En este sentido, el hombre es animalizado físicamente, pero Masson lo es también en actitudes, incluso compite con ellas por la presa. Desde este punto de vista, personaje de Kuttner es inmoral y antiético, ya que exhuma cuerpos los vende a estudiantes de medicina, y les roba las pertenencias de valor. Las ratas Guadalupe Dueñas guardan cierta distancia con las descritas en los cuentos clásicos del género, aquellas aparecen como una masa informe de roedores, rápida y voraz. Las de la tapatía son casi individuos, organizadas, ávidas, pero se muestran ante los humanos sin temor, casi cínicas después de su alimentación asquerosa. Es precisamente este punto el que más causa horror en el lector, conjunto a la idea de su propio destino. Dice la autora:

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Los animales pesados y lentos hacen su paseo al sol. Sus vientres hinchados, como las bolsas rellenas de pesos, esperan digerir la podredumbre. Estas ratas carecen de miedo; indiferentes se tienden infladas de cáncer. Alguna vez se nos ocurrió extinguirlas a palos o a pedradas, pero reventaban como si todas las cloacas del mundo se vaciaran de pronto en el jardín. Pasean por su imperio dueñas de la muerte; calvas y malignas se burlan de los hombres condenados a servir de pasto para su hambre eterna. Sus infernales pupilas resbalan familiarmente sobre los enterradores que duermen. Ríen de los seres que ceban su cuerpo, su piel y su sangre y que no podrán salvarse del estuche macabro de trompas afiladas y colas repugnantes (107). El cuerpo de quien en otro momento fue una persona, pasa a ser sólo comida de alimañas. No importa quién era, ni su posición social, sus costumbres, posesiones y carácter, igual será destrozado por las ratas. La idea espanta, horroriza, intranquilizándonos ante el destino de nuestro propio cadáver. Sin embargo, estas acciones por más abominables que nos parezcan no son una cuestión de maldad, sino un ciclo normal de la naturaleza; nosotros mismos ingerimos cadáveres no humanos. No se le puede dotar de razón a los animales descritos en el cuento, pero si notar la turbación del ser humano ante la no preservación del cuerpo, lo que nos deja la sensación de intrascendencia, la supuesta maldad de la rata, que ejerce por instinto, consiste en contravenir la frase alentadora del …y descanse en paz.

Guadalupe Dueñas como una maestra del horror: la construcción de Las ratas La trama, el desarrollo y los efectos de un relato no son gratuitos, el autor piensa, antes de llevar la pluma a la mano, cuál quiere que sea la historia, sus detalles y por supuesto, la reacción del lector. Estas son algunas de las enseñanzas del maestro del terror: Edgar Allan Poe, y donde podemos partir para observar el entramado de una narración de este género (Poe, 1999). Nada en un cuento es surgido de una inspiración, dice Poe, sino que responde a una estructura prácticamente matemática. El principal motivo para tomar decisiones es el efecto deseado, en el caso de Las ratas de Dueñas es el horror, aunque no uno con parentesco a lo sobrenatural, sino a las cuestiones cotidianas, lo cual resulta aún más espeluznante. La cercanía de los acontecimientos narrados, junto al miedo y la reflexión acerca de la propia muerte y en específico sobre el destino del cuerpo, es lo que hace del texto de Dueñas algo difícil de olvidar. La incertidumbre que causa es el efecto primigenio del pequeño relato. La realidad no ofrece ninguna opción agradable para nuestro cadáver, sólo queda elegir la menos horrible para nosotros. Es posible que la raíz del horror mostrado en el relato tenga que ver con una concepción de la vida teológico-filosófica surgida con Santo Tomás de Aquino. El Doctor Angélico nos propone que el ser humano está formado por dos partes en una unidad indivisible: el alma y el cuerpo, cada una necesita de la otra de forma invariable. Cuando el concierto se rompe al sobrevenir la muerte, el hombre como tal deja de existir. Bajo este punto de vista, el cadáver, aunque de alguna manera carece de vida, sigue siendo parte de nosotros mismos. Guadalupe Dueñas rescata esta idea fundamental para causar horror en los lectores de su historia. El cuento nos remite a eventos que pueden ser reales y cuyo efecto nos produce un terror psicológico basado en la vulnerabilidad del cuerpo, pero no hay indicios que nos lleven a la creencia de la existencia real de estos eventos causados por las ratas, lo cual sin duda nos deja ver un elemento fantástico en la narración. 22

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Los animales que terminan con el cuerpo humano no son los roedores sino los insectos. Pero en la literatura causa mayor impresión el ser atacado por un mamífero que por un invertebrado, es posible que obedezca a la cercanía que tienen con el hombre, nos sentimos más amenazados por la mordida de la rata que por la del gusano. El relato de la tapatía responde a una estructura bien diseñada, la extensión es un elemento importante, la brevedad de la anécdota nos permite una impresión eficaz (Poe, p. 12), algo parecido a un golpe inesperado y pasmoso. Las características del texto son las imprescindibles para este efecto; si nos encontráramos con una historia de largo aliento, nos podríamos acostumbrar a la idea de los roedores y el resultado, también retardado, no sería tan sorpresivo ni tan duradero. La pequeña nota final presentada por Dueñas, es justo lo que requerimos para una reflexión profunda acerca de nosotros mismos. Otro elemento esencial es la presentación y desarrollo de los personajes: uno es la mujer, quien interviene poco en la historia. De ella no se especifica casi nada, sólo que tiene cierto cuidado de su persona, por el hecho de asistir a la limpieza de sus zapatos. Además ella declara el cuidado que pone en sus manos, contrastándolo con el destino fatal que les espera después de la muerte. La mujer aparece como un ente inmóvil, que sólo da pie al monólogo del bolero. Ella representa la inmovilidad de la muerte. La dama en posición de futura víctima es uno de los motivos más usuales de la literatura de terror, dice Poe: no hay nada más triste que una joven bella muerta. El bolero es el narrador, el espectador y un agente contaminado de lo mismo que parece horrorizarse. Cuenta es una experiencia propia, y por lo tanto más espeluznante, pues le consta la veracidad de los hechos. La presencia del bolero incluso añade más al efecto de la historia, recordemos los rasgos animales que lo convierten en una rata; como si una de ellas hubiese tomado características humanas, o el humano, a base de la cercanía con ellas, asimilara características de un roedor. El bolero es “vertiginoso”, adjetivo que nos remite a la rapidez de los roedores; su voz parece salida de un cántaro (p.105) lo cual nos da la idea de profundidad, lugar donde habitan estos animales. Su oficio en el panteón era ser velador, actividad esencialmente nocturna. La presencia física del hombre es de talla pequeña, dice el personaje femenino, parecía tener el mismo tamaño sentado o parado, además de poseer piernas cortas, como los animales ya tan mencionados. Su apariencia general es asquerosa, un ojo caído, manos pequeñas y en total de aspecto repugnante, una vena sobresaltada en la cara y una piel nada agradable. Se da la sensación de que la mujer habla con una rata y no con un humano. Así como el bolero está animalizado, los roedores están humanizados y constituyen un tercer personaje, aunque ahora colectivo. El enjambre de animales se vuelve un ente amenazante que lo devora todo a su paso, se muestran salvajes en su proceder, pero humanas en sus actitudes desvergonzadas. Uno de los elementos que sin duda causan más horror y asco al lector. Las ratas y los seres humanos juegan un papel conjunto dentro de la narración cuyo destino se hace uno después de la muerte. Las ratas de Guadalupe Dueñas, fue publicado por primera vez en la revista Ábside, en 1954. Después se edita en una plaquette con el nombre de Las ratas y otros cuentos, para finalmente ser parte del libro Tiene la noche un árbol. El relato es un texto de efecto bien alcanzado, logra en el lector la sensación de asco, inquietud y sobresalto. El conjunto de los elementos mencionados dan un resultado infalible: el horror no ante la muerte como término de la vida y la incertidumbre del más allá, sino el horror que confiere el proceso natural de descomposición y desintegración de nuestra parte física, materia en la cual nos seguimos sintiendo nosotros mismos y cuyo final es terriblemente inquietante. Cultura Transdisciplinaria

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Conclusión Las ratas de la escritora tapatía Guadalupe Dueñas, sintetiza en un breve espacio una larga tradición de cuentos de horror donde los personajes son animales, o bien humanos con características fuera de su especie. Las ratas han sido objeto de muchas creaciones literarias, por lo general bajo un punto de vista negativo y donde el hombre se ve amenazado por ellas. El texto nos proporciona una gama de estructuras clásicas de su género, dotándonos de una excelente lectura, que logra sorprendernos no sólo en el instante, sino después de haberlo leído, pues las ideas que propone quedan esparcidas en nuestra mente, incesantes durante un buen tiempo. Aunque las ratas se vuelven un personaje casi humano, con características propias de éste como es el cinismo. Los roedores no son el tema principal del relato, aunque si el agente de la acción. La idea central es la muerte, desde dos puntos de vista, uno espiritual y otro material. El primero nos lleva a la reflexión acerca de la fragilidad de la vida, lo efímero de la existencia y hacia una vanidad insulsa sobre lo material, algo parecido a los temas tradicionales literarios, del siglo de oro español. Sin embargo, lo más interesante del relato se encuentra en la cavilación sobre la cuestión material de la muerte. La expiración es vista con horror, aunque se teme más en el relato al destino del cuerpo que a la trascendencia espiritual, no hay un pensamiento que nos refiera al más allá, sino que todo es material, los difuntos son vistos casi como objetos. La escritora logra infundirnos una zozobra acerca del destino de nuestro cuerpo, y nos lleva por supuesto a cuestionarnos qué deseamos se haga con él, opciones todas desalentadoras y horripilantes al hacer conciencia de su corrupción. En el caso de Dueñas, las ratas infunden un dramatismo extra, pues los cadáveres recién llegados ni siquiera duran lo suficiente para un proceso normal de descomposición, sino que son ingeridos casi inmediatamente por los roedores. La idea de ser tragados por animales no sólo es espantosa, sino degradante, pues en el relato el cadáver carece de valor y se convierte sólo en alimento de ratas. El relato nos lleva desde una reflexión casi filosófica hasta espantarnos ante lo físico y desagradable, virtudes difíciles de lograr en un texto, y más aún uno de talla pequeña. La maestría narrativa de Guadalupe Dueñas no reside sólo en factura en el papel sino en las pautas que nos da para nuestras propias cavilaciones. Las ratas es en síntesis, una historia que es difícil de olvidar, la impresión causada por sus descripciones, seguirá en la mente a sus lectores durante toda su vida, e incluso cercana a la muerte, si hay conciencia de su llegada. !

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Referencias 1. El círculo de Lovecraft fue una especie de club literario en torno al escritor estadounidense Howard Phillips Lovecraft, y que consistía en hacer e intercambiar cuentos del mismo estilo bajo los mismos temas, entre los que destacaron los referentes a los mitos de Cthulhu, basados en terrores de fuerzas sobrenaturales de orígenes ancestrales y no humanos. 2.. A partir de aquí todas las citas referentes al cuento “Las ratas” de Guadalupe Dueñas se pondrán en cursivas. Bibliografía • oe, E. A. (1999). La filosofía de la composición seguida del cuervo. México, Ediciones Coyoacán. •___________ Narraciones extraordinarias. (1971).México: Biblioteca Básica Salvat. Dueñas, G. (1979). Tiene la noche un árbol. México, Fondo de Cultura Económica, Colección Popular. • Juárez Oñate, R. (2004). Antología del cuento siniestro mexicano. México, Editores Mexicanos Unidos. • Lovecraft, H. P. et al. (2000). Los mitos de Cthulhu. España: Alianza Editorial. Biblioteca de fantasía y terror. • Malos sueños. Felices pesadillas 2 (Antología). (2004). España: Valdemar. Club Diógenes. • Martínez de Mingo, L. (2004). Miedo y literatura, España: Edaf Ensayo. • Sardiñas, J. M. y Ana María Morales. Relatos fantásticos hispanoamericanos (Antología). (2003).Selección, prólogo, notas y bibliografía. Cuba: Fondo Editorial Casa de las Américas. • Rosas Lopátegui, P. (Noviembre 2010). Guadalupe Dueñas en el centenario de su nacimiento. Recuperado 12 de Abril 2011, desde http://www.uam.mx/difusion/casadeltiempo/37_iv_nov_2010/ casa_del_tiempo_eIV_num37_46_48.pdf

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Alquimia

Alicia Martínez García Juan Arturo Salas

Hijos...

hijos ingratos

¡VIVA LA JUVENTUD DE LA EDAD DE ORO! “TRABAJANDO, TRABAJANDO SIN PARAR HASTA QUE LA MÁQUINA SE APAGUE……” “NO PUEDO PARAR DE TRABAJAR, LA FELICIDAD DE LLEVAR EL GASTO A MI VIEJITA NO ME LO QUITA NADIE” “MI VIDA ES EL TRABAJO” Estas son expresiones de “los más jóvenes del planeta”: personas mayores de 60 años. Pero los hijos dicen: “SI NO PRODUCES YA NO SIRVES” “ESTÁS OCUPANDO EL CUARTO DE MI HIJO” “¡AY! SE ME OLVIDÓ EL ABUELO EN EL SOL, Y YA ESTÁ LLOVIENDO” “CÁETE CON LA LANA” “FÍRMALE AQUÍ, Y VERÁS CÓMO ME QUEDO CON LO QUE TIENES. ERES UN ANCIANO DECRÉPITO Y NO SABES YA LO QUE HACES” “NO SE DA CUENTA, ASÍ QUE SÚBELE AL SONIDO” “TODO EL DÍA SE LA PASA DURMIENDO” “ABUELITA, PRÉSTAME DINERO; CUANDO TRABAJE TE PAGO 26

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Estas experiencias reales de los adultos mayores bien podrían dar título al presente texto; no podemos dejar de escribirlos, ya que son el resumen de treinta años de trabajo en el área de la educación, psicoterapia, periodismo e investigación, trabajo dedicado a la paupérrima situación de los adultos mayores. Tras mucha observación, hemos decidido hablar acerca de este tema pues el silencio del mismo estaba por estallar en nuestros cerebros y en nuestra conciencia. Así que, nos pusimos a la tarea de profundizar nuestras observaciones en el ámbito educativo y en el de la psicoterapia; para esto elegimos casos al azar de nuestra práctica profesional, personas de la tercera edad que entrevistamos en la ciudad de Guadalajara, en Los Ángeles California y Houston Texas. Las entrevistas fueron hechas en diferentes situaciones: charlas de café, observaciones en los medios donde viven y trabajan, en el consultorio, durante visitas a sus hijos, incluso en la oficina de la Revista Lápiz-cero. Tuvimos el propósito de ajustarnos a sus condiciones laborales o de vida. Ellos contestaron la mayoría de nuestras preguntas; nos pidieron discreción porque en un porcentaje muy alto (alrededor de 75%) son abusados por sus familiares, los cuales les cobran la renta y alimentos; los corren de sus propias casas; les roban su dinero, les decomisan sus tarjetas de crédito, débito o de ahorro, donde les depositan su pensión. Algunos habían sido empresarios que dejaron el negocio a cargo de sus hijos, ahora son éstos quienes manejan el dinero. A todos ellos les limitan las citas médicas, no les pagan a tiempo las cuotas para sus gastos, disponen de su efectivo, y cuando les dan dinero siempre les niegan cosas. Algunos otros padres todavía van al trabajo como “terapia ocupacional”, aunque reciban salarios indignos a pesar de haber sido los dueños. Esto ocurrió al 30% de la muestra de los entrevistados, tanto hombres como mujeres. En uno de esos casos, llega la mamá de su trabajo,

encuentra en la calle su ropa y a la hija haciendo mudanza. Su hija le dice “tú no tienes lugar en mi casa nueva”. Cuando “ya no sirven” y pasan a la cuarta edad (así se les denomina a partir de los 80 años), a algunos de ellos los llevan al asilo o los dejan encerrados en espacios reducidos, como el cuarto de servicio, con calentador de agua incluido. Si acaso los progenitores, por alguna razón, se han divorciado los obligan a vivir juntos; también los separan, según las necesidades de los hijos. Los olvidan, ni siquiera les llaman por teléfono, no los visitan, no les dan dinero para su manutención. Por el contrario, los que aún se encuentran trabajando no disimulan la felicidad en su rostro, se sienten personas productivas que disfrutan de su trabajo. Las actividades de todos ellos son diversas: voceadores, pintores, investigadores, empresarios, universitarios. Todos ellos disfrutan de aquello a lo que se dedican, mencionan no saber qué hacer si los dejaran sin trabajar. El 20% de los entrevistados menciona estar muy cansado. Ese mismo 20%, del género femenino, sueña con ir a un spa para que les den algún masaje relajante, quisieran viajar, emprender un viaje gourmet; otros sencillamente quisieran quedarse en casa a leer, ver un programa en la televisión, disfrutar a sus nietos. Aquellos del género masculino que dicen no querer dejar de trabajar, adultos de la tercera edad que aun conservan su trabajo en un 90%, lo hacen para ofrecer a su familia alimento, sustento, para darle seguridad a su esposa. En otro rubro, el 25% de los entrevistados dice ser tratado con dignidad. De ese total, un 10%, a pesar de estar jubilado, aporta económicamente. El 10% de las mujeres trabaja en las empresas que fueran de su esposo, además de colaborar con las labores de su casa y cuidar a sus nietos.

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Sólo un 5% de la población entrevistada está completamente atendido: cuenta con servicios de salud, tiene un hogar digno, no cuida nietos, no tiene que trabajar, se le da una cuota económica para sus necesidades, es cuidado y atendido con cariño. Si bien es cierto que las investigaciones acerca de las personas mayores hablan del maltrato que sufren los adultos, de aprender a envejecer con dignidad, de la aceptación de la jubilación, no dan consejos de cómo asimilar este proceso de vida. De este tema poco se ha escrito, de hecho es un interés reciente, de unas cuantas décadas a la fecha. Sin embargo, los organismos gubernamentales ya empiezan a tomar cartas en el asunto, ya que se ha determinado que es un serio problema de salud pública. El maltrato al anciano ha sido diagnosticado en las investigaciones de instituciones como la Organización Mundial de Salud (OMS), la Organización Panamericana de Salud (OPS), el Consejo Nacional de Población (CONAPO), el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI). Asimismo se encuentra esbozado el problema en el Diagnóstico Sociodemográfico de los Adultos Mayores Indígenas en México, el Informe Sobre la Violencia y Salud de la OMS y de la OPS, en la Declaración de Toronto para la prevención global del maltrato de las personas mayores, también de la OMS, por Red Internacional de Prevención del Abuso y Maltrato en la Vejez (IPEA), de la Universidad de Toronto y la Universidad de Ryerson, Ontario, Canadá. El Maltrato de Ancianos y Alcohol OMS, en España, China, América Latina y el Caribe, es otra investigación de gran importancia para el estudio de la situación en cuestión. Desgraciadamente, en todos los informes revisados, la inclinación de las estadísticas no es alentadora para el adulto mayor, puesto que éstos aparecen como víctimas de abuso económico, sexual y físico. Los investigadores también encontramos casos similares a éstos; por ejemplo, comentó una anciana de 83 años:

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No puedo salir a ningún lado, ya que no me dan la llave de la casa. Me siento secuestrada. Me piden prestado del dinero de mi pensión y nunca me pagan, y cuando se los pido ellos me dicen que si no sé cuánto cuesta la luz, el agua y el techo… Que no le van a regresar nada. Esta no es más que una muestra que confirma los resultados de todas las investigaciones realizadas hasta el momento. Hay incluso extremos como éste: “En la Republica Unida de Tanzania matan a 500 mujeres de la tercera edad por año, para despojarlas de sus tierras”. (Organización Panamericana de la Salud [OPS], 2002) En verdad, los investigadores hubiéramos querido obtener otros datos. Cuando se inició esta investigación, uno de nosotros comentaba con una colaboradora que quizá en el mundo indígena los resultados fueran distintos. Hace tiempo se tenía la creencia de que en los grupos indígenas los adultos eran considerados como sabios, respetados por su pueblo, que a ellos se les consultaba para tomar las decisiones más importantes, las más trascendentes. Para tratar esta preocupación quisimos hacer una comparación entre los resultados de la OMS, la OPS y el INEGI. Encontramos como resultado que los adultos mayores indígenas viven una situación muy dolorosa, esos adultos, cuando empiezan a caminar despacio, son prácticamente desechados, ya no son necesitados, los despojan de sus tierras, los olvidan, los matan, ¡como en Tanzania! Además, no existe un record de salud, es mínimo el porcentaje de ancianos que tienen acceso a un hospital, y es tan bajo debido a que esos adultos se encuentran supeditados a que sus hijos los registren en el Seguro Social. Los reportes médicos que existen, los registros del INEGI, se refieren a los problemas de salud que los encuestadores describen y observan, con la evidencia a la vista, como son: pérdida de la visión, problemas para caminar, dolores en el todo el cuerpo, etc.


Quisiéramos encontrar un lugar en el mundo que ejemplificara el trato correcto de los adultos mayores; pero, para nuestra sorpresa, lo descrito por la directora general de la OMS, la Dra. Gro Harlem Brundtland, en el informe Mundial sobre la Violencia y la Salud de la OMS y la OPS no es muy alentador: La violencia es una constante en la vida de un gran número de personas en todo el mundo, y nos afecta a todos de un modo u otro. Para muchos, permanecer a salvo consiste en cerrar puertas y ventanas, y evitar lugares peligrosos. Para otros no hay escapatoria, porque la amenaza de la violencia está detrás de esas puertas, oculta a los ojos de los demás. (OMS, 2002) Hablar del maltrato a los adultos mayores es hablar de una problemática mundial, como lo dice, de una manera bastante explícita, Nelson Mandela en el prólogo al Informe Mundial sobre Violencia y Salud de la OMS: El siglo XX se recordará como un siglo marcado por la violencia. Nos lastra por su grado de destrucción masiva, a una escala nunca vista y nunca antes posible en la historia de la Humanidad. Pero este legado, fruto de las nuevas tecnologías al servicio de tecnologías de odio, no es lo único que soportamos ni que hemos de arrastrar. El legado de sufrimiento individual y cotidiano: el dolor de los niños y las personas que deberían de protegerlos, de las mujeres heridas por parejas violentas, de los ancianos maltratados por sus cuidadores. Las víctimas aprenden de sus agresores y se permite que perduren las condiciones sociales que favorecen la violencia. Ningún país, ninguna ciudad, ninguna comunidad es inmune pero tampoco estamos inermes a ella. (OMS, 2002) Como podemos darnos cuenta, los hilos de la violencia se tejen y enredan de generación en generación, dando resultados escalofriantes.

Si estuviéramos hablando de la naturaleza, que ni la mano del hombre puede controlar: un tsunami, un huracán, un tornado; no podemos controlar los alimentos como la leche, que cuando hierve su espuma tiene que subir, no la podemos detener; una quemadura de tercer grado, que duele, pero que sin querer, por derramar el agua hirviendo en nuestro cuerpo; experiencias que podríamos en un dado caso prevenir, peo que se salen de nuestro control y no dependen 100% de nosotros. Pero este no es el caso, se trata de los seres que nos dieron la vida, y los estamos maltratando; esto nos deshumaniza, y desvirtúa la esencia de lo que somos. El objetivo primordial de este artículo es concienciar acerca de lo que estamos haciendo, y dar un giro a la percepción de la vida familiar, donde el respeto por el otro sea tan importante como el aire y el agua. Es difícil definir el envejecimiento, anciano, o persona de la tercera y cuarta edad. Los científicos lo definen, en la obra de Steven N. Austad, Por qué envejecemos, de esta manera: “Es el progresivo deterioro, con el tiempo, de todas las funciones corporales”. (1998) Todos los seres humanos debemos percatarnos que nuestro proceso de envejecimiento inicia ¡desde el momento en que nacemos! La Declaración de Toronto para la Prevención Global del Maltrato de las Personas Mayores dice: El maltrato de personas mayores se define como la acción única o repetida, o la falta de la respuesta apropiada, que ocurre dentro de cualquier relación donde exista una expectativa de confianza y la cual produzca daño o angustia a una persona anciana. Puede ser de varios tipos: físico, psicológico/emocional, sexual, financiero o simplemente reflejar un acto de negligencia intencional o por omisión. (Toronto, 2002) Esta definición engloba con sabiduría lo que ocurre actualmente con el anciano.

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Lo anterior es respaldado por los trabajos de la OMS donde aparecen reflejados los resultados de sus investigaciones, las estadísticas del mundo. Con sus resultados pretenden hacer conciencia de lo que estamos haciendo con la población adulta, ha empezado a mover los hilos de los gobiernos, haciendo planes para un cambio. El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), en México, D.F. hacia el 1 de octubre de 2007, en el apartado de Estadísticas, a propósito del día internacional de las personas de edad, define también el envejecimiento: Un fenómeno mundial cuyas características impactan directamente a las personas, los hogares, las comunidades y prácticamente a todos los sectores del gobierno y la sociedad. El proceso de envejecimiento es el resultado de la interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales que se complican con la aparición de patologías que contribuyen en gran medida a la perdida de capacidades. (2002) Esas discapacidades que se van incrementando día a día es lo que debemos entender, estudiar, darnos cuenta, ya que como definición todos podemos decir: es lógico, cualquier persona que se hace añosa se enferma, deja de moverse… Pero aquí es precisamente donde debe intervenir la sociedad; debe respetar y tener paciencia con estos “nuevos niños” que, a diferencia de los pequeños de 3, 4, 5 o 6 años a quienes no les duele nada, hasta respirar les duele. El respeto no implica sólo decir “entiendo, existen cada día más personas con más años”. No, significa que los integrantes de la sociedad deben ir asumiendo más responsabilidades, como ayudarles con los objetos pesados, darles cariño, etc. Los ancianos son personas con desventajas físicas, biológicas y sociales, y esto es un llamado por que todos estamos obligados a atender, desde la familia hasta el vecino, y toda la sociedad:

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Ello representa, en muchos casos, una carga social y económica para quienes los rodean, sobre todo en unidades familiares donde se ha perdido la dimensión del rol tradicional del adulto mayor como consejero y poseedor de experiencia, la cual se ha ido transformando en una aportación asociada al cuidado de los niños y al quehacer doméstico, que en definitiva son contribuciones fundamentales para el desarrollo del hogar pero poco valorados. (INEGI, 2002) La población de adultos mayores ha ido en aumento. Antes se hablaba de las personas de la tercera edad, ahora ya hablamos de la cuarta edad, es decir, personas de más de 80 años. Como lo menciona en sus estadísticas el INEGI: Para el 2007, las entidades federativas que tienen el peso más importante de adultos mayores en su estructura por edad son el Distrito Federal (10.1%), Zacatecas (9.4%), Oaxaca(9.4%), y Nayarit (9.3%); en tanto que Quintana Roo presenta una proporción de 4.2 por ciento, seguido de Baja California, Baja California Sur y Chiapas que alcanzan una proporción de 6.2 por ciento, respectivamente. Por grupos de edad , se observa que entre quienes tienen 60 y 69 años representa mas de la mitad de los adultos mayores (56%) ; los de 70 y 79 años menos de la tercera parte (29%) y el resto lo conforman aquellos con 80 y mas (14.1%). (2002) Debiéramos estar agradecidos por los seres que más tenemos la oportunidad de convivir más con nuestros padres, los seres que más queremos, de devolverles lo que ellos han hecho por nosotros, de compartir los adelantos de la ciencia, el ver crecer nuestra familia, la colonia, ciudad, incluso los problemas sociales; tenemos la oportunidad de compartir su sabiduría y escuchar sus historias. Pero la población mayor sigue creciendo como nos lo refieren las estadísticas:

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En los próximos años, la población adulta mayor tendrá un crecimiento demográfico importante, se estima que para el año 2010 sean 9.4 millones, lo que en términos relativos representa el 8.7% de la población total, es decir, un punto porcentual mas respecto al 2005 . Con lo anterior, la tasa de crecimiento promedio anual de este grupo aumentaría de 3.47% en 2005-2007 a 3.59% entre 2007 y 2010. (INEGI, 2002) Seguirá creciendo como lo marcan las cifras predictivas de Europa, donde esperan que se siga engrosando la población adulta, y se cree que esto traerá otras dificultades referentes al empleo y desempleo, también en lo que se refiere a servicios de salud. Los gobiernos ya están tomando cartas en el asunto, haciendo planes para enfrentar a la “nueva población”. Por ejemplo, en España se ha hecho una propuesta de trabajo para que los varones trabajen hasta los 67 años. Éstos no están de acuerdo, pues a esa edad son demasiado viejos, con sus respectivos problemas de salud, como para continuar trabajando. Esto se ha convertido en un problema difícil de resolver, estaremos a la expectativa de la resolución. En cuanto a la mortalidad, el INEGI dice: “En el 2005 se registraron 300, 045 defunciones de personas de 60 años y mas 60.6% del total de fallecimientos asentados. Por sexo, la población de muertes fue similar, la mitad son hombres y la otra mujeres”. (2002) La tasa de mortalidad en el mundo no es proporcional al número de personas adultas que continúan vivas; se sigue engrosando el numero de adultos mayores que viven con un sinnúmero de problemas económicos que los lleva a sufrir deterioros en su ambiente familiar, pues a los jóvenes les es difícil mantenerlos, generalmente por la falta de empleo. Las enfermedades del anciano son sumamente costosas, y cuidarlos es complicado, porque el salir a trabajar dejándolos solos aumenta el impacto y el riesgo a la salud; las personas se encuentran ante la disyuntiva: te sales a buscar el pan o te quedas a cuidar.


La siguiente lista del INEGI nos da las algunas cifras acerca de las causas de muerte de los ancianos: Las principales causas de mortalidad de la población adulta mayor son las enfermedades del corazón, diabetes mellitus, los tumores malignos y padecimientos cerebrovasculares; en conjunto, fueron causa del 59.6% de las defunciones. Por sexo, casi 22 de cada 100 hombres mueren por enfermedades del corazón, seguidas de los tumores malignos y diabetes mellitus con una proporción, en cada una de ellas, de 14 por cada 100. En las mujeres, 23 de cada 100 fallecen por la primera causa, 19 por diabetes mellitus, 13 por tumores malignos y ocho por problemas vasculares. (2002) Otro rubro es la falta de educación del adulto mayor en México, lo cual dificulta la apropiación de herramientas intelectuales para salir adelante. Si ya la falta de empleo es una situación complicada de enfrentar, el analfabetismo es un rubro que obstaculiza al anciano para competir en el mundo laboral. Así lo señalan las cifras del INEGI en el punto de: EDUCACIÓN En México, en el año 2005, 2.4 millones de personas de 60 años y más no sabían ni leer ni escribir, 901 mil eran hombres (23.1%) y 1.5 millones de mujeres (33.1%). Por tamaño de la localidad de residencia, la proporción de analfabetismo de la población de 60 años y más disminuye considerablemente conforme aumenta el tamaño del centro de población de residencia. En las áreas rurales (menos de 2500 habitantes), 41 de cada 100 hombres y 58 de cada 100 mujeres se encuentran en dicha situación. (INEGI, 2002) No solo el analfabetismo, un factor grave por sí mismo que dificulta el salir adelante en la vida, también encontramos que el nivel de educación de la población es mínimo:

Así mismo, de cada 100 personas de 60 años y más, 31 no tienen instrucción formal, 33 tienen la primaria incompleta, 18 cuentan con la primaria terminada, siete tienen algún grado aprobado de secundaria y diez estudios pos básicos. El promedio de escolaridad de este grupo de población es de 4.4 años para los hombres y 3.7 años las mujeres, es decir, en promedio, cuatro años de primaria. (INEGI, 2002) En lo que se refiere al empleo, los resultados anteriores no tan sólo anticipan las consecuencias obtenidas, es decir, a mayor falta de educación menos posibilidades de un trabajo digno: La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo registró en el segundo trimestre de 2007 en el país 3.4 millones de personas económicamente activas (PEA) de 60 años y más, 7.7% del total. De la PEA de este grupo de población, alrededor de 3 millones 371 mil están ocupados, dicha cantidad representa 7.9% del total de la población ocupada nacional. Así mismo, 70.9% de la población ocupada de 60 años y más son hombres, lo cual muestra la mayor participación de ellos en actividades económicas. (INEGI, 2002) Ahora revisaremos los datos que arrojó el Diagnóstico Sociodemográfico de los Adultos Mayores Indígenas de México. Al inicio del artículo mencionamos que la población indígena de México y de otras partes del mundo se encuentra en desventaja ya que se encuentra aislada de la población en general; esto hace que los medios de educación no se distribuyan de la misma manera que en las ciudades, que no existan hospitales cerca de ellos (o bien que sean inaccesibles debido a que no cuentan con apoyo de salud pública). Esto deja desprovistos de soportes a la población en general. Además, se suman las desventajas de la población adulta, como los abusos por la falta protección. Así lo manifiestan los resultados de las encuestas del INEGI acerca de la población indígena de México:

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La población indígena ha entrado en un proceso de envejecimiento y se dice popularmente que “ya empieza a peinar canas”. En el año 2000 la media nacional de adultos mayores en la población indígena representó el 7.6%, a diferencia de la media nacional de adultos mayores en la población total, que fue igual a 7.3%. Este dato es de interés ya que la población adulta mayor indígena está por arriba de la media nacional, lo que implica mayor proporción de viejos en los grupos etnolingüísticos. No obstante, no hemos sido capaces de brindarles una vejez digna, pues están desprotegidos en varios sentidos. (Villasana y Reyes, 2006) A continuación presentaremos un resumen de las distribuciones geográfica y demográfica de los adultos mayores indígenas en México: En México la población indígena está distribuida en 62 grupos etnolingüísticos, cuya población total es de 10’185,060 personas, con edad especificada, que habitan en hogares indígenas; de este total, los adultos mayores suman 771, 698. Para darnos una idea del volumen, observamos que el número de ancianos indígenas es mayor a la población total del Estado de Campeche. La distribución geográfica de los viejos indígenas en el país por el municipio que habitan (…) se observa mayor concentración al sureste. (Villasana y Reyes, 2006) La lengua es otra variable que puede influir en el desempeño social de estos grupos etnolingüisticos; la diferencia lingüística se muestra como un impedimento de realización laboral, lo cual no es justificación para la falta de servicios otorgados por las instituciones gubernamentales para el desarrollo de grupos en desventaja de la población, como nuestros sujetos de estudio: Descartan por el peso demográfico mayores indígenas, el náhuatl con un total de 190, 870 viejos,

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y el maya, con 130, 017, cuyo porcentaje en relación al total de adultos mayores indígenas es, respectivamente, 25% y 17%. Es decir, una cuarta parte de la población adulta mayor indígena está representada por el grupo etnolingüístico. Tienen núcleos de población importante en la mayoría de las entidades federativas del país, asentados más allá de sus fronteras étnicas. (Villasana y Reyes, 2006) Como veníamos diciendo, las lenguas y la comunicación son tan y ricas en variedad en nuestro país, lo cual hace más delicado el acercamiento. Es necesario proponer un modo más apropiado para poder acceder a ellos: Como se observa en el peso porcentual de los 62 grupos etnolingüísticos, el envejecimiento de la población indígena es heterogéneo. En cada grupo el porcentaje de adultos mayores indígenas es distinto, la mayoría se encuentra por debajo de la media nacional 7.6%, es decir, 34 grupos etnolingüísticos tienen en su población de 7.3 a 2.2% de adultos mayores. El resto de adultos mayores está por arriba de la media nacional, siendo 28 grupos etnolingüísticos en cuya población hay de 18.9 a 7.6% de adultos mayores. (Villasana y Reyes, 2006) Las personas adultas indígenas sufren el despojo de sus bienes; esto ocurre a los ancianos de ambos géneros. Se encuentran en mayor desventaja, pues no existe una institución encargada de vigilarlos y protegerlos. Por tal motivo, los resultados de la encuesta, en lo que se refiere al maltrato al anciano, son: “De fraude, abandono de persona, maltrato físico, emocional, verbal, secuestro, burla pública, senilicidio, privación del sueño, privación económica y soledad”. (Villasana y Reyes, 2006) En el rubro de la educación, podemos asegurar que esta población se enfrenta a mayores problemas por el alto índice de analfabetismo, lo cual es consecuencia de la falta


de conciencia acerca de la importancia de la lectura y los beneficios que representa para el adulto mayor. Sin la competencia lectora los indígenas mayores carecen de una herramienta clave para defenderse. El derecho a la salud es otro punto que debe considerarse seriamente. Es necesario crear hospitales geriátricos cercanos a las comunidades indígenas, ya que es muy difícil acceder a ellos por la lejanía de las comunidades indígenas: para ellos es prácticamente morir lejos de su tierra y su familia. La mayoría de los viejos indígenas están desprovistos de servicios de salud. En el censo se registraron los problemas más comunes en este sector de la población: ceguera y problemas relacionados con la vista, dolores de huesos, dificultades para caminar; los problemas degenerativos propios de la vejez debemos imaginarlos, puesto que no hay registro de ellos por falta de atención médica. La siguiente cita puede mostrarnos que el maltrato a las personas mayores lo encontramos en cualquier lugar de la tierra, sin importar raza o credo: Antecedentes El maltrato de las personas mayores por los miembros de la familia se remonta a la antigüedad. Sin embargo, hasta el advenimiento de las iniciativas para afrontar el maltrato de los menores y la violencia doméstica en los últimos 25 años del siglo XX, el maltrato de las personas de edad y otras formas de violencia doméstica se han convertido en cuestiones vinculadas con la salud pública y la justicia penal. El maltrato a las personas mayores se describió por primera vez en 1975, en las revistas científicas británicas empleando el termino “granny battering” que podría traducirse como “maltrato de abuelita”. (OPS, 2002) Este rubro del maltrato al anciano que data de la antigüedad pone en entredicho a la

humanidad. El abuso tan sólo se ha agudizado. Es difícil entender cómo nos podemos llamar modernos, actualizados, pero no hemos cambiamos nuestra conducta; tal parece que en el aspecto humano no aprendemos nada, egoísmo es nuestro apellido. Así lo da a entender el informe mundial sobre violencia y salud de la OMS: Durante los años ochenta se informó de investigaciones científicas y de medidas de gobierno en Australia, Canadá, China (la RAE de Hong Kong), Estados Unidos, Noruega y Suecia, y en el decenio siguiente en Argentina, Brasil, Chile, India, Israel, Japón, Reino Unido, Sudáfrica y otros países europeos. Aunque el maltrato de los ancianos se identificó por primera vez en los países desarrollados, donde se han realizado la mayoría de las investigaciones existentes, los hechos anecdóticos y la información procedente de algunos países en desarrollo han demostrado que se trata de un fenómeno universal. (OPS, 2002) Los resultados han hecho que un gran número de países en el mundo ponga atención en proteger a los adultos mayores, incluso ya existen programas aplicándose en algunos lugares, como Canadá, que pretenden enseñar a los niños a valorar y respetar a los abuelos. El informe mundial sobre violencia y salud de la OMS comenta: El hecho de que ahora el maltrato a los ancianos se esté tomando mucho más en serio es un reflejo del interés cada vez más generalizado por los derechos humanos y la igualdad en materia de género y también por la violencia doméstica y el envejecimiento de la población. Las mujeres sobreviven a los hombres en casi todos los países del mundo, ricos y pobres. Sin embargo, esta brecha de género es considerablemente más estrecha en los países en desarrollo. (OPS, 2002)

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El crecimiento económico de los países hace que ambos miembros de las parejas salgan a buscar el sustento, con lo pretenden desvincularse de la familia. Padres e hijos se alejan terminando así con los momentos en que las familias se reúnen, la comunicación se ha diluido gravemente y esto ha agudizado otros problemas como el tratado en el presente trabajo: En muchos países en desarrollo, la rapidez con la que se producen los cambios sociales y económicos ha contribuido a debilitar, y a menudo a destruir, las redes familiares y comunitarias que en otra época habían servido de apoyo a la generación mayor. (OPS, 2002) Las enfermedades infecciosas han traído otro problema al adulto mayor. Los trabajos que son obligados a hacer en el hogar, debido a sus edades avanzadas, provocan el rápido desgaste del cuerpo, hacen la supervivencia más difícil, especialmente ahora que las enfermedades de fin de siglo pasado continúan multiplicándose. Así nos lo menciona el informe de la OMS: La pandemia del SIDA también está afectando significativamente a la vida de las personas mayores. Por ejemplo, en numerosas regiones de África subsahariana, muchísimos niños están quedando huérfanos porque sus padres mueren a causa de esa enfermedad. Los ancianos, que habían contado con el apoyo de sus hijos durante la vejez, se encuentran con que son ellos mismos los principales proveedores de cuidados y que no contarán con una familia que los ayude en el futuro. (OPS, 2002) Jubilarse parece un lujo al cual solo unos pocos pueden acceder. Esto nos muestra la injusticia laboral del mundo. Una persona debería saber que al llegar a la tercera edad no tiene que preocuparse por su manutención; esto

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conllevaría a la disminución de enfermedades, menos dependencia con los hijos, los cuales estos podrían cuidar mejor de los adultos mayores, habría posibilidad de pagar algún cuidador. Los resultados de las investigaciones nos dicen: Sólo 30% de las personas mayores del mundo están cubiertas con regímenes jubilatorios. Tanto en las economías de los países en desarrollo como en las de los países desarrollados, muchas veces la población general se ha visto afectada por problemas derivados de las desigualdades estructurales, como son los bajos salarios, la elevada tasa de desempleo, las deficiencias de los servicios de salud, la falta de oportunidades educativas y la discriminación contra la mujer. Todo ello ha contribuido a que los ancianos sean más pobres y vulnerables. (OPS, 2002) Observamos a los jóvenes que tocan las puertas en el trabajo, con ideas nuevas y renovadas, sintiendo que ellos tienen la razón y el conocimiento. Las personas jóvenes piensan que la experiencia del adulto mayor no sirve de nada, pisotean así la trayectoria de toda una vida. Lo nuevo es lo que importa…. La internet no es la vanguardia del conocimiento, es solamente una parte; no sólo se trata de realizar diseños, copy-pegar trabajos que han sido hechos por otras personas, expertas en la materia, los jóvenes no se dan cuenta de que a lo mejor ese conocimiento, empírico, proviene de adultos mayores. No cuesta trabajo entender cómo en México, donde las personas ancianas no son tomadas en cuenta por la familia y las entidades gubernamentales, en que los apoyos son bastante pobres ya que las jubilaciones, para quienes las alcanzan, no sirven para vivir decorosamente, es imposible pensar en dejar de trabajar, pues si lo hacen ¿cómo le harán para salir adelante? Otro aspecto que predomina, es el maltrato que surge ¡de los propios familiares! Los individuos que han alcanzado una edad


en donde sus fuerzas se han visto menguadas son vistos como un estorbo para la familia; los ancianos son abandonados en asilos, también son olvidados los en casa donde no se les da de comer a las horas pertinentes, no se les cambian los pañales, además son golpeados. Las familias han olvidado de sus progenitores, aquellos que han hecho todo lo posible para impulsar a sus hijos. Dónde quedaron las noches de desvelo, los días de vacunas, las gripes, las llevadas a la escuela, la revisión de tareas, el cuidado diario, el lavado de ropa, la preparación de alimentos, comprar ropa y zapatos; la compra de supermercado, el pago de la luz, el teléfono y el agua; celular, computadora, internet, libros, útiles escolares; además del tiempo para orientarlos en sus dudas, amarlos, esperar el regreso en las largas noches de fiesta, las preocupaciones por el mantenerlos hasta que terminen una carrera y puedan valerse por sí mismos. Parecería que se nos olvidó algo en esta carrera sin fin: sí, hay que enseñar a los hijos, proveerles, pero hay que recordar que es necesario retribuir las atenciones de los padres. Desgraciadamente, un par de generaciones crecieron escuchando la siguiente frase, tan dicha y abusada: “Les doy para que ellos se mantengan y sean autosuficientes, no para que me lo devuelvan”. Claro que se debe devolver; nadie tiene la vida comprada, y mucho menos se conserva la juventud eternamente. Qué triste que en la sociedad nos olvidemos de los adultos mayores, cuando esos personajes son y serán nuestros padres. Tal parecería que no tenemos padre ni madre. ¿Qué paso con la gratitud, la responsabilidad, el amor que un día sentimos de pequeños? ¿Acaso perdimos la memoria? Sólo cerremos los ojos y recordemos todo lo que nuestros padres hicieron por cada uno de nosotros, busquemos la manera de regresar a ellos (si aún viven) un poco de lo que nos dieron.

