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Hola, mi nombre es Raquel. Colaboro con una protectora de animales en Cádiz (España). Y por esta relación que tengo tan directa con los animales no humanos, estoy expuesta continuamente al dolor, sufrimiento e injusticia que padecen constantemente los animales no humanos como los humanos (nosotros los voluntarios). A veces es tan grande el dolor, la apatía y la desesperanza que sentimos que esto traspasa a nuestra vida familiar y social, debido a la incomprensión por el resto de la gente y por la poca ayuda que recibimos. Sufrimos constantemente altibajos emocionales ya que no vemos que se imparta ninguna justicia a este tipo de personas que abandonan, maltratan y torturan sin que haya unas leyes lo suficientes duras ya que el único castigo que reciben es, si se da el caso claro, una multa por unos cuantos euros o varios días de trabajos sociales. Además no recibimos ninguna ayuda por parte del Estado a quien nos dedicamos a cuidar y preservar la vida, en cambio el Estado sí que presta ayudas para dar muerte a las perreras donde se les da una corta vida, penosa y además con una muerte dolorosa generalmente. No vemos esperanza ni nada positivo hasta que no se apliquen unas leyes mejor definidas, más fuertes y la abolición de las perreras que solo se dedican a la muerte. España no puede seguir a la cola de otros países europeos respecto a este tema. No nos parece justo que cualquier persona pueda apalear, ahogar, desollar, quemar, mutilar, violar y envenenar a unos seres indefensos que tienen todo el derecho a vivir y desean vivir!!.Pienso que como seres racionales que somos los animales humanos, tenemos la obligación moral de cuidarles y proporcionarles todo lo que necesitan ya que ellos no tienen voz para defenderse. No es justo para ellos ni para nosotros los que sufrimos esto a diario y no podemos entender como se le da tan poco valor a la vida de seres que comparten con nosotros este planeta por el simple hecho de pertenecer a una especie diferente a la nuestra. No nos gusta el racismo, sexismo o especismo y la bondad no solo se extiende a nuestros semejantes si no también a los que dependen de nosotros.

Un saludo,

Raquel Ruiz Rodriguez Madrid

Testimonio de Raquel Ruiz  
Testimonio de Raquel Ruiz  

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