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Soy una particular, socia de varias asociaciones que me ayudan o han ayudado económicamente o con apoyo institucional a mi tarea. Empecé en el año 2003 porque me vine a vivir a la zona donde estoy ahora (zona Norte de Madrid) y entonces había muchas obras, por ser zona de reciente urbanización y por tanto, gatos en casi todas ellas. Empecé alimentándolos, como te pide la piedad hacia los animales, y llegué a recoger a tres de la calle, pero en seguida (menos mal) me di cuenta de que eso no era solución, que había que evitar que nacieran más. Y me empecé a informar y a mover para ver cómo lo hacía; consultando veterinarios de mi barrio para pedir precios especiales, y pidiendo jaulas-trampa a la gente que las tenía. También quise ver colonias de alguna asociación que esterilizaba o daba anovulatorios a las hembras, para orientarme en la infraestructura del tema (sin mucho éxito), y busqué gente que me acompañara y aconsejara en las capturas, y contacté por mail sobre colonias (he de decir que mi primera guía fue una asociación de Asturias llamada el Gato Feliz, que creo que aún existe) con la gente que supe que en España lo hacían, como PROGAT de Barcelona, gente pionera en gestión de colonias, y además muy amable y alentadora, que me animó mucho en mis primeros pasos, cosa que no encontré en Madrid (nadie es profeta en su tierra). En seguida me hice autónoma, gracias sobre todo a que me compré jaula propia y de paso me empecé a formar leyendo las páginas impagables de asociaciones americanas como “Alley Cat Allies”, que llevaban dos décadas controlando colonias a gran escala, y habían superado hace tiempo los "tics" (por no decir enormes errores) que aquí se practicaban (y continúan...), y adquirí un criterio firme, y creo que bien fundamentado sobre lo que quería hacer. Primero costeaba yo lo que podía, y de vez en cuando alguna protectora me subvencionaba alguna esterilización, pero a partir de 2006 contacté con una asociación que abrió clínica propia y la puso a mi disposición para esterilizar sin coste a los gatos que pudiera capturar. En ésa época pude ir más deprisa, aunque desde que empecé fui consciente de que había que esterilizar rápido y completamente, sin dar lugar a que la colonia en cuestión pasase de 8-10 miembros, para que fuese abarcable y no diera lugar a que nacieran camadas. Eso lo iba consiguiendo; el mayor obstáculo para la pervivencia de la colonia, una vez esterilizada, era el factor humano, y por supuesto, el propio ayuntamiento que apoyaba (y sigue haciéndolo) a los ciudadanos a los que los gatos pudieran ocasionar la mínima molestia que justificara su exterminio. Ese factor es el que más desgasta a quienes nos atrevemos a embarcarnos en la aventura de esterilizar gatos de la calle: EL NO PODER PROTEGER A LA COLONIA UNA VEZ ESTERILIZADA, PORQUE ESTA LABOR NO ESTÁ RECONOCIDA NI APOYADA POR LOS PODERES LOCALES (salvo excepciones, hablo siempre de Madrid, que es donde he trabajado en esto), QUE PENALIZAN LA ALIMENTACIÓN DE LOS ANIMALES y SOBRE TODO ESTABLECE EN SUS ORDENANZAS QUE LOS ANIMALES "ABANDONADOS O VAGABUNDOS" NO TIENEN DERECHO A LA VIDA, EN LA MEDIDA QUE NO SON DE NADIE Y NO PUEDEN HABITAR LA VÍA PÚBLICA (NI PRIVADA), POR LO QUE ES UNA EXIGENCIA EN ARAS DE UNA MAL ENTENDIDA SALUBRIDAD PÚBLICA RETIRARLOS DE ELLA Y "RECOGERLOS" EN LAS INSTALACIONES MUNICIPALES, lo que en realidad se traduce como exterminio puro y duro, ya que los gatos libres no son adoptables, porque no están socializados, (a menos que sean crías o abandonos) ni podrán serlo jamás. Así, tuve que ser testigo impotente de la eliminación por el ayuntamiento de Madrid, de mi segunda colonia ya esterilizada, tras la denuncia de un vecino al que entraban en su jardín los gatos. Estos gatos estaban protegidos, y en parte ya esterilizados, por otro vecino colindante al primero. No me asistía ningún derecho (ni a los gatos) por haber realizado a todas luces una labor social, que en otros entornos es justamente realizada por los gobiernos locales. Formalicé una queja por escrito al gerente del órgano municipal competente en el tema (Madrid Salud),

Testimonio Ana Maria J. M.  
Testimonio Ana Maria J. M.  

Testimonio Ana Maria J. M.