En una ocasión escuchaba como un hijo le presumía a su padre todos los lugares a donde había ido a comer, cómo describía los alimentos con lujo de detalles. El padre lo escuchaba con atención, y luego dijo, en voz baja: “A ver cuándo me llevas”. El hijo continuó con su relato, no se dio por enterado, y el padre no traía ni un centavo en su bolsillo. Al hombre mayor se le hacían agua sus ojos, no sé si por la ingratitud de su hijo, o sólo por imaginarse que su hijo tenía para esos lujos, tal vez se le antojaba y no tenía acceso a todo eso. No podemos seguir produciendo hijos egoístas, que no se preocupan de lo que le ocurre al otro. Cada día la sociedad se repliega más en sí misma; vivimos dentro de un mundo de aparatos, resguardándonos en grupos y redes sociales. ¿Cuánto tiempo le dedicamos a todo esto? ¿Cuánto a nuestro entorno, a nuestra propia vida? Recordemos: cosechamos lo que sembramos. La vida es como una rueda de la fortuna, aunque solamente tengamos una vuelta: cuando nacemos, nos encontramos en el inicio, en la salida, mientras que nuestros padres se encuentran en la sima de la rueda, trabajando y viviendo para nosotros, brindándonos sus mejores años y el fruto de su trabajo y esfuerzo, son capaces de quitarse el bocado por brindarlo a sus hijos. Conforme va pasando la vida y nos encontramos en la cuarta parte de nuestra vida, la juventud, nos sentimos fascinados, empezamos a darnos cuenta que podemos ser independientes, pero somos tan egoístas que nos negamos a ver que nuestros progenitores ya han recorrido tres cuartas partes de la rueda, ya comienzan a cansarse. Les regalamos desveladas, trasnochadas llenas de preocupación y, por si fuera poco, cuando nosotros llegamos a la cima de la rueda, nos deslumbramos con nuestros logros. Mientras tanto, nuestros padres ya se encuentran casi final de la vuelta. Es entonces cuando olvidamos, cuando la memoria se atrofia. Viene nuestra

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indiferencia, expresada con expresiones como estas: “¡Ay, qué fastidio!”, “Los viejos ¡qué achacosos!”, “¡Ya no hay que sacarlos porque se acaba la diversión!”, “Eso de cargar con su andadera, con la silla de ruedas, el bastón…. Además salen caros: su dieta, sus papillas, los pañales…. Mejor los dejamos”. Aquí es donde debemos de pararnos a reflexionar si la vida tiene una sola vuelta…. Lo interesante seria reflexionar sobre nuestra educación. SI DE PROPÓSITOS SE TRATARA: Crearíamos un mundo mejor donde la educación y la salud prevalecerían para todos, sin importar condición, raza, credo u ocupación; un lugar donde los Gobiernos ampliarían su presupuesto para mejorar y extender los servicios de salud, educación y empleo a las personas de tercera edad. Tras leer todos los documentos existentes acerca de la creación de una conciencia para tratar de mejorar la vida de los adultos mayores, el enojo y la indignación. Creemos que hacer esta actividad de reflexión vale la pena, ya que es una herramienta que nunca debemos perder, además, tarde que temprano hemos de ocupar el lugar de los adultos mayores. La solución se encuentra en la educación, la cual comienza en la propia familia. No deberíamos estar esperando a que los demás resuelvan nuestros problemas, mucho menos en este rubro donde el valor de un padre, una madre y, sobre todo, de los abuelos, pues es un honor contar con ellos. Son nuestros guías, un soporte emocional invaluable, además nos brindan seguridad, no merecen ser pateados por sus seres queridos. Desde que nacemos deberíamos aprender a valorar el cuidado de la familia, pero también debemos recordar la responsabilidad que tenemos con nuestros mayores, de esta forma nunca

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olvidaremos el respeto que nos merecemos a nosotros mismos. Después comprender el valor del otro, es esencial aprender de los demás, de su experiencia, todo lo que nos pueden aportar en la medida de sus conocimientos, sólo como grandes guías en nuestro andar por la vida, que nos apoyen para descubrir quiénes somos, para valorar nuestras vidas como seres únicos en el planeta y el universo. Después de recorrer este aprendizaje, debemos concienciarnos acerca del lugar y respeto que merecen nuestros iguales, no importa la edad, género o credo, así entenderemos la relevancia de las personas que nos han procreado, personas que nos han dado opciones de crecimiento. Es bastante abrumador pensar que los seres humanos más desprotegidos de este planeta también son olvidados, agredidos, violados sexualmente, tirados a la calle, humillados, dejados como trastos viejos, usurpados del fruto del trabajo de toda una vida, y en algunos lugares del planeta, asesinados por los jóvenes, incluso por sus propios hijos. La conciencia, la educación, la cultura en torno al tema del trato al adulto mayor de 60 años en adelante será una responsabilidad de los hijos, los jóvenes. Hijos, despierten, no permitan convertirse en asesinos de sus propios padres, de sus progenitores, de los seres que les dieron la vida, pues aunque estos no hayan sido los mejores, es necesario trascender los errores del pasado; no nos permitamos vivir con rencores, debemos perdonar a quien sea necesario perdonar, para así constituirnos en personas responsables a cargo de una nueva generación de seres humanos, de una verdadera humanidad.

RESPETO DIGNIDAD


AMOR

Bibliografía

ENTENDIMIENTO

• Organización Panamericana de la Salud para la Organización Mundial de la Salud. (2002) Informe Mundial Sobre la Violencia y la Salud. Washington, D.C.

COMPRENSIÓN

• Austad, S. (1998). Por qué envejecemos. Barcelona: Paidós.

PACIENCIA

TRATO DIGNO ALIMENTACIÓN JUBILACIÓN BRINDAR SERVICIOS DE SALUD VIVIENDA ASÍ DEBEN DE SER TRATADOS NUESTROS PEQUEÑOS ADULTOS QUE VUELVEN A SER NIÑOS ESPERANDO SER RESCATADOS POR AQUELLOS A QUIENES DIERON VIDA. !

• Declaración de Toronto Para la Prevención global del Maltrato de las Personas Mayores (2002) Ontario, Canadá. • Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (2007) Estadísticas a Propósito del Día Internacional de las Personas de Edad. Datos Nacionales. México. • Villasana, S. y Reyes, L. (2006). Diagnostico Sociodemográfico de los Adultos Mayores Indígenas de México. Chiapas: Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas/ Instituto de Estudios Indígenas Universidad Autónoma de Chiapas.

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Isabel Pavia

Anexos


Entrevistas a personas de la tercera edad

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1.- ¿Pudiera decirnos de dónde es usted originario, su edad, y cuántos años tiene usted? 2.- Estudios y preparación ¿Cuál es el máximo nivel educativo que usted adquirió? ¿Estudió algún oficio? 3.- ¿A qué edad tuvo usted que empezar a trabajar, y cuál fue la razón de hacerlo? 4.- ¿Piensa que, si hubiera tenido la oportunidad de estudiar, usted se hubiese dedicado a otra cosa? 5.- ¿Nos pudiera describir los trabajos a los que usted se ha dedicado? 6.-¿Usted es casado? ¿Tiene hijos? ¿De qué edades? 7.-¿ A qué se dedican sus hijos? ¿Le ayudan actualmente? 8.- ¿Continúa usted casado? ¿Tiene hijos que mantener actualmente? 9.-¿ Su empleo actual es de alto riesgo? ¿Ha sufrido algún accidente ganándose la vida? 10.- ¿Sufre de alguna enfermedad que interfiera o dificulte la realización de su trabajo? ¿Su edad no es algo que le empiece a pesar? 11.- ¿Ha recibido maltratos en su vida, de algún familiar, de algún jefe, etc.? 12.- ¿Le gustaría retirarse? ¿Qué evita que deje su trabajo, o que lo cambie por otro menos riesgoso? 13.- Si tuviera una varita mágica ¿Qué cambiarías para ser más feliz? 14.- ¿Qué le aconsejarías a los jóvenes de ahora, con tu experiencia, para que hagan una vida más feliz? 15.- ¿Qué mensaje puedes dejar a los que son lectores de nuestra revista, Lápiz-cero?

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Poesía Jorge Cortes Gómez

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Poemas compuestos por persona de la tercera edad entrevistada para la presente investigación. Hombre de 64 años de edad, vive en Guadalajara Jalisco. Trabaja en un negocio propio (tortillería); es viudo, tuvo cuatro hijos: dos hombres (uno fallecido) y dos mujeres. Los poemas son dedicados al hijo que murió muy joven por un accidente (fue atropellado), a su esposa después de que falleció y a su nuevo amor. Él está próximo a contraer nupcias por segunda ocasión.

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Un instante

(Poemas dedicados a su nuevo amor) Como un lucero fugaz cruzaste por la existencia, iluminando mi oscuro firmamento, bañándolo con tu luz y alegría. Fue un momento de gozo, un instante en que quedé atrapado por tu belleza y tu hermosa sonrisa. Ese momento tan sublime fue cuando te conocí…

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Amor mío Si tu paso escuchara en mi huerto, si tu risa sonora en mi umbral, si tu alma se uniera a la mía, entonces vida… te adoraría.

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Lo maravilloso de ti Cuando me besas, cuando me abrazas, cuando siento tu cuerpo junto al mío, siento todo lo maravilloso de ti. Cuando escucho tu voz, cuando siento tu corazón palpitando junto al mío, siento todo lo maravilloso de ti. Nunca me cansaré de sentir todo lo maravilloso de ti.

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Un sueño Anoche tuve un sueño, tan bello como fabuloso, bello porque estabas tú y fabuloso porque eras real. Pude mesar tu pelo y acariciar tu mano, pude disfrutar de tus bellos ojos y ellos me dijeron más que mil palabras. Empecé a sollozar de emoción y tú me diste un largo beso, y en ese beso pude sentir el palpitar de tu corazón. Ese beso tranquilizó mi alma y al fin pude volver a dormir.

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Seccion

Triste otoño Triste otoño de mis Tristes recuerdos, Que pasas por mi mente Haciendo aciagos mis días. Ese recuerdo se debe olvidar En el silencio de un sollozo, en la humedad de una lágrima y en lo efímero de un suspiro. Quiero olvidar ese triste otoño Por nuestro amor, nuestra mañana, Nuestros sueños y nuestras ilusiones El tiempo y el amor todo lo curan Y esa herida, tu amor la curará Tirando al olvido ese triste otoño De mis tristes recuerdos. 2011

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Herida

(Poema dedicado a su esposa recién fallecida) Tu amanecer fue el de un gorrión herido, que supo luchar y convertirse en un halcón para amar y proteger a sus seres queridos durante tu iluminado día. Al caer las sombras de la noche y cumplida tu misión… Transmutaste en un bello cisne que levantó el vuelo hacia la eternidad. Jamás te olvidaré. Febrero 2010

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Pájaro

(Poema dedicado a su Hijo cuando falleció) Tu vuelo fue breve pero libre y alegre, como tú lo deseabas. Cruzaste los mares de la dicha y el dolor pero siempre saliste triunfante. Solo el destino y el infortunio tu vuelo interrumpieron. Pero a tu espíritu: leal, indómito, y valiente, nada ni nadie doblegó… Vete en paz hijo mío que pronto nos reuniremos. Mayo- 07

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Raúl Rodríguez [Fotografía] Fermín Sho [Texto]

Mutable Aterra pensar en la certeza de que, no sólo yo no soy yo, ni tú eres tú, sino que nunca lo fuimos, que todo lo que nos representa, todo lo que cada uno de nosotros es, cambia con tanta urgencia y puntualidad que resulta difícil aislar un punto concreto en nuestro presente, en nuestro pasado, que nos permita decir, sin el más mínimo atisbo de duda: yo soy éste.

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Es la revelación que me lleva a interpretar que la imagen que me devuelve el espejo no soy yo, ni tú tampoco, probablemente. Porque cada vistazo me descubre nuevos contrastes, nuevas tersuras y callosidades que no sé en qué momento aparecieron y que no recuerdo haberme visto anteriormente. De esta manera, lo único que resulta del continuo experimento de contrariedades que soy es que, dentro de mí estoy yo y mi opósito. Lo noto fluir por mi interior, baja hasta la planta del pie cuando camino, por lo que es él quien camina, no yo; sube hasta la boca al hablar, porque es él quien se comunica, no yo; o retrocede hasta el cerebro para pensar, apartando mis propios pensamientos a un rincón del cerebelo. Este contrario también soy yo y se revela mutando mis sentidos, mis tersuras y callosidades, mis deseos y mis odios, creando nuevos opósitos que modifican mi fisonomía hasta el infinito, descubriendo a cada instante nuevas formas de tergiversarme, de contrariarme, de mutarme. Decir «yo como un bistec» es una falacia. Decir «tú comes un bistec» es una falacia mayor. Yo, y el del espejo, y el que fluye en mi interior, y el de mis manos al escribir, y el que saborea un chocolate en un atardecer lluvioso y solitario, todos y cada uno somos el mismo y, al tiempo, no somos más que la representación, no binaria, de un conjunto de colectividades encerradas en un solo espacio, este cuerpo, que muta de forma continua e irremediable. Nosotros nos levantamos cada mañana, nos miramos al espejo, desparramándonos hacia nuestro reflejo, como un cuerpo se derrama sobre otro cuerpo. Salimos a la calle y saludamos a otras colectividades, estudiando la manera de fusionar nuestros contornos, para crear así nuevas mutaciones extraordinarias. Vinculamos nuestro deseo a nuestro cuerpo con la efectividad de un potente adhesivo. Paramos, nos sentamos, miramos al frente, donde el espejo nos devuelve una imagen extraña y estúpidamente sintética y reclamamos en voz alta: Aterra pensar en la certeza de que, no sólo yo no soy yo, ni tú eres tú, sino que nunca lo fuimos. !

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Silvia Quezada

Las representaciones simbólicas de la muerte

De entre todos los temas melancólicos que la po mayor impacto. La idea es de Edgar Allan Poe, qu 1 creación literaria con singular acierto. Cuando un leza, consciente o no, se encuentra inmerso en u convierte en trinchera estratégica: todos somos fi ayer, tiene el poder de traspasar tiempos, espac de la descripción o aportar elementos demostrat del otro se convierte en ruptura dramática, es un 80

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en La voluntad del ámbar de Coral Bracho

oesía pudiera abordar, la muerte constituye el de uien reflexiona sobre éste y otros aspectos de la n autor fija por escrito un tópico de esta naturaun afán de inmortalidad. El filón de la muerte se finitos. El asunto poético trasciende hoy igual que cios y culturas. Sin que sea necesario hacer uso tivos, en su ser abstracto la carencia de la vida n conocimiento agudo. Cultura Transdisciplinar

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La poesía, uno de los caminos para entender la muerte, es abordada por la escritora mexicana Coral Bracho libro tras libro, sobre todo en los cinco primeros títulos, escritos entre los años de 1977 y 2003, en ellos se identifica el discurso de la finitud humana, en búsqueda por desentrañar ese misterio universal. La hipótesis de este análisis afirma que la poesía de Coral Bracho se ha ido entramando desde entre un hilo de muerte2 y aunque el tópico se toca desde diversas perspectivas, ocupa un lugar central en su producción completa, hecho comprobable al observar los nombres de sus volúmenes, en los que la fugacidad y la muerte campean: Peces de piel fugaz o El ser que va a morir. Estas páginas se dedican a La voluntad del ámbar y se presenta a modo de avance del libro La poesía de la muerte, a publicarse por la editorial de la Universidad de Guadalajara en 2012. Uno de los estudios ancilares para este trabajo es el realizado por Merlin H. Forster,3 quien ha entregado una compilación de poemas mortuorios escritos por autores de México, logrando un volumen clasificatorio: La muerte mexicana en la poesía, donde organiza las composiciones desde aquellas que encuentran en la muerte un motivo de humor, de espíritu popular sin desdeñar lo grotesco; se presentan a modo de elegía o epitafio; personifican a la muerte; toman el leit motiv del carpe diem; observan la presencia de la muerte en la vida o reflexionan la inmortalidad o la vida eterna en la muerte. Todas y cada una de estas taxonomías se verifican de forma poética en la obra de Bracho. Para su desglose, el análisis de los textos que ejemplifiquen este aserto tomará en cuenta cuatro niveles de apreciación: el explicativo, el analítico, el comparativo y el taxonómico. La parte final corresponderá a la clasificación del poema de acuerdo con las apreciaciones de Forster. La conciencia de establecer un formato tan esquemático se abona con el deseo de sistematizar lo más posible la exposición: El explicativo: buscará la conveniencia de no insertar todo el poema, sino las estrofas significativas, dando cuenta del resto del contenido a través de la dilucidación temática. El analítico: destacará los recursos de la composición, encontrando las especificidades de las herramientas utilizadas. El comparativo: relacionará el tratamiento del tema con la tradición literaria, con el interés de despejar si esa representación es una continuidad de los valores establecidos, o una revaloración que conduzca a la trasvalorización del concepto de la muerte. Se trabajará sobre todo con el concepto de intertextualidad, ya que se irá estableciendo la relación entre los textos de Bracho y aquellos que por su tema o coincidencias formales así lo ameriten. Se revisará la producción de Bracho no en forma cronológica, debido a que la conceptualización retórica del tema de la muerte no se vuelve compleja conforme la publicación de cada libro, sino que presenta saltos cualitativos: el cuarto título de la autora, La voluntad del ámbar, es el acercamiento más llano:

Definen a este libro la concreción, la síntesis y la difícil sencillez, incluso en franca coherencia con el título mismo y en congruencia con las virtudes ambarinas.4

La voz lírica utiliza una voz infantil para hablar del primer contacto con la muerte y para ello usa incluye una ronda o cancioncilla, tan característica en los labios de los niños cuando se encuentran con los primeros amigos para las primeras prácticas sociales, como se verá enseguida.

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La voluntad del ámbar La voluntad del ámbar, una frase nominativa que no concluye, porque no aparece verbo alguno que abra los espacios argumentales. Se asemeja a muchas de las construcciones de la poeta, que se enuncian, pero no cierran, son ambiguas. El lector debe interpretar. El ámbar es el recipiente natural de aquello que al dejarse envolver, se perpetua, aunque la fuerza la tiene el vocablo “la voluntad”, ya que el ámbar se subordina al primero. Representa el cuarto libro en orden de aparición en la bibliografía de Coral Bracho. En la estructura de los poemas se extraña el uso tan personal que la autora da a los signos de puntuación, en particular los corchetes, aunque usa en forma notable al encabalgamiento como preferencia formal.5 La voluntad del ámbar se compone de 36 poemas breves, de entre los cuales se selecciona a “Los murmullos” y “El amor es su entornada sustancia”, debido a que el tema de estas dos composiciones es la muerte.

Los murmullos Es un poema narrativo, cuyo el hilo conductor presenta las imágenes en forma argumentativa, causa-efecto: una niña sube una calle con dificultades, el síntoma del sofoco tiene un efecto posterior: la chiquilla amanece muerta. Una mujer de nombre Lorenza cuenta que a su esposo le duele la barriga, luego, muere. Los hechos provocan en la “narradora” asombro y temor, por lo que decide acostarse con las manos cruzadas sobre el pecho, por si el momento final la sorprende mientras duerme. En cinco estrofas se cuentan dos historias. A la primera, la de la niña Marta, se le interrumpe en su linealidad al insertarse la segunda anécdota (la muerte del esposo de Lorenza), y a su vez, a modo de collage, se inserta una cancioncilla popular, “Naranja dulce…” versos que tienen la función de sentenciar una verdad: no le des oportunidad a la huesa, porque si te ve acostado, te lleva: “Naranja dulce, limón celeste, dile a María que no se acueste, pero María ya se acostó, llegó la muerte y se la llevó.]”6 La audición es el sentido preponderante en esta “historia”. La vida se representa con los sonidos: murmullos, sollozos, voces imperativas (“Ándale, Ándale Marta”) conversaciones (Un día Lorenza nos dijo); el canto infantil, el escuchar aturdida los siseos frente a la puerta, el rezumbar de ese bisbiseo, (un bullir amarillo como de abejas) los sonidos como signos presentes de la vida, por mínimos que éstos sean, contrapuestos al silencio de los muertos, donde no hay vida no existe el sonido. El título “Los murmullos” remite a dos universos del imaginario mexicano: uno literario, cuyo referente es Juan Rulfo y su libro Pedro Páramo; recuérdese que Los murmullos, fue el primer título con el que Rulfo quiso llamar a su novela, porque ésta se constituía por las voces de los personajes muertos, murmullos que pueblan a Comala tras su destrucción. El segundo se refiere al fenómeno sonoro que surge con las rezanderas, el efecto letánico del murmullo, de la repetición que no se logra aprehender del todo, a pesar de la reiteración silábica, del vago entendimiento. “Los murmu-

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llos” se compone de cinco estrofas desiguales, es un poema breve de 38 versos blancos, enlazados con un tono conversacional. Su materialidad verbal acerca a la noción del intertexto puesto que la inserción de la cancioncilla y la modificación de la letra, diversa a la original,7 parece indicar que se juega desde niños con la muerte, aunque el impacto no mengua: Supe después que mi amiga había muerto. Se había acostado y había muerto. (p.45) La relación transtextual es implícita, dada la copresencia de la canción popular en la estructura libre del verso: “Naranja dulce, limón partido”, cuya transformación a limón celeste, éste último adjetivo calificativo en clara referencia al cielo, lugar a donde van los niños que mueren. La intertextualidad por alusión deja ver los enunciados temáticos conforme avanza la letrilla: dile a María que no se acueste, / pero María ya se acostó, / llegó la muerte y se la llevó.”8 En la letra original de “Naranja dulce” las alusiones son amorosas, “dame un abrazo que yo te pido”, aquí se sustituyen por alusiones fúnebres. La discursividad enriquece la experiencia del juego. La primera persona del poema considera al funesto suceso como un tema para reflexionar durante el día, dedicado a la contemplación del muro descascarado de la casa de la niña muerta. La noche es el espacio temporal para tomar precauciones:

En la noche cruzaba las manos sobre mi pecho, como las santas. Así, si me moría de noche, como Marta, podría irme al cielo. (p. 45) Es así que la combinatoria del juego con el azar de la vida se hace presente. El efecto fantasmal producido por el intertexto deja ver que para morir no es necesario ser viejo, ni estar enfermo. La Muerte9 toma desprevenidos a sus receptores. La creencia de un espacio existente después de la muerte está explícita: el cielo, siempre y cuando se actúe como una santa. Se presenta aquí la simulación, se muestra inocencia, y al mismo tiempo, una no-dimensionalidad del verdadero destino final. La elección de la forma del poema hace verosímil a la voz infantil, quien se vale de la reconstrucción de la ronda y de la imagen poética para permitir al lector la visualización del cuadro plástico. Uno de los aspectos fundamentales resulta del cromatismo textual, que gira en torno al color amarillo, cuya tonalidad, de acuerdo con el Diccionario de los Símbolos, es un color: Intenso, violento, agudo […] difícil de entender […] se afronta en nuestra piel que se vuelve también amarilla al acercarse la muerte.10 La gradación, que va de la intensidad al punzante del agudo vivo contamina la tonalidad del momento ido, de aquello que se recuerda con vaguedad, aunque de forma vital. Una vez más la connotación del amarillo, color solar, es relacionado con el oro de los alquimistas:

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¿o es el recuerdo del vestido amarillo, pálido, también, contra la luz del muro?) (p.44) Lo amarillo está en el aire, en la atmósfera mortuoria, en una claridad cegadora, que relumbra, no deja concentrarse, parece envolver la visión pura: frente a mi puerta, los murmullos. Un borbollón de gente, un bullir amarillo, como de abejas, rezumbaba y fluía. entre la miel espesa de perfumes y luz, (p.45) El conocimiento de la muerte adquirido en la niñez remite al viejo silogismo filosófico: Todos los hombres son mortales; / Sócrates es hombre/ Luego/ Sócrates es mortal. La condición de niña y de poseer una “barriga”11 hace de la niña del poema una identidad susceptible de morir y en gesto previsor de protección ante el tesoro de su alma, cruza los brazos. El juego, la religiosidad, son parte sustancial del universo cultural de la niña en el poema, quien por falsa imitación repite la letrilla de una canción y el gesto atribuido a las santas. La ubicación de este poema dentro de la muerte se da en tono leve, popular o grotesco, de acuerdo con la agrupación que Forster realiza. El asunto, a la vez, recurre a la presencia de la muerte en vida. El testimonio se presenta de forma real, con argumentos sencillos: “con una gracia simplista el efecto universal de la muerte”12. La muerte igualadora, que llega a hombres o niños, particulariza su decir y envía a un famoso hipotexto de Horacio, que aunque se refiere a las clases sociales, conserva el color asignado a la muerte y no deja de afirmar la condición igualitaria, cuando afirma: La muerte amarilla va igualmente A la choza del pobre desvalido, Y al Alcázar Real del Rey potente 13 En el texto de Bracho no se discute el poder o la pobreza, sino los diversos estadios de la vida. Hay un garbo infantil que conduce a una verdad innegable: todos morimos. No se da en los versos de Coral Bracho innovación conceptual, el valor de ser finitos e iguales ante la muerte, se impone. Fray Luis de León aclara: Un filósofo diría desnudamente: Todos somos mortales, pero un poeta dice la misma verdad, pintándola con vivos colores.14 La apostura del poeta puede engalanar hasta el barro más sucio, conceptualizando.

El amor es su entornada sustancia El lugar donde habitan los muertos denota un sitio no convencional: no el cielo, no el centro de la Tierra, sino un Tiempo. Los vivos pueden transitar ese sitio dificultoso, confuso, si poseen la “contraseña”: el Amor. El título luce incompleto. No aclara a quién entorna. En este poema el espacio, el dónde, se transforma en el cuándo: El Tiempo. No se trata de un Tiempo convencional, por lo que

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su transcurrir es indeterminado, pero el amor tiene la facultad de clarificarlo, sin importar que el paisaje parezca boscoso o sea nocturno. El orden cronológico de la vida se pierde al presentarse la muerte. La composición se presenta en un solo bloque, una larga estrofa de versos desiguales, el tema: la búsqueda de la ruta de comunicación con los muertos. El amor con “su entornada sustancia” posibilita el viaje: Encendido en los boscajes del tiempo, el amor Es su entornada sustancia. Abre […] senderos y senderos inextricables. Es el camino de vuelta de los muertos, el lugar luminoso en donde suelen resplandecer. (p.62) Uno de los elementos clave de esta composición yace en la luz: los muertos resplandecen y tocan con dedos ígneos los senderos: “senderos y senderos inextricables”, o en medio de un “mar de hondos follajes inexpugnables”; el paisaje es complicado, y en su equívoco el amor es la luz para mirar el sendero. El contraste del medio ambiente se da en la descripción del sitio por parte de quienes lo habitan: […] Así nos dicen al oído: del viento; de la calma del agua, y del sol que toca, con dedos ígneos y delicados la frescura vital. Así nos dicen (p.62) En el mundo de los muertos hay viento, agua, fuego, sólo la tierra no se nombra, porque la extensión evoca la topografía marina. El otro elemento distintivo lo conforman las imágenes auditivas: “Así nos dicen al oído:” “Así nos dicen con su candor de caracolas”. (p.62) susurros que aproximan los linderos de la vida y de la muerte. En ese sitio no se mencionan las sombras, ni la oscuridad, los muertos habitan un espacio grato, de naturaleza excelsa, aunque el hecho de que sus dedos sean ígneos, los acerca a un mundo mineral. Este lugar luminoso se puede entender en sueños.15 Sólo así, de noche, nos es dado ver y encender (p.62) SI para Friedrich Leopold von Handerberg Novalis, la luz reina en la naturaleza, como una fuerza que transforma:

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Anuda y suelta lazos infinitos, ciñe su imagen celeste a cada criatura de la tierra. –Su presencia sola abre el prodigio de los reinos del mundo. 16 El amor en Bracho es visto como el vínculo necesario para establecer comunicación entre vivos y muertos, tópico que había sido plasmado en la literatura por Fray Luis de León, aunque su amor sea místico o humano, cuando escribe: No sufre larga ausencia, no sufre, no, el amor que es verdadero; la muerte y su inclemencia tiene por muy ligero -medio, por ver al dulce compañero. 17 El punto de contacto intertextual más evidente se relaciona con dos poemas de Paul Valéry, “Ana” y “La joven Parca”. En “Ana”, aparecen los dedos ígneos de los muertos, ahora como parte de una “anciana de los dedos de fuego / que las persianas hienden”18 y en “La joven parca” podemos leer el entorno marino donde la esposa del Sol, de la Luz, (la conciencia) aguarda, con ausencia total de brillo, hasta que al Sol le sea dado reflejarla: Pregúntate a lo menos por qué sordo arcaduz, Vuelves, de entre los muertos, por la noche a la luz. 19 El camino de vuelta de los muertos en Valéry se propone por un arcaduz (un caño por donde se conduce el agua), mientras que en Bracho ese sendero simplemente es inextricable. El poema brachiano toca a la inmortalidad al considerar la vuelta de los muertos. No se explica si se trata de una resurrección, solo se habla de una “vuelta” que transita hacia el retorno. De acuerdo con la taxonomía de Forster, esta composición ofrece la idea de la inmortalidad del género humano. Hasta ahora, lo único sabido de la muerte ya había sido sugerido por un canto anónimo prehispánico: de ella nadie regresa.20

Conclusión La muerte en la literatura fue por siglos un medio para provocar un comportamiento moral; en la obra de Bracho es el motivo que deriva hacia la exaltación del gozo. La figuración es destituida de su apariencia hórrida, para investirla como signos del todo humanos. La sustitución de sus valores se verifica a través de la transformación de su entorno y de su conducta. No hay un conflicto de valores, sino una resignificación. La particularidad del tratamiento de la muerte reside en que es un tema que se trabaja en todos sus libros, con singular profusión. Bracho trata de conciliar al lector con la muerte presentándola como “amenidad” y colocándolo como espíritu superior que puede afrontarla. En Bracho sólo hay vida en la vida y no después de la muerte, aunque ésta sea una constante en la memoria de los vivos. La muerte es sustituida como figura hórrida y futura, para ser estampa tierna y presente. No hay un conflicto de valores, sino una resignificación, una transvalorización.

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En Coral Bracho la muerte se apersona en el ámbito de alcoba, de acuerdo con la antigua díada de Thanatos y Eros, presupuesto desarrollado con amplitud por Bataille; En las composiciones transcritas se observa una trasgresión no sólo temática, sino discursiva, donde campos de conocimientos diversos se entrelazan para un mismo fin. La omisión de género a la que somete a sus sujetos líricos hace ver que su poesía se aposta más allá de las categorías de género, aunque parezca imposible, separarse a veces, de su naturaleza de mujer. El amante se convierte en objeto palpable para la voz femenina del poema, dueña de su deseo y su decir, a pesar de que éste se encuentre envuelto en metáforas sublimizadoras, o si se quiere revestidas de cierto pudor. Los marcos de referencia de la teoría feminista exigen mayores acotaciones, puesto que muchas de las mujeres se adueñan de expresiones que no tienen puntos de contacto con la oposición a la sociedad patriarcal. ! Referencias 1. El texto lleva por título La filosofía de la composición seguida de El Cuervo. (1997). México, Ediciones Coyoacán. p.18. 2. El verso pertenece al poema “Sedimento de lluvia tibia y resplandeciente” del libro Peces de piel fugaz, (1977). México, Consejo Nacional para la Cultura. p.12. 3. FORSTER, Merlin H., La muerte en la poesía mexicana. (1970). México, Editorial Diógenes. 4. ARGÜELLES, Juan Domingo, “La voz invitada. La voluntad del ámbar”, en el Suplemento cultural de El Universal, México, p.1. 5. Es notable la influencia del norteamericano Cummings (1894-1962), quien caracterizó a su poesía con la presencia de juegos surgidos de la puntuación, las mayúsculas y minúsculas, sin rigor gramatical. La poesía dramática de Coral Bracho tiene otro punto de contacto con la preferencia hacia el teatro por parte del autor, quien respira con silencios poco habituales en la poesía. Quizá el poema “bright” de Cummings, sea uno de los más significativos para advertir, por ejemplo, un juego tipográfico que haga resaltar el brillo de las letras aludidas, el ritmo parpadeante y el corte inusual del verso: bRiht s??? big / (soft)/ soft near calm / (Bright) /calm st?? holy / (soft briGth deep) / yeS near sta? calm star big yEs/ alone /wHo / Yes / near deep whO big alone soft near / deep calm deep / ???? Ht ?????T) / Who (holy alone) holy (alone holy) alone. Cummings, Edward (2000).e .e. cummings. Madrid: Visor, p.76. 6. BRACHO, Coral, La voluntad del ámbar. (1998). México: Era. p.44. A partir de esta cita se colocará enseguida de ésta el número de página del libro que se está analizando, para mayor comodidad del lector. Las comillas de la estrofa pertenecen al texto original. 7. El texto original, de acuerdo con la tradición, dice: “Naranja dulce, limón partido, dame un abrazo que yo te pido, si fuera falso mi juramento en otro tiempo se olvidará.” 8. La alusión de acuerdo con G. Genette es: “un enunciado cuya plena comprensión supone la percepción de su relación con otro enunciado al que remite necesariamente tal o cual de sus inflexiones.” Genette, Gérard. (1989). Palimpsestos. La literatura en segundo grado Madrid: Taurus. p.10. 9. La Muerte, con inicial mayúscula, refiriéndonos a la personificación. 10. CHEVALIER, Jean y Alain Gheerbrant. (1993).Diccionario de los símbolos. Barcelona: Herder. p.87. 11. Es pertinente señalar que la amiga de la voz lírica muere de un dolor de barriga.

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12. FORSTER, Merlin H., La muerte en la poesía mexicana, p.12. 13. HORACIO. (1970).Oda 4 del libro I, traducción de Fray Luis de León, Madrid: s.e. 14. citado por DIEZ GONZÁLEZ, Santos, Instituciones poéticas: con un discurso preliminar en defensa de la Poesía, (1793).Madrid: s.e. p.29. 15. Las virtudes del sueño han sido estudiadas por Christopher Maurer en “La poesía amorosa” localizable en la página de cervantesvirtual.com, donde destacan las siguientes ideas: el sueño alivia el dolor físico y psíquico, desata el alma de los sentidos exteriores, es, como expresa Quevedo: una doctrina cotidiana de la muerte. 16. NOVALIS, Friedrich. (1999).Himnos a la noche. México, Ediciones Coyoacán. p.10. 17. LEÓN, Fray Luis, (1997) “Oda XX. A Santiago”. Poesía, Madrid: Cátedra. p.229. 18. VALÉRY, Paul. (1996), “Ana” en Poemas, Madrid: Visor de poesía. p.25. 19. Ídem, p.64. 20. El canto anónimo prehispánico, epígrafe de La Muerte en la poesía mexicana, Merlin H. Forster; dice: “El río pasa, pasa: / nunca cesa. / El viento pasa, pasa: / nuca cesa. / La vida pasa, nunca regresa.

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Ludovic Clérima

Infancia Diciembre 90. Mi primera Navidad. Tengo once meses. La fotografía, tomada a nivel del suelo, oculta todas las decoraciones de Navidad, que por lo general adornan el hogar. Sentado en la alfombra gris, pensativo, fascinado por el dispositivo que avanza hacia mí, o por la persona que lo lleva… puede ser mi madre… o esa otra mujer cuyas rodillas están fuera del alcance de la mano derecha… Se distinguen solo cuatro de sus dedos y sus medias… Parece que ella aplaude… Ni siquiera parece que les preocupen los regalos que me rodean, y pasan frente a mí. Creo distinguir seis (los otros parecen ocultarse en el otro lado de la fotografía). Dos de ellos, rodeados por un listón del mismo color, me recuerdan los paquetes de los dibujos animados, que tal vez se sienten con derecho de irrumpir en escena… Una criatura –mitad oso, mitad leopardo- ha de ser del doble de mi tamaño, y parece que vive sobre la imagen: su cabeza, cerca de mi oído, su pata sobre mi hombro, parece murmurarme palabras de amistad… esta puede ser la razón por la que no siento miedo…. La bestezuela llamada Cuscús –la he bautizado demasiado tarde- ya que a los once meses no creo posible haberlo hecho. Este peluche enorme se detuvo en su tamaño y llegó a ser ahora un colgajo sobre la solapa. Antes era muy grande en la foto, o mejor dicho yo era muy pequeño: mi cuerpo, al lado del suyo era ínfimo. No se puede ver más que mi cabeza, mirando con atención una serie de eventos que ahora no entiendo… !

[Traducción de Juan Arturo Salas López]

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Ludovic Clérima

Enfance Décembre 90. Mon premier Noël. J’ai onze mois. La photo, prise au ras du sol, cache toutes les décorations de Noël, qui d’habitude, habillent la maison. Assis sur la moquette de couleur grise, j’ai l’air pensif, fasciné par l’appareil que l’on pointe devant moi (ou par la personne qui se tient derrière l’objectif… Ma mère peut être… Ou par cette femme dont les genoux débordent du cadre sur le côté droit. On ne distingue que quatre de ses doigts ainsi que ses collants. On dirait qu’elle applaudit). Je n’ai même pas l’air de me soucier des nombreux cadeaux qui m’encerclent et m’arrivent à hauteur du front. Je crois en distinguer six (d’autres sont peut être cachés de l’autre côté de la photographie). Deux d’entre eux, bleus, entourés d’un ruban de même couleur, me rappellent les paquets de dessin animé. Peut-être viennent-ils du personnage morcelé à droite ? Une créature mi- ours mi- léopard m’enlace sur la photo. Elle doit faire au moins deux fois ma taille, et parait si vivante sur l’image. Sa tête près de mon oreille, sa patte posée sur mon épaule, elle semble me murmurer des paroles d’amitiés (c’est peut-être pour ça qu’elle ne me fait pas peur). La bête se nomme Couscous (j’ai dû la baptiser beaucoup plus tard. Je ne pense pas qu’à onze mois on puisse déjà parler de couscous). Cette peluche, énorme sur le papier, n’a pas cessé de rétrécir au fil des années, jusqu’à devenir cette chose en lambeau posée, aujourd’hui encore, sur mon lit. Elle est pourtant si grosse sur la photo, (ou peut être est-ce moi qui suis trop petit) que mon corps disparait, tout entier, sous le sien. On ne voit plus que ma tête, observant avec attention, une série d’évènements que je ne comprends pas. !

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Daniel Muñoz

Olivia en manchamanteles A Mireya Buenrostro Baen

Debe parecernos vergonzoso, a quienes profesamos la gastronomía, que nuestra labor ha sido constituida por el interés que otras disciplinas han tenido acerca de nuestro quehacer ante los fogones mientras nosotros nos dedicamos, casi de manera exclusiva, a renovar las energías del estómago —«Venite ad me omnes qui stomacho laboratis et ego restaurabo vos»—, ciertamente, con gran destreza y artificio; con la salvedad de algunos preclaros maestros del fuego y la sartén quienes, atendiendo la divisa de Bartolomé Leonardo, bien han podido «filosofar y aderezar la cena», todos los demás sólo han sabido aliñar la merienda. Mi intensión es razonar acerca de la gastronomía desde la gastronomía misma, aprovechando para ello aportaciones de otras áreas del conocimiento; reconozco que el objeto es amplio y profundo, para lo cual sería necesaria no una sino dos vidas dedicadas a su estudio; no obstante se me presenta ahora la oportunidad de hacerlo y he de aprovecharla, por este motivo he elegido el texto de Italo Calvino, Bajo el sol jaguar, para comunicar mis impresiones e ideas, las cuales, no pretenden ser soluciones. De esta manera intento acceder al fenómeno gastronómico desde lo más elevado: el canibalismo; pero al tipo que parece sugerir el autor: el canibalismo afrodisíaco. Esto no sólo me permite reflexionar acerca de los hábitos antropófagos, sino que a su vez me permite defender la postura de que el canibalismo satisface complejas inquietudes psicológicas y, para nada, caprichos palatales.

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Tomad y comed este es mi cuerpo Y tomando el cáliz lo bendijo y dióselo, diciendo: bebed todos de él porque esta es mi sangre. Mateo XXVI, 26-7 La cena que recrea y enamora. San Juan de la Cruz His stooping to such a coarse morsel, was only a sudden sally of lust, on seeing a wholesome looking, buxom country wench, and no more strange than hunger, or even a whimsical appetite’s making a fling meal of neckbeef, for change of diet. John Cleland Si se observa de manera horizontal la gastronomía es la comunicación del hombre con el hombre; si es de manera vertical, se trata de la comunicación del hombre con la divinidad. En el primer eje se ubica la relación no sólo del hombre con sus semejantes sino consigo mismo porque nos permite nutrir nuestro cuerpo por medio de los alimentos; hasta este momento nada nos diferencia del resto de las bestias, de los vegetales e incluso de las máquinas, porque debemos entender que los cuerpos de cualesquiera de estos seres requieren sustancias alimenticias que les permita subsistir. El segundo eje es exclusivo del hombre, en la medida que ritualiza y carga de significado el acto de alimentarse. No es una vacilación del lenguaje o simple capricho lingüístico que exista, en varias lenguas, una diferencia entre los verbos alimentar y comer, que, en definitiva, participan de la misma acción: proporcionar al cuerpo alimento; sin embargo persiguen fines diferentes. El verbo “alimentar” está relacionado con acciones como “nutrir”, “criar”, “proporcionar sustento” o “subsistir”, no precisa sino de un cuerpo que busque la saciedad del hambre para continuar su vida. Por otra parte el “comer” desde su origen etimológico sugiere un

acto social: comĕdĕre (formado por la preposición cum, y el verbo ĕdĕre, todo lo cual quiere decir «comer en compañía de alguien» o, simplemente, «comer con…»). La palabra alimentar no presenta mayor cuidado, se entiende como una necesidad que debe ser cubierta para el buen desarrollo del organismo. Sin embargo, “comer” posee otras acepciones, caras a nuestro trabajo de investigación, porque para los latinos comĕdĕre lo mismo servía para “comer” que para “devorar”, “consumir”, “desbaratar”, “masticar, desmenuzar y tragar”. Acciones ciertamente violentas pero ceñidas a un acto social reglamentado el cual se coloca en un nivel superior con respecto al anterior, en la medida que en éste se involucra no sólo la nutrición del cuerpo sino del alma. Podrá parecer pedante afirmar que el acto de comer encuentra su cuna en las mesas de las élites mientras que el de alimentarse nace entre las clases obreras; no obstante podemos plantearlo de otra manera: para alimentarse o alimentar al cuerpo el requisito es el trabajo, la labor; en tanto que para comer se precisa del divertimento o del ocio. Imagino, por ejemplo, los trabajadores de cualquier época que necesitan ingerir alimento para no desfallecer, su dieta no posee artificio; sin embargo en períodos de fiesta su alimentación está señalada por una cocina ritualizada. Mas no será mi postura hacer una reflexión “desde abajo”, como lo propone el historiador G. Lefebvre, sino señalar la relación que encuentro entre la clase poderosa y el acto de comer. No se pueden negar las prácticas antropófagas de las civilizaciones precolombinas. Sin embargo, el canibalismo de estas y otras sociedades no es un hábito alimentario sino una práctica ritual. Claude Levi-Strauss distribuye la alimentación en tres categorías: agrícola, cazadora y caníbal. El canibalismo tribal es un concepto mitológico:

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Un mito timbirá (M71) confirma que un obscuro sentimiento de culpa se liga a una técnica agrícola que convierte cierta forma de canibalismo en condición preliminar de una alimentación civilizada. El héroe es un indio accidentalmente quemado en su jardín por haber pisado el tronco de un árbol derribado que seguía consumiéndose por dentro [los artigadores primitivos del Brasil prendían fogatas en el pie de árboles para debilitar la madera y que cediera a sus precarias hachas] La herida se considera incurable y el hombre habría muerto si no fuese por fantasmas bienhechores (los de sus abuelos) que acudieron a socorrerlo. Pero haberla sufrido y haberse salvado vuelve al hombre capaz de curar a su vez los violentos dolores abdominales debidos a la ingestión de carne asada llevada a la boca con manos sucias de sangre de la carne: dolores internos en vez de herida externa, pero resultantes también de la conjunción de lo muerto y lo vivo.1 Como se puede apreciar, el canibalismo no es una práctica humana habitual, antes bien está vedada para el resto de la sociedad aún y cuando pertenezca a pueblos que la practiquen. El sacrificio y la ingesta de humanos participan de ceremonias religiosas con víctimas que suponen gratas al numen que se inmolan; víctimas escogidas por sus cualidades: su belleza, su juventud, su bizarría, entre otras. La visión que ofrece el cronista Juan Díaz, que si bien no la entiende y la censura, deja a la posteridad un relato que apoya la tesis de antropólogos como Levi-Strauss. Y otro edificio de hechura de torre, redondo, de quince pies de ancho, y encima un mármol como los de Castilla, sobre el cual estaba un animal a manera de león, hecho asimismo de mármol, y tenía un agujero en la cabeza en que ponían los perfumes; y el dicho león tenía la lengua fuera de la boca, y cerca de él estaba un vaso de piedra con sangre, (…) cerca del ídolo, estaban muertos dos Indios de poca edad envueltos en una manta

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pintada (…). Cerca de estos Indios muertos y del ídolo había muchas cabezas y huesos de muerto, y había también muchos haces de pino, y algunas piedras anchas sobre las que mataban a los dichos indios.2 Esta descripción nos ofrece un panorama más amplio sobre el canibalismo de estas sociedades, las cuales conciben, además, una deidad hematófaga y cuyos iniciados participan de ese festín. En razón de este hecho, más teológico que culinario, León-Portilla recuerda el encuentro entre Cortés y los enviados de Moctezuma. Cuando el timorato Moctezuma supo del arribo de gente desconocida a las costas de su Imperio, envió una embajada de cinco hombres para entrevistarse con los forasteros. Estos embajadores tenían la obligación de observar y mencionar detalladamente cómo eran aquellos hombres. Moctezuma ordenó, primordialmente, atender su alimentación. El momento de la incomprensión del otro plugo al destino que iniciara por la alimentación. El Emperador mexica trató de averiguar la cualidad de los recién llegados a través de sus hábitos alimentarios; acaso los paremiólogos imperiales le recordaron al oído «en la forma de agarrar el taco se conoce al que es tragón». Moctezuma ordenó a Pinotetl, señor de Cuextlan, agasajar a los extraños con las mejores y más variadas viandas: las diestras mujeres de la ciudad molieron gran cantidad de maíz para preparar preciosísimos tamales y tortillas de circunferencia incorregible; se cocieron frijoles aromatizados, seguramente con epazote; se guisaron todo género de aves; la barbacoa de venado se envío envuelto en pencas de maguey; se asaron conejos; cocieron huazontles para guarnecer todos estos manjares; se llevó también molcajetes con diferentes salsas de chile molido por si acaso los convidados deseaban aliñar la comida; y para que no faltara nada, aún se mandó variedad de frutas para endulzar el paladar.


La primera Comida de Estado del Imperio mexica ofrecida a un extranjero, no obedecía tanto un acto hospitalario, mucho menos al protocolo diplomático, sino un hecho inquisitivo, deseo de despejar las dudas y angustias del Emperador: «Si viéredes que comen de todo género de esto, verdaderamente es el que aguardamos Quetzalcóatl, y en viendo que todo esto no quieren comer, en esto conoceremos que no es él»3 A su regreso los enviados dijeron a Moctezuma lo bien recibido que habían sido su banquete y le comentaron que las viandas de los forasteros «son como alimentos humanos: grandes, blancos, no pesados, cual si fuera paja. Cual madera de caña de maíz, y como la médula de caña es su sabor. Un poco dulce, un poco enmielado, se comen como miel, son comida dulce»4. Confuso el Emperador, mandó una nueva embajada con víctimas para sacrificarlos «quién sabe si quisieran beber su sangre»5 pero aquellos, horrorizados, desecharon con nauseas la comida embebida en sangre humana. No nos debe pasar desapercibido, para un lector atento, que estas crónicas refieren la práctica del canibalismo como un acto ritual reservado para el paladar de los iniciados. De esta manera se confunden cocina y templo, cuchillo y pedernal, cocinero y sacerdote, comensal y Dios. No es para nada fortuito que Calvino señale el itinerario de sus protagonistas por centros ceremoniales: Monte Albán, los templos de Palenque, el templo de las Inscripciones, el del Sol y el de la Cruz Florida, e incluso hospeda al matrimonio de extranjeros en un antiguo convento que funge como hostal. Todos estos sitios otrora dedicados a la comunicación con lo divino han sido silenciados por el tiempo, parecería que no hay almas que reconozcan su antigua grandeza y significación. Algunos intentan, como Olivia, inquirir acerca de sus enigmas, porque sospechan que hay algo velado para quienes no comprenden sus miste-

rios; sólo se aproximan a ellos por débiles medios como el guía simiesco de Monte Albán o la inscripción poco reveladora del cuadro del ex convento de Santa Catalina. Otros, como su pareja, no logran penetrar los misterios que subyacen a las culturas mesoamericanas. Bajo el sol jaguar, digámoslo de una vez, narra un viaje espiritual, más importante que el geográfico pero también refiere un rito de iniciación para el postrer sacrificio. Hemos introducido el concepto de sacrificio al de canibalismo, por tal motivo, es necesario incurrir en la filosofía de Georges Bataille, quien situó en el centro de su análisis filosófico el erotismo y la transgresión. Para Bataille el erotismo es una violación del ser de los amantes, una violación que linda las márgenes de la muerte, del homicidio o, para ser justos, del sacrificio; de esta manera la concepción de lo erótico se fundamenta en el hecho de que el erotismo es un «método de disciplina interior que pretende sobreponer la conciencia a la posibilidad ineluctable de la muerte mediante su simulacro en el acto sexual»6. Conviene conocer la descripción del sacrificio que aparece en el Códice de Dresde. En el texto náhuatl aparece el siguiente relato de la muerte de una mujer que representa el papel de la diosa Huixtocíuatl: (…) La colocaron sobre la piedra de sacrificio. La extendieron boca arriba. Se apoderaron de ella; tiraron y extendieron sus brazos y piernas, inclinaron hacia arriba grandemente su pecho, inclinaron hacia abajo su espalda estiraron tensamente su cabeza hacia la tierra. Y se lanzaron sobre su cuello con la boca fuertemente apretada de un pez espada, llena de púas y espinas; espinosa por ambos lados. Y el sacrificador estaba ahí, se puso de pie; después de lo cual le abrió el pecho, la sangre salió a borbotones, brotó hacia lo alto mientras se derramaba, mientras hervía. Y hecho esto elevó el corazón como ofrenda y lo colocó en la jarra verde, llamada jarra de piedra verde.7

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No podemos negar que la descripción que hemos presentado guarda una estrecha relación con el acto sexual, por ello no debe parecernos fortuito el que la víctima sea una mujer y el verdugo un hombre, quien permanece erecto mientras la mujer ha sido obligada a adoptar una postura eróticamente sugestiva. Posturas y agitaciones que Olivia recreará cada vez que come un nuevo platillo de la enorme minuta mexicana. También nos resulta más clara la imagen de los religiosos de lo que, seguramente, fue el refectorio del convento de Santa Catalina: el erotismo está presente bajo tres formas: el erotismo de los cuerpos, el erotismo del corazón y el erotismo místico, como el que profesaban entre sí los religiosos del retrato: «La razón por la cual habían sido retratados juntos era el amor extraordinario (en la piadosa prosa española la palabra estaba cargada de su aspiración ultraterrena) que uniera durante treinta años a la abadesa y a su confesor»8. Muerte, acto sexual y sacrificio caníbal, en todas ellas está presente la víctima; en todos aparece el sacrificador. El acto sexual no puede estar alejado de las prácticas rituales del canibalismo (de ser comido) porque en ambos se alude a la muerte y a la posibilidad inherente al cuerpo de desaparecer. Es por ello que el erotismo y el comĕdĕre caníbal comparten características esenciales, a saber, la violencia, la violación de la interioridad del cuerpo humano, la profanación de las estructuras vitales, el atentado contra la interdicción, la fascinación por el suplicio y el éxtasis místico; devorar la carne, masticarla, tragarla, confundir ambas esencias. En Bajo el sol jaguar, el protagonista desconocía que la comida es la forma de expresar no sólo la unión comunitaria, sino la unión divina; al compartir los alimentos se necesita de rituales y ceremonias que faciliten el contacto entre los convidados; el sitio donde Olivia y su pareja comparten los alimentos —la mesa— paulatinamente se irá convirtiendo en espacio de peni-

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tencia y de purificación; ahí, sobre los manteles la comida se transformará en algo sagrado. El tálamo, la piedra de sacrificios, el altar cristiano y la mesa tendida, se confunden en una sola. Sin embargo, religiones como la mexica estaban destinadas a modificar gran parte de sus ritos y ceremonias, bien es cierto que el sacrificio humano ha estado presente en la génesis de toda civilización —Abraham iba a sacrificar a su hijo por orden de su Dios—, sin embargo el consumo de la carne humana es uno de los tabúes más fuertes y vedados por la humanidad. El tabú, lo sabemos, se expresa invariablemente por símbolos, es por ello que, como sugiere Bataille, «el cadáver y la posibilidad ontológica que tenemos todos de convertirnos en carroña es lo que constituye no sólo la prohibición en contra de la cual se ejerce la violencia desatada por el erotismo sino su prefiguración mediante el acto sexual, su fin último»; en otras palabras, en tanto el canibalismo es una prohibición social, la actual gastronomía mexicana, cuyos sabores «tenían la función de exaltar aquel sabor [el de carne humana], de darle un fondo digno, de honrarlo», es la imitación o simulacro de los platillos rituales con base en la carne humana, acaso por esa razón Olivia replicará que «La cocina es el arte de dar relieve a los sabores con otros sabores». Me parece pertinente ahora, recordar una curiosidad lingüística. Para los judíos conocer y amar se designan con el mismo verbo; de igual manera sucede con aprender y comer. Estas cuatro acciones se confunden: “conoceramar”, “aprender-comer” son absorciones físicas, relaciones carnales entre el ser y la materia; pero también se relaciona con el placer de la espera, al cual basta estimular para ser despertado. Menciono lo anterior porque el protagonista casi al final del relato advierte: «Mi error con Olivia era el de considerarme comido por ella, mientras que debía de ser, incluso lo era (siempre había sido) yo quien la comía. La carne humana de sabor más atrayente es la del


que come carne humana. Sólo nutriéndome vorazmente de Olivia dejaré de ser insípido para su paladar»9. El protagonista y narrador acepta que el acto de comer es una transmisión de sensaciones que nos permiten aprehender el mundo. Reconoce también que el sacrificio es una mezcla de angustia y frenesí, siendo este último más poderoso que la angustia siempre que sus efectos se puedan desviar hacia fuera, hacia otro. Por esa razón el protagonista ha de asumirse sacerdote y sacrificar a Olivia, para poderla devorar aderezada con aquella salsa poblana cuyo nombre no deja de parecer sugestivo si se acepta que para este par de amantes no habrá sábanas que ensuciar sino manteles que manchar. ! Referencias 1 Levi-Strauss. Mitologías I: lo crudo y lo cocido, México, Fondo de Cultura Económica, 2005, p. 153 2. J. Díaz. “Itinerario de la armada del Rey Católico a la isla de Yucatán, en la India, el año 1518, en la que fue por comandante y capitán general Juan de Grijalva. Escrito para Su Alteza por el capellán mayor de la dicha armada” en García Icazbalceta, Joaquín. Colección de documentos para la Historia de México. Tomo primero, México, Porrúa, 2004, p. 296-7 3. H. Alvarado Tezozómoc. Crónica mexicana, México, Leyenda, 1944, p. 521 4. F. Curiel Defossé (director). Visión de los vencidos. Relación indígena de la conquista, México, UNAM: Biblioteca del estudiante universitario 81, 2007, p. 38 5. Ibíd. p. 40 6. G. Bataille. Madame Edwarda, trad. Salvador Elizondo, México, Fontamara: Col. Cisne 56, 2007, p. 8

7. M. Harris. Caníbales y reyes. Los orígenes de las culturas, trad. Horacio González Trejo, Madrid, Alianza Editorial: Antropología, 2006, p. 146 8. I. Calvino, Italo. Bajo el sol jaguar, trad. Aurora Bernárdez, México, Tusquets: Col. Andanzas 104, 1998, p. 38 9. Ibíd., p 67 Bibliografía • Bataille, George. Madame Edwarda, trad. Salvador Elizondo, México, Fontamara: Col. Cisne 56, 2007 • Calvino, Italo. Bajo el sol jaguar, trad. Aurora Bernárdez, México, Tusquets: Col. Andanzas 104, 1998 • Curiel Defossé, Fernando (director). Visión de los vencidos. Relación indígena de la conquista, México, UNAM: Biblioteca del estudiante universitario 81, 2007 • Graves, Robert. Los mitos griegos, 2, trad. Esther Gómez Parro, Madrid, Alianza Editorial: Religión y mitología, 2001 • H. Alvarado Tezozómoc. Crónica mexicana, México, Leyenda, 1944 • Harris, Marvin. Caníbales y reyes. Los orígenes de las culturas, trad. Horacio González Trejo, Madrid, Alianza Editorial: Antropología, 2006 • J. Díaz. “Itinerario de la armada del Rey Católico a la isla de Yucatán, en la India, el año 1518, en la que fue por comandante y capitán general Juan de Grijalva. Escrito para Su Alteza por el capellán mayor de la dicha armada” en García Icazbalceta, Joaquín. Colección de documentos para la Historia de México. Tomo primero, México, Porrúa, 2004 • Levi-Strauss, Claude. (2005) Mitologías I: lo crudo y lo cocido, México, Fondo de Cultura Económica • Mártir de Anglería, Pedro. Décadas del Nuevo Mundo, México, José Porrúa e hijos, 1965

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José Carlos Barranco

CORRESPONDENCIA

(Las Cartas a Hans) I Antes siquiera de confiarte quién remite la presente, quisiera que la leyeras sin prejuicios ni temor, pues aunque te suene muy extraño, no sé qué decir a pesar que quiero decirte demasiado desde aquella primera vez en que te vi y quedé rendido a tu belleza; sobre todo al sonido de esas dulces aves que emigraron de tus ojos y sembraron en mi voz los nidos que obtuvieron del árbol seco de mi corazón.

A este punto, no sé siquiera cuál es la fuerza que me lleva a escribir esto, ni tampoco quiero que tomes a mal el atrevimiento, pues nunca tuve la intención de hacerte llegar esta carta si no hubiese vuelto el sentimiento que desde hace unos días me embarga al recordar cómo ingresabas a tu barca nuevamente mientras yo navegaba como faro en la deriva de la eternidad de tus colores registrando en mi bitácora todas las estrellas que nacían en la inmensidad como puntos inocentes de la ausencia, y tratando de reconocer con los mapas de piratas olvidados los cofres sumergidos de palabras que pudieran ayudarme a encontrar la isla invisible de tu rastro en espera de un segundo encuentro que hasta hoy tú y yo no sabíamos que habría de suceder. Me excedí al soñar contigo, robándote la vida y amaneciendo cada día en la inmensidad de algún pantano pidiendo por tu ayuda y obteniendo en recompensa

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la disminución de aquella deuda con la que yo esperé que pudieras encontrarme. Debo admitir que fue difícil vivir encadenado por cilindros esperando ver esa sonrisa asomándose por cada uno de los orificios de un bosque templado. Fue como caminar vendado sobre la telaraña fina por donde gotea la sangre de los descorazonados; ese bello manantial de promesas y herramientas tan secretas que como muestra irrefutable me llevaron a encontrar las coordenadas donde se escondían los legendarios soles de manchas tan perfectas. Te repito, bello anónimo, que con mi conducta no busco parecer ante ti un tonto ni mucho menos asustarte, pues eso implicaría percudir con mis premisas el oasis suave y terso que recubre el cementerio mágico donde juegan los infantes a crear esferas con la orquesta de tus huesos, procurando siempre la creación perfecta de trazos y diseños de aquel sublime mausoleo erigido bajo los planos resguardados por las proporciones áureas de tu ser. Perdona este atrevimiento nuevamente, y una disculpa así también para quien lea esta carta por error; porque sé que como cada ser humano, esta carta sólo siente como yo, y aquél a quien va dirigida conoce muy bien la textura de mis mares en los que nadó por unos segundos alejándose de la eternidad. De esta forma, sólo tú podrás reconocer, adorable anónimo, el olor a bosque y el sendero descuidado de quien escribe la presente tan sólo conociendo la caligrafía de los errores que muy pocas veces se dejan engañar por toda la gramática fundida en las minas de carbón. Yo sé muy bien que no esperas lo que desconoces, y tampoco quisiera interferir en la vida de los otros, por lo que no agrego rastro que me identifique con cualquiera (aunque para mí sería lo menos deseable), a menos que sepas descifrar a través de la autopsia de este texto, querido anónimo,

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las identidades y motivos del deceso de los cisnes, quienes han volado en busca de la epidemia, agradecidos por toda una vida el efímero instante en el que te atreviste a mirar a través del agua el reflejo de la luna frente a ti. Ha sido éste todo un privilegio y robaré conmigo cada hilo que con tanto esmero edificaron las arañas por milenios, apoyándome en sus estructuras para la construcción de una celda donde dejar colgado aquel hogar en el inmenso jardín que representas; lugar donde podré admirar cuadro por cuadro la escena en la que nos hubimos de conocer. Guarde esta llave si es que tienes problemas en abrir aquel armario de sensaciones que todavía desconoces; o al contrario, si las respuestas de lo que anhelas ya las tienes en tu mano, cierra aquel paraguas que inútilmente busca detener la caída de acentos y signos ortográficos que tú, falso remitente, ya tienes de sobra. Así que ya lo sabes: no me busques, no me espíes; no tienes de qué cuidarte excepto de no regar las semillas de tu belleza que florecen con el rocío de cada lágrima. Continúa tu vida que no volveré a ponerme en contacto (si es que alguna vez nosotros lo tuvimos). Sólo recuerda este momento hasta el momento en que lo olvides, pues por más que yo quisiera no puedo hacer nada para retener aquel misterio que me impide llegar a ti. A fin de cuentas no soy nadie, sólo las letras de un alfabeto que conoces pero que no sabes pronunciar, no porque seas carente de competencia alguna, sino porque las lenguas y los hablantes de este idioma

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hubieron de perecer hace mucho tiempo, quedándose olvidados en las páginas y pergaminos de tabaco para ser ofrendados en el fuego y convertirse en cientos de cenizas para que los dioses en busca de ilusiones llevaran mariposas de humo en sus pulmones, retirando así el sabor de aquellos besos que aún no han sido gastados. Querido anónimo, yo sólo veo tu rostro en el portarretratos vacío que me acompaña en esta estancia. Muchas gracias por haber dirigido tu inconciencia a mis pies, con los cuales tuve el privilegio de sostener unos minutos la carga de los astrónomos que predijeron el venir de la suave brisa que dispuso morir sobre nosotros. Cada vez que lo permito repito en mi mente aquel encuentro, buscando en cada pared de los ladrillos que conozco la sombra impresa que no puede quemar el sol, esperando repetir sin desconcertar sinapsis ni forzar los polos que mantienen en equilibrio el orden de la vida que nos ha sido concedida. Gracias finalmente por el tiempo que me ha sido permitido, espero no haberte retardado en cuestiones personales, pues seguramente, tú posees una vida más interesante que escribir a las sirenas sabiendo de antemano que la tinta no sobrevive bajo el agua. Me despido así, mi dulce anónimo, deseándote sólo más belleza de la que pueden los expertos en el arte representar en sus creaciones; y esperando en un futuro o en otra vida que tú y yo podamos conocer nuestras identidades y no sólo nuestros nombres. Por siempre tuyo, un simple anónimo.

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Andrea Olson

El mecanismo de las brujas: El otro poder, la otra cultura Una visión de género del personaje de la bruja

en El mecanismo del miedo Las brujas representan el miedo al poder de las mujeres, por eso se las aparta, se las demoniza y se las tacha de algo obsceno, porque son muy transgresoras, porque se atrevieron a vivir solas sin la protección de un varón.

Ana Cristina Herreros

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La bruja, una metáfora de la rebeldía femenina Como mujer, la bruja ha sido relegada dentro de la cultura patriarcal; se le despojó de su halo mítico y seductor de sacerdotisa y hechicera para estigmatizarla. Ahora se mueve en la periferia de la civilización, de la racionalidad, del poder y del bien. La bruja es una mujer marginada por partida doble: se le margina porque no se ajusta a la ideología religiosa dominante (venera las deidades paganas y rinde culto a la Naturaleza) y porque aparece como la antítesis de la figura angelical y sumisa que el mundo masculino impuso a la mujer (la bruja maneja las fuerzas naturales, opera sobre el porvenir, se le asocia con pulsiones fuertes, posee conocimientos y sexualmente asume un rol activo). En el imaginario colectivo, la bruja se ha vuelto una de las imágenes simbólicas que intentan representar algunos de los complejos aspectos de lo femenino, en particular de su faceta negativa (al menos negativa desde la visión masculina). Al respecto, Lagarde (2003) afirma que: “Bruja en la cultura patriarcal es un insulto, una satanización, y un estigma; quien es bruja se coloca en la parte mala del mundo, porque la bruja encarna simbólica y míticamente a la malamujer: malamadre, madrastra, mujer erótica” (p. 729). Desde distintas perspectivas, su imagen se bifurca porque “[l]a bruja es una imagen ambivalente, cargada de negatividad pero también fuente de poder necesaria en ciertos casos” (Perceval, 1995, p. 48). Las concepciones que se tienen acerca de la bruja van desde la mujer perversa asociada a las fuerzas oscuras hasta la de la sabia que es “la primera en rebelarse contra la degradación de la mujer, la fundadora del progreso y la ciencia” (Pacheco, versión digital). Sea cual sea la imagen que adopte, la bruja constituye una de las representaciones de la mujer recurrentes en el folclor y el arte de distintos

pueblos del mundo. En especial, la literatura fue un espacio propicio para que se convirtiera en un personaje mítico. Como la imagen popular de la bruja, el personaje literario comparte el simbolismo de lo otro, de lo que es antagónico, de lo marginal: las brujas suelen ocupar el rol de adversarias, de quienes se oponen al orden establecido en la diégesis. Este rasgo define la caracterización compartida por la mayoría de las brujas de la literatura universal, desde Circe, Medea, las Hermanas fatídicas o brujas de Macbeth y Celestina, hasta las protagonistas de sagas actuales como La guerra de las brujas, de Maite Carranza; Las brujas Mayfair, de Anne Rice, o Charmed, de Constance M. Burge, por mencionar algunas. En la literatura mexicana, asimismo la bruja se ha posicionado como un personaje trascendental: Escritores como Carlos Fuentes, Elena Garro, Laura Esquivel, Sandra Becerril, Luis G. Abbadie y Norma Lazo han retomado a dicho personaje como eje de sus obras, consiguiendo así la actualización de la tradición literaria occidental de las brujas. Pero, el tratamiento que le dan al personaje se caracteriza por el juego con los estereotipos que lo representan (la malvada bruja anciana, la nana sabia, la seductora hechicera, la curandera o la nahuala) y la innovación en sus rasgos y los roles que asumen. La identidad de la bruja en las letras mexicanas se encuentra encubierta, pues no se le otorga este nombre abiertamente, sino que a través de su caracterización el lector descubre su condición de mujer mágica. Sin embargo, su carga simbólica se mantiene y siempre habla sobre la mujer tabú, la mujer que ejerce un poder distinto al poder masculino, la que “trae con ella otra dimensión del mundo” (Lagarde, 2003, p. 729). A lo largo de la historia, los autores mexicanos encontraron en la bruja, más que una imagen caricaturesca de la mujer-monstruo, una alegoría de la trasgresión femenina, de las fuerzas antagónicas de lo que es legitimado por el canon (alegoría del contrapoder y la contracultura).

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En especial, las autoras mexicanas han problematizado la imagen tradicional de la bruja en su trabajo literario. Desacreditan muchos de los mitos y estereotipos asociados a menudo con las brujas, establecen una asociación entre brujería y naturaleza y se centran en el fenómeno de las mujeres que adoptan la identidad de brujas. La bruja constituye una figura con poder en la escritura de las literatas mexicanas, un poder que nada tiene que ver con lo demoníaco, sino con la manifestación de un saber y una cultura propios. Para ellas, la bruja no debe mirarse como un personaje que ridiculice ni estigmatice la identidad femenina. Por el contrario, la bruja es un personaje femenino que reivindica a la mujer, pues “tiene la capacidad de ejercer la autoridad sin la presencia masculina” (Esquivel, 153, citada en García, 2002, p. 709). Las autoras mexicanas replantean la caracterización y el rol de la bruja como personaje: La sacan de la dinámica de desvalorización y sometimiento para reconocer en ella sólo la diferencia, el otro poder y la otra cultura. Esta tendencia se ha desarrollado paulatinamente en la narrativa desde hace varias décadas, para madurar ya en la producción actual con novelas como El mecanismo del miedo, de Norma Lazo. El mecanismo del miedo ofrece otra lectura de la bruja literaria. Yuxtapone la imagen de la bruja marginal, objeto de “suspicacias y rumores” (Lazo, 2010, p. 222), con la imagen de las brujas como «mujeres que buscan de forma activa una identidad social como hacedoras de magia» (Purkiss, 1996, p. 145). Lazo (2010) involucra a sus personajes femeninos con la brujería como si ésta constituyera un conocimiento alternativo del mundo, una especie de «capacidad de actuar femenina» (p. 222). La bruja entonces adquiere la dimensión de una representante de otro poder, de otro orden. Interesante es el planteamiento que ofrece Lazo en su novela, porque transforma a la bruja de antagonista en heroína, de monstruo en una mujer que construye su identidad por sí misma.

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Este ensayo pretenderá ser un acercamiento al personaje de la bruja en El mecanismo del miedo, desde la teoría de género. Se optará por estudiarla bajo la perspectiva de dicha teoría, ya que se podrá observar la figura de la bruja desde un ángulo diferente y así encontrar otras implicaciones relacionadas con ella en el ámbito literario: Generalmente, se estudia a la bruja y a la brujería como fenómenos históricos, antropológicos y sociológicos, o bien, como fenómenos limitados a la literatura fantástica e infantil. Sin embargo, a la luz de la teoría de género el personaje de la bruja adquiere nuevas interpretaciones e implicaciones relacionadas con su imagen; por ejemplo, la bruja puede representar la experiencia activa de las fuentes femeninas, el conocimiento trasgresor del orden patriarcal. El interés de este trabajo se centrará en los elementos que configuran la caracterización del personaje, la posición de la bruja frente a la esfera dominante en la diégesis, las formas y motivaciones por las que se le identifica como el “Otro” para el varón, al igual que se centra en su relación con el ejercicio del poder y el control dentro de la novela. Para el análisis de los aspectos anteriores, se tomará el personaje de la abuela Eduviges, cuya caracterización de la bruja corresponde a la más compleja e integral que presenta la novela.

mecanismo del miedo: Una historia de brujas No tengo mucha más que contar, quizá solamente admitir que nunca me avergoncé de ser una bruja, ni renegué ni le di la espalda a mi linaje. (Lazo, 2010, p. 223). El mecanismo del miedo es una historia de brujas. La novela narra la historia de una dinastía de mujeres encargadas de custodiar un aparato que siembra el miedo entre los niños y con él alimenta a una especie de dioses primi-


genios denominados Sombras. El mecanismo es la magia de la que son poseedoras las brujas Berenguer: “Lo que para ellos es signo de brujería para nosotras es una predestinación que nos obliga a continuar con el deber de las herederas de Catalina Berenguer de Alcarrás: ser las guardianas del mecanismo de miedo”, (Lazo, 2010, p. 13), revela María José Berenguer, la protagonista. En su lecho de muerte, María José escribe una carta a su hija en la que le confiesa su condición de bruja y las implicaciones que tal condición supone para todas las mujeres de su línea familiar: Las brujas Berenguer son poderosas y fuertes gracias a que dominan el mecanismo del miedo y poseen el conocimiento que ofrecen los libros (poseen una inmensa biblioteca con una colección de los mejores títulos de terror). No obstante, el costo de su poder y su legado es la soledad, pues todas las Berenguer pierden a sus maridos doce años después del nacimiento de su primogénita: “Durante siglos todas las mujeres de la familia han enviudado en los primeros doce años de matrimonio” (Lazo, 2010, p. 10), profecía que se explica en la carta. Asimismo, su posición trae otras consecuencias como la segregación social: la persecución por parte de la Iglesia católica y la desconfianza de los lugareños convirtieron a las Berenguer en seres marginados del orden dominante. La historia también relata cómo la protagonista descubre el secreto familiar luego de que se muda junto con su madre a la casa de su abuela Eduviges, tras la muerte repentina de su padre. Pese a las prohibiciones de su madre (la más importante, no puede entrar a la biblioteca de su abuela), el personaje de María José va internándose en el mundo enigmático de Eduviges y se forma una idea de por qué a todas las mujeres de su familia las han tachado de brujas. Su abuela la inicia en la literatura de terror al darle uno de los libros de su biblioteca, hecho con el que, sin saberlo, la joven se prepara para su iniciación como futura guardiana del mecanismo del miedo.

En El mecanismo del miedo los personajes identificados con la figura de la bruja son tres: Catalina, la poderosa matriarca de la línea Berenguer, la abuela Eduviges y la misma María José. Sin embargo, el personaje de Eduviges es el más complejo puesto que su imagen brujeril es ambigua: Encarna una de las figuras tradicionales de la bruja, the witch- crone1 o bruja-anciana, la representación de la mujer sabia “que, por su cercanía con la muerte, está más cerca al mundo de las tinieblas y los fluidos nocturnos, a la tierra que es matriz y también fosa” (Pacheco, versión digital). Pero al mismo tiempo que es la bruja anciana, su caracterización no se ajusta del todo a dicha figura, pues carece de las connotaciones oscuras que tiene como tal; por ejemplo, la asociación con fuerzas diabólicas, la repugnancia de su aspecto físico y ser desagradable, malévola o siniestra. Además, en la caracterización de Eduviges convergen otras imágenes de la mujer mágica: Es la bruja-abuela bondadosa y la curandera (curandera porque al conocer cómo funciona el mecanismo del miedo puede remediar los males que causan las Sombras). Es importante hacer notar también que el personaje se distancia de todo estereotipo de la bruja como hacedora de magia o maleficios. Su condición de bruja tiene que ver menos con la magia sobrenatural (pociones, conjuros, dominio de las fuerzas naturales, visión del futuro), que con el conocimiento y manipulación de los temores humanos, con su posición marginal frente a la esfera dominante, y con el carácter radical de sus ideas. Así, en Eduviges Berenguer se problematiza la representación de la bruja literaria y se reconsidera la naturaleza de su poder, un poder ya no demoníaco cuya incidencia es externa, sino que es el poder de construir una identidad propia, de defender sus convicciones, de ser sujeto y no objeto. A través de este personaje en El mecanismo del miedo, se propone una nueva concep-

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ción de la bruja y, a la vez, se manifiestan las formas en que ella, un ser segregado y sometido, transgrede los límites, ejerce un contrapoder y representa una fuerza antagónica a la norma establecida para las mujeres. En los próximos apartados, se estudiará la relación existente entre el personaje de la bruja, el género y las expectativas de género, la bruja y las fuerzas antagónicas al poder dominante en la novela, así como los contrastes entre el personaje de Eduviges con otros personajes que representan distintas facetas de la bruja en la diégesis.

La bruja, una fantasía de género en El mecanismo del miedo The witch as a fantasy of gender emerging from this structuralist thinking, has thus crossed over some line that should not have been crossed and unleashed danger through this structural displacement. Both as the “trace” of an archetype and as a specific literary character, the witch displays gender resistance to the phallocentric culture in which she is physically and philosophically placed. (Sempruch, 2008, p. 56). En la literatura, la bruja se revela como una fantasía de género, porque constituye una mirada simbólica acerca de lo que la mujer es y representa, tanto para el varón como para la mujer. La bruja comprende una de las metáforas literarias más complejas de la identidad femenina y la diferencia. Su carácter ambivalente permite que se le asocie con la estructura matriarcal-naturalista o se le interprete bajo la luz de una concepción patriarcal-racionalista. Al igual que sucede con otras imágenes femeninas, a la bruja se le ha explicado desde la concepción que el hombre tiene acerca de la mujer como el otro que es inquietante, como una amenaza:

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La bruja representa la antítesis de la mujer normal en una sociedad agraria. Vive sola, habla de igual a igual cuando no superior a los varones, es independiente en el bosque que es la antítesis de lo urbano, gobierna regiones que son peligrosas como la salud, el dinero y el futuro. La bruja completa con su forma la pesadilla, la identidad del varón y la hembra en las sociedades. (Perceval, 1995, p. 48) Esta interpretación del personaje se impone en la mayoría d las obras escritas por varones. No obstante, en la escritura de las autoras mexicanas, se desmitifica poco a poco el prototipo de la bruja mala y esclava de las fuerzas diabólicas (fuerzas masculinas, pues el Diablo es varón), se presenta una caracterización cuyos elementos remiten a la sabiduría ancestral femenina y al poder matriarcal (de la Diosa Madre) y, sobretodo, se sitúa a la bruja como sujeto que rompe esquemas por el poder que le confiere su esencia femenina, esencia que corresponde a la magia natural, a la intuición metafísica. Como puede notarse, entonces la interpretación que en las obras literarias se hace de la bruja está relacionada directamente con el género, puesto que tal personaje asume roles y características en correspondencia con afirmaciones sobre los cánones sexuales y las expectativas de género. Así, los personajes literarios femeninos presentados como brujas no sólo hacen referencia al modo cómo se interpreta a la bruja en la literatura o en la cultura popular, sino también a la forma en que las expectativas y los roles de género determinan su interpretación. Desde la perspectiva del género con que se mire, la interpretación del personaje de la bruja puede variar. Para la visión masculina, sería una de las encarnaciones de la mala mujer, “representaría los valores impuros, dominados e inferiores frente a los valores dominantes masculinos” (Ortiz-Óses, 1994, p. 276). En cambio, para la perspectiva femenina, puede ser una figura positiva y reivindicadora de las muje-


res, al convertirse en la fémina independiente y trasgresora del orden patriarcal: “Her transgressive character relates to her un/belonging that allows for a type of subculture and telates to the ontology of the interval “between the two” wich finds echoes in a range of a contemporary theories on gender” (Sempruch, 2008, p. 56). En cualquier caso, la bruja equivale a una fantasía de género porque simboliza las expectativas que hombres y mujeres depositan en ella. Pero, ¿cómo es que el género conlleva ciertas expectativas y cómo es que esas expectativas se traducen en la caracterización e interpretación de la bruja literaria? El género, al ser un elemento constitutivo de las relaciones sociales basadas en las diferencias de los sexos y una forma primaria de relaciones significantes del poder, determina los rasgos psicológicos, funciones socioculturales, actitudes y valores que constituyen la masculinidad y feminidad. Es decir, determina cuáles y cómo son las identidades construidas para cada uno de los sexos, con todo lo que éstas implican: qué función social deben asumir los hombres y las mujeres, qué comportamientos se espera de ellos, qué posición ocuparán en el sistema y en las relaciones de poder, cuáles son las responsabilidades, características, libertades y deseos que deben atribuírsele a cada uno. El sistema de género se traslada a la literatura a través de los personajes, de las relaciones de poder que establecen entre ellos, de las representaciones de lo masculino y lo femenino. En El mecanismo del miedo, las fantasías de género en torno a la bruja se manifiestan a través de cómo se caracteriza al personaje de Eduviges y cómo es mirado por los otros personajes. Para los personajes que representan el género masculino y el orden patriarcal, Eduviges es la bruja mala: “esa mujer pálida de saber ilustrado [que] ocultaba un secreto ignominioso”, “una “liberal”, “una creyente pagana de magias y hechizos”; “una concubina de Satanás poseedora de artilugios que destruirían al pueblo y a la familia” (Lazo, 2010, p. 73). De este modo,

ante los ojos del grupo dominante, se vuelve una mujer monstruosa y se le califica peyorativamente como bruja, porque “la mujer que es bruja pertenece a lo inaceptable, a la negación, a lo desconocido” (Lagarde, 2003, p. 730). En realidad, lo que se condena de Eduviges no se refiere sólo a su práctica mágica, sino que involucra asimismo “su altivez, ecuanimidad e inteligencia” y, sobre todo, su no pertenencia al grupo de aquellas mujeres que “a fin de agradar a los hombres, se aliaban para destruir a las que no encajaban en su pequeño molde de buenas costumbres” (Lazo, 2010, p. 71). Lo que se estigmatiza en la bruja/mujer es el hecho de que posea un saber propio que le otorga poder, que rivalice con el género dominante (el masculino) en la búsqueda de ese poder. El crimen de Eduviges en su calidad de bruja es entonces la desobediencia y la sabiduría (lee libros prohibidos, habla cuatro idiomas, conoce el mecanismo del miedo). Asimismo, se le señala por escapar a toda racionalización que los miembros del sistema patriarcal han hecho de la mujer y de la bruja: Desde dicha visión, en el carácter de la bruja se descubre a la mujer dominante, posesora-posesiva, fálica (pues ejerce un poder sobre otros), a la mujer lúbrica que desea gozar como un varón. Contraria a la imagen de la mujer “devota”, obediente, sumisa y no aliada al poder, Eduviges “no estaba dispuesta a permitir que el yugo masculino aprisionara el libre albedrío de las mujeres” (Lazo, 2010, p. 71). Por eso se le violenta y margina. Al respecto, Marcela Lagarde (2003) señala que: El esquema de la racionalidad dominante exige de la mujer que no tenga poder, que si lo tiene no lo exhiba, que no actúe sobre los otros, más que en las formas maternas o eróticas aceptadas, que no sea inteligente, ni autónoma, ni poderosa, y que no sea mala […] La brujería es en esta dimensión una traducción de la locura genérica, y la bruja es la encarnación del mal en abstracto, pero síntesis y abigarra-

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miento de la posible y concreta maldad femenina, encarnada en el erotismo, en la sabiduría y en la alianza de mujeres, aplicadas a desarrollar nuevos conocimientos y a movilizar poderes para modificar el mundo (p. 732). Una particularidad interesante respecto a la concepción de la bruja, constituye la relación del personaje con el miedo. Para el ámbito masculino, el hecho de que Eduviges fuera poseedora de libros de terror y conociera el mecanismo del miedo significa que puede controlar a los otros (en especial, al hombre) a través de sus temores, de sus emociones e instintos primitivos. En este sentido, el personaje de la bruja vuelve a construir una fantasía de género, al representar una proyección de los miedos masculinos a la castración y al dominio de la mujer. Al controlar el miedo y hechizar a los hombres, la bruja rivaliza con éstos. La interpretación patriarcal ve en la magia y el poder de la bruja, no un poder de las mujeres ni una sobrecompensación matriarcal-femenina del masculinismo reinante, sino que ve en la brujería una proyección del control y el poderío ejercidos por lo masculino: “la propia bruja o hechicera manipula para sus artilugios, menjunjes, encantos, curas y sanamientos materiales por así llamarlos fálicomasculinos” (Ortiz-Óses, 1994, p. 276). Luego de que se le calificara como bruja, Eduviges es sometida a torturas por parte de su marido y los campesinos: La golpean, queman sus libros como queman su cuerpo y finalmente la expulsan de Villa Alberina (espacio simbólico del orden patriarcal). Así, la expulsión de la hechicera restaura el orden de la realidadracionalidad del patriarcado y ubica a esta mujer monstruosa en la periferia, el lugar que le corresponde según el género masculino. En cambio, desde una conceptualización femenina, la bruja Eduviges adquiere otro significado recuperando así su imagen de hechicera. Y es que ambas figuras no designan a una única mujer mágica. La primera tiene una

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connotación negativa al tratarse de un concepto acuñado por la Iglesia católica para designar a las mujeres que atentaban contra la norma. Susana Castellanos de Zubiría (2009) afirma que “[l]a bruja es la racionalización cristiana de la imagen de la ancestral diosa-hechicera. Este fascinante personaje es una degradación deliberada de las sacerdotisas, de las hadas y sibilas anteriores” (p.186). Por su parte, la hechicera es la heredera de la sabiduría y conocimientos de las diosas antiguas; es la mujer mágica que ejerce su poder públicamente y por ello goza de un estatus de respeto en la comunidad. El conocimiento metafísico y ancestral de la hechicera, su fuerza instintiva de hembra y creadora de vida (vida equivalente a la magia) se vincula más con la energía femenina y con los poderes de la Tierra, que con fuerzas demoníacas. Desde la perspectiva de los personajes que representan el género femenino en El mecanismo del miedo, Eduviges hechicera “invoca, conjura, actúa sobre el destino […] tiene en la mano la varita mágica del milagro natural” (Michelet, 2004, p. 30). Para el personaje de María José, su abuela es bruja en el sentido de que sus prácticas, creencias y cultura prominentemente femenina transgreden lo establecido; las mujeres Berenguer son brujas porque “no bajaron la cabeza frente a un macho cruel, reprimido y corrupto” (Lazo, 2010, p. 144). A partir de la visión del género femenino, se representa a Eduviges como una bruja sabia, como una hechicera que opera en su entorno para dar vida a los campos y salvar a los niños de las Sombras. También se le presenta bajo la forma de una sacerdotisa que inicia a las jóvenes en el ritual de la lectura. Tal rasgo corresponde a una de las mayores aportaciones de la novela en cuanto se refiere a la caracterización de la bruja: En el mecanismo del miedo, el don brujeril de la magia sobrenatural (de primer grado en la que se emplean conjuros, pócimas y rituales) pasa a segundo término y se privilegia la magia que viene del potencial creativo e intelectual de la mujer.


María José descubre, a través de Eduviges, a la bruja como una especie de mujer prometeo cuyo verdadero deber “reside en devolver a los niños la capacidad de fabular” (Lazo, 2010, p. 223). Como fantasía del género femenino, la dicotomía de la bruja/hechicera cuestiona el dominio patriarcal, la racionalidad entendida como un concepto masculino. Eduviges Berenguer y las descendientes de su línea familiar se autonombran brujas en un ejemplo claro de “mujeres que buscan de forma activa una identidad social como hacedoras de magia” (Purkiss, 1996, p. 145). Tal y como explica Purkiss, participan de esa denominación porque equivale a un medio legítimo de actuar femenino.

El mecanismo del miedo: Un ejercicio encubierto del poder femenino Hear now the words of the witches, The secrets we hid in the night, When dark was our destiny’s pathway, That now we bring forth into light. Gerald B. Gardner. The Witches’ Creed En la novela de Lazo, las brujas ostentan un poder encubierto que se concreta en el mecanismo del miedo. El mecanismo es el poder femenino contrapuesto a otro tipo de poder. Dicha interpretación se formula a partir de las referencias que de él da la protagonista: El mecanismo que, a través de los años ha adquirido personalidad propia, no tolera cerca de la compañía masculina” (Lazo, 2010, p.179). El aparato mágico del que son guardianas representa también aquello el medio de control que las faculta para incidir sobre los habitantes de Ciudad Albazán. Este mecanismo está rodeado del mayor de los secretos, por lo que el poder que manejan las brujas no se exhibe en el ámbito de lo público, sino que permanece en lo privado (un ámbito doméstico, el ático de la casa de las Berenguer).

Tradicionalmente, el espacio de las brujas está el mundo oculto, en las sombras y la noche. Es decir, en todo lo que está más allá del alcance de los cinco sentidos del ser humano. El secreto es uno de los valores trascendentales de la bruja, debido a que todo encantamiento y sortilegio deberá estar rodeado del mayor de los silencios, del misterio más absoluto. El secreto encubre cómo opera el poder de las mujeres. La instrucción acerca de este poder sólo puede ser transmitida de manera oral de madres a hijas, en el ámbito doméstico, sin la presencia de los varones. En la novela, la estrategia de la bruja para ejercer el control es compleja: juega con lo dicho y lo no dicho, con la expresión y el silencio; juega con la dinámica de ocultación y revelación. Las Berenguer pueden tanto actuar en lo público enfrentándose a los hombres, como ocultarse y apartarse del género masculino (las Berenguer pierden a sus esposos y engendran hijas solamente); a veces callan y otras hablan en un lenguaje enigmático y sugerente: Eduviges no contesta abiertamente a las preguntas de su nieta, porque de esa forma induce a la joven a asumir el comportamiento que espera de toda Berenguer: la independencia. El silencio, la ambigüedad son medios de control que emplea la bruja en El mecanismo del miedo, a diferencia de la bruja tradicional quien toma la palabra como medio de dominio (invoca, maldice, conjura). Como ejercicio de poder, la bruja trae consigo la dimensión de otro mundo. Desde su espacio creado, su aquelarre intelectual, la subversiva Eduviges Berenguer protesta contra el orden establecido mediante sus propias creencias y legado familiar, los cuales hacen las veces de una doctrina explícita de crítica social (cuestiona los procedimientos de la Inquisición y la actitud machista de los hombres). Su protesta no se limita a exponer su desacuerdo, sino que busca instaurar un contrapoder, una contracultura, es decir, espacios alternativos al

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régimen patriarcal, donde tengan cabida “los sentimientos, la espontaneidad, la imaginación” (Harris, 2005, p. 218) como valores positivos vinculados a lo femenino. La bruja los instaura porque, a decir de Marvin Harris, “[e]l rechazo a la objetividad, el relativismo amoral y la aceptación de la omnipotencia del pensamiento hablan de la bruja”( p. 230). En la novela, esos espacios corresponden a la magia femenina y a la literatura.

Los rostros de Hécate: imágenes de la bruja en El mecanismo del miedo Como mujer, la bruja no es una identidad acabada. Es caos y es un nuevo orden. Es joven y es anciana. Es pues la metáfora de las expectativas contradictorias de las mujeres y del rol femenino en la cultura contemporánea. Demian Lister El mecanismo del miedo presenta interesantes imágenes de la bruja que en conjunto se complementan o se contraponen hasta esbozar una idea global de la bruja. Como se mencionó antes, en la novela destacan tres personajes que encarnan sus distintas facetas: Catalina, Eduviges y María José Berenguer, quienes corresponden a las caracterizaciones de la gran madre bruja, la bruja anciana y la bruja niña. Cada una de las mujeres Berenguer aporta un rasgo para completar la imagen de la bruja propuesta por Lazo en su obra: El personaje de la bruja se encuentra en construcción permanente, ya sea porque los personajes miembros del género masculino siempre están imaginando una identidad para ésta o porque los mismos personajes femeninos proyectan, contradicen y dialogan con los estereotipos de la mujer mágica. El diálogo de figuras brujeriles más interesante que se presenta a lo largo de la novela es la relación entre la imagen de los perso-

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najes de Catalina y Eduviges. Aunque las dos provienen de la misma familia, profesan las mismas creencias y comparten el mismo rol de la mujer trasgresora, ostentan diferencias importantes. La caracterización de Catalina, como mujer y como bruja, responde a “la mujer adelantada a su época. Rebelde, provocadora y de ademanes varoniles” (Lazo, p. 59). La matriarca Berenguer ejercía su poderío en la esfera pública, ejercía su sexualidad por amor y por placer, tenía una posición privilegiada entre la comunidad y sus actos enfrentan abiertamente al orden masculino-patriarcal. En este sentido, más que bruja, era hechicera. La imagen de la hechicera contrasta con la de Eduviges, la bruja anciana. Este personaje femenino necesita resguardarse en la privacidad de su morada para sobrevivir. Su cuerpo es débil, pero su fragilidad está compensada por su sabiduría. Al contrario de su antecesora, Eduviges ejerce el poder que le confiere la magia, o mejor el mecanismo del miedo, desde lo doméstico. Su rol parece el de una educadora maternal que guía a las jóvenes brujas en su autodescubrimiento. La fuerza del personaje reside en el reconocimiento de su sensibilidad. Si Catalina Berenguer era símbolo de las fuerzas pasionales femeninas, Eduviges encarna otras fuerzas vitales, quizá un poco más sutiles, pero no por ello menos poderosas. El juego de imágenes y el diálogo entre las interpretaciones respecto a la mujer mágica bruja/hechicera se vuelve la propuesta de Lazo para definir a la bruja como personaje literario. No obstante, la bruja se escapa a una definición por estereotipos o imágenes completas. La bruja es una identidad inacabada, fragmentada; es una manifestación de lo femenino y lo femenino en la novela de Lazo se define cual fuerza activa. En la misma medida que se entienda lo que es y lo que representa la mujer, se podrá concebir a la bruja en toda su complejidad simbólica.


Conclusiones A lo largo de este trabajo, los postulados de la teoría de género acerca del género y sus perspectivas, de los sistemas de poder y de la posición de la mujer en dicho sistema, permitieron que se pudiera explicar al personaje de la bruja en un aspecto diferente al de personaje fantástico. Se descubrió en la bruja una representación simbólica de la mujer. Durante los últimos años, dicha representación ha sido cuestionada por las escritoras mexicanas. Éstas han tratado de ver en el personaje algo más que a la antagonista y la figura representativa la maldad. Lo han rescatado del olvido, de la estereotipación y de la ignominia, pues la concepción tradicional de la bruja les es extraña. Para las mujeres, la bruja puede representar el poder femenino, una forma de actuar ancestral. Las autoras mexicanas actuales problematizan la interpretación común de la bruja y recrean su imagen para que, desde la perspectiva femenina, sugiera una faceta de la mujer como sujeto de poder. En la literatura mexicana, el personaje de la bruja ha sido una fantasía de género en la que convergen las concepciones, expectativas y miedos masculinos y femeninos. La bruja literaria ha servido como punto de encuentro para las distintas visiones de género. Por tanto, su identidad es ambivalente en este sentido. La bruja de El mecanismo del miedo actualiza el mito, pero al mismo tiempo retoma elementos del folclor celta y del arquetipo de la hechicera para caracterizar a las brujas Berenguer. Integra los estereotipos brujeriles ironizándolos para cuestionar su valor ante los ojos de las mujeres de la novela. Lazo experimenta con los supuestos en torno a la bruja como mala mujer y ofrece la voz a este carácter marginado para que cuente la historia desde su perspectiva. Para la autora, la bruja no es monstruo ni esclava de fuerzas malignas, sino una mujer en busca de su identidad.

Lo más destacado del planteamiento de Lazo respecto la bruja es el hecho de que la relaciona con la invención artística y la literatura, además de vincularla con el miedo, entendido como un impulso de conservación (y no una sensación negativa). La bruja de El mecanismo del miedo más que un ente sobrenatural, es una mujer que se define a sí misma al involucrarse con la brujería y así controlar el significado de su propia vida. ! Bibliografía • Castellanos de Zuburía, S. (2009). Hechiceras (107168), Brujas (183-229) y Cuentos de brujas (231-281). Diosas, Brujas y Vampiresas: El Miedo Visceral del Hombre a la Mujer. Colección Documentos. Bogotá: Norma. • García, L. M. (2002). El folklore y el papel femenino en la cuentística de Elena Garro (708-713). Morada de la palabra: homenaje a Luce y Mercedes López-Baralt, Volumen 1. Universidad de Puerto Rico. • Ortiz-Óses, A. (1994): Hermenéutica simbólica (223315). Arquetipos y símbolos colectivos. Volumen 1 de Circulo Eranos. Barcelona: Anthropos. • Harris, M. (2005). Vacas, cerdos, guerras y brujas: Los enigmas de la cultura. Madrid: Alianza. • Lagarde, M. (2003). Las brujas (729-732). Los cautiverios de las mujeres: madresposas, monjas, putas, presas y locas. México: UNAM. • Lazo, N. (2010). El mecanismo del miedo. México: Montena. • Michelet, J. (2004). La bruja. Un estudio de las supersticiones en la Edad Media. Volumen 102 de Akal básica de bolsillo. 2ª edición. Madrid: Akal. • Pacheco, J. E. Las brujas o las iluminadoras de la noche, recuperado desde http://www.laletraausente.com/ laletraausente2/ombligo0.htm. • Perceval, J. M. (1995). El rito. Orígenes de las imágenes negativas (37-52) Nacionalismos, xenofobia y racismo en la comunicación: una perspectiva histórica. Volumen 10 de Papeles de comunicación. Barcelona: Paidós. • Purkiss, D. (1996). The witch in history: early modern and twentieth-century representations. Nueva York: Routledge. • Sempruch, J. (2008). Fantasies of gender and the witch in feminist theory and literature. West Lafayette: Purdue University Press.

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Esteban Quiñónes Gutiérrez

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Quería eclipsar de belleza el universo, Pero el mundo es un eclipse de la esperanza. ! Las gotas de lluvia son pétalos destrozados Que flotan en descensos de la tristeza. ! Robados los sueños sólo queda la realidad vaciada de ilusión. ! La lágrima de una sonrisa brota del ojo De una decepción refutada. ! Pintar las horas de realidad, es como dar vida a un disfraz. ! Tazas con deseos que se beben para interpretar una sonrisa. La desesperanza habita en la soledad de la felicidad. ! Esperando lo maravilloso se acaba olvidándolo… ! La intuición del futuro es la profecía del espacio que se ha tragado al tiempo. ! El aire trae los aromas de otro universo. ! Una nube de aliento exhala el aroma de un beso. !

La soledad bebe en el vaso de la nostalgia. !

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Tomás Salas

Mis

Vacaciones Con el aumento salarial que acabo de recibir al fin voy a realizar uno de mis más preciados anhelos, que es el de recorrer Europa de cabo a rabo. Después de ocho años de no salir de vacaciones (por falta de presupuesto) al fin recibí un reconocimiento económico por mi disciplina en la oficina.

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Tengo una amiga española llamada Marga, (muy guapa) que cada año me reitera la invitación de conocer España, acompañado de ella como mi guía turística. De España quiero conocer Barcelona (y sus playas). Madrid (y sus noches de marcha), Sevilla, Segovia y Toledo, después está Paris (La Ciudad Lux) y Niza (donde quiero visitar la tumba de un amigo), de Italia me han recomendado conocer Roma, (La Ciudad Eterna), Venecia (la Ciudad donde se casó Salma Hayek) y Florencia, me dicen que no debo dejar de ir a ciudades como Praga, Copenhague, Budapest, Estocolmo, Atenas, y Londres, Y Ciudades no europeas como Nueva Delhi, Tokio, Bangkok, Rangún o Pekín podría visitarlas en un viaje posterior. No encuentro una razón lógica para dejar de ser el compañero sencillo que ustedes conocen, es más, prometo traerles souvenires de las ciudades que visite, también prometo felicitarlos cuando ustedes me platiquen que se fueron a vacacionar a San Juan Cosalá o Chimulco. Esta semana voy a preguntar en las agencias de viajes sobre los paquetes que están ofreciendo, la ropa que debo llevar, (dependiendo del clima de esas ciudades). Tengo que investigar si tengo que aplicarme algunas vacunas. Preguntar en qué países están discriminando a los mexicanos a causa del h1n1; ¿Qué es más conveniente, cambiar los pesos a euros o a dólares?, y algo muy importante para mí ¿qué tipo de comida se acostumbra en esos lugares? porque la carne de chango, de armadillo o de zopilote no pienso probarlas. Posdata: Para aquellos que se estén preguntando la razón por la que haya recibido tantos privilegios, con cierta tristeza debo reconocer que con el dinero que me aumentaron reuniré la cantidad suficiente para financiar ese viaje cuando tenga 65 años ¿pero se vale soñar, no? !

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Lavinia Cueva

Continuidades

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Y después de los puntos sucesivos… se mantiene en suspenso hasta el aliento. ¿Continuar valdrá la pena o seguir en la espera la condena? Empecemos de nuevo: a labrar arabescos en la tinta, a vagar entre ecos de sonrisas, a bogar entre témpanos de huesos, a limar esos huecos de recuerdos, a soñar con ayeres continuados en futuros de inciertos pareceres, a volar con plumaje remozado y vellocino de luna iluminado, a pensar bajo lluvia iridiscente con luceros opalinos en la frente, a grabar entre versos universos, al mirar bajo lupa lo diverso de los días aparentes, recurrentes, similares, continuados, semejantes, pero siempre diferentes. !

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Colibrí Delineando por una mano maga. impulsado por hadas y por duendes, vuela el colibrí. Como una flecha cruza relampagueando en el espacio. De pronto: ¡el milagro! movimiento y quietud. Oxímoron alado suspendido en el viento al compás del movimiento de sus alas que vibran vibran vibran sin cansancio aparente, al ritmo del imán del color, de la embriaguez del olor, de la tracción vital e irresistible que tiene solamente una flor. !

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Bitácora del nunca La hoja blanca se deslizó muda y descalza en la bitácora del nunca tatuada con huellas invisibles que pintaron con las nadas del ayer incoloro paisaje de fantasmas que bordan destejidos umbrales de ceniza que se desbaratan el soplo de la mirada renacida al asombro a la tristeza al dolor de comprender lo que jamás pudo ni podría suceder.

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Telaraña Soñando mis verdades escondidas entiendo un poco más a mis mentiras, y un edípico amor nunca resuelto, vive ensueños de sueño aún no despierto. Encaje de recuerdo pegajosos enreda mis pasos vacilantes En peligrosa trampa de afectos borrosos; en mañanas de nunca, de hoy, de ayer, de antes, Muero y vivo dormida los misterios de mi mundo infantil encanecido, y mi mente demente y distraída, teje el hilo del alma en telarañas raídas.

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Mariposas Un nimbo de inestabilidad alada se me desgrana en mariposas.

la melodía tranquila de una vida plena estable en el cariño que todo mi yo encierra.

Revoloteos internos me agitan temblorosa y en todo el cuerpo siento el palpitar de alas que roza mis neuronas produciéndome sismos sequías, inundaciones.

¿Me ayudas a encontrarla, tú, que hasta tu nombre perfuma a primavera?

La lluvia de colores no encuentra su sosiego y vuela, vuela, vuela, en mi jardín de adentro en donde faltan flores.

Los ríos de mi sed Se desbordan los ríos de mi sed en tu boca y entre abrazos el cariño despliega su abanico de besos.

Escucho muy atenta su plática sin voces: lenguaje con sonidos volátiles de antenas.

Un alud de caricias nos derrumba y el yermo invernal se transforma en fértil primavera amanecida.

Yo busco descifrarlo para encontrar en el túmulo alado

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El Aula


El Aula

Gabino Cárdenas Olivares María Estela Martínez Castro Cuauhtémoc Banderas Martínez

La actitud es lo que cuenta: reflexiones sobre la relación tutorial en la

formación profesional La tutoría es una actividad pedagógica que tiene como propósito orientar y apoyar a los alumnos durante su proceso de formación. La disposición de los profesores para llevar a cabo las sesiones de tutoría de manera regular marca la diferencia entre el avance de los alumnos en el curriculum escolar, el logro de sus aspiraciones de formación y los estancamientos que pueden experimentar en la trayectoria de su formación profesional. Si bien, los tutores no son los responsables absolutos de la formación de los estudiantes universitarios, sí pueden ser determinantes para el éxito de la eficiencia terminal de sus tutorados en el currículum académico profesional que cursan. En este sentido, tres son las dimensiones que se manifiestan en la relación educativa: la estructural-organizacional, la cognoscitiva y la actitudinal. Los discursos de los profesores sobre las tutorías se enmarcan en la dimensión cognoscitiva, pero es la dimensión actitudinal la que impacta más en la relación educativa para la formación profesional como fuerza impulsora o restrictiva. Por tanto, la indagación sobre las perspectivas de los sujetos educativos se hace necesaria en la investigación educativa, de manera que hagan manifiestas posibles soluciones a los problemas educativos.

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La tutoría: orientación y apoyo en el proceso de formación La gran preocupación educativa en México es la deserción y el rezago escolar en todos los niveles educativos. La Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) abordó este asunto en su trigésima asamblea celebrada en noviembre de 1999 en la Universidad Veracruzana y el Instituto Tecnológico de Veracruz abordó este asunto con gran interés y atingencia respecto de la educación superior. En el año 2001, esta Asociación publicó la obra Programas institucionales de tutoría. Una propuesta de la ANUIES para su organización y funcionamiento en las instituciones de educación superior (reeditada en 2002 y disponible en línea en el sitio: http://www.anuies.mx/servicios/d_estrategicos/libros/lib42/000.htm). En capítulo 1 se plantea el gran problema de reprobación, rezago, deserción y baja eficiencia terminal que enfrentan los programas de licenciatura en las universidades del país. Con base en las experiencias de tutoría iniciadas en México en la Facultad de Química de la UNAM, hacia 1970 y en las experiencias internacionales habidas en este sentido, es que se decide incorporar la tutoría a las actividades académicas en las instituciones de educación superior (IES) “como un conjunto de acciones dirigidas a la atención individual del estudiante (la tutoría propiamente dicha), aunado a otro conjunto de actividades diversas que apoyan la práctica tutorial, pero que necesariamente deben diferenciarse, dado que responden a objetivos de carácter general y son atendidos por personal distinto al que proporciona la atención individualizada al estudiante” (ANUIES, 2002, P. 12). Esto concuerda con la distinción que hace el Portal del tutor, de la UNAM, (http://www.tutor. unam.mx/taller_M3_15.html) en el sentido de que existen términos asociados a la tutoría, mismos que hay que distinguir, como asesoría, orientación, mentor y tutoría: • La asesoría se considera una actividad de apoyo a la formación del estudiante, encaminada al logro de objetivos específicos como subsanar deficiencias de aprendizaje en un área del conocimiento. • La orientación es un proceso de ayuda que puede tener distintos núcleos de acción, como atender al desarrollo personal del individuo, atender dificultades específicas en relación con el proceso de aprendizaje, o bien a la inserción en el mercado laboral. Parte de las responsabilidades del tutor es brindar orientación al estudiante para dar atención a las necesidades personales y académicas que se identifican en el proceso de la tutoría. • El mentor brinda apoyo, orientación y acompañamiento a una persona durante un período más extenso de tiempo que el destinado a la tutoría. En algunos países mentor equivale a tutor. La figura de mentor es usual en el campo de los negocios, en donde una persona experimentada acoge bajo su protección a otro individuo que se encuentra en proceso de formación. • La tutoría es una actividad pedagógica que tiene como propósito orientar y apoyar a los alumnos durante su proceso de formación. Esta actividad no sustituye las tareas del docente en el aula y fuera de ella, como responsable de la enseñanza de saberes específicos. La tutoría es una acción complementaria a la de la docencia, cuya importancia radica en orientar a los alumnos de manera personalizada a partir del conocimiento de sus problemas y necesidades académicas, así como de sus inquietudes y aspiraciones profesionales.

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De un modo o de otro son muchos los vínculos que durante el proceso de formación profesional establecen los sujetos educativos. Lo importante es que las estructuras operativas de organización escolar canalicen las intervenciones formativas y que estudiantes y maestros, principalmente los maestros, las enfoquen para egresar de la licenciatura en el tiempo previsto para ello.

Dimensiones en la relación educativa La relación educativa para la formación profesional establece necesariamente una relación entre individuos. Las credenciales y certificaciones constituyen a algunos profesionistas como docentes en las aulas universitarias, lo que les da la aprobación social y la validez institucional para formar profesionalmente a otros individuos. La estructura sociopolítica que concede a las Instituciones de Educación Superior (IES) la validez como formadoras profesionales establece mecanismos de acceso al privilegio universitario y estructuras de control en los procesos formativos para el ejercicio de la docencia y el aprendizaje. Los profesores y los alumnos inician su proceso de constitución desde las posibilidades que les abren estas estructuras en la sociedad que las crea, las alberga, las sostiene y las reproduce. La formación profesional es responsabilidad directa del colectivo docente que participa cara a cara con los alumnos, semestre tras semestre, durante ese proceso. Las estructuras institucionales de organización administrativa aportan la proveeduría de recursos necesarios para la docencia, que van desde materiales didácticos institucionales hasta registros de supervisión y control, pero no recae en ellas la responsabilidad directa de la formación. En este orden de cosas, la relación educativa en los procesos formativos conlleva tres diferentes dimensiones: • Las dimensiones estructurales organizacionales están constituidas por los soportes operativos y funcionales para el ejercicio de la docencia, los cuales pueden impactar en la didáctica e influir de manera determinante en los saberes esperados en el perfil de egreso de la formación profesional, pues caracterizan toda la estructura organizacional que establece el currículum: mapa curricular, tiempos y espacios, formas de control, recursos y equipamiento de los espacios áulicos, estructuras de trabajo colegiado, etcétera. • Las dimensiones cognoscitivas se constituyen con los saberes teóricos, metodológicos y técnicos que se espera de los profesores y, a su vez, que sean adquiridos y desarrollados por los alumnos mediante la concreción del currículum y sus formas de ser cursado respecto de la profesión para la que se preparan. Esta dimensión corresponde a lo que plantea Alvarado Nando (2010) en su trabajo sobre la perspectiva cognitiva de las tutorías, en el sentido de que están hechos para favorecer los procesos de construcción del conocimiento. • Las dimensiones actitudinales se construyen mediante las disposiciones personales que los individuos tienen ante otros individuos en la relación cara a cara en los momentos de interacción de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Esta dimensión ha sido abordada en el ámbito pedagógico por Max van Manem (1998) en sus indagaciones y reflexiones sobre la sensibilidad pedagógica, él la denomina “tacto en la enseñanza”, que va desde el cuidado en el uso del lenguaje hasta el trato que da quien enseña a quien aprende.

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De estas tres, enfatizamos las dimensiones actitudinales de la relación tutorial en la formación profesional. Actualmente el Comité de Tutorías del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara realiza una investigación con maestros y alumnos de los diferentes programas educativos que se ofertan en dicho centro, titulada La relación tutorial en el Programa Institucional de Tutorías en programas académicos de ciencias sociales y humanidades. Caminos y muros en la formación profesional. Presentamos aquí algunos avances de ese estudio. El corpus se compone de doscientos alumnos y cincuenta profesores. El foco de atención es la relación que establecen tutores y tutorados y su impacto en la formación profesional de los estudiantes, problema vinculado con uno aún más amplio: el ideal de la función tutorial y las prácticas tutoriales desde la perspectiva de los sujetos educativos en la relación cara a cara. Los comentarios propios de los sujetos que exponemos en los apartados siguientes han sido obtenidos de los reportes o informes semestrales que entregan los alumnos y los profesores sobre su actividad tutorial. Estos instrumentos también se utilizan para evaluar los avances del Programa Institucional de Tutorías (PIT) en los programas académicos del centro universitario. El formato para los reportes incluye espacios estructurados para datos cuantitativos y espacios abiertos para que los sujetos expongan sus pensamientos e inquietudes sobre la mediación tutorial, así como los obstáculos encontrados en ella, además de hacer propuestas para facilitar la realización del programa. Algunas perspectivas metodológicas de corte cualitativo como la historia oral, la investigaciónacción y la fenomenología privilegian la narración oral o escrita como técnica de indagación de manera más amplia que los informes, reportes y cuestionarios, sin embargo, estos suelen ser utilizados en la investigación como medio de información sobre lo que los individuos hacen y sobre lo que piensan acerca de lo que hacen (pensamiento de los sujetos significados de sus acciones). En este sentido, Sandín Esteban (2003) apunta que los estudios acerca de los pensamientos de los sujetos educativos con metodologías de corte cualitativo se incrementaron en España y en Latinoamérica a partir de la década de los ochenta. Así, los diarios, reportes, narraciones, cuestionarios abiertos y otros instrumentos han permitido comprender con profundidad los fenómenos educativos cuando se trata de indagaciones sobre las perspectivas de los individuos. El discurso de los profesores y la perspectiva de los alumnos Más allá de los motivos y circunstancias por los que cada individuo ingresa a una carrera universitaria, en los primeros días de su estadía en las aulas la mayoría de los alumnos comparte la ilusión y la esperanza al modo de lo que dos estudiantes expresan como respuesta a lo que la tutoría significa para ellos: En esta nueva etapa de mi vida me gustaría contar con maestros que me guíen, me orienten y me acompañen. Me ayuden a ver qué es lo que más me conviene para prepararme mejor y a decidir cuál es el camino correcto que debo seguir como estudiante. Bueno, eso quiero también para mis compañeros (AHSHG056).

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Contar con una persona de calidad moral con quien acudir en el momento de diseñar mi semestre, el tipo de materias que debo cursar, contar con orientación académica o administrativa y tener un apoyo al momento de elegir una forma de titulación (ACCML04). Mientras que en los estudiantes hay una ilusión explícita que puede interpretarse como gusto, en el discurso de los profesores existe una idealización conceptual o concepto idealizado de la tutoría académica, un deber ser que se plasma abiertamente en cada frase que expresa la disposición ideal posible: Ser tutor es ser, de manera comprometida y responsable, una guía y un apoyo académico para el estudiante. Actuar para que el estudiante se integre a la vida académica de nuestro centro universitario. (PCGML02). Tener la oportunidad de contribuir de manera positiva a la formación profesional de los estudiantes (PCBHL05). Estas afirmaciones implican la disposición personal para atender a los alumnos “de manera comprometida y responsable” y apoyarlos a integrarse en la vida académica universitaria, así como “contribuir de manera positiva a la formación profesional”. Esta postura se integra a la dimensión actitudinal de apertura y disposición para la tutoría, pero también es parte de la cognición discursiva del deber ser, posiblemente es lo que hay que saber decir sobre el significado de ser tutor. En general los profesores saben qué hacer como tutores: Resolver dudas académicas y/o vinculadas con lo profesional. Apoyar al alumno ante cualquier dificultad académica y profesional. Guiarlo en caso de dudas. Facilitar apoyo escolar cuando lo necesite, reforzar las áreas que tenga más descuidadas o las que le planteen mayor dificultad. En algunos casos, cuando el alumno lo necesite irremediablemente, servir de consejero personal, no tanto para resolver los problemas sino por escuchar y poder derivarlo a las personas adecuadas (psicólogos y otros profesionales dedicados a ello) (PELML08). Si en los sujetos educativos existe claridad en lo que se quiere de la tutoría, entonces ¿qué provoca el desencanto de los alumnos conforme pasan las semanas y los meses de su ingreso a la vida universitaria y la tutoría llega a estar más lejana que lo cercana que esperaban? ¿Qué hace que los tutores no actúen con la responsabilidad ni disposición que dicen tener cuando se les pregunta directamente acerca de ser tutor? Unos alumnos expresan desilusión, desesperanza, frustración: Busco a mi tutor, me dice que nos veamos en tal lugar a tales horas y no llega, lo veo después, nos ponemos de acuerdo y me deja plantada. No se vale (ABHMH139). Le escribo correos (al tutor), nunca me contesta, lo busco, no lo encuentro. Veo el horario de clases para ir a verlo y me dice que no tiene tiempo por el momento, que lo busque después... Si no quiere verme o no le interesa ser mi tutor que me lo diga y me arreglo con otro maestro (AJMHS213). Desde la perspectiva docente dos maestros lo ven de esta manera: No tiene ningún significado (ser tutor) porque no hay logros y creo que ni necesidades reales del estudiante. La

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parte académica es la importante, no la social, ni menos la personal (PGSHL13). No les gusta tener tutor (a los alumnos) y jamás se comunican (con uno) (POMML26). Estos ejemplos exponen las dificultades de disposición de ambas partes para el encuentro tutorial. Sin embargo, más allá de los profesores que sí imparten la tutoría en tiempos y forma, pero que suelen no ser la mayoría en los programas académicos, ¿cuáles son los factores que intervienen para que lo ideal se discurra en el plano verbal y lo real manifieste distancia entre los tutores y tutorados durante su formación profesional? ¿Por qué a unos alumnos les funciona la tutoría y a otros no? ¿Por qué los alumnos que reportan cercanía con los profesores coinciden con los nombres de los docentes que siempre están disponibles para atenderlos? De igual manera sucede con quienes reportan obstáculos para la tutoría: coinciden los nombres de los profesores con quienes se les dificulta la tutoría. A la inversa no sucede con la misma frecuencia. Son muy pocos los profesores que reportan a los mismos alumnos con dificultades para recibir la tutoría. Salvo los casos de estudiantes que expresan abiertamente no necesitar tutor, podemos afirmar con base en los comentarios de alumnos y maestros que no es que a algunos alumnos les funcione la tutoría y a otros no, más bien parece ser que hay profesores que funcionan como tutores porque tienen la disposición personal de realmente orientar a los estudiantes y acompañarlos en su proceso de formación y otros maestros que no están dispuestos para tutorarlos con la atención, sencillez y respeto mutuo que requiere la tutoría. Debido a las funciones de docencia todo profesor de carrera o de tiempo completo tiene la obligación de ser tutor, es por esto que un maestro sostiene: Ya sé que tengo que dar tutoría, pero la misma universidad no nos proporciona los espacios adecuados ni nos paga más por eso. Deberían descargarnos de horas clases y darnos ese tiempo para ser tutores. Así si funcionaría [el programa de tutorías] (PECHLM73). Esta afirmación manifiesta el problema de la construcción social escolar, como apuntan Hernández y Sancho (1993, p. 30): “El sistema escolar no es un fenómeno natural y constante, sino una construcción social artificial que puede servir a intereses muy dispares, mientras se hace difícil prever, planificar y obtener los resultados que se pretenden alcanzar.” La dimensión estructural de organización escolar y la dimensión cognoscitiva tienen plataformas claras respecto del proceso de formación profesional, pero es la tarea cotidiana de los docentes la que logra los propósitos y fines si es asumida con el deseo real de acompañar a los alumnos en su formación, actitud como conditio sin qua non de parte de los profesores. El trabajo colegiado también ha de tener el objetivo de alentar esta dimensión actitudinal de manera directa y abierta, ya que por una parte fungir como tutor se ha planteado como una obligación de los profesores universitarios (dimensión organizacional), por la otra, los profesores asumen esta obligatoriedad, aunque no la lleven a cabo aun sabiendo que lo deben hacer (dimensión cognoscitiva). Es en la dimensión actitudinal donde se encuentran las principales fuerzas reactivas o los beneficios de la relación educativa: los maestros que ven la tutoría como un fardo se niegan a impartirla con cualquier pretexto, aunque en el discurso pronuncien su mejor disposición para ella. En cambio, los docentes que realmente quieren impartir tutorías lo hacen más allá de las condiciones del lugar y del tiempo o de las dificultades que se les presentan. El siguiente ejemplo demuestra cómo un tutorado se percata de la actitud (disposición interior) de su tutor para atenderlo:

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Debo decir que estoy muy a gusto con mi tutor. Me atiende en todo momento y si por algo no puede, me lo hace saber y buscamos otro momento para vernos. Me ofrece bibliografía para que lea, me ayuda a reflexionar sobre mis dificultades académicas y me orienta para que escoja las materias para el próximo semestre. No tengo más que decir ¡gracias! (AJGHL211). Esta diferencia de perspectivas tiene relación con lo que Cárdenas Olivares (2005:41) sostiene en el sentido de que “en la relación educativa siempre media una relación afectiva y esta dimensión afectiva es determinante en la significación.” Una maestra nos ejemplifica esta dimensión: Más que nada es una oportunidad que tenemos los profesores para establecer una relación directa con nuestros tutorados basada en el respeto y la comprensión de su situación particular tanto en el aspecto familiar y laboral, como escolar con la finalidad de acompañarlos y orientarlos en su trayecto por la carrera universitaria, desde su ingreso hasta terminar con el proceso de titulación. Este acompañamiento debe cubrir los aspectos de orientación administrativo-escolar, asesoría para lograr el aprovechamiento académico (PEMML10). Dicha relación afectiva será posible solamente si ambos sujetos (tutores-tutorados) asumen la responsabilidad compartida de llevar a cabo la tutoría, estableciendo un acuerdo desde la primera entrevista, momento importante para determinar si existe disposición, interés y empatía. Reiteramos que la relación educativa es una relación fundamentalmente afectiva, la cual conlleva un fundamento ético implícito. La disposición de los sujetos en la relación educativa (dimensión actitudinal) es de naturaleza ética, debido a que además de la relación cognoscitiva existe una intención hacia la persona del otro, la cual impulsa u obstaculiza su desarrollo profesional, aunque no se tenga plena conciencia de ello. Este fundamento ético no lo desarrollamos aquí, pero no queremos dejarlo de lado en la relación educativa tutorial. El trabajo de Guadalupe Moreno Bayardo (2007, pp. 35-51) que da cuenta de las relaciones de poder en los procesos de formación para la investigación, muestra desde las experiencias de los estudiantes, el carácter de superioridad que entretejen los docentes de un programa de doctorado. Esta misma entretejedura se extiende, sin duda, en la relación educativa de los sujetos de todos los niveles escolares. He aquí la importancia de atender las subjetividades de los actores en la relación de los procesos formativos, pues ellas revelan cómo se construyen ellas mismas y, a la vez, cómo se constituyen en determinantes para el éxito o fracaso de la formación profesional: poder, discriminación, sojuzgamiento, exclusión, o por el contrario, impulso, aprecio, autodeterminación, esperanza, coraje, pueden ser sembradas por los docentes en los estudiantes desde su actitud en la relación tutorial. Van Manen hace hincapié en que “estimular y dar una respuesta positiva es uno de los gestos más comunes que se espera de un profesor en el aula. Significa que apreciamos, valoramos y estimamos a alguien por algo. Además, se supone que el elogio como forma de apoyo crea autoestima en los alumnos. Pero, evidentemente, encomiar no está exento de peligros” (Van Manen, 2004, p.43). Como reflexión final podemos señalar que si bien los discursos de los profesores sobre las tutorías se enmarcan en la dimensión cognoscitiva y que existe una dimensión estructural-organizacional como plataforma institucional que enmarca el Programa Institucional de Tutorías, es la dimensión actitudinal la que impacta con más fuerza como impulso o restricción en la relación educativa tutorial para la formación profesional. Por tanto, las perspectivas de los sujetos educativos se hace necesaria en la investigación educativa, de manera que hagan manifiestas

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posibles soluciones a los problemas educativos. Los pensamientos de los sujetos, las subjetividades, son una veta profunda para seguir explorando en la indagación. Sin duda, reiteramos, soluciones a los problemas educativos pueden ser descubiertas en las subjetividades humanas de los actores educativos. ! Bibliografía • ALVARADO Nando, Maritza (2010), El aprendizaje y las tutorías en los universitarios, Universidad de Guadalajara: Guadalajara. • ANUIES (2002), Programas Institucionales de Tutoría. Una propuesta de la ANUIES para su organización y funcionamiento en las instituciones de educación superior. ANUIES: México (disponible en línea en el sitio: http://www.anuies.mx/servicios/d_estrategicos/libros/lib42/000.htm). • CÁRDENAS Olivares, Gabino (2005), “Profesores de educación media superior: significados de su práctica educativa”, en MORENO Bayardo, María Guadalupe [Coord] (2005), Haciendo camino en la investigación educativa. ULSAG: Guadalajara. • HERNÁNDEZ Fernando y SANCHO Juana María (1993), Para enseñar no basta con saber la asignatura, Paidós: Barcelona. • MORENO Bayardo María Guadalupe (2007), “Las relaciones de poder en los procesos de formación para la investigación: experiencias de estudiantes de doctorado en educación.”, en PEREDO Merlo, María Alicia y SAGÁSTEGUI Rodríguez, Diana (2007), El complejo campo de la educación. Una visión desde la investigación educativa, Universidad de Guadalajara: Guadalajara. SANDÍN Esteban, Ma. Paz (2003), Investigación cualitativa en educación. Fundamentos y tradiciones. Mc. Graw Hill: Madrid. • Van MANEM, Max (1998), El tacto en la enseñanza. El significado de la sensibilidad pedagógica. Paidós: Barcelona. •------ (2004), El tono en la enseñanza. El lenguaje de la pedagogía, Paidós: Barcelona. • Sitio Web consultado: El portal del tutor, (s/f) UNAM, obtenido en julio 20, 2011, desde http://www.tutor.unam.mx/taller_M3_15.html

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El Aula

Stephanie Gálvez González Marta Omaira Ponce García Nadia Verenice González Gutiérrez Claudia Magdalena Reyes García Verónica Luna Covarrubias Alicia Martínez García [Asesora]

Las Inteligencias múltiples

de Howard Gardner en el desarrollo de la educación Aplicación a un grupo de cuarto año de primaria En el presente trabajo mostramos la aplicación de la teoría de las Inteligencias múltiples de Howard Gardner a un grupo de cuarto año de una primaria rural. Dada la importancia de rescatar el desarrollo de tales inteligencias por el abandono en que se tienen al enfocar el aprendizaje en métodos rigurosos y materias determinadas, no se toman en cuenta las especialidades del niño. En esta investigación se trabajó con ejercicios de cada inteligencia, observamos cómo influye el contexto de los estudiantes en su desarrollo o supresión. 132

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En la aplicación de los ejercicios se contempló el contexto sociocultural como un obstáculo para el progreso de las inteligencias a las que parecieron responder los niños, pues como explica el mismo autor de la teoría, la cultura -en este caso el difícil contexto de los estudianteses una clave importante, pues condiciona el impulso para mejorar las inteligencias múltiples, como se comprobó con la aplicación. Cada ejercicio se vio acompañado de las muestras más fehacientes de la importancia que tiene el ambiente de aprendizaje para lograr una enseñanza deseada en los alumnos, pues las interrupciones surgieron constantemente por la situación en que se estudia en la institución. Por esta razón, dejamos aquí establecidas la hipótesis, objetivos, variables, marco teórico, metodología, el desarrollo de los ejercicios, resultado y las conclusiones para su mayor comprensión.

Hipótesis y objetivos Hipótesis - El contexto sociocultural y económico influyen en el desarrollo intelectual del estudiante. - El desarrollo óptimo de las inteligencias múltiples, ya sea lingüística, musical, espacial, están subordinadas a las actividades realizadas por el estudiante en las horas escolares y extraescolares. Objetivos - Hacer consciente al alumno de la importancia que tienen cada una de las inteligencias múltiples. - Conseguir que el estudiante se conozca a través de la inteligencia que tiene más desarrollada. - Con ayuda de ejercicios, adecuados para cada inteligencia, trabajar y desarrollar, en la medida de lo posible, la inteligencia del alumno.

Variable independiente Se aplicaron una serie de ejercicios, con los cuales es posible “medir” cada una de las inteligencias. Se dieron instrucciones detalladas para llevar a cabo cada ejercicio sin embargo fue necesario repetir las instrucciones más de una vez debido a la falta de atención por parte de los estudiantes. Los reforzadores fueron otros ejercicios relacionados con cada una de las inteligencias y un premio sorpresa.

Variable dependiente Después de revisar los ejercicios (de cada una de las inteligencias) nos percatamos de que los alumnos no habían trabajado lo suficiente con los ejercicios que generan el desarrollo de las diferentes inteligencias, en especial la lingüística. Cuando se les dio a los alumnos la lectura (de compresión) y las preguntas que deberían contestar a partir de ésta, la mayoría de los alumnos, aproximadamente 5 de 10, tuvieron que leer la lectura varías veces y cuestionar al maestro sobre las preguntas, pues no comprendían qué debían responder. En cuanto a matemáticas sí se dieron resultados más alentadores, creemos que fue debido a la importancia dada, ya que a esta materia es trabajada con más recurrencia en clase, sin embargo los ejercicios lógicos causaron mayor problema a los alumnos. La inteligencia espacial se hizo presente en dos alumnos. Por su parte la musical estuvo casi ausente, no fue posible crear una melodía. En cuanto a las inteligencias intra e interpersonal no se presentaron de manera considerable en los niños; concluimos que debido al ambiente en el que se desarrollan no resulta fácil escuchar, entender y ser empáticos unos a otros.

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Variable intercurrente Mientras realizamos este trabajo la escuela estuvo siendo remodelada, por lo cual el constante ruido de los trabajadores impedía la concentración en el aula. El olor a pintura provocó ligeros dolores de cabeza. Nos percatamos que un gran número de niños asisten a la escuela sin haber ingerido alimentos, pensamos que esta es una de las posibles razones que los hacen mostrarse impacientes por salir al recreo a comer; esta situación genera -además de serios daños a la salud- distracción y poca disposición para complir en clase. Otra dificultad que imperó en el aula fue la poca disciplina. La mayor parte del tiempo los niños estuvieron inquietos, aventaban las butacas, gritaban, peleaban o jugaban.

Marco teórico Como ya hemos dicho, este trabajo parte de la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner: inteligencia lingüística, inteligencia musical, inteligencia lógico-matemática, inteligencia espacial, inteligencia kinestésica e inteligencias personales. El carácter único e irrepetible de cada ser humano hace que no sea descabellada la propuesta teórica de Howard Gardner en la cual nos plantea la idea de que la inteligencia no puede ser medible desde una perspectiva cerrada y positivista en la que sólo cuenta aquello que puede llegar a ser cuantificable, experiencial y riguroso. A través de su innovadora teoría, Gardner da un vuelco a la educación y a la manera de concebir al sujeto cognoscente. A partir de Gardner las inteligencias humanas ya no son vistas como algo mesurable en los estrechos terrenos de las ciencias exactas y lo verbal. Gardner genera la ampliación de horizontes, hacia otros campos antes soslayados o a aspectos no considerados del desarrollo intelectual del individuo.

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Así pues, la Teoría de las Inteligencias Múltiples permite dar un enfoque nuevo al tema de la inteligencia, con ello contribuye a cambiar los procedimientos de enseñanza. Desde esta nueva perspectiva el niño que no saca buenas calificaciones en matemáticas o en español no es estigmatizado como un sujeto de capacidad inferior; etiquetas que resultan perjudiciales en la psique del sujeto. Los principios planteado por Gardner son particularmente útiles en la enseñanza, pues de esta manera el docente recurrirá a procedimientos alternativos para la transmisión de conocimientos, a fin de que cada individuo pueda apropiarse de la información, a la vez que estimula u optimiza tanto su inteligencia dominante como aquellas que se encuentren poco trabajadas. Esta forma de proceder requiere mayor atención a las necesidades de los alumnos, además de un seguimiento cercano del aprendizaje de cada uno, para lo cual los grupos pequeños son lo ideal. Los grupos reducidos son especialmente propicios para la implementación de esta teoría, ya que con la aplicación de ejercicios y pruebas adecuadas resulta fácil detectar la inteligencia que predomina en cada uno de los individuos. Por ello se buscó hacer la detección del tipo de inteligencia predominante (a un grupo de 5 alumnos, pertenecientes a una escuela de escasos recursos) a fin de observar la manera en que el medio ayuda o no a desarrollarla y así contribuir a la optimización del aprendizaje. Mediante la aplicación de diversos ejercicios correspondientes a las diferentes tipos de inteligencias señalados por Howard Gardner se hizo un acercamiento con la intención de llegar a la identificación de la inteligencia preponderante. Para detectar un tipo de inteligencia: el autor propone que el sujeto cognoscente necesitaría resolver, encontrar y crear problemas, en primer lugar, pues eso demuestra que se tiene sentido de comprensión. De la misma manera, éste requeriría abarcar la gama razonablemen-


te completa de las clases de habilidades comunes a todos los seres humanos. Gardner detecta ocho signos de la inteligencia: La primera, Posible aislamiento por daño cerebral, establece que las secuelas de un daño cerebral pueden ser la evidencia de una inteligencia, pues surge de la medula de la inteligencia humana. Segunda, La existencia de idiotssavants, prodigios y otros individuos excepcionales, quienes, en el caso de los idiots, como retrasados mentales y autistas, evidencian una inteligencia mediante la negación de otras, mientras que los prodigios son demasiado precoces en la competencias humanas. La tercera es una Operación medular o conjunto de operaciones identificables; cuarta, Historia distintiva de desarrollo, junto con un conjunto definible de desempeños expertos de estado final; quinta,

una Historia evolucionista y la evolución verosímil, en la que las inteligencias se evidencian más cuando se puede identificar su desarrollo en un sujeto; sexta, es Apoyo de tareas psicológicas experimentadas, para comprobar si ciertas habilidades son manifestaciones de alguna inteligencia; séptima, es Apoyo de hallazgos psicométricos, como pruebas de inteligencias; octava, Susceptibilidad a la codificación en un sistema simbólico: el lenguaje, la pintura o las matemáticas. La Inteligencia lingüística, como explica el autor, se desarrolla desde el nacimiento de los infantes, a los pocos meses el niño balbucea, después dice palabras sueltas, luego conjuntos, hasta formar oraciones tan complejas como los adultos; sin embargo en Gardner la inteligencia lingüística está enfocada hacia

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la creación literaria y el logro de expresar todo de manera significativa mediante la utlización del cerebro y sus hemisferios para lograr crear diferentes tipos de estructuras gramaticales o un vocabulario propio, tal como los esquizofrénicos. La Inteligencia musical es la más temprana de las inteligencias, esta se desarrolla según el grado de instrucción. Se evidencia a través de composiciones o imitaciones tempranas. Sin embargo, expresa el autor: […] la medida con que se expresa públicamente el talento dependerá del medio en el que vive una, pues si a un niño nunca se le estimula, no mostrará nada. Los componentes de esta inteligencia son el tono, el ritmo y el timbre. La Inteligencia lógico-matemática se relaciona con la musical, hasta ahora se ha tenido la creencia que si se cuenta con ella se pueden desarrollar las demás en el mismo sujeto, sin embargo esto es falso. Esta inteligencia se desarrolla más a menudo en niños autistas. La Inteligencia espacial es la habilidad para percibir una forma o un objeto. Es importante para la orientación, para reconocer objetos y escenas, para centrarse en ambientes originales o alterados de la presentación original. Una faceta final emerge de los parecidos entre dos formas en apariencia dispares. La Inteligencia kinestésica es la capacidad de trabajar hábilmente con objetos, tanto con los que comprenden los movimientos motores finos como los que explotan los movimientos motores gruesos del cuerpo. El uso de músculos y cerebro para el movimiento corporal. Por último, las Inteligencias personales son la capacidad para entrar a la propia vida sentimental y todos los yoes. Es la habilidad para notar y establecer distinciones entre otros individuos en sus estados de ánimo, motivaciones, temperamentos e intenciones.

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Metodología El presente trabajó fue realizado con niños y niñas de cuarto año de primaria, en promedio de nueve años de edad, estudiantes de la escuela primaria de Ahualulco de Mercado, una zona ru-


ral donde los niños se enfrentan a la pobreza o a situaciones familiares que afectan su desarrollo. Cuando estuvimos realizando el presente proyecto la escuela estaba en remodelación; los andamios y artículos de construcción impedían el libre tránsito dentro y fuera de la escuela, la

cual es muy pequeña. Todo esto nos dejaría ver que el ambiente de aprendizaje que brinda esta institución –a la par de otros estímulos- no es el adecuado para un óptimo desarrollo intelectual; la principal evidencia son las calificaciones y ánimo de los alumnos.

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Se trabajó dentro de un salón de clases en el que recurrentemente entraron y salieron los trabajadores de la remodelación, lo cual interrumpió la clase y afectó la atención de los alumnos.

Recursos Material didáctico Diseño Inteligencia lingüística La Inteligencia lingüística es aquella capacidad que posee un individuo para entender, manejar y modificar el lenguaje con fines prácticos. En el presente estudio se ha realizado una prueba de inteligencia lingüística a los alumnos de cuarto grado de la escuela Luis Manuel

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Rojas, por medio de este se pretende conocer el desarrollo de la Inteligencia lingüística, con la que cada individuo es capaz de construir un elemento de evidencia y comparar el desarrollo de esta con los otros tipos de inteligencias. La consigna para los estudiantes fue muy simple. Luego de escuchar la lectura en voz alta de los cuentos Las Vocales Malditas de Óscar de la Borbolla, tuvieron que elaborar un breve relato mediante la elección de una de las dos modalidades: - No puedes utilizar una de las vocales (a tu elección) en ninguna palabra del relato. - Elige una vocal. A lo largo de tu relato sólo puedes usar esa vocal y las letras consonantes. El nivel de Inteligencia lingüística se evidenciaría a partir de las siguientes aseveraciones:


La vocal más utilizada en el idioma español es E, luego A, I, O y finalmente U. Comenzando por el gusto del joven se provocaría un mayor desarrollo de la Inteligencia lingüística, siempre que el resultado demostrara que el alumno ha tenido mayor facilidad para manejar el ejercicio en su modalidad más complicada. Comparamos en primer término si elegió la primera opción o la segunda (siendo ésta la que representa una dificultad mayor) para la realización de la actividad. En cualquiera de los dos casos los anexos de resultados demostraron qué porcentaje de estudiantes se inclinó por el primer tipo de ejercicio y qué porcentaje por el segundo. A partir de esto la evaluación de la inteligencia lingüística puede proceder mediante un gráfico o un análisis comparativo.

Actividad - Repartir a los alumnos los cinco partes que componen la obra Las vocales malditas de Óscar de la Borbolla (anexos), con el fin de que todos puedan leer un texto diferente en voz alta. En caso de haber más de cinco estudiantes será necesario repartir los textos. - Analizar con atención la lectura en voz alta realizada por cada uno de los estudiantes, esto proporcionará la primera evidencia de campo para conjeturar el nivel de inteligencia lingüística que cada uno posee. - Explicar a los alumnos que el siguiente ejercicio consiste en la realización de un pequeño cuento (si se desea, incluir la definición de “micro-ficción”) donde relaten brevemente lo que realizan durante un día: cuando se levantan

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por la mañana, cuando van camino a la escuela, cuando regresan a su casa. Actividad a realizar en mínimo media cuartilla, con las siguientes características: 1. Elegir una de las vocales que no podrán utilizar en su relato (si eligen la vocal E, el alumno no podrá escribir palabras que contengan la letra E). 2. Elegir una de las vocales y únicamente utilizar esa en su relato (si eligen la vocal E, el estudiante no podrá escribir palabras que contengan A, I, O, U). Tiempo estimado: 30 a 45 minutos.

Objetivos - Medir el nivel en que los estudiantes son capaces de manipular el lenguaje a voluntad. - Comparar el nivel de inteligencia lingüística de los estudiantes con los otros tipos de inteligencias aplicadas.

Inteligencia musical La Inteligencia musical es una capacidadsensibilidad para producir y pensar en términos de ritmos, tonos o timbres de los sonidos. Esta inteligencia hace que las personas se inclinen por tocar instrumentos musicales, cantar, silbar, escuchar música, componer melodías o atender a sonidos ambientales; son personas innovadoras, capaces de expresar (canalizar) sus emociones y sentimientos con un gran potencial para desarrollar la inteligencia matemática. Características de la Inteligencia musical: • Escuchan, demuestran interés por una variedad de sonidos, que incluyen la voz humana • Disfrutan y buscan ocasiones para escuchar música o sonidos ambientales en el ámbito del aprendizaje. • Muestran disposición por explorar

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• Responden ante la música • Recopilan música e información referente a ella, en diferentes formatos. • Desarrollan la habilidad para cantar o ejecutar un instrumento • Disfrutan con la improvisación de ritmos; dan sentido musical a las frases más cotidianas. Esta es un tipo de inteligencia poco explotada en los sistemas educativos tradicionales, algunos niños la desarrollan en clases particulares, guiados por los gustos musicales de los padres, lo que podría evitar la exploración de las propias motivaciones musicales. Las personas con discapacidad mental tienen una sensibilidad especial hacia la música. Es importante recordar que algunos chicos pueden tener lesiones que les impiden el habla, pero pueden tener la capacidad de cantar o seguir un ritmo. La Inteligencia musical es una fuente potencial en la estimulación del aprendizaje. Actividades para la estimulación de esta inteligencia: una puede ser la creación de una canción mediante la cual los niños hablen de sus compañeros o de sus vivencias cotidianas, O bien, seguir el ritmo de una canción ya grabada.

Inteligencia kinestésica Según lo expuesto por Gardner, la Inteligencia linestésica está vinculada con la capacidad para controlar el cuerpo en actividades físicas coordinadas como el deporte, la danza, las habilidades manuales, entre otras. A través de la Inteligencia kinestésica adquirimos información que, por efecto del movimiento y la vivencia, se convierte en aprendizaje significativo. Como bien lo expone Celso Antunes: esa forma de inteligencia se manifiesta por la capacidad de resolver problemas o elaborar productos, utilizando el cuerpo (o partes del mismo) y sus movimientos de modo muy diferenciado y hábil, con fines expresivos.


La capacidad motriz es, de esta manera, el elemento axial en este tipo de inteligencia. Hasta cierto punto resulta sencillo identificar a las personas que la poseen en grado dominante, dado que es algo que se manifiesta visiblemente. Estas personas -en el caso de los niños- se caracterizan por su inquietud en todo, es decir, no pueden permanecer un largo periodo de tiempo sentados, sino que, por el contrario, todo el tiempo se encuentran en una actitud dinámica. Suele suceder que la mayor parte del tiempo están fuera de su lugar de trabajo; su atención es captada en el momento en que se les pone una actividad lúdica dentro de la clase, pues de esta forma la información que van a recibir se convierte en aprendizaje significativo. Una vez conocidos los antecedentes de este singular tipo de inteligencia y con el propósito de detectar a los niños que la tuvieran en grado predominante, aplicamos un ejercicio kinestésico que consistió: - El docente tendrá preparada una serie de tarjetas con verbos de movimiento; se elegirá a un niño que dará la espalda al pizarrón, después serán escritos los verbos en el pizarrón, una vez escritos el niño que da la espalda interpretará las órdenes de sus compañeros que sí miran el pizarrón, hasta lograr descubrir el verbo. De esta manera el niño en cuestión recibirá órdenes tales como “mueve tu pierna izquierda”, “mueve primero tu brazo derecho y luego el izquierdo”, entre otras. - Otro ejercicio aplicado consistió en la realización de la dinámica anterior pero en forma inversa, es decir, ahora el niño que fue elegido seria quien interpretaría un verbo proporcionado por el docente, de esta manera los alumnos restantes tendrían que adivinar, mediante la identificación de los movimientos que hicierasu compañero. La aplicación de estos ejercicios nos permitió observar cuáles de esos niños tenían de alguna manera desarrollada la Inteligencia kinestésica. En el momento de hacer la interpreta-

ción de los verbos de movimiento hubo quienes lo disfrutaron de tal manera que pedían continuamente tener la oportunidad de participar de nuevo aunque no fuera su turno; asimismo dos niños evidenciaron cierta habilidad para realizar los movimientos de manera precisa. La puesta en escena de estas actividades nos brindó la oportunidad de hacer un sondeo o identificación somera de los tipos de inteligencia que convergen en ese grupo escolar, a fin de que el docente, que en este caso mostró especial interés en el desarrollo de los niños, propicie las circunstancias adecuadas para poder transmitir conocimientos (datos) que resulten significativos para los niños.

Inteligencia espacial La Inteligencia espacial-visual (gráficos) está relacionada con la habilidad para visualizar una imagen o idea, o bien la creación de gráficos mentales. El color juega un papel muy importante en esta inteligencia. El alumno con inteligencia visual-espacial generalmente prefiere dibujar, pintar, hacer esculturas, trabajar con crucigramas jigsaw y utilizar mapas; prefiere videos y gráficos antes que palabras. Para saber si los niños tenían más desarrollada esta inteligencia se les proporcionó una hoja con dos preguntas. (véase anexo)

Inteligencias personales: intrapersonal e interpersonal La Inteligencia intrapersonal es la capacidad de reflexionar acerca de las metas propias, de creer en uno mismo, de reconocer talentos y limitaciones. Las personas con Inteligencia intrapersonal reconocen sus sentimientos y pueden ponerles nombre; entienden cómo los sentimientos a veces guían las acciones. Suelen ser sujetos que para expresarse se apoyan en otras inteligencias: musical, verbal, motriz. Los niños con Inteligencia intrapersonal se concentran en

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las tareas que se proponen, prefieren trabajar solos y suelen ser calificados como tímidos, incluso llegan a pasar inadvertidos. El ejercicio realizado para detectar esta inteligencia tuvo como objetivo ponerlos en contacto con diversas sensaciones o emociones que pudieran reconocer y nombrar. Debido a que se requirió de las otras inteligencias para expresar la intrapersonal, se decidió llevar a cabo una actividad lúdica y creativa que otorgara libertad y facilitara a los niños la oportunidad de expresarse.

Ejercicio de Inteligencia intrapersonal - Se les pidió a los niños tomar asiento y cerrar los ojos - Debían escuchar atentamente a la persona que guía el ejercicio - Se les invitó a imaginar que estaban en el mar con toda su familia, sin preocupaciones cotidianas ni deberes, sólo diversión y relajación, nada les hace falta y no tienen problemas. Que imaginaran el olor de la brisa, el calor del sol, la suavidad de la arena, el sabor de una comida deliciosa y abundante. - Después de la dinámica se les pidió que plasmaran en un dibujo lo que vieron (para lo cual se les proporcionaron hojas blancas, colores y plumones) y con una solo una palabra definieran cómo se sintieron, La mayoría de los pequeños del grupo siguió atentamente las indicaciones y manifestaron haber disfrutado el ejercicio, sin embargo hubo algunos niños que calificaron de mentiras todo aquello que se les pidió imaginar, mostraron escepticismo e incluso dijeron no sentirse cómodos al tratar de pensar cosas que no podían ser. Los niños dibujaron la playa, el mar, el cielo, algunos con más facilidad que otros, pues muchos de ellos haste ese momento no conocían el mar. La mayoría incluyó en el dibujo a sus padres, hermanos y los nombres de éstos, algunos

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omitieron las figuras humanas o se representaron a sí mismos solos. La mayoría puso énfasis en la representación del mar. En cuanto a la palabra con la cual definieron cómo se sintieron, predominaron: “feliz”, “felicidad”, “bien” y “chido”, salvo por una excepción, un chico que no coloreó su dibujo y escribió “solo”. Cabe resaltar que también hubo alumnos que omitieron la palabra o escribieron algo y lo rayaron. Pudimos detectar alumnos que disfrutaron realizar el dibujo, algunos más cuyo trabajo fue sumamente sencillo ya que estuvieron la mayor parte del tiempo de un lado a otro del salón, intentando salir, sumamente inquietos. Una niña que se mantuvo callada toda la clase escribió la pregunta “¿cómo me siento?”, a la que respondió con una oración compuesta. En resumen: mediante éste ejercicio pudimos detectar a algunos niños que manifiestaron la inteligencia intrapersonal más desarrollada, así como algunos que tienen más problemas con ella.

Inteligencia lógico-matemática Muchos jóvenes y adultos recuerdan las matemáticas como un verdadero tormento, aún hoy no les resulta muy claro si esto sucede por la abstracción de sus contenidos o porque algunos profesores no enseñan la materia de la forma más recomendable. Lo cierto es que a muchos alumnos no les gustan los números, menos las operaciones, aunque también hay algunos niños que no sólo les gustan sino que fácilmente comprenden los ejercicios y operaciones que se realizan con éstos. Gardner explica que el gran teórico Jean Piaget ha ayudado mucho a comprender el desarrollo cognoscitivo, que corresponde principalmente al desarrollo de la Inteligencia lógico-matemática; pero conocer el tamaño y la medida de las cosas, el descubrimiento de la cantidad, el


paso de los conceptos concretos a los abstractos y finalmente la elaboración de hipótesis, no son necesariamente aplicables al desarrollo de otras inteligencias que además siguen algunos procesos particulares. Aunque la Inteligencia lógico-matemática abarca conocimientos muy importantes para el avance de la tecnología y de algunas ciencias, Gardner considera que no es superior a los otros tipos de inteligencia, porque frente a los problemas de la vida las otras inteligencias poseen sus propios mecanismos para ordenar la información y manejar los recursos; muchos de los problemas más cotidianos no no necesariamente podrían resolverse a través del cálculo. Este tipo de inteligencia abarca varias clases de pensamiento, en tres campos amplios aunque interrelacionados: la matemática, la ciencia y la lógica. Esta inteligencia presenta las siguientes manifiestaciones en el niño: • Percibe los objetos y su funcionamiento en el entorno. • Domina los conceptos de cantidad, tiempo y causa-efecto. • Utiliza símbolos abstractos para representar objetos y conceptos concretos. • Demuestra habilidad para encontrar soluciones lógicas a los problemas. • Percibe relaciones, plantea y prueba hipótesis.

• Emplea diversas habilidades matemáticas, como estimación, cálculo, interpretación de estadísticas y la presentación de información en forma de gráficas. • Se entusiasma con operaciones complejas, como ecuaciones, fórmulas físicas, programas de computación o métodos de investigación. • Piensa en forma matemática mediante la recopilación de pruebas, la enunciación de hipótesis, la formulación de modelos, el desarrollo de contra-ejemplos y la construcción de argumentos sólidos. • Utiliza la tecnología para resolver muchos problemas matemáticos, aunque sigue siendo la capacidad de abstracción y razonamiento la base para solucionarlos. • Demuestra interés por carreras como ciencias económicas, tecnología informática, derecho, ingeniería, química, entre otras. • Probablemente disfruta resolviendo problemas de lógica o cálculo, pasa largas horas tratando de encontrar la respuesta ante problemas como los famosos acertijos, aunque a muchos de sus compañeros les parezca algo raro. Para la motivación de esta inteligencia existen ejercicios en forma de juegos o como actividades lúdicas entre hermanos o compañeros, juegos que aprovechan cualquier pretexto para provocar el razonamiento ante una situación.

Resultados

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A= casi ausente B= poco C= regular D = presente E= mรกs desarrollada F = predominante

Se aprecia en la tabla que la inteligencia predominante en el grupo de diez alumnos fue la espacial.

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Discusión Después de haber aplicado los test y ejercicios, convivir y platicar con los niños, nos percatamos de que las circunstancias sí son factores importantes para el aprendizaje y el desarrollo de las inteligencias.

Conclusiones La educación no sólo debe centrarse en medir el aprendizaje adquirido por el niño, es importante también prestar atención a las condiciones en las cuales se desarrollan y viven. Todas las circunstancias sociales, económicas y emocionales suelen influir en el desempeño escolar. El sistema de educación en México suele no prestar atención a los aspectos antes mencionado, vemos cómo sólo se prefiere medir el coeficiente intelectual de los alumnos, sobre todo en las áreas de matemáticas y español, relegando las inteligencias interpersonal e intrapersonal. Otra cuestión importante es recalcar que hasta hoy no se ha demostrado interés por cuestiones afectivas-emocionales de los alumnos. Tras el trabajo realizado con los niños de la primaria Luis Manuel Rojas concluímos que los niños demostraron tener muchos problemas en casa, principalmente económicos, por lo cual, a parte de tener hambre de comida y afecto, no pudieron cumplir con sus clases. Ante este estado de cosas queda preguntarnos: ¿un buen maestro basta? ¿un maestro con todas las herramientas educativas? ¿un educador que explica de manera clara los temas? Ciertamente es preciso que el educador esté preparado para dar a los alumnos las pautas y materiales necesarios con los cuales éste construya y se haga

de conocimiento, no obstante siempre hará falta un poco de empatía entre el alumno y el maestro para poder hacer del aprendizaje una actividad placentera. Un docente preocupado por la salud mental y emocional de sus alumnos no es utópico ni imposible. Para que la actual situación en las aulas cambie resulta necesario que el sistema educativo mexicano deje los métodos hasta ahora utilizados, los cuales no han generado buenos resultados. ! Bibliografía • http://www.cosasdelainfancia.com/biblioteca-inte10.htm • http://www.galeon.com/aprenderaaprender/intmultiples/intlogica.htm • http://www.uam.es/departamentos/medicina/psiquiatria/psicomed/psicologia/descargas/Superdotados%20(D)/metodologicomatematica.htm • http://cuidadoinfantil.net/inteligencia-logico-matematica-en-los-ninos.html • http://inteligenciasmultiples.idoneos.com/ index.php/368710 • Gardner, H. (1994). Estructuras de la mente. La teoría de las inteligencias múltiples. México: Fondo de Cultura Económica. • Antunes, Celso (2006). Juegos para estimular las inteligencias múltiples. Madrid: Narcea S.A. Ediciones

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Anexos


Test de Inteligencia espacial 1) ¿Qué figuras se encuentran encerradas en esta imagen?

2) ¿Qué figuras se encuentran encerradas en esta imagen?

Actividades para la inteligencia lógico-matemática El arte de la interrogación Evocar: ¿quién, qué, cuándo, cómo, donde, por qué...? Comparar: ¿en qué se parecen / en que se diferencian...? Identificar atributos y componentes: ¿cuáles son las partes de...?, ¿cuáles son las características de...? Clasificar: ¿de qué manera podemos organizar esto...?. ¿qué partes o categorías podemos dividir...? Ordenar: ¿cómo podemos decidir un orden o secuencia de...?, ¿con base en cuáles atributos...? Representar: ¿de qué otras maneras podríamos hacer esto...?, ¿cómo ilustrar este trabajo...?

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Estrategias para pensar más Dar pie a una afirmación o negación se puede propiciar el razonamiento: ¿cómo lo sabes?, ¿estás de acuerdo?, ¿por qué?, ¿podrías agregar algo más? Orientar a buscar nuevas respuestas: ¿qué otras alternativas habría?, ¿se podrían hacer las cosas de otro modo?, ¿qué final habrías hecho tú?, ¿cómo habrías arbitrado este partido? Reflexión compartida: ¿cómo podemos entre todos descubrir este misterio?, ¿cómo podemos encontrar la solución de este problema?, ¿podemos inventar un cuento entre todos? Identificar las ideas principales después de ver una película, leer un libro, ver un programa, escuchar una historia: ¿cuáles fueron los temas, los personajes, los problemas planteados, el conflicto más importante, las circunstancias...? Identificar errores: cometer a propósito un error gramatical o de cálculo y pedir que lo descubran, hacer una colección de frases erróneas o mal dichas en la televisión, provocar razonamientos equívocos y luego demostrar el error. Inferir ante un hecho noticioso, una historia, una anécdota de familia, preguntar: ¿qué conclusiones puedes sacar?, ¿qué aprendiste del error cometido?; si algo salió mal, ¿qué enseñanza podemos encontrar? Predecir: ¿qué sucedería si...?, ¿qué harías si estuvieras en esa situación...?, ¿cómo crees que va a terminar esta historia? Elaborar: ¿qué ideas puedes agregar a...?, ¿podrías dar un ejemplo de...?, ¿qué piensas de...?, ¿qué entiendes en esa pintura?, ¿cómo la ves..?, ¿te gusta...? Verificar ¿qué pruebas respaldan esta acción...?, ¿cómo podemos comprobar que sucedió...?, ¿qué criterios usamos para juzgar este suceso? Asumir el papel del abogado del diablo: ante una discusión, cómo podemos provocar el razonamiento del niño, a través de frases o criterios contrarios a nuestro punto de vista. Promover que el niño haga las preguntas: pedirle que él nos cuestione para saber si oímos y vimos bien, acerca de una historia, sus protagonistas y sucesos, el tema de un programa de televisión, una anécdota contada por él mismo.

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Acertijos La moneda mas pesada de toda la docena: El amigo Jacinto tiene doce monedas, pero sabe que una de ellas es falsa, esto es, que tiene un peso mayor que el peso de cada una de las restantes. Le dicen que use una balanza y que con solo tres pesadas averigüe cuál es la moneda de peso diferente. Nueve puntos: Traza cuatro segmentos rectilíneos, que sean horizontales, verticales y oblicuos, es decir, en las cuatro direcciones posibles, que pasen solo una vez por los nueve puntos siguientes:

Las canicas: Los niños Juan y Raúl disponen de algunas canicas en el bolsillo. Dice Juan a Raúl: "Si me regalas una de tus canicas tendremos ambos igual cantidad". Pero dijo entonces Raúl: "Si tú me das a mí una de tus canicas, tendré yo el doble que tú". ¿Cuántas canicas tenía Juan y cuántas Raúl? El corte del pastel: Se pretende dividir el pastel cilíndrico de la figura en 8 trozos iguales, pero solamente con tres cortes. ¿Cómo serían esos cortes?

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Actividad Inteligencia lingüística Cantata a Abraham (Óscar de la Borbolla) Anda haragán, a trabajar para ganar la plata", cantaba avara Sara, amarrada a la más vana maldad: mandar para calmar la falta, agachar al canalla, calar más. Abraham, fantasmal facha, agarra la pala, zafa la aldaba, baja a la calzada, pasa la barranca hasta hallar la cabaña. Allá pagaban tan mal; mas Abraham cargaba las trancas más anchas, alzaba las bardas más altas, amasaba argamasa, clavaba tablas, trazaba largas zanjas. Trabajaba hasta abaratar la paga. Magna transa. Tan gran afán para nada, la grasa vana las barbas a Abraham; más la talla nada más agranda la panza al capataz. Sara ajada, más flaca cada mañana, lavaba la casa: arrancaba a las sabanas manchas, canas, caspa; al alzar la sala hallaba cascaras, naranjas, tazas rajadas, latas achatadas. Asaba papas, adaptaba las aspas para machacar calabazas, aplanaba la masa, la salaba… El Hereje Rebelde (Óscar de la Borbolla) Desde el estrés del Jefe el edén decrece, el excedente le pertenece, se ejercen leyes dementes, se debe beber detergente en vez de leche, ser pelele, ser pedestre, ser deferente; es menester entretenerse en tejer redes, en prender rebeldes. En el este, trece rehenes perecen de sed; en el frente fenecen de herpes, de peste. El edén ennegrece, se pretende reprender herejes, perderles. -¡Eh, Esther, ven!, relee el deber. El jefe se excede. -¿Prevés el tren del semestre?... Me enteré del brete de gente decente en el este: nenes, bebés perecen. El clemente es el Hereje Rebelde: desprende el ente del crecer, mete el entender, cede excelentes mercedes. El Rebelde merece el belvedere… -Esther, eres efervescente. Ten en mente el menester del Jefe, es rete vehemente, de repente crece, reverdece, expele seres…

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Test de inteligencias múltiples Inteligencia lingüística 1. Para su edad, escribe mejor que el promedio 2. Cuenta bromas y chistes o inventa cuentos increíbles 3. Tiene buena memoria para los nombres, lugares, fechas y trivialidades 4. Disfruta los juegos de palabras 5. Disfruta leer libros 6. Escribe las palabras correctamente 7. Aprecia las rimas absurdas, ocurrencias, trabalenguas, etc. 8. Le gusta escuchar la palabra hablada (historias, comentarios en la radio, etc.) 9. Tiene buen vocabulario para su edad 10. Se comunica con los demás de una manera marcadamente verbal Tu puntación:

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Inteligencia lógico-matemática

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1. Hace muchas preguntas acerca del funcionamiento de las cosas 2. Hace operaciones aritméticas mentalmente con mucha rapidez. 3. Disfruta las clases de matemáticas. 4. Le interesan los juegos de matemáticas en computadoras. 5. Le gustan los juegos y rompecabezas que requieran de la lógica 6. Le gusta clasificar y jerarquizar cosas. 7. Piensa en un nivel más abstracto y conceptual que sus compañeros. 8. Tiene buen sentido de causa y efecto. Tu puntación:

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Inteligencia espacial 1. Presenta imágenes visuales nítidas. 2. Lee mapas, gráficos y diagramas con más facilidad que el texto. 3. Fantasea más que sus compañeros 4. Dibuja figuras avanzadas para su edad 5. Le gusta ver películas, diapositivas y otras presentaciones visuales 6. Le gusta resolver rompecabezas, laberintos y otras actividades visuales similares. 7. Crea construcciones tridimensionales avanzadas para su nivel (juegos tipo Playgo o Lego) 8. Cuando lee, aprovecha más las imágenes que las palabras. 9. Hace grabados en sus libros de trabajo, plantillas de trabajo y otros materiales. Tu puntación:

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Inteligencia física y kinestésica

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1. Se destaca en uno o más deportes. 2. Se mueve o está inquieto cuando está sentado mucho tiempo. 3. Imita muy bien los gestos y movimientos característicos de otras personas 4. Le encanta desarmar cosas y volver a armarlas. 5. Apenas ve algo, lo toca todo con las manos. 6. Le gusta correr, saltar, moverse rápidamente, brincar, luchar. 7. Demuestra destreza en artesanía 8. Tiene una manera dramática de expresarse 9. Manifiesta sensaciones físicas diferentes mientras piensa o trabaja. 10. Disfruta trabajar con plastilina y otras experiencias táctiles. Tu puntación:

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Inteligencia musical 1. Se da cuenta cuando la música está desentonada o suena mal. 2. Recuerda las melodías de las canciones. 3. Tiene buena voz para cantar. 4. Toca un instrumento musical o canta en un coro o algún otro grupo. 5. Canturrea sin darse cuenta. 6. Tamborilea rítmicamente sobre la mesa o escritorio mientras trabaja. 7. Es sensible a los ruidos ambientales (p.ejem. La lluvia sobre el techo). 8. Responde favorablemente cuando alguien pone música. Tu puntuación:

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Inteligencia interpersonal

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1. Disfruta conversar con sus compañeros. 2. Tiene características de líder natural. 3. Aconseja a los amigos que tienen problemas 4. Parece tener buen sentido común. 5. Pertenece a clubes, comités u otras organizaciones. 6. Disfruta enseñar informalmente a otras personas. 7. Le gusta jugar con otras personas. 8. Tiene dos o más buenos amigos. 9. Tiene buen sentido de empatía o interés por los demás 10. Otros buscan su compañía. Tu puntuación: Inteligencia intrapersonal 1. Demuestra sentido de independencia o voluntad fuerte. 2. Tiene un concepto práctico de sus habilidades y debilidades. 3. Presenta buen desempeño cuando está solo jugando o estudiando. 4. Lleva un compás completamente diferente en cuanto a su estilo de vida y aprendizaje. 5. Tiene un interés o pasatiempo sobre el que no habla mucho con los demás. 6. Prefiere trabajar solo. 7. Expresa acertadamente sus sentimientos. 8. Es capaz de aprender de sus errores y logros en la vida.

Tu puntuación: Cultura Transdisciplinaria

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El Aula

Marcia T. Romero Becerra Claudia Sánchez Quiroz Alondra Hernández Navarrete Carlos A. Armenta Rodríguez Carlos E. Riebeling Briones Esteban Quiñones Gutiérrez Alicia Martínez García [Asesora]

¿Quién es quién en el cuento? Una propuesta pedagógica constructivista para la comprensión lectora y de conceptos literarios

en La

abeja reina de

los Hermanos Grimm Esta investigación y aplicación didáctica tiene como objetivo la elaboración de una propuesta pedagógica, nutrida con la teoría constructivista de Ausebel, que logre aplicarse de toda instancia educativa: la adquisición del conocimiento. 158

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Para lograrlo hemos elaborado dinámicas y material didáctico que facilite y permita una experiencia rica y divertida de la literatura y sus corolarios: el cine, el cómic, los dibujos animados, y demás productos culturales que pudieran aportar conocimiento circundante y directo de obras literarias; se busca lograr que los estudiantes se interesen y conozcan las fuentes originales de arquetipos o personajes conocidos a través de los medios masivos de comunicación, pues es posible que no exista la referencia literaria original, que en este caso se presenta como ejemplo en cuentos de los Hermanos Grimm (fuente muy explotada por Hollywood, Disney, obras teatrales y de televisión), este conocimiento a través de medios masivos puede facilitar (o distorsionar) la comprensión de la teoría de funciones, una propuesta de Vladimir Propp para desentrañar la estructura de un cuento y sus personajes. El presente trabajo muestra en primera instancia el contexto en que se encuentra inmerso el alumno de preparatoria de acuerdo a sus lecturas previas, esto nos permite conocer las fortalezas y debilidades tanto de esos aprendizajes como de su relación con la literatura. También muestra los resultados del ejercicio de comprensión de un texto y la postura del alumno ante la literatura y la lectura una vez implementado el presente enfoque pedagógico enseñanza – aprendizaje en una sesión.

Objetivos e hipótesis Hipótesis: • El reconocimiento de los personajes y su función en un texto narrativo mejora la lectura de comprensión. Objetivo general: • Mejorar la lectura de comprensión mediante el reconocimiento de los elementos estructurales o medulares del cuento.

Objetivos específicos: • Demostrar por medio del diálogo y participación grupal durante las clases las características principales de las funciones propuestas por Vladimir Propp (héroe, princesa, ayudantes y villano). • Identificar en el cuento “La abeja reina” las características y funciones propuestas por Propp. • Demostrar, valiéndose de un instrumento de evaluación, el desarrollo de las habilidades de comprensión lectora.

Marco teórico Para la aplicación de esta secuencia pedagógica, nos valimos de la teoría del constructivismo, fundamentada principalmente por las propuestas de Ausebel. El constructivismo es una corriente pedagógica que sostiene la idea de que el individuo, tanto en los aspectos cognitivos y sociales del comportamiento como en los afectivos, no es un producto del ambiente ni un resultado de sus disposiciones internas, sino una construcción propia. El conocimiento no es una copia fiel de la realidad, sino una construcción del ser humano. La postura constructivista se alimenta de las aportaciones de diversas corrientes psicológicas: el enfoque psicogenético piagetiano, la teoría de los esquemas cognitivos, la psicología sociocultural vigotskiana. El constructivismo postula la existencia de procesos activos en la construcción del conocimiento: habla de un sujeto cognitivo. La concepción constructivista del aprendizaje escolar se sustenta en la idea de una educación cuya finalidad se encuentra en promover el crecimiento personal del alumno, inmerso en la cultura del grupo al que pertenece. Para esta propuesta pedagógica, se aplicará un test inicial para conocer concretamente el contexto cultural al que pertenecen los

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alumnos de preparatoria, con el fin de tener un referente para realizar la siguiente etapa de la didáctica; en este caso adoptamos como marco de referencia para que cada alumno se apropie del conocimiento en cuestión la teoría de las funciones de Propp, la cual nos explica cómo están construidos psicológicamente los personajes de distintos cuentos, y qué es lo que representan. La teoría se expone sumariamente a continuación: A. El héroe. El héroe es el personaje principal de la trama y el que más debe actuar, es decir, es un personaje activo. Una de las acciones, o funciones, que cumple en primer lugar es el alejamiento de su hogar o familia, es decir, el héroe debe partir para poder llevar a cabo su aventura; durante esta aventura, se le presentarán al héroe algunas pruebas iniciales, en las que conseguirá algún objeto de mágico. Posteriormente, el héroe es llevado al lugar donde se desarrolla su aventura principal, y donde se encuentra el objeto de su búsqueda, ahí deberá superar la prueba final, por fin se verá en necesidad de actuar en contra de su agresor. Es en este punto donde el héroe puede ser auxiliado por los ayudantes. Por último, tras superar la prueba final, el héroe sufre una transformación en su imagen, obtiene los favores del rey, además consigue casarse con la princesa. Al morir el rey, y como recompensa, el héroe hereda el reino y gobierna en paz junto a la princesa. B. El agresor o antagonista. El agresor o antagonista es, de igual forma que el héroe, uno de los personajes que más acciones lleva a cabo a lo largo de la trama. Es también quien más formas y variantes suele presentar en un cuento. Unas veces se presenta como un falso

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héroe, por lo que deberá ser desenmascarado por el héroe; otras veces se presenta desde un comienzo como agresor y sus intenciones son completamente evidentes; una última modalidad consiste en la ausencia de este y sólo podemos conocerlo a través de sus actos, a través de algún hechizo que ha dejado sobre la princesa, el reino o el rey. De cualquier forma, la función principal del agresor es obstaculizar el desenvolvimiento del héroe, el cual deberá contrarrestar toda acción llevada a cabo por el agresor. El agresor actúa motivado por un sinnúmero de valores negativos, que pueden ser: ambición, venganza, maldad pura, etc. Al final del cuento el agresor es desenmascarado y por lo tanto puede ser castigado, olvidado por completo por el cuento o, en algunos casos, hasta indultado por el bondadoso héroe. C. Los ayudantes. Los ayudantes pueden ser de muchas formas: animales, herramientas auxiliares, objetos mágicos, personajes fantásticos, etc. El ayudante se consigue de diversas formas: puede ser comprado, hallado, cae en manos del héroe gracias al azar, el héroe los consigue a través de una prueba, etc. Los ayudantes serán utilizados durante la trama en momentos difíciles en que el héroe debe contrarrestar las acciones del agresor, o bien, cuando se le plantean al héroe pruebas difíciles de superar. D. La princesa. La princesa suele ser uno de los personajes más pasivos en la narración, pues está esperando a ser rescatada. Sobre la princesa recaen un gran número de acciones por parte del héroe y del agresor: el agresor puede se-


cuestrarla, hechizarla, intentar matarla, etc.; mientras, el héroe siempre intentará rescatarla. Por último, la princesa usualmente se casa con el héroe, como sinónimo de objeto deseado, pues gracias a su rescate y posterior casamiento el héroe es reconocido como tal y puede por fin reinar. Se da paso a la siguiente etapa que consiste en dar a los alumnos la lectura del cuento “La abeja reina” de los Hermanos Grimm, se les invita a leer y reflexionar qué función desempeña cada personaje. Finalmente, se aplica otro test donde los alumnos aplicarán los conocimientos adquiridos una vez aclaradas cuestiones tales como las características de los géneros literarios, y su posible similitud con el cine, la animación y demás. Enseguida se exponen las conclusiones, tanto de los aplicadores de la propuesta como por los estudiantes, y se da fin al ejercicio.

Material didáctico •Test inicial: Da cuenta del universo conceptual implícito en el contexto de los alumnos de preparatoria respecto a las obras literarias y sus extensiones. •Pizarrón explicativo: En éste se explica a los alumnos las funciones propuestas por Propp, las cuales los ayudarán a identificar las características y los personajes que aparecen en el cuento. •Hojas de ejercicio (instrumento de evaluación): Evalúa el aprendizaje en torno a la teoría de Propp por medio de un ejercicio de análisis, en este caso del cuento “La princesa abeja”. •Test final: Se revelan los posibles cambios conceptuales que podrían experimentar los estudiantes al identificar las funciones en obras literarias, cinematográficas y de dibujos animados.

Metodología

Diseño

Para esta propuesta pedagógica se utilizaron dos test, el primero de ellos se aplicó para conocer el contexto y acumulación cultural que pueden tener unos estudiantes de preparatoria de entre 17 y 18 años, de una institución privada respecto a la literatura: la experiencia de leer un libro, la expectativa estética al hacerlo, la posible influencia del cine en el despertar del acercamiento a la literatura, distinción de géneros literarios con énfasis en el cuento, así como la identificación de personajes en obras literarias, cinematográficas, etc. En un segundo momento se evaluó el aprendizaje adquirido una vez explicada la teoría de las funciones del cuento de Vladimir Propp. También se utilizó un instrumento de evaluación para demostrar las funciones e identificarlas.

1. Se expondrán frente a los estudiantes las funciones propuestas por Vladimir Propp. 2. Se le entregará a cada alumno una copia del cuento “La abeja reina” de los hermanos Grimm y se les pedirá que lo lean. 3. Se le pedirá a los alumnos que observen el instrumento de evaluación, que se encuentra al reverso del cuento. Deberán escribir el nombre de las funciones (héroe, princesa, ayudante, villano), y caracterizar estos mediante adjetivos. 4. Se les proporcionará un test donde podrán plasmar los conocimientos adquiridos, también podrán relacionarlos con figuras del cine, caricaturas etc. 5. Finalmente los alumnos y los expositores propondrán una conclusión acerca de lo aprendido.

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Resultados Las siguientes gráficas representan los resultados obtenidos al aplicarse el test inicial y el test final, sobre hábitos y gustos de lectura, a veinticuatro estudiantes de preparatoria, los cuales fungieron como sujetos de prueba en la presente propuesta pedagógica. Del grueso de preguntas que conformaron tanto el pre-test como el post-test fue necesario escoger y graficar sólo una parte de ellas; las preguntas restantes buscaban conocer los textos leídos con anterioridad por el sujeto, además de las obras literarias de su agrado. Las respuestas a estas últimas preguntas fueron en extremo variadas y poco significativas, con esta preguntas sólo se buscaba conocer los textos que los sujetos de prueba habían leído para diseñar la clase con ejemplos que ellos pudieran identificar. Las preguntas que fueron escogidas para graficar son las siguientes:

¿Te gusta leer? El objetivo de esta pregunta fue conocer si los sujetos de prueba sentían un agrado por la lectura en el pre-test, en donde 13 de los sujetos respondieron de manera positiva. Al comparar los resultados con el test final uno de los sujetos de pruebas cambió su respuesta anterior, en el test final se obtuvieron un total de 14 respuestas positivas.

¿Sabes qué es un cuento? Al ser una de las herramientas que se empleó durante la clase era importante saber si los sujetos de pruebas conocían la definición de “cuento”. Tan sólo durante el pre-test uno de los estudiantes manifestó no saber lo que es un cuento. Se consideró que todos los demás alumnos saben lo que es un cuento, ya que, a pesar de que las definiciones utilizadas fueron diversas unas de las otras, todos los

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estudiantes expresaron alguna de las características esenciales del cuento.

¿Es agradable leer para ti? Con esta pregunta se pretendía saber si los sujetos de prueba disfrutaban la lectura. También se esperaba que después de llevar a cabo la clase algunos de los sujetos que en el test inicial hubieran respondido que no disfrutaban el acto de leer, cambiaran su respuesta en el test final. Lo anterior fue confirmado: en los resultados del test final el número de sujetos que afirmaron disfrutar la lectura fue mayor al del test inicial.

¿Crees que es un deber aprender algo de una lectura? Era importante saber si los sujetos de pruebas consideraban necesario aprender algo de una lectura cualquiera, nos parecía que esto podría ser una de las causas por las que la mayoría de los jóvenes no les agrada leer. En ambos test la mitad de los sujetos de prueba consideraron que sí es un deber aprender algo de una lectura.

¿Dejarías de ver una película para leer algo? El objetivo de la pregunta era conocer si los sujetos de prueba preferían ver una película o leer un texto y comparar los resultados para saber si después de la clase alguno de los sujetos de prueba prefería una lectura a una película. Los resultados obtenidos demuestran que sí hubo un cambio en las preferencias de algunos de los sujetos de prueba. En el test final seis sujetos más que en el test inicial, afirmaron preferir leer algo a ver una película. A continuación se presenta la confrontación de los resultados obtenidos mediante el instrumento de evaluación.


多Te gusta leer?

多Sabes qu辿 es un cuento?

多Es agradable leer para ti? Cultura Transdisciplinaria

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¿Crees que es un deber aprender algo de una lectura?

¿Dejarías de ver una película para leer algo?

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HĂŠroe

Princesa

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Ayudante

Villano

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Los resultados demuestran que la mayoría de los sujetos de prueba lograron identificar de forma correcta en el cuento “La abeja reina” las cuatro funciones basadas en la teoría de Propp.

Discusión Podemos asegurar que la propuesta didáctica fundamentada en el reconocimiento de los personajes (Propp) resulta pertinente para mejorar la comprensión lectora de los estudiantes de preparatoria. No obstante, algunos alumnos no cambiaron su opinión con respecto a la lectura, lo que nos motiva a reforzar este último propósito en el futuro.

Conclusiones Al valernos de los supuestos de la teoría conductista y constructivista hemos logrado transmitir las nociones básicas de las funciones de los personajes propuestas en Morfología del Cuento por Vladimir Propp. Gracias al reconocimiento de dichas funciones, el alumno es capaz de generar una lectura

de comprensión eficaz, ya que al saber quiénes son los personajes principales y cuáles son sus funciones en el texto, la construcción de la narrativa por parte del lector se facilita. Con una lectura de comprensión mejor lograda el alumno ha podido ver en la lectura no una carga, sino una actividad lúdica y entretenida, promoviendo así esta actividad. ! Bibliografía Hermanos Grimm. La abeja reina. Recogido del sitio Ciudad Seva, dirección http://www. ciudadseva.com/textos/cuentos/ale/grimm/ abeja.htm Díaz Barriga Arceo, Frida y Gerardo Hernández Rojas. Estrategias docentes para un aprendizaje significativo, una interpretación constructivista. México D.F.: Editores Mc Graw Hill, 2010. Impreso. Propp, Vladimir. Morfología del cuento. Madrid: Ed. Fundamentos, 1987. 37-75. Impreso

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Anexos


La abeja reina Hermanos Grimm Zafia y disipada era la vida en la que cayeron dos príncipes que habían partido en busca de aventuras, y así no podían volver de ninguna manera a su casa. El benjamín, el bobo, salió en busca de sus hermanos. Cuando los encontró se burlaron de que él, con su simpleza, quisiera abrirse camino en el mundo cuando ellos dos, siendo mucho más listos, no eran capaces de salir adelante. Se pusieron a andar juntos y llegaron a un hormiguero. Los dos mayores quisieron revolverlo para ver cómo las pequeñas hormigas correteaban asustadas de un lado a otro llevando consigo sus huevos, pero el bobo dijo: –Dejen en paz a los animales. No consiento que los molesten. Luego siguieron adelante y llegaron a un lago en el que nadaban muchos, muchos patos. Los dos hermanos mayores quisieron cazar un par de ellos y asarlos, pero el bobo dijo de nuevo: –Dejen en paz a los animales. No consiento que los maten. Finalmente llegaron a una colmena. Dentro había tanta miel que rebosaba tronco abajo. Los dos quisieron prender fuego bajo el árbol para que las abejas se asfixiaran y ellos pudieran quitarles la miel. El bobo, sin embargo, los detuvo otra vez diciendo: –Dejen en paz a los animales. No consiento que los quemen. Los tres hermanos llegaron entonces a un palacio en cuyas caballerizas había un montón de caballos petrificados, pero no se veía a ningún ser humano. Recorrieron todas las salas hasta que al final llegaron ante una puerta que tenía tres cerrojos. En mitad de la puerta, sin embargo, había una mirilla y por ella se podía ver lo que había dentro del cuarto. Allí vieron a un hombrecillo gris sentado a una mesa y lo llamaron a voces, una vez..., dos veces..., pero no los oyó. Finalmente lo llamaron por tercera vez y entonces se levantó y salió. No dijo ni una palabra, pero los agarró y los condujo a una opípara mesa, y cuando hubieron comido llevó a cada uno de ellos a un dormitorio. A la mañana siguiente entró en el del mayor, le hizo señas con la mano y lo llevó a una mesa de piedra, sobre la cual estaban escritas las tres pruebas que había que superar para desencantar el palacio. La primera era así: en el bosque, debajo del musgo, estaban las mil perlas de la princesa; había que buscarlas y antes de que se pusiera el sol no tenía que faltar ni una sola o, de lo contrario, quien hubiera emprendido la prueba se convertiría en una piedra. El príncipe fue allí y se pasó el día entero buscando, pero cuando el día tocó a su fin no había encontrado más que cien y quedó convertido en piedra. Al día siguiente emprendió la aventura el segundo hermano, pero, al igual que el mayor, se convirtió en piedra por no haber conseguido hallar más que doscientas. Por fin le tocó el turno al bobo y se puso a buscar en el musgo, pero era tan difícil encontrar las perlas y se iba tan despacio que se sentó encima de una piedra y empezó a llorar. Y, según estaba allí sentado, el rey de las hormigas, al que él una vez había salvado, llegó con cinco mil hormigas que, al cabo de un rato, ya habían encontrado todas las perlas y las habían reunido en un montón. La segunda prueba, en cambio, consistía en sacar del mar la llave de la alcoba de la princesa. Cuando el bobo llegó al mar se acercaron nadando los patos a los que él una vez había salvado; éstos se sumergieron y sacaron la llave del fondo. La tercera prueba, sin embargo, era la más difícil: entre las tres durmientes hijas del rey había que escoger a la más joven y predilecta; pero eran exactamente iguales y en lo único que se diferenciaban era en que la mayor había tomado un terrón de azúcar, la segunda sirope y la menor una cucharada de miel, y había que acertar sólo por el aliento cuál de ellas había comido la miel. Entonces llegó la reina de las abejas que el bobo había salvado del fuego, tentó la boca de las tres y al final se posó en la boca que había tomado miel, y el príncipe reconoció así a la verdadera. Entonces se deshizo el encantamiento, todo quedó liberado del sueño y los que eran de piedra recuperaron su forma humana. El bobo se casó con la más joven y predilecta de las princesas y cuando murió el padre de ella, se convirtió en rey. Por su parte, sus dos hermanos se casaron con las otras dos hermanas.

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INSTRUMENTO DE EVALUACIÓN

Instrucciones: Anota en la línea el nombre del héroe, la princesa, el ayudante y el villano, respectivamente. En cada una de las tres viñetas que se encuentran debajo del nombre de estos personajes, escribe tres adjetivos que los caractericen.

Héroe: ______________________________ •____________________________________ •____________________________________ •____________________________________

Princesa: ____________________________ •____________________________________ •____________________________________ •____________________________________

Ayudante: ___________________________ •____________________________________ •____________________________________ •____________________________________

Villano: _____________________________ •____________________________________ •____________________________________ •____________________________________

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Expectaci贸n


Expectación

Jean-Eric Lafitte

Grandes museos de arte <<incultos>>: un dilema recurrente

en Francia y ciudadanos

¿Podríamos imaginar la más grande y prestigiosa biblioteca del mundo en un país donde la gente no sabe leer? Esto ocurre en Francia con sus museos. ¿Quién no ha escuchado decir que el Museo del Louvre en Paris es el más grande del mundo? Lo proclaman los franceses y lo repiten los turistas que lo han visitado. Volviendo al ejemplo de la biblioteca, ¿de qué sirve entrar a una biblioteca para solo pasearse delante de los libros sin abrir una página?

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Por supuesto en un museo el placer visual puede bastar para justificar una visita, pero ese placer puede ser duplicado y volverse mucho más intenso cuando lo acompaña el conocimiento, un conocimiento que hace falta a la mayoría de los visitantes, no por culpa de ellos sino por culpa de las políticas culturales y educativas del gobierno francés; problemática que sucede en muchos países. Podríamos preguntarnos la razón por la cual no existe una verdaera educación visual en las escuelas primarias y secundarias. ¿Será porque cierta élite política ha entendido que quien domina las imágenes no es dominado por estas? El sistema educativo francés promueve el aprender a leer, pero no el saber leer imágenes; promueve el analizar un texto escrito, pero no imágenes. Es así como las obras de arte expuestas en los museos ven pasar frente a ellas multitudes ciegas. En Francia, conscientes del problema, los responsables de los museos nacionales han creado desde hace tiempo servicios educativos cuyo objetivo principal consiste en acompañar al visitante durante su recorrido, únicamente si éste lo solicita. ¿Qué es lo que observamos durante esos momentos, llamados por los especialistas en museología actos de mediación? Un conferencista sumerge al visitante con palabras e informaciones a un ritmo acelerado, durante el cual dos discursos se sobreponen: el que ofrece la propia vision de la obra y el que induce el comentario del profesional, robando al visitante una intimidad implícitamente necesaria con la obra, cuya naturaleza se podría nuevamente comparar con la intimidad habitual e imprescindible del lector con su libro. Hacer que el público de los museos se reapropie del contenido de las obras expuestas debe ser el objetivo urgente y legítimo de los que se encargan de la educación en los museos, a todos los niveles de implicación. Lo anterior requiere múltiples condiciones para llegar a ser realidad: voluntad ideológica y política al más alto nivel, mayores recursos económicos para servicios educativos eficientes y reorganización de los métodos de mediación. Uno de los métodos para favorecer un acercamiento pedagógico a las producciones visuales (pintura, escultura, fotografia...) es el llamado método de «los 3 placeres». El primero se podría llamar «placer inocente». Ocurre cuando un visitante durante su recorrido se siente atraído a primera vista por una obra. Basta con contemplarla para experimentar este tipo de placer visual. Podemos hablar de un encuentro inocente comparable a la empatía. El segundo requiere disponibilidad, curiosidad, tiempo y la presencia discreta de un experto (pedagogo especializado en historia del arte) que debe intervenir únicamente cuando el visitante pide su ayuda. Llega el momento del encuentro sabio donde una metodología adaptada a la lectura crítica y autónoma de la obra, conocida por el especialista, resulta imprescindible. Cuando el observador vuelve a ver la obra asociando las emociones y el conocimiento adquirido in situ podemos hablar del tercer placer, el placer de la «inocencia culta» o «inocencia experta». En suma, a nuestro parecer, toda acción educativa legítima y eficiente en los museos debe permitir al visitante recorrer un camino que va de la sensibilidad propia, pasando por un conocimiento experto puntual, para volver y acabar en un placer multiplicado. !

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Expectación

Sirena del arte Marina Pallares Marina es como una sirena de los océanos: donde entra, hurga, lo prueba todo, y no se deja ver. Pero la vida le ha puesto una trampa, “el arte, ya que a través de él podemos apreciar lo que sus sentidos nos quieren transmitir”.

mágica y te convirtiéramos en maestra, y los visitantes a nuestras páginas en internet se convirtieran en alumnos iniciando el arduo camino en las artes plásticos: ¿Cuáles serían tus palabras de recibimiento?

1.- Quisiéramos saber todo de ti ¿Cuándo naces? ¿Qué terruño te vio nacer? 2.- ¿En qué momento decidiste, o te cayó la manzana iluminada en tu cabeza, para ser la artista plástica que transforma en colores los lienzos donde la nada se convierte en arte? 3.-Háblanos de tu formación ¿cómo te creaste? ¿Quién te apoyó? ¿Quiénes estuvieron cerca de ti? 4.- ¿Cómo has vivido tu proceso? Obstáculos, apoyos, admiradores… 5.-Amplíanos sobre tus exposiciones ¿Cuál fue la primera, cuál la más significativa? ¿Cuándo será la próxima exposición?

¿Cómo estimularías a los jóvenes a que no traicionen sus ideales? ¿Cómo ves el arte en México? ¿Existen apoyos? A través de tu experiencia ¿cómo sientes que el mundo nos califica como artistas? ¿Nos abren las puertas en otros entornos o es más complicado, desde tu perspectiva y experiencia? Marina Pallares ¿qué nos quieres dejar como mensaje, sobre todo a los jóvenes que quieren incursionar en este maravilloso camino del arte?

La obra de Marina Pallares es una obra que canta que habla y nos remueve un sinfín de sentimientos, como la libertad; a veces es musical, alegre, esa es una interpretación. Ahora dinos: 6.- ¿Qué transmite Marina a través de su obra? Después de tu experiencia, si en este momento la revista Lápiz-cero te diera una varita

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Color polifacético Derek Ávalos Un artista polifacético quien veo disfrutando con alegría y felicidad lo que hace, la magia del color te atrapa en sus arco iris, la naturaleza en los árboles, sus burbujas, los tatuajes, plasma caras en la pintura y personajes en la escultura, le pone nombres a sus personajes en la escultura, se ve que disfruta al máximo compartiendo y hablando de su obra.

2.- Háblanos de tus inicios, ¿Quién te impulsó, cómo se fue dando tu obra? 3.-¿Cuál es el significado de tu obra por temas como los arco Iris, las burbujas, el arte en general? 4.-¿Nos pudieras comentar acerca de tu trayectoria, y los momentos más significativos que has vivido en tus exposiciones? 5.- ¿Qué planes tienes a futuro?

Hoy lo tenemos aquí en la revista para saber mas de él.

1.- ¿Dónde naces, y cómo te descubres como artista plástico; cúal fue tu primera obra?

6.- ¿Cómo visualizas el arte en México y en el mundo?

7.- ¿Qué mensaje le dejas a nuestros visitantes, a la revista Lápiz-Cero y a los jóvenes que inician en este camino del arte?

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Expectación

Herencia musical española Tuna de Derecho de la Universidad de Guadalajara 1.-¿Nos pueden hablar de los orígenes de la tuna? ¿Qué es una tuna?

2.-¿Quién fue el fundador, de dónde surgió la idea?

3.-¿Qué es lo que transmiten al mundo con su música?

4.- ¿Cuáles son los objetivos que tienen como grupo?

5.- ¿ Qué planes tienen en puerta? 6.- ¿Qué le dejan al mundo joven que quiera constituir una tuna?

7.- ¿Cuál es el mensaje de la Tuna de Derecho de la Universidad de Guadalajara a la Revista Lapízcero y al mundo que nos escucha, ve y lee?

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Danza sin fronteras Meztli Robles Hoy contamos con la presencia de una artista polifacética, ha incursionado especialmente en la Danza Contemporánea, el canto y la actuación, maestra en la Facultad de Artes plásticas de la Universidad de Guadalajara, ha ganado diferentes concursos en las bellas artes, en cortometrajes, puestas en escena, ha viajado con sus obras traspasando fronteras, actuando en la ciudad de Los Ángeles, California. La semana pasada estuvo en un festival cultural de la Universidad de Austin, Texas. Es una Mujer incansable que puede estar ensayando para tres obras al tiempo. Ella es Meztli Robles. 1.- ¿Dónde nace Meztli como artista... qué te dijo a ti yo quiero ser bailarina, y no panadera, electricista, por qué actuar y cantar? 2.-¿Ha sido difícil transportarte, en este camino artístico, cómo le haces para estar siempre vigente? 3.- ¿Nos puedes hablar de cómo se desarrollaron esas tres facetas tan importantes en tu vida (canto, danza y actuación) un poco de tu trayectoria? 4.- De entre las que has trabajado ¿cúal es tu obra favorita? 5.-Si un joven te preguntara: ¿sería interesante incursionar en este medio? ¿tú qué le contestarías, qué consejo le darías? 6.-¿Qué mensaje le dejas a la Revista Lapíz-cero y al público que nos lee y ve?

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d e o l

G iot

r í c c u l

Expectación

Pedro Cota

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El papa Bonifacio VIII, gran promotor de las artes a finales del siglo XIII, fue recibiendo noticias de un joven pintor florentino que, a sus 30 años, llenaba de vida las distintas capillas de Toscana. Su manera de pintar era «de un realismo que se juzgaba imposible por la pintura»1. Su nombre era Giotto di Bondone (1267-1337). 180

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Interesado en Giotto y en la pintura, el pontífice mandó un emisario a Florencia con la intención de ofrecerle un espacio en la Santa Sede, no sin antes proteger su decisión comparando los trabajos de los demás pintores de aquellas tierras. —Ve al norte —dijo—, encuentra a los más renombrados pintores, y trae contigo un lienzo de cada uno de ellos. Así se hizo. El emisario fue recogiendo las mejores láminas de Florencia. Todo pintor deseaba ser elegido para decorar la Basílica de San Pedro. Al llegar al estudio de Giotto, el mensajero repitió la encomienda: —El Santo Padre me pide que lleve una muestra de su trabajo, maestro. Para ese entonces, el talento de Giotto había sido reconocido por grandes artistas, empezando por quien había sido su protector, Giovanni Cimabue. No era necesario justificar sus habilidades técnicas: de lo que se trataba era de entablar comunicación con la Iglesia, con el sumo pontífice, con la fe católica. Pero ¿qué era para Giotto la Iglesia?

I . Una oveja Mucho antes de estudios y de técnicas, el joven Giotto dibujaba en piedras. De familia campesina, le había correspondido ser pastor de ovejas. Cuenta Vasari que: El oficio que ejerció hasta cumplir los 17 años fue el de humilde pastor de ovejas. Marchaba al campo apacentando su ganado, atento como cualquier pastor a la ocupación que se le confiaba. Pero él, movido por su temperamento artístico, sentía la necesidad de observar la naturaleza; de fijar, por medio del dibujo, lo que le parecía bello. 2 No sabía, en ese entonces, de basílicas ni de grandes frescos con la vida de San Francisco

o San Juan Bautista. Sabía de líneas sencillas que se iban organizando, poco a poco, en torno a algo extraño, significativo: la experiencia artística. No sabía, tampoco, que esa experiencia animaba el espíritu de los demás; que nosotros podíamos acceder a una perspectiva distinta de la vida a través de sus pinturas. No sabía, en suma, que lo que estaba dejando en las piedras de Vespignano era una colección de misterios en bruto, misterios que apenas iban naciendo. El día en que Giovanni Cimabue—el más grande pintor de mosaicos en toda Italia—pasó por el pueblo, quedó admirado ante uno de estos dibujos: era una oveja. Había llegado el momento.

II . La Santa Sede Dice Gombrich que Giotto «redescubrió el arte de crear la ilusión de la profundidad sobre una superficie plana».3 Es decir: concedió carácter al fondo del cuadro para darnos la impresión de «atestiguar el hecho real, como si participásemos en la escena misma».4 Nadie había intentado algo similar en mucho tiempo. Hasta antes de Giotto, los pin-tores trataban de «aprovechar» el espacio llenándolo por completo. Esta es una explicación muy esquemática, p|or supuesto. No es que Giotto no llenara el espacio, sino que hallaba valor en el vacío del espacio, en las distancias. Su pintura incluye, quizá por primera vez en la Historia del Arte, una psicología de la representación; cómo una persona visualiza un evento cualquiera—dónde se sitúa, por qué se imprime en su memoria de un modo y no de otro. Las 3 figuras que vemos en la imagen, por ejemplo, son parte de una serie de 14 vicios y virtudes que Giotto pintó alrededor de 1306.5 La primera figura representa la templanza, la segunda la inconstancia, y la tercera la envidia. Más allá del interés que pueda despertar en nosotros la iconografía (la espada, la rueda, la sepiente en la boca)6, nos llama la atención la forma que elige el pintor para desplegar estos

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temas. Parecen estatuas latentes; estatuas cuyo significado se guarda y se desata, simultáneamente, en/con un mínimo movimiento. Pero ¿en qué consiste este movimiento? ¿está en las pinturas mismas, o es un movimiento de nuestro ánimo al contemplarlas? ¿acaso sea la tensión entre ambos?

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Lo que Giotto buscaba encontrar era no sólo una proporción «efectiva» entre las figuras y el fondo, sino también una proporción efectiva entre sus pinturas y nuestra mirada. Ese «realismo que se juzgaba imposible», según Vasari, era realismo psicológico, riesgo de entendimiento.


III . Tu sei piu tondo che l’O del Giotto Cuando el emisario del Papa llegó al estudio de Giotto, no tenía la más remota idea de los intentos que había hecho el pintor por incluir la visión en sus lienzos. No sabía de la presencia del Otro, el Otro Invisible; de los mecanismos de nuestra mente. —El Santo Padre me pide que lleve una muestra de su trabajo, maestro —dijo, una vez más, cumpliendo la encomienda. Giotto hizo una reverencia, tomó un pincel que llenó de tinta color bermejo, y dibujó de un solo trazo un círculo perfecto. —Aquí tenéis la muestra que deseáis para Su Santidad —dijo Giotto, extendiendo el cartón con el círculo rojo. —¿Y no es más que esto lo que he de llevar? —preguntó el visitante, temiendo la burla. —Nada más. Ya veréis cómo lo prefieren en Roma.7 El gesto había sido preciso: como si juntara las manos en oración, unía la psicología de la Iglesia con su maestría técnica. Su lugar en San Pedro fue aceptado inmediatamente. Aquellas sencillas piedras de pueblo donde había dibujado alguna vez eran, ahora, otras piedras. ! Referencias 1. Vasari, Vida de grandes artistas. 2. Íbidem. 3. Gombrich, Ernst. Historia del Arte 4. Íbidem. 5. Capilla Scrovegni, Padua. 6. Sobre este tema, véase: Erwin Panofsky. 7. Íbidem. Vasari. Este es su gran mérito. Giotto comienza a matematizar, por así decirlo, las relaciones que existen entre mirada interna y mundo externo, entre la memoria y las apariencias. Su extraordinaria sensibilidad abre el camino que, un siglo más tarde, llegaría al eje capital de la pintura: la perspectiva.

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Expectación

Avelina Lésper

precio de la fama Arte y deporte El

“Si esperas cosas de ti, lo mejor es que las hagas“ Michael Jordan El deporte y las artes fundaron su valor en el mérito. Los éxitos deportivos se premiaban en la antigua Grecia y Roma con homenajes, los esclavos que demostraban sus virtudes con el triunfo conseguían la libertad. Los artistas también se sometían a competencias, exponían sus trabajos en foros de teatro y exposiciones. Siglos más tarde las obras del Vaticano se comisionaron bajo concurso. El talento y el dominio de la técnica fueron las condiciones fundamentales para lograr un muro en los palacios papales.

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Teresa Margolles

µ La intención de comisionar muros contiguos en el Palacio Vecchio de Florencia a Leonardo con la Batalla de Anghiari y a Miguel Ángel con la batalla de Cascina, fue con la intención de ponerlos a competir. Titanes enfrentados. Eso ha cambiado radicalmente. Los deportistas siguen sometidos a la demostración del talento y capacidad en su disciplina a través de competencias, trabajan duramente para alcanzar niveles en los que puedan destacar por su desempeño; ser artista contemporáneo es una designación que no se demuestra con el talento, ni requiere de obras que lo comprueben. Temerosos de asumir los riesgos de la creación, desechan el deber del uso de su libertad, dictaminan que todo es arte y esconden su debilidad detrás de su arbitrariedad. Si para el deportista batir sus marcas y alcanzar sus metas es su obra misma, para el artista contemporáneo sus triunfos son instantá-

neos porque todo lo que designe como arte, es arte. Las escalas de valores del deporte son muy claras, se mide el desempeño, no se truquea porque se compara con el de los otros, el deporte guarda parámetros profesionales que están en constante revisión y superación. El artista que realiza su obra, que pinta, dibuja, esculpe, tiene como parámetros a los grandes maestros. Bacon, como muchos artistas, se educó observando a Velázquez. El fenómeno de la luz que revela a la realidad es una investigación que desde el Caravaggio hasta los impresionistas no dejó de evolucionar. Con la llegada del arte y los artistas ready-made la creación y el trabajo se desestimaron, el artista dejó de actuar, de hacer, de inventar, y se conformó con especular, entonces la obra se convirtió en una idea y una imposición arbitraria. Si pensamos en el deporte como una idea esto se vuelve inimaginable. Un

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deportista no se designa a si mismo corredor de los cien metros planos, se entrena para eso, trabaja duramente para conseguirlo, y sólo si alcanza marcas sobresalientes es considerado un deportista de carrera. Ser deportista toma tiempo, ser artista es inmediato. El arte y el deporte, dos actividades que ennoblecen al ser humano, que trabajan sobre su perfeccionamiento y evolución son acción, son trabajo, son desempeño, pero esto lo ha nulificado la ideología del politburó que rige al arte contemporáneo. Todo es arte, todos son artistas, pero es imposible que todos sean deportistas. Mientras es inconcebible que envíen a una olimpiada a que compita en mariposa a alguien que no sabe nadar, envían a Bienales y dan exposiciones a artistas que no saben crear, no saben dibujar, ni pintar y que además encargan a otros que realicen sus obras. Artistas que carecen de obra real, su obra parte de la no creación, del no trabajo, son artistas por capricho.

Estado, el arte y el deporte Si comparamos el apoyo que otorga el Estado a deportistas y a artistas las diferencias son abismales y escandalosas. Los deportistas trabajan para conseguir patrocinios, se pagan sus entrenamientos, uniformes y elementos necesarios para practicar su disciplina. Están los deportistas paralímpicos que con grandes dificultades obtienen apoyo y difusión de sus logros, por otro lado la inversión y el prestigio que significa ser artista contemporáneo está negado para miles de deportistas. Ser artista oficial no es un privilegio que se obtiene con la obra creada, es una lotería, hoy son Gabriel Orozco o Teresa Margolles, mañana pueden ser otros. Lo que menos importa es lo que hagan, de lo que se trata es de estar en la gracia del ministro en turno. El deporte padece el tráfico de influencias, han salido a la luz las grandes injusticias que se cometen, pero aun así las consecuencias de las decisiones que se toman son

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evidentes, la obtención de pocas medallas, perder competencias o lograr marcas mediocres, son situaciones inocultables. Con el arte contemporáneo eso no se puede apreciar, las obras suelen ser mera subjetividad. La decisión de enviar a alguien a una bienal es el desplante burocrático de un curador y un funcionario. Porque en realidad da igual enviar a la Bienal de Venecia a este u otro artista, al fin que todo lo que hacen es justificable, así se trate de una piedra envuelta en plástico rosa, como lo ha hecho Melanie Smith, o inventar, como Teresa Margolles, que sus trapos colgados están sucios con sangre de cadáveres víctimas del narcotráfico. Y esto es lo que el Estado encumbra. Entre las recientes adquisiciones de obra que hizo Bellas Artes para el acervo de la nación están fotografías de obras de Gabriel Orozco, una de un balón ponchado, otra de su caja vacía. Esas fotografías no aportan, solo documentan readymades que el artista tiene por docenas. Es obra menor que le compran a un artista en el que han invertido millones de dólares pagándole giras por los museos más importantes del mundo. Esas fotos tendrían que ser una donación, pero el Estado las paga, no es suficiente inventar una estrella, además hay que enriquecerla. A Teresa Margolles le compraron una foto de una pared de la que afirma está baleada por narcotraficantes, cosa imposible de comprobar y que además no tomó ella, es del fotógrafo Nils Klinger ¿qué compraron? ¿el testimonio de una obra que es un ready-made y una mentira? Que eso sea considerado arte es producto de la promoción que el Estado hizo de estos artistas, a los que inventó como tales y que ahora les compra obra menor aduciendo que no podría pagar los precios que la pieza física vale en el mercado, cuando gracias al Estado la obra está sobre valuada. ¿En cuántos deportistas ha invertido el Estado para convertirlos (sin méritos) en estrellas? promovieron a una golfista y en el momento en que comenzó a perder ya nada se pudo hacer por mantener su aura; con Ana


Gabriel Orozco

µ Guevara se hizo lo mismo, dejó de ganar y se acabó el encanto. Mantener a un artista en la visión del mundo es cuestión de dinero, no de talento. Mientras no se deje de invertir en ellos para enviarlos a giras costosísimas que se pagan con los impuestos, seguirán proliferando. Lo que el Estado no entiende es que si el deporte provoca pasión es porque despierta admiración. Ver que alguien dedica su vida a dominar una disciplina hace que el público se involucre y deje llevar por la actuación del deportista. Si encumbran a artistas que no motivan la admiración, con talentos dudosos, inventados por imposición, con obra que no impacta, comunica o involucra al espectador; el resultado son museos vacíos y la patente mediocridad desfilando por bienales y ferias del mundo. Invertir en el arte y en el deporte aporta en la formación de los individuos y por lo tanto en la de

la sociedad, pero si lo que se hace es invertir en caprichos retóricos y de la moda, lo que hacen es dañar al arte y a la sociedad. Si invirtiesen en falsos deportistas destruirían la posibilidad de que surjan generaciones preparadas y competentes. Para lograr apoyar a estos falsos artistas se ha estado marginando a los que sí demuestran talento, a los que muestran su valor con obras, a los que se dedican a crear y perfeccionar su disciplina. Marginar a un deportista con gran desempeño, desdeñando sus méritos profesionales por enviar a otro, ya no digamos mediocre, a uno que ni siquiera es deportista, no solo es una injusticia falaz, es un error obvio y visible para todos, pero esto en el arte se deja pasar. La destrucción del arte no es inocua, tiene graves consecuencias, es necesario que la dimensionemos para que podamos señalar a los responsables.

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Jeremy Deller

µ

Sin margen de error He fallado más de 3000 tiros en mi carrera. He perdido al menos 300 juegos, 26 veces he pensado que tenía el tiro ganador y he perdido el juego. He fallado una y otra vez en mi vida. Es por eso que soy un éxito. Michael Jordan Leonardo, experimentado para lograr colores más luminosos para La Última Cena, utilizó una mezcla de temple y óleo que impidió que el muro, ya de por sí húmedo, secara y el mural se deteriorara rápidamente. Cuando Miguel Ángel inició la épica creación de la Capilla Sixtina desconocía la técnica de la pintura al fresco, así que en varias ocasiones rompió el yeso de la cúpula y volvió a comenzar, más tarde cuando llegó Rafael a atacar sus propios muros, derribó otros impresionado por el color del joven artista. Sin esos errores, sin ese trabajo no tendríamos esas obras maestras. En el deporte los

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errores o fracasos son evidentes, son parte de la formación y prendizaje; impulsan a incrementar la dedicación. Iniciar el camino una y otra vez abre posibilidades de experimentación y de autoconocimiento. En el arte contemporáneo, con un profundo miedo a la libertad y con una enorme cobardía ante los riesgos, deciden que el error no existe, todo es exitoso y logrado. El artista y el deportista se conocen a sí mismos a través de sus fracasos. En la actual ideología del politburó del arte contemporáneo todo es arte, entonces no existe margen de error, lo que el artista designe, lo que haga o no haga, es arte. La enseñanza individual de enfrenarse a las propias limitaciones, de analizar el trabajo y lo que se desea hacer, desparece porque el artista es infalible. Esta perfección adjudicada por influjo milagroso o mágico, que es más metafísica que física, nos recuerda esa obsesión de las dictaduras por convertir en virtudes los crímenes de sus líderes y adorarlos como santos, esa obsesión


está demoliendo la estructura de la creación. El artista ya no hace de la disciplina un proceso científico de investigación, en el que el error y el acierto indican el camino a seguir. En el método científico y en el arte se buscan caminos para la resolución de un problema, se plantea una teoría y se experimenta, es decir se aborda la obra y es aquí donde se comprueba si esto fue correcto o incorrecto y si cumplió las expectativas. Pero el artista contemporáneo ya no tiene problemas que resolver, no comete errores, si el performance es fallido y no comunica, el artista declara muy orgulloso que él está satisfecho. Presentar un ready-made, algo que ya está fabricado, no involucra al artista con el riesgo de hacer, de crear, el status de arte es reforzado por un curador que aporta un discurso retórico. Si el deportista el pintor o el escultor son suficientemente humildes para aprender de sus errores ¿por qué el artista contemporáneo no lo es? porque en el momento en que este arte se someta a una valoración estricta de sus resultados, no se sostiene. Todos pueden soñar con que escriben una gran novela o que pintan un gran cuadro, pero para realizarlo se tienen que someter al trabajo, y aun acometiendo con total entrega está la posibilidad de no alcanzar la meta, de no lograr lo planeado. En el deporte sucede igual, todos pueden soñar que son los goleadores del equipo, pero para lograrlo hay que hacerlo. Ser un artista contemporáneo no es un sueño, es una realidad dada, otorgada por un sistema de pensamiento que permite que la mediocridad, la falta de talento, la obstinación por no trabajar, se transformen en virtudes y sean los signos de distinción. Para el politburó del arte contemporáneo es un triunfo que todo sea arte, pero para nuestra sociedad es uno de los más terribles fracasos de la historia del arte y del pensamiento. Desde hace tiempo se está asesinando a una de las cumbres de la inteligencia para imponer una dictadura y su ideología.

El público ante la obra y ante el deporte El deporte tiene y ha tenido una función de comunión. Presenciar algún deporte o admirar a los deportistas invita a practicar la disciplina, a imitar al héroe. Aun sin llevarlo a cabo el deporte es inclusivo, todos podemos mirar, emocionarnos y disfrutar. Es decisión del espectador no ver, pero el espectáculo deportivo está ahí para quien lo desee. Así como existe una gran belleza en una competencia de atletismo o gimnasia, la contemplación de la hazaña épica provoca placer y se guarda en la memoria, en el arte verdadero la contemplación de la obra desata ideas, implicaciones, placer, enfrenta, cuestiona y emociona. Para el deporte como para el arte verdadero la presencia del público hace que la obra o la gesta se prolonguen. En cambio, el arte contemporáneo es elitista, es para sus artistas, sus curadores y sus museos, no es para el público, y si este no se siente involucrado con lo que ve no es problema de la exposición, es culpa del espectador, “si no te gusta es que no sabes”, “no te gusta porque no entiendes”. El artista y la obra son superiores, el público ignorante, insuficiente para mirar, su cultura y su información son despreciables, nunca tiene el conocimiento que el curador desea. Mientras es factible decir, “el partido estuvo malísimo, los futbolistas no jugaron” es imposible decir “la exposición es una basura, esas escaleras amarradas no son arte”. Es decir, el deporte es analizable, criticable, perfeccionable, en cambio el arte es infalible, el artista incuestionable. Tener una discusión acalorada acerca de si un tenista o un basquetbolista tienen calidad en su juego o carecen de ella es algo objetivo y con argumentos suficientes para demostrar cada afirmación. Con un artista contemporáneo no es así, todo es arte, todo es válido, lo que haga, así sea no hacer, sólo pensar, es susceptible de convertirse en una obra maestra. Si a Jeremy Deller le otorgaron el premio Turner y declaró que no sabía pintar ni dibu-

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jar, que no tenía ninguna habilidad técnica, su obra premiada es un organigrama rayoneado; no me puedo imaginar que le den una medalla de oro a un clavadista que no sepa lanzarse del trampolín. O más allá, Douglas Gordon que se apropia de películas y programas de televisión ¿pueden pensar en un atleta al que le den una medalla por hacer que otro corra en su lugar? Imposible. Pero para Hirst o Koons es parte de su obra decir sin pudor que no hacen una sola pieza de las que exponen. Si esto sucediera con el deporte, premiar a los deportistas por subjetividades, no por hechos, dictaminar que la capacidad no es relevante y que es preciso acabar con la tiranía de la disciplina, entonces comenzaría la muerte del deporte, viviríamos competencias delirantes, falacias dementes sin talento, cargadas de argumentos para justificar el fracaso. Eso es lo que sucede con el arte. Espero que los deportistas y los patrocinadores sean más inteligentes, honestos en mantener la ética del deporte, que jamás permitan el abuso al que han sometido al arte los curadores, instituciones, especuladores y falsos artistas. En nombre de una ideología están acabando con una de las expresiones más elevadas de inteligencia, esto es un crimen que marcará a nuestra época. !

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Star Trek

Conferencia leída en el coloquio Arte y Deporte, en el marco de los Juegos Panamericanos, Ex Convento del Carmen, Guadalajara, Jalisco, octubre de 2011.

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Conexiones Vida transdisciplinaria


Conexiones

Conexiones Éste es un espacio que nació para dar respuesta a uno de nuestros objetivos como revista transdisciplinar: mantener contacto con el mundo que nos rodea por medio de la toma de conciencia acerca de lo que ocurre en nuestra colonia, ciudad, nuestro planeta; y, para incitar la transformación del mundo, quisimos iniciar en la Universidad de Guadalajara, la segunda casa de estudios mas grande de México, con el 1er. Concurso de Cuento Corto y Poesía que se realizó en las instalaciones del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades el día siete de mayo de 2010, con la colaboración del Departamento de Letras de dicha institución, para impulsar a los jóvenes jaliscienses a escribir. En dicho evento contamos con la presencia de la Dra. Guadalupe Sánchez Robles, jefa del Depto. de Letras. Como jueces, para la categoría de cuento, participaron la Dra. Silvia Quezada junto con la Mtra. Yadira Munguía; para la categoría de poesía, los jueces fueron la Mtra. Lavinia Cueva y el Mtro. Javier Ponce. En el número dos de la revista Lápiz-cero publicamos a los ganadores de primer, segundo y tercer lugar de ambas categorías. En el presente número se publican los ganadores del 2do. Concurso de Cuento corto y Poesía, con el cual continuamos el impulso a los jóvenes creadores. En esta ocasión la convocatoria fue a nivel nacional; los resultados fueron dados a conocer en las instalaciones del Fondo de Cultura Económica, en la ciudad de Guadalajara, el día siete de julio de 2011. En el evento participó nuevamente el Departamento de Letras del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara. Contamos con la asistencia de la Dra. Guadalupe Sánchez Robles, jefa del Departamento de Letras, y de la coordinadora del Departamento de Letras, Mtra. Josefina Moreno. Los jurados fueron: Ángel Ortuño y la Mtra. Lavinia Cueva, en la categoría de poesía; en la categoría de cuento corto, la Dra. Silvia Quezada y el Mtro. Emanuel Carballo Villaseñor. Los trabajos fueron excelentes, por tal motivo el jurado decidió dar menciones honorificas, además del primer, segundo y tercer lugar en ambas categorías. La revista Lápiz-cero desea además agradecer la distinguida participación del escritor Arturo Villaseñor en la categoría cuento corto. !

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Brendon Connelly

Cuento Corto


Conexiones

Fátima Mendoza Ramos

La última cena Desde que murió su esposa, don Chucho se dedicó a cultivar dos cosas: su vicio por el licor y su afecto por los perros. Su trato cercano con el alcohol lo llevó a perder su antiguo empleo. Desde ese momento su trabajo consistía en recolectar cartón y venderlo a muy bajo costo a pequeños empresarios del pueblo, quienes a su vez lo vendían a empresas más importantes de reciclaje en la ciudad. Por esa razón don Chucho despertaba a las cinco de la mañana y alistaba su triciclo de carga para ir en búsqueda del pan de cada día. Ya era viejo, un tanto regordete y de pequeña estatura, de piel morena, cabello cano y barba abundante. En general, su aspecto resultaba ameno para quien lo miraba y más aún cuando se le podía contemplar en un estado de completa ebriedad. Su única compañía eran los perros. Comenzó con uno. Al siguiente día ya eran dos. Al tercer día cuatro. Y en menos de una semana ya eran alrededor de doce. Los perros lo seguían porque, de una u otra manera, don Chucho los alimentaba y los cuidaba. Ellos también cuidaban de él. El poco dinero que obtenía por la venta del cartón lo destinaba a la compra de licor corriente y al alimento de sus perros. Que dicho sea de paso eran, simplemente, desperdicios de comida.

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Cultura Transdisciplinaria

Primer Lugar

Al primer perro que tuvo le puso Pedro. Al segundo le puso Pablo. Al tercero le dio el nombre de Juan. Y así sucesivamente a cada una de sus mascotas le fue otorgando el nombre de cada uno de los doce apóstoles. Cuando recién comenzaba con la recolección de cartón, don Chucho encontró entre un montón de basura una biblia que, además de vieja, estaba quemada. Don Chucho se santiguó inmediatamente pues imaginó que ello se debía a que esa biblia había sido utilizada en algún ritual satánico por una banda de jóvenes pandilleros. En realidad, la biblia aquella no fue quemada en algún tipo de ritual satánico o demoníaco, gran parte de sus hojas fueron consumidas por el fuego una noche de luna llena cuando una veladora cayó sobre ella en un pequeño altar que estaba dedicado a la virgen de Guadalupe. A la mañana siguiente que la dueña se dio cuenta de lo sucedido decidió tirar la biblia a la basura pues se había convertido en un objeto inservible. A pesar de esas alucinaciones paranormales obviamente provocadas por el licor y que don Chucho atribuyó al libro sagrado, éste optó por llevarlo a casa por si alguna vez fuese necesario utilizar lo que había quedado servible para prender un buena fogata o calentar una buena olla de café. Entre lo que quedó visible de la biblia se encontraban las partes superiores de las hojas, lugar donde venían los nombres de los apóstoles. De ahí que don Chucho se aprendió a la perfección cada uno de esos doce nombres, y para no complicarse la existencia decidió nombrar así a sus acompañantes. Don Chucho recorría las calles del pueblo montado en su triciclo y detrás de él siempre lo seguían sus fieles acompañantes. A la gente, este hecho, le provocaba un tanto de simpatía. -Mira, ahí va don Chucho seguido por sus doce apóstoles- se decían las comadres chismosas cuando lo miraban pasar de cerca. Aquellos doce perros tenían algo en común: no tenían raza ni semejanza alguna. Había de tamaño grande, medianos y pequeños. Los colores eran tan diversos como la composición del arcoíris. La única peculiaridad que los unía era su condición de callejeros. Y claro la de ser todos del género masculino. -Pero mira que machista salió don Chucho, ni una sola perrita tiene entre sus doce apóstoles. Si tuviera una perra seguramente se llamaría María Magdalena- volvían a comentar entre risas las comadres chismosas. De vez en cuando se miraba en las esquinas amontonados y en círculo a los doce apóstoles. La gente del pueblo con el paso del tiempo dejó de alarmarse con este acontecimiento. Sabían perfectamente que los perros rodeaban a su dueño. Don Chucho yacía en el suelo completamente inconsciente o dormido por causa del alcohol. No era raro que su estado de profunda ebriedad lo llevara continuamente a quedarse dormido en alguna esquina del pueblo. Mientras tanto las mascotas fieles a su amo cuidaban de él y de su sueño. No se movían del lugar hasta que después de horas don Chucho recuperaba poco a poco cada uno de sus cinco sentidos y se echaba a andar en su triciclo nuevamente en la búsqueda de cartón. Don Chucho no vivía con grandes lujos ni comodidades, pero sí muy buenos momentos en los cuales nunca le faltaba con qué emborracharse o con qué comer y darle de comer a sus perros. Sin embargo, en esta vida las cosas no son permanentes y constantemente cambian de rumbo. -Últimamente los tiempos están malos- se decía para sí mismo don Chucho mientras lo miraban sus doce apóstoles. -La gente ya no tira cartón. Y lo poco que tiran los pinches basureros se lo llevan con todo y basura-. Lo que pasa es que había surgido un conflicto entre los recolectores de basura y el recolector de cartón, que era don Chucho. Los recolectores se quejaban de que el viejo regordete vaciaba en el suelo la basura que había en los cartones, razón por la cual el trabajo se convertía en un asunto más tardado y bochornoso. -Nosotros somos recolectores de basura y no barrenderos- se decían los trabajadores. –Pinche viejo, si quiere el cartón que no nos tire los

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Contacto: fatimabmr@hotmail.com 200

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desperdicios aquí, que vaya al vertedero y recoja allá todo el cartón que quiera-. Pero don Chucho ya era viejo y no estaba para esos esfuerzos que implicaba el ir por el cartón al vertedero que se encontraba a las afueras del pueblo. –Méndigos basureros, que se metan su cartón por donde les quepa, quién necesita de eso, al fin de cuentas ellos son los que viven de la basura. Que tiznen a su madre si piensan que voy a ir hasta el vertedero. Ya estoy viejo y mis reumas ya no me dejan andar-. Pero don Chucho y sus doce apóstoles sí necesitaban del cartón. Ya no había dinero para comprar sus botellas de licor barato. De ese que deja ciego o loco a quien lo toma en menos de un mes. Mucho menos había dinero para alimentar a los perros. Ya no se le veía a don Chucho ese semblante alegre y conquistador con el que solía transitar por las calles del pueblo. Sorprendentemente, tampoco se le veía borracho. Los pobres perros con el tiempo comenzaron a bajar de peso. La carne se les empezaba a ver pegada al hueso. El hambre comenzaba a causar estragos entre los doce apósteles. La falta de alimento llevó a parte del grupo a enfrentarse entre ellos. Constantes peleas se suscitaron entre Pedro y Jeremías, y entre Pablo y Juan. Con dificultades, y no sin llevarse alguna mordida o algunos rasguños, don Chucho lograba separar a sus perros y terminar con las peleas. Y así la situación empeoraba día a día. Don Chucho y sus doce apóstoles iban definitivamente encaminados hacia el final. -Pobre de los doce apóstoles, se están quedando sin su mesías- decían con un dejo de tristeza las comadres chismosas cuando miraban pasar a don Chucho cabizbajo conduciendo su triciclo vacio y sin nada de cartón. Un jueves por la mañana, a muy tempranas horas, las comadres chismosas se dirigían al molino cargando el maíz para el nixtamal. Fue mucha la sorpresa que tuvieron cuando vieron a lo lejos a los doce apóstoles en círculo, así como en los viejos y mejores tiempos. –Pero mira comadre si no será terco ese don Chucho, nuevamente ha de andar borracho. De seguro consiguió un poco de dinero y lo primero que hizo fue comprar su licor mata sanos- dijo la otra con algo de indignación, como si ella hubiese sido quien dio al viejo el supuesto dinero. Después de eso continuaron despreocupadas su camino, ansiosas por ser la primeras en la fila para el nixtamal. Nadie se ha percatado de lo sucedido. Los doce apóstoles siguen en círculo. Don Chucho yace inerte en medio de sus mascotas. Un hilillo de sangre comienza a correr calles abajo recorriendo todo el pueblo. Los perros se han dado un gran banquete. El cuerpo del viejo regordete luce algo destrozado. Los recolectores de basura ya no tendrán que preocuparse por barrer los desperdicios que fueron vaciados de las cajas de cartón. De ahora en adelante Pedro, el perro de mayor tamaño del grupo, pasa a ser el nuevo mesías y el jefe de los otros once. !


Cultura Transdisciplinar

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Conexiones

Gabriela Solis

Oye, Jean Paul,

pásame mis pantuflas Es cansado inventar algo nuevo cada vez que nos preguntan cómo nos conocimos. ¡Hemos recorrido todo el espectro de historias falsas! Desde aquellas banales y tan aburridas que nadie pide mayor explicación. “Resultó ser prima de mi compañero de cuarto”, pasando por los clichés hollywoodenses: “Trabajaba en la biblioteca y un día entro él, preguntando por la única copia que teníamos de Madame Bovary. Ése era precisamente el libro que interrumpí para atenderlo; supimos de inmediato que nuestros destinos estaban unidos. Sí, sí, hicimos un jarrón de cerámica y después el amor. No, no conozco a Patrick Swayze”; las fábulas de plano inverosímiles: “Ambos compartíamos un amor secreto por la entomología”, y aquellas que ponen a la gente tan incómoda que no se atreven a preguntar si estamos bromeando o no: “Lo amé desde la primera vez que lo vi en la Universidad. Me dediqué a conseguir su teléfono, horario, dirección, a averiguar cuáles eran sus cosas favoritas, a qué lugares iba, qué música oía. Lo acosé tantísimo que se enamoró”. En fin, que no se trata de que olvidamos cómo nos conocimos. Se trata de elaborar historias para cubrir una verdad incómoda. 202

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Segundo Lugar

Yo tenía 23 años y me aterraba la posibilidad de ser aborda con alguna frase común. Imaginarme víctima de un “¿Estudias o trabajas?” o de un “¿Te dolió? … ¿Cuando te caíste del cielo, ángel?” hacía que un escalofrío me recorriera la espalda. Ese triunfo del ingenio: “Perdí mi teléfono, ¿me puedes dar el tuyo?”, ¿a quién le debemos la autoría? Cuelguen al infeliz, de los testículos s’il vous plait. Y quemen a cualquier mujer que haya caído con tales frases; que arda por degradar de ese modo a su género. Traidora. Fue a los 23 cuando te me apareciste, como si cualquier cosa, portando todas las etiquetas que yo buscaba encontrar en alguien más. No diré que eras lo contrario de la descripción anterior porque sería caer en otro lugar común, el opuesto, pero lugar común al fin. Diré que sabías distanciarte lo suficiente de ese tipo de comportamiento de macho alfa. Diré que eras consciente de que lo que seducía a una mujer como la que era yo a mis 23 años, era el pensamiento y su correcta articulación. Así era; aún cuando quería coger, quería que me sedujeras mediante la palabra. Quería que te mostraras tan interesante que no me quedara duda de que esa inteligencia tenía que permearte cada músculo; quería la certeza de que en la cama debías de tener ideas igual de impactantes. Porque pensar en cómo sería tirarme a alguien que no puede hilar más de un par de frases me deprimía, me volvía frígida al instante. En cambio, qué excitante era pensar en tu lengua en la que se deslizan tan bien las palabras, deslizándose ella misma por mi espalda, con idéntica perfección. -Alguien que habla fantásticamente tiene que besar así- te dije. Me lo comprobaste. Nos moríamos de placer: yo de oírte hablar y tú de haber encontrado a alguien que te escuchara con tanta pasión. Te decía que no te callaras nunca, o que te callaras sólo para morderme, para besarme. Te incitaba a hablar todo el tiempo, de cualquier cosa. Quería saber lo que pensabas de todo, y refutarte o asentir furiosamente. Quería, también, tenerte dentro de mí todo el tiempo; como para ganar, físicamente, esa lucha de palabras. Tú esgrimías argumentos y teorías que a veces yo sólo podía rebatir mediante la piel. Y ganaba. Fue una época deliciosa: ideas rebotando, llamadas en la madrugada porque “leí una frase de Camus que te va a volver loco”, cine, arte y burlas hacia aquellos que tachábamos de superficiales, que eran la inmensa mayoría. Nadie estaba a nuestra altura, nadie era tan entendido como nosotros; par de veinteañeros sesudos. Fue una época deliciosa, pero extenuante. Y es que ¿quién puede mantener ese papel por tanto tiempo? Nos conocimos porque ambos estábamos enamorados de la idea del intelectual y encontramos en el otro el dibujo perfecto de ese estereotipo. Pero nos cansamos; nadie vive de pláticas densísimas a cada momento. No, ya no quiero discutir sobre la ética eudemónica y sé que tú tampoco. Tus ojos me dicen que los versos endecasílabos te tienen hasta la madre. Gracias, a mí también. Tu trabajo y los detalles que me hicieron reír en el camino son las cosas que podemos compartir todos los días. ¡Qué bueno que tuviste el suficiente valor para quitarte la boina y la pipa! ¡Qué gusto que yo me envalentonara y empezara a usar palabras más comunes y a confesar que Bridget Jones me doblaba de risa! Nos purificamos de todas esas solemnidades. Tres veces fuimos bautizados: con sudor, lluvia y lágrimas. Ahora sólo quedan los nuevos ritos: las preguntas cotidianas por la mañana, el decir “Te veo en la casa”; ese “la”, que deshizo la separación que existía entre “mi” o “tu”. Queda el “¿Qué tal tu día?”, el ver televisión por la noche juntos, y el beso tranquilo y rutinario cada noche. Queda eso y la perfección simplísima de tu nariz recta que me provoca la felicidad menos abstracta que he conocido. Siempre imaginé que una vida así sería el infierno… Secretamente, nunca quise nada más. !

Amante de los Beatles, devota de Cortázar, enamorada del Rock, freak de la ortografía, esclava del chocolate. Escritora en proceso de des-frustración. Cultura Transdisciplinaria

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Conexiones

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Adrián Chávez

El día

de la fundación Comienza cuando ella enciende la tele y mira mamá va a hablar el alcalde. Monique se llama, pero nadie en la colonia habla francés, así que su nombre es Mo-ni-que, con todas sus letras en español. Delgada, pero no atractiva; morena indefinible, irrelevante. Ojos ingenuos, café luminoso, casi verde. Unos 20 años y por dar a luz antes de terminar la prepa abierta. Está en la cocina, desmenuzando el pollo que le regaló la vecina a su madre, Doña Cata, quien teje una bufanda de encargo, mientras la pequeña televisión a blanco y negro escupe shhh el shhh discurso del alcalde shhh, previo a las celebraciones del 120 aniversario de la fundación de la ciudad. Doña Cata deja sobre la mesa la pechuga a la mitad para mover la antena del televisor, y se acuerda de que se acabaron las cebollas. El alcalde shh saluda y es un verdadero orgullo shhh presentar el shh proyecto que hemos diseñado como shhh parte de nuestro festejo. Todo niño o shhh niña nacido durante las 24 horas del día de nuestra gran celebración, se hará acreedor a una beca de $120,000 shhh anuales hasta el final de su carrera shh universitaria.

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Tercer Lugar

La pieza de pollo resbala entre los dedos de Monique, que se queda helada, esperando a que el sol le derrita la sorpresa. Se palpa el vientre y ocho meses. Mira rápidamente el calendario de la pared, el que le obsequiaron en la tortillería a principios de año. Un doce de abril se tatúa en su mente y las cuentas le pasan por la cabeza; calcula el tiempo restante para el día de La Fundación. Poco menos de un mes, casi lo que a mí. La madre la mira con ojos de quien no ata cabos. Mamá, voy a adelantar mi parto. Estás pero si bien loca, Monique. Deja la antena y se dirige de nuevo a la silla de coberturas remendadas. No, loca si dejo pasar semejante oportunidad. Zafada, eso es lo que estás; Dios decide cuando nacen los niños, no uno. Monique hace a un lado el recipiente con los huesos del pollo y mami, hay cosas, métodos que usan los doctores para que los bebés salgan antes, te abren la panza y te lo sacan. Y tú de dónde piensas conseguir dinero para una clínica. Pos a ver; es la oportunidad de salir de esta maldita miseria en la que. Nada de miseria, señorita, vivimos dignamente con lo que tu padre alcanzó a dejarnos y yo hago lo que puedo. Con un golpe en la mesa, Doña Cata se quiebra la voz. Monique se quita el mandil, lo arroja sobre la silla y me voy a mi cuarto y el pollo se queda a medias. Doña Cata mira el televisor shh shhh, luego el calendario, la única señal de esperanza que ambas han tenido desde hace tiempo. Casi un mes. Estás loca, Monique y debo de estar loca también y se le olvidan las cebollas. Monique quiere subir a la alcoba, acercarse a la ventana y suspirar como una princesa a la espera de su ilusión en forma de ave cantarina, pero su cuarto no tiene ventanas y ella está muy lejos de ser una princesa. Más bien un remedo de princesa, cuyo príncipe huyó asustado después del final feliz y no me busques y le dejó en el vientre la prueba ineludible del cuento de hadas. Mejor se sienta en la cama rechinante y calcula las implicaciones del plan. Primero lo esencial: números, días y meses y a ver si es posible. De a poco la embarga una emoción nerviosa y si logro adelantar mi parto un par de días me regalan $120,000, así nomás. Después su tranquilidad se tambalea con las formalidades y cómo demonios le hago. Fina pero penetrante como la aguja en un descuido, le atraviesa la mente la idea de un número de seguridad social y tengo prisa y al diablo y se propone buscar métodos alternativos a cualquier cosa que cueste dinero. Saca un cuaderno y voy a hacer una lista de opciones, el lápiz en la sien. Por eso, quizá, no nota a su madre, de pie en la puerta, hasta que ésta habla y Doña Alicia sabe de esas cosas. Quién es. La del tianguis; vende las figuritas de los santos. El martes temprano, casi una semana después del anuncio shh del alcalde shhh, Monique y Doña Cata hacen su aparición en el localito correspondiente. Se sientan ambas bajo el techo de plástico, justo frente a Doña Alicia, a quien, si de por sí no puede considerársele un modelo de normalidad, el altarcito incensado con la santa muerte que tiene detrás le acentúa el misterio. Apenas ve a Monique, abrazo y la criatura viene bien, hijita. Se dirige a Doña Cata y, antes de saludarla, dile a tu hija que vaya pensando en nombres de niño, corazón. Doña Cata no responde y Monique se inclina en la silla y al grano y la siguiente hora exprimen de Doña Alicia toda técnica para adelantar un parto natural, que a eso vinimos. Monique camina de vuelta a casa con los ojos fijos en una lista de remedios y estrategias que debe seguir durante el próximo mes. Doña Cata guarda silencio. Sola, con la madre que está más asustada que ella, con el padre que no le pone atención, entre otras cosas porque se murió, y con la criatura del vientre que crece y que nace y que come y que cuesta, Monique sigue al pie de la letra los consejos de Doña Alicia, las más inocentes rutinas y

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los complejos rituales, de modo que, cada mañana, mamá me tengo que echar una taza de chocolate, casi a punto de ebullición y, por las tardes, me tocan las infusiones de frambuesa, hervidos de canela y otras especias. A medio día, ya vieron a la loca caminando por la plaza principal, y, cuando oye que así obtendrá mayor efecto, ahora ya le da tres vueltas diarias a la catedral. Doña Alicia le confiesa un arma poderosa para lograr las contracciones cuando se acerque el día, hijita, el orgasmo, pues genera la hormona y Monique agacha la cabeza y pues con quién. Solita, hijita, solita. También se baña en una tina llena de claras de huevo y piecitos de bugambilia, y se pasa tres veces por el vientre desnudo una vela ofrecida a los siete arcángeles entre humos de incienso y un cantito en quetzal. En las mañanas, mientras toma chocolate, se enfunda en un par de mantas de lana prestadas, después de que una señora en el tianguis se acerca y abrazo y ay mija acuérdate de la incubación de las gallinas. Así pasa el mes; la madre, leal servidora de la causa, se repite que no perdemos nada y así ambas permanecen estoicas frente al hambre que con sigilo las acecha en ocasiones, cuando no se venden las bufandas de Doña Cata. La mañana del día anterior a La Fundación, miren a la loca ya va para la tercera vuelta a la catedral, cada vez con más dificultad, como en las últimas semanas, pero con más fe; se dispone a regresar a casa cuando, de pronto, un estremecimiento y ay me están golpeando desde dentro. No aguanta y se tira sobre sus rodillas y ayuda, por favor, ayuda. Dos mujeres acuden a levantarla y ya le viene la hora a esta niña. Los dolores se vuelven constantes y, cuando algo se le desprende en las entrañas, me estoy mareando y se entrega a la inconsciencia, en brazos de sus rescatadoras, ay esta niña. Despierta en la clínica de la seguridad social. Apenas ve claro cuando abre los ojos y dónde estoy y mira por el ventanal a su madre que, entre lágrimas, firma un papelito rectangular frente al médico y luego se va aparte con él. Gira los ojos al calendario de la pared y no, aún no acaba el día. Se palpa el vientre y va a gritar, cuando otro médico entra al cuarto, cargando al recién nacido, y felicidades, señorita, la cesárea se desarrolló sin problemas y el niño nació en perfecto estado de salud. Le entrega al niño y vuelvo en un minuto. Monique toma entre sus brazos al bebé que sonríe porque no sabe lo que es la imprudencia. Monique siente odio y maldito escuincle. Odia intensamente y nos arruinaste el futuro a ambos. Quiere apretarle el cuello con tanta fuerza que no disfrutes un minuto más de esa vida equívoca y prematura. Lo sostiene con una mano y con la otra lo toma del pescuezo y vas a ver, mocoso. En ese momento su madre pasa de nuevo por el ventanal y se detiene en seca sorpresa. Monique vacila un instante, apenada, qué estoy haciendo, pero entonces, casi mágicamente, su madre vuelve la mirada y sigue de largo. El día de La Fundación en la shh tele de la delegación el shh locutor anuncia shh shhh indignado que el éxito de la shhh fiesta se ve empañada por las siete ocho cada vez más madres abuelas cómplices que se shh encuentran detenidas por homicidio shhh calificado shh perpetrados el día de shh ayer. !

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Narrador originario del Estado de México; estudiante de la licenciatura en Interpretación en el Instituto Superior de Intérpretes y Traductores (México, D.F.), y de la licenciatura en Lengua y Literaturas Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras (Ciudad Universitaria, D.F.). Becario del Curso de Creación Literaria para Jóvenes de la Fundación para las Letras Mexicanas y la Universidad Veracruzana en 2010. Participante en el II Coloquio de Escritores del Pacífico, en Tepic, Nayarit, en 2011. Autor y administrador del sitio electrónico independiente Hasta por debajo de la lengua, espacio dedicado a la divulgación de la cultura del idioma español.

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Menciones HonorĂ­ficas


Conexiones

Adriel Manuel Hernández

La amante

infiel

De la infidelidad el hombre ha alimentado sus sueños y apetitos. La mujer amada, ¡aunque de otro!, siempre es accesible por este furtivo medio. La literatura está plagada de ejemplos como: Madame Bovary, de Gustave Flauver, o Ana Karenina, de León Tolstoy. Pero hasta ahora no he leído en la literatura el caso que hoy me ha acontecido. Los ejemplos que he nombrado son por supuesto obras magistrales de la literatura universal. ¡Narran un tema vulgar!, el que una mujer casada le sea infiel a su marido, pero su narración para nada es llana, por el contrario. Pero mi caso no ha sido contemplado aún por la literatura, tal es mi suerte- o desgracia-. No hace mucho que conocí a una atractiva mujer, a quien convendré en llamar Ana para evitar algún enojoso problema ulterior. Inmediatamente sentí que no le era del todo indiferente, el trato se hizo cada vez más insinuante. Llegando a cierto punto la invité a salir. Me dijo que no podía por estar ocupada. ¡Yo creí otra cosa! Me dije –Te has engañado, ¡no le gustas!-. Estaba desanimado e hice por no tratarla en un tiempo. Pero ella se me acercó. ¡Y yo!, ni tardo ni perezoso, volví con nuevos arrestos sobre mis primeras intenciones.

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Mención Honorífica

Todo iba bien, le mandaba mensajes a su celular que ella estratégicamente tardaba en contestar, ¡aunque siempre lo hacia! Cuando creí que definitivamente era un hecho que yo le interesaba, fue hasta la semana pasada. ¡Ana tomó el partido por mandarme un mensaje! Fue un lacónico -¡Hola!-. Todos sabemos que un “hola” de una mujer, ¡tomando la iniciativa!, es devastador… ¡certero! ¡Yo estaba en verdad emocionado!, pero quise guardar la compostura, y contestar con cierta indiferencia. ¡Es lo que se estila en estos casos! Hay que tardar cuando menos una hora en contestar, y responder con ingenio y sin usar más letras que las usadas por la dama. ¡Hay que desdeñar el favor dado como si fuera poca cosa, y se arrojan suplicantes a tus pies! Eso es lo que dice todo sensato Don Juan. Yo actué un poco más atropellado. No pude soportar ni cinco minutos en contestar, y de inmediato mostré mi intención de salir con ella. -¡Hola, como estas! Que gusto saber de ti, pero… ¿Por qué tan sucinta? ¿Por qué tanto misterio? Yo…- y el editor de texto no pudo dar más de sí, por lo que mandé el mensaje cortado, para terminarlo en un segundo-. -Yo estoy bien, me preguntaba si quieres salir a un lado, ¿qué dices? Extrañamente, Ana no tardó ni cinco minutos en contestar. La falta de estrategia y desesperación ¡se notaba en ambos! -Hoy tengo un concierto por la tarde, pero al terminar te mando un mensaje–. Ahora sospecho que el único instrumento que sabe tocar es la trompeta de la felación, pero esto lo explicaré más adelante. Cuando eran ya las doce de la noche, empecé a sospechar que no mandaría el ansiado mensaje. Así que en venganza y despecho le mandé uno. Esperaba cuando menos despertarla, ¡ah!, pero mi mensaje no sólo era a deshoras, sino lleno de picantes alusiones sexuales… ¡De haber sabido!, en vez de alusiones hubiera hecho una invitación. - Y nos dieron las diez y las once, las doce…y desnudos al anochecer…- bueno eso no pasó, nunca me llegó su halagüeño mensaje. Me fui a dormir, tuve un sueño profundo, ¡me despertaron unas ganas terribles de orinar! Al regresar del baño noté que el teléfono tenía un mensaje. ¡Era de Ana!, no me había despertado el timbre del celular. Eran las 3:35 am y el mensaje era de las 12:30 am, media hora después de que me fuera a dormir. Todo conspiraba contra mí, incluyendo el indigno celular que nunca timbra como debiera. El mensaje era enigmático, pareciera como si en vez de cancelar nuestro compromiso por la hora, ¡harto inconveniente!, esperaba que estuviera despierto, ¡y ante todo dispuesto! -Disculpa, espero no haberte despertado, acabo de desocuparme. ¡Un poco por venganza, y otro tanto por legitima preocupación!, le mande un mensaje para saber si había llegado con bien a casa. ¡A lo que me contestó! -De hecho ya estaba dormida… llegué a la una a mi casa. Chao. Me sentí aliviado. Una pequeña gratificación, ¡cuando menos la había despertado!, ¡ah!..además supe que había llegado con bien a su casa. Entonces me preguntaba todavía con infantil ingenuidad, ¿en dónde podría un estudiante amateur de música tocar hasta las 12:30 am? La respuesta es obvia, estaba tocando la trompeta de la felación. No quiero ser obsceno, ni faltar al buen gusto, pero ¿de qué otra forma se puede decir? En esa mañana le mandé un mensaje como a las 11 am. Curiosamente, nunca me lo contestó. Y desde entonces no me ha vuelto a mandar mensaje alguno. Ya por la tarde había perdido toda esperanza de que respondiera a mi invitación, por lo que mandé un mensaje de reproche, ¡que tampoco me contestaría!

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-¡Miénteme como siempre!, ¡por favor miénteme!, necesito creerte. Miénteme con un be… bueno a Luís Miguel le mienten diferente que tú a mí… ¡eres culpable o no!- Por supuesto, el indigno editor de texto no me dejó escribir mi epístola. La tuve que mandar en dos partes. Desde entonces pasó una semana, durante la cual no pudimos cruzar palabra. Pero presentía que me estaba evadiendo. Digo, de verla diariamente a no verla ni un día, ¡es un indicio muy claro!, pero entonces no lo veía. Y llegó el domingo, terminé con mis deberes y se me ocurrió llamarle. ¡Pero quien contestó no fue Ana sino un hombre! -¡Bueno!, disculpe… ¿Llamo al teléfono de Ana? -¡Así es!- me contestó la voz falseando en lo grave para parecer más imponente. -Me podría comunicar con ella-. No podía ocultar la intranquilidad, y la creciente animosidad en mi voz. -¿Quién le busca?-. Era una pregunta que de hito en hito se me hacia absurdo responder. ¿No era ése el teléfono personal de Ana? ¿Cómo responder sin caer en la comedia, en un absurdo, protagonizado por dos desconocidos? -¡Soy Adriel!, un amigo de Ana, ¿puede pasármela? Él fue contundente; por fin mis dudas se aclararon, bueno, al menos parcialmente. -¡Podría hacerme el favor de no molestarla!- esto lo dijo falseando nuevamente la voz. -¿Qué, usted es el novio? -¡No, soy su amante! ¡Así que le exijo que no la moleste más! -¡Pero Ana nunca me dijo! ¿Qué autoridad cree usted tener? ¡Le voy a partir su madre! Ya estaba indignado, y durante treinta segundos me dediqué a lanzar desafíos de peleas. Sentía mi orgullo herido ¿Quién se creía ese tipo? ¿El amante oficial? ¿Existe tal cosa como el amante oficial? ¿Qué derechos tiene un amante oficial? ¿Puede exigir la fidelidad de su amante? ¡Ni Moliere podría haber pensado en un amante engañado y celoso! ¡Él engañador engañado! Bueno, no me consta que en un principio ella tuviera un novio o marido al cual le pusiera el cuerno con “su amante oficial”. Pero de no ser así, ¿por qué el susodicho amante no era el novio formal? ¡Ser amante de alguien pero guardando compromiso! Es cuando menos singular…cuando no del todo absurdo. -¡Si quiere pelear, cuando quiera!- respondió él a mis gritos, también fuera de sí. -¡Que Ana le diga dónde buscarme! ¡Yo ya no tengo nada que hablar con usted! ¡Cuando quiera nos partimos la madre! -¡Pero usted no sabe quien soy! No sabe con quién se está metiendo- me dijo tranquilizando su enojo, como para infundirme miedo con su seguridad. -¡No sabes quién soy yo tampoco!- tuve que responder con la misma inocua amenaza, digo ¿quién se cree? ¡Yo también puedo hacerme el gángster! La señal del celular era mala, así que las amenazas tenían que interrumpirse para decir -¿Bueno, está ahí?- Para después seguir con el desafío. Ambos hablábamos cortésmente de cómo nos íbamos a romper la madre. Nos dirigimos en todo momento el uno al otro de usted. Y las palabras altisonantes sólo eran para referir el hecho que inevitablemente pasaría. ¡Que nos partiríamos la madre! La recepción del celular era mala. Y muy confusa la comunicación. Yo insistía en que me buscara, en que estaba yo a su disposición. Él, de forma vaga, quería mejor pactar un lugar de encuentro. No nos pudimos poner de acuerdo. No sé si él colgó o finalmente la mala recepción del celular dio por cortar la comunicación. ¡Pero nunca nos pusimos de acuerdo! Yo todavía en mi furor mandé un mensaje al teléfono de Ana.

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-Ana, ¡discúlpame por favor! No debí hacerme de palabras con tu pareja. Si él te pide mi teléfono dáselo. Yo con mucho gusto me arreglo con él; no te preocupes, no pasará de unos cuantos golpes para ambos. ¡Bueno, me disculpo otra vez por importunarte!, ya no lo haré más, que seas feliz. Adriel. El editor de texto, que no compartía la animosidad de mi temperamento, no me dejó mandar esta esquela en menos de tres mensajes. ¡Ana fue una aventura extraña! Siendo justos, ¡la aventura aún no termina! ¿Ella me dirigirá la palabra? Y, principalmente, ¿el amante engañado me buscará? Es divertido pensar en eso. ¿Qué puede decir a su favor un amante que por definición coadyuva a la infidelidad? ¿Cuál es su derecho, el mismo que ha pisoteado en otro hombre? Balzac no retrata este caso en la Comedia Humana. ¡El amante engañado! ¡Celoso! ¡Insensato! Y ella, una libertina que le pone cuernos al torero ¡una nueva Carmen! Siempre buscando con quién practicar su habilidad musical: ¡la trompeta de la felación! !

Egresado de la licenciatura en filosofía por la Universidad de Guadalajara y pasante de la maestría en estudios filosóficos (UDG). “Mis intereses en filosofía son principalmente por la filosofía antigua (griega y latina), además la teoría de la argumentación, aplicada a la ética y a la literatura (aunque esto último sea muy extraño). En cuanto a la literatura, prefiero la europea de los siglos XVIII y XIX, pero también tengo interés en la poesía hispanoamericana. Ocasionalmente escribo, aunque sea por supuesto un amateur.”

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Conexiones

Héctor Viramontes

Diles que no me maten mi Lic. — Diles que no me maten mi lic. Diles que me hagan el paro. — Perdóneme señor Nava, pero no hay nada que pueda yo hacer, es irrevocable. — Pero tu estudiastes leyes. Ándale machín, agarra al juez antes de que entre a la peni y dile que tenga piedad de este pobre güey, dile que me tenga lástima, que no sea culero. — Señor Nava, yo comprendo perfectamente su situación pero usted debe entender también que el juez nada puede hacer, la sentencia ha sido emitida y su proceso es cosa juzgada. — Ándales machín, no seas puto, hazme el paro güey. El Lic. Terreros disintió con la cabeza mirando el suelo de cemento. Se paró y abrochó su traje y antes de salir de la celda le dijo: — Esta bien, pero de antemano le digo que no hay nada que se pueda hacer en su situación, a menos que llegue el perdón del Presidente absolviéndolo del veredicto; sin embargo, ese trámite lo realicé hace meses y no he recibido ninguna respuesta de la Presidencia, y su ejecución es en unas cuantas horas. De cualquier modo, yo me comunicaré a la Secretaría de Gobernación, pero sé de ante mano que será en vano.

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Mención Honorífica

Justino ni siquiera se acordaba de haber cometido el crimen, estaba tan pedo que no sabía ni siquiera quién era. Pero en el fondo, muy dentro de su subconsciente, como que maliciaba que él era quien había llenado de hoyos a su compadre Lupe. Medio se acordaba. Esa noche, los dos estuvieron tomando, y Lupillo sacó una papeleta con perico para apaciguar la borrachera. Cuando Justino le pidió que le convidara, Lupe se puso a alegar que ni madres, que él lo había comprado, y quedaba bien poquito, y sepa la madre qué más. Se acordaba que le había empezado a reclamar a su compa y que las cosas se pusieron calientes, pero hasta ahí. Después de eso, sólo soñó con un mar de cuervos que le atacaban los ojos a un cadáver tirado sobre la calle de terracería; su piel se veía bien blanca, bien pálida bajo los rayos albinos de la luz de la luna, y todo alrededor estaba opaco, las construcciones sin enjarre y un riachuelo de aguas negras, bien negras y hediondas, lo envolvían como si estuviera en una película de blanco y negro, y los cuervos comían la carne muerta de un cuerpo que se parecía al de su compadre. Despertó cuando las bascas de una marea de alcohol subieron de su panza y lo levantaron del sueño etílico. Se limpió la vomitada y se lanzó a la casa de su primo Chago, pero al poco rato lo ubicaron y le cayeron con una orden de aprensión. De eso hace ya varios años. “Sirol, ya hace un buen de añejos. Pero la neta yo ya no me acuerdo de ni maíz. Ira, mi jefa hasta empeñó la tele y sabe qué madres más pa pagarle al Lic. Pero pos hay bien muchas gentes que dicen que yo me lo cargué, que me vieron tambaliándome rumbo a mi cantón con la camisa desgarrada y quesque ensangrentada, pero nel ese, yo no me acuerdo de ni madres, nel. Yo me fui a la casa del Chago porque ahí había dejado mis herramientas del jale, pero me cayó la tira, mi jefa les ha de haber dicho que yo ahí andaba, me cae. “Chale, ya ni tantas lágrimas que le saqué a mi jefecita pa que mañana me vayan a quebrar. Me da agüite por mi vieja y por mis morritos, porque si yo me muero ¿entonces quién se va a encargar de ellos? Aunque pos ya hace un ratón que mis carnales les pasan una feria pa tragar, pero yo ya tengo un resto aquí y pos no creo que haiga ninguna diferencia ¿eda? ” Cuando la policía lo agarró, el bato no puso resistencia, se dejó subir, mansito, a la patrulla y a la hora de las interrogaciones y los careos, el bato siempre dijo lo mismo, que no se acordaba de nada. Justino Nava quiso llorar pero no le salía ninguna lágrima. Hacía mucho tiempo que estaba en la prisión y ya se había acostumbrado a aquel ambiente; a todo se acostumbra uno. Y de tanto tiempo esa celda se había hecho su hogar. — Ahí está tu cena — le dijo el gendarme que traía un plato de bistecs asados, frijoles de la olla con queso y guacamole, además de un six de Modelos. De la bolsita de su camisa sacó un toque y se lo roló — Toma, pa que hagas apetito —le dijo. — Que el procesado Justino Nava se levante —y Justino se paró en putiza—Usted ha sido condenado por el delito de homicidio calificado, con las agravantes de premeditación, alevosía, ventaja y traición. Por lo que el tribunal sexto de lo penal del estado de Jalisco ha emitido fallo firme en su contra con la sentencia, única e irrevocable, que consta en la acta N° 14-04-091104, habiendo sido condenado a la pena capital. El día de hoy, jueves 11 de noviembre del año en curso, la autoridad ejecutora se encuentra reunida para verificar el cumplimiento de esta resolución. Justino se retorcía del miedo, o del coraje, o de la impotencia, vaya Dios a saber. Pataleaba y manoteaba en el suelo como un chiquillo haciendo berrinche. Hacía como que lloraba, pero el Licenciado Terreros le miró los ojos y vio que no le salían nada de lagrimas, sólo una pena infinita que le dio un montón de lástima. — Mi Lic., diles que estoy arrepentido, que nunca más lo voy a hacer ¡Diles que no me maten! !

Nacío en Juchipila, Zacatecas (1976) pero es tapatío por adopción. Ha escrito en la revista Generación y para el periódico Milenio Jalisco y publicado la novela colectiva Gritos Paralelos del taller de narrativa de la SOGEM en Guadalajara, y en la segunda edición de la compilación de cuentos Diarios del Fin del Mundo de editorial KALA, además autopublicó su primera novela Parque Metropolitano.

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Conexiones

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Ma. Teresa Figueroa

Una historia

conocida ¡No manches! En el periódico sacaron eso, pero no tiene nada de cierto. Ya lo había guachado. Todas las tardes pasaba, como que iba de la chamba al cantón, ahí por la de Analco. Al principio, como que ni me hacía en el mundo, pero antier me volteó a ver y medio se sonrió. ¡Ay, habías de verlo! Moreno, medio mamey, pero no tanto. Me gustaba un chingo.

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Mención Honorífica

Ayer al pasar que me dice: - ¿Qué onda, morra? En eso, la jefa me manda a llevarle un lonche a mi abuela. Luego, luego se me prendió el foco: - Orita, jefa. - Que corro a ponerme la falda entallada, las botas de tacón y la caperuza colorada con la que dicen que me veo setsi. Ahí voy de volada. Lo alcancé cerca de la Calzada: - ¡Qué onda, bato! Oye, ¿cómo llego a “El Bosque”? ¡Nombre! Me barrió con aquellos ojos amarillos que tiene: - ¿Qué vas a hacer ahí, morra? Digo, si se puede saber. - Es un antro bien chidillo. Voy con mis amiguis ¿Quieres, vamos? - Se miró las botas raspadas, así medio chiveado: - ‘Amos, pues. - ¿Cómo te llamas? - Me dicen Lobo, ¿y tú? - Por causa de esta madre me dicen Caperuza. Cotorreamos chido: de su jale, de la bandola, conocía casi a todos los batos del barrio. Íbamos entrando a “El Bosque” cuando voy viendo a mi primo, a ése que le dicen Leñador: - ¿Qué haces con ese güey, Caperuza? - ¿Qué ti? - ¡Regrésate al cantón! - Ni madres. Estudié pa’ tu criada, pero no me recibí. - Ahí te lo aiga. - Me cae que el Leñador soltó el primer madrazo, el Lobo se defendió y se lo descontó facilito, pero en el pinche periódico inventaron eso de que el Leñador le llenó la panza de plomo al Lobo, y hasta que mi abuela, frikiada porque no le llevé su lonche, lo aventó al arroyo pa’ que lo aplastara un pinche torton. Mamadas que ponen en el periódico. !

Contacto: matefida14@hotmail.com zenzemayatl@yahoo.com.mx, Cultura Transdisciplinaria

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Conexiones

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Manuel Fons

Los multiversos de Coleen

y el iPod de Dios La civilización no suprimió la barbarie; la perfeccionó e hizo más cruel y bárbara. Voltaire

Todas las tardes, después de salir de la escuela, Coleen se desviaba dos cuadras para pasar por la tienda de Apple, y se paraba frente a la vitrina para admirar los nuevos iPod Touch que con los juegos de luces, las impresiones digitales de fondo, el slogan en colores plateados, las tipografías dinámicas y elegantes, formaban un conjunto maravilloso, como un sueño enmarcado en cristal antirreflejante. A esa imagen había que sumar su infinito mundo de opciones multimedia: música, video, acceso a internet inalámbrico, pantalla sensible al tacto, doscientos gigabytes de almacenamiento, grabación en HD, Facetime, para realizar videollamadas por Skype, pantalla con pixeles de 78 micrómetros de ancho, para que la retina reciba los colores y formas como un anticipo del paraíso. 218

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Mención Honorífica

Coleen ya había imaginado durante semanas cómo sería su vida con uno de esos iPod, y en cada uno de estos ensueños hasta los más sencillos elementos de su acontecer diario se iluminaban en tonalidades cálidas y lanzaban un vaho dulce y fresco como chicle de yerbabuena (no vale la pena mencionar las historias que se le ocurrían con el iPod Shuffle o el nano, ya que apenas diferían de su vida tal como era). Las dos versiones que más lo entusiasmaban eran las protagonizadas por el iPod Touch: Modelo plateado En la escuela, los compañeros lo ovacionaban, los enemigos lo exculpaban; Giselle, atraída por las múltiples apps del aparato, por fin se acercaba a jugar con él, lo invitaba a que hicieran juntos la tarea, se divertían, se enamoraban, un domingo iban a un parque de diversiones y, en la cima de la rueda de la fortuna, con un atardecer de fondo en colores pastel, Coleen le extendía su iPod para que viera una animación donde se desplegaba un anillo virtual con destellos diamantinos, seguida de una petición de matrimonio. Giselle, emocionada, con una sonrisa de un billón de lúmenes y un corazón vibrando como si recibiera una llamada impostergable a la felicidad, correspondía su amor con un beso cálido e interminable. Modelo naranja cromado Su papá volvía al país y compartía la tarde con él, jugando en su iPod, orgulloso de la inteligencia de su niño, pues aun cuando apenas cursaba el quinto grado de la Elementary School tenía una pericia increíble, un dominio absoluto de cada una de las aplicaciones, sin importar lo intrincado de la interfaz, o lo confuso de un cuadro de diálogo. Él mismo se compraba un iPod para estar más en contacto con su niño, le llamaba de todos los rincones del mundo a donde viajaba. Lo mejor es que un día Coleen llegaba de la escuela y encontraba en la sala la enorme mochila de su papá instalada en la sala, corría a buscarlo y, de pronto, envueltos en un halo de luz, salían de la cocina su papá y su mamá, tomados de la mano, para anunciarle que esta vez él volvía para siempre, para formar una familia perfecta. Los tres se daban un gran abrazo. En ese momento, pasaba por la ventana ese niño obeso que siempre le decía “bastardo” y se tragaba sus estúpidas palabras. Otras versiones tenían que ver con viajes, popularidad, entrevistas, y desde hace un par de días trabajaba en una composición donde pudiera entrar lo mejor, una antología muy cuidadosa de sus mejores deseos. Coleen recorría embelesado todas estas posibilidades en su imaginación, cuando le pareció ver descubierta la gaveta de los iPod. Se talló los ojos, como veía en las caricaturas, para asegurarse que no fuera un espejismo, pero no vio claro. Decidió entrar a la tienda, y en cuanto dio los primeros pasos, sintió una descarga de adrenalina subir desde su vientre infantil hasta el más hirsuto de sus cabellos, pues, en efecto, ahí estaban los iPod desplegando toda su belleza cósmica. Nunca había robado nada, pero imaginó que no sería tan difícil. Caminó hacia las iPad para despistar al enemigo, fingió estudiar las características técnicas de las computadoras, ojeó las tarjetas para descargar música en iTunes, contempló los accesorios exclusivos de Apple. Sólo unos centímetros lo separaban del momento más glorioso de su vida, bastaría estirarse un poco para tocarlos, para sentir su tacto divino, como Adán alcanzando la mano de Dios. Un solo minuto podría ser la diferencia entre seguir viviendo como un perdedor o volverse una leyenda del barrio y la escuela, entre ser un bastardo cualquiera o un niño normal, que festeja el día del padre, igual que los otros.

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– ¿Te puedo ayudar en algo?– le preguntó un vendedor. – Estoy esperando a mi papá– contestó con una voz afable y segura, como si trajera dos mil dólares en la bolsa de su camisa rota. El vendedor se retiró sin indagar más y Coleen siguió merodeando los exhibidores, con una clara actitud de indiferencia, como un ejecutivo haciendo tiempo en el local de un aeropuerto. La vía legal Según sus cálculos, sumando sus domingos, sus trueques en la escuela, vendiendo su colección de dinosaurios, tardaría dos años en reunir la cantidad suficiente para comprar un iPod. Lo malo es que no sabía si resistiría tanto tiempo, además que podría interponerse cualquier obstáculo: perder el dinero, morirse, sufrir una horrible atrofia en los dedos, o que se terminaran todos los iPod del mundo. La vía ilegal Si lo intentaba y lo atrapaban, sólo de pensar en la expresión de su madre cuando supiera que su hijo era un bandido, se le incendiaba la cara de vergüenza; además, no quería faltar a su clase de biología por estar en la cárcel, ni que Giselle le llevara cigarros, ni perderse el especial del Discovery Channel sobre reptiles, ni que su papá leyera en un periódico de Kabul o Buenos Aires un encabezado que dijera: “Capturan a Coleen Hopper robando en una tienda”. Se imaginó al dueño de Apple y a sus hijos llenos de iPod, computadoras, consolas de última generación, visiocascos, robots mayordomo, habitaciones inteligentes, y por primera vez se preguntó cuál sería el sistema de Dios para elegir la suerte de cada persona. La única explicación que recordaba tenía que ver con las acciones de otra vida, según decía su mamá. De acuerdo con eso, lo más seguro es que en su otra vida hubiera sido un asesino, un ladrón, un tipo que juraba el nombre de Dios en vano; mientras que la familia Apple de seguro iba a misa todos los domingos, cobijaba a los pobres, curaba a los enfermos. Pero si, por culpa de su otra vida, él era pobre en ese momento y no tenía papá, ni novia, ¿en qué reencarnaría la próxima si robaba ese iPod? ¿En una rata? ¿Una cucaracha? Antes que decidir, observó a su alrededor para ver sus posibilidades. En un rincón del techo había una esfera oscura que ocultaba una cámara, pero podía ver cuando no apuntaba hacia él porque tenía un círculo más negro que se movía en distintas direcciones; los clientes estaban muy embobados en las máquinas y los vendedores detrás de ellos, acosándolos para que desenfundaran sus tarjetas de crédito; la fila de clientes mantenía ocupada a la cajera; sólo uno de los vendedores, un tipo con bigotes de morsa, quedaba mirando de frente a él, pero estaba a unos quince metros, quién sabe si podría verlo. Aquí apareció, como en las caricaturas, una especie de Pepe Grillo para aconsejarlo, aunque en su caso eran dos gecos, uno bueno y uno malo: el geco bueno, peinado de raya en medio, con lentes de anciano, le pedía portarse bien, alejarse del pecado; el geco malo, con una playera de Metallica y pantalones de mezclilla deshilachados, lo retaba a demostrar que era un hombrecito, no ese cobardón que decían en la escuela. Le caía bien el primer geco, pero anhelaba ser como el segundo; total, si se iba a convertir en una rata o una cucaracha, aún faltaban muchísimos años para eso, mientras tanto podría disfrutar su botín, además, ¿qué tan malo podría ser? No tardaría en acostumbrarse a trotar tuberías

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y rumiar desperdicios… sabía que era una oportunidad única. Cuando el lente de la cámara giró hacia otro lado, miró a los clientes, a la caja, a los empleados y nadie, sino el tipo bigotes de morsa, miraba a ese punto. “¡Al diablo con él!”, se dijo, “no creo que me vea”. Deslizó su mano debajo de la ventanilla con un movimiento serpentino y se lo metió debajo de los calzones. Mientras daba los once pasos que lo separaban de la salida, vio como en un videoclip, con efecto de estroboscopio: a Giselle, a su papá, a su mamá, al gordo enfadoso, al geco bueno y al malo, en expresiones alternadas de amor y odio, a veces felices, orgullosos, otras decepcionados, tristes; vio su celda sucia y su plato de comida en el piso, vio la rueda de la fortuna con el atardecer en colores pastel, vio su ataúd en una tarde lluviosa, vio a su familia reunida festejando su cumpleaños, vio su iPod equipado con los mejores videos, canciones, las apps más ingeniosas, se vio como cucaracha aplastada por un zapato, vio a Giselle con su vestido de novia, vio el mítico túnel, vio a Dios haciendo cuentas con su iPod divino, de un millón de terabytes. !

Estudió la carrera de pintura en la escuela de Artes Plásticas (UdG) y Letras Hispánicas (UdG). Ha sido colaborador de las revistas Rémora, Numen, Narrativas, Papalotzi y Palabras malditas. Es autor del libro de relatos Manuscrito hallado en un manuscrito.

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Conexiones

Arturo Villaseñor

Lamento callado Esa mañana de principios de febrero, después de dos semanas de quietud absoluta, por alguna extraña razón me otorgaron permiso para ir a visitar a mi familia. Cuando arribé a casa vi a todos levantarse, pasar al baño, arreglarse y sentarse a desayunar. La tristeza reinaba en sus almas y el silencio imperaba como respeto al luto familiar. Desganados, mis dos hermanos y mi padre empezaron a comer el desayuno. Mi madre, en cambio, no movió un solo dedo para degustar el alimento, sólo habló:

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Mención Lápiz-cero

—Todos me dijeron: mejor no hagas nada, quédate callada y olvídate de andar haciendo denuncias o cosas por el estilo. Dizque mis quejas no sirven, a fin de cuentas no conseguiré justicia alguna— los demás siguieron comiendo y mamá continuó con su diálogo como si estuviese conversando con alguien. —Luego me explicaron: “Recuerde señora, usted vive aquí y cuando se trata de actos delictivos de parte de las autoridades, se recomienda quedarse quieto y darlo por olvidado”. Bueno, hasta me recomendaron ver una película. Por aquí tengo apuntado el nombre en un papel. Espéreme tantito— hurgó en su monedero y de allí lo extrajo —Discúlpeme… Se llama Barrio Chino, el director es Roman Polanski y los artistas son Faye Dunaway y Jack Nicholson— a mis hermanos y a mi papá se les estrujaba el alma cada vez que ella monologaba el mismo tema. —¿Quién me la recomendó? Un señor que trabajaba en esa oficina, uno que escuchaba atento desde donde estaba sentado en su escritorio; después se acercó, amable me apartó en un momento me entregó el papel con los datos y me la recomendó... Me dijo que era fácil encontrarla en devedé… ¿Usted cree que en estos momentos tenga tiempo para sentarme y ver una película? Ni que estuviera loca, apenas puedo con mi pena…— yo seguí observando la escena familiar donde mi madre hablaba con una persona imaginaria y los demás intentaban encontrarle sabor agradable al alimento — ¿Por qué lo guardé? Supongo que algo serio quiso darme a entender. Usted no se lo imagina, pero la forma como lo pidió, me hizo sospechar algo, algo que no sabría cómo explicarlo… Sí, todos en la casa estamos desmoralizados, destrozados por completo y no encontramos a quién recurrir. Nada más imagínese usted: mi muchacho acababa de entrar a estudiar Psicología, iba en segundo semestre— las lágrimas rasaron sus ojos y yo, inquieto, me levanté de mi asiento. —Era un muchacho sano, como cualquiera en esa edad, le gustaba mucho la escuela y hacer ejercicio también… Perdóneme, —se enjugó la humedad del llanto— es que me siento tan impotente… Sí, tenía una novia, muy bonita por cierto… Sí, una chamaquilla — recordé a Beatriz y la última vez que nos besamos. —Ya se ha de imaginar, ella también está inconsolable. Está deshecha y nadie la saca de su tristeza, ni el sol… —cómo me hubiera gustado haberla visto, pero sólo me dieron permiso de visitar a mi familia— ¿Sabe qué? —mamá cambió el tono a agresivo— Yo también soy madre y ni aún así justifico a esa señora; y le soy sincera: el puesto que ella tiene dentro de las oficinas de la Presidencia, no sé para qué sirve. Ni siquiera entiendo para qué hay tantos diputados. De ellos sólo se sabe pocos meses antes del día de las elecciones, después nada, haga de cuenta que se esfumaron con el viento… —volvió a retomar el tema. —Dígame: ¿Qué clase de madre es esa mujer? Hágamelo usted saber. Gracias a Dios no nací ayer. Mire, le voy a explicar un poco de lo que me he enterado —mi hermano menor se levantó en silencio a tomar una cuchara pequeña del trinchador y luego se sentó. —Según tengo entendido, no vive con el marido. Sí, claro, no se han divorciado porque a ambos les conviene parecer unidos ante la sociedad. “Parecer”, que conste. ¿Por qué? Pues parece que así lo exige cualquier puesto político en nuestro país, ¿no?… Bueno, pues el esposo vive en casa de sus papás y además tiene una amante en otra casa, como verá, un desbarajuste… A mí no me consta, eso dicen —volví a tomar asiento y continué observando el desayuno familiar. —¿Le digo la verdad? Yo no me admiro de eso. Total: es su vida y cada quien la vive como quiera; siempre y cuando no afecten a otras personas, que quede claro. La mujer política vive con los hijos, ella es quien los mantiene… parece ser que tiene cuatro, dos chamacas y dos varones. Ambas hijas fueron madres solteras siendo adolescentes, eso habla de la irresponsabilidad de los padres... Sí, siempre ha trabajado en ese partido gracias a su papá, uno de sus miembros más activos, afirman algunos, era político de hueso colorado —me sorprendió ver los torsos de mi familia moviéndose acordes a su respiración, en cambio el mío no palpitaba—… Verá: Lo que esa mujer

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nos hizo, no se vale, ¡no! ¿Acaso el gobierno y el narco operan de la misma forma?... ¿Qué por qué digo esto? Porque a las pruebas me remito: Usted mismo lo leyó en los periódicos, nomás acuérdese, y a lo mejor hasta lo vio en la televisión: El hijo de esa mujer, que tiene veintiún años, es decir, ya es un hombre mayor de edad, fue quien mató al mío… ¡Claro que estoy segura! Si no fuera así, explíqueme por qué esa mujer se aprovecha de su puesto político para dar ruedas de prensa donde se hace pasar por víctima —la imagen del carro que se me echaba encima trastocó mis pensamientos. —Cualquiera se da cuenta que todo es una sarta de mentiras. No me extraña de ella, sino de las autoridades correspondientes que todo le creen o fingen estar de acuerdo con ella, en un acto descarado de complicidad —mamá estaba furiosa. Mis hermanos y papá lloraban en silencio —Verá: Un día declara una versión, al día siguiente otra, después una muy diferente y así se la llevan, haciéndose tarugos. Al final, nadie resuelve mi caso. Bueno, hasta en los medios se hace la víctima y quiere parecer inocente, hasta le pide a su “hijito” volver a casa, que lo quiere mucho y le asegura que lo ha perdonado. ¿Perdonado de qué? En ese caso quien debiera perdonarlo soy yo, como madre afectada… —mi papá, harto, se tapó los oídos por un momento— ¿Los encargados de la ley y la justicia? Oídos sordos a testigos y a la pérdida irreparable de mi hijo… Mire, el joven hijo de esa mujer lo vieron venir en sentido contrario por la calle donde se debe circular a baja velocidad, sin embargo, iba a más de cien. Su camioneta se estampó contra el carro de mi muchacho, causándole un trauma que lo dejó inconsciente… A los dos días murió mi criatura… —mi hermana dejó de desayunar y se fue llorando a su habitación. —Yo ya estoy cansada, tal parece que todas mis demandas son inútiles… Las autoridades se quejan de los narcos y nuestros políticos están iguales, actúan como tales… ¿Qué por qué digo esto?... Porque inmediatamente después del accidente, ni cinco minutos habían pasado cuando llegó un carro con vidrios polarizados, cogió al hijo alcoholizado de la mujer política y lo desapareció de la escena del crimen —papá terminó de desayunar, levantó su plato y el de mi hermana y se puso a lavarlos en el fregadero—… Discúlpeme, señor, pero este tipo de procederes sólo lo hacen los narcos o las autoridades corruptas, como sucedió en este caso. Una familia común no hace eso, un pariente decente se presenta en el lugar de los hechos para ver cómo auxiliar o resolver el problema, enfrentando consecuencias y responsabilidades como cualquier ciudadano honrado. Si yo fuera el padre de esa criatura, lo obligaría a asumir la consecuencia de lo que hizo. ¿Por qué iba en sentido contrario y a tan alta velocidad? —empecé a desesperar y estuve a punto de partir, pero un plomo me obligó a permanecer ahí, observando todo. ¿Acaso era mi purgatorio? Me pregunté y no supe responderme. —Además, según parece, no es la primera vez que destruye un vehículo por manejar de manera imprudente. Yo no sé ni me interesa saber si sus padres tienen tanto dinero y poder en el Estado gracias a sus cargos como funcionarios públicos. Lo que sí sé es que le consienten todos sus berrinches. Ese hombre, porque ya es un hombre, es un mimado por la alcahueta de su madre... Encubrirlo es hacerle más daño del que ya le ha hecho —mi hermano terminó de desayunar, puso sus trastes en el fregadero y mi padre se ofreció a lavarlos. Él permaneció a su lado. Mi madre siguió sentada a la mesa, frente al desayuno intacto —… El crimen de mi hijo fue cometido por ese joven delincuente. Esta realidad duele y debemos aceptar el hecho; pero el haberlo desaparecido para ocultarlo como el único responsable, es un acto de injusticia, además refleja la clase de políticos que respalda nuestro país. Esa mujer, quiero decir, esa señora de la política, con su acto se convierte en cómplice del crimen de mi muchacho… Le recuerdo: el cargo que tiene la señora no goza de fuero —mi papá se secó las manos, sacó las llaves del auto de su bolsillo, le dio a mi mamá un beso en la frente y salió de casa, mi hermano se internó en su recámara. Yo me quedé a solas con mamá,

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quien continuó dialogando su angustia —... Me pregunto ¿por qué entre los políticos se cubren las espaldas en sus actos delictivos? —al parecer, el hombre imaginario no supo responderle —... ¿No sabe por qué? Porque están coludidos. Dar la espalda implicaría la posibilidad de ser denunciados de otras atrocidades conocidas entre ellos mismos... Es un círculo sellado. Mire, igual sucedió con los sacerdotes pedófilos. La iglesia lo sabía, sin embargo los protegía, y no fue hasta que apareció un abogado firme, fuera de convencionalismos eclesiásticos, quien sacó a relucir el encubrimiento de tantos niños violados. A partir de entonces, se destapó la cloaca en varias partes del mundo — mi mamá nunca nos confió cuando éramos niños con algún sacerdote. —… Me vuelvo a preguntar: ¿Éstas son nuestras autoridades? ¿A esto llaman democracia? Hoy resulta: los encargados de justicia le dan la razón a la madre del criminal, a pesar de sus versiones incoherentes y falsas. ¿Y mi hijo?... Tengo entendido que las mamás tienen derecho a encubrir a sus hijos; pero ella afirma que no fue el suyo quien manejaba el vehículo, que sólo iba en calidad de “copiloto”. Luego dio otra versión: la culpa la tuvo un “amigo”, del cual se niega a dar datos —esta versión yo la desconocía y la rabia me embargó. —¿Por qué no quiere dar el nombre? Porque no han encontrado quien se preste a ocupar tal cargo por más dinero que ofrezcan a cambio... ¿No se le hace sospechoso que el hijo esté desaparecido?... Me quieren ver la cara de tonta o qué, si se la quieren ver a los abogados vendidos o a la gente que les cree, allá ellos... Esto me recuerda el decir popular: “El pueblo tiene el gobierno que merece” —mamá siempre mostró escepticismo ante los políticos del país, sin importar partido—... Al criminal lo tiene escondido, desaparecido supuestamente… Es su madre, lo sé; pero yo también lo soy; y sé que lo perdí por causas de irresponsabilidad… —mis dos hermanos se despidieron de beso y salieron de casa —A los testigos los aplacaron y a sus anteriores declaraciones las desaparecieron también… No, no ha habido una sola persona de los medios de comunicación que se haya acercado a preguntarme algo... Nada ¡Nada! —una angustia profunda le arrebató el oxígeno—... No cabe duda, en esta época las divas son los políticos, ¿acaso no son ellos quienes acaparan los medios?… Sí, sé que no es la primera vez que se comete una injusticia... Ahora me piden que me quede quieta, callada, que no remueva las aguas y que no se me olvide que vivo aquí. Mi madre se tragó la queja como desayuno del día. Tiró la comida en el cesto especial para lo orgánico, lavó loza y cepilló sus dientes. Era un nuevo día y por última vez la vi partir a su trabajo, a una preparatoria donde imparte la clase de Química. Yo me quedé solo en la cocina, era tiempo de regresar a cumplir con mi deber de muerto y mientras me integraba al paisaje de la negación absoluta, pensé: Es curioso, siempre me molestó la disconformidad de mamá. Hoy por primera vez admiré esta forma de ser. A diferencia de papá y mis hermanos, que asumen con resignación la fatalidad, con su lamento callado me dictó una lección de vida. ! Zapopan, Jalisco, México; a 15 de Junio de 2011

Guionista y director de cine y teatro. Suyos son los guiones de Obdulia (1986), Encuentro inesperado (1993), El misterio de los almendros (2004), entra otras películas. Ha dirigido los filmes La felicidad de la señora Consuelo (1985), Mañana (2001), Maldehogar (2003) y Leticia (2005). Ha trabajado en colaboración con Jaime Humberto Hermosillo en cintas importantes como Doña Herlinda y su hijo, De noche vienes, Esmeralda y EXXXorcismos. En 2000 publicó sus Delirios (obras de teatro) y en 2002 el ensayo novelado Jaime Humberto Hermosillo en el país de las apariencias.

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PoesĂ­a


Conexiones

Juan Marcelino Ruíz

Ciara ¿Hay alguien que recuerde a Ciara Keefe? Cuentan los viejos que llegó con la marea de un cuarto creciente, o que la trajo a puerto el azaroso viento de la guerra, que atravesó el océano mirando a barlovento entre fardos de caucho y de mandioca con la esperanza fallida del naufragio. Hay quienes juran que el sol la vomitó desnuda sobre la espuma indecisa de la playa en un crepúsculo con viento norte. (De ahí la palidez insigne de su piel y el color de sangre en sus cabellos) Algunos dicen que no existió jamás y que el pueblo agobiado en su marasmo labró la fantasía colectiva para dar curso al pretexto de los sueños. Pero si no existió ¿Por qué las niñas cuando juegan desnudas en el mar a descubrir la línea de su sexo murmuran en tono de nostalgia: esta herida me dejó la guerra?  

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Primer Lugar

El muelle entero -bajo su argéntea coraza de gaviotasse estremeció bajo los pies de Ciara, los pescadores hastiados por el ritmo de las olas olvidaron los cabos en cubierta para anclar la lascivia de su vista en el paisaje inusual de sus caderas; el negro Louis, (ciego y también de extranjería enfermo) improvisó un blues que hablaba de distancias, entre las cuerdas sombrías de su banjo y hasta el pelícano gris de la bahía afinó la torpeza de su vuelo para sentirse de lleno dibujado en la primicia de sus ojos verdes.   Sobre la frágil cubierta de una barca herida por el tiempo y pardos huracanes, Ciara se hacía a la mar cada mañana; todos murmuraban entre dientes -cuando tiraba las redes o el palangreque ella era más fuerte que un vikingo (aunque nadie hubiera visto algún vikingo) y que su voz con sortilegios de sirena celta acariciando el plumaje de las olas se disolvía en cantos hondamente tristes entre el sol y la sal del horizonte. Como se amoldan las manos a una piel ajena la húmeda arenisca de la playa se acostumbró a la tibieza de sus pasos; de tarde en tarde sentada entre los críos de la aldea les dibujaba mundos fabulosos con la tinta puntual de sus palabras:

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campos de tréboles insomnes, gnomos danzando al tonillo de la gaita, hadas de luz, recios guerreros envueltos en míticos combates; pero en su pecho guardó la pesadumbre de aquella guerra de actores más recientes que le desgarrara en vida las entrañas.   En ciertas noches, que el temporal torcido se traga las estrellas buscó el amparo del ron a su tristeza; la taberna esperaba el momento en el que Ciara al recuerdo de aquella promesa de entrega no cumplida, convulsa de alcohol, ebria de soledad y desconsuelo arrastrando con odio las palabras, escupía sobre Europa y su barbarie levantando el norte de su falda, mientras tocaba el enmarañado incendio de su sexo.

¡Esta herida me dejó la guerra!

  Me tragaré el pescado con todo y las espinas si no hay alguien que recuerde a Ciara Keefe; de buena fuente sé que le parió su madre al sur de Irlanda en febrero de un año no bisiesto, que de niña sus ojos se llenaron del Mar Céltico que baña Kinsale Harbour,

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donde vuelta en mujer enamorada esperó por meses el arribo de aquella embarcación que sucumbiera al acierto de torpedos alemanes. Porque si no existió ¿Quién escribió los versos de aquel cuaderno verde, que atesora el negro Louis en un armario? Porque si no existió ¿Qué caso tiene que cuente yo esta historia perfumada con alcohol de caña? Porque si no existió ¿Por qué las niñas cuando juegan desnudas en el mar a descubrir la línea de su sexo murmuran en tono de nostalgia: esta herida me dejó la guerra? !

Desde hace poco más de 20 años radica en Ciudad Cuauhtémoc, Chihuahua, México, donde se gana la vida como profesor de educación primaria. Perteneció al taller literario de la UACH, además de ser coeditor de la revista de literatura Esdrújula. Ha publicado cuento y poesía en revistas del norte y centro del país. Fue ganador del concurso estatal de lectura Don Quijote en la categoría de padres de familia premiado con un viaje a la región de La Mancha, España. Publicó en la UACH el poemario Derrepentes (1998), y en coautoría el libro Quinteto para un pretérito (ICHICULT, 2000). En el año 2010 Ficticia editorial publicó Del Aleph a Guernica, dentro de la colección “Cuento Contemporáneo”. Actualmente, se encuentra en el proceso de revisión de su primera novela, con el posible título de El hormiguero.

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Conexiones

Kaleb Gómez

Ícaro I Muchacho: la muerte está al alcance de tus alas, el viento que nos saca del encierro no es amigo, sino el peor de los aliados, el mejor de los azares. No dejes tu nombre inacabado entre el vacío, ni te olvides que tu vida se derrite cuanto más lejos te lleve de las aguas, y se desgaja cuanto más cerca te cale la brisa del añil profundo. Cuídate del sol y del Epónimo con toda la fuerza de la noche y toda la sangre de los mares. Muchacho, recuerda lo que hablo,

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Segundo Lugar

remuérdalo porque vueles de la celda hacia la vida, y no a la penúltima de todas tus soledades. II sombra estatuaria, en pie al filo del mundo, estatua sombría… con el pecho abierto, con las manos frías y la vista vuelta fuera, lejos del solar del toro blanco ¿En qué piensa un ave, una mariposa, antes de emprender su último vuelo? III Nunca fue el sol realmente, (acaso la luna) sólo las plumas abiertas de poro en poro, de brisa en brisa, de muerte a vida entre párpado y aleteo, el céfiro en las uñas descubiertas y la imagen viva, inamovible, de elevarse sólo un poco más. IV Ícaro vive oculto entre azules sempiternos, vientos sin rumbo (sin cambio)

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y plumas ya rendidas al vacío, d e t e n i d o sobre el hasta de todos los fuegos, lejos del encierro, la caída, la arena de Lebintos, Dédalo y su llanto… V El día se reviste de mañana rota, de mundo y sal ante sus ojos. Con esquirlas de Dios entre los dedos, y la luz y el ardor de su derrumbe abatidos y encarnados a la espalda, Ícaro se desnuda de sus alas, de temores y cuidados. Queman las nubes peor que el fuego, y no aúlla el viento más que el sol. Con la última certeza entre labios y muerte, no hay contradicción ninguna entre la blancura del cielo y la espuma del mar. VI Es simple mas no fácil ir tan a prisa tan de frente de cabeza hacia el fondo más frío hacia el frío del peor fondo la cuna del miedo, del misterio y de la vida. No es tarea fácil aprender a morir sobre la marcha.

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VII Ícaro imagina ser lluvia de la nube a su ceniza una gota dos no importa cuántas realmente lo importante es creer que después de hundido herido de espuma y sales rotas podrá volver a tocar el cielo a mirarse al sol VIII poco importan la memoria y la celda abandonadas en Minos la costa que no fue alcanzada el camino y el padre extraviados perdidos el color de la cera adherida a la espalda derretida la distancia por medir muriendo entre la cresta de una ola y el último fondo de la altura desde el suelo frío del epónimo hasta la última cumbre del sol IX ¿Cuál fue de todas la ola que nació en el tacto de tu cuerpo? ¿Dónde habrán quedado tus miedos, dónde l a c e r a, dónde tus alas?

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¿En qué trozo de calma se hundió tu libertad, si es que no se marchó revoloteando? ¿Qué es aquello que mira un ave, una mariposa, antes de morir en vuelo? X ¡Ay del sol! que te ha tocado y se ha dolido, que no puede con la culpa, la pena de verte caído. XI nunca tuvo ave ni mariposa una muerte más digna de un astro

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Contacto: dunadan17_@hotmail.com

Juan Yanes

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Conexiones

Gustavo Íñiguez

Yo soy el azar YO SOY el Azar, tu dios el que marcó tu frente con el signo cotidiano para mejor pulsar tus cinco cuerdas y sembrar en tus entrañas el asombro y el espanto. * CONTEMPLARÁN TUS OJOS, como es mi designio, sólo lo que yo te muestre y no sentirás cansancio al ver las mismas cosas pues en ellas como en ti he posado mis manos largamente. * A TUS OÍDOS SE ACERCARÁN los ruidos todos, que repartí sobre la tierra y no encontrarás desagradable ni el llanto, ni el desahuciado grito, ni las salutaciones de los cerdos, pues yo soy el Azar tu dios y hasta el redoble mínimo en las patas de la hormiga provienen de mí y habrás de sentir asombro; es mi designio.

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Tercer Lugar

* EN TU BOCA SE TRANSFORMARÁ LA LUZ en alimento, porque yo soy el Azar y pondré rojo y amarillo y azul sobre tu lengua, para que acerques la palabra al gusto y a su forma y hablarás de mí, de mis mandatos y designios para que me ensalcen tus hijos y los hijos de más generaciones aun sin comprenderme y te bendeciré con lo imprevisto. * ME DIRIJO A TI, PARA QUE TUS MANOS y tu piel perciban el fragor de mis impulsos; me dirijo para depositar la acalambrada fuerza de mi paso. En cada cosa, en la última y en la primera tocarás los hechos invocándome y me nombrarás para que no venga sobre ti la furia y el espanto y no podrás verme porque si me vieras moriría contigo la casualidad, la magia y el milagro. * LLEVARÉ A TU OLFATO AROMAS NUEVOS como he llevado antes los perfumes a la tierra y será un olor mayor que todo incienso más sagrado que el humo de corderos y esa será la huella de mi paso el recuerdo vivo de mi alianza contigo y tus antepasados, mi alianza será la fragancia de una flor indescifrable. Porque yo soy el Azar tu dios y he marcado tu frente con el signo cotidiano. !

Formó parte del Taller literario “El tintero” en Puerto Vallarta. Es autor de la plaquette Dromedario y del poemario Incisión; también es la H en el libro colectivo Este cuadro etsiste, de Ediciones el viaje. Dirigió el círculo de lectura “Caminos en español” en la Biblioteca municipal de Valle de Guadalupe. Actualmente trabaja en el proyecto de una revista de poesía, Quiescencia.

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Menciones HonorĂ­ficas


Conexiones

Andrea Olson

Acróbatas de barrio Y la calle es también latido nómada de los hombres Demian Lister Acrobacia de labios andrajosos en las esquinas Traducciones gestuales del hambre ¿De qué están hechos los labios que no conocen el pan? Sonidos anaranjados como la desesperación y luego el silencio urbano de los espantapájaros ¿El grito es la otra carne que palpita de noche? Un carnaval de hojas cubre los cuerpos dormidos, los cuerpos ermitaños de la ciudad ¿Contornos de trapo y basura, bocetos callejeros de la rabia? Formas que la caligrafía del humo vuelve anónimas, lejanas siempre a la caridad del color ¿Por qué el humo hace garabatos con los hombres? La calle y su cronología de grises (colores ambulantes parecidos a pájaros o perros) ¿Colores o latidos de las sombras equilibristas del barrio? !

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Menciones Honoríficas

Luz Balam

La vida en Rosa

A Ignacio del Valle

Alguien se dice dueño de la luna la vende en fracciones. Las noticias vienen: La Tierra está enferma ni el árbol, ni el Arca de Noe, ni los pueblos cabemos en el signo del dólar: los polos glaciales se deshielan; yo como gota de agua sé de la Vaquita Marina, de los Koalas y el Oso Polar. La Antártida se quiebra esto no se borrará; piquetitos en el corazón. La obra del hombre, ni tuya soy cuerda floja, agua claro oscura, inmóvil de mañana y noche la vida entre el plástico café con leche me llega hasta el cuello mañana igual, la vida a la baja. !

Ha participado en Ediciones Arlequín, Artes de México, Luvina, Suplemento Cultural La Jornada, Secretaria de Cultura Jalisco y Ayuntamiento de Guadalajara.

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Conexiones

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Héctor Sánchez

Expedición del deseo I El amor es una fiera hermosa de cualidades infinitas. Sus hábitos son súbitos sutiles, su imagen cambiante dudosa. II Guarda pecho adentro un mar convulso de areolas nubes caricias tormentosas. Espera paciente lamer la playa, hundirse en un beso limítrofe; ser presa inasible de otras bestias. III El amor está poseído de otras lenguas; de un bramido arrastrado paladar tridente turbio de piedras malecones

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Mención Honorífica

de playas añejas risas ecos y pies bordeantes de sus mares. IV El amor se duele de una lengua escaldada, costumbre hambrienta de un eco repetitivo que engulle lo posible con su oleaje. V El amor puntea un álgebra de atardeceres infinita. Gira barlovento sus hilos amarras cabellos brazos; orza su cuerpo. Su narración es un risco castillo de arena, temporal glorioso, daga de mareas. VI El amor es una goleta herida de viento, restituida al ritual derogado del silencio. VII Más allá de la vera ese mar -musgo perdidose convierte en una melena antigua. Queda atrás lejos

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aquella nata de colores fugaces -vivos peces-, aquel día suyo curvo de olas. Su cuota abisal despeina los rostros de augurios de escafandras. Los naufragios. VIII Quisiera el amor ser voz de los ojos, derramar luz sobre el espejo intacto; Asistir a la exploración de su reflejo. IX Quisiera tibia náufraga la mano temblorosa copa desbordante hundirse en un mar revuelto en maquinaciones en un desenfundado tiroteo. Explorar, tantear su deseo: levantar ropas piezas telas burbujas joyas aretes de menguadas mareas, lunas miradas. Que hablasen las yemas que insistan caven pulsen cutáneas degustando cada tramo las lenguas en su camino

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viaje poro a poro a poro navegando libres sobrecuerpo. Que trotara el deseo explorado hasta que la piel tierra anhelada desvaneciera ese mar, su reflejo. X Quisiera el cuerpo blanco opaco de corrientes espumas danzar del amor de su fiesta fruta salina arenosa; Fluir en un coito de mareas calmas ex t e n s a s finitas de universo. Pero no es un accidente la tormenta, ni el madero derivando ni el cadáver, su salitre incrustado esa botella al mar de esperas, soledad; islote. !

Licenciado en Derecho en CETYS Universidad. Creyente de que otro mundo es posible, ha apoyado proyectos en comunidades vulnerables y colabora con Educación Solidaria en las Californias, A.C. para el impulso a la educación de niños de escasos recursos. Colaborador del grupo Universitas y de la revista universitaria DOZ, ambos de CETYS Universidad. Ganador en la categoría de jóvenes creadores del Quinto Certamen Literario de la Fundación Pedro F. Pérez y Ramírez (Mexicali, 2010), y segundo lugar del IV Certamen Poético del Vino (Puerto Vallarta, 2011). Cultura Transdisciplinaria

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2do. concurso de cu fue posible graci


uento corto y poesĂ­a ias al auspicio de:


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Revista Lápiz-cero te invita a colaborar en cualquiera de sus secciones. Todas las áreas de conocimiento son bienvenidas: arte, medicina, educación, ingeniería, arquitectura, psicología, matemáticas, física, biología, entre otras. Los requisitos para textos académicos, de investigación o especializados, son: • Mínimo ocho cuartillas, máximo 30, formato de citas APA (versión 2010). Los requisitos para textos de carácter creativo, son: • Mínimo una cuartilla, máximo quince. Es indispensable que el documento esté en formato Word (.doc/.docx). Fuente Arial (12 pts.), justificación izquierda, márgenes de 2 cm.

Dudas y recepción de trabajos:

revistalapiz.cero@gmail.com colaboraciones@revistalapiz-cero.com.mx

Fecha límite: 15 de Mayo de 2012

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